Hola a todas las bondadosas personitas que se toman un momento, de su sagrado tiempo, para leer este fic. Lo sé tarde en actualizar (más de dos semanas)… Pero al menos trató de continuarlo.
TITULO:
Líder temporal
PAREJA:
ItaSasu, algo de SasoDei, ZetsuKisa, KakuHidan, se menciona PeinKonan y el pobrecito de Tobi solito… uh mundo cruel… jejeje.
DISCLAIMER:
Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. Yo escribió el presente fic con la única convicción de compartir mis preferencias por el Uchihacest.
SUMMARY:
Pein y Konan se hartaron de sus compañeros. Se fueron, dejando la organización a cargo de Itachi. El pelinegro establece su tiranía, mientras que sus vasallos se niegan a seguir soportando sus malos tratos… ¿Cómo se puede calmar a un Uchiha?
(En el capítulo anterior)
- Queremos que te acuestes con Itachi-sama- decretó Sasori-. Si no lo haces por las buenas, te obligaremos….
El cuerpo de Sasuke se tensó, ¿Qué se acueste con su propia sangre?... los cuatro renegados se le acercaron… ¿Le iban a secuestrar?... esto era demasiado, irrumpían en su hogar… y le pedían…que… él… se… acueste con…
Todo se hizo borroso…
- Lo tomó mejor de lo que esperaba- comentó divertido el shinobi de la Suna. Luego levantó a la persona que les solucionaría o al menos apaciguaría el temperamento de Itachi-sama.
TERCER CAPÍTULO
El plan del titiritero
- Te pasaste- el tiburón negó con la cabeza.
- No lo creo. Un shinobi debe estar preparado para cualquier tipo de situaciones- refutó el titiritero-. ¿Verdad?, Sasuke- dijo deshaciendo el clon que reposaba en sus manos-. ¿Piensas poner resistencia?- miró cada rincón de la casa.
- ¿Un bushin? ¿Cuándo…?- el rubio no salía de su asombro.
- Tal vez estás haciendo tiempo, para que alguien acuda a socorrerte- continuó con su monólogo. Sasori suspiró cansinamente-. No me agrada esperar…- deslizó una mano por debajo de su capa.
- ¿Qué vas a hacer, Saso?- inquirió Deidara asustado.
- No puedo hacerte el favor…- la voz de Sasuke Uchiha hizo eco en el salón.
- Niño, no tienes opción.
- Sin embargo entregarme sin poner resistencia no es una opción para mí, Sasori- declaró con intrepidez.
- ¿Qué se puedo esperar de un Uchiha?- sostenía un frasco en la mano.
- Estás enfermo… no, todos ustedes están trastornados. ¿Acostarme con Itachi?... jamás.
- No tienes de que quejarte es una cosa muy simple- dijo con naturalidad, sin hacer caso de las ofensas-. Sólo tienes que pasar una noche con tu querido hermano mayor.
- Si su "Líder" está deseoso de satisfacer sus deseos carnales, tiene que pensar en otra persona diferente de mí.
- No, Itachi quiere follarte a ti…- una sonrisa pervertida adorno el rostro de Sasori.
Sasuke enmudeció. Hubo un silencio prolongado. Luego habló:
- Somos hermanos, es mi estirpe. El vínculo de sangre no puede eliminarse ¡Es incesto!...
- Bueno si eso es lo que te preocupa, en Akatsuki no hacemos diferencia entre relaciones incestuosas- ironizó el shinobi de la Suna-. Quebrantar las normas es nuestra naturaleza- reveló.
- Lo único que Itachi conseguirá de mi es una muerte lenta…-dijo después de una pausa.
- Zetsu.
- Estoy en eso, Sasori- se metió en las paredes, dispuesto a dar con el joven prodigio.
EL caníbal encontró al niño en el cuarto contiguo. Apareció por detrás de él, se dispuso a aprisionarlo. Pero el peliazul se movió a una velocidad inimaginable. Sin embargo Deidara y Kisame aparecieron, rodearon a Sasuke, quien retrocedió unos pasos, para ser atrapado por una marioneta de Sasori.
- Al final siempre logramos lo que nos proponemos…- aún tenía en las manos ese frasco, sacó una jeringa de sus ropas y presionó en la tapa de la dichosa botella, mientras se iba acercando a Sasuke; con intenciones para nada amigables-. Te mueves mucho para nuestra desgracia. No me gustaría lidiar contigo durante nuestro pequeño viaje. Así que, esto nos ayudará- tomó el brazo del aturdido Uchiha, y le clavó la jeringa. Vacío hasta la última gota. Finalizado esto, guardo las pruebas del delito. No correría el riesgo de abandonar esos objetos para que después los estúpidos ninjas de Konoha lo busquen-. Esta es mi manera- deshizo el control de su marioneta, y cogió en sus brazos al gennin.
- ¿Cuántas horas dormirá?- preguntó el shinobi de la aldea de la niebla.
- Lo suficiente como para que lleguemos sin ningún percance.
- ¿De verdad piensas obligarlo a que duerma con Itachi?- inquirió el hombre planta.
- Tal vez…- deslizó mientras acomodaba los cabellos de Sasuke.
- Es tan bonito…- volvió a decir el rubio-. No sé, Sasori. No podemos hacerlo esto. Sólo míralo.
Sasori se tomó un tiempo para admirar al niño que tenía en sus brazos. A decir, ahora que lo veía bien, su novio tenía razón. Sasuke Uchiha era demasiado lindo a su corta edad…, su rostro angelical, sus suaves cabellos… el perfume que estos despedían… "si te hubiera conocido antes que a Deidara, estoy seguro que te hubiera hecho mi pareja… Eres demasiado puro. ¡Lo que me faltaba, ahora siento lástima por la víctima de Itachi!"
- Saso, tenemos que irnos.
El murmullo de Deidara lo hizo regresar a la realidad. ¿En que momento se perdió en sus vacilaciones?...
- Salgamos. Ya tenemos a nuestra solución- dijo el coleccionista de marionetas.
- Si, espera un segundo- tanto en sus bolsillos en busca de un papel.
- Deidara ¿Qué demonios estás haciendo?...- el pelirrojo lo contempló con desconcierto.
- ¡Lo encontré! Pensé que lo había olvidado en nuestro cuarto, si- sacó un papel y lo deposito en la mesita de la sala-. Ahora si podemos irnos, Saso.
- ¿Qué es…?
- Nada, nada. Tenemos que marcharnos antes de que nuestro Líder nos extrañé-, empujo al escorpión puertas afuera.
Mientras tanto…
El zombi se encontraba recostado en la pared y el aprendiz del caníbal estaba sentado en una silla al lado de Hidan.
- Aún no llegan. ¿Cuánto más se van a tardar?- preguntó el avaro. Aunque sabía que nadie le podía responder o al menos eso creía…
- Se van a tardar mucho… mucho, mucho- Tobi se ladeaba en la silla.
- ¿Puedes dejar de moverte como si tuvieras hormigas en el pantalón?
- Nop… ¿No escuchaste algo?- preguntó, percibió una débil voz. Sin embargo no dejó de moverse.
- ¡Mierda!- ignoró la cuestión, con la diestra detuvo el constante movimiento del chico- Por Jashin-sama has esto más pasadero.
- Ya se te está pegando lo religioso- dijo, y con la mano izquierda quitó la del tesorero.
- Tobi quiero que…- pero algo le impidió seguir hablando.
- ¡Están sordos! ¡Quiero ver sus patéticas caras en este instante!...- la voz de Itachi hacía eco en los pasillos.
-…
-…
- Estoy llamándolos hace un minuto…, su Líder requiere de sus prestaciones…
- Oh, no- balbució Tobi- él vendrá aquí… y
El usuario del sharingan se materializado ante los dos. Aquellos ojos qué en ninguna ocasión mostraban compasión, reflejaban impaciencia. Eso no era nada bueno.
- Itachi-sama- fue lo único que atinó a decir Kakuzu.
- Primero es el presumido que está postrado en la cama- se refería al joven que dormía-. Ahora ustedes. Pensé que podíamos llevarnos bien- paso sus orbes de uno a otro-. Lamentablemente no se les puede dar prerrogativas- con cada palabra que pronunciaba, Tobi temblaba-. Les concedí unas horas de ocio. ¿Y como me pagan?- se fijo en Hidan-. No aprendieron de su compañero- declaró.
- No nos dimos… cuenta… que nos… estabas llamando, Itachi…- por el nerviosismo, Tobi olvidó agregar el "sama".
El pelinegro clavó los ojos en Tobi, en cualquier momento saldría a la luz su falta de compasión.
- Itachi-sama, Itachi-sama- repitió, en una tentativa de complacerle se agacho y se encogió casi besando el piso-. Por favor, Líder.
- Eso esta mejor- reconoció, sumamente satisfecho por la sumisión-. Pensaré en su castigo, mientras quiero que alguno de ustedes limpié mi armamento personal ¿Dónde esta Sasori?- sus pupilas giraron de un lado a otro. Quería que el titiritero se ocupé de esa tarea.
- ¿Sasori?...- el tesorero trago saliva.
Se podía escuchar el fuerte resonar del corazón de Tobi, en cualquier momento ese órgano le saldría por la boca.
- Hidan…- dijo, para su suerte Itachi se fijo en el fanático-. Sasori me comunico que se despertó- comentó con recelo, ya que su "nueva" víctima no daba señales de vida.
- Si, pero al rato volvió a descansar- Kakuzu también se fijo en el joven.
- En ese caso, esta listo para adularme- en menos de un segundo se transportó al lado derecho de la cama-. Hidan- le llamó- Hidan. Levántate, Hidan-. No obtuvo respuesta, levantó una ceja-. Detesto que no acaten mis órdenes, se supone que deben cumplir cada una de mis disposiciones-, con ímpetu tiró de la sábana que cubría el cuerpo del religioso. Con la siniestra lo agarro del cuello. Le aventó contra la pared. Y con precipitación, antes de que se cayera, Itachi volvió a cogerlo del pescuezo, pero esta vez con la mano derecha-. Despierta inútil.
Tobi vio la escena horrorizado. Kakuzu empezaba a despedir chakra, incitado por la ira.
- ¿Te molesta que lesione a tu puta, Kakuzu?- preguntó el ojirrojos, él apreció el rencor que emanaba.
- No, no, no- Tobi trató de detener al zombi.
Hubo una pausa prolongada. Nadie pronuncio una palabra. Kakuzu esperaba la siguiente acción del Uchiha para atacarlo. Éste mantenía a Hidan en sus manos.
- Mírame- exigió Itachi-. Vamos, a menos que quieras que descargue mi ira con estos dos.
Lentamente esos ojos violetas se abrieron. Y se toparon con otros de color escarlata.
- Itachi-sama- la voz débil de Hidan, era risible para el de los ojos carmesí- ¿Qué ocurre, Itachi-sama?- para sorpresa de los presentes el peliplateado se expresó servil al Líder. Y es que los sucesos de hace semanas, se encontraban grabados en su cabeza.
- Ah, has aprendido a comportarte, con un poco de ética se logran grandes cosas- dijo con eufemismo-. Bien, quiero que arregles mi equipo.
Soltó en el cuerpo, el cuál cayó haciendo un sordo ruido. El ojirrojos se dio la vuelta y agregó:
- Te veré en la sala- se alejo con solemnidad-. Sus demás compañeros, sin importar que estén haciendo deben presentarse dentro de diez minutos…- se detuvo y con lentitud giró su cabeza -. Sino aténganse a las consecuencias.
Acto seguido se perdió de vista.
- ¿Estás bien, Hidan?- preguntó el tesorero, se notaba que esta preocupado por él.
- Estoy bien, maldita sea- se levantó, con una mueca de dolor, aún estaba adolorido. Sin embargo recuperó parte su temperamento.
En cuanto el devoto salió de la habitación, Kakuzu susurró.
- Más les vale llegar dentro de diez minutos… o sino…-prefirió callar.
En Konoha
Al terminar la práctica del día, Naruto Uzumaki se encaminó a su tienda favorita de la aldea: la tienda de ramen. Esa costumbre del rubio, ya debería considerarse un vicio. Pero al dueño de la tienda poco le importaba, después de todo el gennin le significaba una segura fuente de ingresos.
En el itinerario hacia el "restaurante", el jinchuuriki se tropezó con Rock Lee, y éste se invito solo a acompañarlo. Ambos se acomodaron, y en enseguida el cocinero atendió a su "cliente" favorito y su acompañante.
- Ese Sasuke siempre nos abandona. Es un mal amigo- farfulló el chico zorro, recordó como después de las prácticas el Uchiha se fue sin siquiera despedirse. ¡Rayos eran un equipo!
- Si, Naruto-kun. Lo mismo pasa con Neji, uno lo invita a comer, y él muy orgulloso se niega a aceptar- se quejó el enérgico cejas encrespadas.
- Es como si dijeran "Soy tan genial cómo para salir con estos inútiles"- continuo comiendo, o mejor dicho engullendo su tazón de ramen.
- Se creen mucho por tener esos ojos- apretó su puño-. Pero nosotros les mostraremos la verdadera fuerza. ¡Oh! ¡El poder de la juventud puede lograrlo!- de sus ojos salieron llamas.
- Eh si, como digas Lee-. Ya tenía que salir con esas cosas raras.
- ¡Por la juventud!- agitó el vaso que tenía en las manos.
- Me parece que alguien estuvo tomando sake- pensó Naruto.
- ¿Y Sakura-chan?- casi gritó- ¿Dónde está mi flor de loto?
- Se fue como perro faldero detrás de Sasuke.
- ¡Oh! Lo voy a vencer ¡Uchiha no me puede sacar a mi Sakura!
(NA: creo que Sasuke te la regala con moño y todo)
- ¿Sigues perdiendo el tiempo, Lee?- Neji Hyuuga se presento ante los dos ninjas más ruidosos de Konoha-. Si tienes tiempo para sacarle el cuero a los genios, es que eres un completo idiota o un imprudente- sentenció.
- ¡Oh! Te desafío a una pelea… Ahí veremos quién es el idiota.
Tenten soltó una pequeña risa. Ella escolto al genio. Le gustaba seguirlo a donde quiera que fuera, cosa que al castaño le dejaba sin cuidado.
- Olvídalo, mejor me voy a buscar a alguien que ponga resistencia- fijo sus ojos en los otros ninjas que había en ese lugar.
- ¡Noooooo! ¡¡¡Me ignoro!!!- se cayó sobre la barra del mostrador de la tienda.
- Como si eso no sucediera todos los días- Tenten se unió a la plática.
- ¿Dónde está Sasuke, Naruto?- preguntó el usuario del byakugan-. ¿No debería estar contigo?
- Cuando terminamos el entrenamiento se fue- dejó a un lado los palillos y se cruzo de brazos-. El teme no le gusta el trabajo en equipo.
- Se supone que son un equipo- recalcó el genio- Tal vez no está del todo satisfecho con sus camaradas…
- Eh, bueno…- se rasgo la cabeza.
- Me voy. Sin el Uchiha, no tiene sentido que me quede- el chico de los ojos blancos les dio la espalda.
- Voy contigo, Neji- Tenten se fue corriendo tras el Hyuuga.
Naruto le vio alejarse. Después del examen chuunin, en cual le ganará al "genio", pensó que se llevarían bien. Pero el castaño no dio muestras de respetarle más de lo que apenas había hecho durante las pruebas.
- El teme y Hyuuga son iguales- dijo el discípulo de Kakashi. Volvió s coger los palillos para comer. El ramen era lo único que le ponía de buen humor.
Volviendo con Akatsuki
En la sala principal de Akatsuki había dos personas. El líder estaba reposando en el sillón. A los pies de su majestad se hallaba Hidan. Éste estaba dándole lustre a los kunai y shuriken, en absoluto silencio, como si temiese que su lengua le traicionaré al dirigirse a Itachi-sama.
- Quiero que queden perfectas- en sus manos tenía un shuriken oxidado.
- También tengo que lustrar esa- se refería al shuriken que Itachi mantenía con recelo.
- No, esta no la puedes tocar- la presionó contra su pecho.
El peliplateado prefiero no contestar. Pretendía acabar con esa tarea lo antes posible.
Itachi por su parte en ningún momento quitó los ojos del objeto que reposaba en sus manos.
Flash Back
- Itachi, Itachi…- Sasuke se asomo por la puerta de la habitación- ¿Puedo pasar, aniki?- preguntó débilmente.
El mayor le miro de pies a cabeza. Se quedo callado, cosa que incomodo al pequeño.
- ¿Puedo entrar?- reiteró con inocencia. Se llevo un dedo a la altura de los labios y enfoco aquellos ojos carentes de maldad en los del mayor. Los entrecerró levemente. Estaba usando su "arma secreta".
Irremediablemente Uchiha Itachi mordió el anzuelo. No podía negarse a las peticiones de su otouto. Nunca. Vaya paradoja siendo parte del escuadrón ANBU, no tenía debilidades salvo… Sasuke.
- Claro, Sasu-chan- respondía haciendo un gesto con las manos para que se acercara a la cama.
El niño saltó de inmediato a la cama. Cayó en el regazo del mayor, éste involuntariamente se fue para atrás con el pequeño sobre su pecho. Sasuke empezó a reír.
- Uh lo siento- dijo cuando se calmo. Intento levantarse pero la mano de su hermano se lo impidió.
- No pesas nada- corrió algunos cabellos del menor.
- Onii-san…- suspiró, el color que tomó sus mejillas por aquel toque, sobresalía con el de su pálida piel.
- ¿Qué sucede, hermanito?-. No trato de moverse, al contrario le encantaba la cercanía de Sasuke.
- Mañana te vas a una misión.
- Si…
- Te vas por tres días- afirmó.
- ¿Estás al tanto de todo lo que me sucede, hermanito?- No sabes como me reconforta esto.
- Bueno…, yo… si- admitió escondiendo sus ojos detrás de sus mechones azulados-. Quería darte esto-, saco de su bolsillo un trozo de tela y se la dio al mayor.
Itachi se acomodo en la cama, pero sin empujar a su ototo de su regazo, cogió esa cosa. De inmediato sintió que había algo envuelta en ella. La desenvolvió, era un shuriken que tenía grabado las letras: I y S
- Ya sé, que hubieras preferido que estuviera el emblema de nuestra familia… pero,…
- Es perfecto- poso la mano diestra en el mentón del infante- Gracias- . Y sin pensarlo le dio su primer beso en los labios.
Esta acción confundió al Sasuke, sin embargo se dejo besar. Nunca antes escucho a su hermano agradecer a las personas, y mucho menos regalar besos en los labios. Contadas eran las veces en que el menor recibía un roce de sus labios en la mejilla. Sin duda aquel toque era una prerrogativa, de la cual sólo gozaba Sasuke Uchiha.
End Flash Back
- Sasuke…- suspiró para sus adentros sin dejar de observar el regalo. Esa era una preciada reliquia.
¿Sasuke? ¿Ese no era el nombre del hermanito de esta bestia?... ¿Estamos nostálgicos?
En la sala se estacionó un silencio, que ninguno de los estaba dispuesto a romper. Y aunque este trabajo no consumía mucho tiempo, al estar con alguien desagradable, hacía que el reloj no avance…
- Por fin…- guardó todo en pequeño baúl qué estaban anteriormente, lo cerró y se ergio, expectante a la nueva orden.
- Pasable- dijo sin molestarse en mirar como quedaron sus armas.
¡¿Qué?! ¡Al menos mira, cabrón!...
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Los cuatro renegados salieron de la Aldea de la Hoja. Sasori se encargo de llevar a Sasuke, mientras Kisame les marcaba el camino de salida. Nadie se atrevió a hace uso de palabra, al menos hasta que salieron.
- ¿El niño está bien, Sasori?- preguntó Kisame en cuanto perdieron de vista la aldea.
- Si. Apresuremos- dijo mirando al Sasuke. Tu hermano ya debe haber notado nuestra ausencia. Sólo espero que nos ayudes a calmar su temperamento.
Apresuraron la marcha. Y al poco tiempo Sasori volvió a hablar:
- Haremos un jutsu de tiempo. Estamos lejos de esa aldea.
Todos estuvieron de acuerdo. Se materializaron a pocos metros de su guarida. Luego hicieron los jutsus necesarios para que esta sea visible ante sus ojos. En cuanto entraron, se apresuraron a ir a una de las habitaciones.
- Dejaremos a Sasu-chan en nuestro cuarto, Deidara.
- Si, quiero preguntarle varias cosas a esta lindura, Saso.
Los artistas se llevaron al rehén a dicha recámara. Lo recostaron en la cama. Durante algunos segundos aguardaron, como esperando a que el niño abriera sus párpados. Al rato desistieron. El titiritero les pidió que fueran a ver al Líder, mientras él vigilaba el sueño de Sasuke.
- Sasuke Uchiha, debes descansar- corrió algunos de los cabellos que tapaban su rostro-. Eres la única persona que puede mover el corazón de nuestro Líder. Sólo tú. Esto ha de ser una bendición, pero a la vez una condena. Estoy convencido de que Itachi no resistirá a tus encantos… "Si no fueras la fruta prohibida, te tocaría…, no, estás aquí para saciar a Itachi-sama"
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Deidara, Zetsu y Kisame se dirigieron al cuarto del tesorero. Allí estaban Kakuzu y Tobi, más el lesionado no reposaba en la cama.
- ¿Hidan se levantó?- se apresuro a preguntar el ojiazul.
- En parte si- dijo el zombi, y ante la confusión de los tres ingresados, agregó-. Nuestro adorable Líder le "ayudo" en su recuperación- explicó-. Y le dio una pequeña tarea.
- Pero ¿Él está bien?
- Puede moverse, si a eso te refieres, Deidara.
- Tampoco es para que lo digas así, Kakuzu- le recriminó el artista.
El tesorero prefiero guardar silencio. Después de un rato, habló:
- Itachi vino a buscarnos- informó, le hecho una ojeada al reloj de pared-. Quiere vernos. Me parece que notó su ausencia. Tenemos cinco minutos de atraso. Es posible que se este entreteniendo con Hidan- hizo un ademán para que lo siguieran-. Itachi dijo que quería vernos a todos.
- Entonces, ¿Él sabe que salimos a dar un paseo?- preguntó Zetsu a penas salieron de la habitación.
Ni Tobi ni Kakuzu contestaron.
- No lo saben- sentenció el tiburón más para si mismo.
- Deidara tendrías que ir por tu prometidito- advirtió la pareja de Hidan.
- ¡Si!- salió corriendo por el pasillo.
Cuando el ojiazul entró a la habitación se encontró con un Sasori absorto, con la vista clavada en el peliazul.
- Saso ¿Qué estás haciendo?- se acercó al pelirrojo.
- ¿Eh?- salió de sus pensamientos-. Nada- dijo mecánicamente-. ¿Suceda algo?
-…-. Le miró con recelo, pero aunque quisiera ver a través de los pensamientos de él, jamás tendría la habilidad de lograrlo.
- Deidara- le llamó la atención.
-… Si, Itachi quiere vernos- respondió finalmente el rubio.
- Nos vemos en un rato. Descansa- se dirigió a la cama para acomodar los cobertores que cubrían al niño.
Deidara le sonrió a Sasuke, y junto al titiritero salieron del cuarto sin hacer ruido.
En cuanto ingresaron a la sala principal de Akatsuki, se percataron de que Itachi ya estaba allí.
- Veo que los artistas se dignaron a hacer su aparición- dijo con austeridad.
Los aludidos se sentaron.
- Desde que Pein se fue de vacaciones, yo estoy al mando- empezó con su discurso-. Por lo que ustedes deberían estar a mi disposición en la brevedad posible. No pido mucho…, no soy estricto…
Varios abrieron los ojos estupefactos. ¿Qué no pedía mucho? ¡Maldita sea! ¡Los hacía trabajar como mulas! Si la forma que los trataba no podía ser catalogada de exigente, ellos no sabían que era ser "explotado". Si bien pertenecían a una organización criminal, de dudosa fundación, nadie merecía ser usado como un esclavo. Puesto que ellos habían sido "contratados" para un fin específico, debían prestar una determinada actividad, observar las diligencias necesarias para conseguir: los bijuus. En ningún momento consintieron realizar tares domesticas, Kakuzu era el único que hacía una tarea fuera de lo normal, él era el tesorero. Pero aparte de esto ninguno tenía porqué acceder a los caprichos de Itachi… Había abuso de poder…, hasta un ciego podía verlo. Pero si se amotinaban el Líder los castigaría, no era cuestión de poner a prueba el amaterasu y sus otras técnicas. Pero algo tenían que hacer... o mejor dicho ya casi lo habían hecho.
- Es sencillo, cuando los convocó, deben comparecer ante mí. Nada más. No es algo que ustedes, personas con insuficiente discernimiento, no sean capaces de hacerlo- aún tenía en las manos el shuriken con el símbolo I y S-. Ahora bien, ¿Por qué no acudieron a mi llamado?
Nadie contesto. Se miraban unos a otros como intentando en vano buscar una excusa.
- ¿Dónde estaban, Deidara?
Más silencio.
- ¿Este silencio es un consentimiento, Kisame?- movió de un lado a otro el shuriken, estaba jugando con ese objeto. El tiburón trago saliva-. ¿Están sordos como para no escuchar mi llamado? ¿o es que no podían oirme?
Los subordinados le contemplaron con horror. ¿Se dio cuenta de su "pequeño paseo"?
- Cuando entre a la habitación de Kakuzu, me encontré con tres personas, el anfitrión estaba allí, al igual que su pareja y Tobi- relató los hechos-. Habiendo llegado a este punto, me gustaría saber el lugar en que se encontraban Deidara, Zetsu, Kisame y Sasori- observó a los cuatro- ¿Podrían decirme?
- Estábamos en mi laboratorio- alegó el pelirrojo.
- ¿Con qué motivo?
- Debía arreglar y configurar mis armas- las palabras salieron naturalmente de sus labios.
- Eso es lo que tú hacías, ¿Y los demás?- preguntó suspicaz.
- Estaban ayudándome a bañar mis marionetas con veneno…- dijo con calma.
- ¿Seguro que es sólo eso?- sus ojos se intensificaron-. No es común que se conglomeren para simplemente "jugar a las muñecas"- se burló- Tal vez planeaban una ¿sedición?…
- Mis marionetas fueron despojadas de su veneno cuando realizamos una limpieza a nuestro armamento. Un shinobi debe estar preparado para las batallas- impugnó las insinuaciones de Itachi. Aunque sabía que su Líder no estaba del todo extraviado.
Itachi observó al titiritero, como buscando algún vestigio que lo incriminará.
- Por esto vez te creeré-. Todos respiraron aliviados-. Sin embargo…- pasó a mirarlos uno por uno-. Por su bien no deben estar mintiendo, ni ahora ni en el futuro porque sino…- sus ojos ardían-… mejor compruébenlo- Sin más desapareció ante los ojos de sus súbditos.
- Vengan a nuestra habitación- pidió Sasori en cuanto el Líder se marchó.
Los siete shinobis se encaminaron a la habitación de los artistas. Y en cuanto ingresaron a dicho cuarto vieron uno cabellos azulinos que sobresalían de las almohadas.
- ¡Es Sasu!- Tobi corrió en dirección a la cama- ¡Es Sasu! ¡Tobi es feliz! ¡Tobi quiere jugar con Sasu!- gritó con euforia.
- ¡Tobi!... ¡Vas a despertarlo!- le recriminó Deidara, fue y trato de taparle la boca al chico, éste se sobresaltó y cayó arriba del durmiente, el rubio, por inercia, se derrumbo encima de Tobi.
Sasuke sintió como que algo muy pesado le presiona el estómago. Abrió los ojos asustado.
Sasori se llevó una mano a la cara ¡Como podían ser tan idiotas!
- Deidara-sempai, ¡me esta sofocando!- se quejó Tobi.
- ¡Levántense! Están asfixiando al inocente niño- pidió Kakuzu.
Los dos hicieron una serie de movimientos para levantarse, pero entre tanto griterío, más ahogaban al peliazul. Irritado por esto, Zetsu se dispuso a socorrer al hermano del Líder. Agarró una mano de Deidara, y lo aventó hacia el pelirrojo, derrumbándose los dos en el piso. Luego el caníbal tomó al chico por la capa, y lo tiró hacia Kisame y Hidan, ellos también se desplomaron.
En cuanto fue liberado del peso de esos dos, Sasuke jadeo con desesperación. Se sentó en la cama. Los demás se apresuraron a mirarle. Sin duda era un Uchiha con todas las letras. La belleza lo delataba. Incluso era más delicado que una muñeca de porcela.
Hidan se quedo anonado, el niño era demasiado lindo para su bien. Aunque estaba enojado porque nadie le avisó del plan para amansar al Líder, su disgusto se redujo en cuanto reparó en Sasuke. ¿Podía existir algo tan puro?
- ¿Estás bien?- preguntó el aloe vera.
- mmm…- rodó la vista hacia el grupo de personas que estaban acostadas en el suelo ¿Estaban jugando un juego o qué?
Deidara se levantó, y corrió hacia Sasuke.
- ¡Oh! Lo veo y no me canso de decirlo es tan lindo- le sonrió-. ¡Vamos di algo! Quiero oír tu voz.
- ¿Naruto?
- No soy Naruto- gritó el rubio, indignado por esa comparación-. Me llamo Deidara- dijo con orgullo, riendo.
- ¿Sigue bajo los efectos del narcótico?- preguntó el caníbal.
- Al parecer- contestó el shinobi de la Suna- ¿Sasuke?
- ¿Gaara?- parecía como si estuviera perdido.
-…
- Es extraño tu pelo, es algo más llamativo… y…- trató de distinguir otro contraste-… ¿Tus ojos no eran de color jade?
Los otros miraron a Sasori, querían saber como reaccionaría.
- ¿Acaso no son mejor de este color?- respondió con otra pregunta.
- Hmp. Y ¿Kakashi-sensei?...- se dirigió a Hidan.
- ¿Qué sucede?- se limitó a seguirle la corriente. "Es precioso. Si Itachi no lo quiere, yo me lo puedo quedar"
- Te ves más senil…- dijo observando el color de su cabello.
- ¡¿Qué?! Esto es natural…- gritó indignado, tocando su pelo y arreglándoselo para atrás.
- Da igual te ves bien- el religioso cambio su expresión de fastidio a sorprendido-. Con ese nuevo look y sin el rostro cubierto.
- ¿De verás? ¿Qué tan bien? ¿Cuánto? ¿Mucho mejor? ¿Qué tan apuesto? ¿Verdad que soy un sex-symbol?
- ¿Qué le diste, Sasori?- preguntó el aloe vera. Se quedo atónito por el comportamiento de Sasuke, una cosa es que sea incapaz de moverse y otra que este delirando.
- Un simple somnífero- respondió el pelirrojo.
- ¿Seguro que no te equivocaste en el contenido?
- Deidara se encarga de pasarme mis…- se detuvo, ¿Y si el rubio tomó el frasco incorrecto?- ¡Deidara!
- Eh ¿Si?- uso un voz inocente. Escuchó la conversación de la planta y su pareja. Sabía lo que estaban pensando.
- ¿De dónde sacaste el sedante?- inquirió con seriedad.
- Pues del lugar que me indicaste, en el armario número cinco, frasco etiquetado con la letra W- respondió con candidez.
- Era el armario número 6, frasco F- rebatió Sasori, con dureza.
- Bueno… ¿Quién no comete algún errorcito de vez en cuando, Saso?
- ¡Basta! Gracias a tu "errorcito", no podremos "usar" a Sasuke hasta mañana.
- ¿Cómo que usarlo?- el tiburón se sorprendió.
- Tenía planeado dárselo esta misma noche a nuestro Líder, para que tengo su ansiada "diversión". Todo lo que necesita es una noche con este pequeño, para calmar sus hormonas.
- Entonces…
- Si, posiblemente lo haremos mañana, Kisame- dijo el titiritero-. Mejor váyanse a sus habitaciones. Esta noche Sasuke dormirá con nosotros.
- ¡Yo también quiero dormir con Sasu-chan!- exclamó el chico de la máscara- ¡Si!
- No cabemos cuatro en la cama.
-¡Tobi quiere hacer un pijama party!
- Tobi no seas remilgado- le retó el ojiazul- ¡afuera!- con un dedo punteó la puerta.
- ¡No! ¡No me muevo!- se aferró de los barrotes de la cama.
- Ah ¿no?- lo agarró de la cintura y empezó a jalarlo.
- Nooooooooo… no quiero… Deidara-sempai… sea buenito…
- ¡Majadero! ¡Saso, ayúdame!- el pelirrojo se acercó y posó sus manos en la cintura de Deidara. Ambos tiraron. Las manos del chico se deslizaron por facilidad de los barrotes. Los tres cayeron en la alfombra.
- ¡Fuera!- Deidara se había levantado con rapidez, lo tomó de la capa, y con un puntapié lo sacó de la habitación.
Los demás salieron no sin antes despedirse del niño, el más entusiasta fue Hidan, que le revolvió los cabellos. Y cuando todos estuvieron fuera, Deidara cerró la puerta de un portazo, antes de que el chico intente entrar.
- ¡Qué infantil!- dijo refiriéndose a Tobi.
- Gaara…
- Si…-dijo Sasori al parecer se acostumbro a su nuevo nombre.
- ¿Por qué estamos aquí?- se restregó los ojos.
- Por una misión- afirmó-. Vamos a descansar.
Los artistas se cambiaron de ropa, luego se dirigieron a la cama. Sasuke se quedó en el medio.
- ¿Sucede algo?- el escorpión se percató de que el peliazul no tenía intenciones de soñar.
- Pensé que no dormías, Gaara- se acordó.
- No duermo, sólo mantengo los ojos cerrados, para meditar- mintió- ¿Qué?- Sasuke aún parecía perturbado por algo.
- En realidad no importa, si sólo haces eso, pero…
- ¿Pero?
- Espero que no ronques, Naruto- se dirigió a Deidara.
- ¿Qué?- se ofendió el shinobi de la roca.
Sasori curvó los labios. Definitivamente el hermano de Itachi era único. Su facciones delicadas, sus ojos…
"Estoy haciendo lo correcto, si lo correcto" se intentó convencer el pelirrojo.
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Al día siguiente cuatro personas amanecieron en la cama matrimonial de los artistas. Si cuatro personas.
- Saso…- balbuceó el rubio, uno de los durmientes le golpeó con el codo y el artista se cayó de la cama-…. Aaaaah…- sus ojos azules se abrieron, se llevó una de las manos a cabeza.
- ¿Qué pasa, Deidara?- Sasori asomó la cabeza.
-… mmm… ¡que rico pastel!- murmuró uno de los soñadores.
- ¡¿Qué?!- el artista se levantó del suelo, tiró de las cubiertas.
Había tres personas en la cama. Sasori, Sasuke y…
- ¡TOBI! ¡¿QUÉ MIERDA ESTÁS HACIENDO?!- gritó.
- mmm…
- ¡DESPIERTA!- lo zarandeó.
El chico se desertó por los constantes gritos del rubio, se desperezó.
- Buenos días, Deidara-sempai- sonrió- ¿Sasu-chan?- miró al niño que aún descansaba a su lado.
- ¿Qué haces en nuestro lecho?- le espetó, conteniendo las ganas de golpearlo-. ¿No te dije que te fueras anoche?
- Tobi pensó que Deidara-sempai estaba bromeando- dibujó una sonrisa en sus labios.
Sasori se dedicó a echar un vistazo a su lado izquierdo. Sasuke era el único muro que le impedía saltar contra Tobi, quien estaba del lado derecho del niño.
- ¡Fuera!- aulló sulfurado, metió una mano en su bolsillo.
- Uh Voy a ver al Líder…- salió corriendo antes de que Deidara armará una bomba para él.
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El resto del día trascurrió con normalidad. Cada tanto se turnaron para cuidar de la "solución". Por suerte Itachi, no les encomendó nada que demandará largas horas de trabajo.
Sasuke no despertó hasta pasado el mediodía. Y en cuanto lo hizo Sasori le amordazó y vendó en la cama. Era evidente que se recuperó. Si no fuera porque no podía hablar, el pelirrojo estaba seguro de que Sasuke hubiera pronunciado varios agravios contra él.
- ¡Ah! ¡Qué lindo! ¡Mira nos quiere!- se rió Deidara- ¿Qué vas a hacer, Saso?- en el cuarto solo estaban los tres.
- Ya verás…
El escorpión cogió a Sasuke, y procedió a llevarlo al baño.
- Quiero verte limpio. Tus cabellos deben oler a flores…- susurró en su oído, antes de sacarle las vendas-. Te pondrás esto- le alcanzó una kimono celeste bordado con flores-. Sí dentro de quince minutos no sales, vendré por ti, y no dudes de que yo mismo te daré el baño-, cerró la puerta con suavidad.
Evidentemente el shinobi de Konoha se negaba a seguir al pie de la letra a Sasori. Pero las circunstancias no eran propicias para alegar. Primero debía acatar el pedido del pelirrojo. Aún se sentía aturdido.
"Estos imbéciles me… ¿drogaron?… ¿Cómo llegue a este agujero?...
El traje de ese pelirrojo me recuerda al de Itachi, ¿Será un amigo o conocido de mi hermano?... ¡Un momento! Ellos me secuestraron… Necesito serenarme.
Hace un ¿Día?, estaba con mi equipo en un entrenamiento, luego Naruto le pidió una misión rango S a Kakashi, y yo me fui, antes de que la molesta de Sakura se me tirara encima. Regresé a mi hogar, me senté en el sofá. A los pocos minutos escuché unas voces… de alguien familiar ¿Kisame? Decidí esperarlos pacientemente. Ellos venían a verme. El hecho de que el tiburón viniera, sólo me hizo pensar una cosa: Itachi. Por supuesto que no iba a salir corriendo. ¡No! Necesitaba saber el motivo de su visita. No venían a pelear, sino hubieran tomados las cuidados necesarios, en vez de distraerse con mis plantas… Sasori, ese es el nombre del pelirrojo. Él me dijo algo como: queremos que te acuestes con nuestro Líder… ¡No! Debe ser una broma, no voy a servirles como una vulgar prostituta… Pero eso no es lo peor… espera... el... nombre.... de su Líder era.... ¡Itachi!"
Después de unos minutos, la puerta del baño se abrió. Los Akatsukis que estaban en el cuarto de los artistas, viraron hacia ese punto.
- ¡Se ve más lindo que antes!, si- dijo Deidara.
- ¡Qué bonito kimono, Sasu-chan!- comentó Tobi.
- Sí esto no sorprende a Itachi, no sé lo que lo hará- Zetsu parecía satisfecho con la imagen que tenía delante.
- Si, parece una bonita flor que será desvirgada- comentó Kakuzu, haciendo que Sasuke se tensará.
- ¿Qué dices, Saso?
-…- se quedó mudo.
El kimono le quedaba a la perfección. Holgado, esos trapos rozaban aquel esbelto cuerpo. Esos ojos oscuros, se veían más intensos. Los labios con pequeñas gotas de agua. Los cabellos húmedos, que se empecinaban a pegarse a su cuello y rostro. Incluso podía sentirse la pureza que emanaba.
El peliazul no sabía si sentirse halagado o furioso por los dichos de sus secuestradores. Encima como estuvo amordazado no pudo averiguar nada del lugar en que estaba. No había escapatoria…
- Saso…-
-¿Eh?- sacudió su cabeza-. Hidan y Kisame están con nuestro Líder- informó recobrando la compostura-. Llevaré a Sasuke a su habitación- el peliazul frunció el ceño ¿habitación?- Deidara estás a cargo- el rubio tenía que hacer guardia en el pasillo por si aparecía el Líder.
El pelirrojo agarró al niño del brazo.
- No pienso moverme- declaró con hielo en la voz. "Ahora entiendo el porqué de mi aseo, maldito pervertido"
- Como quieras- tomó los trapos, le volvía a tapar los ojos y boca, el cuervo intentó en vano impedirlo-. Creo que le gustará verte como un indefenso cordero- comentó palpando sus cabellos, lo tiró en su hombro.
Durante la caminata que dieron en el pasillo, Sasuke forcejó hasta cansarse. Entonces se detuvieron. Sasori giró el picaporte de una puerta. Entró a la habitación de Itachi. Con rapidez deposito al vengador en la cama matrimonial.
- Te lo vuelvo a repetir, es posible que no lo recuerdes. Te pedimos un favor, tú decidiste hacerlo por las malas- sentó al borde de la cama-. Queremos que duermas con nuestro Líder…
El cuerpo de Sasuke tembló… no quería que eso sucediera. ¡Diablos! ¡¿Qué tenía que ver con su Líder?! ¿Por qué no le conseguían a otra persona? ¿Por qué justo con Itachi?
- No grites mucho…, estoy seguro que él tomará las riendas. ¿Quieres un consejo?- obvio que el Uchiha no podía responder-. Trata de ser sumiso…, a Itachi le encantará tu inocencia… ¿Eres virgen?... Si, lo eres; esta noche dejarás de serlo-. Acarició su mejilla, para luego salir-… eres la única persona capaz de mover su corazón. No seas egoísta y déjate poseer…
"Éste es un degenerado. ¿Qué haré?... es imposible que Konoha venga a salvarme. No quiere que Itachi me toque… porque... él… él… matado… a mis… ¿queridos padres?..."
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No había ningún ruido, salvo por el sonido de las azadas y rastrillos que labraban la tierra. Hidan y Kisame trabajaban en el huerto de Zetsu. El crepúsculo estaba en su esplendor. Itachi se había recostado en una silla, supervisaba la labor de sus compañeros.
- Pueden ir a descansar…- anunció Itachi, el farol emitía una tenue luz, que no era suficiente para que continuarán.
- Si, después de trabajar como mulas en el huerto- Hidan se restregó la cara.
- ¿Dijiste algo, Hidan?
- No, ya nos vamos- se apresuró a contestar.
El inmortal depositó sus herramientas en el galpón. Kisame hundió su azada en la tierra, se apoyó en el mango, y posó la vista en el Uchiha.
- Qué tengas una excelente velada- le deseó. El tiburón estaba al tanto de lo que haría Sasori. Y antes de que el pelinegro le pregunte por sus dichos, se fue a zancadas.
Las estrellas brillaban con intensidad, la luna le auguraba algo. Y es que momentos antes de que reuniera a sus subordinados, para averiguar por su ausencia, sintió un chakra familiar. Una que no sentía desde hace tiempo. Pero Itachi sabía qué era imposible que su hermanito estuviera respirando el mismo aire que él. No, Sasuke no podía estar en el escondite de Akatsuki.
- Otouto…- suspiró. Deslizó el dedo índice por el filo del shuriken con la inscripción I y S.
Cuando Itachi decidió ir a su cuarto, ya era medianoche. En los pasillos había un silencio sepulcral. Por un momento creyó que escucharía débiles gemidos provenientes de las habitaciones de los tortolitos… pero no.
Empujó la puerta de su recámara. Por la ventana entraba un leve brisa, las cortinas bailaban silenciosamente. La tenue luz de la luna invadió su el cuarto, dándole un aspecto más atrayente al color escarlata de las paredes…
La cama adoselada, con cortinas de seda blanco… estas también trémulas… Un aire armonioso se instaló en su espacio… hasta sentía un aroma… una esencia excitante. Una fragancia que entraba por su nariz, ingresaba a sus pulmones y sabía a pureza.
Con pasos sigilosos se acercó a su lecho. Con su instinto siguió la fuente de aquel embriagante perfume. Tenía que encontrar el manantial. Su corazón se estremeció. Y cuando corrió las cortinas de su cama. Algo lo sorprendió… un joven descansaba allí, su respiración pausada… esos cabellos desparramados sin ninguna culpa, cubrían parte de su rostro vendado… su kimono de un color celeste con delicados bordados. Aquellos labios entreabiertos, su boca… su piel apetecible a la débil luz que se filtraba por la ventana. Su inocencia siempre presente… Sin duda antes de verlo, ya sabía que era su amado otouto, quien dormía en su cuarto.
CONTINUARÁ…
Por ahora hasta aquí llegamos… ¿Qué les pareció? En lo personal me agrado la parte en que Tobi quiere dormir con Saso,Sasu y Dei.
Ah... devuelta tarde mucho en actualizar, es que no sé, no me gustó como quedó este capítulo... borré, agregue, rectifiqué, enmendé... y bueno al final quedó así...
Se que muchas dirán que la corte en la mejor parte… pero es que no podía seguir. Si no abandonaba en este punto…, no lo terminaba más.
Vayamos a contestar los:
Reviews
Murtilla
No se desmayó, fue una trampa. Y hasta ahora Sasu apenas pudo alegar, ya que lo sedaron, y luego lo maniataron. Bueno respecto de lo que dijo Deidara, me pareció divertido ponerlo de esa forma. No fue ninguna ofensa. Por supuesto que Sasu es lindo y sexy (en el futuro, presente y pasado). La petición de Sasori sorprende a cualquier persona decente. Quizás el deseo esta latente, pero hay algo que impide que se concrete. Un pequeño detalle jejeje (la masacre de clan Uchiha). ¿Celos? Si, concuerdo contigo. Es posible que Hidan intervenga en "los asuntos amorosos de Itachi".
Besos.
Misaki
¿Enserio estás de acuerdo? ¡Estupendo! Creí que mi idea sería algo disparatada. Pero con por los votos positivos que recibí… ¡Definitivamente escribiré un fic sobre ello!
Pues espero haber satisfecho tu curiosidad por la impresión de Sasori hacia Sasuke. Si lo de Deidara fue muy directo, al igual que el pelirrojo con el "favorcito" que le pidió. Si ya se están encariñando con Sasu, en especial Tobi, Deidara, Hidan y Sasori. En este capítulo se mostró una nota que Dei dejó en la casa del peliazul. Ya veremos que escribió en dicha carta, y en consecuencia la reacción de Konoha, y en especial de Naruto y sus amigos.
Gracias por pasar.
Akane 01
Veo que fue de tu agrado la "delicadeza" con la se expresó Sasori. El pobre de Sasu se sonrojo (bueno en realidad su bushin) , claro si no todos los días vienen gente de esa calaña para hacer semejante favor.
Besos.
MIT
Otra personita que me apoya ¡Gracias! De verdad, creó que tendré que ponerme a trabajar en dicho fic. Lo siento por la demora, pero es que trató de actualizar mis dos fics simultáneamente. Y no es fácil escribir todo con rapidez.
Con respecto a tu correo, bueno no sé cual es. De cualquier forma, en mi profile esta escrito mi correo, (si quieres agregame, que estaré gustosa de conversar contigo). En el mismo perfil están las fechas de publicación y actualización de mis escritos. Trataré estar al día con esto último.
Nos vemos.
The Hawk Eye
En lo personal me divierte pensar en la forma en que Itachi trata a sus compañeros, ya vendrán tiempos mejores para ellos. ¿Te agrada Tobi? A mi también, pienso en él como el chico gracioso de Akatsuki, no me gusta imaginármelo como en realidad es (Madara). Prefirió al Tobi que vive para molestar a Deidara y los demás.
Y claro que Hidan no siente simpatía por su Líder, después de semejante castigo que le aplicó. Pero se lo tenía merecido.
Si, los Akatsuki hablan mucho (me refiero a Hidan y Deidara en particular), planean sus estrategias con anticipación, pero después terminan actuando de forma negligente. ¡Que gente más excéntrica! Estuve pensando en la manera en que se lucirían a Sasuke, con ese "favorcito". Y me pareció que lo mejor era que Sasori fuera directo. Pensé que varias personas sen alterarían con falta de delicadeza de titiritero. Y al final Sasu no se desmayó, puso resitencia pero no sivió porque Sasori lo sedo.
Hasta luego.
Leluto
Bueno quizás alguien ayude a Sasu, no sé…
Me parece que la actitud de Sasori fue un tanto inadecuada ¡Sasuke es apenas un niño! Respecto a la reacción de Itachi, pues… lo veremos en el próximo capítulo. Ya que sus amigos dejaron a Sasu en su cama. Y es más que seguro que les aplique un castigo, porque Sasori le dijo a Itachi que ellos estaban en su laboratorio.
Konoha se dará cuenta de la ausencia de Sasu, cuando falte a su entrenamiento. Además Deidara se encargo de dejar una nota en la casa de los hermanos Uchiha. Y conociendo su escasa inteligencia, algo me dice que volverá a meter la pata.
Besos.
mitskuni uchiha
Uh ¡Perdón por la espera!... es que no sabía como continuar. Sólo espero que este capítulo haya cumplido con tus expectativas. Repitió gracias por apoyarme en el proyecto de Sasu con pancita (para Ita) jejeje. A por cierto eres la misma MIT, ¿verdad? Por las dudas constesté los reviews por separado. jejeje. Aunque junté tus tus comentarios...jejeje.
Nos vemos.
Anya Kirdelov
Oh muchas gracias por el apoyo. También adoro el ItaSasu, me fascina. Espero que estés con ansias para leer este nuevo capítulo.
Hasta luego.
black wolf-kot
Maravilloso, a ti también te agrado el Itachi dictador. Sobre Sasori… creo que en Akatsuki no le enseñaron de ética y moral, debe ser eso jejeje. Pues si, Sasuke se desmayó (el bushin), el verdadero estab en otra sala. Pero bueno al final no pudo salvarse de las garras de los Akatsuki.
Nos vemos.
kakashilove78
¡Genial! A mi me encanta el Uchihacest, y me complace que cada vez haya más personas que se empiece a agradarle esta parejita.
Hasta luego.
Taumaturga: ¡Al fin! Estimados lectores le aviso que es posible que no actualice este fic hasta el mes de diciembre. Tengo que estudiar. Pero en compensación a mediados de diciembre subiré dos nuevos fics: Mi pecado (creo que voy a cambiar el nombre) y Curarte el alma. Innegablemente versarán sobre ¡Uchihacest! Para más información consultar mi profile.
Por último quiere decirles que el proyecto de fic por el tema de los votos, el de Sasu encinta, ya cumplió con mis expectativas. ¡Hay más de ocho votos positivos! ¡Y ninguno negativo!... sin embargo dejaré abierta la votación hasta principio de diciembre. ¿Tienes algo que decir Itachi?
Itachi: Si, ¡Gracias a todas las maravillosas personas que votaron por el si! Me hicieron feliz. Pero quiero abusar de su generosidad, al pedirles que a las personas que no dieron su voto, que se unan a la causa.
Taumaturga: Esto parece una campaña electoral.
Sasuke: No me quieren, ¿verdad?
Taumaturga: ¿Por qué dices eso?
Sasuke: Si me quisieran no me expondrían a esta situación. ¡No quiero engordar!
Taumaturga: Ah es sólo por eso…
Sasuke: ¡No! ¡No! ¡No! Tampoco quiere tener un hijo de ese bastardo.
Itachi: Lo siento pero los votos hablan… y será muy difícil que la situación se revierta. Las chicas me adoran y saben que me haría feliz revivir a mi clan.
Sasuke: ¿Y ahora te interesa? Si no los hubieras matado no sería necesario revivirlo.
Taumaturga: bueno, me voy despidiendo… hasta luego.
