Hola, bellezas. Largo rato sin actualizar, ¿no? Perdónenme la vida por eso. Pero aquí ya está el capítulo. Intentaré actualizar más seguido, no lo prometo, pero lo intentaré.
En fin, todo lo mismo de todos los otros capítulos, los favoritos, mensajes y followings son siempre bienvenidos. No se asusten en dejarme un mensajillo, yo haré lo posible para responderlo.
Finalmente, los personajes les pertenecen a los creadores de South Park, Trey Parker y Matt Stone.
Stan y Bebe se tardaron un rato y las manos me temblaban. No tuve más remedio que hablar con todos los que se encontraban presentes en la sala de la casa. Mi voz era temblorosa e insegura, también estaba llena de rabia -al menos yo la sentía así, pero conociéndome, probablemente sonaba como si fuese a llorar-. Estaba furioso, no lo podía negar. Se estaban demorando bastante, así que me inventé una excusa para ir a ver qué estaban haciendo.
Vamos, Kyle, piensa, ¿qué puedes inventarte para subir sin que suene sospechoso? ¡El baño! Diré que voy al baño. Vaya, ese desmayo seguramente me había dejado más pendejo de lo normal, eso había sonado muy idiota.
Me levanté silenciosamente de mi silla y procedí a caminar hacia las escaleras. En ese momento, escuché una voz preguntarme a dónde iba. No supe de quién era la voz, no giré mi cabeza. Respondí que iba al baño un momento y que volvería dentro de poco. Genial, nada de qué preocuparse, había conseguido mentirles.
Caminé cuidadosamente por la sala y subí al segundo piso. Atravesando el corredor, escuché a Stan hablando con Bebe, o más bien, reprochándole algo.
"Bebe, no. No me siento cómodo haciendo esto; se suponía que me contarías la historia de tu ruptura, ¿recuerdas?" Escuché a Stan a través de la puerta. Sonaba algo molesto.
"Sí, pero… Es que eres muy lindo y no puedo controlarme cuando estoy contigo. Sólo, sólo déjate llevar, ¿sí?" Bebe no quería cambiar su estúpida voz melosa.
"Tan sólo me dijiste eso para aprovecharte de mí, ¿verdad? Era pura mierda todo lo que me dijiste sobre tu novio en California y eso. Además, soy el ex novio de tu mejor amiga, ¿Wendy?"
"Eso no tiene nada que ver, Stan. Y es verdad, todo lo que te dije es verdad. Yo no sería capaz de mentirte."
"¿Pero sí de usarme?" No lo negaré, después de eso se me escapó un pequeño "ohh". Pero eso demuestra el Kyle inmaduro que aún hay dentro de mí.
No quise seguir escuchando más, sabía que Stan no hizo nada con ella. Pensaba que no iba a perder esa grandiosa "oportunidad", que según yo, no era tener fabuloso sexo con Bebe, sino que te peguen enfermedades de transmisión sexual gratis.
Seguí caminando por el corredor cuando escuché que la puerta del cuarto en el que estaban hablando ellos dos, se abría.
"Eres un idiota, Stan." Escuché gritar a Bebe. Rápidamente, me encerré en un pequeño armario que había al lado del baño. ¿Por qué no me encerré en el baño? No lo sé, hubiera sido más fácil, pero debo admitir que me sentía como un espía encerrado en el clóset.
"Y tú eres una puta barata, Bebe."
"¡Largo de mi casa!"
"Estaba esperando a que dijeras eso."
"Yo también." Murmuré para mí mismo.
Vi a Stan tomar su abrigo y salí del armario en el que me encontraba para ir con él, no iba a dejarlo solo y tampoco iba a quedarme yo solo en esta fiesta.
"¡Stan, espera!" Le dije al tiempo que me ponía mi abrigo.
"Kyle, perdóname."
"¿Eh?" Dije confundido.
"Y-yo te hice venir, tomando en cuenta que tú no querías y que incluso te desmayaste justo antes de que comenzara la fiesta. Y aún así, yo te obligué. Soy un mal amigo."
"No, yo decidí venir. Y Stan, no eres un mal amigo, de hecho eres mi mejor amigo, mi súper mejor amigo. Fue mi culpa por no confesarte que sentía que Bebe tramaba algo raro. Lo supe, lo supe desde que me dijiste lo de su novio y todo eso. Ésa fue la causa de mi desmayo."
"Está bien. Lo que importa ahora es que ya no vamos a estar en esa horrible fiesta."
"Sí. Creo que era lo mejor. Aunque yo sé que tú querías ir. Lo lamento."
"No importa. ¿Quieres ir a mi casa a jugar videojuegos? Si quieres, podemos estudiar para el examen de matemáticas, y de paso, ¿me explicarías el tema nuevo? Es que no lo entiendo."
"Claro, Stan." Dije con una sonrisa en el rostro. Me alegraba que no nos quedáramos en esa fiesta y que Bebe no le hiciera nada a mi Stan. Esperen. ¿Dije "mi Stan"? Ay, ya qué importa, no me complicaré la vida con eso.
Además, ¿y qué si él me gustaba un poco? No hay nada malo en eso, ¿verdad? Vaya, tendré que pensarlo muy bien porque según todos, enamorarte de tu mejor amigo es lo peor que te puede suceder.
¿Pero en verdad me gustaba?
Bueno, ¿qué tal? Déjenme en los comentarios qué quisieran que escribiera en el siguiente capítulo. La verdad ya tengo la historia planeada, pero no quiero dejarla tan cortita; así que si me quieren ayudar, sería fantástico.
Y con eso, me despido, nos leemos luego, ¡besos!
