. - Beyond the limit - .

III. Descubrimiento inesperado

- Ya casi tenemos resuelto el caso – decía Light inclinando levemente su silla – Y yo que pensé que sería más difícil.

- Ya Light, ustedes dos han sido de una gran ayuda – felicitaba Soichiro a ambos genios presentes.

- Si, en verdad que ambos hacen un buen equipo juntos – se unía Matsuda al grupo. L y Light se dirigieron una mirada confiada al tiempo que sonreían desde sus sitios, cosa que no pasó desapercibida por los demás presentes.

- Iré a servirme algo de café – señala el universitario dirigiéndose a la cocina.

"Me pregunto cómo estarán los mocosos en el departamento" pensaba Light al tiempo de tomar un poco de su café junto al refrigerador.

- Light-kun – entra Matsuda dejando una bandeja vacía de los caramelos del detective sobre la mesa - ¿podría preguntarte algo?

- Desde luego¿Qué ocurre, Matsuda-san?

- Pues… yo me preguntaba… - el chico mira nerviosamente al piso – bueno… exactamente¿Qué hay entre tú y Ryuuzaki?

- … - Light se sorprendió por la pregunta.

- Es que… bueno, todas las miradas que se lanzaban durante la investigación… y como a veces ambos sonreían de la nada… yo pensé que….

- Matsuda-san, estamos en nuestro cuartel de investigación, nuestras intenciones son netamente profesionales – explicó Light tomando otro poco de su café – el hecho de que estés preguntando esto es porque sin duda te hemos dado la errónea impresión de que Ryuuzaki y yo tenemos algo, pero no vayas a pensar eso en este lugar, desde luego él y yo tan sólo somos amigos.

- Ah… entiendo. Disculpa la incomodidad, Light-kun – Matsuda algo avergonzándose voltea para lavar lo que había traído.

"No tengo otro remedio que mentirle, no creo que sea un buen momento para revelar lo mío con Ryuuzaki, después de todo, mi padre…" pensaba Light "Pero si Matsuda se dio cuenta de esos detalles¿mi padre lo habrá notado también?"

Cierta inquietud comenzó a surgir dentro el joven universitario.

Mientras tanto, L se hallaba en la sala principal, frente a uno de los monitores. Soichiro se sienta junto al monitor de a lado.

- Dime, Ryuuzaki – comienza Soichiro algo nervioso – Aparte de hacerte compañía¿no hay otro motivo por el que Light esté viviendo contigo, no?

- Pues… - el detective apoya un dedo en sus labios mirando al techo distraídamente – Aparte de que no tiene que pagar nada dado que soy el dueño ni de la buena ubicación del lugar centrado para ir tranquilamente a la universidad, no veo algún otro.

- Eso pensé – se alivia el jefe volviéndose hacia el monitor.

- Aunque supongo también esta el hecho de que me desea – añadió L esbozando una leve sonrisa.

- … - Soichiro por un momento se queda en blanco - ¿Q-qué has dicho?

- Que me desea, aunque claro que, yo lo deseo también – siguió el paliducho sin inmutación alguna ante la sorprendida cara de Yagami. En ese instante sale Light de la cocina sonriendo.

- ¿En qué estábamos? – pregunta ignorando la situación.

- T-tú y L son… - dejó salir Soichiro mirando sorprendido a su hijo, quién de inmediato se dio cuenta de todo.

- Ryuuzaki – reprendió el universitario.

- No creí que debíamos ocultarlo más tiempo – defendió L girando hacia su pareja.

- Papá escucha, yo iba a hablarles de esto pronto – empieza Light, pero su pare haciendo un ademán para que parase se dirige hacia la puerta de salida.

- Voy a hablar con tu madre. Terminen el caso sin mí – indica cerrado la puerta a sus espaldas.

- ¡Ajá! Así que yo tenía razón después de todo – celebra Matsuda saliendo de la cocina – Y claro¿cómo pude dudarlo antes? Estar encadenados todo el tiempo daba a pensar que…

- ¿Por qué tenías que decirle eso a mi padre? – reclama Light ignorando la pequeña caminata que Matsuda había iniciado en la sala razonando todo.

- Ya que no se lo habías dicho antes creí que te vendría bien algo de ayuda – respondía el detective sin pararse de su silla.

- ¿Algo de ayuda? Yo estaba esperando el momento indicado para contarles todo – seguía Light enfadado.

- Aparte que según Misa, Light-kun y Ryuuzaki compartieron la misma habitación en el parque acuático todo el tiempo de estadía sin olvidar que también estuvieron solos en el hospital… - continuaba Matsuda dando vueltas.

- El momento indicado nunca llega si tienes todo tipo de excusas, Light-kun – explicaba L manteniéndose en calma, al contrario que el japonés.

- Es que… no lo entiendes – Light baja un poco la voz dejando la actitud airada – Ellos… mis padres siempre esperaban tener muchos hijos de mi parte. Era como su sueño para mí.

- Eso es algo que podemos solucionar, Light-kun, a menos que seas estéril, claro – sugería el detective.

- ¿Qué...? – Light lo mira extrañado.

"¿Qué acaso está dispuesto a dejarme tener un hijo con otra mujer?" piensa Light sorprendido.

- Aparte que después de la desaparición de Light-kun los dos reaparecieron juntos para anunciar el cierre del caso Kira…

En el departamento de Ryuuzaki, los niños pasaban la tarde algo aburridos. Mello estaba pasando todos los canales en busca de algo bueno que ver, mientras que Near se dedicaba a armar una torre de bombillas cerca del sofá.

- No puedo creer que L-sama nos dejara solos aquí cuando podíamos ayudarlo en ese caso – se quejaba el mayor, pero al no recibir respuesta alguna se levanta del sofá para acercarse a su mejor amigo - ¿De dónde conseguiste tantas bombillas?

- Tú me las diste¿recuerdas? – Responde el blancón sin detenerse – Cada vez que te disculpabas me dabas una.

- ¿Ya te di tantas? – se asombra el rubio observando la torre.

- Sí – Near finalmente apoya la última en la cima – Pero fíjate – sacó una bombilla más del bolsillo de su pantalón, la más reciente que Mello le había dado. Entonces abriéndola la mete con cuidado al centro de la torre y sopla ligeramente a través de ella. Una bolita de chocolate sale del otro extremo de la torre hacia Mello.

- Ah – el rubio coge la bolita, pero antes de comérsela el otra se la arrebata de las manos.

- Es mía – señala Nate arrojando la bombilla al basurero.

- Oh vamos, Nate, a ti no te gusta tanto como a mí – reclama Mello tratando de volver a cogerla, pero antes de poder hacerlo Near se acerca un poco y pone la bolita de chocolate en la boca del rubio.

- De acuerdo, te la obsequio – se limita a decir el menor volviéndose hacia su torre nuevamente.

- … - Mihael seguía algo sorprendido pero entonces sonríe confiado - ¿Crees que no me doy cuenta de lo que tratas de hacer? – Lo mira directo a los ojos provocando que la torre se cayera por un leve roce del blancón – Y déjame decirte que no vas a conseguirlo de esta manera – el mayor se pone de pie para acomodarse en el sofá de nuevo y seguir cambiando los canales con el control remoto. Cuando siente al menor acomodándose levemente en él abrazándolo – Oye… ¿Qué crees que haces? – El rubio se levanta algo molesto – Ya te dije que no – se retira a la habitación principal dejando a Nate solo en el sofá. Justo entonces pasan un comercial de una famosa chocolatería presentando una oferta especial por la proximidad del día de San Valentín. Rápidamente el menor memoriza la dirección, saca un poco del dinero para emergencias y dejando una nota sale en silencio del departamento.

- Más te vale comportarte ahora, Ryuuzaki – advertía Light aún algo enojado.

- Sí, lo sé – responde el detective que caminaba a su lado – Yo sé comportarme, Light-kun.

- Ya veremos – Ambos entran en la casa Yagami – ¡Ya estoy en casa! – saluda el japonés ingresando a la sala con L.

- Light, Ryuuzaki-san – saluda Yagami Sachiko – Por favor, tomen asiento.

- Muchas gracias – corresponde el paliducho sentándose en el sofá en su forma tan particular junto al japonés. En eso entra a la habitación Soichiro, sentándose junto a su esposa frente a ambos genios.

- Bueno, en primer lugar – comienza el jefe Yagami – quisiéramos saber cuáles son sus intenciones, dado que ya están viviendo solos desde hace algún tiempo.

- Pues, todavía no tenemos nada muy serio – contesta el detective al ver que Light no decía nada.

- Ya veo. Pero¿piensan llegar a más o sólo es algo temporal? – sigue Soichiro.

- Por el momento dejaremos que las cosas tomen su curso, así que no sabemos con exactitud hasta dónde llegaremos – responde L permaneciendo tranquilo.

- ¿Pero lo están tomando en serio? – pregunta esta vez Sachiko.

- Sí – ratifica Ryuuzaki.

- En ese caso pues, supongo que esta bien – afirma Soichiro mirando a su esposa quién asentía en modo de aprobación.

- Mientras nuestro hijo esté feliz, nosotros también lo estamos – señala Sachiko – Pero díganme¿ustedes ya… son íntimos?

- … - Light ruega para que el detective tuviese un poco de tacto al menos en eso.

- Sí – responde L sin cambiar su expresión de seriedad. Todos los Yagami se sorprenden. Light por que no podía creer que lo había revelado, y los padres tanto por la respuesta como por la franqueza del joven de cabello negro – Pero no se preocupen, si desean que Light-kun tenga hijos no hay ningún problema por mi parte - "Ryuuzaki… ¡cállate!" rogaba el aludido – Siempre y cuando se encuentre a la chica ideal, claro está.

- … - nuevamente todos quedaron admirados ante la proposición (¿?) del detective.

- ¿E-en serio? – pregunta finalmente Sachiko.

- Seguro – afirma nuevamente Ryuuzaki. Entonces el rostro de la mujer se iluminó repentinamente.

- Muchas gracias, Ryuuzaki-san – agradece enormemente feliz. Soichiro al verla con las ilusiones de ser abuela de nuevo también se llena de alivio y alegría ante la posibilidad abierta - ¿Les gustaría tomar algo de té con nosotros?

- Sería un placer – accede L esbozando una sonrisa ante el ofrecimiento. Light por primera vez en el día comienza a sentirse más tranquilo.

"Creo que te subestimé mucho, Ryuuzaki" piensa mirando a su compañero "Después de todo si sabías lo que hacías" En ese momento el detective mira también a Light como al decir "¿Y todavía te sorprendes?"

Mello se había quedado dormido en el dormitorio principal. Cuando despierte siente el hambre de su estómago.

- ¡Oye, Nate¡¿Ya pediste algo de comida?! – sale del cuarto aún algo adormilado. Se sorprende al no hallar a nadie - ¡¿Nate¡¿Estás molesto por lo de hace rato?! – el rubio recorre la sala en busca de señales de vida, cuando ve una nota en la mesita del recibidor:

"Salí un momento, vuelvo enseguida. N. "

"Ese inútil¿dónde se habrá metido a estas?" piensa molesto aún contemplando la note, pero entonces se fija por la ventana notando que oscurecía "¡Idiota!" Sale corriendo en busca del menor.

Había una larga fila de chocolates en ese local. Diferentes formas, sabores, envolturas, precios, en verdad sería el paraíso para su mejor amigo.

Near comienza a observar cada uno de los que estaban en oferta, y entonces encuentra el ideal: Tamaño mediano, caja en forma de corazón con algo de encaje decorativo, y adentro una serie de chocolates más pequeños de diferentes formas. Lo coge y lo mira un momento, pero al ver a otra joven también clienta sonreírle en señal de dar ánimos, se decide a comprarlo.

Mello corría lo más rápido que podía, le había preguntado al guardia de seguridad si había visto a Near salir de ahí, y él le había respondido que si, que de hecho le había indicado una dirección. Ahora era el rubio quién corría en esa dirección, la calle ya estaba oscura y comenzaba a inquietarse por el menor.

El niño como fantasma salía tranquilamente del local, llevaba la caja de chocolates en las manos. Cruzó la calle sin preocuparse, para seguir igual las demás cuadras hasta llegar al departamento. Sin embargo un hombre se para delante de él. Near eleva la vista para verlo.

- ¿Quieres que te compre más chocolates, niño? – pregunta el hombre con un tono y una sonrisa maliciosa. Lo agarra de los hombros.

La caja de chocolates cae al suelo abriéndose…

El rubio finalmente llega al local de chocolates, entra algo abrumado.

- Disculpe… ¿ha visto a un niño vestido de blanco? – pregunta recuperando el aliento.

- Sí, se fue hace unos momentos – responde la dependienta.

- ¡Gracias! – Mihael sale disparado nuevamente en su camino de vuelta.

"Maldición Nate¿dónde te has metido? No pude haberte pasado así por así"

Seguía corriendo en dirección al departamento con esperanzas de encontrarlo, cuando divisa una caja de chocolates en el suelo.

Estaba ya algo pisoteada y aplastada, sólo un chocolate se había salvado. Mello mira en todas direcciones buscando su objetivo, pero no aparecía en ninguna parte. Se fija entonces en un puesto de revistas cercano y se aproxima.

- Disculpe¿ha visto a un niño como de mi edad vestido de blanco? – pregunta a la vendedora.

- Sí, sí. Estaba aquí hace unos minutos, pero se lo ha llevado ya su padre – contesta la vendedora señalando en dirección a una calle.

- ¿Su padre?... ¡Gracias! – el niño corre sin parar en la dirección indicada.

"Maldita sea Nate¿en qué te has metido?"

Near yacía recostado en una cama, tenía la boca fuertemente amordazada, y amarradas sus cuatro extremidades. No podía moverse.

El hombre ahora se había puesto encima de él, sin dejar de sonreír de esa manera tan inhumana.

- Tranquilo – decía mientras pasaba sus manos por el delicado rostro del infante – eres un niño fino¿lo sabías?

Mello se encuentra frente a un hotel mediocre.

- Disculpe, alguien de este hotel tiene a mi amigo y…

- No se permiten visitas sin aviso previo – sentencia la señora sin dejar de mirar la televisión que tenía a un lado.

- Pero, es una emergencia, mi amigo está…

- Ya te dije que no puedes subir – el rubio cansado observa las llaves del tablero de la pared, habían cinco llaves colgadas adecuadamente. Las morías y sale de ahí, arreglándoselas para entrar de nuevo por la puerta trasera. Comienza su búsqueda por cada uno de los cuartos.

- No te preocupes – seguía el hombre mirando a su rehén con lujuria – esto no va a dolerte… mucho – revela una navaja en su mano izquierda ante la horrorizada mirada del menor.

- ¡Near! – el rubio irrumpía a cada cuarto memorizado en busca de su amigo, ya iba por el tercer piso, pero aún le faltaban otros dos.

El hombre apoya sonriente la punta de la navaja en el pecho del niño, y comienza a bajarla dejando a su paso un rastro de sangre en su pálida piel. Los ojos del hombre adquirieron un nuevo brillo, pero justo cuando se inclinaba para probarla la puerta a sus espaldas se abre de golpe.

- ¡Near! – el rubio se queda impresionado ante la imagen.

- Otro niño… - susurra el hombre poniéndose de pie sin quitar de vista al rubio.

- Óyeme tú, inmundo pervertido inútil – reacciona Mello al ver la navaja – Ya llamé a la policía¿Por qué no me ataque para que te pillen matándome?

- Tú, mocoso de… - el hombre cogiendo un abrigado de una silla sale corriendo hacia el piso de abajo.

- Nate¿te encuentras bien? – el rubio se acerca a la cama para liberar a su mejor amigo – Pero que… - se queda inmóvil al momento de ver que la sangre en el blanco pecho – Tranquilo, ya se fue – hace lo posible por controlarse mientras arrancaba un pedazo de su sudadera para limpiar la sangre con cuidado, luego desataba la mordaza. Sobre la boca del menor todavía quedaba su marca, lo que indicaba lo apretada que estaba – No te preocupes, Nate – seguía mientras terminaba de desatarlo – Listo, ven aquí… - se pasa un brazo del blancón por su cuello para ponerlo de pie con cuidado. Ambos caminan lentamente hacia la salida. Near permanecía en silencio, pero temblaba violentamente.

Entre tanto, Light y L retornaban al departamento.

- ¿No crees que deberíamos llevarles algo a los mocosos? – pregunta Light.

- No, les entregué el menú de comidas a domicilio por si tenían hambre, tienen también la dirección y dinero, así que estarán bien – responde el detective.

Al llegar las luces estaban apagadas. Había una nota en la puerta del cuarto de los niños:

"No molestar, durmiendo"

Al parecer eso le bastó a L para dirigirse a su cuarto seguido por Light.

- ¿No vas a revisarlos, por si acaso? – cuestiona el universitario.

- No, están bien – L comienza a cambiarse su pijama.

- ¿Tanta confianza se tienen? – continúa el japonés sin convencerse del todo.

- Claro – afirma Ryuuzaki completamente seguro.

- Si tú lo dices – cede Light – Y bueno, ya que mis padres ya saben de lo nuestro¿no deberíamos decírselos también a los mocosos?

- Lo haremos mañana – asegura L destapando su cama.

- De acuerdo, supongo que esta noche más dormiré en el sofá entonces.

- Sí. Buenas noches, Light-kun.

- Buenas noches, Ryuuzaki – el universitario sale del cuarto y comienza a preparar el sofá, cuando escucho uno murmuro en la habitación de los niños. Toca la puerta levemente antes de asomarse - ¿Todo bien acá? – se sorprende al ver a Mello sentado en una cama junto a Near, quién permanecía inmóvil apoyado en la pared - ¿Qué ha ocurrido? – Light cierra la puerta a sus espaldas y se acerca a ambos.

Los dos niños permanecen en silencio. Entonces el japonés nota las marcas que Nate tenía en las muñecas y en los tobillos – Near… ¿Qué...?

- Ha salido a comprar algo – comienza a explicar Mello algo inseguro pero igualmente asustado – Pero al volver un loco lo ha interceptado, pero ya está bien, he llegado a tiempo al hotel para escarmentarlo y traje a Near de vuelta…

- ¿Salieron de noche? – pregunta Light percibiendo la gravedad del asunto.

- Sí… pero no pasó nad… - un sopapo le llega al rubio limpiamente en el rostro, así como otro a Near, aunque más leve.

- ¿Cómo se les ocurre hacer semejante tontería? – Reclama el universitario algo alterado - ¿Se dan cuenta de lo que les pude haber pasado?

- Lo entendemos, pero ya todo está bien…

- Nada de eso. Near¿Qué tienes en tu pecho? – Light se acerca a ver las vendas que tenía puestas.

- El loco le ha cortado un poco – explica Mello sabiendo lo que venía.

- ¿Tenía un arma? – El joven no podía creerlo – En verdad han tenido suerte, niños, pero eso no les zafa del castigo que voy a darles.

- ¿Castigo? Pero si…

- Imagina lo que le hubiera pasado a Near si tú no hubieras llegado a tiempo – interrumpe Light – Imagina lo que te habría pasado a ti si ese hombre te hubiera ataco a ti también.

- …

- Ah… - suspira el japonés tratando de calmarse un poco – Siendo tan inteligentes¿cómo pudieron tomar ese riesgo? Pero ya, hablaremos de eso mañana con Ryuuzaki.

- No… - reclama el rubio con la vista al piso – él… se decepcionaría mucho… y… - Light lo observa comprendiendo.

- De acuerdo, no voy a decirle nada, dejaré que ustedes lo hagan cuando estén listos. Él les tiene mucha confianza¿saben? Ahora, déjame ver cómo estás – el joven se inclina para revisar al blancón de más cerca, aparte de la cortada y las marcas no había nada más en su cuerpo, lo cuál mostraba gran alivio para el japonés – no deberás moverte mucho o sino la cortada se abrirá de nuevo – indica mientras le ayudaba a recostarse en la cama – Intenten dormir un poco, yo vendré por la mañana – Light se retira finalmente del cuarto. Entonces Mello apaga las luces, acostándose automáticamente a lado de su mejor amigo.

- Lo que hiciste fue estúpido – recrimina al menor.

- Yo… sólo quería obsequiarte…

- Lo sé, lo encontré tirado en la calle. Eso me ayudó a encontrarte. Por cierto… - Mello saca un chocolate del bolsillo de su pantalón – Éste fue el que quedó – le da una pequeña mordida, para luego ofrecérselo – cómetelo, el chocolate te ayuda a sentirte mejor – señala introduciendo el chocolate en la boca del menor.

- Yo… - continúa Near luego de haberlo comido – quería que me aceptaras…

- Nate¿Por qué crees que he sido tu amigo tanto tiempo?

- Pero… en la tarde… dijiste que…

- Olvida lo que haya dicho, estaba molesto por que L-sama nos había dejado.

- Entonces… tú… - el rubio se acerca lentamente y deposita un suave y tímido beso en los labios de su compañero.

- Duérmete ya – ordena cerrando los ojos. Near aunque todavía asustado, logra calmarse lo suficiente para conciliar el sueño a lado de su algo más que mejor amigo, aunque todavía no estaba seguro que era.


Notas de la autora: Gomen!!!! Sé que me he tardado más tiempo del usual, lo siento, pero es que estaba sin mucha inspiración, aparte que algo depre u-u pero no desesperen, ya estoy aquí! con otro nuevo capi que es incluso un poco más largo que los anteriores, no tengo mucho tiempo para comentar las nuevas fuerzas del destino que me impedían cargarlo, pero eso no importa ya, nee?

Les pido nuevamente dejar un review, sólo un click al go, onegai! así incluso lograría actualizar más pronto n-n agradesco mucho los anteriores reviews, ya les he enviado sus reply y a los sin cuenta en fanfiction ya están en mi profile sus respuestas, asi que si dejan uno no se olviden de pasar por ahí n-n

Espero les haya gustado el capi, si, fui cruel con el pobre de near, lo sé, pero ahora él y mello están mas cercanos, XD En cuanto a L y Light, ya les hice revelarse ante sus compañeros y los yagami, XD, me gustó verlos en aquella situación! jeje. Y ahora estan haciendo de padres para los niños, no son bonitos?! n n

Sin más que decir:

Es un placer entretenerlos.