TODO ES COMO ANTES

Roy no tenia palabras… se quedo totalmente mudo, no sabia que hacer, solo siguió sus instintos, como siempre lo hacia

- Ri…Elizabeth, yo… lo… lo siento – Roy no era bueno en eso, por lo que no podía evitar tartamudear – en verdad

- Pues, gracias – Riza no lo miraba – supongo - su voz parecia fria y distante

- Esto… la escuela – Riza se giro para poder verlo – si quieres, puedo pasarte los apuntes – dijo Roy tratando de parecer calmado – no son muchos, bueno, si quieres –

Riza no podía creer lo que escuchaba – si, gracias… Roy – Riza retrocedió un poco, no le gustaba estar tan cerca de el.

- bueno, nos vemos Elizabeth – Roy se sentía un idiota – adiós Gracias

- Riza – lo interrumpió esta – llámame… Riza

Roy no lo creía, había logrado que la única chica que lo había humillado, se acercara a el – hasta luego, Riza –

Todo le daba vueltas, se sentía como nunca antes, que le había echo esa chica?, el no era así, el no ponía atención en clase para ayudar a nadie, y ahora, tenia dos días portándose como el mejor alumno para pasarle sus notas a esa chica, una chica que había conocido apenas hace una semana.

- Roy – Maes saco a Roy de sus pensamientos – le decía a Psiren que somos los campeones en atletismo de la escuela, desde hace dos años –

- Eh? – Roy no había escuchado ni media palabra – si como sea – salio de la cafetería en que se encontraba, no recordaba como había llegado ahí.

Recorrió varias calles, no tenia rumbo fijo, su mente estaba en blanco, de vez en cuando el claxon de los vehículos a punto de atropellarlo lo sacaban de sus pensamientos, que estaba haciendo?

-Mustang – dijo la voz temblorosa de una chica – que..que haces aquí?

Sin darse cuenta, Roy estaba parado frente a la puerta de la casa de Riza, no sabia en que momento había llegado ahí, ni siquiera si había sido él quien toco el timbre.

-Yo.. – no sabia que responder – quería saber como estabas… aun no has ido a la escuela -

-Pues… no he tenido tiempo, tenia que poner en regla unos papeles – la voz de Riza se quebró – no se quien se hará cargo de los negocios de mi padre… lo mas seguro es que sea mi abuelo, pero no creo que tenga mucho tiempo –

-Bueno Riza… si te puedo ayudar… solo dime – Roy se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la salida

Que estaba haciendo? A el no le interesaba ayudar a nadie, las chicas eran lindas, pero para salir con ellas, y divertirse, no para oír sus penas y tratar de ayudarlas, ademas, se estaba portando como estupido, el no era asi, con cualquier otra chica, se habria olvidado de sus penas, y la habria besado apasionadamene.

Pasaron los días, y Roy volvió a sus andadas, salía con varias chicas, no entraba a clase, y a las pocas que entraba, no ponía nada de atención, todo era como antes. Sin embargo, pronto llegaría el momento en el que Roy Mustang, se daría cuenta de lo que siente, se aproximaba el momento de grandes cambios… para todos…

-Claro que no – dijo Ed a su hermano, que intentaba convencerlo de que el profesor de física testaba equivocado en una ley – el libro dice exactamente lo mismo –

- Pues quizás el libro también se equivoque hermano – pero el pequeño no se rendiría – además, el profesor es muy distra… - Al no pudo terminar su oración, cuando salio corriendo hacia la puerta, Ed por su parte no hizo mas que seguirlo

-Riza! – Grito Winry emocionada, no había visto a Riza desde el funeral de su padre – que bueno que volviste, te hará bien distraerte –

- Es verdad – Ed no se veía tan animado como el resto – a demás, tu no eres de las que se deprimen, no va contigo –

El timbre que anunciaba inicio de las clases interrumpió su conversación, los chicos se despidieron de Riza y Gracia, y cada uno se fue a sus respectivas aulas, mientras Riza solo deseaba no tener que responder preguntas incomodas, ni recibir miradas de lastima, eso no le gustaba.

Se sentó en el pupitre que siempre usaba, vio pasar a la maestra de fisiología frente a ella, que solo le dedico una borrosa sonrisa, nada había cambiado, la clase de la profesora Dante siempre había sido aburrida, pero aun así, le agradaba.

Gracias miraba el reloj impaciente, y de vez en cuando miraba hacia atrás, Riza no sabia por que, prefería no preguntar mucho, pero no perdía nada volteando una vez, así podría saber de quien provenían los molestos papeles que le impedían concentrarse al topar con su cabeza, así que decidió voltear de una manera rápida, para que nadie se percatara de su interés, pero no cumplió su cometido, ya que al toparse con los negros y profundos ojos de Roy mustang, no volvió a mirar al frente en bastante tiempo, hasta que sintió un golpe en su pierna derecha.

-Riza – dijo gracias en voz baja – que pasa? –

-Nada, por que habría de pasar algo? – dijo Riza sin prestarle mayor atención

-Por Dios! Todos se han dado cuenta de que no le quitas la mirada a Mustang!-

Riza no volvió a decir nada, ni siquiera se había dado cuenta de que estaba mirando a Roy, pero, por que lo estaba haciendo?

Al final de la clase, como de costumbre, todos salieron, quedándose Riza y Gracia al final, para no meterse al alboroto

-Hola Riza – dijo Roy a Riza por detrás, mientras le quitaba un pequeño y fino pasador que sostenía su cabello – te vez mejor así –

-Mustang! – Riza no pudo evitar sonrojarse – no tienes derecho a … - no pudo terminar la frase, pues sus labios estaban atrapados por los de Roy…

Al separarse y abrir los ojos de nuevo, solo pudo ver que Gracia la miraba sorprendida, y a Roy sostenido de una banca con la mejilla roja, podía suponer que si no fuera por eso, habría caído al suelo…

continuara...