Amour Sucre (Corazón de Melón) y sus personajes no me pertenecen. Créditos a sus respectivos dueños.


[rockstarmode se ha conectado]

[rockstarmode: ¡Hola! ¿Estuviste esperando mucho tiempo?]

[silencedraw: Hola. No, no te preocupes, acabo de llegar también. ¿No saliste con tus amigas?]

[rockstarmode: Esta vez no. ¿Cómo fue tu día?]

[silencedraw: Algo cansado, hoy estuve realmente ocupado con los deberes del instituto. Pero ya dejé la comida lista para mi padre y tengo un rato libre.]

[rockstarmode: ¡Genial! No sabía que tenías habilidad para la cocina. ¿Entonces vives con tu padre?]

[silencedraw: Si, yo me encargo de los quehaceres y la comida. No soy un experto en la cocina, pero me defiendo.]

— Wow... Es la primera vez que menciona a su familia. Creo que estamos progresando —dijo Alexy con una sonrisa.

[rockstarmode: Tal vez un día pueda comprobarlo.]

[silencedraw: Tal vez. ¿Y tú vives solo?]

[rockstarmode: Vivo con mis padres adoptivos y mi hermano gemelo. ]

[silencedraw: Qué bien. Debes tener unos padres maravillosos.]

[rockstarmode: ¡Por supuesto! ¡Son los mejores padres del mundo! Pero creo que todos diríamos lo mismo.]

[silencedraw: Supongo que sí. Desde que murió mi madre, papá ha cuidado bien de mí. Siempre me anima a tener más valor.]

[rockstarmode: Vaya, debe ser un gran hombre. Lamento mucho lo de tu mamá.]

Pasaron varios minutos sin que su amigo contestara, los suficientes para que Alexy comenzara a preocuparse por haber herido sus sentimientos. Estaba a punto de enviar una disculpa, cuando por fin llegó una respuesta.

[silencedraw: Gracias, aprecio mucho que lo digas.]

[rockstarmode: Espero no haberte entristecido...]

[silencedraw: ¡Claro que no! En realidad me gusta hablar contigo. Me agrada que seas sincero y positivo.]

Alexy se sonrojó al leer sus palabras, y entonces decidió ser más directo.

[rockstarmode: ¡Gracias! ¡Tú también me agradas! Tenemos muchas cosas en común, de hecho, siento como si te conociera de toda la vida. Te considero un buen amigo.]

— ¿Cómo me atreví a decírselo? —pensaba nervioso, seguro de haber metido la pata; en silencio rogaba porque saliera bien.

[silencedraw: Tú también eres un buen amigo para mí, es la verdad. Oye ¿te molesta si te dejo? Mañana seguimos conversando.]

[rockstarmode: ¡Claro! Hasta mañana, entonces.]

[silencedraw: Hasta mañana.]

[silencedraw se ha desconectado]

"Caminaba hacia la entrada del instituto cuando, completamente distraído, chocó con algo, o más bien alguien.

— ¡Lo siento! —se agachó para ayudar a la chica a recoger sus cosas; la tomó de la mano para ayudarle a levantarse y sonrió.

Violeta sólo murmuró un gracias evitando mirarlo.

— ¿Te lastimaste? —le preguntó algo preocupado.

— No. Estoy bien, gracias. Perdona, tengo algo de prisa. Nos vemos... —sonrió levemente y dió la vuelta, dirigiéndose apresurada al club de jardinería.

Alexy sonrió al verla irse. No la conocía bien, pero le parecía una chica tan pequeña y linda... lástima que a él sólo le gustaran los chicos.

Chicos como Kentin, o como su amigo del chat. ¡Un momento! ¿Qué estaba pensando? ¿Ni siquiera lo conocía en persona y ya lo creía su tipo? Negó con un suspiro y se encaminó a clase."

— ¡Alexy! ¡Alexy! ¡Tierra llamando a Alexy! —sentados en el aula, Rosalya movió la mano frente a él para llamar su atención.

— ¿Uh? ¿Rosa?

— ¡Te estaba hablando! ¿Qué te sucede? —preguntó su amiga muy molesta, pues detestaba que la ignoraran.

— Eh, nada. Lo siento, estaba algo distraído.

— ¿En qué estabas pensando, Alexy? -dijo Sucrette sonriéndole.

— O más bien... ¿En quién? Todos sabemos que sólo tienes mente para tu novio cibernético —ante los guiños de Rosalya el sonrojo de Alexy no se hizo esperar.

— ¡Shhh! ¡No es mi novio! —negó avergonzado.

— ¡Pero te gusta! —le contesto esta, sin afán de rendirse.

— Claro que no... — replicó Alexy no muy convencido.

— ¡Ajá! ¡Lo ves! ¡Dudaste! —señaló Rosa triunfante. Frustrado, el chico escondió el rostro entre sus brazos.

— Han pasado seis meses, y desde que lo conociste has vuelto a ser tú mismo... creo que es una buena influencia para ti —la chica de cabello negro tocó su hombro suavemente y bajó la voz—. Te gusta... ¿cierto?

El alzó la cabeza y la miró a los ojos. Sucrette parecía ver siempre más allá de él, al rincón profundo donde residían su sentimientos. Jamás podría mentirle, ni a ella ni a Rosa.

— Sí. Me gusta mucho.

Los chillidos emocionados de Rosalya llamaron la atención del resto del aula y en un intento de callarla terminaron forcejeando mientras Sucrette reía contenta.

Armin se acercó, sentándose detrás de ella.

— Parece que vuelven a la misma rutina, ¿no? —ella asintió y sonrió aún más al sentir un beso de su novio en la mejilla.

— Estoy contenta por él. ¿Y tú?

— Claro que sí, pero... —Sucrette frunció el ceño al oírle y giró hasta quedar frente a él. Armin continuó hablando mientras miraba a su gemelo con gesto preocupado—. Él parece tan emocionado con esto, y tiene esa chispa en los ojos cada vez que habla de esa persona... no me gustaría que lo lastimaran de nuevo.

Ella comprendió lo que quería decir; después de todo el lazo que unía a los dos hermanos era algo realmente fuerte. Le tomó la mano y sonrió.

— No te preocupes, estoy segura que Alexy estará bien.

Él asintió, entrelazando sus dedos con los de ella.

Alexy dio vuelta en el pasillo rumbo a su taquilla, cuando volvió a sentir esa fría sensación de ser observado. Se giró rápidamente y alcanzó a ver a alguien esconderse y correr por las escaleras.

— ¡Tú! ¡Detente! —sin pensarlo dos veces, corrió hacia esa dirección, convencido de que era la misma persona que lo había estado observando otras veces. Y era alguien muy rápido, pues le había perdido de vista. Cansado de correr, se detuvo un momento a medio pasillo y miró a su alrededor. No tenía salida, así que la persona debía estar en alguna de las pocas aulas cercanas; lo que le haría cuando le encontrara...

— ¿Alexy? ¿Estás bien?

Dio la vuelta rápidamente, reconociendo al dueño de la voz.

— ¿Kentin? ¿Qué estás...? —no sabía que decir, estaba realmente soprendido de verlo allí, cuando creía que ya todos se habían ido del instituto.

— Estaba recogiendo unos papeles, cuando te oí gritar y correr por las escaleras. ¿Qué sucede? —se acercó despacio a donde estaba con rostro preocupado. Su preocupación desarmó a Alexy, que miró a otra parte, un poco incómodo.

— Yo... estaba persiguiendo a alguien por el pasillo pero, en vista de que el pasillo acaba aquí, debe estar escondido en una de las aulas... —se detuvo al ver la mirada confundida de Kentin—. Verás, últimamente he sentido que alguien me ha estado observando, pero no tengo ni idea de quién pueda ser. Hoy alcancé a ver a esa persona y decidí atraparla.

Kentin guardó silencio por unos minutos, después de lo cual asintió.

— Entiendo. Pero no deberías hacerlo tú solo, puede ser una persona peligrosa. Vamos, te ayudaré a buscar —sonrió y se encaminó a la primer aula.

Alexy no lo podía creer: estaba aquí, solo, con Kentin. Anteriormente hubiera dado lo que fuera por esto, entonces, ¿por qué no se sentía nervioso?

Abrió una puerta y entró. Era el laboratorio, pero no había nadie dentro; suspiró y salió a buscar en la siguiente. Era el club plástico. Tenía un olor fuerte a acrílico y estaba lleno de intentos de pinturas y esculturas. Y tampoco había nadie. Salió con cuidado y cerró la puerta tras de sí, encontrándose con Kentin en el pasillo.

— No había nadie por acá. ¿Qué tal allá?

Alexy negó con frustración.

Tenía que haber estado allí, no podía desaparecer, ¿o si?

— ¡Pero tiene que estar aquí! No pudo-

Se interrumpió al sentir la mano del chico de ojos verdes sobre su cabeza. Levantó la vista y vio su sonrisa.

— Tal vez escapó mientras estábamos distraídos, no te desanimes. Le atraparemos a la próxima.

Alexy sólo asintió.

Nunca había estado tan cerca de Kentin antes, ¿por qué no palpitaba su corazón?

El castaño se alejó y metió las manos en los bolsillos de su pantalón militar.

— ¿Porqué me ayudas? —preguntó Alexy.

Kentin lo miró extrañado.

— ¿Por qué no lo haría? Somos amigos, el hecho de que no me gustes no cambia eso, idiota.

Alexy había escuchado sobre lo doloroso que era un 'no me gustas, pero seamos amigos'. Pero cuando lo escuchó en ese momento, no sintió dolor o tristeza alguna; todo lo contrario, un peso enorme se levantó de sobre él y sonrió al darse cuenta que lo había superado.


(N/A: Gracias por leer. Y gracias también a las chicas lindas que siempre están pendientes. Si notaron, tengo un pequeño problemita al escribir diálogos de chat entre chicos. Y es que ¡soy mujer! No tengo ni idea de cómo son las conversaciones entre hombres. Bueno, se valoran los comentarios.

Dato Random: El chico del chat y la persona misteriosa son diferentes. ;D)