Ninguno de los Personajes de Alicia en el país de las maravillas me pertenece, así como la historia original en la que se basa este fic :)


V

Puse mis manos para saltar el cerco, si mi madre me viera ahora de seguro me gritaría...

- ¡No hagas eso! -exactamente eso... Pero esa no era mi madre

- ¿Huh? -quité las manos y volví a poner los pies en la tierra para mirar al otro lado de la cerca

¡Ahí estaban los destellos que yo estaba siguiendo! O ¿Más bien los pájaros? Eran dos chicas un poco más altas que yo con capas de plumas que caían de sus hombros, que aparentemente eran alas que se podían extender. También tenían plumas entrelazadas con largos cabellos de color rojizo, sus caras eran pálidas y una tenía los ojos color violeta al igual que la mayoría de sus plumas y la otra un azul intenso al igual que sus plumas que cubrían varias tonalidades de azul. Su piel tenía algunas tonalidades de verdes suaves que emitían destellos con el reflejo del sol. Eran muy bellas y delicadas esas criaturas.

- ¡Ni se te ocurra pasar la cerca!

- ¡Te atraparan y te encerrarán!

- ¡Y luego te entregarán a la reina!

- ¡Esta bien! ¡No pasaré la cerca! -Hablaban mucho y muy rápido

- ¿Que quieres? ¿Por qué nos seguiste? -reconocí la voz como la que no estaba preocupada por mi

- Eh...

- ¡Dinos!

- ¡Tweedeldum! ¡Déjala hablar!

- ¿Tweedeldum?

- ¡No le des mi nombre a desconocidos!

- ¿Pero qué puede hacernos ella de todas maneras?

- Mm... Mi nombre es Alicia -dije para distraerlas y que dejaran de desviarse
- ¿Y qué quieres con nosotras?

- Nada... Yo solo las seguí porque estaban vigilándome

- ¡No es cierto!

- La verdad es que sí te estábamos vigilando...

- ¡Tweedeldee!

- Pero solo porque hiciste un escándalo cerca de donde estábamos recogiendo algunas bayas...

- Oh, lo siento...

- No, nosotras no debimos correr de ti, ¿Necesitas algo?

- ¡Tweedeldee!

- Deja de gritar, sabes que debemos ser serviciales... Si nosotras no lo somos ¿Entonces quién? -ambas hicieron una expresión triste... ¿Qué demonios sucedía en Wonderland?

- Muy bien, dinos ¿Qué necesitas?

- Mm... -¿Qué era lo que necesitaba exactamente? ¿Encontrar a la reina roja? ¿Encontrar al señor conejo? O...- Yo solo quiero volver a casa... -solté al fin

- ¿Eh? -me miraron perplejas por un momento antes de responder- Significa que tú...

- Aunque en realidad era obvio, es decir, ¡Mírala! No sabe ni siquiera dónde está...

- Ni lo que no debe hacer... Entonces, ¿De dónde eres Alicia? -me preguntó la que creo que se llamaba Tweedeldee, si no me fallaba la memoria
- Soy de Inglaterra

- ¿Eres de Inglaterra? ¿Dónde queda eso?

- ¿Acaso es un lugar fuera de Wonderland?

- Creo que si... Es decir, yo llegué aquí cuando me caí en un agujero, así que supongo que habrá una forma de devolverme arriba...
Ambas me miraron y negaron con la cabeza.

- Realmente no tienes idea...

- ¡Tweedeldum! Mira Alicia -agregó la chica en mi dirección con una voz suave, como cuando te dicen algo muy malo- No hay manera de devolverte "arriba" porque no hay ningún arriba... Lo que ves es Wonderland -dijo apuntando al cielo azul

- Pero, ¿Cómo explicas que llegue aquí por un agujero?

- Precisamente por eso... Verás...

- ¿Viniste detrás de un tipo orejón?

- ¡Tweede...!

- Shhhhh... ¿Entonces?

- ¿Si?

- Entonces está Inglaterra que tú mencionas no está conectada en absoluto con Wonderland...

- ¿Me estás diciendo que no podré volver a casa? -Mi voz se quebró

- Pues...

- ¿Qué está pasando aquí? -una voz que emanaba autoridad nos hizo saltar a las tres

- M-mamá... -exclamaron las dos chicas al mismo tiempo

De detrás de la reja surgió otra figura como las dos chicas que tenía en frente, pero esta tenía varios tintes de dorado y plateado entre sus alas violeta. Su cara expresaba solo seriedad ante sus hijas y para mí hubo una larga mirada de hielo.

- ¿Quién eres tú?

- Y-yo soy A-Alicia -¡No es momento para tartamudear!

- Y Alicia, ¿Qué estás haciendo en los límites de nuestro territorio? ¿Qué asunto tienes con mis hijas?

- Ella... -Tweedeldee se cayó cuando su madre le dio una mirada, claramente la que tenía que responder era yo

- N-no sabía que este era su territorio -la señora levantó una ceja, ¿Estás bromeando? ¡Por supuesto que lo sabías!- E-es decir...

- ¿Qué asunto tienes con mis hijas?

- Ninguno, yo solo estaba haciendo una pregunta y ellas estaban respondiéndomela -dije recordando lo que las dos habían dicho de la amabilidad
- Hm... ¿Qué les preguntaste? Quizá yo pueda ayudarte... -me alegre por un momento tal vez la señora no fuera tan mala- Para que así te puedas ir de aquí... -o sí lo era...

- Quiero volver a casa...

- ¿Dónde está eso? ¿En qué parte de Wonderland?

- Creo que no está aquí...

- ¿A qué te refieres?

- Vengo de Inglaterra, llegué aquí por un agujero...

La señora se puso tensa.

- Será mejor que me sigas muchacha -fue todo lo que dijo antes de desaparecer lejos de la cerca

- ¿Y ahora qué?

- Ahora pasas... Nuestra madre te ha permitido la entrada -un pequeño espacio en la reja se abrió para que yo pudiera pasar