Disclaimer: Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...

Un amor alterno

(An Alternate Love)

Un fic de Hella

Traducción por Apolonia.


Bulma se volteó a Goku, y estaba a punto de hablar, cuando algo llamó su atención. Hizo un gesto de repente. ¡La nave! Nada le había pasado en lo absoluto. Sus ojos se abrieron ante la posibilidad de explorar inmensa obra, y aprender de la tecnología que estos alienígenas poseían. ¡Qué desafío!

Goku vio su rostro y sacudió su cabeza. "Lo siento, Bulma. Pero tendremos que destruirla."

Jadeó ella. "¡¿Volarla?! ¡¿Por qué? ¿No has tenido suficiente diversión? Justo en el momento que veo algo bueno para este horrible día, decides que no has hecho suficientes agujeros en la tierra." dijo ella. "No seas así, Goku. Voy a echarle un vistazo, y tú estarás parado aquí y me dejarás. No, mejor aún, me ayudarás a cargar algunos equipos a casa."

Sin siquiera esperar por una respuesta, se dirigió derecho a la nave y buscó por un botón para abrir las puertas. Esa cosa era enorme, parecía más grande aún ahora que estaba tan cerca. De forma circular, estaba sostenida por patas que parecían de cangrejo, al menos eso es lo que Bulma pensó que parecían. Había muchas ventanas en forma de óvalo que se alineaban en forma de circunferencia alrededor de la nave, pero estaban muy altas para que pudiera echarles un vistazo.

"No te tardes mucho, Bulma. Llévate lo que necesites y déjame destruirla. Puede haber rastreadores abordo, y no quiero otra nave más o algo encontrando esto en sus radares. No necesitamos nada mas de los amigos de Freezer aquí," dijo Goku oscuramente. Bulma detuvo su exploración de la parte de afuera de la nave y lentamente se volteó a él. Él tenía esa voz seria otra vez, la misma que tenía en esos raros momento cuando pensaba racionalmente y no iba a estar influenciado por algo. Se mordió el labio. Supuso que él tenía razón, ninguna tecnología valía dejarlos expuestos a más sujetos lagartos y malvados. Movió su nariz delicadamente hacia él.

"Seguro Goku. Lo que tú quieras. Solo ayúdame a entrar, y cuanto más rápido lo haga más rápido podrás destruir esto," ofreció ella. Hizo un gesto y volteó hacia su hijo. Gohan estaba parado justo tras ellos.

"¿Qué dices, hijo? ¿Debemos entrar?" le preguntó al pequeño niño. Se miraron el uno al otro y se pusieron en una posición familiar.

"Ka...me...ha...me...," comenzaron.

"¡¡No!!"

"¡¡Haaaa!!" dos ráfagas de energía salieron de sus manos, golpeando a la ventana más larga y derritiendo un agujero en la parte superior. Ella gruñó. ¿Qué había si le golpeaban a algo ahí dentro? ¡¿Qué si la hacían estallar?! Después de un momento la luz se disipó, dejando un gran agujero donde solía estar una linda ventana. Les frunció el ceño a los dos, que ahora se hacían muecas el uno al otro.

"¡¿Y que significó eso?! Quise decir que me ayuden a buscar un botón, ¡no derretir un agujero en la maldita cosa! ¡Dios! Y no había necesidad para ustedes dos, ¡eres un maldito Super-Saiyajin, Goku!" les dijo, y Gohan la miró pidiendo disculpas, pero Goku sólo le sonrió.

"Ah, ¡no te enfades, Bulma! Solo nos divertíamos un poco. Ahora puedes entrar, ¿no? ¡No pasó nada!" le dio una palmadita en la espalda, pero fue lo suficiente para empujarla hacia la pared de la nave. Estaba a punto de hervir en silencio. Maldita sea él y su fuerza bruta, ¡algún día nos matará a alguno de nosotros accidentalmente! Respiró un poco y se calmó un tanto. Todavía estaba furiosa sobre lo de Vegeta y ese estúpido trato. ¿Qué la llevó a hacer tal apuesta? Justo cuando pensó que no lo vería nunca más, se le ocurre pensar en algo y prácticamente invitarlo a permanecer por otro año más. No que ellos se hayan visto mucho o algo, la mayoría de las veces estaban los Namek con ellos y él desaparecía por días, pero cada vez que tenía que verlo él había sido descortés y bastante rudo, sin mencionar un poco intimidante también. Pero al final ella tendría que manejar la situación, y hacerse responsable del maldito trato. No era como que él la había amenazado o algo.

"Bien Goku, ¿me ayudas a subir ahí?" preguntó ella. "¿O al menos ve y abre la puerta por dentro?"

Él la agarró de la cintura inmediatamente y la elevó en el aire con unas muecas. Formaban arcos por los aires mientras entraban en la nave derretida, mientras que Gohan los seguía impaciente. Goku la colocó fácilmente dentro de la nave y ella inmediatamente comenzó a explorar cada pulgada del lugar donde se encontraba.

Por lo menos durante tres horas, revisó el lugar de piso a techo, encontrando poco de lo que realmente estaba buscando. La mayoría de la base de datos de la nave estaba en otro idioma que no podía ni siquiera adivinar, y sobre todo, la información importante estaba encriptada. Aún así, copió todo lo que pudo y desenchufó una de las computadoras principales, por si las dudas evitando que se rompiera. Goku y Gohan estaban haciendo las tareas manuales, movían las cosas que estorbaban y ponían lo que ella quería en las equinas. Cuando llegaron al cuartel de los guerreros (que ante la opinión de Bulma podía haber estado bien con un poco más de limpieza), Goku le sugirió que tome algunos de los uniformes de batalla que lucían idénticos a los de Vegeta, en caso que se rompa el que él estaba usando mientras entrenaba. Aceptó con una mueca de molestia, poniendo los uniformes en la caja con las otras cosas. Al menos le ahorraría de comprarle ropa.

Yamcha se había quedado fuera todo el tiempo, según Bulma. No había percibido ni una señal de él en todas estas tres horas que se pasó inspeccionando en la nave. Quizá tan solo se estaba escondiendo de ella, porque sabía que estaba enojada con el. No sería la primera vez.

Pero la mejor parte del día apareció cuando llegaron a ala médica de la nave. Goku se dio cuenta inmediatamente cuando vieron el gran recipiente, con vidrios que permitían ver adentro una pequeña cámara.

"Hey," exclamó él, "¡un tanque de regeneración!"

Primero Bulma lo miró como si estuviera loco, pero cuando le explicó el concepto de la cámara de curación, comenzó a emocionarse más y más. Esa cosa estaba configurada para curar diferentes razas, usando un ADN sintético de ellos a la misma velocidad del proceso de curación. Si pudiera ajustarlo para permitir lo mismo en humanos, podría posiblemente curar cualquier herida abierta, ¡sin importar cuan mortal sea! Probablemente ayudaría a curar enfermedades, pero no pedía milagros cuando ya tenía el don. ¡Esta cosa era sorprendente!

La miró con los ojos llenos de brillo. "Goku, ¿me puedes ayudar a desconectarla? Esto definitivamente viene con nosotros. ¡¿Puedes imaginar lo que podemos hacer con esto?!"

Goku se rascó la cabeza por un momento antes de sonarse los dedos. "¡Oh, cierto! ¡La puedes usar cuando Vegeta esté demasiado cansado de entrenar! De esa manera se volverá más fuerte, y apresurará la hora de la pelea—"

Bulma lo golpeó detrás de la cabeza. "¿Puedes dejar de pensar en pelear? No podría importarme menos si Vegeta muere exhausto. ¡Quiero decir que podemos usarla para ayudar gente! Y esto alejaría a la Corporación Cápsula de cualquier competencia imaginable. Podríamos duplicar nuestro valor, porque todos, ¡cada hospital en el maldito mundo querría una de estas!"

Goku parecía que recién entendía la idea. "¡Oh, cierto! Si, eso será genial, Bulma. ¿Pero como harás para que esto cure humanos también? Y, um... No soy muy bueno con esto de la ciencia, ¿pero no hay una diferencia de ADN en todos?"

Bulma le parpadeó. ¿Dónde había aprendido eso? Goku no era el crayón más brillante en la caja la mayor parte del tiempo, pero acababa de señalar un pequeño problema. Ella no podía cambiar el código de ADN, ¿o si? Quizá esto no iba a ser tan fácil como esperaba.

Hizo unas muecas. "Tienes razón, Goku, pero al menos puedo intentarlo. Puedes llevarte a casa todo esto con la tele transportación, ¿no?" le preguntó. Él asintió.

"Sí, seguro. ¿Quieres irte ahora? Puedo llevarte a casa también, y luego volveré y haré volar esta cosa."

Bulma lo pensó. Maldito Yamcha, le molestará saber que se fue sin él. Ella asintió y sonrió.

"Gracias Goku, eso sería maravilloso." Podría comenzar a irse.

Él hizo unos gestos mientras desconectaban el tanque y lo movían lejos de la pared. Él y Gohan tuvieron que romper un par de soldaduras de metal que lo mantenían sostenido al piso, pero no fue gran cosa. Pronto estuvo libre y lo habían movido junto con las otras cosas. Goku puso una mano en su frente, y la otra junto a la pila de cosas.

"¿Y bien?"

Ella acercó su manó a la cabeza pensando. Lo mismo que pasaba cuando él hacía su pequeño truco—

Parpadeó cuando el escenario alrededor de ella cambió. En lugar de las paredes de metal, estaba dentro de su laboratorio. ¡¡Mierda!! Eso había sido rápido.

Se dio vuelta para agradecer a Goku, pero él ya había desaparecido sin siquiera decir adiós. Puso su mano en sus labios por un momento, labios fruncidos, antes de detenerse a pensar. Supuso que solo quería deshacerse de la nave de Freezer y volver a su casa. Daba por hecho que Chi-Chi estaría extasiada de verlo nuevamente. Que linda sorpresa sería para ella. Miró al aparato junto a ella y sonrió. Oh si, esto iba a ser divertido.

Se dio vuelta para buscar espacio y acomodar todo, solo para ver a su padre apretado contra la pared, pareciendo como si estuviese viendo apariciones.

"¡Hey, papá! ¡Ven a ver estas cosas que traje! No lo podrás creer cuando lo veas."

Luego de convencerlo que ella no era un fantasma (que incluyó pellizcarlo tan fuerte que lo hizo sangrar) comenzaron a ver los extraños componentes que tenían la información. Se preguntó como serían por dentro. Mientras arreglaban todo y cambiaban los comandos alienígenas por otros que pudieran entrar en el laboratorio, le contó todo lo que había pasado desde que se fue con los demás. Cuando le dijo sobre la apuesta que había hecho con Vegeta sobre la pelea con Goku, sus ojos se abrieron.

"Bien, Bulma. Parece que has sabido manejar satisfactoriamente el hecho que él se lleve nuestras vidas. Si puede ganarle a Goku, no es que crea que él pueda, nos matará a todos. ¿Y tú le proveerás con materiales de entrenamiento? Yo no tendré parte en el asunto."

Bulma frunció el ceño. "Vamos papá, Goku quiere tener una pelea justa con él. ¿Qué debería importar como entrena? Goku le ganará, es una certeza. Y no me digas que no quieres diseñar una Cámara de Gravedad. ¿No suena como el último de los desafíos? ¿3000 de gravedad?"

El Dr. Briefs se rascó pensativamente el bigote mientras se lo tapaba. Bulma esperó ansiosamente su respuesta, queriendo no hacer todo por ella misma. No era una super mujer, y su padre tenía el mismo conocimiento que ella, si no más. Él sería de gran ayuda si aceptaba.

Él tosió y sacó un cigarrillo de su guardapolvo. Encendiéndolo y tomando una larga calada, la miró pensativo. "Se que no me dejarás solo hasta que acepte, Bulma, entonces podría comenzar a trabajar con eso y acostumbrarme. Pero te hago responsable de cualquier problema que ocurra porque Vegeta use esta cámara de gravedad." Ella le sonrió. "Gracias, papá. Dibujaremos los planos mañana, ¿está bien? Creo que me voy a dar una ducha ahora, y sacarme esta sangre de mi pelo y mi cara. Me veo espantosa."

"Eso es cierto," concordó él, sonriendo mientras ella lo miraba. Ella se apresuró para entrar a la casa, subiendo las escaleras del baño. Con cada paso que daba se daba cuenta cuan sucia estaba. Una vez que legó al baño, se sacó rápidamente la ropa y se metió a la ducha, haciendo gestos de dolor cuando su pierna lastimada le hacía recorrer un dolor por todo su cuerpo. Un lado de su cabeza esta cubierto de sangre, batiendo su cabello terriblemente. Su peinado no la estaba ayudando del todo de igual forma. Mientras Bulma se detenía cerca del spray, limpiándose su dolorido cuerpo, diferentes pensamientos aparecieron en su mente. Espero que no le gane a Goku. No podría, Goku es, casi, invencible. Pero si algo sucede, no quiero tener la culpa de esto. Podría sabotear la cámara de gravedad... no, ahí si tendría culpa. No puedo matar a alguien, así sea Vegeta, pensó ella. Podía ser una orgullosa, y fiera perra la mayoría del tiempo, pero no era en realidad una mala persona. En realidad no.

Se fijó y miró debajo de la ducha, observando el agua llena de sangre dirigiéndose al caño. Se estaba comenzando a sentir más limpia, pero maldición estaba muy cansada. El agua caliente no estaba ayudando a su situación tampoco. Lavando su cabeza gentilmente, trató de ser cuidadosa en el área donde había sido golpeada con las rocas, pero no tenía sentido evadirlo. Luego de tanto jadeo y gemido, se manejó para ponerse de pie y sentirse humana nuevamente.

Y no pasaron unos minutos después que una nueva Bulma salió del baño, sonriendo ampliamente con su sensación de estar como nueva. Aunque estuvo quejándose y molestando la mayor parte del tiempo cuando estuvo con los demás, realmente disfrutó su estadía con ellos. Era como revivir viejos tiempos. Excepto por Vegeta enojándose por todo. ¿Quién había muerto y lo había hecho líder, de todas formas? Dios, Piccolo hubiera sido mejor opción por lejos. Al menos él no la insultaba.

"Bastardo," murmuró mientras cruzaba el pasillo hacia su cuarto. Pero su corazón no estaba realmente ahí. Probablemente era su manera de ser tan grande como un dolor de cabeza posible a quien se cruzase en su camino. ¿Quién era ella para ser la excepción?

"Bastardo," repitió ella. Ajustando su toalla más a ella, y comenzó a buscar algo para usar. Pensando en el trabajo que estaba por hacer luego, con las cosas de Freezer, de todas formas, no la cámara de gravedad, eligió unos shorts cómodos y un top azul brillante que no sería muy cómodo bajo su traje de laboratorio. Poniéndose lentamente sus zapatos, sacudió su cabeza al verse en el espejo de su guardarropa. Estaba contenta que su cabello era tan solo un experimento y no era permanente. Se pondría mejor con el paso de las semanas, eso sería cuando se lo alisase nuevamente. A lo cual, pensó, todavía mirándose, no sería una mala idea. Era muy difícil de manejar.

Haciendo una nota mental de hacerlo la mañana siguiente, dejó su cuarto y bajó las escaleras para encontrar algo de comer. Estaba hambrienta.

"Oh, Bulma, ¡volviste!" Exclamó su madre, juntando sus manos. "¡Estás herida también! Oh dios, ¿alguien más salió herido? Sería una pena que te quede una cicatriz en la cabeza por ese corte, ¡eres tan linda!" Sonriendo ampliamente, le resumió a su madre las cosas que habían sucedido, al igual que a su padre. Solo que, la reacción de su madre con respecto a la vuelta de Vegeta no había sido exactamente la misma.

"Oh, que maravilloso tener a Vegeta viviendo con nosotros otra vez, ¡dios es tan semental!" dijo alegremente. Bulma quedó en blanco.

"¡¡Madre!! ¡No uses esa palabra con respecto a ese hombre! ¡No es natural! De hecho, no uses esa palabra, es molesto escuchar que la usas."

Su madre asintió. "Que no sea de tu edad no quiere decir que no mire hombres, Bulma. Casada o no, ¡todavía tengo ojos!"

Si, y ellos también quisieran, pensó profundamente. A ella no le importaba lo que su madre decía con respecto a hombres, ellos podían sacarle las cosas de la cabeza a veces, pero en cuanto a Vegeta... no podía comprender la atracción de su madre hacia ese bruto. No era bien parecido, no en comparación con alguno de los guerreros Z. Yamcha era mucho más lindo, así no tuviese la misma musculatura que el príncipe. Y Goku lucía muy bien así, aunque sea muy joven para su gusto. Oh, y no nos olvidemos casado y con un hijo. Se rió para si misma. ¿Qué estaba haciendo? ¿Comparando a Vegeta con Yamcha y Goku? Quizá tuvo algunas contunciones junto con el sangrado.

"Si, mamá, entiendo. Voy a echarle un vistazo a algunas cosas en el laboratorio, ¿está bien? Te veré en un rato," dijo ella mientras tomaba una manzana de la canasta de frutas mientras salía. Su madre prometió tener la cena lista a las 7, por lo que se dio otras tres horas antes que tenga que irse del laboratorio. Eran las 3:56 pm.

Abrió la puerta, mirando sobre su hombro a su madre. Así no podía notar que había entrado haciendo tanta fuerza.

"¡Maldición!" dijo mientras daba tres pasos atrás. Su pierna le produjo agonía en cada parte de su cuerpo otra vez. Cuando los pequeños puntos negros desaparecieron de su vista, echó un buen vistazo a donde había entrado.

Apretando sus dientes fuertemente, un muy sucio, sangrante, enfurecido y transpirado príncipe la miró. Estaba agarrándose su hombro como lo había visto la última vez, y su mano estaba llena de sangre seca. Por la apariencia de su rostro, y su silencio, se estaba callando un gemido doloroso por que justo ella le tocó en su hombro lastimado. Los ojos de Bulma se abrieron.

"Uh... lo lamento," dijo ella, antes que mentalmente se arrepintiera por haber pedido disculpas. Él no dijo nada, sólo la corrió y entró a la casa. Escuchó el sonido del cuerpo de su madre golpeando la alfombra poco después que él pasara por la cocina, e hizo un giro de 180 grados para ver si su actual inconsciente madre se había lastimado cuando se desmayó. Bulma imaginó que ver a Vegeta casi muerto hizo la magia. Maldiciendo a si misma, caminó hacia su madre, y la sacudió ligeramente, nada mejor que verla sana y salva. Aún así, si eso sucedía mientras ella estaba en el baño... su madre se hubiera shockeado.

"¿Estás bien, mama?" le preguntó a la mujer mareada. Ella asintió.

"¿Era ese Vegeta el que acabo de ver? ¡No me dijiste que no lo ayudaron, Bulma! ¡Ve y ayúdalo!"

"¿Yo?" dijo ella incrédulamente. "¡Ni siquiera he arreglado el tanque de regeneración todavía!"

Su madre se levantó lentamente, acomodando su cabello mientras lo hacía. "Bien, ¡podría tener una infección si lo dejas así! Iría y lo ayudaría, pero ya tengo bastante para hacer. Los robots de limpieza de tu padre se están mejorando, y la casa es un desastre—"

"Bien, bien. Iré y veré si acepta mi ayuda. Pero si me dice de irme, entonces volveré a mi laboratorio," dijo firmemente. La señora Briefs le sonrió.

"Eres una buena chica."

"Lo que sea," murmuró mientras subía las escaleras. Estaba preparada para los castigos, eso era lo que era ella. Y una infinitesimal parte de ella esta un poco preocupada.

¿Qué había si había manchado de sangre la alfombra?

Se dijo a si misma. Al final de las escaleras, imaginó que Vegeta estaba en su antiguo cuarto, o en el baño. Eligió ir al baño primero, el kit de primeros auxilios estaba ahí de cualquier modo, aunque él no estuviera.

Lo alcanzó rápidamente y comenzó a sentirse insegura, pero no había nadie ahí. Liberando un corto suspiro de alivio, abrió la alacena bajo la pileta y tomó una pequeña caja roja de la manija. Ahora, pensó ella, a encontrar a Vegeta. Fue de punta de pie a su cuarto, pero dejó de hacerlo cuando lo escuchó gemir desde ahí de todas formas. No había dudas de ello, el príncipe estaba sufriendo de dolor. Ella estaba un poco sorprendida de su colorida variedad de abuso verbal, y la sorprendió más cuando los patrones de su discurso se alejaban de cualquier idioma terrestre que haya escuchado alguna vez, luego para su asombro, fluía un tono melodioso hasta cuando insultaba algo. Se preguntó que idioma era ese. Él debe saber mucho, pensó ella, estando afuera en el espacio y todo donde hay miles de mundo, cada uno con un idioma diferente.

"Hey, Vegeta," avisó mientras se acercaba a la puerta. "¿Quieres que te limpie el hombro?"

"No," fue la rápida, y cortante respuesta.

Ella gruñó para si misma. No era como que iba a adornar su hombro con apósitos rosas. Ella se divertiría. Bien, pensó. Él la rechazó, así que se podía ir. Trató. Hubo un pequeño molesto pensamiento en su cabeza, no le gustaba que la echase de esa manera. Se acercó a la puerta, que estaba parcialmente abierta, y puso el kit de primeros auxilios en el suelo empujándolo un poco para que él lo pudiera ver. No iba a entrar; él podría estar desnudo o algo.

"¿Debo dejar esto contigo entonces?" preguntó desde afuera de la puerta.

"Piérdete."

"¡Hey!" dijo ella, ofendida. Empujó la puerta totalmente y lo miró, sosteniendo el kit a un lado de ella. Estaba sangrando hasta la muñeca, usando la camiseta blanca para detener el sangrado otra vez. Estaba realmente pálido a su parecer.

"Idiota, ¡eres tan desagradecido!" dijo enojada. "Bien, si tan desesperado estás por una infección mortal, así la tendrás pronto. De esa manera no tendré que hacerte ese maldita cámara de gravedad, y todos viviremos en paz contigo muerto para siempre."

Arrojando el kit al piso abruptamente, lo pateó para acercárselo a los pies. Le dio una mirada mortal, pero lo ignoró y se fue. ¡Era un imbécil! Kami, estaba como si ella estuviera por darle una plaga, ¡cuando todo lo que hacía era ayudar! Era innecesariamente grosero con ella, y no era que ella haya hecho mucho para merecerlo. La única manera que podía hacer que se comportara medio decente era si ella le ofrecía comida o algo. ¡Era totalmente insufrible!

Maldiciendo todo el camino mientras bajaba las escaleras, estuvo forzada en dar un paso rápido que hizo que su pierna comenzara a doler nuevamente. La maldita cosa. La vida no era justa a veces. Porque siempre se metía en cosas y tenía que abrir su boca cuando no debía. Era obvio que algo le faltaba, aunque técnicamente era un genio. Era eso o había sido un problema de cuando tenía corta edad.

Dejó sus pensamientos de lado cuando llegó a su laboratorio, dándose cuenta que había murmurado su camino hasta ahí casi involuntariamente. Usaba el lugar como una herramienta de terapia cuando estaba preocupada o algo, el trabajo del laboratorio era una gran ayuda cuando quería despejar su mente de algo molesto.

Vegeta podía mantenerla ahí por al menos un año o dos, con lo que la molestaba.

Entró y se sentó en el escritorio, con la cabeza en sus manos. Todo su cuerpo dolía, por la caminata desde el cuarto al laboratorio. Su humor no era el mejor otra vez, gracias a Vegeta, el molesto arrogante. ¿Era tan orgulloso que no podía aceptar la más mínima ayuda de alguien? ¿Ni siquiera cuando su vida dependía de ello? Probablemente no vaya a contraer ninguna clase de infección, había exagerado un poco, pero si pasase tal cosa, estaba segura que no pediría por la ayuda de nadie sin importar que tormento estuviera sufriendo. ¿Entonces cuál era la respuesta? ¿Obligarlo a aceptar la ayuda? Estaba segura que trabajaría o haría explotar su cabeza como resultado, por lo que no estaba muy segura sobre la idea. Que más da... le habría ofrecido ayudarse él mismo, solo dándole las herramientas necesarias para hacerlo, y aún así la rechazó. 'Piérdete' no quiere decir exactamente, 'tengo problemas expresando mi gratitud, esto es lo más cercano que puedo dar como un gracias. Ponlo sobre la mesa'.

Eso la estaba llevando hacia la pared. Quizá podría tomar un sedante o dos, y descansar más temprano. Saltearse la cena, podría cenar mañana. El día se había llevado todas sus fuerzas.

¡¿Y donde mierda esta Yamcha?!

El idiota debería haber llamado a estas horas, aunque sea que no haya podido venir. Se ofuscó nuevamente. Iba a decirle un poquito de lo que pensaba cuando lo viera otra vez. Podía manejar bastante de su mierda, pero esto era bastante desagradable por su parte. La última vez que lo vio, el estaba preocupado y consternado, justo hasta de haberse olvidado completamente de ella. En tanto y en cuanto se dio cuenta que realmente lo había hecho, había tomado la defensiva y estaba actuando como si ella hubiese hecho lo incorrecto. Él era peor que Vegeta en lo de 'enfurecer a Bulma', porque trataba de liberarse de cualquier responsabilidad de sus errores con una miradita dulce o simplemente negándolo.

Bulma gruñó y masajeó sus sienes. Pensar le estaba comenzando a doler. Cruzándose de brazos en la mesa del laboratorio, comenzó a relajarse con el masaje. Tenía mucho que hacer mañana, pensó cansadamente. Echando un vistazo que el equipo alienígena estaba ahora conectado a una fuente de energía... lidiando con el tanque de regeneración para ver si podía alterarlo para que funcionase con humanos luego... dibujando los bocetos para esta última cámara de gravedad... contactar a Yamcha para decirle todas sus verdades... averiguando porque Vegeta no aceptó su ayuda...

El último pensamiento la hizo fruncir el ceño en confusión, pero su cansancio estaba haciendo dormir su mente, y luego se hundió en un profundo sueño.