Capitulo 3: ¿Ilusión?

Bufo resignada, no quería hacer nada de lo que después se arrepentiría. Observo de reojo a su sensei, a Yamato, incluso a Sai y sintió un coraje interno. ¿Desde cuando se había vuelto su burla?.

Suspiro con desgane, ladeando su cabeza, sintiendo un leve dolor en la curva de su cuello. Primero Naruto la había sacado de la aldea para recibir al Uchiha, segundo al llegar a las afueras de Konoha subieron a una rama para divisar cuando aquel azabache estuviera cerca. Tercero la habían atado al árbol con cuerdas de chakra al intentar escapar por tercera vez.

—Ya quiero ver a Sasuke-kun—exclamo la mayor de las pelirosas con una sonrisa pervertida.

—Mirai Sakura—susurro sonrojada la menor de ellas.

—Aun sigo pensando que a Hina-chan le hubiera gustado ver la reacción del teme—hablo el Uzumaki asintiendo dándose a él mismo la razón.

—Vamos chibi Sakura, no será tan malo—volvió a hablar la pelirosa del futuro.

—Claro que será malo—susurro rechinando los dientes la Haruno del presente.

—Hmp—emitió la mayor. —No le hagas caso a esa amargada—le dijo a la menor.

Instintivamente a la pelirosa del presente le comenzó a palpitar una venita ante el comentario de su yo mayor. La menor sonrió nerviosa adquiriendo un tic en la ceja al ver como a su yo del presente un aura maligna comenzaba a rodearla.

—¿¡A quien le dices amargada!?—estallo la Haruno adolescente.

—¡A ti mocosa!—respondió de la misma manera la mayor.

—No me llames mocosa—exigió sin bajar la voz la del presente.

—A callar frentona—inquirió la del futuro.

—Oh por dios—arrastro irónicamente la Haruno de 17 años. —¡Recuerda que mi frente y la tuya son la misma!—exclamo con el seño fruncido.

—Cierto—susurro la mayor de las Haruno. —Tsk, ganaste esta batalla mas no la guerra peli rosita—termino de decirle dándose vuelta y voltear buscando con la mirada algún índice de cercanía del Uchiha.

Los demás miraban con una gotita estilo anime como la mayor de las pelirosas se iba, dejando con un humor de los mil demonios a la Haruno del presente. La menor trago grueso viéndose en un futuro de aquella manera, sintiendo al instante un escalofrió recorrerle la espina dorsal.

—Sera bueno—acepto Yamato.

—La feíta da miedo enojada—susurro Sai mirando a su compañera con un aura maligna rodeándola.

—No sean asi—hablo la menor mirándolos indignada. —Bueno al menos Kakashi sensei y Naruto-san se mantienen serios ante la situación—dijo con una sonrisa confiando en su compañero y sensei de equipo.

—Pequeña ingenua—susurro Sai sonriendo.

—Observa—hablo Yamato.

El ex Ambu la giro por los hombros, logrando que mirara tanto al Uzumaki y al Hatake los cuales hablaban entre si. El rubio dejaba sobre la rama en la cual descansaban unos cuantos cupones de lo que parecía Ichiraku ramen. Y el peli plata dos tomos de su Icha Icha.

—¡Kakashi-sensei, Naruto…..!—exclamo la menor soltando un aura maligna.—¡Shannaroo!—solto alzando su puño en son de amenaza.

Ambos nombrados la miraron sintiendo su cuerpo ser recorrido por un escalofrió. Ahora mismo se daban cuenta que aunque los años pasen… La pequeña Sakura daba miedo desde pequeña, terror de adolescente y horror de grande.

Las otras dos Haruno al escuchar el grito de su pequeña yo, llevaron su mirada hasta toparla en ella, esbozando una sonrisa al notar como el Hatake y el Uzumaki temblaban con levedad.

—Asi se hace chibi Sakura—hablo la del futuro sonriendo de oreja a oreja.

—Bien hecho—fue lo unico que dijo la pelirosa del presente sonriendo ladina.

La mayor de las pelirosa miro de reojo a la del presente, sonriéndola ladina, recordando un par de cosas en su tiempo, poso esta vez su mirada jade en la pequeña para asi ampliar su sonrisa. Hizo un par de sellos pero más no término.

—No tienes por que hacerlo—escucho a su derecha.

Llevo su mirada a dicha dirección encontrándose con la Haruno de aquella época, la cual se mantenía seria y con una tranquilidad que comenzaba a disgustarle pero no a molestarle.

—¿Hacer que?—cuestiono el Uzumaki metiéndose en la conversación.

—Solo un jutsu para esconder nuestros chakras—se alzó de hombros la del futuro.

—Ya lo he hecho, asi que no hace falta—informo la pelirosa del presente.—Me imagino que querrás sorprender al Uchiha—inquirió esta vez viendo al Uzumaki.

—Sera tan genial—asintió el Uzumaki.

—Hmp—emitió la Haruno del futuro sonriendo ladina.

—Ahí viene—susurro la del presente sonriendo con levedad.

Estaba a unos minutos de llegar a la entrada de la aldea, sonrió ladino solo faltaba poco. Después de ir con la Hokage a dejar su reporte iría a comenzar con su diversión, molestar a la Haruno era realmente divertido para él, algo en sus adentros muy pero muy adentro le decía que no solo le gustaba estar cerca de ella por hacerla enojar.

Apresuro a un mas su paso ignorando los comentarios de Suigetsu. Los chillidos de Karin, él solo quería llegar para verla. No sabía el por que pero quería verla.

—¡Teme!—el Uchiha alzó una ceja en alto.

Alzó su mirada observando en una alta rama a Naruto, Kakashi, Yamato, Sai y esperen….. Tres pelirosas. Sacudió la cabeza con levedad, sintiéndose realmente tonto al solo pensar que la falta de molestarla le había afectado.

Saltaron de la rama de aquel árbol, el Uzumaki sonreía burlón al observar como el Uchiha paraba en seco y esta vez sus ojos demostraban sorpresa y no solo frialdad. Kakashi miraba de igual forma que el rubio a su alumno.

—¿Qué esta pasando?—cuestiono el Uchiha completamente sorprendido.

Los compañeros del azabache no estuvieron absortos a la situación, sus pupilas estaban completamente dilatadas, no creían lo que miraban. Suigetsu se llevo una mano a la mejilla, golpeándose con levedad, para poder despertar de ese sueño.

—¡No puede ser….!—exclamo la pelirroja.

Tomo una gran bocada de aire, una vez mas miraba al frente tratando de romper el genjutsu que estaban usando. Observo a Naruto, Kakashi, Sai incluso a Yamato y se portaban normalmente….. ¿Acaso era el unico que veía aquello?.

—Uchiha…..—nombro con seriedad.

—¡Sasuke!—exclamo una de las tres con una sonrisa tierna.

—¡Sasuke-kun!—grito la menor con corazoncitos en los ojos.

El antiguo equipo Taka, miraba realmente sorprendido y horrorizado aquella escena, sus mirada se mantenía puesta en aquellas tres kunoichis. Suigetsu parpadeo un par de veces, volteando rápidamente a ver a la Uzumaki.

—Karin—llamo Suigetsu. —Que mierda le metiste a la comida, mira que ahora alucino—susurro impresionado.

—Ellas tres…—susurro Juugo consternado.

¡Tranquilízate!, se grito internamente, talvez se trataba de un juego sucio por tanto usar su Sharingan, si eso era. No podía encontrar explicación a lo que tenía frente a él. ¿¡Por que mierda había tres Sakuras llamándolo!?.

En cambio con los demás integrantes del equipo siete las cosas eran distintas, bastantes distintas. La Haruno del presente sonrió ladina al observar como el Uchiha estaba completamente confundido. Hatake sonrió bajo su máscara al ver a su alumno con los pensamientos perdidos. Yamato sonreía divertido ante los gestos que hacia el azabache. Y por último Sai su sonrisa falsa ahora era completamente divertida.

—¡Sasuke!—los orbes ónix del Uchiha cobraron vida.

Sintió como dos brazos rodeaban su cuello y un pequeño tacto en sus labios, un tacto dulce, cálido y sobre todo desbordando cariño y ¿amor?. Observo a la mola rosa que se separaba poco a poco de él. Mirándolo con una enorme sonrisa, para después dar un paso atrás.

—¿Sakura?—susurro el Uchiha consternado.

—¿¡Que mierda crees que haces Haruno!?—exclamo una tercera voz detrás de la pelirosa mayor.

—¡Eso también quiero saberlo!—grito Karin con el seño completamente fruncido.

—Sasu…. Sasuke-kun—escucho el Uchiha.

El azabache dejo de mirar aquellas dos pelirosas que peleaban entre ellas, para bajar un poco su mirada encontrándose con una Haruno de 13 años. Lo sabía era Sakura, no podía confundirla. Sintió un leve escalofrió recorrerle todo su cuerpo al sentir como aquella niña lo apresaba y lo último que sintió fue como su camisa se humedecía. ¿Estaba llorando?.

—¿Sakura?—volvió a repetir el azabache.

—¡Aléjate de ella, Teme!—exclamo el Uzumaki.

El rubio como acto de reflejo a paso apresurado llego hasta el Uchiha, arrancando a la pequeña mola rosa de él. La Haruno mayor como la del presente, ambas miraron con una leve sonrisa a la menor.

—¿Estás bien, Sakura?—cuestiono Kakashi, caminando hasta el Uzumaki y la pequeña Haruno.

Yamato y Sai observaron todo con una sonrisa, la pequeña ojijade, al sentir la palma de su sensei en su hombro dejo al Uzumaki y abrazo al Hatake, escondiendo su rostro en el chaleco del ninja.

—Es él, Kakashi-sensei…. Es él—susurraba la menor. —Sasuke-kun, esta en Konoha—dijo con la voz temblorosa.

El Uchiha veía todo completamente confundido, volvió a la realidad, posando su oscura mirada en el Uzumaki, en un dos por tres lo tenía acorralado contra el tronco del árbol el cual sintió la katana de Sasuke a pocos milímetros de su garganta. El rubio frunció el seño.

—¿¡Que mierda es esto Naruto!?—exclamo el Uchiha.

—Sasuke, cálmate—pidio Yamato.

—Naruto, esta vez te la rifaste—hablo Suigetsu.—Muy buena broma—inquirió mirando a la mayor de las Haruno.

—¿Buena?—susurro sarcástica la pelirroja.

—Sakurita—llamo el Hozuki. —¿Cómo consiguieron hacer una transformación de ti un poco mas grande con un simple clon? —cuestiono caminando alrededor de la Haruno del futuro.

—No es un clon—hablo Sai. —Es la fea, en unos años—contesto el pelinegro.

La Uzumaki frunció el seño. Colocándose frente a las tres pelirosas, la menor aun sin soltar de su abrazo al Hatake, mirando con curiosidad a la pelirroja que tenia frente a ella. Las observo sin despegarles un solo ojo de encima, extrañándose.

—Es cierto—Karin abrió los ojos a sobremanera.—Sus chakras no son de Naruto, es la pelo de chicle—susurro frunciendo el seño.

El Uchiha solto al Uzumaki, regresando su mirada a aquellas tres. Observando como la mayor le sonreía coqueta, la que él conocía lo miraba con seriedad y sin sentimientos y la menor, poso su mirada en ella y sonrió ladino al observar a la pelirosa menor sonreir con timidez, mirándolo tratando que no se dé cuenta escondiéndose entre los brazos de Kakashi.

—No creo que Sakura-san, llegue hacer esta clase de bromas—susurro Juugo.

—Vamos a la aldea, hablaremos ahí—hablo el azabache.

En estos momentos Sasuke, Taka, el equipo siete y las tres Sakura´s estaban en la oficina de la Hokage esperando a que terminara de explicarle todo lo sucedido al Uchiha. Mas el azabache parecía sorprendido.

—Eso es t6do—concluyo la Senju.

—Es de lo mas sencillo—se alzaron de hombros las tres pelirosas.

—Entonces mientras no encuentre la forma de regresarlas a sus tiempos….—Suigetsu sonrió con un brillo especial. —Se quedaran con Sakurita, bueno nuestra Sakurita—recito mirando a la adolescente.

—Asi es—asintió la rubia.

—¿Se pueden quedar con nosotros? —alzó la mano como niño pequeño el Hozuki.

—No—negó rotundamente la Uzumaki.

Llevo su mirada al Uchiha el cual se mantenía estático y con los ojos cerrados manteniendo la poca paciencia que le sobraba. La mayor de las pelirosas lo abrazaba de un brazo, mientras la Sakura del presente la jaloneaba y decía que si no se despegaba de él, le iba a dar una enfermedad. Mas la menor la cual rodaba los ojos y regañaba a ambas.

—No es necesario, mi departamento es…..—la del presente fue interrumpida.

—Es muy pequeño para tres personas—se adelanto a hablar la Hokage. —Por eso mismo ustedes tres…—señalo a las Haruno. —Se irán a vivir con Sasuke al barrio Uchiha—termino de decir.

—Pero shishou—se quejo la del presente.

—Es una orden—sentencio la Senju. —¿Algo que decir, Sasuke?—cuestiono al verlo tan indeciso.

El Uchiha suspiro cansado, aquella mola rosa que colgaba de su brazo, lograba hacerlo sentirse algo avergonzado mas no lo demostró. Paso su mirada por la menor y sintió algo extraño en su pecho, le recordaba mucho el tiempo antes que de que desertara de Konoha.

—Vamos Uchiha—hablo la Haruno del presente. —Ninguno de los dos queremos esto—susurro tétricamente.

Su ónix mirada paso ahora por la Haruno de su época, la escaneo por completo, se parecía demasiado, de pequeña lo hacía sentir protegerla, mantenerla a salvo, la mayor lograba ponerlo nervioso. Poso su mirada en la pelirosa del presente y sonrió ladino… Aquella era la oportunidad que tanto estaba esperando.

—Hmp—emitió el Uchiha sonriendo ladino. —No hay ningún problema—termino de decir el azabache.

—¿¡Que!?—exclamo la ojijade y Karin.

—Como lo oíste Sakura-chan—contesto con una sonrisa divertida la del futuro, colocando uno de sus brazos por el hombro de la adolescente.

—Yo creo que seremos una molestia—susurro la menor de las Haruno bajando la mirada.

Para sorpresa de todos, el Uchiha, camino hasta la menor, poniéndose en cunclillas para poder estar a su altura. Mirándola cara a cara, alzando su mano logrando poner nerviosos a todos. La Haruno del presente frunció el seño, dispuesta a atacar al Uchiha si es que se le ocurría hacerle algo a su yo menor.

—No es una molestia—se limito a responder el azabache mientras le revolvía el cabello.

—Sasuke-kun—susurro la Haruno menor con una sonrisa.

—Niñita—llamo la pelirroja. —Deja los suflijos para otras personas, si los quieres usar usa el sam….—la Uzumaki fue interrumpida.

—Puedes seguir llamándome asi—inquirió el Uchiha, mirando a la menor.

—Ya pueden retirarse mocosos—se unió a la conversación la Hokage.

—Kakashi sensei, Teme, Sakura-chan, Sai, Yamato-Taisho—llamo el Uzumaki con una sonrisa. —¿Qué les parece entrenar un rato?—cuestiono el rubio.

—No lo creo, necesitamos llevar cosas a la casa de Uchi…..—la pelirosa del presente fue interrumpida.

—Miedo, Sakura—susurro burlón el Uchiha.

—¿A ti?, si claro—respondió irónica la pelirosa.

—¿Entonces, vamos?—cuestiono Kakashi.

—Ya quiero patearle el trasero a este arrogante—inquirió la del presente sin dejar de mirar al Uchiha.

Todos los demás sonrieron divertidos, puesto que el azabache siempre lograba sacar de quicio a la Haruno. Y esta al ser provocada siempre caía en las trampas del Uchiha. Las otras dos ojijade sonrieron divertidas al ver cómo tanto Sasuke y la Sakura del presente se retaban con la mirada.