Capitulo tres.

Milo había pasado cercas de una hora en la cabaña de la amazona. Quiso darle su tiempo y que ella pudiera estar un poco más tranquila. La sentía estremecer entre sus brazos.

- ¿quieres que hablemos? - quería tener tacto para poder afrontar aquella noticia con la mujer. Tal vez fue intenso y explosivo su comportamiento ante la revelación. Eso le pasaba a menudo, pues ella no reunía la fuerza suficiente para mirarlo a los ojos y pedir una disculpa. El lo sabia, años de estar con aquella mujer, de carácter "difícil" lo hacia cada vez más, un reto para el y eso le encantaba a el escorpión. - yo no se que más decir... Esto es sorpresivo, Lo admito, pero no tengo miedo de afrontarlo, claro, ¿si es que quieres?- Shaina detuvo un poco la respiración ante la afirmación de el griego.

- !por supuesto que quiero!-la amazona le miro directamente a los ojos y sus esmeraldas brillaron con seguridad. -Milo, nunca he tenido nada, ahora la vida me ofrece la oportunidad de tener alguien más a quien amar, proteger y criar - el tono de su voz tenía esa calidez que pocas veces la dejaba al desnudo.

El dorado de escorpión sintió el aliento tibio y con aroma a manzana de ella golpearle el rostro y con esa declaración, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, teniendo una extraña sensación de "felicidad". Esa era la mujer de la cual se había enamorado hace años atrás.

-bueno, pues ¿qué esperamos?, hay una nueva vida por venir y será mejor que empecemos. Yo sé de bebés, lo mismo que Shaka, en cortes de carne. - Shaina rio, nunca se aburría con ese hombre su humor siempre le sacaba más de una sonrisa.

- bueno, habrá que contarles en el santuario, seguramente éste ya era secreto a voces. Lo correcto es que ya lo sepan de boca tuya y mía, pero antes, ven, iremos con June recuerdo que le di un portazo en la nariz- suspiró y Milo la estrechó de nuevo en sus brazos.

Cercas de las barracas...

Sentada bajo la sombra de un árbol y con la cara de boxeador al final de el décimo round, June y Shun, trataban de detener la hemorragia nasal que la puerta de Shaina le había propiciado.

-aun te duele June? - el gentil caballero de Andrómeda dudó en cuestionar aquello

- sólo cuando me rio - fueron las palabras de la etíope. - pero estoy mejor, ya no veo doble y no me punsa, es más, ni siento nada- el caballero de Andrómeda hacia un mohín de repulsión ante la imagen de su novia.

Después de unos instantes, tanto la cobra como el escorpión se acercaron a la pareja. June sin meditarlo, se levantó y fue a dónde la pareja, tomando a Milo por los brazos. -Shaina, que bueno que vienes, la verdad es que me quedé muy preocupada por tí... -el escorpión la miró unos instantes totalmente descolocado.

- June, Shaina está a tu izquierda, yo soy Milo... ¿Seguro que estás bien? -

- ah!, Milo disculpa, ya decía yo que Shaina estaba exagerando con el ejercicio, tus músculos son... - no pudo terminar por que Shaina le apartaba de su novio justo cuando June comenzaba a agasajarse con el escorpión tentandole , cada músculo a el griego.

-hey, hey!, acá estoy, no tienes que hacerte la ciega para toquetear a mi novio, ¡qué digo novio!...- tragó grueso y miro a el escorpión - !al padre de "mi hijo"! - Shun quedó mudo y June le miró el vientre a la amazona, que por supuesto ya era más que evidente.

-!hay Shaina, felicidades! - la rubia saltó un par de veces y envolvió en un abrazo a el caballero Escorpio, en tanto Shaina parecía soltar chispas de rabia.

- !óyeme! , ya estuvo bueno poner de pretexto tu golpe, como para darte las tres, con un hombre como MÍ MILO - de nuevo la cobra separó a la camaleón de su amado .

-perdona es que esto es una buena noticia, después de todo valió la pena el golpe-. Afirmaba la rubia

- no es para tanto... -la cobra que no había visto el rostro de June le tomó con ambas manos el rostro para observar mejor. Llevándose un susto al ver aquel rostro totalmente molido, casi de inmediato le soltó y susurró por lo bajo un "por el Olimpo" . En complicidad los caballeros reprimieron la mueca de repulsión. -mira, a Shun le agradará tener en práctica tu padecimiento -

- !¿a mi?! -

- si, si! A tí, estudias para doctor, ¿no? Pues llévala a la enfermería y te haces cargo- exigió la amazona embarazada de cobra. -cuídate y veré más tarde que estés bien - el tono ya fue más sereno casi tierno. Shun y June se despidieron y pronto desaparecieron de aquel lugar.

Tiempo después...

Camus bajó hasta Escorpio en busca de su amigo para entrenar un poco y después acompañarlo a la villa de Rodorio por cosas. Se adentró y pronto saludó .

- Buenos días ¿sigue en el baño? -

-así es, como siempre -

-¿ no es demasiado para que todavía tenga nauseas? -

-En efecto, ¿pero que hago Camus? -

El se llevó las manos hacia la cabellera para alisarla, hacía atrás. De repente la puerta se abrió.

- Camus te he pedido que no utilices esa colonia que huele a mar, no tolero esos aromas, huelen, como a pez... - sin contener, de nuevo regresó a el sanitario a vaciar el contenido de su estómago.

El galo, negó con pena ante la mirada de la cobra que se hallaba inmóvil al lado de el.

-Milo, no se te hace que exageras con eso de los"achaques" por el embarazo?, tu no eres el embarazado- Camus volvió la vista a el sanitario y después a la mujer que lucia, fresca, hermosa y con una poca más de pancita. La tomó de la cintura y le plantó un beso en mejilla en lo que Milo salia de su situación. - te ves hermosa cada día, de hecho estas tan erecta de la espalda,que por detrás, no pareces estar encinta- Shaina se sonrojó al escuchar alagos de parte de el amo de los hielos.

-gracias Camus, es un placer tenerte aquí. Siempre tan sutil y refinado. -

- bueno ya basta, no te aproveches con tu galanteria, bolis de rompope - Milo salió de el baño y fue donde su amada y amigo compartían una amena charla.

-¿lo vez?, estás muy sensible, deja ya tus tonterías y vámonos, queres ir a Rodorio y es casi medio día-

-!ya voy! , pareces mi madre- el griego refunfuño, entre dientes.

La cobra suspiró y negó. - nós vemos después Camus, Marín me espera para detallar su recepción- le dió un beso en la mejilla y después a Milo le tomó el rostro con una mano, para que este le mirara - por favor cuídate y mantén tu mente ocupada, ya hablamos de esto, compraras exactamente lo que DM, te pidió, te veo en la tarde - el griego le sonrió y la tomó por la cintura para darle un beso apasionado que le daba siempre frente a Camus. Habían limitaciones. Pronto se eseparo de ella.

- tu también cuídate y cuida de mi bebé ¿si? - el acarició el vientre y sonrió al sentir movimiento de el mismo. - vámonos Camus. Y así ambos caballeros se perdieron en la salida de el templo de el escorpión celestial.

Continuará...

Bueno, quiero agradecer infinitamente a quien se para aquí para leer. A esos invitados que aun así dejan un coment, !mil gracias!

Y a todas las chicas lindas que me dan ánimos a seguir, es para ustedes este capitulo. Bechos y abrachos ;*