El caos ya había empezado, la anarquía en distintos lugares, las manifestaciones de personas con miedo a lo que estaba sucediendo, revueltas en todo el mundo.
Muerte era lo que predominaba actualmente, personas intentando sobrevivir a aquel apocalipsis que se estaba formando, sin importarles el sacrificar a sus conocidos, amigos… familia. Todo con tal de sobrevivir.
Algunos perdieron la fe, de que algún Dios los ayudaría en aquel infierno, creyendo que todo lo que sucedía, era una forma para pagar por sus pecados cometidos. Pecados, de toda la humanidad.
Otros en cambio querían creer que podrían hacerle frente a esas cosas. Sabían que podían, de eso no había duda, podrían vencer a aquellos muertos vivientes, pero también sabían que para vencerlos completamente, debían perder algo más. Debían perder su propia moral, su propia ética… su propia humanidad. Debían matar para sobrevivir y eso era algo que a muchos le aterraba.
A pesar de que el enemigo ya estaba muerto literalmente, las personas no podían verlo de esa manera. Después de todo, alguien muerto no debería moverse.
Muchos lo lograban, se dejaban caer en sus instintos básicos, en el instinto animal que todos los humanos poseen y asesinaban a los no muertos para tener otro día de vida, en cambio, otros no podían, convirtiéndose así en alimento de aquellas cosas y por ende, convirtiéndose en uno más de aquellos "muertos".
La lucha por vivir había comenzado y muchas personas en el mundo ya habían perdido aquella luz que podría salvarlos, aquella fe que podría ayudarlos.
Los humanos empezaban a perder las esperanzas en sí mismos, al ver como el mundo que conocían se desmoronaba a su alrededor, como aquellos seres cercanos y queridos perecían frente a sus propios ojos, a pesar de sus intentos de protegerlos, apenas y eran capaces de protegerse a sí mismos.
"Solo el más fuerte sobrevive", aquella frase empezaba a aplicarse y muchos de los humanos, empezaban a perder los ánimos de sobrevivir.
Quienes eran capaces de luchar en aquel infierno? Quienes eran capaces de quedar cuerdo ante aquellas grotescas escenas, donde humanos se devoraban entre sí?
Dios era el único que podría contestar aquellas preguntas, pero en estos momentos Dios estaba dándole la espalda a su propia creación, dejándolos a su propia suerte.
Después de todo, a que padre le agradaría ver a sus hijos destruyéndose entre hermanos, por culpa de un infierno creado por ellos mismos.
La respuesta era simple. Ningún padre querría observar dichoso evento.
Azotea de la academia
Una mujer de pelos castaños claros casi naranjos, se encontraba sentada en el frio piso del lugar, abrazando sus rodillas mientras cubría su rostro entre estos.
El sonido de algo golpeando madera se escuchaba, detrás de la pared donde ella se encontraba, una barricada improvisada estaba construida impidiendo el paso de aquellos no muertos al sector donde la joven se encontraba.
Estaba llorando, eso se notaba por los leves sollozos y temblores que producía su cuerpo. Su regazo tenía gotas de las lágrimas. Después de todo aquel hombre que tenía su cariño y amor, ahora se encontraba muerto. Se había suicidado, para salvarla. Todo por la mordida de aquellas cosas.
Su mente era un caos. Estaba sola, no sabía qué hacer, no sabía a quién recurrir, la señal de su celular había caído, no podía comunicarse con nadie. Estaba triste y también tenía miedo. La barricada que tenía armada no duraría mucho, después de todo mesas y sillas viejas, atadas y unidas con cinta adhesiva no era la mejor barrera. Era un milagro que los no muertos aun no hayan traspasado la barricada.
/Crack!/
El sonido de la madera empezando a resquebrajarse, atrajo la atención de la castaña clara. Con la mirada perdida y lágrimas en las mejillas, observa hacia el lugar donde los no muertos aparecerían en caso de que su barricada cediera.
/Crack!/Crack!/
Aquel sonido nuevamente. Levantándose lentamente de aquel lugar donde se encontraba, busca su lanza improvisada en el suelo antes de agarrarla.
Sus manos temblaban, el leve movimiento en su arma improvisaba la delataba.
/Crack!/Crack!/…/Crash!/
Y aquella barricada por fin había cedido ante los constantes golpes de los Zombies. Lentamente los no muertos se acercaban a Miyamoto, que se encontraba temblando de miedo.
La castaña clara al ver a uno de los Zombies entrar en su rango, duda levemente antes de empalar su lanza improvisada en el pecho del mismo, traspasando toda la carne y dejando que parte de su arma sobresalga por detrás de la espalda, pero el no muerto continuo su camino hacia la joven, a pesar de tener la lanza incrustada.
Al ver que su ataque no había surtido mucho efecto, la joven Miyamoto soltó su lanza improvisada y empezó a retroceder lentamente observando como los no muertos empezaban a rodearla.
Tropezando con sus propios pies, cae al piso bruscamente.
Levantando la mirada Rei observo como los Zombies estaban cerca, y detrás de ella estaba el barandal donde Hisashi Igou se había lanzado, dejándola sin salida. No tenía escapatoria.
-No quiero morir- dijo en un susurro mientras observaba como los no muertos se acercaban más y más-Por favor- susurro la castaña clara mientras las lágrimas empezaban a caer nuevamente- alguien… ayuda- suplico a la nada, mientras cerraba sus ojos.
Ella se aferraba a la pequeña esperanza que le quedaba. Esperanza que se estaba perdiendo.
/Stab!/…/Slash!/…/Crack!/
Y como si su suplica fuera escuchado, el sonido de cortes, golpes y el grotesco sonido de algo quebrándose empezó a inundar el ambiente.
Temerosa, Miyamoto abrió sus ojos solo para verlo a él. Aquella persona que les había advertido del peligro, que intento avisarles a pesar de que todos lo trataron con burla. Allí se encontraba, peleando contra aquellos muertos vivientes.
Observando como el castaño, lograba acabar con todos los no muertos.
Al estar embelesada en el castaño, Miyamoto no se da cuenta de que uno de "Ellos" la agarra del brazo con la intención de morderla. El mismo Zombie al que había empalado.
Lanzando un grito de horror al ver que iba a ser mordida, atrae la atención del castaño.
Issei por su parte, observo como uno de los no muertos estaba por morder a la joven que había venido a salvar, por lo que, desasiéndose del Zombie que tenía enfrente, agarra el cuchillo de cocina desde el filo y sin meditar un segundo, lo lanza contra aquel muerto viviente que estaba a punto de morder a la castaña clara. Issei, no tenía la intención de dejarla morir.
El cuchillo se incrusto en la espalda del Zombie con tal fuerza que lo tumbo, logrando evitar que este muerda a Miyamoto, pero este empezó a reincorporarse con la intención de volver a su labor.
Rápidamente Issei, utiliza su segundo cuchillo para abrirse paso hasta la joven de pelos castaños claros para evitar aquel trágico suceso.
Empuñando el instrumento de cocina con una mano, de una manera muy inusual, como si de su Katana se tratase, embistió con velocidad cortando todo lo que tenía enfrente y cuando llego frente al Zombie que intento morder a Miyamoto, este incrusto su cuchillo en el cuello del no muerto, justo donde debería estar el hueso de la columna, dejando escuchar el grotesco sonido de la carne siendo desgarrada y el cuello rompiéndose junto con el filo del cuchillo.
Varios cadáveres de los no muertos empezaban a adornar la azotea del lugar, mientras los pocos que quedaban, seguían caminando lentamente en dirección de ambos castaños.
Rei empezó a mirar al castaño con claro asombro, ante lo que había visto. Un solo hombre, estaba acabando con una gran cantidad de ellos.
-Esto se está volviendo molesto- dijo Issei, antes de retirar el cuchillo que había lanzado en la espalda del Zombie, antes de percatarse que este tenía incrustado un palo de escoba con la punta metálica, asemejando a una lanza- Como te encuentras?- pregunto dirigiendo su atención a la castaña clara y empezando a sacar la lanza improvisada del cuerpo muerto-(Al parecer se defendía con esto)- pensó al final.
La voz del castaño, trajo de vuelta a la realidad a la joven Miyamoto- E-Estoy bien- respondió, mientras miraba a Issei a los ojos.
-(No parece ser así)-Pensó Issei observando los ojos rojos y las lágrimas secas en las mejillas de la joven, dando a entender que había llorado bastante. Pero no indagaría en el tema, en un momento como en la que se encontraban- Puedes caminar y correr?- pregunto, recibiendo un asentimiento de Miyamoto-Bien entonces…- empezó a hablar Issei, antes de mirar la lanza que tenía en su mano- esto te pertenece?- pregunto, recibiendo un asentimiento nuevamente.
Pasándole aquella improvisada lanza a la joven Miyamoto, Issei empieza a caminar en dirección a la salida, haciendo caso omiso a los no muertos que se acercaban a él.
-Que tan buena eres con la lanza?- pregunto el castaño sin mirarla.
-F-Formo parte del Club de Sojutsu- contesto Miyamoto mirando la espalda del castaño.
-Entonces eres buena?- pregunto nuevamente Issei de manera seria, mientras observaba como los Zombies se acercaban.
-Eh?...S-Si- contesto Rei un poco temerosa por el tono de voz del castaño.
-Bien… cuando ataques, apunta al cuello, a la cabeza o directo al corazón, pueden morir por hemorragias internas- informaba Issei- en el caso de intentar inmovilizarlos, en las piernas- menciono- si atacas otra parte del cuerpo no surtirá ningún efecto- dijo el castaño, antes de agarrar al no muerto más cercano y con el cuchillo que tenía, apuñalarlo en el brazo, luego en la pierna para luego posicionarse detrás e inmovilizarlo, tomándolo desde la nuca.
Rei veía con duda las acciones del castaño, porque no acababa con el Zombie al igual que los demás, porque solo lo estaba inmovilizando?
-Qué esperas? Acabalo!- exclamo Issei a modo de orden, con el tono de mando que tenía al estar en la milicia.
Rei se sobresaltó un poco ante la voz de Issei, pero acato la orden en cuestión de segundos, haciendo lo que el castaño le había dicho. Empalando su "lanza" en la cabeza del Zombie, este deja de moverse.
-Bien- susurro Issei soltando al no muerto que cayó al suelo, observando como la mano de Rei temblaba levemente, mientras miraba el suelo. Sabiendo que le sucedía se acercó a la joven Miyamoto, el castaño pone una de sus manos en la cabeza de la mujer que tenía enfrente.
Rei al sentir la mano de Issei sobre su cabeza levanta la vista, solo para ver el rostro del castaño.
-No te preocupes- empezó a hablar el castaño- sé que será difícil para ti, sé que tienes miedo a lo que está sucediendo- menciono mientras Rei miraba atenta a Issei- pero en estos momentos, es donde hay que ser fuertes- decía el castaño.
Rei asintió un poco, antes de agarrar con más firmeza su arma improvisada.
-Además yo estaré contigo, yo voy a protegerte- menciono Issei sonriendo levemente, antes de darle la espalda a la joven Miyamoto nuevamente, que miraba fijamente la espalda del mismo- Así que… que me dices si salimos de aquí?- pregunto mientras ladeaba la cabeza para observarla.
-Hai!- respondió la castaña clara mientras miraba con más determinación.
Antes de empezar a caminar, el fuerte sonido de varias maquinarias atrae la atención de ambos.
Levantando la mirada Hyodo y Miyamoto, observan como varios helicópteros pasaban sobre ellos. Issei observo el logotipo que tenían la parte inferior de los transportes aéreos, antes de fruncir el ceño. Mientras Rei parecía tener un brillo distinto en sus ojos al ver aquellos helicópteros.
-Vienen a ayudarnos!-exclamo con mayor esperanzas la mujer de pelos castaños.
Pero los pensamientos de Issei eran otra cosa, para él eso era una mala señal.-(Espero sepas lo que hacen Sirzechs)- se dijo mentalmente-(Porque si los vejestorios dejan que este grupo actué, solo darán más problemas que ayuda)- finalizo sus pensamientos.
Aquellos Black Hawk seguían con su camino, aquellos Black Hawk con la insignia de un "Demonio".
Disclaimer: High School of the Dead y los personajes y/o algunos elementos de High School DxD utilizados en la historia, no son de mi pertenencia. El derecho de cada uno, a sus respectivos creadores y autores. Este fic lo hice sin ánimo de lucro, solo con el motivo de entretener.
Arco 1: Entre vivos y muertos.
Capítulo 2: Planes.
Enfermería de la academia
En el lugar, se encontraba un cuerpo acostado en una de las camillas con los ojos tapados por un paño húmedo y la marca de una mordida en el brazo. A unos pasos de aquel cuerpo se encontraba dos personas más, uno de ellos, un joven de unos dieciséis años, vestido con el uniforme de la academia y unos lentes, este tenía un trapeador en la mano.
La otra persona era una mujer adulta, de pelos rubios y ojos dorados que adornaban aquel rostro de hermosas facciones, que reflejaban la inocencia pura de un infante. Esta llevaba una falda marrón que le llegaba hasta las rodillas, con una camisa blanca que hacían lo imposible para no ceder ante la presión de aquellos pechos copa-J. Tenía un listón rojo a modo de corbata y sobre todo su uniforme, una gabardina blanca como todos los doctores.
El cuerpo que se encontraba en la camilla empezó a levantarse con dificultad, haciendo que el paño sobre sus ojos caiga al piso.
-Okada?- pregunto el chico con lentes mientras miraba a su amigo e inconscientemente dejaba caer el trapeador al suelo.
El llamado Okada tenía la piel pálida y sus ojos estaban muertos. Aquel muchacho se había convertido en uno de "ellos".
El joven con lentes empezaba a retroceder con temor, al ver como su convertido amigo se acercaba a él. Chocando con uno de los percheros de intravenosa del lugar, el joven con lentes lo agarra con ambas manos y lo posiciona sobre su cabeza con la intención de atacar.
-Maldición!- dijo mientras bajaba con fuerza aquel perchero golpeando al muerto andante, antes de repetir el proceso múltiples veces- Perdón! Perdón!- decía el muchacho mientras golpeaba.
-Esto no es bueno- dijo mujer de pelos rubios, antes de correr hacia donde se encontraban los medicamentos- Mis llamadas parecen no llegar al departamento de policías o a la estación de bomberos- comentaba- y aunque trate a los que fueron mordidos, terminan muriendo de todas formas antes de revivir- mencionaba con un tono de sorpresa- Es como esas películas que miran los locos- dijo inocentemente.
-Es momento para estar impresionada!- exclamo el muchacho con lentes más recompuesto, al haber matado a su amigo… nuevamente- debemos huir Shizuka-sensei!- dijo el joven.
-Espera! Debo llevar todo lo que pueda- dijo la enfermera tratando de agarrar los medicamentos.
Pero en ese momento varios de los Zombies empezaron a entrar por la ventana. El chico que tenía el perchero como arma, se posiciona enfrente de la enfermera para poder protegerla. Pero pese a su intento de protección, antes de siquiera poder atacar, uno de "Ellos" se abalanza sobre el para luego morderlo en el hombro, cerca del cuello.
-Escape Shizuka-sensei!- decía el joven mientras era mordido.
-Umm Eto… ¿Cuál era tu nombre?- pregunto la mujer.
-Eh?- dijo el joven antes de ser derribado al suelo, mientras el resto de los caminantes empezaban a ir hacia la mujer.
Shizuka empezaba a retroceder asustada, uno de los muertos andantes iba a abalanzarse sobre ella pero antes de siquiera poder acercarse a la rubia, este sale disparado hacia el costado.
Una joven de pelos morados, portaba un bokken en sus manos mientras miraba fríamente a los muertos andantes, fue la precursora de que aquel zombie salga disparado con fuerza.
Empuñando firmemente su Bokken, se abalanza contra "Ellos" en una hermosa y letal danza.
Unos segundos pasaron antes de que acabara con todos los muertos andantes. Observando que ya no había amenaza alrededor, la joven de pelos morados se acercó al muchacho con lentes que se encontraba en el suelo desangrándose.
-Soy la capitana del club de Kendo, Busujima Saeko- dijo la joven, mientras ponía una de sus manos en el hombro del muchacho- ¿Cómo te llamas?- dijo seriamente.
El muchacho empezó a toser, mientras sangre caía de las comisuras de su labio- Ishi Kazu- respondió con dificultad.
-Ishi-kun, has hecho un grandioso trabajo protegiendo a Marikawa- agradeció la peli morada suavemente-pero… Has visto lo que le sucede a los que son mordidos, no? Quieres mostrarles eso a tus familiares y amigos?- pregunto con un rostro sereno, mientras el joven desviaba la mirada- Si no deseas eso, puedo ayudarte- menciono- pese a que nunca he quitado una vida antes- dijo tranquilamente, impresionando a Ishi.
-Te lo encargo- dijo Ishi resignado a su destino.
La peli morada se puso de pie y empuño con fuerza su Bokken antes de levantarlo por sobre su cabeza.
-Espera! Que haces?- pregunto la enfermera mirando a Saeko, antes de ser detenida por la misma.
-Aunque seas enfermera, tengo que pedirte que no intervengas- dijo seriamente la peli morada- proteger el orgullo de un hombre… ese es el verdadero deber de una mujer- finalizo, antes de bajar con fuerza el bokken.
/Smash!/…/Crack!/
El cuerpo sin vida de Ishi cayó al suelo con un sonido sordo, mientras la enfermera tenía los ojos acuosos al ver dicho acto.
La enfermera no pudo percatarse de la fina sonrisa que adornaba el rostro de Saeko.
Aula de carpintería
La puerta del salón se abrió, mostrando una cabellera negra y otra rosada que ingresaron al lugar. Aunque solo la cabellera rosada empezó a inspeccionar e intentar armar algo con los objetos que tenía alrededor.
-Que hacemos aquí Takagi-san?- pregunto el gordito con lentes.
-Guarda silencio y cierra la puerta con seguro- regaño y ordeno la peli rosa, mientras el otaku cumplía la orden-Oye… crees poder armar algo con esto?- pregunto después de que Kotha se posicionara a su lado.
Hirano observo lo que Takagi le estaba señalando. Desde sierras y martillos, clavos y tachos. Todos estos se encontraban ordenados.
-Quieres que las use como arma?- pregunto el chico con anteojos, mientras su mente empezaba a trabajar.
-Dímelo tú!- refuto la peli rosa, antes de ver como el gordito con lentes se acercaba a las herramientas
-Una pistola de clavos- se dijo a sí mismo el otaku con lentes en un susurro, antes de empezar a agarrar las cosas en el lugar y empezar a murmurar.
-Y bien?- pregunto impaciente Saya al no recibir una respuesta-(De todas las personas con las que podía haberme atascado en todo esto, me toco el gordito)- pensó para sí misma.
-Ah? Si!- respondió rápidamente Kotha saliendo de su trance- Podre construir algo, pero necesitare tiempo- menciono, antes de empezar a construir su pequeño proyecto.
Agarrando una caja de clavos, varias tablas de maderas, una sierra de mano y varias otras cosas que le servirían.
/Pam!/
El golpe en la puerta atrae la atención de la peli rosa que observa como los no muertos empezaban a agruparse en el pasillo.
-Un contenedor de gas pequeño, clavos y varios soportes- murmuro el otaku, mientras los cristales de su lente adquirían un brillo extraño y su voz se tenía un tono de mayor confianza. Sin dar descanso a su construcción Hirano, empezaba a darle forma a su proyecto improvisado ignorando su alrededor.
-Que no ves que vienen!- exclamo apurada la peli rosa- Porque suenas tan despreocupado!?- seguía exclamando, pero sin recibir una respuesta- Me estas escuchando!?- pregunto.
El pelinegro habiendo terminado su "Arma", lo carga antes de empezar a apuntar a la nada e intentar sentir el peso de la misma- Debe tener unos 4Kg, como los antiguos rifles de asalto- empezó a decir Kotha- la mira esta levemente desviada y no puedo estabilizar mi postura- menciono mientras arreglaba los pequeños detalles de su arma, ignorando a su alarmada compañera. Una sonrisa bastante extraña apareció en el rostro de Hirano, al ver unos pedazos de madera en el suelo.
-Oye!- decía realmente alarmada la peli rosa al ver como los muertos andantes estaban por forzar la puerta, pero el gordito ignoraba su alrededor al estar armando su "arma". Al final la puerta cedió, dejando pasar a los no muertos-HIRANO!- grito Saya con terror, antes de ver como varios clavos se enterraban en los cráneos de "Ellos".
-Gotcha!- dijo el otaku, empuñando su pistola de clavos recién construida y totalmente funcional- Te tengo- decía mientras disparaba a los no muertos.
Saya iba a reclamar algo, pero prefirió guardar silencio.
-Rápido! Takagi-san, agarra los clavos, algunas herramientas y guárdalos en una bolsa!- dijo el otaku a la peli rosa.
-Acaso me estás dando órdenes!?- exclamo con el ceño fruncido.
Hirano miro a Saya con una expresión tan maniática, que la peli rosa nunca creería ver en el chico con lentes. Pero la expresión de Kotha cambio abruptamente a uno amable y raramente con un aura sumisa.
-Por favor?- dijo suavemente el pelinegro, mientras Takagi tenía una gota en la nuca por lo raro que era su compañero.
Habiendo agarrado todo lo necesario, al ver que tenían pase libre para poder escapar, ninguno de los dos se quedó en el aula de carpintería.
Aula de Economía del Hogar - Treinta minutos después de la marcha de Issei
En el lugar, ambas entradas estaban tapadas por las sillas y mesas movibles, mientras dos mujeres se encontraban en la habitación.
-Se está tardando mucho- decía una muy preocupada Kyoko, que se encontraba caminando de un lado a otro-Y si lo mordieron! Y si también se lanzó desde la azotea, para no convertirse en uno de "Ellos"!- comentaba dando sus posibilidades la pelirroja. Todo eso bajo la atenta mirada de Miku.
-Ya cálmate- menciono la peli naranja- Ise-kun estará bien- decía tranquilamente. Ella se encontraba sentada en una de las mesas fijas del lugar.
La escena en si era bastante rara, cuando se supone que el adulto debería estar tranquilo en situaciones extremas y el joven estar perdiendo los estribos… la situación actual era totalmente invertida.
Quince minutos después de que Issei se marchó, la profesora Kyoko empezó a desesperarse por el bienestar del castaño. Si bien Miku también se encontraba preocupada, se mantenía lo más serena posible confiando en el muchacho que amaba.
-Como estas tan segura!- dijo la pelirroja, rematando contra la Yuki.
-No lo estoy!- refuto la peli naranja- También estoy preocupada, pero confió en él- menciono antes de mirar a la profesora a los ojos- Así como el confía en nosotras- menciono seriamente, haciendo que la pelirroja se quede quieta en su lugar- o acaso lo que me dijo hace unos minutos, fueron palabras vacía sacadas por todo este problema?- pregunto frunciendo el ceño.
Kyoko levanto una de sus cejas, al escuchar la afirmación de la peli naranja- Utilizaras eso, en mi contra?- pregunto, sintiendo la extorción de Miku.
-Quién sabe?- fue la simple respuesta de la peli naranja.
/Toc!/Toc!/Toc!/
Leves golpes en la puerta, atrae la atención de ambas que a gran velocidad empezaron a desarmar su improvisada barricada.
Abriendo la puerta, ven el color miel de aquellos ojos que tanto las tenía preocupadas.
-Issei!- exclamaron ambas, mientras Miku se abalanzaba sobre el castaño-Baka!- dijo mientras golpeaba suavemente el pecho del mismo.
-Regrese- dijo suavemente el castaño, acariciando la cabellera naranja de Miku y la abrazaba.
-Te tardaste- menciono Kyoko, mientras se ajustaba los lentes e intentaba sonar tranquila.
-Sabes lo que tuve que aguantarla?- dijo la peli naranja, mientras señalaba a la profesora que desvió la mirada avergonzada- a cada rato daba situaciones en la que estabas en peligro!- menciono sin tapujos.
-Tan poca fe tenías en mí?- dijo falsamente ofendido el muchacho sonriendo, aunque la pelirroja tenía el rostro avergonzado- bueno, basta de esta cháchara- dijo intentando cambiar el tema.
-Cómo puedes estar tan tranquilo en esta situación?- pregunto una voz detrás de Issei.
Miku y Kyoko se fijaron en la propietaria de dicha voz, para ver a una joven de pelos castaños.
-Rei Miyamoto- dijo la pelinaranja, mientras abrazaba de manera posesiva al castaño- Era ella, quien se encontraba en la azotea?- pregunto, mirando fijamente a la recién nombrada.
-Se conocen?- pregunto Issei, viendo el comportamiento de Miku antes de negar con la cabeza- no importa, ahora hay que pensar en cómo salir de la academia- menciono.
-Podemos usar mi auto- dijo la pelirroja- cabremos perfectamente- menciono.
-Bien, tienes las llaves contigo?- pregunto el castaño antes de ver como la pelirroja ponía un rostro pensativo.
-No… los deje en la sala de profesores- menciono Kyoko.
-Entiendo, entonces tendremos que ir por las llaves- menciono el castaño mientras se giraba a ver a Rei que parecía estar un poco cohibida ante la insistente mirada de Miku- mejor pongámonos en marcha- ordeno Issei.
Pasillos de la academia
/Tap!/
El sonido de algo impactando se escuchaba en el lugar.
Cerca de allí, una peli rosa se encontraba lanzándole unos trapos húmedos a los Zombies, mientras estos no reaccionaban ante los constantes impactos. El pelinegro, estaba confundido por las acciones de su compañera.
-Que estás haciendo?- pregunto Hirano, observando como la peli rosa mojaba otro trapo.
-Mantén silencio- dijo Saya, mientras lanzaba el trapo a uno de los casilleros del lugar.
/Tam!/
El sonido del impacto se escuchó por todo el pasillo, y la peli rosa observo como los Zombies se dirigían hacia la dirección donde se originó el sonido.
-Viste eso?- pregunto Takagi sin dirigirle la mirada a su compañero- Si algo los golpea, no lo sienten. Al parecer los nervios que dan el sentido del tacto se mantienen muertos, pero si escuchan algo reaccionan al instante- comento, antes de observar algo peculiar- y parece ser que son ciegos también- dijo, observando como uno de ellos impactaba constantemente con el casillero.
-Y qué pasa con el calor?- pregunto el otaku.
-Lo averiguaremos en otro momento- Dijo Takagi parándose y acomodando la bolsa que llevaba consigo- Vamos!- ordeno.
-Enserio saldremos afuera?- pregunto Hirano un tanto preocupado.
-Porque preguntas?- contesto con otra pregunta la peli rosa.
-Bueno… no soy buen corredor- Respondió un poco avergonzado.
-Y esa es la razón, del porque estas gordo- dijo la peli rosa a modo de regaño. Cuando iban a marchar, Takagi retrocede un paso con un rostro de sorpresa.
Hirano miro en la misma dirección de la peli rosa y vio una gran cantidad de "Ellos" acercándose.
En otra parte del pasillo
Saeko y Shizuka estaban corriendo y alejando a todos los Zombies que se acercaban, aunque solo Saeko los alejaba, ya que Shizuka solo la estaba siguiendo.
-Llegar a la sala de maestros, es realmente complicado- dijo la peli morada, tras acabar con varios de "Ellos" para obtener lo que estaban buscando.
-Es que allí guardan sus llaves, los que tienen auto- dijo la profesora Marikawa.
Saeko solo continuaba con su marcha, pero de golpearlos solo empezó a empujarlos a los lados.
-Por qué no los matas?- pregunto la enfermera- Debería ser sencillo para usted, Busujima-san- menciono a la Kendoka.
-Golpearlos y empujarlos dan el mismo resultado- menciono la pelimorada- solo evitamos ser rodeados, deteniéndolos por unos momentos- explico Saeko- No lo parece, pero tienen una gran fuerza y si la atrapan, es difícil que puedas escapar- finalizo.
-Eso es increíble- dijo la Rubia caminando, antes de tropezar y caer, mientras sus grandes pechos se movían con brusquedad en el proceso- Eh?- fue el monosílabo que utilizo la enfermera- que paso? Moo~- dijo adorablemente la rubia.
-Eso pasa, porque sus ropas no le permiten moverse correctamente- dijo la peli morada antes de agacharse y agarrar la falda de la profesora.
-Qué haces?- pregunto Shizuka, antes de observar como la kendoka empezó a rasgarla hasta que se viera la línea de su ropa interior violeta- Era de marca!~- dijo en un berrinche la enfermera.
-Que es ms importante? Su vida o su ropa?- pregunto Busujima, haciendo que Shizuka dejara de quejarse.
-Ambas- dijo de manera infantil la rubia. Saeko solo suspiro.
En ese momento ambas escuchan un ruido fuerte y por la dirección la peli morada piensa que proviene del mismo lugar a donde se dirigían. Rápidamente retoman su camino, con el pensamiento de que son más sobrevivientes.
De vuelta con Saya y Hirano
Hirano se encontraba disparando su pistola de clavos, que a pesar de los pensamientos de Takagi, era efectiva.
-Demonios, esto se complica y así no podremos investigar su conducta- se quejaba la peli rosa, pues las cosas no estaban saliendo como ella quería.
-Podrías luchar también, Takagi-san?- pregunto el gordito a su compañera.
-Y porque debo hacer algo como eso?- contesto preguntando la peli rosa, con un tono enojado.
-Es que, nuestra munición está por agotarse- explico el otaku.
-Y qué? Debería funcionar si lo haces más rápido- dijo Saya, mientras Hirano solo se aguantaba el griterío de su compañera sin dejar de disparar.
-Pero son demasiados y hay uno detrás de ti- le dijo el gordito, mientras señalaba un Zombie.
Saya giro la cabeza y se encontró de cara con uno de "ellos", ocasionando que esta lanzara un grito de terror tan fuerte, que se escuchó en gran parte de la academia. La peli rosa empezó a retroceder- H-Hirano?- dijo a su compañero.
-Ahora no puedo- dijo el otaku, quien se había quedado sin clavos.
Takagi, retrocediendo se queda sin salida al chocar con uno de los estandartes que tenía la academia, rompiendo el frágil cristal y echando varios objetos al suelo. La peli rosa tropieza y cae al suelo.
-Aléjate, Aléjate!- Saya empezó a lanzarle cosas al zombie, que ni se inmutaba. Desesperada empezó a mirar a los lados, en busca de algo que pudiera utilizar contra el muerto caminante y evitar ser devorada, para luego notar la bolsa con las herramientas que traía consigo.
En ese momento Saeko, Shizuka e Issei y compañía llegaron al lugar, solo para poder ver como la peli rosa agarraba un destornillador eléctrico e incrustaba el mismo en el cráneo del muerto andante.
Issei vio el cómo Saya perdía la compostura momentáneamente y empezaba a llorar pidiendo por su madre.
-Déjenme el lado derecho a mí- pidió la peli morada a los presentes, mientras se abalanzaba contra los Zombies.
-Yo me encargo de la Izquierda- dijo la castaña, atacando a todos los Zombies de su lado, siguiendo los consejos de Issei para acabarlos.
Mientras tanto, el castaño se acercó a la peli rosa junto con Miku- Oye, ya está, tranquila… ya paso- decía Issei intentando calmarla, solo para sentir como esta se aferra a él sin dejar de llorar, Issei solo atina a acariciarle la cabeza, mientras dejaba que se desahogue.
Kyoko se acercó a la rubia- Marikawa-san, es bueno saber que se encuentra bien- menciono.
-Kyoko-Chan!- dijo la enfermera, abrazando a su compañera de trabajo haciendo que sus pechos choquen entre sí- Sabes esas cosas aparecieron de la nada y si te muerden, te conviertes en uno de "Ellos"- menciono inocentemente la enfermera.
-Sí, lo se Marikawa-san ahora suélteme por favor- pidió la pelirroja, mientras intentaba separarse de la rubia. Logrando soltarse del abrazo, Kyoko mira a los adolescentes que se encontraban luchando contra los no muertos- Por el momento dejemos que se encarguen ellos- menciono.
Saeko, estaba moviéndose con habilidad entre los zombies mientras atacaba con su bokken a los mismos.
Golpeando con fuerza en la cabeza de uno, este cae pesadamente al suelo. La pelimorada entonces, da un salto y empieza a girar en el aire, golpeando a más de "Ellos" en el proceso.
Rei estaba en una situación similar a la pelimorada, pero se notaba que sus habilidades no estaban a la par de la heredera Busujima.
Miyamoto, dio una estocada rápida al cuello de uno de "ellos" dejándolo caer inerte al suelo, antes de pasar al siguiente, empezando a acabarlos uno por uno.
Issei, vio que la cantidad de "Ellos" en el lado de Rei seguían aumentando, por lo que deja a la peli rosa a manos de Miku y va a ayudarla.
Agarrando el cuchillo de cocina que tenía consigo, corre en dirección de Miyamoto- Rei! Agáchate!- ordeno.
La castaña mira a Issei, para verlo correr en su dirección. Haciendo caso al castaño, Rei se agacha solo para ver como el cuchillo de Issei, pasa por sobre su cabeza impactando en la cabeza de uno de "Ellos".
Hyodo entonces agarra al zombie, y lo utiliza como un ariete, empujando a varios de "Ellos".
Quitando el cuchillo del cuerpo del cadáver, Issei da unos pasos hacia adelante empezando a dar ataques certeros a los cuellos de "Ellos".
Dos estaban posicionándose detrás del castaño que se percató de eso, así que se agacha agarrando una de las piernas del Zombie que tenía enfrente y con una fuerza sobrehumana gira sobre su eje utilizando a uno de "Ellos" como arma, haciendo que la cabeza de su "Arma" impacte con la cabeza de los otros dos.
Los dos muertos caminantes que se encontraban detrás de Issei soltaron el grotesco sonido de sus cabezas rompiéndose, mientras que el Zombie que tenía en la mano impacto con la pared con tal fuerza que se pudo apreciar como el cráneo del mismo se abría, dejando ver el cerebro descompuesto del mismo.
Issei entonces vuelve a empuñar su cuchillo de cocina en aquella peculiar posición, para volver a abalanzarse contra los muertos andantes.
Todos los que vieron esa pequeña acción, simplemente guardaron silencio por el asombro.
Miyamoto entonces se une con Hyodo, y ambos empiezan a acabar con todos los Zombies que se acercaban al grupo.
Saeko observo la forma de pelear de Hyodo, y con el conocimiento que poseía sobre estilos de pelea, se llevó la sorpresa de que la postura que usaba cuando sostenía el cuchillo, era la que utilizaban los Samurái experimentados.
Minutos después
Observando que todos "ellos" fueron exterminados -Oigan! Entren a la sala de profesores rápido!- ordeno el castaño.
Hirano se acercó para ver el estado de Takagi, pero es empujado por Rei antes de chocar con uno de los pechos de Shizuka, para al final quedar en el suelo.
-Vamos viejo, entra!- dijo el castaño, apurando al otaku.
-Hai!- dijo Kotha, parándose rápidamente e ingresando al salón.
Dentro del lugar, Rei se encontraba hablando con la peli rosa, quien ya se encontraba en un mejor estado.
Hirano e Issei, empezaron a apilar cosas en la entrada para evitar que los Zombies entren.
-Traje conmigo a la enfermera Marikawa- dijo la peli morada llamando la atención de todos- Soy Saeko Busujima, de la clase 3-B- se presentó al castaño, que se encontraba bloqueando la entrada.
-Eres la que gano las nacionales, el año pasado verdad?- menciono la castaña acercándose a la peli morada- Soy Rei Miyamoto, de la clase 2-B un gusto conocerte Sempai- menciono con la misma intención de presentarse.
-Yo soy Yuki Miku de la 2-D, un gusto conocerlos!- se presentó la peli naranja, acercándose.
-Hirano Kotha, 2-B- se presentó el Otaku.
Issei simplemente miro al grupo, sonriendo levemente al ver como tenían un pequeño momento de tranquilidad en medio de todo el caos que había en la academia.
-Yo soy Issei Hyodo, de la clase 2-B- se presentó el castaño.
Después de esas pequeñas presentaciones, un silencio azota al grupo, pero no era incómodo para ninguno, aunque una persona empezó a temblar.
-Porque se ponen tan amigables!- exclamo con furia la peli rosa, al ver el tranquilo ambiente que se había formado- Porque la llamas "sempai", repetiste un año así que tienes su misma edad!-seguía diciendo con enojo señalando a Rei, mostrando un estado que Issei conocía muy bien- No se burlen de mí!- exclamo aún más fuerte al observar las miradas que recibía- Yo soy una genio, si me lo propongo ninguno de ustedes me superaría, yo soy… Yo soy…- guardo silencio al sentir una extraña calidez rodearla.
Issei la rodeo en un abrazo con la intención de calmarla, cosa que funciono, ya que empezó a sentir humedad en su pecho, cortesía del silencioso llanto de Takagi que dejaba salir toda su frustración.
-(Al menos, no ha perdido la cordura)- se dijo mentalmente el castaño, mientras intentaba reconfortar a la peli rosa-(Ninguno de ellos)- dijo mirando a las personas a su alrededor.
Varios minutos después
El grupo se acomodó en la sala de profesores para poder descansar.
Issei se encontraba apoyado hacia la ventana mirando el exterior de la escuela, observando como los muertos caminantes recorrían el patio, matando a los alumnos que salían.
Shizuka se encontraba acostada en una de las mesas, con Rei mirando el televisor a lado.
Kyoko se encontraba recostada por la pared, mientras miraba al Hyodo. Retazos de la charla que tuvo con Miku saltan a su mente, sonrojándose un poco.
Saeko por su parte se encontraba sentada en una silla, observando su bokken y cada tanto, dirigía su vista al pensativo castaño.
-Te encuentras bien Takagi-san?- pregunto Hirano, que se encontraba parado frente a la puerta del baño- Takagi-san?- pregunto nuevamente, para luego ver como la puerta se abría-… lentes?- dijo sorprendido al observar el nuevo detalle en la peli rosa.
-Sí y que?- dijo la peli rosa, lanzándole la toalla que tenía en su mano en el rostro- Mis lentes de contactos se perdieron en medio de todo ese embrollo- menciono yendo junto a Issei.
-Ise-kun- dijo la peli naranja pasándole una botella de agua al castaño, mientras algunas de las mujeres fruncían el ceño ante el mote cariñoso que utilizaba Miku con el castaño.
-Gracias- dijo el castaño agarrando la botella de agua- Oiga Kyoko!- llamo Issei sorprendiendo a la mencionada y a los demás por no añadirle ningún sufijo.
-S-Si?- dijo un poco sonrojada, por la confianza con la que le había llamado. Poco sabia, que Issei no usaba sufijos con nadie a excepción de sus padres y ahora con el problema de los Zombies, pues le importaba poco o nada el tema de los sufijos en los nombres.
-Que tan buena es conduciendo un bus escolar?- pregunto el castaño, llamando la atención de todos.
-Porque preguntas?- cuestiono la pelirroja mientras acomodaba sus lentes.
-Pues no creo que un carro normal, sea capaz de albergarnos a todos- menciono con obviedad Issei, mientras la pelirroja sonreía tontamente ante olvidar el pequeño detalle de que su grupo había crecido bastante.
-Cuál es tu plan?- pregunto la peli rosa.
-Bueno, mi plan a largo plazo es ir a Tokio… mi padre que está allí, antes de perder la señal me mandó un mensaje- comentaba el castaño, llamando la atención del grupo- Dijo que allí se armaría el campamento de supervivientes- menciono- Y como sé que ustedes querrán ver si sus familiares están bien y traerlos con ustedes, eso es lo que planeo hacer actualmente… recorrer Tokonosu yendo en la casa de cada uno, en busca de sus padres- informo, mientras muchos asentían a las palabras del castaño.
-Es un buen plan, considerando la situación actual- decía asintiendo la peli morada.
-Pero Tokio está a tres ciudades de aquí- comento Hirano- será complicado llegar allí, cuando salgamos de Tokonosu-
-No realmente- dijo el castaño- Saliendo de Tokonosu, si nos guiamos por el mapa parecerá tres ciudades- empezaba a explicar el castaño- pero solo son dos si pasamos por Kuoh y tomamos camino en Kyoto- menciono.
-Oigan… Miren- interrumpió Miyamoto, mientras aumentaba el volumen del televisor.
-El gobierno ha empezado a implementar medidas de emergencias, contra los motines que han azotado en toda la ciudad, pero se cree que esto no solo se limita a la nación si no a escala mundial- Decía la reportera en la televisión- Hasta ahora se estima unas diez mil muertes en el área de Saitama y las inmediaciones a Kuoh, el gobierno ha declarado estado de emergencia. En estos momentos nos encontramos en los límites a Kuoh - Repentinamente el sonido de varios disparos se escucha- la policía al fin ha decidido utilizar las armas, pero contra quién?- para que luego la cámara enfoque como varios, que se suponían eran cadáveres se levantaban.
Issei y los demás observaban las imágenes en el televisor. Solo Saeko se había percatado de que el castaño parecía estar esperando algo.
-Esos son la Jieitai (Fuerza armada de Japon)- dijo Hirano, mientras observaba el televisor.
-Helicópteros militares, están aquí para ayudarnos- Decía la reportera intentando transmitir esperanza a través de la tele. La cámara mostraba, como el helicóptero empezaba a descender hasta quedar detrás de la barricada creada por la policía.
Después de eso, la señal se pierde.
-La Jieitai se está moviendo, para ayudar a un grupo de civiles aleatorio?- dijo incrédula la peli rosa.
-Eso es bueno no?- Dijo esperanzada la joven Miyamoto, mientras miraba a su amiga de la infancia.
-Sí, esto es muy bueno- respondió positivamente al pelinegro con lentes.
Saeko entonces se levantó de su lugar y se acercó al castaño. Ella era la única que se estaba percatando de la expresión enojada del castaño.
-Me explicarías, por qué estas así?- pregunto la peli morada, haciendo que el castaño le mire.
Issei rápidamente calmo su enojo- Solo diré que, estos muertos que nos rodean- empezó suspirado- Sera el menor de nuestros problemas, si salimos de Tokonosu y ellos se encuentran en los alrededores- finalizo.
Saeko solo miro seriamente al castaño, mientras pensaba en sus palabras.
A que se refería con ello, pues solo el tiempo lo diría. Aunque de algo estaba segura. Por la forma en que Issei lo había dicho, no le iba a gustar.
Hasta aquí el cap… Forzado realmente.
Últimamente no estoy teniendo tiempo y la inspiración parece no llegar.
Así que este es el cap dos del fic! Bueno a decir verdad es un poco complicado, ya que los próximos cap se mantendrán acorde al cannon, hasta el cap de la casa de la amiga de Shizuka…
Alli cambiare algunas cosas, pero eso será para mas adelante.
Aunque como dije, la mayoría de la línea de tiempo, se mantendrá acorde al cannon con algun que otro detalle cambiado.
Ahora díganme que tal me salio el cap… no enserio díganme que no se… personalmente a mi me agrado como me quedo, pero seria bueno saber la opinión de Ustedes.
Si tienen algo que acatar, que resaltar o algo. Dejenmelo en sus reviews.
Ahora a los Reviews.
Colocolo4178: Gracias viejo y bueno, no se me ocurrio un mejor relleno juez juez.
Y sobre lo de Rias… bueno… creo que ya me decidi… y tienes razón en lo ultimo aunque, personalmente no me parece un estorbo (Estoy hablando de Rei).
Wolf1990: Gracias viejo y aquí tienes el cap.
James Anderson: Se adelantó la salida del cap… bueno dime si te gusto.
Guest 1: Aquí tienes el cap, espero te guste.
Guest 2: Pues aquí tienes.
XxREYxX: Gracias vieo y aquí tienes el cap, espero lo disfrutes.
Manuelhector09: Ciertamente, tienes razón. Pero tampoco es bueno dejar al lector esperando mucho. Es algo que no me agrada, por eso doy mi mejor esfuerzo para no pasar de dos meses en cada fic. Espero te agrade el cap.
Aten92: Jajajaja Gracias viejo, y bueno el verdadero desmadre para Issei empezaría cuando consiga a sus compañeros de batallas. Y sobre lo de "Ddraig y Albion" o en el caso del Ddraig. Conoces aquellas películas o historietas donde el portador tiene cierta conexión con sus espadas. Pues seria algo asi, como un sexto sentido que se camufla con la imagen de Ddraig.
Jajaja, si yo entiendo. Y Bastante de hecho Xd.
Y Ciertamente, tendrán algunas cualidades especiales. Pero eso lo sabremos en caps futuros.
Calma, Calma… Lo de Rias ya esta solucionado, estuve hablando con unos amigos partiendo de situaciones amorosas y creo que ya me decidí.
Aquí tienes el cap, espero te guste.
Guest 3: Gracias y aquí tienes.
Coalt9: Jejeje no duro mucho, y sobre los Gremory… si se los volverá a ver en un futuro. Es algo que empezara después del cannon que tiene HOTD. Gracias y aquí tienes el cap.
Slimhdez487: Jejeje Gracias y aquí tienes el cap, espero te guste.
Herob2301: Jejejej Gracias viejo y bueno, pues a mi tampoco me gusto que la profe del primer cap murirera.
En parte tienes razón, pero habrá momentos donde Issei será el tio mas despreocupado del grupo.
Jejeje y see será algo asi. Issei se contiene por el momento, ya que no tiene a sus compañeros de batalla y no puede explayarse al cien.
Y si intentare terminar una línea… Un objetivo al cual el grupo querra llegar.
Gracias y aquí tienes.
Pues eso fueron todos los Reviews, espero les guste el cap y si encuentran algo díganmelo.
Se despide con el teclado
MDRC97 fuera…
Chau chau.
P.D.: Simplemente nose como me salio el cap.
P.D.D.: Proximo fic a actualizar. Un legado Legendario.
Límites de Kuoh
Aquel Black Hawk que había mostrado en la televisión, ahora se encontraba en el suelo con los motores apagados, mientras que los soldados que se encontraban dentro se mantenían disparando a los Zombies que se acercaban a ellos.
Las torretas de las naves aéreas cumplían perfectamente la función de repeler a los atacantes.
Uno de los hombres se baja de la nave, dejando a su equipo encargarse de la amenaza. Por su apariencia, se daba a entender que era el líder. Las botas militares especiales para todo terreno, un pantalón de cuero negro, una remera de igual color y una gabardina de cola larga con detalles de camuflaje. En uno de sus hombros, la placa de oro con las estrellas correspondiente de un General. Y en el brazo de la gabardina, el grabado de la imagen de aquel demonio se encontraba. Aquel hombre tenía una máscara táctica.
Acercándose a los policías del lugar, que anteriormente se encontraban repeliendo a los no muertos, el hombre levanta una mano- Quien de ustedes esta cargo?- pregunto a los guardias civiles, con la voz alterada por la máscara.
Un adulto de unos treinta años se acerca al extraño militar- Yo estoy a cargo- respondió, antes de entender que fue un error el haber contestado.
A gran velocidad, el militar de extraña apariencia desenfunda una pistola CZ-75 y jalando el gatillo la bala impacta entre ceja y ceja de líder de los policías.
-Ya no lo eres- respondió tranquilamente el hombre con la máscara táctica. Después de eso, dos personas más se ponen a lado del militar, uno a cada lado, portando una máscara táctica de un diseño diferente.
Sus subordinados, que portaban unas Ak-74u, empezaron a abrir fuego contra el resto de los demás protectores civiles, sin darles tiempo de poder protegerse.
Todos y cada uno de los policías perecieron ante esos extraños militares.
-Como esta todo en el frente- decía el líder de aquellos hombres.
-Ya está por terminar el trabajo, se puede encargar solo- menciono el de la derecha, que se quitó la máscara. Su pelo negro bailo libre después de liberarse.
-Je, esto no es divertido. Los muertos son fáciles de volver matar y no hay quien nos haga la contra- decía el otro, que también empezó a sacarse el casco táctico. Unos ojos verdes y el cabello castaño totalmente alborotado.
-Sera mejor que cambies esa actitud, en estos momentos la organización no sabe que estamos aquí- menciono el hombre de la máscara, que empezó a marchar nuevamente hacia el helicóptero.
-Pero si había gente de televisión grabando, no dará eso la información necesaria a los viejos para que sepan que salimos de la organización- comento el pelinegro, mientras empezaba a seguir a su líder.
-Esa cadena solo era para la ciudad de Kuoh y Tokonosu, en estos momentos los lideres están por Tokio intentando salvar sus pellejos- comento el castaño.
Volviendo al helicóptero, todo el equipo sube, mientras el líder pone una mano en el hombro de su subordinado que estaba en la torreta acabando con los Zombies.
-Ya nos vamos?- pregunto el hombre que estaba en la torreta. Este tenía un casco de piloto.
-Así es, así que vuelve a tu posición Euclid- dijo el líder, mientras el hombre soltaba la torreta y volvía al asiento del piloto- Crom, Grendel… nos vamos- dijo el hombre mientras se retiraba la máscara.
-Rizevim, donde vamos ahora?- pregunto el piloto.
-Llévanos a Tokio, tenemos que guardar las apariencias- dijo el hombre quitándose completamente su máscara.
Sus pelos platinados empezaron a bailar a consecuencia del viento, mientras miraba con sus ojos azules la masacre que había formado.
El lugar donde habían estado, no solo había cadáveres de los policías y zombies que habían matado. Varios de los inocentes que intentaron sobrevivir se encontraban allí muertos por heridas de bala, incluso el grupo de las noticias, se encontraban allí muertos.
Sea cual fuese el motivo de ese grupo, una cosa era seguro. Sus intenciones no eran el ayudar a los demás.
