«Dicen que las rosas son los más bello de este mundo ¿Será verdad?»

El miedo de enfrentarse a sus emociones y las consecuencias que estas traían, era algo que Theodore sabia de memoria con respecto a su amigo Bon. La expresión de pavor en su rostro, denotaba el sentimiento de querer huir en ese preciso momento, para no enfrentar al causante de sus alocados pensamientos. A veces, consideraba un poco excesiva la actitud de Bon. Tenia 15 años y parecía un crio de 10, sin exageración. Bon llevaba las cosas al extremo y luchaba por cumplirlo, a costa de muchas cosas, pero era algo que admiraba de él. Y se sentía decepcionado al verlo en ese instante con la mirada baja y distante.

Prontamente entendió la razón; su hermano, Golden Fazbear, estaba parado cerca de una de las columnas de mármol de la institución y parecía hablar tranquilamente con Nightmare Frederick, otro de sus muchos hermanos. Mostro una sonrisa relajada mientras tomaba la mano de Bon, sorprendiéndolo, y caminaba en dirección a donde se encontraba su hermano. El chico de ojos verdes se horrorizo al ver el plan que estaba llevando a cabo su amigo, y rápidamente intento soltarse del agarre de Teddy. Pero no obtuvo resultados muy buenos.

— ¡Hey Golden! —Ante aquel llamado, Bon sintió sus sentidos activarse. Cualquier cosa a partir de ese momento era buena y mala, y no podía estar más nervioso que de costumbre.— Mi amigo, Bon, necesita que le indiques los requisitos para unirse al club de música.

"Perfecta excusa" Habría dicho Teddy tan solo ver la cara que ponía Bon. Se reiría bastante después de ver aquello. Golden recorrió de pies a cabeza al menor con notorio desinterés. Respiro profundamente y los miró a los dos con frialdad.

— Claro.—fue lo que dijo Golden mientras Nightmare se despedía de él, argumentando "tener cosas más importantes qué hacer".— No son muchos los requisitos. Tan solo tienes que hacer una muestra ante el presidente del club, que soy yo, y estarás dentro. Claro; necesitas tener muy buena agilidad, destreza, seguridad, y sobre todo lenguaje musical.—enumero los requisitos como si fuesen poca cosa, y se cruzo de brazos al ver la expresión en el rostro del chico teñido.— Las inscripciones son hoy, ve al aula 23 a las tres de la tarde, si estas muy interesado en ser parte del club.

Tras esa pequeña explicación por parte del mayor, los dos menores asintieron. Y sin que se lo esperasen, el timbre de entrada resonó por todos lados. Teddy se despidió rápidamente de su hermano y le dijo a su amigo: "Vayámonos Bon. El profesor nos espera". Y con un ademan el chico de tez pálida se despidió.

[...]

— ¡¿Viste cómo me miro?! —pregunto exaltado el joven Bunny mientras jaloneaba sus largas hebras celestes.—Seguro me odia ¡Ha de odiarme a muerte! —Su amigo Teddy lo miro divertido y sin poder evitar embozar una sonrisa, Bon era tan adorable cuando estaba nervioso y paranoico.

— Cálmate, Bon, Golden no te odia...O eso creo.—respondió dudoso pero mantenía su sonrisa. Bon lo miró molesto, y cruzándose de brazos.

— ¡Eso es lo mismo!

— Puede que sí.—volvió a decir el castaño en tono filosófico mas no quito su sonrisa relajada,e ignorando a su acompañante, introdujo sus manos a los bolsillos de su pantalón.— Pero el lado bueno es que...

— ¿Es qué? —Alzó una ceja incrédulo y le prestó su total atención. Hasta ese punto todo le parecía tan irreal y frustrante; odio por un instante a su amigo por haberlo metido en esa situación. Claramente se notaba como sus personalidades se repelían.

— ¡Convivirás con él! Eso es algo bueno ¿No? —contesto muy risueño el castaño, haciendo que Bon lo mirara con una muca de molestia. Aquello no era bueno, de ninguna manera.— Bueno, es mejor adelantarnos a clases. El profesor Mike sigue de reposo y creo que mando suplente.

Bon no volvió a decir nada y simplemente caminó, con una expresión nerviosa y molesta, al lado de su amigo a su clase de Geografía y Ciudadanía. Ya en clases, todo transcurrió con normalidad -si se puede decir así-, la profesora suplente dictó toda la clase y mandó actividades para el hogar, que debían ser entregadas para la próxima clase del profesor Mike.

Sin mucha prisa llegó la hora del almuerzo y varios alumnos, de distintas edades, corrían como animales hacia la cafetería, en busca de saciar su apetito y poder rendir en las actividades extracurriculares. Durante ese trayecto hacia la cafetería, Bon iba acompañado de Teddy pero en el camino se habia unido Shia, hermana menor de Chica, y Mangle, hermana menor de Foxy y prima de Fénix. El grupo hizo la larga fila para ordenar su comida, con ella en mano se ubicaron en una de las ultimas mesas de la cafetería y empezaron a comer.

— ¿Y qué cuentan, marineros? —pregunto Mangle, una albina con varios mechones color rosa adornando su cabello, cubria uno de sus ojos con un largo mechon de cabello y tenia la piel palida. Se mostraba muy sonriente y alegre hablando en tono pirata.— ¿Algo nuevo?

— A mi nada de nada. Uno que otro hombre del salón declarándome su amor, lo típico.—hablo esta vez Shia, una rubia de ojos azules de piel levemente bronceada con un simpático sonrojo en sus mejillas.— Ademas de clases por doquier, el profesor William nos dio con todo esta semana.

— ¿Algo nuevo Oso Teddy? —pregunto la albina hacia el castaño de ojos azules, quien sonrió amable ante el apodo.

— Salí de viaje este fin de semana con mis hermanos, nada importante, y...¡Conseguí que Bon se acercara al chico que le gusta! —Ante la respuesta, Bon se atragantó y necesitó ayuda de Shia para tragar bien y recuperarse de aquello.— Nuestro Bon esta creciendo muy rápido.—Limpió una lagrima imaginaria y sonrió orgulloso.

- Wow...-pronunció la albina sorprendida.- Primero que nada, ¿A dónde fuiste? y segundo ¡¿Quién es el nuevo cada...digo cuñado de Shannie?!

Bon se ruborizo considerablemente y continuo comiendo, ignorando la conversacion de los otros integrantes del grupo.

— Mi hermano.—respondió orgulloso el castaño.— Y salí de viaje a Costa Rica, hay muy buenas playas allá.

— Creí que a Freddy le gustaban mayores.—comento la rubia con confusión e interés en el tema.— Digo, siempre se la pasa con chicos más grandes y las malas lenguas dicen eso. Yo no creo en rumores pero...

— No es Freddy.—Rió el chico.— Es alguien mucho más mayor.

— ¿Shad? —preguntaron al unisono las chicas mas el castaño negó nuevamente. La mujeres se miraron entre sí y volvieron a mirar al moreno.— ¿Nightmare? ¿Fredbear? ¿Frighmare? ¿Fede?

— ¡Ninguno de ellos! —Negó una vez más el Fazbear y estallo en carcajadas al ver el rostro sonrojado de Bon, sonrió malicioso, el peli-celeste temió lo peor.— Es Golden...

- ¡¿Qué?!

[...]

Y eso basto para que Bon escupiera su comida y se levantara rápidamente de la mesa y desaparecía de la vista de sus amigos, y varios chismosos de la cafetería.

Sentía sus amigos sudar mucho y trataba de relajar su frecuente y alterada respiración. Odio el momento en el que Teddy había preguntado al rubio sobre el club de música ¡Él mismo pudo ir a preguntar al de arte! pero ahora se hallaba caminando por esos vacíos pasillos al aula mencionada por el rubio en la mañana. Sentía una fuerte punzada en su pecho y aquel presentimiento de que algo malo iba a pasar muy pronto, su instinto reaccionando una vez más.

Apretó con fuerza la asa de su morral y caminó lentamente al salón, faltaba poco. Sus amigos lo habían animado un poco después de su «dramática» salida de la cafetería. Se sentía ansioso por lo que iba a pasar y tenia miedo de hacer el ridículo frente a Golden; Golden no se veía como alguien que disfrutase ver a otros "burlarse" de algo tan preciado para él como lo era la música.

Dio dos paso más, estaba cada vez más cerca. Sentía sus pies tan pesados como el acero y la sensación de no poder respirar se estaba haciendo presente una vez más. Pero ya no había vuelta atrás, ya estaba muy involucrado en aquello y no podía echarse para atrás como si nada. Estaba metido hasta el fondo...

Cuatro pasos más, ya estaba al lado de la puerta. Una voz femenina lo desconcertó. ¿Había una chica haciendo la prueba? Creyó que era el único que se había quedado hasta tan tarde. Ignoro sus temores y se acerco un poco a la puerta del salón, asomó su cabeza y miro el interior del salón. Se escuchaban risas femeninas y unos leves murmullos que atribuían a una voz masculina.

«¿Qué está pasando?» pensó Bon mientras su mirada hambrienta de curiosidad indagaba en cada espacio del salón, encontrándose con su objetivo. Ya hacia ahí el rubio de adorables pecas en compañía de una joven de menor estatura y de cabellera pelirroja. «¿Quién es ella?»

Sintió un fuerte ardor en el pecho y quiso apartar la mirada, pero seguía ahí, viendo, analizando todo lo que estaba pasando justo delante de sus ojos. Y simplemente pasó. Los labios del rubio se encontraron con los de la muchacha, juntos en un beso. Sintió una tibia lágrima deslizarse por su mejilla pero seguía ahí, viendo todo. Sus labios temblaron levemente y reprimió cada intento por llorar y derrumbarse ahí, simplemente se dio vuelta y se marcho; sin hacer ruido alguno.

Porque el amor era una hermosa rosa. Tan maravillosa ante los ojos de cualquier persona. Una rosa simbolizaba el amor y cualquier sentimiento involucrado. Pero una rosa también puede simbolizar dolor. Porque, aunque la rosa sea hermosa, tiene espinas muy dolorosas y cuando te clavas una, va ser difícil volver a ver la belleza en ella.

Golden era una bella rosa amarilla y Bon se había pinchado con una de sus espinas...