Una nota antes de comenzar. Por mas que me exprimí el cerebro, no se me ocurren nombres así como para grupos musicales, cómics, películas o libros en el Universo Dragonbolero para poner en este fic. No se que ideas tenga el Sr. Toriyama al respecto. Así que voy a mencionar libros, música y películas que existen en la vida real, para no complicarme la existencia. Si alguien tiene alguna sugerencia al respecto, puede decirla con toda confianza ^_^.

Gracias a todos los que han escrito, esas reviews me animan a continuar (aunque también aumentan la responsabilidad ^_^). Espero también les guste este capitulo. Y si, las respectivas familias de estos dos pobres indefensos se van a enterar tarde o temprano de todo (ñaca, ñaca, ja, ja).

CAPITULO 2

¡Y AHORA CON USTEDES... GOKUH!!!!!!!!!!

DEDICADO A:

LALO (Co-fundador de la liga "Todos contra ese animalejo verde")

Martes. Soleado. Amanece y el sol entra por la ventana de un cuarto muy desordenado. Una figura de cabello alborotado duerme profundamente, envuelto en un grueso cobertor. Hay un pequeño escritorio debajo de un montón de ropa, revistas y Cds. Un librero lleno de cualquier clase de figuras de resina, mangas, películas, cuadernos, hojas sueltas con bocetos y no ningún libro a la vista. Las paredes están tapizadas de pequeños pósters y fotografías de los Rolling Stones, The Doors, U2 y Nirvana, que rodean humildemente enormes afiches de los cuatro grandes de Liverpool. En la mesita al lado de la cama hay un discman con sus correspondientes audífonos, un reloj de pulsera y un despertador con forma de balón de soccer. Al lado de la puerta esta la mochila, lista para ser tomada a la carrera. No se escucha ningún ruido, de repente, un pájaro comienza a cantar en la rama de un árbol cercano a la ventana, en cuyo cristal hay un hombre-araña de tela, adherido. Y después:

Hold me, Trill me, Kiss me, Kill me a todo volumen cimbra las paredes de la casa, asusta al pájaro y hace que Gokuh salte de su cama preguntando:

- ¿Cañonazos? ¿Una invasión? ¿U2?

Vuelve a dejarse caer en la cama con un suspiro de resignación. Todas las mañanas es lo mismo. Su mamá despierta y pone música a todo volumen mientras prepara el desayuno. Gokuh consulto el reloj y vio que no tenia caso seguir durmiendo, así que se levanto y se dedico a buscar su ropa entre todo el desorden. En cualquier caso, no vale la pena enojarse. Después de todo, el amor por la música era algo de familia. Aunque a Gokuh le gustaba mas la música cuando no lo hacia saltar de su cama hasta el techo.

Luna, la mamá de Gokuh preparaba el desayuno al ritmo de la canción. Le sonrió ampliamente a su hijo en cuanto este entro a la cocina. Gokuh le dio un beso en la mejilla y los dos se sentaron a la mesa, donde los platos vibraban y el café se revolvía solo por la potencia del estéreo. Ninguno de los dos hablaba, hacia mucho tiempo que Gokuh había aprendido que sus pulmones no eran nada comparados con el aparato de sonido, y madre e hijo se comunicaban por señas.

Al terminar se despidió de ella con otro beso y se fue patinando a la escuela. Luna haría las labores de la casa antes de irse a dar sus clases del día.

En la puerta del colegio, Gokuh encontró a Vegeta esperándolo. Y aquí venia lo bueno: se había hecho el firme propósito de sacarle todas las palabras posibles a su amigo, aparte de alguna observación malhumorada o un sarcasmo. Y sobre todo, lograr que por fin lo llamara por su nombre en lugar de por su apellido o algún apodo que generalmente era "baka" (tonto).

Al ver al maestro nuevo, Gokuh sonrió. No sabia porque pero le agradaba bastante. Gohan superaba el terror de los primerizos, y el hecho de tener en su clase a las personas mas inesperadas.

Llego el receso, al sonar la campana, todos los alumnos salieron, menos Gokuh.

- Si quieres puedes irte Vegeta yo te alcanzo después.

Vegeta le respondió con un gruñido, tomo su computadora portátil y salió del salón.

- Maestro - dijo Gokuh. Gohan estaba acomodando algunos papeles en su portafolios -. ¿Puedo hacerle una pregunta?

Gohan lo miro sorprendido, tratando de controlar el temblor de emoción en sus manos y le respondió con una sonrisa.

- Claro, adelante.

- Bueeeeeno. Vera, tal vez sea mi imaginación, creo que estoy un poco paranoico... pero me pareció que usted me estaba mirando demasiado ¿Hay algún problema?

"Claro que te estaba mirando. Tu no lo sabes, pero da la casualidad de que soy tu hijo. Eres la reencarnación del sayajin mas poderoso del universo que murió durante la batalla con el terrible androide Cell. Te he extrañado tanto..." penso Gohan. "Pero claro ¿cómo le voy a decir eso?"

- ¿Maestro?

Gohan carraspeo antes de contestar.

- Lo que pasa... es que... me recuerdas mucho a alguien...

- ¿De veras? ¿A quien? - Gokuh tenia esa expresión de niño curioso que lo hace ver tan adorable.

- Pues... a mi padre...

- ¡Vaya! ¿Por qué?

- Físicamente... eres... algo... parecido... además, el también se llamaba Gokuh...

- ¿Me lo jura? ¡Y yo que siempre pense que era el único loco con un nombre así!

- ¿Por qué te pusieron ese nombre?

- Es... una larguisima historia, no nos alcanzaría el receso para contarla. Además, Vegeta me esta esperando.

- Tal vez... podrías contármela en otra ocasión... un día de estos... después de clases...

- Invíteme un helado bien grande y le cuento todo cuando quiera ^-^

- ¬_¬U Lo voy a pensar..

Gokuh salió del salón, y Gohan se dio cuenta de que Vegeta no se había movido de la puerta.

Esa misma tarde después de clases.

Gokuh: ¡Wow! ¡Es la primera vez que veo un helado de este tamaño! ¡Y con tanto jarabe de chocolate y crema batida encima!

La madre de Gokuh era la tercera hija de una familia de seis hermanos: cinco mujeres y el menor, un hombre. Sus padres eran bastante conservadores, soñaban con que sus cinco hijas se casaran con "gente decente" y que el muchacho fuera abogado o medico. María, la mamá de Gokuh, por ser la hija de en medio no le prestaban mucha atención, divididos entre las exigencias de las mayores, los berrinches de las menores y consentir al hijo.

Tan solo comer todos juntos en la misma mesa, le representaba una verdadera tortura. La hermana mayor llorando por el novio, la segunda gruñendo, las dos menores peleando y arrojándose comida, el hermano gritando y pidiendo a berridos "su" postre o alguna cosa semejante. La mamá atendiendo a toda velocidad al niño y el padre refunfuñando atrás del periódico o viendo la televisión a todo volumen para intentar acallar el ruido.

Al cumplir 17 años decidió que se le había agotado la paciencia, tomo su bolsa, empaco algunas cosas y se fue sin despedirse, dejando una nota que en pocas palabras decía: "Me largo, no soporto esta casa". Por la confusión de tener tantos hijos (ya ven, hay que planificar), los papas tardaron dos días en darse cuenta de su desaparición y para entonces ella iba a medio camino de una comuna hippie. Al llegar se cambio el nombre por uno extraño que SI le gustara y juro que jamas iba a volver a utilizar el anterior. Y fue ahí donde conoció al padre de Gokuh.

James, el padre de Gokuh era el único hijo de una familia de millonarios dueños de una cadena de televisión (entre algunas otras cosas). Consentido y mimado por toda la gente a su alrededor, preparado desde chico para heredar la fortuna. Como todo joven con dinero, se divertía a todo lo que daba en fiestas y reuniones. Al salir de la universidad, decidió tomar unas vacaciones como despedida para su vida de joven y para relajarse antes de tomar un puesto en la compañía. Sus padres le regalaron un jeep y se fue con unos amigos a la mansión de la familia en la playa a organizar una fiesta y pasársela bien durante todo el tiempo que les fuera posible. Por el camino encontraron una camioneta descompuesta y a varios "melenudos fachosos" tratando de repararla. Por curiosidad decidieron ayudarlos, y hacerles la platica. Los melenudos de la camioneta iban a una comuna hippie y James se intereso bastante por la descripción que le hicieron. Les dejo el jeep a los amigos y la autorización de que se divirtieran como se les diera la gana en la mansión, y se trepo a la camioneta diciendo que los veía en dos meses. No lo volvieron a ver en varios años, ya que en la comuna conoció a la mamá de Gokuh.

Luna de Hielo, anteriormente llamada María, conoció a Halcón del Sur, anteriormente llamado James en la comuna hippie. Se la pasaron bastante tiempo haciendo el tonto, preparando pan, aprendiendo pintura y cerámica, y cultivando su propio alimento. Sin comer carne, ni ver televisión, ni usar agua caliente. Sobre todo, sin ver a su aplastante familia. Para los dos representaba la libertad. Nada de hacer lo que los padres les habían dicho desde siempre: algún día te casaras y tienes que darme muchos nietos, vivir a unas cuadras de la casa paterna y visitarnos todos los domingos y dais festivos. Si estudias tienes que estudiar lo que YO te diga y ayudar en el negocio familiar. Al diablo, voy a vivir con alguien hasta que me canse, en una camioneta de camino a cualquier parte, tal vez tenga algún hijo o tal vez no y volveré a ver a la familia un día de estos.

Entre tanta gente se encontraron, se cayeron bien, se gustaron y decidieron que los astros habían condicionado su encuentro (esto ultimo es una manera de decir que se enamoraron, y mucho). Después se dieron cuenta de que había mundo aparte de la comuna, pidieron prestada una camioneta a un tipo que estaba ahogado en substancias y decidieron vivir su amor en el camino. Sus respectivas familias tardaron años en encontrar su rastro. Para ese entonces ya habían tenido un hijo al que llamaron Gokuh. La razón del nombre es muy sencilla. Estando embarazada, Luna tuvo un sueño, en el que un misterioso hombrecillo con cabello de cuerdas de guitarra, dientes de teclas de piano, que comía arroz usando unas batacas como palillos le dijo con la boca llena: "Vas a tener un niño y se llamara Gokuh". "Gracias hombre" le respondió agradecida.

Halcón se preocupaba por su reciente y creciente familia, a veces se preguntaba si la fiesta y estas larguisimas vacaciones baratas les iba a durar por siempre y que seria de su hijo. Cuando por fin los encontraron, Gokuh tenia alrededor de siete años, sabia leer, escribir, hacer cuentas, tocar la guitarra, pintar, hacer figuritas con cerámica, y varios misterios del zodiaco, la adivinación, la quiromancia y algunos conocimientos académicos que muchos niños aprenden hasta varios años después, porque sus padres lo dejaban saciar su curiosidad con todo tipo de libros, revistas, cosas de la naturaleza y acribillando a preguntas a toda la gente que se cruzaba en su camino; aparte de algunos rudimentos de mecánica automotriz (que eran indispensables ya que la camioneta se les descomponía a cada rato). Para sus padres era el centro del universo, y como lo criaron casi a la intemperie, sin reglas y sin regaños (ojo, eso no significa que lo consintieron demasiado), era un niño inocente y alegre, con una gran capacidad de confiar en la gente. (N. de P. S.: Creo que me pase en esta descripción, pero si se lee rápido no se nota.)

Sus respectivas familias, al enterarse de con quien estaban viviendo sus retoños, sin casarse y sin tener una casa decente, con un niño que estaba en edad de ir a la escuela y no lo habían enviado, ni registrado en ninguna parte (legalmente no existía), se reunieron en "consejo" (única vez que se reunieron sin intenciones de matarse entre ellos) y decidieron persuadirlos y llevarlos por el buen camino. Después del lavado de cerebr... digo, de algunas platicas y recomendaciones, Halcón volvió a usar el nombre de James y regreso a la casa paterna a ocupar el puesto que llevaba años esperándolo. Su familia considero que su pasado hippie y su compañera y el niño eran vergonzosos, le suplicaron que los tuviera ocultos el mayor tiempo posible mientras inventaban una historia y le buscaban una esposa mas de acuerdo con su nivel, que le ayudara a educar a su heredero correctamente. Esa fue la única cosa que no consiguieron. La pareja se caso legalmente en el primer registro civil que encontraron. Luna se negó terminantemente a ir a vivir con su familia política, y tampoco regreso a casa de sus padres. James le consiguió una casa en una ciudad cercana a donde vivía con su familia para que se instalara junto con Gokuh. Extrañamente, ahora que estaban legalmente unidos en matrimonio, eso los distancio mucho y pasaron largas temporadas sin verse, el padre ocupado en los negocios y la madre consiguió un trabajo enseñando pintura y cerámica. Para Gokuh fue un cambio casi traumático, al ver a sus padres separados y el tener que ir a la escuela. Pero afortunadamente tuvo mucha ayuda.

A Gohan le hubiera gustado saber que clase de ayuda, pero para eso, dijo Gokuh, serian necesarios otros helados mas o menos del mismo tamaño. A las preguntas sobre Vegeta, le respondía diciendo que eso era algo que tenia que tratar con él.

- ¿Y te pasaste toda la tarde hablando con el maestro? - le pregunto Vegeta.

- Si.

- ¿Y que demonios es lo que quería saber?

- Ah, pues muchas cosas. Me preguntó sobre mi nombre, donde he estado viviendo, como es mi familia y...

- ¿Y para que diablos quiere saber todo eso?

- No lo se. Creo que es porque yo le recuerdo a su padre...

- Eso es un pretexto imbécil. No se que se traiga entre manos, pero por si las dudas, aléjate de el. Se me hace un sujeto muy sospechoso...

- A mi me parece una buena persona.

- A ti el diablo te parecería una buena persona...

Piccolo tenia los ojos muy abiertos y una expresión de sorpresa digna de tomarle una foto después de hablar con Gohan.

- ¿Qué... dijiste...? ¿Puedes... repetirlo por favor?

- Señor Piccolo... ya se lo dije. Mi padre y Vegeta están en mi clase. Yo tampoco lo puedo creer.

- Pero... ¿Cómo? Se supone que son sus reencarnaciones... ¿Estas absolutamente seguro?

- (Suspiro)

Nota: ¡Lo se! ¡Soy malisima para poner nombres! María puede ser por una y mil razones (por una canción de Café Tacuba por ejemplo) y James por Jame-me-mes del equipo Rocket (¡Que ha sido vencido otra veeeeeeeeeez!). En cuanto a sus apodos... pues no tengo disculpa, pero hasta ahora mi Beta no se ha quejado ^_^.

Todavía falta por salir mas parentela (¡Uy! ¡Sálvese el que pueda!) tanto de Vegeta como de Gokuh.

Se aceptan sugerencias de nombres raros, grupos musicales o donde me doy un tiro para no seguir escribiendo.