Al día siguiente en una carretera de Canadá había un auto muy lujoso y grande, y en la parte de atrás estaba lleno de cajas y de maletas, y estaba siendo conducido por Viktor Nikiforov, y junto a él estaba su hijo adoptivo Yuri Plisetsky Nikiforov quien estaba aburrido, y se estaba durmiendo, pero fue despertado por completo por la música que había puesto Viktor.

-silencio-Yuri apaga la música y se veía que estaba molesto.

-escucha hijo, sé que estas molesto, pero olvídalo lo importante es que tu no creas que eres un demente- dice Viktor tratando de animar al joven.

-si te refieres al coro de los niños diciendo demente mientras hablaba de tu trabajo, se referían a ti-

-sí, pero esos niños no entienden mi trabajo, aparte tú y yo estamos haciendo algo increíble con nuestras vidas-

-no, tu y yo no hacemos nada, tu eres el que siempre está empacando mis cosas, y llevándome por todo el país, lo que quiero decir es que en 2 años he ido a 10 escuelas distintas, y he comido en un total de 10 cafeterías distintas, y ni siquiera puedo recordar un solo nombre, por una vez lo que me gustaría es quedarme en el mismo lugar lo suficiente, para hacer un amigo-

La relación de Viktor y Yuri es tensa, ya que por el trabajo de Viktor, Yuri ha viajado por casi todo el mundo, y no ha hecho amigos en todos esos viajes, aparte Yuri cree que su padre está loco o se está volviendo loco por que según él hablaba con fantasmas y Yuri no creí a en ellos, y le hacían burla a Viktor y a Yuri.

-hijo, lo harás- dice Viktor sonriendo un poco.

-no me llames hijo- dice Yuri molesto, y Viktor ignoro ese comentario, a Yuri no le gustaba que le digiera hijo, y nunca lo había llamado papá.

-nos vamos a mudar a Canadá, hasta yo haría un amigo- sonríe un poco el peli blanco.

-sí, más vale que lo hagas, porque un hombre soltero de tu edad, es más fácil que sea un rehén en un asalto, que tener un amigo- después Viktor se rio un poco al igual que Yuri.

-me recuerdas mucho a tu padre, Yuuri-dice Viktor.

-¿si sabes que no lo vas a encontrar?-dice Yuri un poco triste y sin verlo, ya que siempre quiso a Yuuri- Yuuri no es un fantasma-

-si lo es, tiene asuntos pendientes-dice serio Viktor.

-no existen los fantasmas-

Viktor en ese momento empezó a frenar el auto y eso confundió a Yuri.

-mira, hagamos un trato- mira a Yuri muy serio- si tú te comportas en este viaje, y no lo encuentro, se acabaron las mudanzas, los fantasmas, y vivimos aquí, en Canadá- sonríe un poco.

-¿lo prometes?-pregunto Yuri sorprendido.

-sí, lo prometo-extiende la mano y después de unos segundos fue estrechada por Yuri.

Viktor lo quiso abrazar pero Yuri lo rechazo, y el mayor volvió a conducir.

Después de unas 2 horas los dos llegaron a Toronto, Canadá, y Yuri pudo ver por la ventana todo el paisaje, y los hermosos lagos, los arboles estaban con unas hojas naranjas, ya que estaban en Octubre, y se acercaba Halloween, y pudo ver muchas tiendas con decoraciones de esa fecha.

Pero poco a poco noto que se alejaban cada vez más de la ciudad, y se acercaban a una pequeña colina donde se veía la mansión Keg, y cuando ya estuvieron más cerca, pudieron ver que era muy terrorífica, y lo pudieron ver más ya que estaban enfrente de esta.

-vaya, no esta tan mal-dice Viktor emocionado mirando la mansión.

-mmm, si eres Stephen King- dice el rubio mirando un decorado de la mansión que era un perro San Bernardo muy terrorífico.

En ese momento llego un auto muy lujoso, y de ese carro salió Anya y Georgi, y se acercaron a los dos rusos.

-doctor Nikiforov, hola, yo soy Anya, y este es mi novio Georgi-

-mucho gusto, él es mi hijo Yuri-dice Viktor presentando a su hijo.

-pues sí, soy lo que él dijo- se molesta un poco con Viktor.

-gusto en conocerte Yuri- dice Anya acercándose a Yuri.

-mucho gusto en conocerte- agrego Georgi y Anya toma el mentón de Yuri para que lo viera mejor.

-sí, eres más hermoso en persona-

-muy hermoso-

-no tienes ni idea de lo felices que nos hacen viniendo hasta Canadá-

-muy felices-

-los dos lo estamos- mientras hablaban los dos, cada vez Anya apretaba más el mentón de Yuri.

-oye, bruja, me estas lastimando, suéltame- se queja Yuri.

Anya se molesta y suelta de forma agresiva al joven rubio.

-dígame doctor Nikiforov, cuanto tiempo cree que se tardara- Anya y Georgi se alejan de Yuri y se acercan a Viktor.

-bueno, eso de…- el peli blanco fue interrumpido por la chica.

-por qué solo entrara y fumigara, ¿verdad?-

-no, esto es como la psicología tradicional, puede tomar semanas, meses o años- explico el ruso.

-espere, ¿usted no dijo la palabra, años verdad?-

-si lo dije, porque es razonable-

-no, no lo es, días es razonable, semanas tal vez, meses no, años ¡OLVÍDELO!-la mirada de Anya era de ira, y eso asusto a Viktor.

-sí, olvídelo- Georgi también estaba molesto.

-espero que haya entendido- Viktor afirmo con la cabeza- bien, Georgi dale el cheque- le entregan el cheque- y trae las flores para el niño- Georgi va rápidamente al auto- escuche, lo estaré observando, de cerca-en ese momento volvió Georgi y le entrega un gran arreglo de flores a Yuri que era casi más grande que el –para ti- Anya y Georgi se van al auto y se retira.

-¡DULCES SUEÑOS!-grita Georgi mientras se iban.

Toda esa situación confundió a los dos rusos.

-no digas nada, solo entra- dice Yuri acercándose a la mansión.

Ya adentro de la mansión pudieron ver que efectivamente era muy grande, y el salón era muy espacioso, y todas las luces estaban apagadas pero la luz de afuera era suficiente para iluminar, y estaba muy limpio, pero los adornos no estaban limpios, y eso se notaba ya que había cuadros de autorretratos que tenían polvo y telarañas.

Y mientras Yuri miraba el salón cuando coloco las flores en una pequeña mesa que había en el salón, Viktor empezaba a bajar el equipaje del auto, y cuando Viktor bajo la última maleta la dejo caer haciendo un ruido que se escuchó hasta la parte de arriba, donde estaba JJ durmiendo y despertó por el ruido.

-¿Qué fue eso?, de seguro es Anya otra vez- dice Jean poniéndose invisible y traspasando el piso y llego al salón rápidamente.

Cuando vio quienes estaban se impresiono al ver a Yuri en su casa.

-es el, está en mi casa, ¡LO LOGRE!-decía Jean quien regreso a su habitación y estaba muy emocionado -¿le gustare?, ¿y si no le gusto?-el chico estaba nervioso, no sabía cómo presentarse –hola, soy Jean, puedes decirme JJ- el chico estaba practicando como se presentara ante Yuri.

Y mientras estaban practicando todas las luces de la mansión fueron encendidas, ya que Viktor y Yuri bajaron al sótano para encontrar la caja de los fusibles.

-ah, sí, sencillo- dijo Viktor quien había levantado una palanca.

-si, por ahora bastara, pero hay que conseguir, fusibles del 20 A- dice Yuri quien estaba cerrando la caja de fusibles, la palanca de Viktor no había servido de nada.

-ah, sí, uno de 20 bastara- dice Viktor mientras Yuri subía las escaleras para regresar al salón principal.

-bien, iré a buscar una habitación- Yuri tomo su maleta y empezó a subir las escaleras para ir al segundo piso.

-estarás bien, ¿si vas solo?-pregunto Viktor quien ordenaba las cajas.

-oye, si no he vuelto en 10 días, empieza a buscarme- los dos rieron un poco y Yuri empezó su búsqueda.

Continuara.