La batalla de las diosas

capítulo 3: Planes.

Otra vez ese sonido, el sonido del despertador, era hora de levantarse, y como todas las mañanas ella con el primer timbrazo se levantaba. La luz brillante del sol entraba por las ventanas. Qué bien, dejó de llover. Entonces recordó algo, rápidamente buscó con la mirada a su hermana, ella estaba ahí, durmiendo cómodamente como un angelito.

-Ay, Burbuja.- dijo para sí misma la pelirroja mientras suspiraba y comenzaba a acariciarle el cabello a su hermana menor.

Después de que la vio salir esa misma noche no pudo evitar sentirse extremadamente preocupada ¿por qué su hermana saldría a esas horas de la noche? aparte con esa terrible tormenta. Bombón estuvo despierta gran parte de la noche, esperando a que llegara su hermana pero finalmente quedó rendida cerca de las 2:00 a.m. Al menos Burbuja había llegado a casa sana y salva pero ¿a qué horas había llegado?.

-Burbuja, despierta.- dijo meneando ligeramente a su hermana menor para levantarla... estaba ardiendo en fiebre-. ¡Burbuja!- casi gritó de la preocupación, su voz fue suficientemente fuerte para levantar a su hermana verde.

-Ay, ¿por qué gritas a estas horas, Bombón? ya tenemos suficiente con tus regaños el resto del día.- preguntó la hermana mediana mientras se levantaba y se tallaba los ojos.

-Burbuja está enferma.- dijo Bombón con seriedad.

-¿Enferma?- dijo acercándose a la rubia.

-Tiene mucha fiebre.

-¡Au!- gritó Bellota después de tocarle la frente a su hermana-. Realmente está enferma, qué suerte, ahora ella no podrá ir a la escuela.

-¿Eh?... ¿Bombón?... ¿Bellota?- preguntó débilmente la rubia que acababa de despertar por los gritos de su hermana mediana.

-Burbuja, estás muy enferma.

-¿Enfer..ma? tal vez algo en la comida me cayó mal.

-¿No seria mas lógico que te doliera el estomago si algo de la comida te hubiera caído mal?- preguntó la de cabello oscuro cruzándose de brazos-. Más bien parece como si te hubieras pasado toda la noche en la lluvia.

-Sí, Burbuja... pareciera como si hubieras estado afuera en la lluvia toda la noche.- dijo la pelirroja con seriedad, viendo a su hermana menor directo a los ojos, con un tono de voz que hacía notar un doble sentido, cosa que Burbuja aparentemente no notó.

-No digan tonterías jeje.- dijo dulcemente la rubia mientras se cubría la cabeza con las cobijas. En ese momento Bombón logró notar las ojeras que se le habían formado debajo de los ojos-. Tal vez fue por que me comí 3 hamburguesas completas.- dijo por debajo de las cobijas.

-Tal vez deberíamos quedarnos en casa para cuidarla.- sugirió Bellota.

-Tu no te escaparas tan fácilmente de la escuela, Bellota, el profesor puede hacerse cargo de Burbuja.- dijo Bombón haciendo que Bellota se molestara por su fallido intento de no ir a la escuela.

Las hermanas mayores comenzaron a vestirse para ir a la escuela, Bellota tenía mala cara, realmente quería faltar a la escuela. Bombón se quedó pensativa, tenía la esperanza de que Burbuja les contara la verdad de una vez por todas, pero no lo hizo ¿por qué no la siguió? ¿por qué no se aseguró si lo que su hermana hacía era algo bueno? no es que desconfiara de ella, es sólo que... ella es muy inocente. Ya había notado sus salidas nocturnas desde hace mucho, y finalmente había encontrado el patrón, el tercer día de cada mes... el tercer día de cada mes.

-¡Bellota!- llamó alguien por afuera de la casa junto al sonido de una motocicleta estacionándose en la entrada-. ¡Bellota!- continuó llamando esa voz que a Bombón le parecía la más fastidiosa e irritante de todas.

-¡Bellota!- gritó la pelirroja, llamando a su hermana.- Él ya está aquí.- dijo en tono molesto mientras Bellota salía del baño ya totalmente vestida y se dirigía hacia la ventana.

-¡En un momento voy!.- respondió a la voz del chico que la llamaba desde fuera-. ¡Me estoy vistiendo, así que no me molestes!

-Mientras más hermosa te pongas para mí, mejor.- respondió el chico desde fuera.

-¡Cállate, idiota!

-Aún no puedo creer que estés con ese sujeto.- dijo Bombón llamando la atención de su hermana.

-Él y yo ya llevamos 2 meses saliendo ¿cuándo te vas a acostumbrar?

Ambas se despidieron de su hermana menor que aún yacía debajo de las cobijas, salieron de la habitación y bajaron por las escaleras, después de eso se despidieron del Profesor, tomaron sus mochilas y se dirigieron a la puerta.

-Hola, preciosa.- dijo picaramente aquel chico montado en esa motocicleta.

-Hola, idiota.- dijo la verde mientras se acercaba a él y lo besaba en los labios.

-Hola, cuñada.- dijo el chico volteando a ver a Bombón de pies a cabeza, poniendo mayor atención a su minifalda, recibiendo así un codazo de parte de su novia.

-Hola, Mitch.- saludó Bombón, fastidiada de ver a ese chico de piel un poco morena, cabello castaño, pantalón de mezclilla, camisa negra y chaqueta de cuero negro. Una mala influencia para su hermana, no había duda, pero ¿qué se podía hacer?

-Linda moto.- mencionó Bellota.

-¿En dónde la robaste?- preguntó Bombón con sarcasmo y frunciendo el ceño.

-Estuve ahorrando todo un año para poder comprarla, más el dinero que me presto mi abuela, claro. Por cierto, ¿no viene Burbuja?- preguntó notando que la rubia no se encontraba.

-Está muy enferma, no asistirá a la prepa por unos días.

-Qué suerte.- dijeron Bellota y Mitch a la vez.

-Aún no puedo comprender cómo es que lograste llegar a la preparatoria.

-¡De panzazo!- gritaron Bellota y Mitch nuevamente a la vez seguidos por sus fuertes risas.

-Son tal para cual.- dijo molesta la pelirroja cruzándose de brazos mientras veía a su hermana subirse a la motocicleta e irse con Mitch directo a la preparatoria. Genial, ahora tendría que irse sola a la escuela.

Bombón decidió irse caminando a la escuela, tenía mucho qué pensar, tenía que decirle a su hermana Bellota lo que sabía sobre Burbuja y sus misteriosas salidas nocturnas, no sabía qué es lo que hacía Burbuja pero era hora de pararlo de una vez por todas. A la hora de descanso Bombón llamó a su hermana Bellota para reunirse en el patio trasero de la escuela, era tiempo de contarle todo.

-¿Qué pasa?- preguntó Bellota, llegando al lugar-. Había quedado con Robin y Mike en almorzar con ellos.

-Es sobre Burbuja.

-¿Qué hay con ella?

Bombón le contó todo lo que sabía, que por cierto no era mucho. Le contó como vio a su hermana por primera vez hace 3 años intentando salir de la casa por la noche, Bombón simplemente le preguntó a dónde iba a lo que ésta respondió que a ninguna parte y regresó a dormir; a los pocos meses siguientes, Bombón volvió a sorprender a Burbuja intentando salir de nuevo, esta vez le lanzó cientos de preguntas que Burbuja a duras penas respondió. Poco después se dio cuenta que ella salía cada determinado tiempo, desconocía el porqué, tal vez para ayudar a algún animalito indefenso en alguna parte. Un día Bombón decidió seguir a su hermana pero por una mínima distracción la perdió de vista, sólo supo que al lugar en donde se dirigía era en las afueras de Saltadilla. Hace unos meses se dio cuenta de que Burbuja salia el tercer día de cada mes, y justo ese mes lo confirmaba.

-¿Estás diciendo que Burbuja sale por la noche el día 3 de cada mes?

-Sí, y me preocupa, puede que esté metida en algo.

-¿Metida en algo? ¿Burbuja? jajaja no me hagas reír, Burbuja jamás hace algo malo.- rió Bellota fuertemente, su hermana pequeña jamás haría algo malo ¿o sí?- Tal vez finalmente le llegó la etapa de la rebeldía y vaya a alguna fiesta nocturna sin invitarnos... o tal vez tenga un novio.

-Bellota, esto es serio.- dijo ignorando lo que su hermana había dicho.- No le diremos nada a Burbuja, no debe saber que lo sabemos.

-¿En qué estás pensando?

-El próximo mes, el próximo 3 de marzo la seguiré, y esta vez descubriré qué es lo que hace.

A la semana siguiente Burbuja ya se había recuperado por completo, regresó a la escuela con normalidad, sólo faltó un par de días. Era jueves 11 de febrero. El teléfono sonó.

-¿Sí? diga, Alcalde.- respondió rápidamente la pelirroja sosteniendo el teléfono-. Sí, ajá, ajá.- asentía regularmente mientras hablaba-. Estaremos allá en un segundo.

-¿Qué dijo?

-¿A quién tendremos que patear?- preguntó Bellota con entusiasmo.

-Los Rowdyruff Boys están haciendo de las suyas.

-Perfecto, hace un tiempo que no los vemos por aquí.- dijo la de cabello negro, sonriendo maliciosamente y tronándose los dedos de los puños.

-¡Vamos, chicas!- gritó la líder mientras salía por la ventana seguida por su hermana verde.

Burbuja se quedó paralizada por medio segundo, intentando comprender, analizar, razonar, asimilar lo dicho por su hermana mayor. Tendría que pelear contra Boomer ¿por qué es diferente ahora? ¿por qué?. Rápidamente salió volando para alcanzar a sus hermanas, le llevaban 4 segundos de ventaja.

-¡Pásame ese auto!- grito el chico verde a su hermano.

-¿Cuál quieres? ¿el verde o el azul?

-¡El verde pues!- Brick le lanzó el auto verde a su hermano y éste lo atrapó con facilidad y después comenzó a darle vueltas.

-¿Qué harás con él?- preguntó el más pequeño de los tres, Boomer.

-Pues sólo observa jejeje- dijo mientras lo lanzaba lejos haciendo que el auto saliera disparado hacia una gasolinera y explotara-. Lo vi en Grand Theft Auto.

-¿Entonces sí explotan los carros al chocarlos con la gasolinera?- preguntó el rubio ingenuamente.

-Claro que sí, tonto.- dijo el pelirrojo dándole un fuerte golpe en el estomago a su hermano-. ¿Si no por qué estaría en un videojuego?

-¡Ahora hagamos explotar todos los autos al mismo tiempo!- gritó el verde, entusiasmado.

-Alto ahí malhechores.- ordenó Bombón, interponiéndose entre los chicos y los autos.

-Miren quién está aquí, las super nenas.- dijo Brick, preparándose para pelear.

-Se arrepentirán de haber nacido, chicos apestosos.- dijo Bellota, también preparándose a pelear.

-Huuuy, la dulce niñita se enojo.- se burló Butch.

Y así empezó, los 4 comenzaron a insultarse como siempre o casi siempre hacían antes de comenzar a peleas, pero algo era diferente... ¿los 4?. Burbuja lo único que hizo fue ver al Rowdyruff rubio directo a los ojos, éste también la miraba pero él tenía una expresión seria, casi aterradora, como si la retara a acercarse y al mismo tiempo la amenazara para alejarse. Los demás hermanos no tardaron en darse cuenta de que los rubios faltaban en la discusión; los 4 dirigieron su mirada hacia Boomer que tenía una cara desconocida para ellos, no se veía como el tierno Boomer, se veía demasiado serio, tal vez más de lo necesario.

-Oye, Boomer.- dijo Brick dándole un fuerte golpe en la espalda-. No te hagas el interesante porque no lo eres.

-Tonto.- secundó el verde.

-¿Que? oh, lo siento, lo siento, sólo me dejé llevar.- dijo el rubio regresando a su estado de animo habitual.

-No te disculpes, eso es de niñas.- dijo el pelirrojo volviéndole a dar otro golpe-. Regresemos a nuestra pelea.- dijo a punto de atacar a las 3 chicas pero fue detenido por el aliento de hielo de Bombón, quedando congelado de brazos y piernas.

-¿Qué decías, Brick?- se burló la pelirroja.

-¡HAAAAA!- gritó mientras se liberaba del hielo sólo con su fuerza y se abalanzaba a atacar a la rosa, le dio un fuerte puñetazo en la cara a lo que ésta rápidamente reaccionó lanzándole un rayo láser por sus ojos haciendo que Brick cayera estrellándose contra el suelo; se quemó ligeramente la cara pero eso no impidió que regresara a atacar a Bombón, la sostuviera de la pierna derecha y la azotara varias veces contra el suelo.

Por su parte Bellota y Butch también comenzaron su pelea. Butch tomo a Bellota del cabello y lo jaló como si quisiera arrancárselo desde la raíz. Bellota gritó un poco pero se apresuró y encajó fuertemente sus dedos en los ojos del verde, éste la soltó y se cubrió los ojos que le ardían de dolor. Bellota se acercó a él y con una sonrisa golpeó su entrepierna sin piedad, Butch cayó inevitablemente al suelo por el dolor. Tomó un poste de luz y golpeó con fuerza a Bellota como si de un bate y una pelota se tratara; Bellota salió lanzada hacia el suelo, Butch se le acercó aún con el poste de luz en la mano y la golpeó varias veces con éste, enterrándola más y más al concreto. Estos tipos peleaban muy rudo.

-¡Me las pagarás, perra!

-¿Que pasa, Bitch? ¿te rompí los huevos?- se burló Bellota sin medirse en sus palabras.

Mientras tanto Burbuja y Boomer también habían comenzado con su pelea. Boomer inició, le dio un fuerte puñetazo a Burbuja en la cara... define fuerte... era un golpe fuerte, no había duda, pero no era lo suficientemente fuerte como para herirla de gravedad, no era suficientemente fuerte para destruirla. Burbuja entendió todo con ese golpe, lo que Boomer quería decir era "No pelearemos con todo nuestro poder, lo dejaremos todo para ese día". "Para ese día" se repitió Burbuja en su mente... para ese día.

Ambos fingieron pelear en serio. ¿Se lastimaban? sí, pero no tanto como sus hermanos. Burbuja le dio un golpe en el estomago a Boomer, éste le dio una patada a ella lanzándola hacia el suelo, después tomó un auto y lo lanzó hacia su dirección, Burbuja logró esquivar con facilidad el ataque. Entonces ambos comenzaron a atacarse disparando su rayo láser por los ojos, utilizaban su super velocidad para esquivarlo.

Y todo por lo sucedido esa noche hace una semana, en la que ambos se encontraron en su lugar secreto, donde ambos se encontraron bajo la lluvia, cuando Burbuja había perdido las esperanzas de que él apareciera en ese lugar y entonces apareció él. ¿Qué hubiera sido de esta pelea si él no se hubiera aparecido en ese momento? sus encuentros en el bosque jamás afectaban sus peleas ¿por qué la está afectando ahora? Burbuja sabía la razón, pero no quería pensar en eso... Lo dejaremos todo para ese día.

Bombón había iniciado una persecución para atrapar a Brick que no dejaba de volar de un lado para otro para así confundir a la pelirroja, ésta finalmente se cansó y comenzó a lanzar su aliento de hielo por todo el lugar haciendo así, no sólo que los espectadores que miraban la escena desde abajo se refrescaran, si no también atrapando nuevamente al pelirrojo con su hielo. Esta vez Bombón no desperdició la oportunidad y le dio un poderoso golpe a Brick mientras aún estaba congelado.

Bellota y Butch estaban literalmente midiendo sus fuerzas, se encontraban ambos parados en la carretera sujetándose con ambas manos en un intento de derrumbar al otro contra el suelo; la fuerza con la que se empujaban ambos podía sentirse por varios metros alrededor, por su fuerza devastadora habían formado un gran agujero en la ya deshecha carretera. Ninguno quería perder, tal vez si seguían así esa pelea no acabaría nunca pero ambos eran lo suficientemente orgullosos para intentar un ataque diferente. Pasaron varios segundos que parecieron minutos así y Butch fue el primero en cansarse de la situación, y no sólo por que se había aburrido de aquello, si no por que la verde ya le estaba comenzando a ganar. Intentó lanzarle inútilmente una patada que lo único que provocó fue que perdiera el equilibrio y así Bellota lo estampó fuertemente contra la calle destrozada.

Boomer notó la perdida de sus hermanos, se acercó a Burbuja, aparentemente para golpearla, pero cuando la tuvo cerca el sólo se dedicó a decir:

-Te espero el miércoles sin falta.- le susurró al oído a la rubia, ésta sólo sintió cómo una corriente eléctrica le recorría todo el cuerpo y se sintió repentinamente nerviosa, aunque no debería por qué estarlo.

Boomer la miró un segundo y Burbuja comprendió rápidamente lo que quería decir, era hora de terminar la pelea, Burbuja le lanzó el más fuerte de sus golpes, tal vez se le pasó un poco la mano, y ganó así esa fingida pelea.

-¡Regresemos a casa de Mojo!- ordenó el pelirrojo a sus hermanos, éstos salieron disparados alejándose del lugar.

-¡Si, huyan como las gallinas que son!- les gritó Bellota totalmente orgullosa de sí misma.

-Me alegra que finalmente haya acabado, volvamos a casa-. dijo tranquilamente la líder para después voltear a ver a Burbuja. Tal vez Bellota no se haya dado cuenta pero Bombón es muy difícil de engañar, hubo algo raro en la pelea que Burbuja tuvo con Boomer pero no estaba segura qué era-. ¿Burbuja? ¿estás bien?

-Sí...- contestó con voz distante.- Estoy bien ¿por qué preguntas?

-No por nada.

Burbuja se había quedado pensativa, mirando hacia la nada, no era consciente de las sospechas de su hermana, no imaginaba ni de lejos que su hermana mayor estaba a punto de descubrirla. En su mente sólo sonaba la dulce voz de aquel chico rubio "Te espero el miércoles sin falta"...

...

..

.

Habían pasado 30 años desde que las 3 diosas, Afrodita, Hera y Perséfone habían comenzado a planear su plan para destruir el universo. Las 3 estuvieron años planeando cada estrategia, tampoco tenían prisa, cuando eres un dios la eternidad es poca cosa, finalmente estaban preparadas para llevar su plan a cabo, pero había un pequeño inconveniente.

El trío de diosas llegó a un lugar, había muchas rocas rojizas alrededor, el cielo se veía color escarlata y había una que otra estrella en el cielo brillando con dificultad. Hera se sentó en un enorme trono de oro puro adornado con diamantes rojos y blancos, las otras dos se pararon a los costados de ésta, era claro que Hera era la líder. Hera, legitima esposa de Zeus, la Reina de los Dioses, una mujer hermosa con cabello castaño rojizo en un elegante peinado adornado con una corona, llevaba una toga color rosado claro, zapatillas blancas y un par de pulseras y collares doradas, éstas con un rubí de un color rojo muy brillante. Afrodita, diosa del amor, la lujuria, la belleza la sexualidad y la reproducción, una mujer extremadamente bella, hermoso cabello largo y rizado color dorado como el oro, atado a una coleta alta, aunque esto no impedía que su precioso cabello rizado se viera tan largo y sedoso, llevaba un bello vestido blanco y unas botas del mismo color, del vestido resaltaba un espectacular cinturón plateado con diamantes dorados incrustados, en el centro tenía una hebilla con un enorme diamante rojo, del cinturón colgaban varias cadenas plateadas que se entrelazaban entre sí, un cinturón que la hacía lucir aún más irresistible. En la esquina derecha estaba Perséfone, Reina del Inframundo, una mujer de piel pálida, ojos rojos y felinos, cabello oscuro y muy lacio, un sencillo pero elegante vestido negro, unas zapatillas de tacón alto color negro, llevaba un par de pulseras y un collar dorado con una diminuta esmeralda como adorno, llevaba una pequeña corona en la cabeza; pero a diferencia de las otras dos, Perséfone estaba acompañada por dos individuos...

-Finalmente el tiempo ha llegado.- dijo la diosa castaña sentada en su trono.

-Hemos destruido varias galaxias lejanas a la Tierra, los humanos no se han percatado de esto por que las galaxias que destruimos les quedan muy lejanas.- dijo la rubia con su seductora voz-. Ahora le toca a la Tierra.

-Hay un inconveniente.- dijo Perséfone en tono serio mientras volteaba a ver a sus compañeras-. En la Tierra existen 6 seres con un poder fuera de lo común, un poder que podría amenazarnos, aunque sea ligeramente.- dijo mientras aparecía mágicamente una esfera en sus manos, en la esfera aparecían imágenes de los Rowdyruff y las Superpoderosas en su pelea. Mostraban a los 6 individuos atacando con sus poderes que no eran para nada normales.

-Oh, esos chicos.- dijo Afrodita en voz baja, sin mucho interés.

-Esos seres despreciables.- dijo, molesta, Hera mientras se levantaba de su trono y sujetaba aquella esfera-. Estas criaturas son una abominación hacia la naturaleza, son un insulto a lo que nosotros somos, estos... estos homúnculos creados con la ciencia del mortal.- mencionó esto último con asco.

-¿Por qué ensuciarnos las manos con estos seres?- dijo la hermosa rubia acercándose.

-Ya lo tengo arreglado.- dijo la de cabello negro mientras movía ligeramente la mano hacia adelante, haciendo que aparecieran tres mujeres enfrente de ellas, estas tres mujeres lucían como unas esclavas, con su ropa destrozada y cadenas en brazos y piernas, de estas tres mujeres destacaba la que estaba en el centro, la más joven de ellas que no paraba de mirar a las tres diosas con odio y miedo-. Estas tres mujeres mortales de aquí los destruirán por nosotras, les daré poderes especiales para poder vencerlas.

-Huhuhuhuh.- rió fuertemente uno de los acompañantes de Perséfone, mientras se acercaba a ella y jalaba de sus vestiduras, su risa sonó extraña, esto se debía a que él tenía la boca completamente cosida, no podía abrirla, era un ser extraño, era un ser de muy baja estatura, con aspecto de tener 5 años de edad, tenía una piel blanca como el papel, ojos enormes color celeste claro como el agua, sus ojos eran hermosos pero tenía fruncido el ceño permanentemente marcando las venas de su frente, la sonrisa de su boca cosida era enorme y chueca, su cara era rotonda y su cabello estaba en punta hacia arriba y era color rojo, daba la impresión de que tenia fuego en la cabeza, tenía una bufanda roja un poco rota y vieja, una camisa de rayas, una chaqueta de manga larga color vino, pantalones holgados color blanco y sandalias azules, sus manos eran anormalmente grandes al igual que su enorme cabeza, boca y sonrisa, tenia todo el aspecto de un duende, o tal vez de un muñeco diabólico.

-Sí, Yiós, tú también podrás ayudar a destruirlas.- le dijo Perséfone al niño, entendiendo lo que quería decir.

-¿Quienes son tus escoltas, Perséfone?- pregunto Hera con interés al ver a los dos seres que acompañaban a la reina del Inframundo.

-Él es Nekrós.- dijo señalando al ser de mayor tamaño, se ocultaba en las sombras y no se notaba claramente, pero se podía ver que tenia un aspecto joven, tal vez de unos 16 años, su cabello era rojo intenso y sus ojos eran completamente blancos al igual que su piel, su aspecto parecía la de un muerto, debajo del ojo izquierdo tenia un tatuaje en forma de triángulo alargado apuntando hacia abajo, tenia una pequeña cicatriz en la parte izquierda de sus labios-. Es mi nuevo favorito.

-Este tipo antes era un mortal ¿verdad?- preguntó Afrodita con mucho interés.

-Así es, este chico antes era un humano, ahora es un inmortal, y me pertenece.- dijo amenazando discretamente a la rubia-. Y este pequeño de aquí es nuestro hijo.- dijo apuntando al pequeño niño de 5 años de edad y aspecto de duende que sólo miraba a las dos diosas con cara maniática y divertida.- Su nombre es Yiós.

-¿Te refieres a que él...?

-Sí.- respondió la diosa del Inframundo-. Este niño es un semidiós.

-¡Oigan, ustedes!- gritó la mas pequeña de las mujeres esclavas que permanecían de rodillas frente a las diosas-. ¡¿Por qué nos tienen aquí?!

-Guarda silencio, mocosa- dijo en lo bajo otra de las esclavas, una mujer de alborotado cabello negro y piel muy blanca y ojos verdes además de una hermosa figura.

-¡No guardaré silencio! ¡quiero que esas tres viejas nos expliquen de una vez por todas qué...!- la joven esclava, de unos 18 años de edad, cabello castaño rojizo casi anaranjado muy esponjado y cara pecosa. Ella no pudo terminar de gritar sus amenazas ya que Yiós, el niño con aspecto de duende se acercó a ella y sujetó violentamente su cara, entonces encajó sus filosas uñas en la piel de ésta, haciendo que la joven llorara del dolor.

-Huhuhuhu- rió el niño, ya que era lo único que podía hacer al tener su enorme boca cosida.

-Tu hijo semidiós ya me cayó bien, Perséfone.- dijo la rubia con una sonrisa mientras admiraba a aquel peligroso niño.

-La razón.- dijo Hera-. Por la que están aquí es para que obtengan su venganza de aquellas que se hacen llamar Las Chicas Superpoderosas.

-¿Venganza?- preguntó otra de las esclavas, ésta tenía cabello rubio y lacio.

-Sí, y si nos ofrecen sus servicios ustedes tendrán la oportunidad de vivir en nuestro nuevo mundo, como reinas, un mundo en donde la mujer gobernará.

-¿Es en serio?- preguntó nuevamente la rubia.

-¿No hay ninguna trampa?- preguntó la sensual esclava de cabello negro.

-No, sólo su venganza que nos ayudará a conseguir lo que queremos, y ustedes saldrán doblemente beneficiadas, también deben destruir a los Rowdyruff Boys.

-¿También a ellos?- preguntó, sorprendida, la esclava más joven después de recibir una espantosa tortura de parte de ese niño y escupir un poco de sangre al suelo-. ¿Por qué ellos?

-Esos 6 son un peligro ¿aceptan o no?

-Aceptamos.- dijo la de cabello negro hablando también por las otras dos-. Por mi venganza.

-Por el nuevo mundo.- dijo la esclava rubia cerrando los ojos.

-Por... destruirlos.- dijo la esclava más joven mientras quedaba pensativa y una sola lágrima bajaba por su mejilla para después así mezclarse con la sangre que ésta tenía-. No hay opción...


peleas, peleas everywhere xD , y espero escribir mas peleas en los siguientes capitulos, realmente disfruto escribir sobre batallas.

Las malas de la historia estan a punto de llevar sus planes acabo, realmente se pondra interesante (eso espero xD ) ahora que consiguieron a tres pobres chicas que haran su trabajo sucio... le aconsejo que pongan antencion a Yiós y a Nekrós, se que aveces es aburrido aprenderse los nombres de personajes inventados para un fic pero estos dos seran importantes en la historia.

¿rewiews?