Capítulo 3: La luna y los lobos.

En los mares se podía apreciar un poderoso navío fuertemente armado. Las débiles olas que se manifestaban en ese calmado clima golpeaban la proa del barco, sin embargo, este continuaba fuerte y decidido hacia su destino. En el timón, vemos a Esgaroth en compañía de Chaos Queen.

-Es un hermoso día para navegar, ni una sola nueve en el cielo – dijo Esgaroth con una mirada de orgullo.

Chaos rio al verlo y dijo – Se nota que estas alegre con tu nuevo barco.

-Por supuesto, en especial cuando Gondor no paraba de presumir su nuevo galeón.

-Y dime ¿te es fácil el cambio?.

-Más o menos, es un barco más lento pero con el destrozaría una fortaleza con más de 1000 destinos adentro.

Chaos rio – Bien, me gusta esa actitud. Espero que la tengas cuando encontremos el convoy de destino.

-Hablando de eso, ¿Cuántos barcos son?.

-Son dos barcos mercantes y la escolta son; cinco cañoneras, dos bergantines y una fragata.

-Je, je. Numerosos pero los mandaremos al mar.

-Con los cañones de esta cosa solo deberías preocuparte por la fragata y los bergantines, te recomiendo primero usar los morteros para acabar con las cañoneras y que no estorben.

Esgaroth rio y asintió con la cabeza, él estaba verdaderamente emocionado, quería explotar cada cañón y cada madero de su nuevo barco – pero recuerda que no debes hundir ninguno de los barcos mercantes, para esos usa las balas encadenadas y destruye los mástiles, no quiero bajas civiles.

-Sin problemas – dijo él con una sonrisa.


Mientras tanto, en las tierras de los lobos.

El carruaje de Celestia descendió y del mismo bajaron la propia Celestia y Cersei, las cuales iban abrigadas con capas y ropas de invierno.

Una vez en tierra, un guerrero de los lobos se les acercó – Princesa Celestia, bienvenida a "Colmillo blanco" – dijo haciendo referencia al lugar donde su tribu vivía.

-Gracias noble guerrero – dijo Celestia haciendo una pequeña reverencia con la cabeza en señal de respeto – vengo a ver a mi querida hermana.

-Por supuesto, ella se encuentra con nuestros futuros guerreros. Sea tan amable de seguirme por favor – dijo el lobo mientras conducía a Celestia y a su escolta por la aldea.

Celestia estuvo y está incomoda con que su hermana viva entre los lobos, aunque ella no tenía nada contra esa raza, sabia un par de cosas que la incomodaban. Sin embargo, no pudo evitar sonreír al ver a varios cachorros jugar en la nieve. Por otra parte, Cersei, se mostraba indiferente ante cada cosa que veía, pero en su mente solo había palabras de odio y desprecio hacia todo lo que veía en ese lugar, si había algo que esta yegua realmente odiaba era tener que acompañar a Celestia en estas visitas, cosa que pasaba seguido dado a que Celestia siempre se sentía mas cómoda con Cersei cerca.

Llegaron a una zona que era más bien una especie de castillo hecho enteramente con hielo cortado por las garras de los lobos. Al entrar vieron a un joven lobo de 16 años aguantando un feroz combate sin tregua contra 6 lobos de 30 años cada uno, sin embargo el lobo no se dejaba humillar y más de una vez dejaba a uno de sus oponentes en el piso pero se la pasaba recibiendo zarpazos y mordiscos. En lo alto de la fortaleza se podía ver un podio donde había lobos ancianos y en medio estaba Luna con sus dos guardaespaldas, Hasufel y Arod, detrás de ella.

El joven lobo termina en el suelo cubierto de heridas y sangre, uno de los mayores se le acerca y lo toma del pescuezo – La espalda de un Getsu jamás toca el suelo – dijo severamente mientras lo levantaba.

"Getsu" cuyo significado era "luna" era el nombre que llevaban los guerreros en la tradición de los lobos, su adiestramiento era casi inhumano y 4 de cada 10 reclutas morían sin ganar el derecho a portar la armadura.

-Lobos… - dijo Celestia molesta por el nivel de brutalidad hacia ese pobre adolescente.

Luna alzo la vista de su asiento y vio a su hermana, esta se levantó y miro a los ancianos – disculpen caballeros, pero mi amada hermana me ha dado el regalo de su visita.

-Comprendemos mi señora, nos aremos cargo del resto, usted descanse – dijo uno de los ancianos mientras que Luna se retiraba siendo seguida por Hasufel y Arod.

Luna bajo y todos los guerreros Getsu, inclusive el joven lastimado, se levantaron y se pusieron firmes ante el paso de Luna. Ella miro al joven de 16 años y se le acerco – eres un joven valiente, no me cabe duda de que traerás honor a tu familia – dijo con una sonrisa.

-Gracias mi señora – dijo haciendo una reverencia.

Luna le regalo una sonrisa y le beso la frente, cosa que dejo sorprendido al joven. Luego de ese acto de compasión hacia el pobre joven se acercó a Celestia – hermana, que gusto verte – dijo alegre mientras le daba un abraso. Celestia le respondió pero al entrar en contacto con las pieles que su hermana llevaba a modo de abrigo, un escalofrío le recorrió la espalda – ven hermana, acompáñame a mi tienda, tenemos mucho de qué hablar –.

-Con gusto hermana –.

Luna noto a Cersei y la saludo sin muchos ánimos – Bienvenida Cersei.

-Gracias princesa – dijo haciendo una reverencia.

-Bien hermana, sígueme – dijo ella comenzando a caminar.

Cersei miro a los guardias que las escoltaban y se les acerco – vigilen a los salvajes – dijo ella mientras los guardias asentían.

Tanto Hasufel como Arod sintieron la mirada de los guardias, sin embargo, sabían muy bien lo prejuiciosos que eran los ponis con los lobos, por lo que los ignoraron.

Al cabo de unos pocos minutos llegaron a la tienda de Luna. Cersei se quedó afuera junto a los guardias por pedido de Luna para poder platicar más a gusto con su hermana.

-Y dime hermana, ¿Cómo está todo en Equestria? – dijo mientras serbia un té para su hermana.

-Todo va bien hermana, salgo por esos piratas que siguen fastidiando las costas – dijo bebiendo un sorbo del té que su hermana le dio.

-¿Las pesadillas? Pensé que ya los abrían controlado.

-No, siempre se nos escapan. Hace poco las tropas de Twilight capturaron a uno, un tal… Gondor creo, lo atrapo y lo condeno a la orca. Sin embargo lo rescataron y de paso volaron la mitad de la flota crepuscular – dijo Celestia mientras la sangre le hervía de la ira.

Luna bufo – ¿Twilight tiene muchos problemas con su reino?.

-No, casi no. Solo tiene problemas con las pesadillas… Y lo de sus dos hermanos.

-Sí… Eso lo sé, uno es un traidor que se volvió pirata y dejo a nuestra sobrina por otra yegua y el otro nadie sabe dónde diablos esta.

-Han pasado años desde la última vez que Spike fue visto, siempre me eh preguntado que fue de él – dijo Celestia.

Luego de ese inicio ambas quedaron cayadas unos momentos, Celestia recorrió la tienda con la vista y dijo – parece que estas muy cómoda aquí.

-Más que con los ponis, los lobos no me temen y lo mejor es que admiran cada detalle de lo que hago, no pasan por alto nada – dijo Luna mientras tomaba un sorbo de té.

Celestia suspiro – Luna… ¿Por qué no vuelves a casa? Ya han pasado más de 30 años desde que volviste del destierro, las cosas ya se han calmado.

Luna miro a Celestia seriamente – Celestia, aquí yo estoy bien; Tengo más amigos de los que puedo contar, los cachorros a menudo me piden que les cuente historias. Aquí soy feliz hermana, ¿Sería mucho pedir que te sintieras feliz por mí? – dijo de una forma defensiva. Lo cierto era que Celestia en cada visita le preguntaba si quería volver a Canterlot, cosa que molestaba a Luna.

-Luna… tú no eres una loba, tu lugar esta con los tuyos, con los ponis.

-No pienso de igual manera, una puede elegir donde vivir su vida y yo ya elegí, te guste o no. Además, a diferencia de los ponis ellos nunca me consideraron un mito – dijo severamente, Celestia miro el suelo avergonzada.

-… Pero… ¿Qué hay de todas esas tradiciones tan salvajes? Te conozco Luna, sé que te disgusta muchas tradiciones de los lobos.

Luna suspiro – En efecto hay algunas que no me agradan, pero a diferencia de los estereotipos que hay de los lobos, nadie está obligado a seguir esas tradiciones aquí cada lobo o loba puede elegir su destino. Inclusive me atrevería a decir que los lobos son la sociedad socialmente más avanzada; No hay discriminación de clases, de sexo ni edades. Gozan de la libertad de escoger el camino que quieran sin miedo a los reproches. Dime una cosa Celestia ¿Cadence ya pudo legalizar el matrimonio homosexual en el imperio? – dijo ella con una ceja arqueada.

-No…

-Exacto. Equestria lo legalizo hace apenas 10 años y el imperio se niega dado a que como desaparecieron por 1000 años se niegan a aceptar muchas de costumbres modernas. ¿Sabes cuándo se permitió la homosexualidad entre los lobos? Nunca, porque nunca necesito ser permitida, nunca hubo problema con ello y de hecho, un tercio de nuestra población es homosexual, incluyendo miembros del consejo de ancianos.

-Sí, sí, ya entendí, los lobos son más civilizados de lo que creo.

-No tendría que decírtelo si dejaras de ver tantos estereotipos, ¿sabes? El otro día un lobo vino de un viaje que realizo a Equestria, y me contó que vio que a los niños se les mete esos estereotipos a través de juguetes y libros infantiles. Me sorprende que lo permitas ¿acaso no prestas atención a las mentes más jóvenes? Te recuerdo en un juego de ajedrez, el rey representa a los niños, son el futuro de tu nación. Vigila mejor el mensaje que reciben Celestia, que no les pudran las mentes – dijo molesta.

Celestia suspiro sintiendo algo de vergüenza, sabía que era verdad y lo ignoraba pues subestimaba la magnitud del problema.

Celestia dio un suspiro – aún recuerdo el día en que los lobos me vinieron a buscar – dijo Luna sonriendo – fue solo dos semanas después de volver de mi destierro.

Flashback.

Era una tarde brillante en Canterlot, en el comedor real, Celestia y su recién llegada hermana Luna se encontraban almorzando. Sin embargo, Luna se mostraba distante. Hace dos semanas que había regresado y se percató de dos cosas que no espero; como el hecho de que casi nadie sabía que ella en realidad existía, todos la consideraban un mito y también el hecho de que a pesar de que todos sabían que estaba purificada, seguían mirándola con miedo y desconfianza.

Pero lo que más molestaba a Luna era que todos la consideraban un mito ¿Por qué su hermana permitió eso? ¿Por qué dejo que todos la olvidaran?.

Mientras la comida proseguía, un guardia entro en el comedor e hizo una reverencia – altezas, hay… un…

-¿Qué pasa? – dijo Celestia intranquila.

-Hay… un grupo de lobos… que quieren ver a la princesa Luna – dijo mientras Luna, asombrada y confundida, dejaba caer el tenedor en la mesa.

Luna y Celestia recibieron a los 3 lobos en la sala del trono. Estos al ver a Luna hicieron una respetuosa reverencia – Oh, hermosa y gloriosa diosa del astro nocturno. Durante un milenio esperamos tu regreso, y aquí está usted, respondiendo nuestras plegarias – dijo el lobo más anciano.

Luna se quedó algo cortada por las palabras del lobo - ¿… Qué? – dijo confundida.

El lobo mayor se levantó y la miro – mi señora, es usted, la guardiana de los cielos nocturnos y de los sueños, usted es quien nos da la gloriosa y hermosa noche que tanto ama nuestro pueblo.

Luna casi se muere de un infarto, por fin, luego de tantos años, alguien hablaba bien de su noche, alguien la apreciaba.

-Hace 1000 años admirábamos la noche que usted creaba, pero no fue sino hasta después de su destierro que supimos que la creadora de tal belleza era usted. Antes creíamos que la luna era quien creaba la noche y por ende era nuestra diosa y madre pero esa diosa a la que admirábamos era usted, usted es la auténtica diosa madre que hemos estados esperando. Me llamo Tyrion, líder del consejo de ancianos de los "colmillo blanco", en las blancas llanuras del este.

-¿Ustedes… me ven así?.

-¿Qué otra forma existe para mirarla? Usted es nuestra madre y diosa, nuestra líder por derecho divino –.

Fin flashback.

-No me lo creía, les pedí que se quedaran esa noche y me hablaran sobre ellos y su cultura. Pasaron los días y cuando ellos partieron fui con ellos para conocer al pueblo de los colmillo blanco. Recuerdo que cuando llegue aquí me asuste por muchas de las costumbres, pero cuando entendí todo pude ver la belleza de este lugar y el hermoso estilo de vida que tienen los lobos.

Celestia se quedó cayada unos momentos hasta que Luna volvió a hablar – lo que nunca entendí… es porque Equestria me consideraba un mito… ¿Por qué permitiste eso? Todos me olvidaron – dijo con tristeza.

Celestia sentía un hueco en el corazón – Fue… Mi estupidez, al principio conté la verdad pero el pueblo lo interpreto de otra manera… Me vanagloriaron por haber derrotado a la "oscuridad", con los años paso a ser una leyenda y de eso paso a ser un mito.

-Pero… ¿Por qué lo permitiste?.

-… No se… creo que fue por la rabia que sentía por haberte mandado lejos… parte de mi quería… olvidar, creo que subconscientemente te alejaba más de lo que ya estabas – dijo avergonzada.

Luna la miro con un rostro inexpresivo – al menos… hubo quienes no me olvidaron – dijo con una mirada fría – es tarde, tengo trabajo, quizás deberías volver a Canterlot – dijo Luna saliendo de la tienda. Celestia no sabía que decir y de momento se quedó cayada, pues no sentía que fuera buena idea decir algo.

Celestia fue con Cersei y las dos se marcharon en el carruaje rumbo a Canterlot. En el camino Celestia no pudo evitar derramar lágrimas de culpa.

Mientras, Cersei se mostraba disimuladamente molesta, perdió mucho tiempo valioso acompañando a Celestia a ver a los lobos y como de costumbre se quedaba en la puerta de la tienda de Luna esperándola. Esto la molestaba pero era necesario para mantenerse cerca de Celestia, no podía perder la amistad de ella pues ella y la organización "destino" necesitaba que estuviera cerca de Celestia.


En el mar.

A través de un catalejo, Esgaroth miraba el convoy junto con Chaos.

-Bien Esgaroth, de tus hermanos eres el más inteligente. Destroza la escolta.

-Si Chaos, será un placer. ¡Preparen los morteros! – los morteros de la proa del galeón fueron apuntados y dispararon contra las 5 cañoneras, las balas de mortero llegaron a la distancia indicada y explotaron en el cielo dejando caer decenas de pedazos de metal más pequeños sobre las cañoneras, al ser estas barcos pequeños carentes de rigidez en el casco, terminaron bajo hundiéndose tres de las cinco cañoneras. - ¡Cañones de proa! – grito Esgaroth mientras los cañones en la proa del barco hundían las otras dos cañoneras.

De pronto, la fragata y el bergantín dieron vuelta hacia el galeón y dispararon, dañando la proa del barco.

-Ah no, a mi galeón no – dijo Esgaroth mientras movía el timón haciendo que los cañones de estribor quedaran frente al bergantín. Dispararon los cañones haciendo explotar la santa bárbara del barco (por si no lo saben, es el lugar donde se administra la pólvora del barco). Luego de eso la fragata disparo causando daños al Venganza, sin embargo este cargo los cañones y con dos andanadas hundió la fragata.

-¡Carguen balas encadenadas! – grito Esgaroth mientras los cañones de proa destrozaban los mástiles de los mercantes, dejándolos inmóviles.

-Bien hecho – dijo Chaos mirando a través del catalejo – explotaste este galeón mejor que tu hermano, sabía que era buena idea dártelo.

Esgaroth rió y sonrió orgulloso mientras su barco se acercaba para tomar todas las privaciones traídas desde Arabia equina para el lord Cond Wallis, una vez todo estuvo saqueado Chaos miro a las tripulaciones de los mercantes – nos llevaremos todo lo que estaba destinado hacia Wallis, dejamos todas las pertenencias suyas donde estaban y también como disculpa por las molestias causadas les regalos unos materiales para que reparen sus barcos y vuelvan a un puerto, creo que en tres días ya estarán en tierra. Fue un placer caballeros – dijo mientras el galeón se alejaba y los marinos mercantes la miraban sorprendidos, no esperaban eso de parte de los "piratas".

Fin cap 3