Todas contra él

Nota hp'sworld: Todas contra él será un fic basado en la película 'John Tucker must die' que en castellano lo tradujeron como 'Todas contra él'. Casi todo el fic girará en torno al argumento de la película. Debo decir que es una buena película romanticona con un toque de humor bastante bueno y que si tenéis oportunidad de verla la miréis, con todo esto, debo decir que el hermano pequeño de John Tucker, en la película, no existirá en el fic, así que variaré el final de la película, y con esto, ya puede empezar el cap.

Resumen: Edward Cullen es el chico más guapo y el mejor jugador de básquet, además sus padres son extremadamente ricos… Es un rompecorazones experto y sabe controlar a las chicas, pero ¿qué pasaría si una chica lo quiere dejar en evidencia?

Disclaimer de la autora: Nada de esto es mío, solo la idea de juntar 'Todas contra él' y 'Crepúsculo' en una misma línea. Todos los personajes de Crepúsculo son de Stephenie Meyer, así respectivamente las características que represento aquí en los personajes son de los que tienen los derechos de la mencionada película 'John Tucker must die' además de la trama. Tengo que decir que no tengo ninguna compensación económica por escribir esto, solo quiero divertirme y hacer pasar un buen rato a los demás.

Capítulo 3- Edward Cullen llora como una niña

Aclaración: Edward será el hermano pequeño de Emmet. Rosalie Hale será la hermana de Jasper. Y Alice no será hermana de ninguno de los dos grupos. Esme y Carlisle serán padres de Edward y de Emmet, por lo tanto, su apellido será Cullen.

Las frases cogidas directamente del libro las escribiré en negrita para que no se puedan confundir con las otras. Este signo […] significa un salto en la narración, es decir, algo que es muy repetitivo o que no interesa.

El principio de este fic será exactamente igual al de Crepúsculo así que, como se supone que ya lo sabéis no lo escribiré todo para no hacerlo tan repetitivo.

#Point of View Edward#

¿ES SOLO OTRA CARA BONITA?

Había un anuncio en la pantalla de cine con una de mis fotos, las que me había hecho con Tanya.

- Oye ¿ese no eres tú? – preguntó la chica.

- Algunas veces trabajo de modelo – dije no muy convencido.

- Enserio, no lo sabía, ¡qué guay!- dijo -. ¿Me pasas la bebida?

- Claro – le di un sorbo antes de pasársela.

O ¿ES UN ROSTRO DEL HERPES GENITAL?

- ¿Cómo? – dijo la chica.

- ¿Qué? Yo no tengo eso – dije, claro que no tenía eso. Ella bebió del refresco y la pantalla volvió a cambiar.

EL HERPES NO TIENE NADA DE BONITO. YO LO SÉ, LO TENGO.

- ¡Qué asco! – dijo ella.

- Holly, espera. Yo no, yo no tengo – dije, pero ella se levantó y empezó a chillar.

- Oh, no me toques – dijo con asco.

- Holly… Espera…

- ¡Eh, espera! Yo a ese le conozco- dijo una chica chillando.

#Point of View Alice#

Lo único que resonaba en aquel viejo cine del pueblecito de Forks eran las risas de las personas que había en aquel cine. Hasta que él habló:

- ¿Qué? Eso no es real… sólo es una campaña contra el herpes… - dijo avergonzado.

Me he olvidado de decir que en el cine había dos plantas y nosotras estábamos arriba en la parte que se llama gallinero. Y Rosalie tuvo una gran idea al tirarle palomitas desde arriba, porque así no nos iba a ver. Pronto empezaron los demás a tirar palomitas, y creo que fueron las palomitas mejor gastadas del mundo.

Mientras Edward Cullen intentaba salir entre tanta palomita, algún gracioso de turno chilló:

- ¡Vete a una clínica privada! – dijo el típico graciosillo.

#Point of View Tanya#

Regla número uno en el arte de la guerra: no subestimes a tu contrincante. Nunca de los jamases, si se puede decir. Nunca son como tú pensabas y siempre tienen un as debajo de la manga.

- ¡Te quiero Cullen! – dijo una chica desde las butacas.

Ahí estábamos todo el instituto, adorando al pavo real: Edward Cullen. Y os preguntaréis ¿por qué? El director dijo que era muy fructífero que un chico popular como él, diera la cara y dijera abiertamente que tenía; sin pudor a que le rechazaran.

- Yo no tengo ninguna enfermedad venérea – dijo muy convencido el pavo real -. Pero, uno de cada cinco jóvenes adultos sí la tiene… - esperó un momento a que la gente parara de aplaudir y continuó -. ¡Y me siento orgulloso de prestarles mi voz! – exclamó.

- ¡Qué bueno estas! – dijo otra loca.

- ¡Tú lo has dicho! – dijo ofreciendo una de sus sonrisas que hacían que las chicas se maravillaran.

Detrás de Edward había cinco adolescentes o como los llaman ahora 'jóvenes adultos' que tenían herpes, según parecía. Y la única chica que había allí lo abrazó, ella tenía un herpes en los labios y él cuando la vio se deshizo de ella tan rápido que ella por poco cae al suelo.

#Point of View Bella#

- ¡Tenía que haber funcionado! – dije mientras golpeaba la puerta de la nevera -. ¡Se nos ha escapado algo!- confirmé.

Estábamos en mi casa, habíamos venido después de las clases a planear otra maquiavélica idea.

- A mi sí – dijo Rosalie -, mi vida social…

- ¡Hola señora Dean…! - dijo Alice.

- Llamadme Renée, ¡por favor! – dijo mi madre.

¿No os había mencionado que mi madre había venido a visitarme unos días? Pues sí, mi madre, Renée se había acercado a Forks porque Phil tenía un partido en Port Angeles y él no podía venir porque estaba de entrenamientos. Renée vino para comprobar si estaba comiendo sano, además vino para comprar algunas cositas para la casa y la nevera.

- ¿Qué estáis haciendo chicas? – preguntó mientras dejaba lo que había comprado en la encimera.

- ¡Destruir a un hombre! – dijo Tanya.

- Uuh, a un hombre… ¿A nombre de quién pongo el cheque? – dijo haciéndose la graciosa.

- Es totalmente indestructible…, le damos un herpes y le dan un premio – dijo Alice enseñándole el anuncio del herpes a mi madre desde su ordenador portátil.

Mi madre me miró con mala cara y enseguida añadí…

- ¡Un herpes falso, mamá! Sólo intentamos hundir su reputación – dije de carrerilla -. ¡Es algo complicado!

- Claro – dijo mi madre sin entender muy bien -. Ya, el falso herpes anti-reputación, el de toda la vida…

- Yo puedo guardar la compra ¿si quieres? – le dije para que nos dejara a solas -. Si tienes mucho lío…

- ¡Entendido! – dijo mi madre que había captado mi indirecta -. Muy bien, ¡no os hagáis daño, chicas!

- Alice ¿qué estás escribiendo siempre? – dije por sacar un tema después de que se fuera mi madre.

- Listas de cosas normales… como todas: de cosas pendientes, de objetivos, de contingencias, de observaciones, de nociones (que son muy distintas porque las observaciones exigen un tema concreto y las nociones, no). Cosas normales, como todas.

- Ya, normales… Claro, como todas – dijo Rosalie mientras se tomaba una pastilla.

- Bueno, ¡al menos no estoy medicada! – dijo Alice que también se había fijado en las pastillas.

- Perdona, pero esto es un suplemento de belleza natural… - dijo mientras se apartaba el pelo con una mano.

- ¿Qué tomas? – preguntó Tanya poniendo la mano para que le pasara el pote de las pastillas.

- ¿Estrógenos? – dijo ofuscada -. Rosalie, ¡torturan a caballos inocentes para esto! Está hecho con su pis… - dijo con asco.

- El pis no es una tortura… - dijo Rosalie defendiéndose -. La menopausia, sí… Se las robo a mi madre – dijo como si fuera una buena excusa -. Los tíos toman esteroides para los pectorales… y ¡yo quiero unas tetas más grandes!

- ¡Eso no funciona así! – dije -. Frena tu producción natural de hormonas…

- Sí, y cuando se te acaben las hormonas te saldrá un bigote y un pene – dijo Alice.

- ¿Lo dices enserio? – dijo Rosalie tirando el bote hasta la encimera.

- Vale chicas, ¡tenemos que hablar de Edward Cullen!

- ¡Vale! – dijo Tanya haciendo caso a Alice -. Lo que necesitamos es un buen golpe que arrastre ese rollo de machito que lleva… ¡Tiene que entender lo que es ser una chica!

- Sí – dije apoyando a Tanya -. ¿Y qué es más terrible para un hombre que no ser varonil? – pregunté retóricamente cogiendo el pote de estrógenos.

#Point of View Rosalie#

Edward Cullen y su equipo de básquet estaban entrenando en la pista y ese era el momento perfecto para dejarle el regalito de estrógenos. Divisé su mochila de gimnasia entre las demás y como si fuera un milagro, tenía su pote de esteroides en la mesita, así que me acerqué y tire los estrógenos de mi pote en su pote. Creo que no he explicado, antes habíamos triturado las pastillas que quedaron hechas polvo.

- ¿Qué tal, nena? – dijo Edward mientras yo metía el bote en mi mochila.

- Hola – dije sorprendida -. Estoy bien – vi que iba a coger el bote y sonreí para mis adentros -. ¿Intentas ganar músculo? – pregunté haciéndome la sorprendida.

- El entrenador me da esto dos veces al día – dijo poniéndose dos cucharadas de eso en su botellín de agua.

- Pues, no funciona – dije sin pensarlo -, es decir, estar delgado eleva a algunos – seguro que lo había ofendido un poco - pero estas perdiendo tono… - dije dándole unos golpecitos en el antebrazo.

- ¿Qué estoy perdiendo tono? – dijo sin creérselo.

- Es decir, deberías doblar la dosis – ahora sí que iba a ser un nenazas.

- Umh… Bueno sí, gracias Rose – dijo doblándose la dosis.

- De nada… - dije mientras me alejaba sonriendo como una tonta.

#Point of View Bella#

Ahora estaba en la clase de Química, una de mis favoritas, no se me daba mal. Era una práctica sobre la solubilidad de la sal y el azúcar. Teníamos que hacer la fórmula para averiguar una de las x.

- ¡Hola! – dijo una voz conocida por detrás, me giré y sonreí.

- ¡Ah, hola! – dije, era Jacob.

- ¿Puedo pedirte un favor? – dijo con cara de perrito abandonado -. Necesito un compañero de laboratorio… Estaba con Álex pero… se ha quemado bastante y…

- Antes de decirte que sí, ¿cómo sé que no debo decirte que no? – pregunté con una sonrisa.

- Pues, eso depende de cómo lo veas… Porque él dice que fue culpa mía – dijo con cara de no haber roto un plato nunca -, pero yo claramente le dije: Dios santo, Álex estás ardiendo, ¡sal corriendo! – acabó, no sé porque me reí.

- ¡Un claro aviso! – dije riéndome -. Muy bien, puedes empezar por medir 40 mL en el tubo de ensayo – dije despacio.

Anoté algo en mi cuaderno y miré lo que hacía Jacob.

- ¡Ehh, más despacio! – regañé -. Ponte al nivel de los ojos – dije mientras él se agachaba -, y espera a que el fondo del menisco toque esa raya – le señale.

- ¿El menisco? – preguntó extrañado.

- ¡Espera a que esa cosa curva este en el chisme! – dije sin complicaciones, él fue midiendo.

- ¡Despacio! – dije acercando mi mano a la suya que estaba cogiendo el tubo -. ¡Ahí! – dije cogiendo su mano.

Él apartó su mano de la mía y tiro el tubo de ensayo con la sustancia que tenía dentro y parecía que se había meado.

- ¡Oh dios, joder! Se me ha caído encima que hago, ¿qué es esto? – pidió suplicante.

- ¡Una suspensión de cloruro sódico!

- Quema – dijo como si se le fuera el mundo en ello, no podía ser, no le podía quemar.

- Enserio – dije levantando una ceja -, es agua mezclada con sal común.

- ¡Bueno vale! No me quemo pero parece pis… y sal – dijo con una preciosa sonrisa en los labios.

Entonces, él cogió agua que estaba en el vaso de precipitados y me la tiró haciendo que unas gotitas resbalaran por mi cara. Yo también le tiré y seguimos así durante unos minutos hasta que un profesor aguafiestas que pasaba por el pasillo dijo…

- ¿¡Ehh, tranquilos?! – chilló des del pasillo.

- Eso, ¡Bella tranquila! – dijo Jacob con su impresionante sonrisa.

#Point of View Edward#

Hoy era un día muy importante. Hoy teníamos partido y en este nos íbamos a clasificar para las semifinales estatales y teníamos que ganar sí o sí. Pero yo soy un as en esto y siempre ganábamos. Tenía la pelota en mis manos y no había ningún contrincante que me pudiera hacer un tapón, así que pensé en hacer una entrada por todo lo grande. Salté lo más alto que pude y di una vuelta en el aire antes de que metiera una canasta de dos puntos, hubiera sido de tres, pero estaba dentro del área. Todo mi Instituto se levantó de los asientos y empezaron a chillar y a alabarme. Como había metido una canasta, los del otro equipo sacaban la pelota y la cogió el base del otro equipo, yo cubría al base y me dio un empujón con el antebrazo en la zona del pecho.

- ¡Córtate, eso duele! – dije sobándome la zona en la que me había hecho daño.

- ¡Lo siento princesa! ¿Te has roto una uña? – se mofó el base -. ¿Cuántas veces tengo que tirar de la cadena para que te vayas? – dijo refiriéndose a que yo era una mierda.

- ¡Juega limpio! – le advertí y me volvió a dar con el antebrazo.

Como se le acababa el tiempo de tener la pelota en sus manos se la pasó a su pivote y este se la devolvió.

- ¡Si quisiera escuchar un payaso iría al circo! – dijo el base, me estaba haciendo sentir como un mierda.

- ¡Eso no se dice! – dije yo mientras lo empujaba con las dos manos.

El árbitro pito falta técnica por parte mía, ese tío no sabía de baloncesto, bueno, sí, pero había sido la culpa del otro y se lo dejé claro.

- ¡Ha empezado él, es muy cruel! – dije mientras señalaba a mi contrincante.

Me fui hacia el banquillo y cogí una tableta de chocolate de mi amigo Sam Ulley. Parecía que me calmaba los nervios y las ganas de llorar.

- ¡Eso es mío! – señaló posesivo Sam -. Estoy bajo de azúcar – dijo, pero no me importaba, no me sentía bien y necesitaba de ese manjar.

- ¡Lo necesito! – dije suplicante -. ¿Estos pantalones me hacen gordo? – pregunté, me quedaban bastante holgados, pero ¿porque me estaba sintiendo como una chica?

El partido se reanudó y yo tenía la pelota, me dirigía hacía la canasta del equipo contrario y de repente un compañero mío dijo…

- ¡Edward, aquí! – dijo, estaba desmarcado, pero ¿y qué?

- ¿Por qué me miras así? – dije mientras botaba la pelota.

- Estoy solo – dijo como si no fuera obvio, entonces se la pasé y el equipo contrario la cogió y marcó un triple.

- ¿Lo ves? – dije enfadado -. ¡Mira lo qué me has hecho hacer!

Mi entrenador pidió tiempo muerto para saber porque estaba así de susceptible, aunque ni yo mismo lo sabía bien.

- Edward, ¿estás bien? – preguntó preocupándose por mi.

- Sí, ¿por qué? ¿No lo parezco? Porque me siento muy bien…, genial ¿Qué insinúa? – dije de carrerilla, creo que estaba en buena forma.

- ¡Qué te concentres queda un minuto para terminar el partido! – dijo en tono autoritario.

- ¡Está bien! – dije sin hacerle mucho caso.

Hicimos un círculo todos los del equipo para hacer nuestro saludo, pusimos todos, una mano y dijimos en alto.

- ¡A la de tres: una, dos, tres! OSOS… GRH – chillamos.

Estábamos en posesión de la pelota y uno de mis compañeros me la pasó. Ya sabía que entrada a canasta iba a hacer, una espectacular de esas que hacen historia. Me preparé para saltar, salté y apoyé los brazos en uno de mis contrincantes. La idea era saltar por encima de él y hacer un mate en toda regla. Pero en la práctica falló porque no me impulsé lo bastante y la pelota no entró en la canasta y mis partes más delicadas le dieron en la cara al chico con el que me había impulsado. Y me caí estrepitosamente al suelo sin hacerme ninguna lesión.

- ¡Cullen, Cullen! – chillaba mi entrenador -. ¿Estás bien? ¿Puedes seguir? – solo se interesaba por eso.

- ¡NO! – y me sorprendí a mi mismo diciendo eso -. ¡Estoy hinchado y… agobiado…! ¡Me duelen los pezones! – dije sobándome la parte afectada.

- ¡No seas maricón! – dijo mi entrenador con desprecio -. ¡Te necesitamos, vamos levanta! – dijo dándome la mano.

- ¡NO! No quiero, ¡siempre soy yo! ¡Te necesitamos Edward! ¡Edward, vamos! – satiricé -. ¡Edward, Edward, Edward, Edward! Siempre me esta gritando pero nunca me escucha ¿y mis sentimientos, qué? – dije sin poder aguantar mis lágrimas que resbalaban por mis mejillas y llegaban a la comisura de mis labios.

Me fui de la pista de básquet tapándome los ojos con mis manos, no quería que nadie me viera llorar como una chica.

Nota Hp'sworld: Espero que os guste este capitulo... El próximo cap. se llamará ''Bella y su nuevo deporte de riesgo'' y cada vez será más entretenido. No sé cuando lo pueda subir, porque dentro de poco empezaré el instituto y tendré que estudiar y eso, bueno, ya sabéis... Una cosa quiero aclarar, no creo que porque un chico llore tenga que ser una 'nenaza, o maricón' yo lo respeto y no quiero que nadie pueda mal interpretar el texto… Y perdonadme porque no sé bastante sobre básquet y puede que me haya equivocado en alguna cosa técnica y si veis algo mal en el texto decírmelo… Además de las faltas de ortografía que no son muchas, pero alguna se me escapa y sobre todo los porqués que los suelo escribir bastante mal… Y una cosa os quería comentar, no os importa que os responda por aquí, ¿no? Así creo que será mejor, pero si no queréis, me lo decís y ya os responderé por otro medio… Este cap. no es tan largo como el anterior pero es más largo que el primero, ¿eh? Así que espero algún review... Bueno, debo decir que el próximo cap. será un poco más de mi estilo, es decir, que escribiré algo de mi cosecha, ya que he seguido a rajatabla todo lo que decían y hacían en la peli. Des de mi punto de vista creo que aquí empieza lo emocionante… Por favor, dejad comentarios aunque sea para decirme lo mal que lo he hecho, please…