Capítulo tres: Un nombre
Había llegado la hora de su break ese mismo sábado. Se devoró el almuerzo con algo de ansiedad, no estaba seguro a qué se debía la devolución de la nota, era imposible deducir eso: ¿era una amenaza? ¿una advertencia? ¿una aceptación? De conocerlo, quizá lograría adivinar.
Realmente no sabía nada de ese sujeto. Su único conocimiento era que todos los días estaba allí detrás del mostrador con cara de amargado, muchas veces se preguntó como iba su negocio, ¿le irá mal? ¿es aquella la razón de tanta amargura? Tampoco es que la solución de eso sea andar allí tan mal encarado. Jaeger empezó a preguntarse por cuántos clientes le habrán huido a ese tipo.
Ese tipo… ¿Cuál era su nombre? No recordaba bien, sabe que lo escribió porque tuvo que facturar, incluso miró su identificación, pero había visto muchísimas ese mismo día, y tampoco es como si se fijara en cada una. ¿Debería revisar?
Jaeger de manera precavida se acercó a la caja, aprovechando que en ese momento no había nadie en fila empezó a revisar los registros de clientes. Como se lo imaginó, su tarea no estaba dando éxito, no era algo que le ayudara, ¿Cómo saber cuál de todos esos nombres era? Habían varios nombres masculinos, ¿y? ¿eso qué le decía?
Estaba… Noah, no tiene cara de llamarse así.
¿Quizás este Sr. Damien? Tenía más cara de Damien que de Noah.
─ ¿Qué tanto haces? El joven espera por ti, Eren.
─ ¡¿Eh?!
Jaeger nervioso levantó el rostro de la pantalla, notando que sí, efectivamente había un joven de cabello castaño y ojos café esperando por ser atendido. Con algo de vergüenza se disculpó y se apartó para que su madre lo atendiera. Hecho esto buscó distraerse ─y disimular─ con su celular fingiendo atención a sus redes sociales.
─ ¿Qué buscabas, Eren? ─ Cuestionó su madre tan pronto se desocupó, mirando a su hijo con sus ojos ambar llenos de curiosidad.
─ Nada en especial ─ Eren se limitó a seguir con su mirada verdosa en la pantalla de su celular. No obstante, un dolor agudo en su oreja le hizo apartar la vista de allí y clavarla en su madre que le jaloneaba la oreja ─ ¡Mamá!
─ No te olvides de que sé cuándo me estás mintiendo, tus orejas están rojas ─ Le soltó ─ Bien, sé que estás en tu hora de break, pero como te he dicho varias veces, en lo que vuelves a la caja o mostrador es para seguir trabajando. Te tienes que concentrar.
─ Sí, sí. Lo siento, mamá ─ Dijo luego de oír aquél sermón, la verdad no era la primera vez que lo escuchaba ─ Saldré un momento, ¿sí? Ya vuelvo ─ Dijo sin esperar respuesta de su progenitora.
El castaño rodeó el mostrador y caminó saliendo del local.
Se armó de valor, tenía que dejar las cosas en claro para evitar cualquier clase de problema. Echó a andar más decidido, entró directamente al salón de tatuajes, totalmente impávido se acercó al mostrador viendo al tipo de los tatuajes ─como casi siempre─ con la mirada fija en un libro.
Al estar cerca, notó que el hombre bajó un poco el volumen de la música y cerró el libro para mirarle. Era de cabello negro y piel muy blanca, eso ya lo sabía, ahora Eren se fijó en que tenía los color gris y gélidos como la Antártida.
─ ¿Necesitas algo? ─ Le preguntó el azabache.
─ Umm, tu nombre.
.
N/A: ewe ¿Para qué el nombre? Ok no.
Sé que me tardé un poco más, me puse a leer fics Stony en vez de escribir, pero ya aquí tengo el drabble de la semana :'D Es un poco más de 500 palabras pero YOLO, le sigo llamando drabble porque es corto LOL
Trataré de darles el próximo drabble este domingo, así que atentos a WP y FF uvu También estoy trabajando en un oneshot por allí Eren x Levi, quizá para la próxima semana.
Gracias por leer –lanza corazoncitos porque FF no deja colocarlos-
