Sarutobi Hiruzen Sandaime Hokage y conocido mundialmente como el segundo Shinobi no Kami no era el tipo de persona que se sorprendiera fácilmente. Pero lo admitía, Naruto lo había sorprendido. Este chico que estaba parado frente a él no parecía el mismo niño ruidoso que conocía. ¿Había hecho lo correcto? Tendría su respuesta con el tiempo, pero esperaba que sí.
Y aunque su apariencia había cambiado, no era lo que le sorprendía. Aunque era algo, impactante, era tal vez la palabra correcta. Había pasado de aquel conjunto naranja a su uniforme ANBU modificado, lo veía más alto y de contextura más amplia, aunque no mucho y por ultimo su cabello ahora mucho más largo atado en una coleta alta, dejando algunos mechones caer por su frente.
Lo que lo tenía sorprendido era el informe en sus manos. Miro a Yugao y Jiraiya quienes se encontraban a los lados del rubio mirando al chico con orgullo, bueno al menos Jiraiya pues la máscara ocultaba el rostro de la mujer.
Hiruzen volvió a observar el informe. Según el increíblemente detallado informe de Jiraiya su alumno había logrado completar el entrenamiento que tenía previsto para un año y medio en sólo 4 meses. Volvió a dirigir su vista hacia Naruto y una sonrisa se formó en su rostro. Él siempre había creído que el chico tenía talento y no se había equivocado, pero tenía más del que había pensado. Según tenían previsto con Jiraiya el entrenamiento que le darían en conjunto con Yugao dudaría alrededor de 2 años en Naruto, pero como siempre lograba el chico los sorprendió a todos y lo completo a la perfección en sólo 6 meses. Siendo el último mes dedicado totalmente a simulación de batalla contra el Sannin, Jiraiya había admitido que Naruto había logrado luchar durante 4 días consecutivos en un entrenamiento de desgaste físico.
En 6 meses había pasado de ser el peor de la Academia, a según palabras de Jiraiya "Un maldito mocoso capaz patearle el trasero a la mitad de tus Jounin". Lo cual luego tuvo que explicar que Naruto en su estado normal podría pelear fácilmente con dos escuadrones Chunnin a la vez y salir victorioso de la situación. Pero que todo cambiaba cuando usaba el poder del Kyubi. Hiruzen no lo dudaba, conocía a Jiraiya lo suficiente para saber que se había tomado el entrenamiento del rubio completamente enserio, más que con Minato, mucho más.
- Entonces ¿ambos aprueban como finalizado el entrenamiento de Naruto? – Hiruzen observó primero a Jiraiya.
- El mocoso me gritaría un mes entero sino lo apruebo – respondió el Sannin con una enorme sonrisa, el Hokage asintió notando el orgullo que tenía su alumno por Naruto.
- Aprobado Hokage-sama – respondió Yugao con una pequeña reverencia.
- Ahora – Hiruzen rodeó el escritorio hasta quedar frente al rubio – Uzumaki Naruto juras como ANBU personal luchar por y para mí. Ser el escudo que me protege y la espada que corta a mis enemigos -
- Claro Hokage-sama – respondió Naruto colocando una de sus rodillas en el suelo, su otra pierna flexionado y su mano en el pecho – Tiene mi palabra como Shinobi que honrare la oportunidad que me ha brindado – Hiruzen parpadeo un par de veces confuso no se esperaba tanta seriedad y respeto. Se aclaró la garganta para recuperar su postura de líder – Si me lo permite Hokage-sama hay algo que me gustaría pedir – Hiruzen lo observó unos segundos antes de asentir – Usted ya me ofreció poder y conocimiento, pero me gustaría tener su honestidad también-
- ¿Honestidad? – susurro el Hokage con curiosidad. Se quedó en silencio unos segundos, el crecimiento de Naruto no era solo en fuerza, también podía la madurez y detectar el pedido escondido en su frase – Siempre tendrás mi honestidad Naruto y por eso seré honesto contigo en este mismo momento – el anciano se paró firmemente con las manos a su espalda – Me alegra mucho que hayas completado tu entrenamiento, me llena de orgullo tener a alguien como tú a mi servicio – Hiruzen relajo su postura soltando una gran bocanada de aire – Te extrañe Naruto – el rubio abrió los ojos sorprendido ante esas palabras y la sonrisa amable del Hokage, la sonrisa más amable que había visto nunca.
- Y yo a ti – respondió el rubio sintiendo su corazón comenzar a latir de manera desenfrenada, aun no era bueno ocultando su alegría cuando personas que él creía importantes le demostraban afecto - ¿Puedo abrazarte Jiji? – pregunto cuando una traicionera lagrima caía por su ojo derecho.
Hiruzen, Yugao y Jiraiya abrieron la boca impresionados, no era la primera vez que veían a Naruto llorar abiertamente o derramar unas pocas lágrimas, pero si era la primera vez que lo veían hacerlo por alegría. Hiruzen no respondió a la pregunta, simplemente sonrió y se acercó a Naruto rodeándolo con sus brazos.
- Perdona Jiji – susurro el rubio aferrándose a la espalda del anciano – Prometo que será la última vez que me veas así, prometo que será la última que me veas débil y seas quien me proteja. Perdóname por ser egoísta, pero solo esta vez déjame ser un niño –
Los tres mayores aprovechando que Naruto no podía verlos se mordieron el labio con fuerza. Sabían que estaban condenando a un joven que había sufrido su vida entera las injusticias de la vida, y si, eran injusticias. Porque Naruto jamás se mereció el desprecio, el odio y el vacío que le hizo su aldea. Hiruzen estuvo a punto de mandar todos sus planes a la basura, estaba tentado a cargar contra su propio pueblo con toda su fuerza y rabia, sabía que Jiraiya lo acompañaría cargando con una ira igual o mayor a la suya.
¿Pero que podía hacer? ¿Qué debía hacer? ¿Cuál era la decisión correcta? No lo sabía, no podía pensar y no quería pensar, porque sabía que se arrepentiría de cualquier decisión que tomara. Él, que se consideraba como familia de Naruto, que se consideraba su abuelo, que se consideraba alguien cercano al rubio y decía amarlo incondicionalmente.
Cuan hipócrita y despiadado era.
Estaba condenando a Naruto, su nieto, un ser querido, al que decía amar más que a sus propios hijos, a una vida cruel. El primer verdugo de Naruto había sido Minato, su propio padre, cuantas veces maldijo a su sucesor por convertir a Naruto en un Jinchuriki. Ahora él sería su segundo verdugo, convirtiéndolo en un ANBU, en un arma por y para una aldea que lo había despreciado desde su nacimiento.
Lo que más le carcomía el alma era que Naruto aceptaba y apreciaba su condena.
- Jiji – el llamado del joven saco al Hokage de sus pensamientos – No tienes que llorar por mí –
El Sandaime cerró los ojos con fuerza ¿Estaba llorando? ¿Cuándo había sido la última vez que había llorado? Ni siquiera lo recordaba ¿Tal vez cuando murió Tobirama? Es posible, ni siquiera cuando murieron los padres de Konohamaru o cuando su hijo Asuma le grito a la cara que lo aborrecía. Y ahora estaba llorando por Naruto, eso solo podía demostrar cuán importante era para él, lo que hacía sentirse aún más miserable.
- Lo siento Naruto – susurro separándose de Naruto para observarlo con atención. El chico a diferencia de él no lloraba, no parecía triste, angustiado o asustado. Era todo lo contrario, tenía la sonrisa más sincera que le había visto en años.
- No tienes que disculparte. Me has demostrado que soy importante para ti y me siento feliz – respondió negando lentamente – Siempre me has protegido, ahora es mi turno de devolverte todo lo que has hecho por mí –
- Gracias – Hiruzen retrocedió hasta lograr apoyarse en su escritorio, sentía que las piernas le fallarían en cualquier momento y podría caer, sabía que si caía no podría volver a levantarse. Naruto no merecía lo que hizo su padre, no merecía lo que hizo su aldea y no merecía lo que le estaba haciendo él.
- Ahora Hokage-sama me gustaría saber cuáles serán mis funciones – Naruto se posiciono firmemente colocando ambas manos en su espalda. Tres pares de ojos se posaron de él reflejando una mescla de preocupación y culpa – Hokage-sama no debería mortificarse, yo tome la decisión de aceptar ser su espada y escudo, nunca me arrepentiré de eso –
Hiruzen lo observo por un par de minutos en silencio, tal como afirmaba no hallaba rastro de arrepentimiento o duda en el rubio. Lo cual agradecía en cierta forma, porque si Naruto flaqueara estaba seguro que tiraría todo a la basura inmediatamente.
- Te asignare misiones especiales, que requieran de un ninja hábil, fuerte, veloz y dispuesto a todo – Hiruzen rodeo su escritorio y una vez tomo asiento podía notar el desconcierto en el rostro de su nieto – Honestidad Naruto, solo dilo –
- Eso podría hacerlo cualquier ANBU ¿Verdad? – Jiraiya sonrió de lado ante la pregunta de su alumno y Yugao asintió con orgullo, lo habían entrenado hasta el cansancio y bombardeado con conocimiento científicos y empíricos. Naruto había absorbido todo con mucho entusiasmo.
- Ciertamente, pero no es tan simple. Muchas veces se presentan situaciones en las que un Shinobi debe elegir entre ser fiel a su convicciones o a su lógica – Hiruzen abrió uno de los cajones sacando un pequeña carpeta con solo un par de hojas – Esto te dará una mejor idea de lo quiero explicarte – Naruto tomo la carpeta y al abrirla lo primero que vio fue el nombre del remitente y una pequeña sonrisa surco su cara. Sus ojos viajaron con velocidad recorriendo el texto, sentía como le hervía la sangre de rabia y emoción - ¿Lo entiendes ahora? –
- Eso creo – respondió no muy convencido mientras dejaba la carpeta sobre la mesa - ¿Qué es exactamente lo que quiere que haga Hokage-sama? –
- Protege al cliente y sus escoltas, confirma la sospecha del atacante y actúa en consecuencia como creas mejor. Piensa y analiza la situación que creas correcta, justa, sensata y viable. Me responsabilizare de tus acciones – Naruto asintió a sus órdenes, Hiruzen cada vez creía mas que había tomado una mala decisión, pero ahora solo podía vivir con ello.
- Mi mascara – susurro Naruto intentando ocultar su emoción sin éxito, Jiraiya y Yugao soltaron una risa en conjunto, en todos esos meses el rubio jamás había dejado su obsesión por obtener su máscara, el símbolo de que había completado su objetivo – No se rían, es vergonzoso – pidió el chico haciendo un pequeño puchero.
- Sobre eso – la respuesta inconclusa y algo misteriosa le causo una enorme curiosidad al rubio. El anciano coloco tres mascara sobre el escritorio – Con la enorme cantidad de pedidos que existen para pertenecer a ANBU y la política de que cada quien debe tener su animal propio, solo quedan estas tres –
- Las máscaras rechazadas – Naruto se giró en dirección a Jiraiya, su cabeza ligeramente ladeada, clara señal de que no entendía.
- Las máscaras de la tragedia – esta vez se giró hacia Yugao con la misma curiosidad notable en su rostro – Nadie quiere usar esas mascaras –
Naruto volvió a dirigir la vista hacia las máscaras. Un cuervo, un perro y un zorro. Entendía la última, no era idiota, claramente se refería al Kyubi, pero ¿Las otras dos?
- La máscara del cuervo pertenecía a Itachi Uchiha – Naruto asintió a las palabras de Jiraiya, conocía la historia, el joven prodigio que asesino a gran parte de su clan y luego escapo de la aldea sin rastro alguno – La máscara del perro es más una superstición, todos sus usuarios han muerto de manera misteriosa e inexplicable, solo Kakashi ha vivido luego de usarla por años –
- Entiendo. La máscara del demonio, la del traidor y la muerte – Naruto no lo pensó ni un segundo, su decisión era clara – La del zorro – Naruto los observo por un par de segundos a cada uno, parecían querer replicar pero se quedaron callados – Siempre me vieron como uno, eso no cambiara y ya me acostumbre – aunque no necesitaba dar explicaciones aun así lo hizo – Además si eligiera otra cierto zorro gruñón nunca me lo perdonaría – pensó fuertemente esperando una respuesta que nunca llego, su compañero no estaba de humor.
- Hay algo más que deberías saber Naruto – el rubio concentro su atención en el Hokage – Extraoficialmente no existes, nadie sabe tu identidad, eres secreto nacional – Naruto parpadeo confuso, según tenía entendido solo los más altos cargos de Konoha conocían las identidades de ANBU – Para cerrar tu acto de traición oficialmente estas encerrado en el piso 7 de la cárcel de Konoha – Naruto asintió comprendiendo la situación – Solo nosotros tres sabemos tu identidad, por eso no debes revelarla a nadie, sin importar su cargo o poder, tu solo respondes ante mí –
- ¿Qué debería hacer si me descubren? –
- Los accidentes ocurren Naruto – el aludido se giró hacia Jiraiya pensando que era una broma, pero por su seriedad lo descarto. El Sannin hablaba muy enserio.
- Ahora Naruto – Hiruzen se levantó de su asiento posicionándose firmemente, señal que Naruto tomo para arrodillarse frente a él – Completa tu misión y enorgullece a este viejo. Tengo muchas esperanzas en ti Kitsune – el Sandaime extendió dos pergaminos hacia Naruto, quien los tomo y guardo rápidamente entre sus ropas – Allí tienes toda la información que necesitas, también provisiones y dinero. Ahora ve –
- A sus órdenes Hokage-sama – Naruto rápidamente avanzo hacia la ventana hasta abrirla.
- Naruto espera – el rubio se giró hacia su Sensei – Yugao Uzuki ese es mi nombre – ella se acercó hasta estar frente al rubio y se quitó la máscara.
Los dos adultos restantes se quedaron observando la reacción del rubio, quien miraba a su Sensei embelesado, nunca había visto una mujer tan bella. Un pequeño sonrojo se posó en sus cachetes.
- Para la buena suerte – Yugao se inclinó ligeramente depositando un pequeño beso en la frente de un muy sonrojado Naruto. Jiraiya casi podía jurar que se comparaba al cabello de su madre.
- Gracias – murmuro Naruto aunque realmente ninguno de los tres lo había escuchado. Naruto se colocó su máscara y salto por la ventana desapareciendo de la vista en unos segundos.
- Tiene potencial – susurro Jiraiya sacando su lápiz y libreta comenzando a escribir a gran velocidad. El Hokage se posiciono a su lado leyendo lo que su alumno escribía – El mocoso me volverá millonario – rio Jiraiya mientras aumentaba la velocidad de escritura comenzando a soltar pequeñas risitas, que eran acompañadas de las risitas del Hokage.
- Lo siento Naruto. Pero debo proteger tu mente inocente de dos viejos pervertidos – susurro Yugao macabramente desenvainando su espada mientras una dulce sonrisa se posaba en sus labios. Los dos adultos vieron como la libreta que sostenía Jiraiya era cortada a la mitad, al levantar la vista unos centímetros pudieron ver a una furiosa Yugao.
- Kushina – pensaron ambos adultos recordando a la madre de Naruto. La mujer frente a ellos daba exactamente la misma sensación de terror que aquella que fue conocida como la Habanero Sangrienta.
- ¿Últimas palabras? –
- No me arrepiento de nada – respondieron ambos a la vez.
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Hacía casi una hora que había salido prácticamente huyendo de la Torre Hokage y no tenía intenciones de frenar. Lo que es peor, tenía ganas de aumentar la velocidad, correr lo más lejos posible y esconderse bajo una piedra en el fondo del mar a ser posible.
Yugao Usuki, su Sensei, era más hermosa de lo que nunca hubiera imaginado y le había dado un beso de buena suerte, si fue en la frente, pero era un beso al fin y al cabo. Naruto se revolvió los cabellos ¿Desde cuándo se comportaba como un niño de 5 años? Ya tenía 13 años y aunque seguía siendo un adolescente era también el ANBU personal del Sandaime Hokage, no debía comportarse de esa forma.
Exhalo lentamente para alejar todo pensamiento sobre su Sensei, tendría tiempo al regresar. Ahora solo debía concentrarse en la misión, lo primero era llegar a la costa. Este era el momento de demostrar todo el conocimiento que le habían brindado el último mes de entrenamiento. El camino más corto hacia la costa se encontraba en la dirección que iba, había un par de pueblos en el territorio de Hi no Kuni, pero el viaje en barco se retrasaría al menos dos días. En cambio sí tomaba el camino largo por tierra hacia Yu no Kuni el viaje por barco sería menor, pero tendría al menos día y medio extra a pie. Viera como lo viera el camino largo por tierra era mejor, era medio día menos.
- Kyubi ayúdame, préstame tres colas y podría llegar a Yu no Kuni antes que salga el sol mañana –
- ¿Quieres morir? – Naruto parpadeo rápidamente, aun no se acostumbraba a que su compañero se preocupara por él. Demasiados años le dijeron que el Biju era solo una bestia llena de odio, y aunque hasta cierto punto era verdad, era un odio muy justificado.
- ¿Preocupado por mí? – pregunto con burla, sabía que el Biju lo negaría siempre, pero sabía que si se preocupaba por él. No eran amigos, ni estaban cerca de serlo. Pero estaban juntos y debían soportarse, además ambos eran consideramos armas y simpatizaban por ello.
- Lo pregunto porque sé que no eres tan idiota como antes, solo un poco menos – a Naruto no le sorprendió la respuesta, generalmente eran así, el zorro solía hablar en una mescla de burla, insultos y sarcasmo – Vas a colapsar antes de llegar. Admito que tienes una resistencia monstruosa pero sabes que tengo razón, no lo lograras –
- Vamos Kyubi, tú mismo lo dijiste tengo resistencia de sobra. Además puedo descansar en el viaje en barco –
- No lo lograras –
- ¿Quieres apostar? – pregunto con burla, sabía que picando al zorro conseguiría lo que quería.
- ¿Crees que puedes engañarme mocoso? – Naruto se mordió la lengua, a veces olvidaba que su inquilino era un zorro, criaturas muy conocidas por ser extremadamente astutas – Te daré crédito por intentarlo, pero te hacen falta muchas vidas de experiencia para eso – A veces odiaba lo listo y arrogante que era su compañero – Sera mejor que no te mueras, sería muy patético de tu parte –
Naruto noto el subidón de adrenalina correr por cada célula de su cuerpo, el Chakra rojo característico del Kyubi comenzó a rodearlo rápidamente, sus facciones se volvieron salvajes, las uñas le crecieron y afilaron asemejando las garras de una bestia y sus ojos azules cambiaron a color rojo de pupilas rasgada. Las tres colas en su espalda baja ondeaban con ferocidad.
- Gracias Kyubi – Naruto velozmente bajo del árbol y comenzó a correr por tierra usando sus manos como si fueran patas delanteras. Si algo había aprendido con Jiraiya era que al usar el Chakra de su compañero era más eficaz imitar al zorro que adaptar su poder a un estilo humano.
- No me agradezcas, me da escalofríos –
- ¿Algún día dejaras de ser tan gruñón? – pregunto Naruto a la vez que aceleraba el paso. Era una suerte haberse alejado tanto de Konoha, así ningún ninja del tipo sensor podría localizarlo y su secreto seguiría a salvo. Y estaba demasiado dentro del bosque y lejos de carreteras para cruzarse con alguien.
- Cuando dejes de ser humano – Naruto sonrió de lado. Bueno al menos tenía una pequeña esperanza de ser amigo del zorro.
- Esperare hasta entonces –
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Bueno hasta aquí el capítulo tres. Sé que en lo poco que lleva la historia me he centrado prácticamente en cómo se siente Naruto y sus poco allegados con respecto a la decisión de convertirlo en un ANBU por y para el Sandaime.
Tal vez piensen que es innecesario y que preferirían que avance más rápidamente. Pero créanme, les iré dando bocados pequeños para que cuando lleguemos a lo realmente importante digan: Oh mira, ahora todo tiene sentido.
Realmente tengo tal vez uno capítulos más. Pero quiero mantenerlos de margen, por si luego noto un hueco en el argumento o decido cambiar algo, de esa forma puedo cambiarlo sin arruinar el hilo de la historia.
Por ultimo quería ponerles un pequeño reto ¿Cuál es la primer misión que le encargan a Naruto y quiénes serán sus compañeros? Yo lo sé, pero intenten adivinar.
Básicamente solo di una pista. Así que será difícil, pero me parece interesante.
LaPatataAnonima: Desde el anonimato no por favor. Siempre es bueno saber que mis lectores siguen allí, si sales de las sombras yo invito tu próxima merienda.
Rafarikudou: Muchas gracias :D espero que este también te guste
Bartzabel: Tres capítulos tres review, tu eres grande hombre. Ya tienes un pedacito de mi corazón ganado 3
Sobre la temática ANBU es algo que siempre me ha llamado la atención en Naruto y realmente es una pena que no explotaran más ese potencial, tal vez por eso me gustaban tanto los capítulos donde aparecía Shisui. Si bien no me meteré de lleno en la temática ANBU profundamente en la primera misión, si iré profundizando poco a poco en mi propia visión de, proteger desde las sombras.
Respecto a tus preguntas ¿Enfermedad terminal o sentido figurado? No lo sé, tal vez, podría decir que una, ninguna o ambas. Pero ¿Realmente quieres arruinarte la sorpresa?
Te deje otra pequeña pista en este capítulo y probablemente tengas que esperar otros cinco o seis capítulos para tener otra. ¿Cuál es tu teoría? Juro que me da un ataque cardiaco si adivinas.
Casi lo olvidaba. Respecto a la pareja de Naruto. No lo sé, no lo he pensado, ni siquiera sé si me meteré en un tema como el amor. Quise meter a Yugao porque es literalmente la única ANBU de la que se conoce la identidad y sigue activa en ese servicio, el resto muertos o siendo Jounin. Además lo admito, me gusta el personaje como tal. Si serán pareja o no, no lo sé. Pero acepto sugerencias de cualquiera que puedas pensar, aunque no prometo meter algo de amor meloso como tal, siento que podría arruinar la atmosfera que intento crear en el fic. Pero podría funcionar.
Como dije acepto sugerencias de pareja. No Sakura, No Hinata. Muy cannon, poco original para un fic y admitámoslo, más del 90% de los fic en FF son sobre una de esas dos parejas. Hay que innovar un poco.
Sin más que decir. Bye bye, dejen sus rewievs y esas cositas.
