ExtravagantChallenge


Disclaimer: Los personajes no nos pertenecen, si así fuera, una de nosotras seria la que le hubiera dado ese hijo a Jackson.


Summary: Alice deseaba ser una actriz con todo su ser, pero para eso debía cumplir con un requisito que su padre le había impuesto:
¡Fingir ser un chico!
Ella aceptó feliz, pero... ¿Y si las cosas no fueran tan fáciles como ella pensaba? ¿Podrá Alice ocultar su verdadera identidad?
¿O un atractivo rubio descubrirá quien es realmente?


Cap2

Definitivamente mi vida se había convertido en una demencia un poco jovial. Emmett no hacía otra cosa que ir cantando todo el camino hacia la casa y para ser sincera cantaba verdaderamente horrible.

¿Existía algo peor que hacerse pasar por un chico? Si, era ir en un auto con la música a un volumen en el que no lograba ni oír mis pensamientos, y como si fuera poco, con mi primo cantando... y no era ningún Andrea Bocelli.

-¡Lets go!- Cantó mi alineado primo. Antes de que presionara el botón de reproducir por decimaoctava vez lo tomé de la mano.

-¡Emmett ya para! – Resoplé- Ahora es mi turno de escuchar música, estoy harta de ese ruido.

-¿Ruido Alli? ¿Estás loca? ¡Es 50 Cents!, además no puedo pasar con este auto mientras va sonando Lady GaGa. Decepcionaría a las nenas del barrio- añadió con una mirada de bribón.

No le preste atención.

En los años que conocía a Emmett, desde que nací, lo vi relacionarse con una gran cantidad de novias, amantes, amigas con derechos, y demás. Era uno de esos chicos que no toman nada enserio, que se la pasan bien con una o con otra. Típicos cobardes que no quieren nada serio y se divierten buscando algo de una sola noche. Mi primo era como todos los chicos de su edad, nada diferente. Pero lo quería demasiado como para juzgar sus actos, era como el hermano que nunca tuve.

Aunque en estos momentos lo odiaba, no solo por dejarme aturdida, sino también por ser cómplice de mi padre en esta gran farsa. No lo culpaba, para él sería una gran diversión, e incluso yo me lo creí un poco.

Comencé a preguntarme por qué hacia esto ¿Era en verdad tanto el deseo de ser actriz que estaba dispuesta a hacer esta locura? ¿Era motivo suficiente como para soportar tener que compartir momentos con chicos, alejarme de las cosas femeninas para convertirme en todo un…macho?

Era claro, mi padre creía que fallaría, que me rendiría o que siquiera aceptaría esta condición, por eso es que se sorprendió tanto cuando acepte. Tal vez creía que al ver todo lo que tendría que hacer, la ropa que usaría o como tendría que comportarme, o después de soportar a Emmett unos días saldría corriendo a casa, donde él estaría esperándome con una sonrisa victoriosa y una oficina cerca de su despacho para encargarme de la empresa familiar.

A decir verdad nada me gustaría más que enorgullecer a mi padre, pero la realidad es que no me veía a mí en una oficina, sentada detrás de un gran escritorio y que la gente me llamase jefa o señora. No, definitivamente eso no era para mí.

Actuar para mí era una necesidad total. El escenario, un lugar donde me sentía completamente segura. Al mismo tiempo era el lugar donde podía expresar lo que llevaba dentro de mí ser, lo que pensaba, lo que muchas veces me hubiera gustado gritar. No bastaba describirlo con la palabra "hobbie" .Era un compromiso, un riesgo, un pequeño sufrimiento que agradaba. Definitivamente similar a estar enamorado. O eso creía…y si era necesario convertirme en todo un machote, lo haría.

En medio de mi reflexión comenzó a sonar una canción que me conocía muy bien.

-It's not like I'm invisible- Tarareé.

- ¿Qué es eso Alli?- preguntó Emmett frunciendo el seño.

-Es Haley Reinhart, una de mis cantantes favoritas- añadí.

-¿Haley qué?-dijo con una cara algo peculiar. -Alli no puedes escuchar eso, recuerda que ahora eres un chico y por lo tanto debes comportarte como tal o pensaran que eres homosexual... y tu papel seria aun más completo-Completó con una sonrisa algo macabra, como si la idea fuera de su agrado.

-No voy a interpretar a un chico gay Emmett- Se apago la sonrisa en su rostro.

-Está bien Alice, en ese caso que comience la acción- dijo volviendo a mostrar una media sonrisa.

Conocía muy bien esa mueca, era una "sonrisa marca Emmett" que indicaba que haría algo divertido para él y doloroso para los demás.

-Alli, tienes que comportarte como un chico ¿verdad? Bueno, yo daré una mano, y con mi ayuda serás todo un macho, o al menos un intento de ello.-concluyo y miro mis manos entornando los ojos.

No podía decir nada en mi defensa. El tenía toda la razón, yo no podía seguir comportándome como una chica. Ahora que lo notaba llevaba pintadas las uñas.

-¿Lo ves enana? Tienes que ser más cuidadosa y corregir eso. Para empezar saquemos esta música.- Quitó la canción que escuchaba y puso algo a lo que yo no podría jamás llamar música.

-Escucha esto-Me dijo.

La canción no me parecía mala, a decir verdad me gustaba bastante.

-Bien Alli, ya estas aprendiendo.- No estaba tan mal.

Emmett comenzó a mover la cabeza al ritmo de la canción, de un lado al otro y cantando. Me sorprendí enormemente al notar que él no cantaba tan mal cuando quería, eso demostraba que hasta hace un momento solo lo hacía para fastidiarme.

Estaba a punto de preguntarle desde cuando cantaba tan bien, pero en ese momento él me tomó del cuello con su enorme mano y empezó a sacudir mi cabeza imitando sus movimientos.

-Mueve la cabeza así Alli, al ritmo de la música.- Canturreó el demente.

Definitivamente iba a necesitar unos buenos masajes luego de esto.

El viaje transcurrió en silencio de mi parte, claro, porque Emmett se emociono tanto con la canción que la fue repitiendo y cantando todo el trayecto hasta que llegamos a la mansión. Al bajar del auto mi primo me dijo que me adelantase mientras el bajaba mis maletas, pero apenas alcancé a dar unos pasos cuando él me interrumpió.

-¿Qué haces?- me preguntó escandalizado.

- ¿No me dijiste que me adelantara?.- le pregunté desconcertada.

-No me refiero a eso, lo que quiero decir es ¿Por qué caminas así? Se supone que eres un chico y en vez de caminar parece que vas danzando.

Otra vez las clases de Emmett, pensé que se habían quedado en el camino pero al parecer estaba equivocada. Se acercó a mi lado y me demostró como supuestamente tenía que caminar. Intenté imitarlo lo mejor que pude, caminando un poco encorvada, con los brazos a los costados y haciendo pasos largos, ridículo.

-Pareces... el... jorobado de... de... Notre Dame – Me dijo riendo ahogadamente.

Lo deje que se riera solo y entre en la mansión. Allí pude contemplar el decorado que mi tía Esme le había dado. La verdad es que era estupendo, había sido muy cuidadosa en cada detalle. Al entrar lo primero que pude contemplar y lo que mis ojos se detuvieron a mirar fue el hermoso y fino piano colocado en medio de la sala, era de Esme pero tenía entendido que ella muy rara vez se sentaba a tocar alguna que otra melodía.

Emmett me dirigió hacia mi habitación, para llegar debía subir las escaleras ya que estaba en el segundo piso. Pude contemplar la sala de lectura, era una enorme habitación que estaba mejor equipada que una biblioteca. Ya sabía en que podía matar el tiempo si me aburría.

Cuando llegamos a mi nueva habitación Emmett me dejó a solas para que pudiera desempacar. Allí no tenía que fingir, en la mansión era el único lugar donde tenía permitido ser Alice y por lo tanto le pedí a mi tía que decorara todo a mi gusto, el de una chica.

El lugar era amplio y contaba con un ventanal y un gran balcón, y a un costado apartado de la amplia cama se encontraba un escritorio con un ordenador sobre este. Los muebles eran de una madera muy fina y las cortinas de un verde agraciado, al igual que las sabanas de la cama que hicieron que me enamorara de ellas. Me sentía a gusto, así que me recosté. No recuerdo el momento en el que me quede dormida, solo sabía que estaba demasiado cansada y que mañana seria un largo día, sería mi primer mañana en el instituto no como Alice, sino como Christopher.


Holaaa! Soy kassi J y esta es la continuación de la historia. Perdón por la tardanza es que para serles sincera no sabíamos si íbamos a continuarla.

Le quería agradecer a mi amiga mimi 3 por querer seguir la historia, ya que fue ella la que recordó este proyecto que teníamos un poco olvidado.

Gracias bruja! Sabes que me encanta compartir esto con vos, te quiero muchísimo J

Bueno espero que les guste el nuevo capítulo y disfruten leyéndolo como nosotras disfrutamos escribiendo la historia.