Hola a todos!

Creo que mucho no les ha gustado la historia :/ . Bueno, no importa. Creo que postearé la historia completa de todas maneras, al ritmo que prometí que postearía :D

Hay algo en particular que no les guste, o parezca tedioso? No se lo guarden. Toda opinion es valorada XD

Aquí empezamos una miniserie dentro de la serie (Valga la redundancia) Llamada Días perdidos, los cuales comentan de la relación de Jaune con sus compañeros de grupo. Se indaga mas profundamente en los personajes, y se prepara la zona para el resto de la historia principal.

En estos fic se encontrará muchos momentos emotivos, así que preparense :p


El muchacho abrió los ojos con suavidad. Todo estaba tranquilo, silencioso...

Quizá demasiado.

Súbitamente, con un movimiento veloz, giró hacia el costado de la cama con una mano en el colchón, haciéndolo voltear sobre el...

Para cubrirlo de tomates lanzado con fuerza, tanto a el como a su amiga, quien ante los gritos de guerra de sus enemigos, se despertó exaltada.

- !Mi leal soldado¡ !Informe de inmediato¡ - Ordenó la muchacha de pelo negro, mientras se lo ataba en dos coletas que colgaban hacia los costados, vestida solo con su remera negra y sus shorts blancos.

- !Somos atacados por el enemigo¡ - Respondió el muchacho, vestido con unos piyamas de osito que le cubrían todo el cuerpo - !Al parecer se han armado con verduras¡ !Necesitamos un plan jefa¡

- Mi muy querido cabo – Le indicó la muchacha, mientras tomaba su colchón – Llegó la hora del ariete.

El chico rubio asintió mientras recibía los ataques con su colchón como si este fuera un escudo...

(Ost: Chaos Legion - Blood Remains Main Title)

Con todos los derechos sobre los personajes de RWBY pertenecientes a Roostertheth...

Rápidamente, el muchacho se hizo para atrás, dejando que el colchón soportara los ataques mientras se agachaba a ayuda a su amiga con una mano sobre el otro colchón, y la otra palma libre cerrándose sobre una almohada.

La muchacha de cabello negros como coleta suspiró largamente, las escenas a continuación volviéndose sobre actuadas y lentas, con el sol de las ventanas dándoles en los hombros, brindando aún mas heroísmo a su posición..

Con todos los derechos de Chaos Legion pertenecientes a Capcom y Tow Ubukata …

Del otro lado, se hallaban sus dos mortales enemigos.

Grey, un amigo de la infancia que siempre la había seguido, siendo un humano con rasgos animales, inmensamente grande y tímido a la vez, quien era el soldado fiel de su líder.

Quien era Len, una bella muchacha de rubios cabellos y suave sonrisa, que detrás de su amable comportar se escondía una genio para las bromas como ninguna otra. Una enemiga digna.

Armados con tomates, esperaban al primero en despertarse para iniciar su asedio impiadoso en contra de ellos...

Wit Tandomen, Fan de Jaune Arc, presenta...

Pero se olvidaban de una cosa.

Emily Atizada Marcone no era cualquier rival. Ella era la comandante de ese ejercito de dos personas, conformado por Jaune, un muchacho que había llegado recientemente al grupo y aprendía rápido los secretos de la profesión.

Y ella misma, la obra épica encarnada. El heroísmo y la gloria su objetivo, y por derecho, su recompensa.

Ahora sus enemigos probarían la furia de sus ataques melé al sucumbir ante su estrategia...

Chaos in Remnant: A knigth of dark glyps. Días perdidos.

Con un grito de guerra que sería recordado por los siglos de los siglos, ambos saltaron sobre el colchón, con una almohada en mano, y con otro colchón sostenido por ambas manos.

Los tomates volaban sobre ellos, ante las caras incrédulas de sus contrincantes, también vestidos en piyamas, no esperándose un movimiento tan certero y tenaz...

- Las almohadas... - Ordenó la suave, pero alarmada voz de la muchacha rubia, comandante del ejercito enemigo – Usa las almohadas...

Por el bien del drama, las almohadas usadas como munición sobre el enemigo explotaban, dejando su contenido emplumado caer hacia los costados de los dos atacantes que, con su grito de guerra, avanzaban listos para ingresar sobre territorio enemigo.

En ese momento, Jaune sintió como la muchacha tiraba del colchón con mas fuerza...

"Es su momento de gloria" Pensó, mientras en el ultimo momento, soltaba el colchón para dejarle el honor de la primera sangre...

Y lo tuvo.

Saltando con la almohada en el aire, con una sonrisa maniática en su rostro, la muchacha elevó su arma lista para golpear a los desprevenidos enemigos, que apenas si alcanzaban a tomar sus almohadones para responder.

Jaune la siguió, saltando tras ella, con la almohada en mano, lista para golpear.

La ordalía de Atizada

(Fin del Ost)

Se sacó un pedazo de verdura del cabello mientras se bañaba.

Su recompensa por ganar el combate, era la de bañarse primera. Luego seguiría el cabo, y los enemigos debían mantenerse con la humillación de su derrota aún palpable en sus cuerpos mugrientos, llenos de restos de tomate y, ahora, plumas pegadas al cuerpo.

Sonrió. Otra victoria mas a su carrera militar.

Siempre era así cuando vivía con Grey, y aunque la comandante enemiga era demasiado predecible en sus tacticas, y el cabo que Emily comandaba era demasiado poco divertido, era bastante satisfactorio el combate entre ellos.

Pero con Jaune como su soldado, y Len como su comandante enemiga, nunca se había sentido mejor para con el pasatiempo de la guerra del desayuno.

Una mujer que le rivalizaba en hermosura e intelecto, y un soldado que era bastante bien parecido y, al parecer, despistado. Cualidades geniales en un cabo, según ella.

Dejó que el agua recorriese sus curvas, limpiándole de todo rastro de jugo de tomate que restara, mientras pasaba jabón por su cuerpo, sonriendo.

Era una mañana tranquila y radiante a sus ojos. Victoria, baño primera, y desayunar verdura. Todo lo que ella amaba al empezar el día.

Una vez terminó, tomó la toalla y comenzó a secarse para luego vestirse con sus short negros y su corsé oscuro. Luego, tomó su lápiz labial y pintó sus labios de negro.

Arregló su cabello para que quedara en forma de dos coletas que cayeran a los costados en espiral, y luego salió con la cabeza altiva.

Sus compañeros la esperaban afuera, y para sorpresa de todos, fue Len quien estaba lista para entrar a bañarse con su traje de baño.

Emily no dijo nada cuando, con una amable sonrisa, la muchacha rubia entró a ducharse. Pero cuando estuvo fuera de vista, miró a Jaune Arc, el extranjero, y le dijo con una mirada de oscuro maquiavelismo – Tener piedad con el justamente vencido, es dejarse derrotar mas adelante.

Vio como el muchacho empezaba a esbozar la típica sonrisa de "Conquistador" que todo hombre quiere tener cuando devuelve una respuesta pícara, pero desistió al verle la cara a Emily.

Esa mirada oscura... esa respiración fría... ese rostro de piedra...

El ansia de muerte en sus ojos verdes...

- Y..Yo...Espe...!Esperoqueelloshaganlomismoporminomematejefa¡- Desesperó el muchacho, juntando sus manos hacia arriba pidiendo piedad.

La chica de pelo negro no dijo nada y siguió caminando, saliendo de la habitación.

En el momento en que la imagen de Emily se perdió tras la puerta, la atmosfera se alivianó un poco.

- Grey... ¿Siempre fue así? - Preguntó Jaune, agradecido de no orinarse en sus pantalones - ¿Grey?

Las cuatro camas estaban apiladas encima del muchacho, haciendo un pobre lugar donde ocultarse.

- ¿Y...Ya se fue la... Emily mala?

"¿Por que no puedo tener amigos normales?" Pensó el muchacho extranjero, resoplando.

Afuera, la muchacha de cabellos negros sonrió, satisfecha con el resultado de su mirada monstruosa.

"Aún tengo el toque" Pensó, mientras comenzaba a caminar, disfrutando del breve tiempo libre que tenía antes del desayuno.

Unos quince minutos que ella utilizaría al máximo para "Oxigenarse" según sus propios términos.

Caminó un poco por el gran puente que unía la zona de las habitaciones con la otra zona de habitaciones, ubicadas ambas en enormes pilares ubicados en los extremos de la ciudad, con arquitecturas barrocas, llenas de adornos, estatuas y símbolos abstractos, a la vez de cúpulas, catedrales, iglesias y enormes cloacas, cubiertas sus entradas por gruesas rejas.

Los arquitectos de la sagrada ciudad de Rotarl tenían bien en claro la temática del lugar a la hora de diseñarlo, y muy logrado fue su intención.

Sin embargo, pese a esto, Emily no se apoyó en la ventana para ver el bello panorama. Sus codos se apoyaron en los ladrillos verdes de los cuales estaba echo el enorme y techado puente.

Su mirada siempre buscaba un cierto balcón, ubicado en la lejanía, en la sagrada catedral. Lugar mas importante de la ciudad...

Sitio donde pasan la mayor parte del día las fuerzas de defensa conocidas como legionarios...

Sitio donde él, todas las mañanas, salía a ver la ciudad...

Su sueño, su ideal, su fantasía.

Jericho Victor Markova, legionario de élite, y hermano de su compañera Len.

Ese hombre le quitaba el sueño si pensaba demasiado en él. Conseguir que se fijara en ella era su meta de toda la vida, en listándose en los legionarios solo para eso.

Claro que para lograr ser uno debes de tener un cierto talento que no todos tienen, pero por suerte, ella lo poseía: Podía manifestar aura, la cual es la capacidad de utilizar la propia alma para lograr modificar tu entorno. Aún mas feliz fue cuando se enteró de que podía manifestar un semblante, lo cual es el siguiente paso: Si tu alma puede manifestar aura, y es lo suficientemente fuerte, puede también ejercer un cierto control sobre un fenómeno físico. Y para ser un legionario, ese fenómeno tiene que ser, si o si, de forma directa o indirecta, el caos.

Era como si el destino le indicara que había una chance, por que ella fue descubriendo que estos dotes no le eran ajenos tan gradualmente, que para cuando terminó de conocerlo, ya se había inscripto para ser una legionaria.

Su semblante era el de convertir su sangre, una vez fuera de su cuerpo, en piedra. Aunque aún no sabía por que, eso la calificaba para ser una aspirante.

Si ella lograba ascender rápido de puesto, quizá podría conseguir que alguien como Jericho se fijara en ella, ya sea con admiración o interés...

De echo, ella prefería que le mirara con deseo, pero las otras dos no estaban nada mal.

Sacudió su cabeza, sonriendo con cierta resignación. Para ello faltaba aún un buen trecho, y trabajo duro. Pero claro, si ella se esforzaba, no había por que pensar que ella podía fallar.

Fue entonces cuando, a lo lejos, lo vio salir al balcón.

Su pelo rubio, como el de Len, flotando frente al viento suave de la mañana. Su capa negra bailando hacia el costado, dejando ver su torso cubierto por el oscuro uniforme de los caballeros de élite.

Todo un pensador, al escucharlo hablar. Un hombre que piensa y hace lo que debe hacer, sin dudarselo dos veces. Convicciones fuertes y directas.

Todo un sueño.

Parpadeó repetidas veces, saliendo de su estupor. El estaba en la sagrada catedral, lejos de su alcance... por el momento.

Sonriendo, se dio vuelta y caminó hacia su habitación, esperando ver a su equipo listo para desayunar... sin arrojarse el desayuno unos sobre otros.

Grey terminó haciendo huevos y los acompañó con jugo de naranja. No la mejor combinación según sus gustos, pero algo que Emily sin duda disfrutaba para empezar el día.

Una vez hubieron comido, la muchacha, haciendo trabajados ademanes y diciendo sobre actuadas frases, señaló para adelante indicando la hora de partida hacia las clases de su maestro.

Se sentía muy bien hoy. Todo tenía mas color, estaba mas vivo, poseía mas contenido...

El maestro Sieg Warheit, uno de los legionarios mas poderosos de Rotarl, hoy designaría a un líder para su grupo. Y ella se tenía mucha fe.

Los grupos, que graciosamente tomaban el nombre de la primera letra de los nombres de sus integrantes formando una sola palabra o pronunciación, debían tener un integrante encargado de administrar las actividades del grupo. Representarlo, y dirigirlo para con los asuntos de la elección de misiones, la disposición de horarios, las horas de entrenamiento y clase que el grupo debía tomar...

Seguramente sería ella o Len encabezando el puesto. Eran las mas calificadas mentalmente para el cargo. Pensaban todo dos veces, tomaban decisiones sin dudar, no tenían miedo de estar al frente de un grupo...

En el rol de líder recaía un gran peso. Una gran responsabilidad. Y Emily esperaba que, entre ellos, fuera ella quien tomara el puesto. Por que si lo lograba, estaría un paso mas adelante de ser notada por Jericho.

Despues de todo, eran los líderes quienes asistían a las reuniones de la orden, y allí de seguro que se encontraría su amado...

Y ella debía estar ahí, demostrando su fuerza de voluntad, su responsabilidad, su destreza, su talento, su...

- Jaune Arc. Felicidades, eres el líder del equipo JLEG – Anunció el maestro, luego de un arduo día de trabajo.

Emily no podía creerlo. No había chances de que eso estuviera pasando en realidad...

Pero así era.

El muchacho, torpe y enclenque, había entrenado con ellos todos los días hasta ese momento. Había sido derribado hasta el punto de ganarse el apodo de "Fiel lover" por estar todo el día en el suelo. Su control de aura era casi nulo, y no era el mas brillante del mercado...

Y sin embargo, ese día, practicando frente a su maestro como todos los días, en una de las plazas traseras de la sagrada catedral, edificio mas grande de la ciudad, ella y su compañero de la infancia Grey no solo encontraron problemas en derribar a su compañero extranjero.

Si no que no lo lograron antes de caer exhaustos. Claro, el nunca les conectó un solo ataque, o logró desarmarlos en lo mas mínimo...

Pero evadió, aguantó y repelió todo ataque que fuera contra el, con Len, por primera vez en las clases, observando en vez de ignorar las practicas...

Para cuando nuestras manos no dieron mas y soltaron sus armas, Jaune no se mofó de su victoria. No se dignó a retirarse con la batalla ganada. Simplemente les felicitó por el combate, y les dijo que el había ahora conocía como peleaban y donde cubrir.

Para cuando ellos le devolvieron la pregunta acerca de donde había aprendido a hacer eso, simplemente el muchacho les indicó.

- Su forma de pararse, chicos, siempre estuvo mal. Deben estar un poco mas agachados, con mayor cercanía al suelo. Mi amiga en Vale me enseñó eso.

A continuación, el maestro de pelo rojo, le nombró líder, ante lo cual Jaune... solo se rascó la cabeza con incomodidad, murmurando algo acerca de un deja´vu.

Ese suceso, le hizo comprender a Emily una verdad...

Len, la muchacha de rubios cabellos y negro vestido, era una legionaria de élite, que ya era sabido, tenía otro grupo formado de compañeros con el mismo rango que ella, y si estaba con iniciados ahora, era por ser parte de su servicio, no por ser igual de novata que ellos...

Grey, su amigo de la infancia, era un faunus, es decir, un muchacho con rasgos animales. Y no cualquier rasgo animal: El era enorme, de piel gris y gruesa. Anchos brazos y grandes dedos. Un faunus elefante, de los cuales quedaban muy pocos.

Y Jaune era un muchacho que había llegado de los reinos exteriores a la ciudad hacía un par de semanas, habiendo sido movido desde otra academia por su semblante particular. Y por lo que después oiría, había sido líder de su propio equipo, y hasta entrenado por la misma Pyrrha Nikos, campeona del torneo de Sanctum durante cuatro años seguidos... siendo líder de la misma en el equipo a su vez.

¿Como podía aspirar a brillar entre esas personalidades? ¿Como podía siquiera pensar en que podría sobresalir rodeada de tantos prodigios?

Sueños inútiles... era hora de abrir los ojos...

Pero no podía dejarse ver llorar...

Era ya de noche para cuando sucedió.

- !Emily¡ - Gritó Grey entremedio de la calle, cuando al anochecer, se dirigían hacia la catedral para cenar en compañía de los otros grupos.

La muchacha de negros cabellos atados con coletas espiraladas había salido disparada hacia la ciudad, alejándose rápidamente de la catedral y dejando a sus compañeros muy confundidos.

Jaune fue el primero en actuar ante la situación - !Todos¡ ! A buscar a Emilyyy...- Mientras bajaba su voz de alarma, se dio cuenta de que todos se habían ido a hacer exactamente eso. Buscar a su compañera...

"Sigo siendo el mejor líder del planeta ¿Eh?" Pensó sarcásticamente, mientras tomaba carrera para hacer lo mismo.

(Ost: "Chaos Legion OST - Drama Digest (Extended Piano Instrumental)" )

Luego de una hora de buscarla entre las antiguas y fuertes casas de la ciudad, se dejó caer sobre una de las paredes de ladrillo de uno de los pilares.

Con los ojos cansados, miró hacia el cielo, aún sudado y comenzando a sentir cierto frío. El entrenamiento de ese día había sido específicamente denso, y para colmo lo habían nombrado líder...

Se alejó de su antigua academia para no dejar que sus compañeros fueran dirigidos por un inútil, para ser nombrado como líder en la otra academia. ¿Que pasaba con el mundo?

Además claro, estaba el echo de que salir de la catedral hacia la ciudad tomaba el cruzar el equivalente a... media hora de trote.

"!POR QUE ESTA CIUDAD ES TAN MONSTRUOSAMENTE GRANDE¡"

Sus ojos celestes, apenas alcanzados por sus cabellos rubios, miraron hacia las estrellas, su panorama cortado por los puentes techados entre un pilar y otro, conectando las habitaciones entre ellos.

Una de ellas tendría aún las manchas de tomate de su ultimo combate...

Y con ese pensamiento, tal como si fuera la madre de todas las coincidencias, Jaune se dio cuenta que estaba no muy lejos de un puesto de verduras... podría aprovisionarse para el combate del día siguiente.

Entonces, tomó las pocas monedas que tenía en el bolsillo, parándose para dirigirse hacia el puesto, cuando escuchó el sonido de un sollozo.

Un familiar sollozo.

Claro que si. Al otro lado del gran pilar, en una esquina oscura al lado de un conteiner de basura ornamentado de adornos y con manchas de óxido bastante grandes, se hallaba una figura encogida contra sus piernas, hombros temblando,y pelo echo en coletas caído hacia los costados.

El muchacho caminó hacia la figura sollozante, y sin decir nada, se sentó a su lado.

Pasaron los minutos sin decir una palabra, hasta que la figura encogida habló - ¿Que haces aquí?

El muchacho siguió sin decir nada. Su mirada seria era algo que no le iba en absoluto, pero que no podía cambiar en estos momentos.

- Deberías estar cenando con los demás prodigios...- Reprochó la figura, sin sacar la cabeza de entre las piernas.

- Nop - Indicó Jaune, mientras miraba hacia adelante, aún con el uniforme de la orden de St. Overia encima.

- ¿Acaso no vas a dejarme en soledad? - Preguntó la voz, temblorosa, ahora con un dejo de exasperación.

- Nop - Repitió el muchacho rubio, recordando una situación muy similar en la academia de la cual venía.

Como entendiendo la situación, la muchacha levantó la cabeza de entre las piernas, y apretando los labios con disgusto, dejó escapar un ultimo sollozo antes de comenzar a hablar - ¿Siempre nos has estado estudiando?

Jaune se rascó la cabeza, reconociendo un pensamiento que la muchacha no supo descifrar – No fue tan así. Pyrrha me enseñó a estar atento a mis alrededores, pero ustedes no han echo mas que atacarme sin demora ni distinción durante dos semanas enteras. Era solo cuestión de tiempo para que me acostumbrara a sus golpes. Siempre por abajo o al medio para ti, mi orgullosa comandante. Siempre de arriba y a los costados con Grey, mi gigante compañero. Contigo siempre golpes rápidos y certeros. Con Grey golpes fuertes y directos. Si uno aprende a eludir ataques, o a recibirlos, y el oponente no cambia la táctica de ataque, simplemente se repetirá el resultado hasta que uno de los dos se canse. Y normalmente, quien bien se defiende se cansa menos que el que ataca. O así lo aprendí yo.

- Ya veo...- Agregó Emily entre sollozos, mientras se secaba las lágrimas con la manga de su uniforme – Creo que... entrenar con la campeona de Sanctum tiene... sus beneficios.

- Si. Era genial...- Murmuró el muchacho, sonriendo – Ella siempre me daba todo el tiempo del mundo para verme mejorar. Se tomaba todas las noches para hacerme entrenar en el balcón... - Emily le miró mientras hablaba, y notó como tenía la cabeza gacha y la mirada melancólica, pese a su sonrisa. No, no le gustaba esa tal Pyrrha. Pero si la apreciaba – Me apoyó en mis peores momentos... y fue una de las que mas se quejó en mi partida.

- ¿Te extrañarán mucho? - Preguntó la muchacha de negro, tratando de distraer su cabeza de su propia miseria.

- Hay alguien... que quisiera que me extrañara un poco mas...- Murmuró el muchacho, rascándose la cabeza con cierta incomodidad. Cuando sus ojos celestes se cruzaron con los verdes de su compañera, ella supo algo sobre el muchacho. Jaune podía ser despistado, algo tonto, y en ocasiones muy infantil... pero en ese momento, la había descubierto. No sabía como ni por que, pero sabía el motivo de su tristeza. Y un presentimiento le dijo que estaba por descubrir por que – Su nombre es Weiss... y ella es fría, fría como el hielo, pero tiene... tanta clase, es tan refinada, todos sus movimientos tienen gracia, y ni hablar de escucharla cantar o de lo bella que es... Yo siempre quise que me tomara en serio, pero nunca lo logré...- Los hombros del muchacho temblaron un poco, mientras recordaba. Emily supo entonces por que la mirada de Jaune parecía la de alguien que ya conocía lo que le estaba pasando. El muchacho había pasado por lo mismo, y probablemente, aún lo hacía – De echo... ni siquiera logré que mi despedida le afectara mas que mis intentos de que ella me tomara en serio... creo que nunca fui lo suficientemente... talentoso para ella...- La muchacha de cabello negros le miró impresionada. El estaba pasando por un caso muy similar al de ella... y se sorprendió aun mas cuando, sin previo aviso, se giró hacia ella y la abrazó con fuerza, casi arrodillándose – Pero tu eres talentos, toda una artista, y una persona que entiende de clase y finura... No se quien sea, pero es un idiota si no te a aceptado ya... - En situaciones normales, ella habría defendido a su amado... pero las lágrimas que rodaban por sus mejillas le estaban deshaciendo, así que simplemente hundió su cabeza en su hombro, dejándose llorar.

Poco supo de que le muchacho lloraba por su parte, hundido en su propia miseria.

Una vez ambos se hubieron calmado, la muchacha le contó todo...

- Lo conocí en la escuela... la normal, de echo. El y yo estábamos en la misma clase, y siempre fue muy sobresaliente, incluso frente a su hermana, quien era toda una prodigio. Terminaron avanzando varios años dado su talento, pero el siempre fue amable conmigo mientras estuvimos en el mismo curso. De echo... siempre pensó que podía lograr mas de lo que lograba. Siempre me tuvo en altas ansias, y yo... comencé a cree que tenía razón. Que podía lograr mas... y que quería lograrlo con el a mi lado. Cuando supe que el había avanzado tanto, casi perdí mis esperanzas... pero luego, mi aura y mi semblante se despertaron casi el mismo día. Nunca había estado mas feliz. Ahora podría empezar a seguirle los pasos... y hoy fue como un balde de agua fría a la cara. No soy tan prodigiosa como el, y ni siquiera se si podré llegar a ser alguien en quien el pueda fijarse...

Jaune concluyó que ella no solo lo quería. Lo admiraba...

Muy parecido a su problema con Weiss Schnee, la muchacha que le mantenía en vilo en su anterior academia.

- Entonces... ¿Te en listaste en los legionarios solo para llamar su atención? - Intentó aclarar el muchacho, repasando la situación.

Los labios de Emily temblaron un poco al admitir con la cabeza gacha – Es... una forma de mirarlo, mi querido Jaune.

Ya empezaba a usar palabras rebuscadas. Su humor estaba mejorando.

- Entonces !Como líder del equipo JLEG ...- Aclaró, parándose con mucho orgullo y llevándose un puño al pecho, levantando el mentón – Prometo ayudarte en tu misión, así me pese el tiempo y los planes realizados en tan importante emprendimiento y...¡- El muchacho se quedó en silencio durante unos segundos, como buscando palabras que decir. Luego, respiró rendido, dejándose caer contra la pared al lado de su compañera de nuevo – No soy muy bueno con la palabras rebuscadas como lo eres tu... soy un caso perdido.

Emily le vio perdida en la impresión, hasta que una sonrisa se dibujó en su rostro. Si había una razón por la cual el fuera nombrado líder en ese equipo, ella ahora la comprendía – No tanto, mi querido Jaune - Agregó la muchacha, mientras, sorpresivamente para un sonrojado rubio, apoyaba su cabeza en su hombro, cerrando sus ojos pacíficamente – Esa Weiss es una ilusa si no te ha reciprocado tus sentimientos, ilustre líder.

Sonrojado y todo, el muchacho hizo nota de dos cosas. La primera, Emily ya hablaba con palabras rebuscadas de nuevo. Había logrado levantarle en ánimo. La segunda...

Era que el, incondicionalmente, iba a ayudarla a que Jericho le prestara atención. Incluso que la quisiera si le era posible...

Iba a hacer las de cupido. El, el mas tonto entre todas las personas del mundo...

"¿En que me e metido?" Pensó para sus adentros, antes de seguir la conversación.

La noche estrellada fue muy bella esa noche. Mas bella que cualquiera que hubieran visto antes.

Fin del Ost.

Semanas después, fue la primera reunión de líderes en el año. De ahí en mas, la junta se haría mensual, y todos los representantes de cada grupo se presentarían a la misma para elegir misiones, presidir actividades y relacionarse con otros líderes.

Jericho era quien dirigía la reunión, y su mirada apacible, pero fría y directa miró a todos los presentes en la sala, alumbrado por las luces coloridas reflejadas por los vidrios de la cúpula en la que se daba lugar la reunión.

Antes siquiera de empezar la charla introductoria del obispo Clovis para los nuevos, Jericho se adelantó, algo sorprendido, buscando a Jaune entre la multitud.

¿Sorprendido por que, se preguntarán? Y bueno...

(Ost: "Chaos Legion - FLY [English Version] (Performed by LIV)" )

- Señor Arc. Pensé que había sido clara la regla de que solo líderes asistían a la reunión – Rectificó el legionario, su frialdad un poco derretida frente a su sorpresa.

Emily, que también se hallaba sorprendida ante la situación en frente de ella, miraba a su líder esperando una reacción.

Ambos se sorprendieron de encontrar a Jaune sonriendo – Consulté a Clovis sobre esto hace unos días. No me dijo que hubiese problemas en que enviara una emisaria en mi lugar, si tenía otros problemas que atender en el grupo. Ella me representa totalmente. No te preocupes, asistirá a todas las reuniones mensuales...

Jericho le miró con una sonrisa llena de complicidad - ¿Y calculo que querrás hacer buen pie asistiendo a todas las reuniones extra que se hacen semanalmente? No son obligatorias, pero si informativas...

El muchacho le miró confundido, hasta que se dio cuenta – Em... !Claro¡ Todo por hacer un mejor mérito.

El legionario le sonrió con frialdad, pero transmitiendo una calma contagiosa y suave. Esa misma mirada se pasó hacia Emily al terminar la frase – Entonces, señorita Marcone. Luego de la charla platicaremos acerca de sus tareas como representante.

- Eh... yo... será un placer...- Respondió la muchacha, dando una reverencia un tanto torpe, pero que trataba de ser refinada. Y eso, al parecer, fue bien recibido por el legionario, que les dio la espalda al instante, con su capa flotando levemente tras de si, pero con una sonrisa aun plantada en los labios.

La muchacha, aún sorprendida, seguía viendo hacia su fantasía desaparecer entre la multitud, para ser sacada de su estupor al sentir una mano en su hombro.

El cabo le sonreía con deleite – Buena suerte, comandante.

Fin del capítulo.