La verdad….
La verdad es simplemente la verdad. Aunque no lo queramos aceptar.
El mejor ejemplo de verdad, es lo que decían las "fichas" que Annie vendió anónimamente para ganar dinero. Una de ellas llegó a manos de James, Scorpius y Charly solo para observar el trabajo de la muchacha.
La pequeña y malévola rubiecita se encargó de hacer lo suficientemente llamativo su trabajo, que se dio la molestia de comprar ropa masculina, perfumarla en partes iguales con el desodorante de su hermano y sus amigos… para agregar "una oferta" a su compra por cada ficha.
Después de una breve introducción de cada uno, Annie dejo volar su mente. Recordando cada momento en la vida de los jovenes.
Como una reportera prestigiada en su trabajo, les presento algunas mentiras que Scorpius Malfoy, James Parkinson y Charly Goodwill les dirían.
1- Un chico normal, diría: "necesito un tiempo, mi vida, mi amor… solo serán unos días."
Nada que ver con James: "¿Qué esperas para irte…? necesito mi cama de vuelta"
2- un chico normal, para terminar una relación, objetaría "eres demasiado buena para mi". En cambio Charly, solo porque es el más tierno, sería compasivo diciendo: "tú no necesitas de mí. Algo que no necesites de otro."
3- un chico normal: "no eres tú… soy yo."
Scorpius: "¿sabes linda? Tengo mejores proyectos en los que desvelarme."
4- chico normal: "estoy confundido" (mientras la verdad de las cosas es que vio a alguien mejor que tú)
Cualquiera de ellos: no te diría ni la más mínima monosílaba… ellos ya estarían con la otra ¿creen que ellos coquetearían? ¡claro que no! ya la tendrían coqueteando.
5- el mismo chico normal diría: "no soy para una relación."
James te esperaría en la puerta del comedor, el día de tu cumpleaños para decirte, muy amablemente: "¡quiero mi camisa y calzoncillos de vuelta!"
6- chico normal: "no tengo tiempo para una mujer en este momento…"
Scorpius: no sería tan diferente. Solo que él no tiene tiempo para UNA sola mujer es ese momento… lo tiene para muchas.
7- chico normal: "soy una maquina para hacer sufrir a la mujeres. No sé sostener una relación"
James y Scorpius:"soy una maquina para hacer fantasear a las mujeres. No quiero sostener una relación"
Charly: "realmente no deseo una relación ahora"
La verdad… es que no importa como sean. O como nosotras sepamos que son. Los amamos. Son el estúpido prototipo de chico malo, sexy y noble con el que muchas fantasean...
Con cariño, la Slytherin que ellos jamás tendrán el agrado de tocar.
Muy a su pesar. Los tres admitieron más de una cosa en esa maldita ficha. ¿Cómo es que Annie los conocía tanto?
James se encargó, sin que los demás lo pidieran, de reprender a la fierecilla. Esa era la única ventaja que el azabache le encontraba a ser de casas diferentes. Cada uno tenía su espacio y su mundo en sus salas comunes. Solo que James, compartía mundo con Annie.
Para él, el capitán del equipo de Quidditch, no era difícil entrar al cuarto de las chicas… fuera quien fuera. Sin mencionar, que no era la primera vez que entraba al cuarto de Annie.
Entró sin llamar a la puerta, esperaba sorprenderla de la manera más vergonzosa posible… cosa difícil tratándose de la princesita de los Malfoy.
En vez de eso, la encontró gloriosa.
Annie, al igual que él, de pequeña había tomado clases de piano, violín, chelo, y baile… que no cualquier baile… era la pequeña Malfoy, era la que más genes Malfoy poseía en su cuerpo... ella irradiaba elegancia y frialdad.
Ballet, eso era lo que había cuando James entró a su cuarto. A ellos no les costaba tener un cuarto propio, y Annie lo había ampliado mágicamente para incluir todo un estudio de ballet dentro de su cuarto.
En una esquina, había un elegante piano de cola, en la pared, había violines colgados… pero James entró y se sentó en el taburete.
El azabache o solía demostrar sus dotes artísticas, ero siempre había sido diferente con Annie… apagó aquel instrumento Muggle que hacia resonar la música de Mozart. Ella lo miró con una ceja alzada. Se sentó nuevamente, acomodo su cuerpo y rozo las teclas del gran piano. Empezó su sinfonía… no la copia de Mozart, sino dejándose llevar por emocione y el cariño inmenso que le tenía a aquella muchacha. Annie inicialmente lo miró, escuchó la música y se acostumbró… empezó a bailar demostrando la enorme confienza que le tenía a James.
-tanto dato mío, arruina mis conquistas. ¿Lo sabias?
-¿en serio?- respondió ella sin dejar de bailar- jamás fue mi intención enfriar tu cama
-tendrás que ir a entibiarla tú- ella se sonrojó. Era el único hombre de ese colegio que hacia incontrolable su sonrojo. Sin embargo, se rió y giro al ritmo de la música.
-¡ya quisiera James Parkinson!
-tu también quieres- le dijo él tocando el piano con facilidad y maestría.
-claro James- le dijo acercándose a él. James seguía de espaldas, tocando sin saber que ella había detenido su baile.
Llego hasta su espalda y susurró sensualmente en su oído.
-sueña bonito. Yo primero me hago Gryffindor… y luego me acuesto contigo.
-tus hermanos son Gryffindor's- le dijo volteándose. Ocultando aquel escalofrío que lo recorrió- no te costaría tanto cambiar de casa. Pero no te preocupes, yo te querré en la casa que estés.
-largate de mi cuarto James- le dijo ella deteniendo su respirción.
El azabache se levantó, y ella perdió toda esa superioridad que sentía. James era una cabeza y media o quizás dos mas alto que ella.
-me voy.- le dijo acercándose a su boca.
-si, eso. Ándate- aunque fue otra cosa lo que hizo. Besó esos delgados labios con ternura y delicadeza. Nada similar a como lo hacia con el resto de las chicas. Luego esa ternura se hizo pasión y acorralo el cuerpo de Annie con el suyo y la pared.
-mi hermano… te mataría si supiera esto- le dijo ella mientras James besaba su cuello.
-pero él no lo sabrá- le dijo volviendo a sus labios.
La rubia se dejó besar y consentir… pero como siempre, James sabía que ella no le permitiría llegar más allá de unos cuantos besos apasionados. Y por extraño que pareciera, él estaba dispuesto a solo aceptar eso…. Mientras se bajara la calentura con alguna otra chica luego.
En otra parte del castillo. Muchísimo más alto que las mazmorras, un chico vestido con rojo veía por primera vez a la chica que le robaría mas de un suspiro
