Y aquí va el tercer capítulo. Queremos agradecerles a todos los que leyeron y a los que dejaron rev más!! Gracias!!
Gracias Kaoru por dejarme reescribir esta bonita historia!! YY
Besos y equivocaciones
Sociedad de Almas, 5:30 A.M.
Rukia estaba despierta, acostada en su cama, con las manos entrelazadas sobre su pecho. Miraba el techo fijamente, esperando a que se haga la hora de levantarse.
Había soñado otra vez con él. Otra vez ese maldito sueño en el que veía aquella cruel imagen que la atormenta desde el último día que estuvo en el mundo humano. Pensar que ese día sería perfecto, que había comenzado bien y que por fin, comenzaba a amanecer en su penosa vida… pero… las nubes de tormenta cubrieron el cielo nuevamente…
Ichigo y Rukia estaban en el patio de la escuela. Todos se estaban yendo a sus casas. De fondo se escuchaba la campana de la escuela y los chicos se saludaban con fuertes "Hasta mañana".
Al cabo de un rato, estaban ellos dos solos allí, Rukia miraba las nubes pasar e Ichigo la miraba a ella…
- Tonta… ¿eres idiota o te haces?
- ¿Por qué? – volteó a verlo.
- Porque, por si no te diste cuenta, casi te besa… - Ichigo estaba realmente molesto.
Rukia arqueó una ceja, intentando darse cuenta a qué estaba haciendo referencia el chico. Cuando por fin se dio cuenta, sonrió maliciosamente.
- ¡Ah! ¡Ya entendí! Hablas de Keigo… Bueno… Espera, espera… ¿por qué tú estás tan enojado? Además… no me besó… - lo miró más inquisitivamente – porque YO no se lo permití – arrugó más su entrecejo - ¡Ah! Sin olvidar que le pegaste tanto que no creo que quiera volver a intentarlo – se cruzó de brazos y desvió su mirada otra vez a las nubes – y sin contar que con lo que le pegó Tatsuki tal vez no pueda tener hijos… - sonrió.
- Igual eres una tonta… ¿acaso no te diste cuenta cuando se acercaba de esa manera tan provocativa?
- No. Estaba concentrada leyendo una revista que me prestó Inoue… - lo miró con algo de rencor mezclado con curiosidad en sus ojos – Oye… ¿por qué estás tan enojado? Ni que fueras mi novio o algo así… - se rió internamente al ver la expresión de Ichigo, estaba muy serio.
- Bueno… eehh… ¡tonta! – se sonrojó bastante y le sacó la lengua. Rukia volvió a las nubes, dándole la espalda.
- Ichigo… - su voz era más tranquila – yo tengo que decirte… - no pudo terminar ya que él la tomó del brazo, la giró y la besó. Rukia estaba en shock… ¿la estaba besando? No supo cómo reaccionar. Ichigo se había adelantado a lo que le iba a decir… pero… se sentía tan bien… Por fin su cuerpo dejó de estar paralizado y correspondió a aquel apresurado beso. Estaba feliz…
Se separaron por falta de aire.
- ¡¿Por qué me besaste?!
- Porque eres tonta… ehm… No lo sé – Rukia estaba realmente enojada con aquella respuesta. Sus ojos parecían sacar chispas. Alzó de repente su derecha y abofeteó a un Ichigo desprevenido.
- ¡¡ ¿QUÉ TE CREES QUE SOY PARA QUE ME BESES Y LUEGO ME DIGAS TONTA? Y ADEMÁS ME DICES QUE NO SABES POR QUÉ LO HICISTE!! ¡¡IDIOTA!! – le gritó con todas sus fuerzas y salió corriendo.
¿Por qué le había gritado de esa manera? Si ella estaba feliz porque la estaba besando… Pero… ¿cómo podía decirle que le dijera esa idiotez? ¿Estaba jugando con ella?
Dos grandes lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos… estaba llorando… estaba confundida… por primera vez la gran Rukia Kuchiki no sabía qué hacer… Estaba sorprendida… abrumada…
- Idiota – susurró. Entró en un aula y se sentó en un banco. Tomó una bocanada de aire y cerró sus ojos, mientras pasó su mano, inconscientemente, sobre sus labios.
"Él… me besó… y… ¡estaba celoso!" – se puso de pie inmediatamente y como una loca comenzó a correr hacia el lugar donde había dejado al pobre Ichigo golpeado y con las palabras en la boca…
Pero, cuando logra divisarlo, a lo lejos… él… estaba besando a Inoue. Se detuvo un instante, tocó con su mano derecha su boca y otra vez las lágrimas aparecieron. Salió corriendo del lugar, cerrando fuertes sus ojos….
Entró a la casa de Ichigo, secándose las lágrimas con la manga de su pulóver. Subió rápidamente a la habitación que compartía con las hermanas de Ichigo y empacó sus cosas. No quería encontrarse con el pelinaranja. Debía volver cuanto antes a la Sociedad de Almas… no podía permanecer ni un minuto más en aquel lugar…
Bajó las escaleras corriendo, pero en la puerta estaba Isshin.
- Rukia-chan… ¿por qué llevas ese bolso? ¿Te vas?
- Si… me tengo que ir… Me llamaron de mi casa para que vuelva urgentemente. Me estoy yendo. Gracias por todo, de verdad que estoy muy agradecida – hizo una reverencia – Me agradó mucho vivir aquí con ustedes… pero me tengo que ir… No podré despedirme de Yuzu ni de Karin… ni de… Ichigo – cuando pronunció su nombre, el nudo en la garganta volvió a aparecer y sintió otra vez esas malditas ganas de llorar… pero, logró contenerse – Muchas gracias y adiós – salió corriendo sin mirar atrás.
Karakura, 5:30 A.M.
Ichigo miraba por la ventana. Miraba el titilar de las estrellas que esa noche, como varias de las anteriores, lo acompañaban en su desvelo. Había vuelto a soñar con ella. Otra vez había soñado con lo que pasó aquel último día en que vio a Rukia.
"Ese día… la besé… si, por fin me había atrevido a besarla… y ella, me dio una fuerte cachetada en respuesta… Igual, yo era feliz… porque sabía que a pesar del golpe, había correspondido mi beso… Estaba seguro de que me quería… porque aunque peleábamos todo el tiempo… la amaba… la amo… y estoy seguro de que ella me quería, no importaba si fuera sólo como amigos… Ya sé que soy un tonto y a veces infantil… que no se expresar mis sentimientos… pero… me arrepiento de no haber sabido decirle que la amo…"
Rukia se había ido. Ichigo estaba en estado de shock. Se tocaba la mejilla con una de sus manos y sentía aún el dolor de aquella cachetada certera… pero… más le dolía su corazón tras haber escuchado aquellas terribles palabras salir de la boca de la chica… Realmente se sentía un tonto por no haberle dicho lo que realmente lo había impulsado a besarla… pero… estaba descolocado por la pregunta de Rukia… "¿Por qué me besaste?"… ¿Es que acaso no le había dejado en claro que la quería con ese beso? Además… ella le había correspondido…
Sacudió su cabeza con énfasis… Tal vez ella quería escuchar de su propia boca que la quería… en cambio… la había insultado… y para colmo le dijo que no sabía por qué la había besado… se sentía un idiota… y con razón…
- Soy un estúpido – murmuró, mientras salía corriendo a buscar a Rukia.
Pero, en su camino, se encontró a Orihime.
- Kurosaki-kun… te estaba buscando… tengo que decirte algo – dijo tímidamente.
- Inoue, estoy apurado… busco a Rukia… ¿por qué mejor no conversamos mañana? ¿o es muy urgente?
- Es que… Kurosaki-kun… yo se que a ti te importa mucho Kuchiki-san – Inoue jugaba nerviosamente con sus manos y miraba el suelo, Ichigo se ponía cada vez más nervioso – Yo sólo quería decirte que… - levantó su cabeza y lo miró a los ojos, mientras se acercaba cada vez más a Ichigo - …que me gustas mucho… - puso sus brazos alrededor del cuello del chico y lo besó torpemente.
Ichigo estaba sorprendido, pero no tardó nada en reaccionar a empujarla suavemente para separase de la chica. Entonces, la miró serio a los ojos.
- Inoue, lo siento… pero…
- Lo sé – ella quitó sus brazos del cuello de Ichigo y los puso detrás de su espalda – sé lo que vas a decir… Pero… me armé de valor para decirte esto, al menos una vez… Yo soy consciente de que quieres a Kuchiki-san…. – una lágrima se resbala por su mejilla izquierda – yo… sólo quería un beso tuyo… así podré tratar de olvidarte… porque así… no me sentiré tan mal… - ahora lloraba con más intensidad, pero intentando contenerse – porque por lo menos lo intenté… - sonrió tristemente y lo miró a los ojos – Te deseo suerte con Kuchiki-san… espero que puedas decirle que la quieres… es maravilloso lo que se siente al hacerlo… Espero que puedas perdonarme, Kurosaki-kun…
- Eh… bueno… no tengo nada que perdonarte – no sabía cómo actuar – Espero que puedas olvidar… y que encuentres a alguien que te quiera de veras… y créeme que quiero decirle a Rukia todo… Gracias Inoue… - salió corriendo.
"Volví a casa, después de buscarla por todos los rincones posibles… pero… ella no estaba… no estaba en ninguna parte… En cambio, encontré a mi papá, que por primera vez no me recibió con su "cálido" saludo de siempre, sino con una cara muy seria… Me dijo que Rukia se había ido… Me fui a mi habitación y me encerré. Pensaba… pensaba en todo, en ella, en los momentos que compartimos juntos… Ella se había ido a la Sociedad de Almas, estaba seguro… me dejó… me sentía solo, abandonado… Rukia dejó una tormenta en mi mundo… y desde ese día la lluvia no dejó de caer…"
Demás está decirles que esperamos sus reviews!
