—No puedes escapar del pasado y vivir en un presente o pensar en el futuro sin él —Anunció la joven, desabrochando parte de su chaqueta dejando expuesto parte de su pecho. Así mismo parecía desvelar una incómoda sonrisa.
Yashiro estaba atónito, veía la maldad de esa mujer aún si una cantidad de cabello cubría sus ojos.
—¡No! ¡He tratado de enmendar mis errores dando sacrificios a nuestro! Hay cosas que no logro comprender de éstos humanos, cosas con las que no he estado familiarizado —En defensa alegó a la reina, ella cruzó los brazos disgustada.
—¿Esa es tu excusa? ¡Me pregunto cómo es posible que tú como rey celestial estés del lado de aquello que juramos destruir! ¡Éstos te han ablandado y te han vuelto alguien patético y débil! ¡No valen nada! ¿Hasta cuándo entenderás que destruyeron el mundo que anhelamos en un pasado? Quizás debería...
Antes de que sacara su mano de uno de los bolsillos de la prenda en el torso, Nanakase fue veloz y rodeó el cuello de la mujer luego de embestirla. No le costó mucho ponerse en cierta posición que le facilitara el ejercer más presión con sus manos.
—¡Disfruta de tu libertad, traidor! ¡Cuando Orochi vuelva a la vida, serás el primero de los millones de incompetentes que serán masacrados! —Acto seguido dijo palabras en un idioma olvidado.
Tras recibir el destello de una luz brillante, luego de pestañear y ver el escenario, resultaba que no era Shermie, sino una joven mujer que luchaba por recobrar el aire que le fue arrebatado. Si le ayudaba estaría en severos problemas, incluso posiblemente lo relacionarían con crímenes en el pasado. Huyó, se alejó del callejón pidiendo el perdón de una desconocida.
Podía jurar que escuchaba las carcajadas de la pelirroja a la lejanía de la oscuridad en las estrechas calles.
Regresó a su departamento, quería destruir las paredes del edificio, hacer que se derrumbara importando poco la gente que se encontrara dentro, liberar la tensión de su cuerpo pero su consciencia fue muy cruel, pues lo obligó a inhalar y exhalar repetidas veces para controlar su ira, que su poder no se volviera en contra suya ni de las personas que estaban a su alrededor.
Por la desesperación, cayó de rodillas, tomaba sus cabellos con fiereza y pedía respuesta a por qué se negó a matar, por qué esa necesidad se volvía una espada con dos filos. Pedía perdón a su dios por su inminente debilidad, por temerle incluso a su propia aliada y no romperle el cuello otra vez cuando tuvo la oportunidad.
Un ave entró revoloteando por una ventana e impactó contra la pared dentro de la sala donde estaba el rey, era bastante apreciable su chillar. Nanakase encendió la luz y al ver al indefenso animal emplumado se sintió algo culpable ya que en parte tuvo algo que ver en dar origen a ese accidente. La forma en que ésta se arrastraba por el suelo, le parecía curioso ver cómo incluso trataba de volar pero su propio peso era el peor enemigo.
Lo tomó con sus manos cubiertas por guantes de cuero marrones, parecía asustado el inquilino, trataba de escapar pero le fue difícil. Mientras lo llevaba en manos, por un momento su piel se volvió más oscura, llegando al punto de ser moreno. Pensó en aplastarlo o con sus dedos girar su cabeza a tal grado que se escuchara el sonido de una rama quebrarse, sin embargo lo mantuvo a salvo, acercándolo a su pecho.
Se supone que Orochi apreciaba la vida de seres como ellos, el mundo perfecto no podía ser llamado así cuando éstos carecían, parecía importar más una vida animal que una humana, no se le podía culpar, fue la creencia con la que fue creado.
Depositó el ave encima de una cama bien tendida, el animal se sentía libre de ir a un lugar a otro entre las cobijas, a Yashiro le recordó a una mascota que tuvo en su pasado, Tatsuuru se hacía llamar: era un halcón que había fallecido por su avanzada edad, pudo sentir empatía con su compañero herido, por lo que el cuidado a animales como las aves era algo habitual y, un conocimiento que pudo comprender muy bien.
No deseaba que una vida estuviese bajo su poder, sin embargo era un deber, no podía simplemente abandonarlo a su suerte o peor: tomarlo y lanzarlo del edificio con un ala afectada. Aún si su mente era invadida por pensamientos extraños, permaneció calmado.
Se quitó la camisa, revelando su torso marcado por su gran musculatura, el calor parecía matarlo. Abrió uno de los cajones del mueble que tenía a un lado de su cama y puso su chaqueta ahí, la metió de tal forma que parecía una pequeña cama. Al analizar la herida del pajarito, parecido a un pequeño mosquitero común, quería brindarle apoyo y hacer un esfuerzo por ayudarlo.
Vio que tenía sangrado, tomó de un cajón unos hisopos y agua desinfectada, procedió a tratar la herida con la intención de no provocar un daño incluso peor. No supo cómo fue que terminó de matar personas al azar a cuidar un pajarito cuya vida dependía de él.
Cuando su halcón resultaba herido de gravedad, recordaba que tenía que aplicar un vendaje, con él no sería la excepción.
Se veía muy llamativo, como "agradecimiento" el alado dio un ligero canto, permaneciendo en un mismo lugar sin poder moverse, al parecer no podía... o no deseaba siquiera hacerlo.
Quería dormir, se sentía mal no haber terminado su cigarrillo, aunque algo contento ya que si hubiera permanecido más tiempo en ese callejón, quizás su compañero pudo tener un destino diferente, y uno donde la vida no le sonriera.
Se preguntaba por qué la francesa se presentó de esa forma, se supone que ella estaba sellada en un bajo mundo, esto junto con Chris y los emisarios de Orochi. El dios debió de estar decepcionado por usar su energía en liberar a alguien que no lo merecía, alguien que se dejó ablandar en un mundo que no fue para él.
—Y dime, ¿crees que Shermie volverá? —Preguntó al emplumado, por una extraña razón éste dejó de cantar y miró a los ojos a Yashiro, como si realmente hubiese entendido su pregunta y le estuviera respondiendo con la mirada. Esos puntos negros decían más que la lengua humana.
Pasó saliva, un escalofrío recorrió su espalda al darse cuenta del curioso personaje. Pero no sólo por él, ráfagas de viento abrieron sus ventanas, tomó al ave para protegerle de cualquier daño y, al ver que el aire comenzaba a materializarse, pudo saber bien de qué clase de no invitado se trataba.
—¿Por qué te niegas a cumplir con el mandato? ¿Te ha cegado tanto los sentimientos de los mortales que te has vuelto uno de ellos? —Preguntó el sacerdote, teniendo en manos un libro de piel desgastada en la portada y contraportada.
—El hecho de que mate con menos frecuencia no quiere decir que me he vuelto uno de ellos, si yo quisiera...
—Hazlo, ¡Quiero que lo hagas! ¡Vamos! Activa volcanes, destruye lo que esté a tu paso, mata a cuanto imbécil se te cruce por tu camino. ¿Qué te ha vuelto tan estúpido? ¿Qué te obliga a que ya no mates con placer como solías en tus anteriores vidas? —Pregunto Goenitz alzando su mano para tratar de invocar un tornado y, que el edificio se viniera abajo.
Trató de detenerlo, quiso darle un potente golpe a puño cerrado y mandarlo a volar por los cielos, pero no fue rápido, el suelo comenzó a quebrarse, lo único que pudo ver fue a Goenitz sonreír al ver su caída, junto a los cientos de escombros una vez llegaba al suelo.
Notas del autor.
Sí, Yashiro se supone que es una persona bastante cruel tanto en su normalidad como en su estado como rey, sin embargo estoy tratando de hacer cambios respecto a esa característica de él. Creo que verlo contener sus fuerzas al inhalar y exhalar en sus poses de victoria fue un error mío al creer que era el único que podía controlar sus impulsos, igual quién sabe, hay tantas características de Nanakase.
Acabo de terminar KoF 97 con el New Face Team, y sí, ver cómo se suicidan me partió mi corazón, pero creo que lo que más me llamó la atención fue la determinación con la que Yashiro se motivó a matar a sus compañeros y suicidarse. En el capítulo he dicho por qué no está muerto y de cómo regresó.
Creo que Yashiro tiene bastante potencial como personaje, es una lástima que se vea poco de él únicamente en sus diálogos de victoria o sus poses, desconozco si hay mangas o algún tipo de serie oficial que nos muestre una faceta de él, sería increíble verlo en otros lugares que no sea el torneo.
Lo he dicho antes, quiero hacer cosas nuevas con personajes nuevos, en este caso no vi mejor idea que hacer un "plot" sobre un personaje que: pasó de odiar a la humanidad y ser un cabrón frío sin corazón a alguien confundido respecto a lo que quiere, no, no me estoy metiendo aquí, simplemente fue un pensamiento que ahora se está convirtiendo en 1000 palabras por capítulo.
¡Vnixx! Sí, atinaste, era Shermie. Al principio la escena sería distinta, iba a ser una mujer cualquiera que tuvo la desgracia de encontrarse con Yashiro y ser asesinada en el lugar por un "descontrol" sobre sí mismo, incluso iba a dejar la manipulación corporal como un "pero" en la búsqueda de Yashiro por la redención, sin embargo a último momento la idea fue desechada ya que planeo usar el "Disturbio de sangre" para otra cosa más.
¿Por qué la cambié, aparte?
Quería hacerle ver al personaje que estaba siendo acechado, sus aliados le estaban dando caza y, harían cualquier cosa para quitarle los rastros de humanidad a alguien que apenas está teniendo sensaciones con las que nunca tuvo contacto en su vida pasada, supongo él tuvo otras vidas ¿no?, con eso de que de la nada se enteró que era un "rey celestial" y se armó tremendo revoltijo en el torneo... no se me hace extraño que haya algo más.
Con esto concluyo de momento si hay un mañana para mí.
¡Gracias!
ouso
