Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, son obra y gracia del fantástico grupo CLAMP.
Mi pequeño Monstruo
Capítulo2: Fiesta de Compromiso
Miró su reflejo, se sentía realmente fastidiado, ¿cómo había llegado a esa situación? No debía haber aceptado, debía haber hecho algo. Odiaba el terno que llevaba puesto, por más que fuera su favorito, lo odiaba; odiaba a Yukito por haberlo convencido de ir a ese lugar con una de sus aterradoras sonrisas amables que, en realidad, no lo eran tanto; odiaba a ese mocoso, porque le estaba quitando a la última mujer importante que quedaba en su vida; y, claro está, intentaba odiarla a ella por haber aceptado, pero, por más que trataba, no podía.
Rememoró el momento en que él había dado el paso crucial, el momento en que el debería habérsele tirado encima y hacer que retirara lo dicho…
Flash Back
-Sakura Kinomoto – respiró profundo antes de seguir - ¿Te casarías conmigo?
Silencio general. Sorpresa general. Tartamudeo general. Después de eso, todo había dejado de ser general.
-¡Xiaolang! Se suponía que aún no era hora – le gritó, desencantada, Meiling.
Touya despertó de repente, lo que había escuchado era, en definitiva, la realización de su mayor pesadilla, estaba hecho una furia.
-Mocoso insolente, ¡no le propongas tonterías a mi monstruo!
Intentó avanzar hacia Shaoran, quien, por cierto, seguía en el piso, esperando una contestación por parte de su adorada novia, contestación que parecía no llegaría.
-¿Lo ves, mocoso? – comenzó Touya, al notar que su hermana seguía parada e inmóvil – no te va a contestar, por lástima, supongo. Dudo que quiera casarse con un…
-¡No le hables así a mi primo! – defendió Meiling - Es un tarado por proponerse de esta manera, pero no tienes que echarle en cara que…
-Acepto.
Fue a penas un susurro, pero todos lo habían escuchado bien.
-¿Qué has dicho, Sakura? – se aventuró a preguntar Meiling, que parecía menos escéptica que el hermano y que el propio Shaoran.
-Que acepto – dijo ella, mirando a su novio, aún desde su posición.
-¡Qué dices? Tú NO puedes casarte, mucho menos con este…
-Sa…Sa…Sakura, tú…yo… ¿de verdad? – preguntó el joven Li, que casi podía asegurar que el corazón se le iba a salir en cualquier momento.
-Acepto, mil veces sí, Shaoran – gritó Sakura y, acto seguido, se tiró encima de un Shaoran que parecía más una estatua, una estatua con la cara del color de un tomate maduro.
Flash Back.
-¡Maldito mocoso! – Exclamó el joven Kinomoto, murmurando un sinfín de insultos.
Salió del baño y se dirigió a la cocina, todavía podía romper un par de platos antes de salir a la estúpida ceremonia esa.
El lugar al que había llegado era bastante elegante, al punto de hacerlo sentir incómodo. Él era una persona simple, un doctor al que no le agradaban las cosas ostentosas y tampoco las fiestas, mucho menos si a la que estaba asistiendo era para hacer oficial el robo de su monstruo. Alguien debería demandar al mocoso y su familia.
-¡Qué bien se ve todo! ¿No lo crees? – preguntó Yukito, quien tenía la misión de controlar a Touya, en vista de que su padre había tenido que salir antes que él.
-Preferiría despellejarme lentamente, sacarme los ojos, cortarme las piernas y, luego, desangrarme hasta la muerte, Yukito – espetó como única respuesta el aludido.
-Es bueno saber que comienzas a tomarte las cosas mejor – sonrió el joven de los lentes, el castaño a su lado se limitó a rodar los ojos.
Examinó el lugar en busca de su padre o su hermana, ninguno estaba por ahí. Sin embargo, pudo reconocer a la prima de su querido casi hermano político; Meiling lucía guapísima en aquel vestido chino de seda roja con pequeños detalles dorados, sus ojos resaltaban aún más y su cabello caía como una cascada de color azabache, hasta el mismo Touya tuvo que admitir que no se veía nada mal para ser familia de ese tipo. A parte de ella, notó que algunas amigas de su hermana paseaban por ahí, bastante más maduras de lo que recordaba, pero todas niñas al fin y al cabo para él. "Hablando de amigas...", sus pensamientos se vieron súbitamente interrumpidos por el anuncio que hicieron: los prometidos habían llegado.
Se le borró cualquier amagué de buen humor, ahora comenzaría la tortura. Los vio entrar juntos, su padre estaba junto a ellos y también la madre de Li.
-La pequeña Sakura se ve hermosa – dijo Yukito, atrayendo la atención de su mejor amigo – ¿No lo crees?
-Puede ser – dijo, tratando de ocultar la sonrisa de orgullo de hermano que tenía en el rostro –
Era cierto que Sakura se veía hermosa en aquel vestido verde que la hacía ver más delicada de lo que ya era y su rostro, ligeramente maquillado, lucía radiante. Cuando los vio, le dijo algo al oído a su novio y corrió hacia ellos.
-¡Hermano! ¡Yukito! Me alegra tanto que estén aquí.
-Luces tan linda, Sakura – le dijo el segundo, provocando un sonrojo en la muchacha.
-¿De verdad? – preguntó avergonzada –
-Claro que sí, ¿no, Touya?
-Bueno Yukito, quizá sea verdad. Pero aunque el monstruo se vista de seda, monstruo se queda – y puso su mejor sonrisa burlona.
-¡Ah! ¡ya te dije que yo no soy un monstruo, hermano! – le reclamó levantando un puño en forma de amenaza.
Antes de poder decir cualquier otra cosa, se aparecieron su padre y el mocoso junto a la madre de este.
-Buenas noches, joven Kinomoto, joven Tsukishiro – saludó la imponente Ieran Li.
-Buenas noches, señora – respondieron al unísono, con respeto.
-Yukito, hijo - sonrió Fujitaka Kinomoto – que bueno que estén aquí disfrutando la fiesta.
-Claro que sí, señor – se adelantó Yukito, antes de que su amigo pudiera hacer un comentario inoportuno – Shaoran, muchas felicidades por el compromiso – se dirigió a un muy sonrojado castaño.
-Gracias – murmuró, bajando levemente la cabeza – Kinomoto – dijo a forma de saludo, iniciando una batalla de miradas.
-Li – respondió de igual forma, acribillándolo con sus ojos.
El ambiente se tensó y Sakura soltó una risita nerviosa.
-Eh, vamos con los demás invitados – lo jaló para evitar cualquier inconveniente.
Pronto también se despidieron Fujitaka y la señora Li, que al parecer tenían que seguir saludando a quién sabe que personas. El tiempo pasaba lento y el aburrimiento se apoderó del alto castaño, mucho más aún cuando por alguna extraña razón la mocosa Li, nuevo apodo de Meiling, fue corriendo hacia ellos y jaló a Yukito sin dar explicaciones. Todo su aburrimiento se cortó cuando anunciaron que los novios y los padres dirían algunas palabras. Comenzó Ieran Li, anunciando cuán encantada estaba con la idea del casamiento de su hijo con una joven tan adorable como Sakura Kinomoto; le siguió Fujitaka, emocionado por la idea de tener por familia a alguien como Shaoran Li, quien era, sin lugar a dudas, un hombre excelente; entonces, llegó el turno de Sakura.
-Buenas noches, gracias por asistir a esta humilde reunión – dijo la joven, bastante sonrojada – quiero agradecerles que estén conmigo para compartir mi felicidad, que se ha hecho oficial al saber que Shaoran y yo tenemos…un futuro juntos – miró a los ojos a su novio – soy la mujer más afortunada por tenerte conmigo, Shaoran. Y sé que nunca nos separaremos.
Dicho eso, le dio un corto beso en la mejilla al castaño, que casi se desmaya. El mayor de los hermanos Kinomoto solo estaba tratando de ser fuerte, tenía que aguantar.
-Yo…buenas noches – el chico tuvo que carraspear un poco antes de proseguir – agradezco mucho la presencia de…todos, significa mucho para nosotros – se produjo un corto silencio, demasiado incómodo para Shaoran – yo… - suspiró y miró a Sakura, esta tomó su mano con ternura y el sonrió – solo…soy demasiado feliz.
Y ese fue el momento del "Ohhh" general por parte de las chicas presentes, que solo provocó poner más rojo al tímido muchacho. Parecía que seguiría hablando, pero el hermano de la novia no pudo quiso saber más, necesitaba aire.
Realmente, se sentía asfixiado. ¿Por qué tanta ternura? ¿Por qué tanta felicidad? ¿Qué no era obvio que en algún momento el compromiso se iba a romper? Mordió sus labios, no terminaba de confiar en Shaoran. Iba a lastimarla, lo sospechaba…se esforzaba en creer que así sería, porque de otra manera, no habría razón para dudar. El aceptar que ese chico que tomaba a su hermana de las manos tiernamente y sonreía como estúpido perdidamente enamorado cada vez que la veía, aunque fuera con su peor apariencia, era perfecto para ella, era renunciar. Renunciar a aquello que se había esforzado en resguardar por tantos años.
Suspiró y salió a los jardines de la gran mansión donde se encontraba. Se decía que debía resignarse, que debía aceptar la felicidad de ese monstruo problemático. Quizá…
-Auch – a penas alcanzó a tomar del brazo a la persona con la que había chocado, todo por andar pensando sandeces.
-Lo lamento – se disculpó poco cortésmente.
-No…hay problema – la voz quebrada de la mujer a la que aún sostenía por el brazo le llamó la atención.
-¿Se encuentra bien?
El bichito de la curiosidad le hizo mirarla más atentamente. Iba con un vestido corto color lavanda y el cabello le cubría el rostro, pero no podía evitar que se notara que estaba en mal estado.
-Sí, sí – se apresuró a decir la muchacha – Yo solo… - levantó el rostro y se lo quedó mirando con los ojos bien abiertos - ¿Touya?
El aludido abrió los ojos ligeramente, ¿era quién creía que era?
Continuará.
Aloha ~ !
Buf xD...bueno, al fin terminé este capitulo. En serio, creí que nunca lo terminaría, no sé porqué, pero se me hizo difícil =S y aún ahora no me agrada mucho como quedó, pero espero que les guste a ustedes, aunque sea un poco.
¡Muchas gracias por sus rewiews! Son tan lindas! En serio, los rewiews son lo mejor que una fanática enamorada de Shaoran Li que publica sus humildes historias puede recibir, así que por favor no dejen de hacerlo *w* ~ Y también a los que leen anónimamente, todas sus visitas son muy valiosas :)
¿Alguien sabe quién es la misteriosa chica? Algo predecible, creo. Ya lo confirmarán al otro viernes, de todas maneras. Buf, estoy cansada y tengo trabajos de matemática que terminar -w-U...así que me voy retirando. Muchos saludos a todos!
