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Epílogo
-¿Te divertiste?
-¡Sí, mucho! – levantó con orgullo su canasta de golosinas, donde yacía majestuosa la calabaza cubierta de caramelo- ¡Nadie puede vencerme en esto!
Y como había sido previsto, la sencilla celebración terminó a las 10 de la noche. Contrario a que les faltaba humor para continuar, el verdadero objetivo en resguardarse era por lo que sucedía conforme la luna se alzaba más: podrían quedar atrapados entre los mundos si vagaban mucho, o se cruzarían con un demonio, o desatenderían a los buenos muertos que visitaban su hogar en busca de sencillos alimentos
Como su casa quedaba a las afueras y debían caminar un poco más a comparación del resto, mientras avanzaban las calles se iban quedando solas, ¡qué bueno que Kylie se había ido antes! Así no tuvieron que usar su caballerosidad y ofrecerse a acompañarla, puesto que vivía relativamente cerca
Luego de toda esa velada compartida con sus amigos, lo único que quería era ir a solas con él, llevado de la mano como siempre le había gustado
Miró con curiosidad a Glen, quien cargaba otro cesto e iba con gesto tranquilo, imperturbable como siempre
-¿Qué sucede? – preguntó de pronto, sorprendiéndolo
-¡A-Ah! – reaccionó desviando la vista – N-Nada, sólo pensaba que me gustaba caminar solamente contigo
-A mi también – respondió sin trabas – Nunca me siento incómodo a tu lado
-¡Yo tampoco! –se apresuró a responder alegre, con esa sensación en el estómago que lo ponía nervioso - ¡Aunque me divertí mucho con los chicos, p-pensaba que no habría estado mal quedarnos en casa solos tú y yo!
…
-Arthur
-¿Sí?
-Vas a aceptar mi invitación de ir al bosque cuando todos se hayan dormido, ¿cierto?
-¡Naturalmente! - ¡¿así que todavía estaba en pie?! - ¡Iré! ¡Iré y nada me hará arrepentirme!
-¿No le tienes miedo a los demonios, a las brujas o a los fantasmas?
-¡No me harán nada si vamos juntos! ¡Sé que serás capaz de alejarlos!
-¿Qué te hace pensar eso?
-Sólo lo sé, ¡pero no te preocupes! Aunque soy pequeño, también te protegeré, ¡y será mejor cuando crezca! –sonrió con confianza- ¡Me convertiré en un hombre capaz de pelear contra todo!
-Serás alguien muy ocupado – entrecerró la mirada un poco nostálgico – Tendrás poco tiempo para pensar en mí
-¡Siempre pensaré en ti! –afirmó con confianza, pero con igual molestia, ¡no permitiría que dudara cuando era algo tan obvio! - ¡Nunca nos separaremos, ¿recuerdas?! – bufó – A veces dices cosas muy tontas
…
-Eso significa que… -se detuvo, haciendo que él también – A pesar de que yo hiciera algo muy malo, ¿me perdonarías?
-¿Algo malo? –interrogó con confusión: ese cambio repentino de actitud puso todos sus sentidos en alerta
-Si… te dijera que voy a hacer algo muy malo, ¿me disculparías? –le miró profundamente, arrancándole un escalofrío – ¿Tratarías de entenderlo, al menos?
Muchas preguntas quisieron salir de su boca, pero mirarlo tan… melancólico por una mera suposición, arrojó la respuesta que ya sabía de antemano
-… nunca nos separaremos – fue todo lo que dijo antes de jalarlo y continuar su camino, ¡d-definitivamente no era bueno con estas cosas! Y no iba a decir oraciones vergonzosas por algo que ya debería estar claro
No recibió respuesta, sólo el seguro y renovado movimiento del más grande
…
En cuanto visualizaron la humilde casa, se acercaron con rapidez y abrieron la puerta; dejaron las cosas sobre la mesa
-No te la quites –le indicó cuando apenas iba a deshacer el nudo de su capa; obedeció sin chistar, y cuando se acercó a su baúl para guardar la careta y buscar algunas cosas útiles en su travesía, otra vez fue detenido – No necesitamos nada, sólo lleva lo que traes puesto
-¿La máscara…?
-Sobre todo esa – él tampoco tomó nada, y ya estaba ubicado junto a la puerta – Vámonos, se nos hará tarde
-¿Para qué?
-Es una sorpresa – en cuanto volvió a su lado, salieron y cerraron – Oh, por cierto –se colocó a su altura -¿Traes puesta la cruz que Emma te regaló?
-Sí –la sacó y mostró: era una sencilla cruz de hierro que, según la chica, evitaba que se le acercaran hadas malignas, duendes perniciosos y que lo ayudaría a regresar con bien hacia Dios - ¿Qué pasa con ella?
No dijo nada. Se limitó a quitársela, y al observarla un momento, liberó el garre con cinismo, dejando que cayera al suelo con poca delicadeza
No entendió; deseó preguntar una vez más, pero que se levantara y lo sujetara de la mano con tanta dulzura, simplemente le hizo olvidar la duda y confiar en él, como siempre lo había hecho
Caminaron a paso normal hacia el campo solitario, llano y lúgubre que solamente veía a través de la ventana en esas noches que no podía dormir; estaba iluminado por la luna con un brillo triste y lamentador, con su césped movido por una brisa fría que también hacía que sus capas bailaran a su ritmo, calándole los huesos como ni el mismo invierno lo hizo alguna vez
No tardaron en llegar a los verdaderos límites, unos marcados por altos y estáticos espantapájaros despedazados y torcidos gracias a los picos de cuervos que normalmente buscaban pillarse el trigo que sembraban
Cruzando, poniendo por primera ocasión un pie fuera de ese lugar en el que creció, todo pareció quedarse en silencio: los grillos se callaron, el viento ya no silbó, el pasto bajo sus pies no crujió, y el rechinido del molino del viejo August que nunca se quitaba desapareció
De pronto sólo estaban ellos y el bosque, uno imponente y con una magnanimidad tenebrosa que le inspiró el más puro terror; la puerta hacia él que se formó gracias a unas ramas torcidas y secas, como manos con uñas afiladas que acunaban a una presa, se movían por algún viento que ya no pertenecía a la naturaleza
Tuvo miedo. Uno que no reconoció, pero que le gritaba dentro de su mente "Escapa"
Tienes que escapar
-¡G-Glen! – se aferró por completo a su cintura, tratando de que ese calor tan familiar fuera suficiente para que un valor inexistente regresara, pero más que nada, para convencerlo de que era mejor regresar
Quiso llorar, deseó gritar, anheló correr y alejarse de un sitio fuera de la gracia de Dios
No quería seguir. No quería seguir. No quería seguir. No quería seguir
-Está bien tener miedo –escuchó su voz cerca de su oído - ¿Pero sabes? No todo a lo que tememos es malo
Fue entonces que sintió cómo era levantado del suelo y lo colocaba en su regazo, de tal manera que podía abrazarlo por el cuello y pegarse lo más posible, cosa que hizo inmediatamente; al mismo tiempo, los brazos contrarios rodearon su cintura y acariciaron su espalda de esa amorosa manera que rememoraba de sus años más jóvenes
¿Por qué él no estaba asustado? ¿Acaso no temía a lo que se pudiera aparecer? ¿Por qué andaba con tanta seguridad, como si ya conociera aquel terreno a la perfección? ¿Qué se proponía llevándolo ahí, en esa noche?
Hubiera seguido formulando cuestiones de no ser porque… empezaba a… ver y escuchar cosas
Percibía… risas… y llantos… palabras que…
…
La sombra de un árbol cercano optó una forma, y al segundo desapareció
…
Cosas saltaban en las ramas, en el suelo, en la madera podrida del camino
…
La luz que se colaba entre las hojas era…
…
Cerró los ojos con fuerza y apretó tanto la tela de la capa ajena que dolió
Lo estaba imaginando. Lo estaba imaginando. Lo estaba imaginando. Lo estaba imaginando
-No es así, Arthur – respondió con calma a sus pensamientos; lo acarició con mayor ternura – Por eso trata de observar
-¡PERO…!
-Estoy aquí y nada te pasará – lo afirmó con tanta naturalidad, que por un momento lo creyó – No te traería si hubiese algún peligro
-¿Y-Ya habías v-venido antes?
-En efecto
-¡N-No significa q-que sepas d-de lo que hablo! ¡T-Tú no estás v-viendo lo que yo!
-… Al contrario – suspiró - ¿Notaste sombras que desaparecen en cuanto las ves? –se tensó - ¿Escuchas risas, palabras, llantos, tantas cosas que ni siquiera alcanzas a entender algo? ¿O qué dices de esas luces que se confunden en las ramas?
-¡¿Q-Qué?! ¡¿T-TÚ TAMBIÉN…?!
-Aunque ahora fueron más evidentes de lo normal –sonrió, o eso creyó – Causaste sensación, me lo esperaba
-¡Yo no quiero eso! – sino fuera porque aún traía la máscara y se le indicó que no se la quitara, enterraría el rostro en su pecho - ¡Sólo soy un niño común y corriente!
-… No es así –lo sintió detenerse – Arthur, eres diferente – con delicadeza hizo que se separara y lo depositó en el suelo – Somos diferentes
Aún cerca de él, sujeto a la parte inferior de su túnica, se atrevió a mirar a su alrededor
Era… un espacio abierto, con muchísimas hojas secas sirviendo de colchón, rodeado de robles viejos en los que todavía sus ramas contaban con un poco de vida; había uno en especial en la parte en medio, en el extremo Norte que era muy alto, grueso y que parecía ser la cabeza del lugar; era el más decrépito de todos, pero en su tronco se alcanzaba a ver madera joven y fuerte
… aunque nunca había estado ahí, clara señal de que andaban por parajes muy alejados del pueblo -sorprendente en el poco tiempo que caminaron-, se le hizo conocido… como si… hubiera algo muy familiar, al grado de que los miedos anteriores de pronto se alejaron
A punto de preguntar qué era aquel sitio, Glen dio varios pasos hacia el frente
…
Observó cómo con la luz del sitio, su capa humilde y gastada que nunca accedió a renovar, adquiría un color negro con detalles plateados en las costuras
Iniciando por la espalda, se rebelaron grecas geométricas tenues, pero con brillos muy hermosos que se extendieron en toda la tela
La capucha adquirió más largo y ancho
Y cuando volteó a verlo… no vio su rostro, sino que en su lugar había una máscara con… un hocico largo, aunque no como la suya, sino más ancha y rectangular, con fosas muy notorias y escamas de color rojo que le llegaban hasta el cuello; ya no alcanzó a notar sus ojos, sino sólo dos huecos negros que lo observaban sin error
… debería estar aterrorizado, pero no hubo nada que le pareciera más conocido que eso, como si le fuera tan cercano como el mismo Glen
Por mero impulso corrió a su lado, siendo recibido sin objeciones, aunque le arrancó un pequeño puchero que su propia máscara y capa no cambiaran de apariencia a pesar de estar bajo la misma luz
…
Avanzaron un poco, al centro del claro
El más grande tomó un extremo de la tela para estirarla, como si cubriera algo… y al bajarla estaba…
…
-… ¿Qué es…?
-Dyn Gwiail – su tono se escuchó bastante… serio –Hombre de Mimbre
Era… la figura de un hombre hecha con muchas ramas de roble, de tamaño natural, complexión regular y con sus brazos extendidos, en los cuales colgaban canastas con pan, verduras, cereales, animales cazados y otras cosas; con la luz se veía que las ramas tenían cosas escritas, o al menos dibujos que no entendía en lo absoluto, resaltando luces en el torso y la cabeza
-¿Crees que estás soñando, Arthur?
-… no
-¿Estás seguro?
-¡Por supuesto que sí!
Se colocó a su altura. Supo que estaba evaluando su respuesta al mirar fijamente esos huecos oscuros en que se ocultaban las iris verde oliva
Cuando le acarició la cabeza, sintió que una barrera más había sido derribada entre ellos
–En ese caso, ¿tienes alguna idea de por qué puedo hacer esto?
-… r-realmente no… es d-decir, ¡es magia de verdad! N-No tengo idea…
Lo escuchó inhalar con parsimonia -¿Se te hace familiar la palabra Dryw?
-No… -temió decepcionarlo - ¿Eso es malo? ¡P-Puedo aprender y…!
-En realidad, está bien… porque significa que he mantenido muy bien el secreto…
-¿Yo no podía saberlo?
-Es más complicado que eso – suspiró -Antes tengo que contarte algo…
-¿Eh?
-¿Recuerdas… cuándo dije que haría algo muy malo?
El mal presentimiento llegó tan fuerte como el ruido que se escuchó a su lado, como quejidos sofocados
Provenían del Hombre de Mimbre
-Deberé empezar desde nuestros padres, creo –se levantó y ubicó frente a la figura – Has escuchado como murieron, ¿no?
-S-Sí – que no luciera nervioso, ni siquiera inquieto por los suaves alaridos, acentuaron el temor creciente en su estómago - ¡¿Pero eso q-qué tiene que ver…?!
-Todo, Arthur, me temo que todo
Levantó una mano y la pasó por el rostro del hombre, imitando un despectivo suspiro
… lo que se reveló ante él le arrancó un grito ahogado, y un temblor en las piernas que lo hizo caer de rodillas
Era Emma
Ella era la que estaba dentro de las ramas de roble, atrapada; no podía hablar, ya que un blanco pañuelo cubría firmemente su boca, uno que estaba empapado con sus lágrimas y que resaltaba gracias a sus mejillas rojas del esfuerzo; lo que más se le grabó fueron sus ojos: muy abiertos, temblorosos, con la pupila pequeña en un gesto de terror y desconcierto
Cuando sus iris verdes lo enfocaron, parecieron encontrar alivio de un auxilio próximo, pero volvieron a contraerse con violencia al notar a su hermano
¿Q-Qué era…? ¡¿QUE ESTABA PASANDO?!
-Escuchaste que murieron en un incendio – lucía tranquilo, con la perfecta posición de mando en la situación – Así fue, pero no causado por un estúpido descuido, y nosotros no fuimos salvados por la voluntad de personas hipócritas
"Los Kirkland procedemos de antigua estirpe de druidas celtas galeses. Un druida, a grandes rasgos, eran los personajes que se organizaban del culto, los sacrificios, la adivinación y fungían como oráculo y jueces en conflictos dentro de la comunidad, cosa que no cambió demasiado con la llegada del cristianismo
Nuestro padre venía de esa larga tradición, y como encargado ancestral de esta zona, ayudaba bendiciendo las bodas, los nacimientos, como médico y consejero, pero básicamente como un intermediario entre los mundos cuando llegaba el año nuevo y se celebraba el Samhain, que indicaba el final de la temporada de cosecha y anunciaba la era oscura, celebración que caía el 31 de Octubre
Todos estábamos bastante tranquilos, incluso el reverendo y el alcalde eran sus amigos, pues aunque contaba con el poder para echarlos sin renuencia, convivían, se respetaban y no mezclaban los ámbitos a menos que fuese necesario y a través de él. Nadie tenía problema en ese sentido
Un día, sin embargo, murió el cura y fue necesario traer desde la ciudad más cercana a uno, que resultó ser Heinz Van Heemskerck, el padre de Emma y Govert. De inmediato se dio un choque entre papá y él, ya que Heinz era un fanático religioso que juzgaba de diabólico todo lo que no podía comprender fuera de su ciega fe
La presión que ejerció sobre los habitantes fue tan densa, que los convenció de que las prácticas que papá hacía eran producto de la maldad y pactos con Satanás. Logró que dejaran de apoyarlo y le exigieron que abandonara sus prácticas. Para esto, muchas veces lo amenazaron en la calle con violencia, e incluso no dejaban que participara en las siembras por temor a un castigo divino; mamá perdió a sus amigas, el favor de sus propios padres, y en el mercado la señalaban de bruja; en mi caso, nadie quería jugar conmigo, y las madres de mis compañeros llegaron a golpearme sólo por estar cerca de sus hijos
Al final, papá obedeció… aparentemente: en realidad continuó, pero ya en un ámbito privado y alejado, en este mismo bosque. Cuando cumplí 8 años, precisamente durante esos tiempos, fue que me inició en la magia… aunque la habilidad era innata por ser un Kirkland, igual que tú
En ese Octubre, por primera vez participé formalmente en el sacrifico durante el Samhain y acepté lo que conllevaba todo eso… sin embargo, a pesar de las precauciones, alguien nos siguió cuando nos dirigíamos al bosque, observó el ritual… y nos delató
Fue una persona que nunca imaginé, una que creí que nos apreciaba aunque fuera un poco… pero los humanos son muy hipócritas, Arthur, incluso los que transmiten amabilidad y cariño…
¡FUE ELLA! ¡FUE EMMA! ¡Esa chica tan dulce que siempre se preocupó por nosotros cuando todo mundo nos abandonó! ¡Prefirió creer las peores atrocidades en vez de escucharnos, exactamente como el resto del pueblo! ¡Por su culpa todo se fue a la mierda! ¡TODO! ¡Porque cuando íbamos de regreso a casa, ella guiaba a Van Heemskerck, junto a una turba de campesinos estúpidos!
Sujetaron a papá y comenzaron a golpearlo hasta que se desmayó. Yo no pude hacer nada por ser un niño inútil que fue detenido por un solo hombre… pero no se quedaron conformes: nos arrastraron a casa, y cuando mamá salió contigo en brazos para saber qué pasaba, te separaron de ella. La llevaron al interior junto con papá… pero en poco rato, los hombres salieron y sellaron la entrada
Le prendieron fuego a la casa, con ellos adentro
Celebraron ese Samhain quemando a nuestros padres
¿Sabes? Me alegra mucho que hubieras sido un bebé, porque así no tuviste que sufrir muchas cosas: ningún reverendo imbécil te tuvo horas atado a una silla gritándote que recitaras algún salmo estúpido mientras te daba latigazos, ni las personas te tiraron fruta podrida en la cara cuando pasabas, y menos te recordaron a cada momento que la muerte de tu padre había sido lo mejor que hubiese podido pasar
El asunto fue enterrado cuando ya fuiste creciendo y cuando Van Heemskerck murió "naturalmente". Govert tomó su lugar, y como él presenció gran parte de las penitencias que su padre me hizo pasar, me dejó en libertad y también prohibió que se te mencionara lo ocurrido ese día
Todo volvió a la normalidad. Todos quisieron que con eso las cosas volvieran a la normalidad"
…
N-No podía… creerlo… G- Glen… sus p-padres… ¡¿Por qué…?!
…
Miró desde su posición a la chica amordazada entre aquella madera
¿E-Emma…? ¿Ella había sido…? ¡P-PERO…! ¡Era Emma! ¡S-Simplemente no…!
Regresó la vista a su hermano y trató de vislumbrar algo a través de esos ojos que no se veían
…
Supo que todo era verdad, no tenía ninguna duda
No podía tenerla cuando el nudo en la boca del estómago se le fue al pecho, azotando con crueldad el corazón que, hasta entonces, creyó que no podía existir persona mala en el humilde pueblo
No dudo de Glen al sentir su indignación, dolor, una soledad que no sabía que podía poseer la persona más querida para él…
Se odió
¿Cómo no había sido capaz de ver todo el sufrimiento que guardaba?
Sin embargo…
-¿Q-Que piensas hacer? – fue lo primero que salió de su boca con voz temblorosa, sin ser capaz de moverse
-Las personas son malvadas y son capaces de hacer muchas cosas frente a lo que temen u odian– desvió la mirada a la chica, quien no dejaba de llorar, pero no parecía ajena a la historia que escuchó anteriormente – Si ese es el caso… si yo también siento odio y miedo… creo que tengo derecho de ser malvado, aunque sea una vez
Con otro movimiento de mano tapó el rostro de la chica, y de un momento a otro tuvo sujetaba una antorcha…
… Una antor…
-¡NO, GLEN! ¡ESPERA! ¡NO LO HAGAS! – se levantó con las piernas flaqueando, y seguramente ya derramando lágrimas por tantos motivos que no comprendía - ¡Tú no eres así! ¡No puedes…!
-Lo haré, y se pondrá peor – dijo en un tono tan frío, tan alejado del que conocía que… - Con este sacrificio, voy a comenzar uno mucho más grande: voy a darle al Samhain las almas de todo el pueblo del mismo modo que ellos condenaron las de nuestros padres –suspiró con pesar –Esta era mi sorpresa para ti
…
¿De… todo el pueblo?
…
Iba a… quemar…
…
-¡POR FAVOR, NO LO HAGAS! ¡DETENTE! – de un salto lo abrazó por la cintura con desesperación, angustiado por no saber qué hacer - ¡NO PUEDES HACER ESTO! ¡N-No es la repuesta! ¡Aunque sigas, papá y mamá no volverán! –ocultó el rostro en su estómago, llorando y esperando que sus ruegos fueran escuchados -¡No seas como ellos! ¡NO SEAS COMO ELLOS!
-… por eso te preguntaba antes si serías capaz de perdonarme – susurró derrotado – Pero me has escuchado, y eso es suficiente
-¡Yo estoy aquí! – siguió intentando, ¡no podía rendirse! - ¡Si estás triste, yo te escucharé! ¡Si algo te duele, yo te cuidaré! ¡Si sientes que no puedes continuar, dímelo y yo te jalaré para que sigas! ¡¿De verdad necesitas vengarte para ser feliz?! ¡¿ES QUE NO SOY SUFICIENTE PARA QUE LO SEAS?!
…
-No hay forma de que los salves –cortó sin dudas – No hay manera de que me salves
-¡G-GLEN!
-De cualquier modo, esto no se trata de nosotros – lo apartó con delicadeza, apretando con suavidad su hombro – Arthur, a estas alturas, sólo puedes elegir por ti
-¿Y-Yo…?
-Al ser un Kirkland, también tienes un talento innato para la magia: puedo enseñarte nuestros rezos, los hechizos, la adivinación y las leyes de la naturaleza… pero en vista de que lo que te conté y de lo que voy a hacer, es obvio que no sabes qué pensar – aunque no se alejó, apartó su mano – Existen dos opciones: la primera, se trata de rechazar la tradición y seguir una vida normal; y la segunda, aceptarlo y moldearlo sin importar mis propias inclinaciones
…
…
Glen era tan injusto que no podía soportarlo
¿Por qué lo orillaba a decidir entre varias partes de sí mismo? ¿A él, que apenas era un niño? Nadie debería tomar una decisión de tal calibre a su edad, una en que todo el mundo parecía maravilloso y simple… no obstante, lo imaginó a él cuando tenía casi su misma edad: no sólo lo obligaron a trazar una vida forzada, sino que lo abandonaron y nadie tuvo la compasión de apoyarlo
Ningún niño debería estar solo, llorando por presenciar la muerte de sus padres, maltratado por una fe que no lo comprendía, y cuidar de un hermanito cuando ni él mismo sabía qué hacer con su propia vida
Se dio cuenta que lo había dejado solo todo este tiempo a pesar de que era la persona más importante para él
No fue capaz de ver su odio debajo de aquel gesto tranquilo
No percibió su dolor cuando iban a la iglesia y escuchaba con frustración palabras que lo atormentaron por años
Todo ese tiempo él había sido el único a su lado, y aun así no llenó el lugar como pensó…
…
Su hermano iba a hacer algo horrible…
Estaba culpando a muchas personas que no habían tenido nada que ver… F-Francis, Gilbert y Antonio… ¡Feliciano y Lovino…!
El viejo Armin… Feliks, Toris… Emil, Lukas, Mikkel… hasta los Braginski, y las chicas…
Emma y Govert…
… todos iban a…
…
-… ¿Qué pasaría si no acepto?
-Nada, en realidad: borraría tus recuerdos de esta noche, del pueblo y de aquellos que conociste. Despertarías mañana tranquilamente
-… no me refería a eso
-¿Hm?
-¿Q-Qué pasaría… entre nosotros? – contrario a las instrucciones, se quitó la máscara y reveló sus infantiles facciones angustiadas, confundidas, pero serias –Tú y yo… ¿qué pasaría?
…
-Seguiremos siendo hermanos
La frase fue firme, sin recriminaciones… pero entendió lo que había debajo de ella
Serían "sólo" hermanos
Nunca podría llegar a él totalmente
Nunca podría ser uno con él totalmente…
…
… ningún niño debería ser orillado a decidir así… no cuando sólo deseos egoístas se alzaban por encima de vidas, de la magia y las creencias
Él tenía los suyos, y eso le dio su respuesta
…
-Eres muy injusto, Glen
-… lo siento
-Por eso te advierto que deberás recompensarme después por esto –limpió su rostro mojado, exigiéndole con el tono de voz – Nunca te separarás de mí, ¿cierto?
…
-Cierto
Estaba decidido
Las uñas de la mano derecha del mayor crecieron, simulando navajas; alzó la mano contraria y trazó un profundo corte, dejando que la sangre goteara libre en el piso. Con un movimiento de cabeza, le pidió la suya derecha que extendió sin dudar; repitió el mismo movimiento, arrancándole una mueca de dolor y un leve quejido mientras el líquido carmesí caía sobre la anterior
Lo sujetó precisamente de esa extremidad herida, juntándola con la propia
Se acercaron al Hombre de Mimbre, del que todavía provenían los quejidos ahogados
Su hermano alzó con solemnidad la antorcha… y dejó que la flama tocara las hojas donde el rojo goteó
Enseguida el fuego corrió y dibujó una figura previamente trazada alrededor de la escultura, que en segundos también comenzó a quemarse
Se encendió con fuerza, casi de golpe, consumiéndose con firmeza y lentitud
El grito que percibió le llenó de terror… no obstante, luego de él…
-¿Lo escuchas?
-¿M-Música?
-Así es – lo apretó con confianza - ¿Te gusta la tonada?
Era… un coro cantando algo muy dulce, épico, como una leyenda que se perdía entre los robles
-… es muy bonita… ¿pero quién…?
-Son los espíritus – respondió viendo absorto la figura que ardía - Te la dedican
-¡¿D-De verdad?!
-También es por el año nuevo… y por sentirse bien recibidos
…
Se quedaron observando la consumación por un tiempo más, no sabría decir cuánto…
Y en el momento en que la última flama roja iba a apagarse, pareció alzarse por encima de la escultura deshecha y se tornó más grande y de un hipnotizante azul, elevándose al cielo rápidamente
Al mismo tiempo, gritos lejanos llenaron el ambiente y pudo ver por encima de las copas de los árboles mucho humo
Un color naranja y rojo iluminó parte del ambiente
-Ya empezó
El pulso se le aceleró
Emma no era la única que sería sacrificada esa noche
…
Esperó que le diera la indicación de caminar p-para volver a ese sitio… realmente esperó que emitirá su deseo de ver con sus propios ojos su venganza consumada… sin embargo, se limitó a tomar su mano para observar la herida, y curarla con simple soplo
No entendió
-… ¿N-No irás a ver? –preguntó tímidamente - ¡D-Digo! Has esperado p-por esto tanto tiempo que…
-No lo necesito – desvaneció su máscara con otro movimiento sencillo, dejándole ver al fin el rostro que tanto le gustaba – ¿Por qué no nos vamos? – sonrió, logrando que se sonrojara
-¿A dónde? ¡¿Y nuestras cosas?! ¡No tenemos nada y…!
-Tengo todo eso resuelto –le cerró un ojo con complicidad – ¿Qué te parece la idea de irnos un tiempo a Londres?
-¡¿Q-Qué?!
-Sí, ¿por qué no? Siempre has tenido curiosidad por conocerla
-¡¿Podemos?! ¡¿En serio podemos?!
-Claro – volvió a sujetarlo de la mano y lo guió en la dirección contraria – Sólo unos meses
-¿Y el bosque? ¿Y todo lo que debo aprender?
-No te preocupes, volveremos. Después de todo, personas como nosotros necesitan estar cerca de la naturaleza para desarrollarse, así que luego de visitar Londres, buscaremos algún pueblo en Gales o Inglaterra para asentarnos
Lo decía con tanta naturalidad, con tanta confianza, que por un momento los gritos, el fuego y las recriminaciones no importaron
Iba a estar con Glen, tendría la oportunidad de verdaderamente comprenderlo, y ese deseo que nació desde que tuvo memoria no se desvaneció ni siquiera al presenciar el lado más oscuro de su corazón
Vio que era capaz de vengarse, de condenar y ejecutar sin el mínimo remordimiento
Y no le importó
No había cambiado nada, quería estar siempre a su lado tanto como lo deseó durante la tarde, en la mañana, todos los días de su corta vida
…
Poco a poco se fueron perdiendo entre el bosque
Se sintió en confianza entre las miradas que le dirigían desde las sombras
Simpatizó con aquellas risas y llantos que murmuraban en los árboles
Y el olor dulzón de carne quemándose pronto dejó de molestarlo
…
…
Por un momento, pensó que Dios los castigaría por sus pecados
…
Después, ya no estuvo seguro de que existiera
…
No importaba realmente
Estaba con Glen, y con eso podía ser feliz
-¿Sabes qué lamento? – dijo de pronto con un pequeño puchero –Que no probé ningún de mis dulces
-Al menos no tendrás pesadillas por comer tantos
No sabía si aquel había sido el mejor "All Hallows' Evening" de todos
-N-No importaría, ¿verdad? M-Me dejarías dormir contigo
-Tienes razón
Pero no tendría que pensar en eso nunca más
