Disclaimer: Todo personaje/nombre escrito no me pertenece. Todo a su respectivo creador(Yana Toboso).

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Pareja: AshxSebastian

A/N: Secuela de Ese Joven, Psiquiatra. Enfocado específicamente en la relación de ambos personajes mencionados.


III. Salidas

No sería la primera vez que lo hacía.

Desde la primera noche notó su comportamiento distinto, pero el pelinegro no le prestó importancia, sino hasta después de que había transcurrido una semana desde que empezaron las clases.

Su compañero de cuarto, su querido tutor se tomaba la molestia de salir de la cama para tomar un paseo y dejar sólo a Sebastian. No sabía el por qué detrás de ello, pero cuando quería preguntarle al mayor siempre la incomodidad le ganaba; esa sonrisa le hacía tragar sus palabras, por lo que terminaba posponiendo su objetivo.

Sin embargo, Michaelis siempre lo esperaba, no importaba cuánto se tardara Landers en regresar. Tenía que admitir, a veces le preocupaba, a pesar de nunca mencionarlo en voz alta. Habían ocasiones en que llegaba de madrugada, el menor aprovechando en dejar la lámpara de mesa prendida para que no se tropezara al regresar a su cama. O cuando llegaba alrededor de las seis de la mañana, cuando entraba tarde a clases, Michaelis se tomaba la molestia de tenderle la cama y dejarle la pequeña cafetera lista con el agua hirviendo.

Sebastian sabía que Ash estaba consiente de que notaba sus salidas, pero ambos nunca sacaban el tema por cuestión de privacidad y prudencia. Pero eso no cesaba la inquietud del pelinegro hacia su colega.

No fue hasta que ambos coincidieron.

Sebastian ya se estaba alistando, poniéndose los zapatos, cuando el mayor entró a la habitación; no importaba qué tan cansado estaba, el menor nunca lo veía cansado. El pelinegro no se molestó en alzar la mirada, puesto que sabía que era él y nadie más; era muy temprano para visitas.

-El café está en la cafetera.-

Comentó en voz tranquila, terminando de amarrarse las agujetas de sus zapatos. No escuchó una respuesta mas que el sonido de pisadas por la habitación. Era uno de esos días en que Landers entraba tarde a clases, por lo que el pelinegro usualmente estaba despierto, pero salía antes de que el mayor regresara a la habitación; hoy se le hizo tarde.

Se dirigió a la puerta después de tomar su mochila, pero se detuvo justo debajo del umbral de la puerta para girar su cabeza y observar a su compañero; ya se había servido el café y en esos momentos se lo estaba tomando. Sus ojos se encontraron en ese momento, el mayor deteniendo sus acciones para mirarle expectativamente.

-"¿Sucede algo?"-

-…-

Pero Sebastian sacudió la cabeza arrepentido y forzó una leve sonrisa.

-…No, nada. Te veré más tarde.-