Title: Sello Yin
Summary: Todos habían notado el sello Yin en la frente de Sakura, pero a diferencia de los demás, Sasuke no estaba sorprendido por el en sí, sino por la desconocida necesidad de besarlo.
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
Prompt: Watching
Rating: T
Comments: Moviéndonos a un prompt más alegre y divertido puesto que, ¿a quién no le gusta un Sasuke sonrojado?
3
Cuando Sasuke decidió finalmente regresar a su aldea, no pasó desapercibido el cambio en muchos de los nueve novatos, en algunos de sus antiguos maestros y compañeros de equipo.
Su primera parada había sido la oficina del Hokage, de quien no le sorprendió ser nada más y nada menos que el hiperactivo ninja cabeza hueca del dobe, Naruto Uzumaki. Observo, con ojos aburridos como su sonrisa zorruna habría paso entre sus facciones al darse cuenta de que su mejor amigo y rival lo veía en toda su gloria, con la tradicional prenda de Hokage sobre su vestimenta usual.
Permaneció en silencio mientras escuchaba al rubio contarle de todo lo que se había perdido, ignorando como Sasuke miraba por sobre su cabeza y apreciaba la aldea desde la vista en la torre.
Estaba atardeciendo ya, los colores anaranjados y rosados por sobre la montaña de los Hokages, los edificios y el ruido de la gente pudiendo ser captados por Sasuke. Apenas pudo prestarle atención a lo que el rubio le contaba, cuando su parloteo fue interrumpido por el sonido de la puerta siendo abierta por un golpe brusco.
―¿Podrías decirme, Naruto, qué es tan importante que tuve que interrumpir mi clase? ―la voz de la tercera integrante de su equipo se hizo presente, interrumpiendo la entusiasta plática que el rubio llevaba, pero cortando al notar otra presencia además de Naruto.
Sus ojos jade se enfocaron en la figura y se quedaron observándolo, del mismo modo que el azabache regresaba el gesto. Ambos incrédulos de verse el uno al otro tan repentinamente.
―¡Oh, Sakura-chan! Qué bueno que pudiste llegar a tiempo, tengo una misión para ti ―cualquier pensamiento en la mente de ambos, fue dejado de lado al escuchar las palabras de Naruto, Sakura de nuevo enfocándose en él con ligera molestia.
―Naruto, sabes que desde hace mucho tiempo deje de hacer misiones ―empezó a explicar con tono cansado, nuevamente interrumpida por el rubio.
Ella aseguraba que si había una muerte repentina involucrándolo, no sería por algún acto heroico, sino por las manos de ella.
―El teme aquí presente―apunto con su mano al pelinegro, quien no hizo más que enarcar una ceja―, se quedara contigo por un tiempo―declaro pasando por alto como los ojos sorprendidos de los involucrados lo miraban con incredulidad.
Sonriendo ante su silencio, Naruto continúo:
―No puedo dejar al teme sin vigilancia, los ancianos no dudarían ni un segundo en tratar de sacarlo de la aldea ―explico, sintiendo el ligero cambio de ambiente a uno más tenso ―¡Oh, vamos! No será por mucho tiempo, solo hasta que los ancianos vean que el teme es bueno.
Naruto escucho a Sasuke chasquear la lengua, y Sakura se quedó tensa desde su lugar.
―Eso… podría llevar meses Naruto ―comento la pelirosada mirando hacia la esquina.
―No si eres tu quien me ayuda a probarles lo contrario, Sakura-chan ―continuo aun optimista y entusiasta como ellos recordaban.
Viendo que esta conversación no iba a ningún lado, Sakura suspiro.
No le malentiendan, no era como si para ella fuera una molestia tener a Sasuke de vuelta, pero el hecho de actualmente compartir un techo por un lapso de tiempo indeterminado, era lo que la ponía a trastabillar. Hasta ahora el lazo que ambos compartían no tenía nombre, pero tenían uno que había durado hasta ahora. Y ella sabía muy bien que solo ella y Naruto podían ayudar a Sasuke a tener su regreso de la manera más agradable posible, eran los únicos que podían ayudarle a convencer a los ancianos que estos años lejos de la aldea no eran problema para los incidentes que involucraron a Sasuke en su momento.
Solo serían ella y Sasuke-kun. No había nada de qué preocuparse, ¿cierto?
Girando su vista hacia Sasuke, noto que la estaba observando directamente. ¿Podría ser que su rubor estaba delatando sus pensamientos? ¿Era algo en su rosto o a que se debía tal intensa mirada?
―Entonces, supongo será mejor que vayas desempacando de una vez... ―sugirió Sakura en un intento por ignorar la manera en que su intensa mirada la incomodaba, entrelazando sus manos detrás de su espalda, dirigiéndose a Sasuke a pesar de que su mirada miraba hacia el escritorio de Naruto.
El Uchiha ignoro como Sakura había roto el contacto de sus miradas, más enfocado en sus refinadas facciones, si bien en comparación con Naruto y el resto de aquellos conocidos que había llegado a cruzarse de camino aquí, Sasuke noto con asombro la delicada figura de Sakura había perdido todo rastro de aquella niña con la que había compartido equipo hace muchos años. En su lugar, quedaba la figura de una mujer madura y sabia.
Se detuvo abruptamente al caer en cuenta del sello Yin sobre su frente. Teñido de un ligero tono rosado quemado, la marca permanente despertando un sentimiento de disgusto desconocido. ¿De verdad ya no quedaba nada de aquella niña que el tanto solía tener que proteger?
Como única respuesta a Sakura, su monosílabo, entonces ambos salieron de la oficina de Naruto mientras el mencionado sonreía adredemente cómplice una vez ambos le dieron la espalda.
Sakura trataba de enfocarse en el camino a su departamento en vez de la presencia caminando a la par con ella, por lo poco que había observado en las cortas miradas que le envió, Sakura se percató de cuan atractivo y maduro de habían vuelto sus facciones. Notarlo mirándola con la misma intensidad que ella cuando él no se percataba que lo hacía, despertaba en ella cierta incomodidad.
―¡Sakura-sempai! ―ambos escucharon a alguien llamar, para percatarse de un par de chunnin cruzando por la misma calle por la que transitaban saludando efusivamente a la pelirosada, quien en respuesta les sonrió mientras les devolvía el saludo.
Sasuke observo como tales chunnin seguían su camino pasando de largo de ellos, no sin antes alcanzar a escuchar un poco de su charla:
―¿Notaste la marca en su frente? ¡Ese sello seguro es sensacional! ―comentaba uno de ellos.
―¡Si, estoy seguro que es invencible! ―contesto el otro.
Y aunque a Sasuke le costaba admitirlo, se sintió molesto con esta nueva imagen que aquel sello despertaba en Sakura. Le desagradaba egoístamente como Sakura dejaba de ser una persona dependiente, volviéndose fuerte y tan diferente a lo que el recordaba.
¿Dónde quedaba él en esta nueva versión de aquella chica que juraba amor incondicional?
No había notado que sus puños se habían estado estrujando fuertemente hasta que la voz de Sakura lo saco de su ensimismamiento al ofrecerle entrar al departamento.
Sasuke no era de los que husmeaban, pero su vista era demasiado buena como para con un simple movimiento de ojos poder tener una idea de lo que lo rodeaba al entrar a la sala de estar de Sakura.
Vio la cocina y la sala de estar en la esquina derecha, del otro lado las tres puertas y un pasillo que llevaba a una cuarta puerta. La primera puerta abierta lo suficiente como para poder apreciar una improvisaba oficina con escritorio y estantes de libros ―medicina, supuso―, después siguió a Sakura por el pasillo donde se detuvo en la tercer puerta, finalmente encarándolo.
―Puedes usar esta habitación. Esta algo desordenada pues guardo algunas cajas de mi antigua casa que sigo sin poder deshacerme, pero las colchas están recién lavadas así que no hay necesidad de cambiarlas y ―notando como había comenzado a parlotear del nerviosismo, callo y trago saliva antes de continuar ―, en fin. La ducha está aquí en frente ―señalo la cuarta puerta a su derecha ―. Y uhm, ¿todo bien, Sasuke-kun? ―pregunto al notar como el pelinegro seguía sin decir nada, más enfocado en mirarla fijamente, cosa que empezaba a inquietarla de nuevo.
Pero esta vez Sasuke se sentía más relajado, observando por fin algo que le recordaba a la antigua Sakura ―aquella que conocía bien―, a pesar de que no tenía las facciones tan redondeadas o carecía de aquel sello Yin en su frente: su característico rubor ante su presencia.
Sonrió entonces, ante los ojos sorprendidos de la pelirosada, ignorando como casi podía escuchar el corazón de la chica latir cuando poco a poco acortaba sus distancias, levantando una de sus manos para alejar parte de sus mechones rosados ―casi rozando su frente, cerca del sello― y bajándola abruptamente para llevarla a su rostro.
Sakura todavía no lograba regresar a tranquilizarse cuando Sasuke pasó de largo de ella y abría la puerta que ella había indicado seria su habitación.
―Tomare un baño ―Sasuke dijo antes de cerrar la puerta detrás de sí, Sakura todavía de espaldas antes de reaccionar poco después de que la puerta se había cerrado.
―S-Si, está bien… ―susurro ella apenas y camino fuera del departamento a tomar aire fresco.
Por su parte, Sasuke permanecía recargado en la puerta, sus cejas ceñidas y un molesto tono rojo pintando sus mejillas, la sensación de ardor en la parte trasera de su cuello. Sus manos volvían a ceñirse en un par de puños y recargo su cabeza hacia atrás al momento que suspiraba.
De verdad había pensado en besar aquella zona, por fortuna había logrado parar a tiempo.
Pero ―sonrió―, todavía había tiempo para hacerlo de la manera correcta. Ahora que veía que aquella chica seguía ahí, detrás de esta mejorada versión de la chica por la que había regresado a la aldea.
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―¿Necesitan más prueba que esta? El teme vino con este único propósito, se los dije. 'ttebayo ―la voz del hiperactivo Hokage se hizo notar ante la mesa del consejo, donde todos observaban por las cámaras ocultas en la casa de la médico Haruno lo recién ocurrido.
Los viejos, carraspearon antes de que uno de ellos hablara:
―De acuerdo, pero será mejor que quites esas cámaras lo antes posible. Antes de tener que presenciar la desagradable Restauración del Clan Uchiha.
N/A: Gracias SSM prompts, por permitirme cambiar el ambiente que los primeros dos dejaban. Sentia que iba por un camino algo dramatico. ¡Gracias por sus reviews, por favor sigan dejandolos!
Besos! Y con suerte, nos veremos mañana (:
