Love Live Sunshine!

El avatar de fuego

Disclaimer: Love Live! Pertenece a su creadora Sakurako Kimino y a ASCII media works junto con Sunrise.

NdelA: Viene de nuevo. No diré mucho porque ando desvelada por ver el First Live ayer y traigo unos feels entre de tristeza por lo de Rikyako, de desprecio por los que se ríen de eso y de cariño por el proyecto y sobre todo por las seiyuus. Tal vez me tomé unos días para que estos feels disminuyan.

— o —

Mi primer amigo parte 2

—Papá no va a creer cuando le cuente que conocí al avatar y somos amigos —la niña de cabello castaño decía alegre a su lado—. Tengo que presentarte a papá y a mi mascota.

—¿Ah? ¿Tienes una mascota? —preguntó curiosa—. ¿Cómo es? —quiso saber.

Chika nunca había podido tener una, Mito-oneechan le decía que no podía tener una mascota porque era demasiado descuidada para eso.

—Es un lobomurciélago —dijo orgullosa—. ¿Los conoces? —Chika negó con la cabeza—. Papá dice que son difíciles de domesticar pero yo tengo uno —volvió a repetir orgullosa—. Se llama Yon.

—¡Quiero conocerlo! —exclamó la niña y You tomó su mano para llevarla a su casa y presentarle su querida mascota.

Corrieron por las calles de aquel pequeño y gélido pueblo esquivando los obstáculos que se cruzaban en su camino hasta llegar a una pequeña choza que You presumió como su hogar. Entraron en ella y en el interior, en un rincón había un pequeño animalito durmiendo cómodamente colgado boca abajo de un palo. Se cubría el cuerpo con sus alas de piel que tenían un ligero pelambre azul cobalto. A Chika le pareció una rataraña con alas, pero prefirió no hacer el comentario al ver la cara de emoción de su nueva amiga.

—Es… lindo… —sonrió con curiosidad y se asustó un poco cuando You tomó una garra del animalito despertandolo.

El lobomurciélago bostezo y extendió sus alas dejando ver toda su extensión, a Chika le provocó aún mayor curioso y la reticencia inicial dio paso a su natural manera de ser cuando sus ojos se encontraron.

—¡Wow! —exclamó y el animal voló de donde estaba colgado hasta posarse en la espalda de Chika que contuvo un grito al sentir las pequeñas garritas del animal en su espalda— ¡Aahh! ¿Qué está haciendo?

—Le agradas —dijo divertida You que de inmediato fue a ayudarla y se pasó el animalito a su hombro.

Chika lo vio con más detenimiento y le agrado su forma, tenía la cara peluda con un hocico puntiagudo y unos colmillos que sobresalían de su boca, parecía un pequeño monstruo salido de un cuento de terror como los que Mito-oneechan solía contarle.

—Lo encontré un día mientras acompañaba a papá en uno de sus viajes de caza y lo recogí —ambas le rascaron la barbilla y el animalito se dejó gustoso—. Unos animales lo estaban molestando así que los asusté. Era apenas un bebé cuando lo salvé. Desde entonces está conmigo.

—¡Aww que lindo! —el bichito sacó la lengua lamiendo su dedo y Chika lo encontró especialmente tierno—. Siempre he querido tener mi propia mascota pero no he podido —dijo con un poco de tristeza.

—Bueno, no te preocupes —You quiso darle ánimos—. Eres el nuevo Avatar, tendrás tu propia mascota como todos los avatares anteriores, solo tienes que encontrar al correcto.

Escuchar eso hizo que se le iluminarán los ojos y abrazo a la niña delante suyo con fuerza. You se sonrojo ligeramente pero correspondió el abrazo con la misma intensidad.

De pronto recordó algo importante y la separó un poco para decirle lo que acababa de acordarse.

—Chika-chan —dijo en un tono familiar—, dicen que en el monte Benten hay un animal legendario que está dormido y que solo espera la llegada de un amo que sea digno de él —palmeó sus hombros—. Tú eres el Avatar, seguramente tú podrías domarlo y hacerlo tu mascota.

—¡¿Qué?! —brinco emocionada, eso sonaba como una aventura que quería vivir—. ¿Qué clase de animal es? —la otra niña se encogió de hombros.

—No sé, quizás es un dragón o sólo un perroso polar, no lo sé, pero podríamos ir a averiguarlo —propuso y Chika de inmediato aceptó.

—Entonces hagámoslo —agito su mano como cerrando el trato y el pequeño lobomurciélago bostezo antes de regresar a su lugar para seguir durmiendo.