Así que en un simple Viernes las cosas se ponen de veras locas..¡? Que pasará en todo un fin de semana estilo Magnus Bane..¡? Ahora si.. sin restricciones.. tres días de fiesta.. sin padres.. sin responsabilidad.. sin censura (Malec)..! espero les guste y todos los chicos Lightwood terminen sanos y salvos..xD

Aki tienen el primer día..! los otros dos están un 75% terminados.. así ke espero Reviews para continuar..!=D

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Fin de Semana tranquilo con Magnus Bane - Viernes..!

Ya habían pasado casi dos semanas desde ese viernes tranquilo, y su madre seguía furiosa. Les había prohibido salir, ni siquiera para cazar, los había obligado a entrenar lo doble de lo normal y les había quitado los celulares. Alec se las había arreglado para robarle el celular a su padre y mandar un par de mensajes a Magnus, claro que se había asegurado de borrar toda evidencia después, no quería ni pensar en que pasaría si sus padres se enteraran, si su padre se enterara! Le daban escalofríos cada que el pensamiento pasaba por su cabeza.

Ese día, miércoles por la tarde, la familia Lightwood entera estaban comiendo tranquilamente. Max disfrutaba de su sopa mientras estudiaba los rostros de sus hermanos, los primeros días después de que habían llegado ebrios por segunda vez, habían estado de lo mas deprimidos. Su madre les había puesto una regañiza terrible. A Max no le había permitido ir a verlos balancearse por los pasillos, pero había escuchado un soberano desastre por al menos 25 minutos antes de que su padre llegara al comedor y anunciara que los tres adolescentes habían quedado dormidos esparcidos por el suelo de la habitación de Izzy.

Ahora sus expresiones eran resignadas, ya habían aceptado su destino de estar atados al Instituto. Izzy estaba mas agresiva que nunca, parecía un jaguar encerrado. Jace se la pasaba tocando el piano, todos los días, todo el día, llegaba a ser frustrarte. Y Alec, bueno Alec estaba bien, en especial cuando le pagaba por que le robara el celular a su padre, no le costaba mucho trabajo y era dinero fácil para sus ahorros, la única condición era que no hiciera preguntas y que no le dijera nada a papá. Siguió con su comida sonriendo al recordar lo gorda que se ponía su alcancía.

-Chicos, necesitamos hablarles de algo- los cuatro Lightwood menores levantaron la mirada de la sopa y miraron a su madre. Robert comía en silencio y, como siempre, dejaba que su esposa se encargara de los niños. Maryse dejó a un lado la cuchara y se aclaró la garganta- tendremos que visitar Idris en una semana, como ya saben, pero su padre y yo iremos este fin de semana para arreglar el alojamiento.

-Se van? Los dos?- preguntó Isabelle sin poder contener la emoción, Alec le soltó una patada por debajo de la mesa.

-Ouch! Alexander, acabas de golpearme?- preguntó Robert agachándose para sobar su rodilla. Alec se limitó a sonreír inocentemente.

-Solo serán dos días, nos iremos la noche del viernes y regresaremos el lunes a primera hora- anunció Maryse volviendo a tomar su cuchara para comenzar a comer.

-Y... por que tienen que ir?- preguntó Alec, ahora fueron Jace e Izzy quienes le soltaron una patada. Alec hizo una mueca pero no quería llamar la atención de sus padres así que se tragó su dolor.

-Cazadores de Sombras de todos lados del mundo se están reuniendo ahí, todo esta bastante lleno, tenemos que ver en donde podremos quedarnos- dijo Robert sin dejar de concentrarse en su sopa. Los tres adolescentes casi no podían contener su emoción. Después de casi dos semanas enteras castigados sin poder siquiera asomar la nariz fuera del Instituto, sus padres los dejarían solos un fin de semana entero!

-Bien, de acuerdo, nos quedaremos en el Instituto- dijo Alec volviendo a su comida, los otros dos lo imitaron, Max miraba de sus padres a sus hermanos sin entender nada. Sabía que sus padres no eran tan irresponsables como para sellar el Instituto y dejar a sus hijos atrapados dentro, pero tampoco creía que los fueran a dejar nada mas así como así.

-Claro que lo harán, siguen castigados- anunció Maryse, los tres chicos mayores dejaron su comida nuevamente, la tranquilidad con la que hablaba su madre les daba mala espina.

-Erm... mamá, no nos vas a dejar atados a la cama con un suero para que no muramos de hambre, cierto?- preguntó Isabelle sabiendo perfectamente que su madre podría ser capaz.

-Claro que no, hija- respondió Maryse, pero eso no tranquilizo a los otros tres- su padre y yo iremos a Idris, pero ustedes tendrán la responsabilidad no solo del Instituto, si no también de cuidar a Max.

-Que?!- exclamaron los cuatro chicos. Max casi pierde las gafas de lo rápido que se giró a mirar a su madre.

-No estas hablando en serio, verdad, mamá?- le preguntó acomodándose los anteojos.

-No te preocupes, Max, ellos cuidaran bien de ti, dejaré comida congelada para todos los días, y tu tendrás derecho a hacer un reporte detallado de como se comportaron y de como te trataron- explicó Maryse. Al niño se le iluminaron los ojos sonriendo de oreja a oreja mientras sus hermanos tenían la boca abierta sin creer lo que escuchaban.

-Bueno, dicho eso, las reglas, no tienen permitido salir del Instituto al menos que sea una emergencia, deben de cuidar bien de su hermano, asegurarse de que se coma todo y deben tratarlo bien, ustedes no pierdan ni un día de entrenamiento, y no pueden invitar a nadie tampoco- explicó Maryse seriamente, los adolescentes escuchaban con atención, resignados. Si bien sabían que sus padres no eran nada tontos y no los dejarían solos cuando estaban castigados, no creían posible que les fueran a dejar a Max. Los tres se giraron a mirar al niño, que les sonreía burlonamente.

-Nos divertiremos mucho! Me enseñaron juegos nuevos la ultima vez que fui a Alicante!- les dijo Max emocionado, sus tres hermanos mayores se miraron resignados antes de girarse hacia sus padres.

-Lo ven? Se divertirán- les dijo Robert burlonamente sin dejar de comer, Maryse los miró sonriendo. Sip, sus padres habían planeado eso muy bien.

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-Maxwell Joseph Lightwood! Abre la puerta ya!- gritó Izzy histéricamente, llevaban un día y medio entero buscando a su hermanito, golpeaba la puerta de la habitación del niño repetidas veces.

-Isabelle, basta, no esta ahí, no es tonto- dijo Alec cruzándose de brazos, Jace gruñó y se acuclillo junto a su Parabatai- nos ha estado evitado por día y medio, no va a venir a encerrarse aquí cuando sabe que lo buscamos.

-No puedo creer que nos haga esto- se quejó Jace, Alec soltó un suspiro, Max los había estado evitando, se escondía por el Instituto, y las pocas veces que lo veían estaba pegado a Maryse o Robert.

-Nos va a obligar a quedarnos aquí con él- dijo Izzy, estaba furiosa, llevaba dos semanas encerrada y como su hermano no la dejara salir lo iba a atar de cabeza en la sala de entrenamiento y practicaría lanzamiento de dagas con él.

-Tal vez esta en...- alguien jadeando de sorpresa interrumpió a Jace, los tres adolescentes se giraron y miraron a Max al final del pasillo, tenía un libro en sus manos y los miraba con los ojos muy abiertos. Ninguno se movió durante unos segundos, solo se miraban entre ellos, hasta que Max salió corriendo y los tres mayores lo persiguieron rápidamente. Max corrió y corrió lo máximo que sus pequeñas piernas podían, pero sus hermanos le estaban dando alcance.

-No lo dejen escapar! Se esconderá de nuevo!- exclamó Alec, Jace aceleró el paso, ya estaba cerca de atraparlo. Max dio un giro brusco y se metió en otro pasillo. "Te tengo" pensó Jace girando agarrando impulso de la pared, era mucho mas rápido que Max, lo alcanzaría, pero no había tomado en cuenta que Max contaba con una peculiar ayuda.

-Iglesia!- gritó Jace frenando de repente, el gato cruzaba el pasillo lenta y perezosamente, Alec chocó contra él y los dos tropezaron con el gato, quien emitió un chillido antes de salir corriendo, Izzy tropezó con sus hermanos y les cayó encima, quedaron uno encima del otro con Jace hasta abajo y los tres miraron por el pasillo, Max había desaparecido de nuevo.

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Era Viernes por la tarde, ya era hora de que Maryse y Robert partieran a Idris, y era hora que los tres adolescentes Lightwood no encontraban a su hermano pequeño. Llegando a un punto muy cercano a la resignación, Alec y Jace salieron del elevador y vieron a su padre revolviendo cariñosamente el cabello de Max, ambos estaban de pie junto a una de las bancas cerca de la reja de entrada.

-Ahí esta- murmuró Alec.

-Ese niño será genial en la clase de sigilo y rastreo- dijo Jace alzando una ceja, era demasiado bueno ocultándose y pasando desapercibido. Isabelle y su madre aun no habían salido. Alec miró al rededor buscando cualquier rastro de purpurina, sus padres irían a Idris por medio de un portal, y para eso necesitaban un brujo.

-Ni siquiera lo busques- escuchó la voz de su madre detrás de él. Alec se giró rápidamente para mirarla.

-Perdón?- preguntó fingiendo demencia.

-Estas buscando a Bane, obviamente no lo llamamos a él, no quiero que se entere de que

el Instituto esta bajo tu mando de momento- dijo Maryse dejando su bolso en una de las

bancas. Alec rió nerviosamente mirando a Jace, quien solo alzo las cejas.

-Contratamos a un brujo que vive en Idris para que haga un portal- dijo Robert acercándose a sus hijos. Max se escudo de sus hermanos quedándose abrazado a Robert medio escondido detrás de él.

-Claro, por que es mas confiable que un brujo desconocido sepa que el Instituto se quedará sin adultos a que uno de confianza como Magnus lo sepa y guarde el secreto- dijo Izzy.

-Oye! Yo soy adulto- dijo Alec, Izzy lo miró abriendo mucho los ojos para que se callara, estaba matando su argumento.

-Sabes que ningún Subterráneo puede entrar en el Instituto, Izzy, no seas dramática- le dijo Robert separándose de Max para tomar la pequeña maleta, el niño corrió y abrazó a su madre.

-Quiero que se porten bien, volveremos el Lunes a primera hora- dijo Maryse abrazando fuertemente a Max.

-Me comportare- dijo Max sonriendo y estirando el cuello para que su madre le besara la cabeza.

-No iba para ti, Max, era para tus hermanos- dijo Robert estirando un brazo para abrazar a Izzy, quien rodó los ojos antes de sonreír y devolverle el abrazo.

-Alexander, envíanos un mensaje cada día para decirnos que todo esta bien- dijo Maryse soltando a Max y abrazando a su hijo mayor.

-Si, esta bien- dijo Alec devolviendo el abrazo antes de girarse hacia su padre.

-Me traerán algo?- preguntó Max poniéndose junto a Jace.

-Un poco de pudin de la tienda de los Frostlace?- preguntó Robert antes de abrazar a Alec.

-Si!- exclamó Max dando saltos, Isabelle se paró junto a su hermano pequeño sonriendo.

-Bien, les traeremos pudin a todos- dijo Maryse yendo a abrazar a Jace, el rubio devolvió el abrazo torpemente y justo en ese momento un portal apareció entre medio de dos de las bancas que decoraban la entrada- bien, tenemos que irnos.

-Recuerden que siguen castigados- dijo Robert mirando seriamente a sus tres hijos mientras daba un apretón de manos a Jace.

-También los extrañaremos, papá- dijo Izzy rodando los ojos, Robert sonrió y fue tras su esposa que ya tenía un pie del otro lado del portal. En cuanto los dos padres Lightwood cruzaron el brillante circulo azul, este desapareció. Los tres adolescentes sonrieron complacidos.

-Bien solo tenemos que...- Jace no pudo terminar la frase, ya que, al girarse para mirar a su hermano pequeño, este había desaparecido.

-En donde se metió?- preguntó Isabelle.

-Argh! Cuando lo atrape lo voy a estrangular!- exclamó Jace lleno de frustración, después de buscarlo por dos días sin lograr encontrarlo ya estaba mas que harto de jugar a las escondidas.

-Chicos, creo que se donde esta- dijo Alec entrecerrando los ojos mirando hacia las puertas del Instituto.

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Lentamente, Alec abrió la puerta del estudio abandonado que estaba cerca del ático, el lugar en donde solían jugar a dirigir el Instituto cuando eran niños. Había cajas llenas de papeles inservibles y frascos con tinta que ya no se usaban desde hacía años, en el centro había un enorme escritorio de madera tallada con una silla de respaldo alto de gamuza roja, tan manchada que ya parecía café. Toda la sala estaba cubierta por una gruesa capa de polvo, pero la tenue luz que resplandecía en el centro les confirmaba que había alguien ahí dentro.

-Max?- preguntó Alec dando un paso en la habitación, seguido de cerca por Jace e Izzy- Max, estas aquí?

-Sabía que vendrían- escucharon la voz del niño proveniente de la oscuridad, entonces, la silla detrás del escritorio se giró dejando ver a Max, sentado con las piernas cruzadas mientras acariciaba a Iglesia que estaba acomodado en su regazo. Los tres mayores alzaron una ceja, tenían que darle el crédito por creatividad- así que necesitan un favor de mi?

-Max, vamos, deja de jugar- dijo Jace dando un paso hacia el frente.

-No, no, no, como quieren conseguir lo que quieren si no juegan conmigo? Yo puedo fácilmente negarme a colaborar- dijo Max con una sonrisa burlona en los labios sin dejar de acariciar a Iglesia.

-No lo harás- dijo Izzy entrecerrando los ojos.

-Estas segura?- preguntó el niño antes de soltar un intento de carcajada macabra, pero debido a la gran cantidad de polvo en el lugar, le dio un ataque de tos. Alec se apresuró a correr hacia su hermanito y comenzar a darle golpecitos en la espalda para ayudarlo. Iglesia bajó del regazo de Max y salió caminando perezosamente.

-Estas bien?- preguntó Alec cuando Max se calmó.

-Si, ya, estoy bien- respondió el niño.

-Escucha Max, solo queremos...

-Shh- silenció Max al rubio, los tres mayores abrieron los ojos sorprendidos- estas son mis condiciones, las llevo escribiendo desde que mamá y papá dijeron que irían a Idris el fin de semana y me dejarían con ustedes.

-Es en serio?- preguntó Alec tomando las tres hojas de papel del escritorio. Detallaban una lista de peticiones por parte del pequeño.

-Muy en serio, Alexander- respondió Max con ojos entrecerrados. Alec no creía lo que veía, pero si, su hermano menor los estaba chantajeando.

-Dame acá- Jace le arrebató las hojas a Alec y comenzó a leer- dotación de donas, soda y frituras para el fin de semana, desayunos de Waffle House, comida de Wendy's y cenas de Taki's para el fin de semana, consola X Box por tres días, la colección completa del manga de Naruto?!

-Max, de donde crees que sacaremos una consola de videojuegos, no podemos comprarla- explicó Alec intentando hacer entrar en razón a su hermanito.

-Ademas, ese Naruto lleva miles de volúmenes! Sabes cuanto nos costará eso?- le dijo Jace.

-Y Waffle House y Wendy's son sitios Mundanos, no puedes ordenar a domicilio para el Instituto!- siguió Isabelle, Max se limitó a rodar los ojos recargándose en el alto respaldo de su silla.

-Escuchen, ustedes me proporcionan lo que hay en esa lista y me tendrán encerrado en mi habitación por tres días enteros sin molestarlos un solo minuto, tómenlo o déjenlo- les dijo encogiéndose de hombros mientras sonreía de lado. Los tres mayores lo miraban con la boca abierta, su querido e inocente Max estaba jugandoselas, y jugandoselas muy bien!

-Reunión- dijo Jace, Alec e Izzy se acercaron rápidamente e hicieron un circulo para platicar en secreto.

-Saben que no podremos hacerlo desistir- dijo Izzy.

-Tampoco podemos darle todo lo que quiere!- le recordó Alec.

-Podríamos- dijo Jace, los dos morenos lo miraron- la dotación de comida chatarra es fácil de conseguir, le podríamos pedir prestado su videojuego a Simon, así solo gastaremos en esos libros de dibujo.

-Manga- lo corrigió Alec.

-Como sea. Podemos hacer eso, y miren, quiere que le prometamos enseñarle algunos movimientos de combate, podríamos hacerlo regresando de Idris, no es problema- siguió Jace.

-Y la comida?- preguntó Alec pensando en como harían para darle a Max lo que quería comer.

-Podemos comprar las cosas estando afuera y Magnus se las manda tronando los dedos, es fácil!- le dijo Izzy un poco mas emocionada al ver que si podrían hacer todas las locas peticiones de Max.

-Bueno, supongo que podríamos, pero no podemos dejar el Instituto solo- siguió Alec en su papel de Nefilim responsable.

-Max tiene un celular, nos llamará y podremos estar aquí en un segundo con un portal, no seas aguafiestas- le dijo Jace, Alec se mordió el labio inferior pensando en las posibilidades, seria sencillo salir del Instituto, seria sencillo mantenerle la boca cerrada a Max, sus padres nunca se enterarían de nada.

-Supongo que tienen razón- Izzy y Jace saltaron felices antes de girarse hacia Max.

-Muy bien, Max, tienes un trato, pero mas te vale dejarnos como los hermanos perfectos en el reporte que le darás a mamá- le dijo Jace, a Max se le iluminaron los ojos.

-Me enseñaran a luchar?

-Te enseñaremos algunos movimientos, si, pero tendrás que esperar a que volvamos de Alicante- le dijo Izzy cruzándose de brazos. Max saltó gritando de alegría.

-Ahora, danos dos horas para conseguir todo, no salgas del Instituto, entendiste?- le dijo Alec seriamente, el niño asintió rápidamente.

-Los espero en mi habitación!- les dijo antes de salir corriendo del lugar.

-Bien, Isabelle ve con Simon, explícale lo que pasa y pídele el X Box y que te lleve a donde comprar los volúmenes de Natsuko...

-Naruto- lo corrigió su hermana.

-Eso- continuó Alec quitandole importancia- Jace ve al supermercado y compra lo que quiere Max. Yo me encargare de hablar con Magnus para acordar las comidas.

-Vamos de fiesta!- gritó Isabelle emocionada antes de salir dando saltos rumbo a la casa de Simon.

-Que hay con el resto de la lista?- preguntó Jace, pero las demás peticiones eran mas a largo plazo, promesa para que le enseñaran cosas, o para que lo llevaran a ver la película del dichoso ninja, o que le enseñaran a montar en Alicante.

-Haré un contrato, con fechas y esas cosas, así no se podrá quejar ni nos podrá amenazar en el futuro- dijo Alec alzando una ceja.

-Inteligente- lo felicitó Jace.

-Si, no me siento orgulloso de presumir ser mas inteligente que mi hermanito de 9 años- dijo Alec negando con la cabeza. Max había logrado su cometido, tenía el Instituto para él solo por tres días con juegos, libros, comida y de mas, mientras que sus hermanos podían pegarse la borrachera de su vida sin tener que responder ante sus padres, era el plan perfecto, todos ganaban.

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-Listos?- preguntó Alec, eran las 9 de la noche, habían logrado todo en menos de dos horas. Jace e Isabelle se habían reunido con él en el pasillo, la chica con un bolso enorme colgando al hombro y el rubio con una mochila sobre el hombro, Alec traía su mochila colgada a la espalda. Magnus le había enviado a Alec una lista de cosas que necesitarían llevar, solo por si acaso, traje de baño, cambio de ropa extra, un cambio de ropa para fiesta, el cargador de sus celulares, etc.

-Vamonos! Quiero empezar la fiesta ya!- exclamó Izzy abriendo la puerta del dormitorio de Max y lanzando su bolso enseguida de la entrada, Jace y Alec la imitaron.

-Muy bien, no puede quejarse, nos excedimos- dijo Jace mirando la habitación de Max.

Básicamente habían trasladado la habitación de Simon a la habitación de Max. Tenía una pantalla plana conectada a un X Box, una consola Wii y un DVD con una pila gigante de juegos y películas. Los volúmenes de Naruto, que si bien no habían conseguido todos, Clary les había ayudado a comprar mas de la mitad, estaban sobre el escritorio al lado de los libros de estudio del pequeño, la promesa de completar la colección había quedado sellada con el contrato de tres hojas que había escrito Alec y que los cuatro habían firmado. Había cajas de donas, bolsas de frituras y una mini nevera repleta de helado y soda. Habían delineado un área en la mesa que seria en la que Magnus aparecería la comida tres veces al día, así que Max debía mantener ese espacio libre.

-Exacto, cumplimos bien, mas le vale cumplir también su parte- dijo Izzy mirando a su hermanito con ojos entrecerrados. Max estaba concentrado en la pantalla y no le prestó atención.

-Tiene que, ya firmó, si no cumple nosotros tampoco- dijo Alec cruzándose de brazos, después se giró y tomó su pequeña mochila, él y Jace e Izzy las habían dejado junto a la puerta- muy bien, Max, ya nos vamos...

-Cállense y cierren la puerta! Esta por aparecer Ganon!- les gritó Max. Sin dejar de presionar botones y mover el control blanco. Los tres mayores se miraron y se encogieron de hombros antes de salir y dejar a su hermanito, ese niño no abandonaría la habitación en tres días, estaban seguros, y si se descuidaban hasta sería mas tiempo.

-Empacaron lo mínimo, cierto?- les preguntó Alec al ver que las mochilas de sus hermanos

eran el doble de grandes que la de él.

-Claro que si, lo esencial- respondió Isabelle.

-El maquillaje no es esencial- le recordó Alec al ver el estuche que sobresalía del bolso de su hermana.

-Atrévete a decir eso frente a tu novio- le dijo Jace acomodándose la mochila sobre el hombro.

-No es mi novio!- exclamó Alec poniéndose completamente rojo. Si, quería a Magnus, le encantaba Magnus, pero...

-Anda ya, sigue con tu negación luego, tenemos que irnos- interrumpió sus pensamientos su hermana, ella y Jace se echaron a correr por el pasillo rumbo a la puerta, Alec soltó un largo suspiro antes de seguirlos, mejor no complicarse, ese fin de semana era para divertirse.

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Después de un viaje en metro y una carrera hasta la entrada, los tres jóvenes Cazadores de Sombras se encontraban fuera del edificio de Magnus. Izzy daba saltitos emocionada y Alec sonreía bobamente, al fin, después de dos semanas, podría ver a Magnus de nuevo.

-Baaaaaaaaaaaaaane!- gritó Jace en el intercom del edificio de Magnus y la puerta se abrió de inmediato. Los tres chicos subieron las escaleras de dos en dos y entraron en el departamento del brujo.

-Hola, mis queridos Nefilim- saludó Magnus, estaba en la barra preparándose un cóctel, los tres chicos dejaron sus mochilas a un lado de la puerta y se dirigieron a la sala. Alec fue hasta Magnus y le dio un ligero beso en los labios, el brujo le sonrió y le tendió una bebida antes de dirigirlo hacia los sillones.

-Entonces, saldremos, verdad?- preguntó Izzy dando saltos.

-Claro que si- le respondió Magnus lanzándose a uno de los sillones- pero primero tenemos que entrar en calor, anden, siéntense, platiquemos.

-Pero...

-Izzy, tenemos 2 días, bueno tres contando hoy para salir de fiesta, Magnus tiene razón, tenemos que calentar antes de lanzarnos a una fiesta de esta magnitud- dijo Jace recostándose en el sillón frente a Magnus.

-Bien dicho- dijo Magnus haciéndole un gesto a Alec para que se sentara junto a él. Izzy resopló pero también fue hacia los sillones.

Se quedaron en la sala platicando durante una hora, bebiendo delicioso whiskey y riendo y escuchando suave música proveniente del estéreo de Magnus. Magnus se había acomodado con la espalda contra un brazo del sillón y Alec se había puesto del otro lado, entrelazando sus piernas con las del brujo. Jace había recostado la cabeza sobre el regazo de su hermana mientras platicaba. Isabelle tomaba pequeños mechones rubios y los trenzaba distraídamente. Era una noche agradable... tranquilamente agradable... tranquila...

-Siento que deberíamos beber algo mas fuerte, o beber mas rápido- dijo Jace, sentía las manos de Izzy juguetear con su cabello, si la cosa seguía así terminaría por caer dormido.

-Bueno, tengo esto- dijo Magnus tronando los dedos, escucharon las puertas del bar que Magnus tenia cerca de la cocina abrirse, dos botellas flotaron hasta quedar en la mesita de centro, no tenían etiqueta pero estaban llenas de un contenido verdoso.

-Que es?- preguntó Alec tomando una de las botellas.

-Absenta- respondió Magnus y Alec lo miró con los ojos muy abiertos.

-Queremos emborracharnos, no quedar locos- dijo rápidamente el ojiazul.

-Bueno, quieren algo rápido, no?- preguntó Magnus encogiéndose de hombros.

-Juguemos algo, poker o beer pong- dijo Jace sacudiendo la cabeza para deshacer las trencitas que le había hecho Izzy.

-Tengo un juego... pero no, olvídalo, no me gusta- dijo Magnus, negando rápidamente.

-Anda! Estamos bebiendo demasiado lento!- se quejó Jace.

-Si quieres emborracharte mas rápido bebete la botella con un embudo- le dijo Alec mirándolo con ojos entrecerrados.

-Ese no es el punto! Debemos beber y divertirnos mientras lo hacemos, aunque si es rápido mejor- dijo Izzy recargándose en el reposa brazos.

-Bien, de acuerdo, jugaremos, pero no digan que no se los advertí- dijo Magnus yendo hacia una de las estanterías y tomando una pecera de cristal vacía, con un tronido de sus dedos aparecieron un montón de papelitos doblados dentro. Magnus les hizo una seña para que fueran hacia la mesa del comedor.

-Que es eso?- preguntó Alec sentadose en una de las cuatro sillas. Magnus revolvió los papeles que descansaban dentro de la pecera sorniendoles a los Nefilim traviesamente.

-Vamos a jugar un pequeño juego llamado "Yo nunca, nunca"- anunció Magnus dejando la pecera en medio de la mesa- por turnos, tomaremos un papel de la pecera y lo leeremos en voz alta, si alguno de nosotros ha hecho lo que dice el papel, entonces debemos beber un trago.

Jace metió la mano en la pecera de cristal y sacó un papel, lo desdoblo con cuidado y leyó el contenido.

-Yo nunca he tocado los senos de una chica- recitó Jace sonriendo, este juego le iba a gustar.

-Entonces, si alguien ha tocado senos debe darle un trago- explicó Magnus tomando su bebida y acercándola a sus labios, Jace lo imitó, Alec alzó una ceja mirando fijamente su vaso.

-Y si he tocado mis senos?- preguntó Izzy confundida. Magnus se quedó pensativo un momento.

-Si, eso sirve- le respondió e Izzy se apresuró a beber.

-Sigo!- dijo Magnus tomando otro papel.

-Este juego esta bueno- murmuró Izzy y Jace soltó una risa asintiendo.

-Yo nunca he usado un cuchillo serafín- leyó el brujo y los tres Nefilim rodaron los ojos.

-Eso no es justo, tu no puedes- se quejó Izzy.

-Oh, si alguno de esos papeles dice "Yo nunca he hecho magia" yo no me quejaré, ahora beban- les dijo Magnus y los tres Lightwood empinaron sus vasos.

-Yo quiero!- Izzy metió su mano en la pecera y sacó un papel- yo nunca he ido al baño y he olvidado lavarme las manos.

-Olvidado o por flojera?- preguntó Jace.

-Ya, cerdo, bebe- le dijo Alec, aunque el también le dio un trago a su bebida, al igual que Magnus, Izzy fue la única que no lo hizo, los miraba y negaba con la cabeza.

-Hombres...

-Alec, cariño, sigues tu- dijo Magnus ignorando a la chica. El ojiazul sacó un papel y lo leyó en voz alta.

-Yo nunca me he orinado encima- apenas dejar de leer soltó una carcajada mirando a Izzy, Jace lo imitó.

-Oh, cierren la boca- dijo Izzy dándole un trago a su bebida.

-Técnicamente todos nos hemos hecho encima, cuando eramos niños- dijo Magnus encogiéndose de hombros.

-Eso no cuenta, a Izzy le paso apenas unas semanas atra...

-Cierra el pico!- le gritó la chica al rubio mientras le lanzaba la pecera- cállate y saca uno.

-Yo nunca he besado a un chico- leyó Jace y sonrió satisfecho, él seria el único que no bebería. En efecto, los otros tres bebieron de sus vasos.

-Estas cosas son bastante engañosas- dijo Alec, era divertido como cada frase estaba dedicada a ciertos miembros del grupo en particular, pero aun así era un juego para emborracharse muy bien hecho.

-Mi turno- dijo Magnus sacando un papel- yo nunca he vomitado después de una borrachera.

-Y durante- dijo Jace dándole una palmada en el hombro a Alec, quien le dio un manotazo y, molesto, bebió su whiskey. Magnus también bebió.

-Cuanto debes de beber TU para vomitar de borracho?- preguntó Izzy sorprendida, sabía que Magnus podía aguantar el alcohol mucho mejor que nadie que conocía.

-No quieres saberlo- dijo Magnus recordando las pocas veces que había perdido completamente la conciencia y había terminando vomitando el estomago e intestinos al día siguiente.

-Izzy, sigues tu- le dijo Alec.

-Yo nunca he cantado una canción de Miley Cyrus- leyó la chica y miró al rededor confundida- se supone que debemos saber quien es?

-Nefilim, perdiéndose de lo bueno de la vida por el simple hecho de creerse superiores al resto del mundo- murmuró Magnus bebiendo su whiskey.

-Quien es Miley Cyrus?- preguntó Alec.

-Una cantante, esta loca, es genial, puedo interpretar una de sus canciones si quieren, solo necesito una bola de demolición, aunque tendrán que verme desnudo si lo hago...

-No, así estamos bien gracias, podrás hacerle un espectáculo privado a Alec después- dijo Jace provocando que su hermano se sonrojara a mas no poder. Magnus le sonrió coquetamente al ojiazul, quien siguió subiendo de tono hasta que las orejas también enrojecieron.

-Yo nunca he dejado de bañarme por tres días o mas- leyó Alec para desviar la atención de él. Los cuatro se miraron entre ellos, Jace suspiró y alzo su vaso bebiendo un trago.

-Es en serio?

-Jace, que asco!

-Ya me había llegado un olor raro.

-Cállense, fue por una ocasión fuera de mi control- anunció Jace sacando un papel de la pecera.

-Espero te hayas ido a una aldea en medio de África como misionero o algo así- dijo Magnus, Alec e Izzy soltaron una risa.

-Yo nunca he tenido un sueño sucio con alguno de los presentes- dijo Jace. Alzó una ceja contemplando a los tres frente a él, y después negó con la cabeza, pero los otros tres si que bebieron- oh, Raziel! Con quien soñaron?!

-Eso no es parte del juego- dijo Alec sonrojándose demasiado.

-Vamos! No le diremos a nadie!- dijo Jace sonriendo pícaramente.

-Es obvio que yo soñé con mi dulce e inocente Alexander- dijo Magnus pasándole un brazo por los hombros al chico y besandole la sien, Alec lo miró alarmado y después se hundió en su silla con las orejas completamente enrojecidas- lo que yo me pregunto es con quien soñaste tu, Isabelle.

-Obviamente nunca con mis hermanos, así que...

-Soñaste con Magnus?!- exclamó Alec mirándola con los ojos muy abiertos.

-Bueno, no es como que puedo controlar con quien sueño, ademas debes de admitir que Magnus esta bastante bueno- explicó Isabelle encogiéndose de hombros.

-Como que tiene que admitir, él lo admite sin que lo obliguen, verdad Alec?- preguntó Magnus y Alec volvió a su posición de cabeza gacha y orejas rojas.

-Alec, tu soñaste con Magnus entonces, sabía que bajo toda esa seriedad ardía un pervertido con causa!- dijo Jace haciendo reír a Izzy. Magnus miró a Alec y le pareció casi ver humo saliendo por sus orejas, el brujo estaba seguro de que él no había sido la única persona con la que su ángel había soñado, pero era mejor no mencionar nada, en cambio tomó un papel de la pecera y lo leyó.

-Yo nunca me he tirado un pedo en la bañera para ver como sale la burbuja- los tres adolescentes soltaron una carcajada, Magnus miró a Alec, su sonrojo seguía presente pero al menos ya no se miraba incomodo.

-Por el Ángel- dijo Izzy poniendo una mano sobre su estomago, se había reído mucho con esa, ninguno de los Nefilim bebió, pero Magnus, con un encogimiento de hombros, le dio un buen trago a su whiskey provocando mas risas.

-Nunca saben de los placeres de la vida hasta que se pedorrean bajo una espumosa tina de baño- Alec estaba por caerse de la silla de la risa y Magnus sonrió, ya no lucía nada incomodo.

-Definitivamente tengo que hacerlo algún día- dijo Jace. Izzy se inclinó para tomar otro papel.

-Yo nunca, he estado en un trío- leyó Izzy mirando con una ceja alzada a Jace y Magnus, a ellos los creía capaces, pero solo Magnus fue el que bebió- ya sabia yo!

-Cuando se vive tanto tiempo hay pocas cosas que no haces- dijo Magnus encogiéndose de hombros, Alec había desviado la mirada y se concentraba en la pecera con papeles en la mesa.

-Entonces has hecho algo mas que un trío? Ya sabes, con mas personas?- preguntó Jace divertido.

-Esa no fue la pregunta así que no pretendo responder- dijo Magnus echándole una rápida mirada a Alec.

-Oh, vamos! Cualquiera que se atreva a hacer un trío se atreve a hacer algo mas- dijo Izzy- yo lo haría.

-Si te creo- dijo Jace chocando su vaso con el de Izzy antes de darle un trago.

-Les creo a ambos- rió Magnus, Alec los miró alzando una ceja.

-Y yo que?- preguntó el ojiazul provocando una carcajada general.

-Alec, puedo ver a Magnus en un trío, puedo verme a mi en un trío, incluso a Jace, pero tu? Nop, para nada, eres demasiado fiel y vergonzoso- respondió Izzy dándole un enorme trago a su bebida.

-Claro que podría!- se indignó Alec, Magnus lo miró con ojos llenos de ternura, no creía que Alec fuera capaz a hacer eso, Izzy tenía razón, era demasiado fiel... y tierno.

-Alec eres el señor Prudencia, serías el presidente de Prudencilandia y te llamaría Prudencio McPrudence- dijo Jace alzando una ceja, Alec se sonrojó.

-Podría hacerlo- murmuró Alec en voz baja antes de darle un trago a su bebida, Magnus le acarició la rodilla.

-Dulzura, poder hacerlo no es cosa para sentirse orgulloso, se que no eres así- le dijo Magnus en voz baja.

-No voy a discutir eso con ustedes, es mi turno- dijo Alec cambiando el tema y tomando un papel de la pecera- yo nunca he visto a alguien teniendo sexo.

-Los videos pornográficos cuentan?- preguntó Magnus, Izzy y Jace se miraron.

-Supongo que no- dijo Jace.

-Tiene que ser en vivo- siguió Izzy.

-Oh- fue todo lo que dijo Magnus antes de darle un trago a su bebida, Izzy y Jace soltaron una carcajada, Alec solo rodó los ojos.

-Por el Ángel!- exclamó Jace sin dejar de reír- es que hay algo que nunca has hecho?

-Yo les dije que no quería jugar, siempre salgo perdiendo- dijo Magnus.

-Jace, sigues tu- dijo Alec sacudiendo la pecera, Jace metió la mano y sacó un papel. Alec se arrepintió de haberle recordado a su hermano que era su turno de sacar una frase en cuanto Jace leyó el contenido.

-Yo nunca he usado juguetes sexuales- dijo Jace alzando una ceja y mirando a los que lo acompañaban, el nunca había usado nada de eso. Magnus suspiró y le dio un rápido trago a su bebida. Izzy se mordió el labio y miró hacia la ventana, después regreso su mirada hacia su hermano, quien miraba fijamente su vaso. Jace y Magnus miraban a los dos hermanos Lightwood mientras decidían si iban a beber o no.

Alec movió lentamente su vaso hacia su boca provocando que la quijada de Jace cayera casi hasta el suelo. Izzy le sonrió levantando el vaso también, la chica bebió un poco y siguió mirando a su hermano sin creerlo. Alec no miraba a nadie, como si no quisiera que nadie se diera cuenta de que estaba bebiendo, le dio el trago mas rápido que pudo y después se apresuró a volver a dejar el vaso en la mesa. Se quedaron en silencio unos segundos, Alec se ponía mas y mas rojo.

-Solo quedan tres papeles- anunció Magnus para distraer la atención, estiró la mano y leyó el que le tocaba- yo nunca he mentido sobre mi orientación sexual para evitar una cita.

-Uff- dijo Isabelle empinándose su vaso rápidamente, pero ninguno de los chicos bebió.

-En serio nunca has mentido con eso para evitar una cita?- preguntó Jace sin creerle a Magnus, él había estado a punto de hacerlo en una ocasión, pero se salio por la tangente y se resolvió sin tener que salir con esa vampiresa loca.

-Por favor, prácticamente todos los seres mágicos son de la misma ideología liberal, no es fácil mentir sobre eso- dijo Magnus encogiéndose de hombros- si no quiero salir con alguien simplemente le digo que no, y ya.

-Bueno, eso tiene sentido- dijo Izzy tomando el penúltimo papel- yo nunca me he masturbado mas de dos veces en un día.

-Dos veces?- preguntó Jace haciendo memoria, Magnus bebió rápidamente. Isabelle también se quedo pensativa.

-Orgasmos múltiples cuentan!- dijo rápidamente Magnus señalando a Izzy, quien rodó los ojos y bebió.

-Creo que no lo he hecho- dijo Alec encogiéndose de hombros, Jace asintió.

-Yo tampoco- aclaró el rubio.

-Bueno entonces Alec, el ultimo papel- dijo Magnus señalando la pecera, Alec metió la mano y saco el papel con cuidado.

-Yo nunca he andado desnudo en publico- dijo y sonrió mirando a Jace. Izzy soltó una carcajada.

-Técnicamente traía puesta una cornament...

-Nada! Estabas desnudo, bebe!- lo interrumpió Alec.

-Pero nadie me vio!- se quejó Jace.

-Te vimos nosotros y te jodes, bebe!- dijo esta vez Isabelle. Jace soltó un suspiro y miro a Magnus, quien levantó su vaso y lo chocó con el de él a modo de brindis antes de darle un gran trago, Jace soltó una risa y también bebió.

-Se acabaron los papeles, creo que ese fue un muy buen calentamiento- dijo Magnus con una enorme sonrisa en el rostro, los otros tres soltaron una risa- que me dicen si comenzamos la fiesta afuera?

-Si! Si, si, si, si!- saltó Izzy corriendo hacia la entrada. Magnus, con un tronido de sus dedos, las mochilas que habían empacado se encogieron hasta que quedaron del tamaño justo para entrar en los bolsillos de Jace- a donde iremos? A un club? Un bar clandestino? A un rave perdido en medio de Central Park?!

-Si queremos a todo eso! Pero primero, tenemos que pasar a recoger una cosa muy importante a la casa de una amiga- dijo Magnus con una sonrisa traviesa. Los tres jóvenes lo miraron expectantes- siganme, Nefilim!

-A donde vamos?- preguntó Jace una vez que comenzaron a bajar los escalones del metro.

-A visitar a una amiga- dijo Magnus sin perder el paso rápido que llevaba.

-Que amiga?- preguntó Alec rápidamente.

-Una amiga que conozco desde que era prácticamente un niño- afirmó Magnus, los tres chicos dieron vuelta para comprar su boleto del metro pero Magnus les indicó que lo siguieran rápidamente y pasaran sin pagar.

-Magnus...- murmuró Alec a modo de advertencia y el aludido simplemente lo tomó del brazo y le besó la sien. Cuando el tren llegó, los cuatro entraron y tomaron asiento, era tarde y los vagones iban casi vacíos. Alec y Magnus se sentaron junto a la puerta, y frente a ellos se pusieron Jace e Izzy.

-Entonces, la conoces desde hace siglos?- preguntó Jace alzando las cejas, Isabelle había sacado su celular para mandarle un mensaje a Max, habían decidido que cada hora enviarían un mensaje para checar que todo fuera bien.

-Exageras, no hace mas de uno- dijo Magnus con un ademan de la mano, Alec lo miró de reojo.

-A que parada vamos?- preguntó Jace poniéndose de pie para revisar el mapa.

-No lejos, solo dos mas- aseguró Magnus pasando un brazo por los hombros de Alec, que seguía luciendo incomodo, Magnus no sabía si era por no haber pagado los dos dolares del boleto, o por que no le había especificado que amiga era esa a la que visitarían.

-Max dice que todo esta bien, y que ya llegó a la Zelda del castillo, o algo así- anunció Izzy- Zelda? Ay por Raziel, nuestro hermano no sabe escribir.

-Al castillo de la princesa Zelda- explicó Magnus rodando los ojos, si bien su conocimiento en el mundo de los videojuegos no era mucho, eso era básicamente cultura general. El tren se detuvo en una estación y Jace volvió a sentarse, se bajarían hasta la siguiente. Magnus susurraba algo a Alec para que dejara de estar molesto. La vocesita electrónica informaba que las puertas estaban próximas a cerrarse.

-Oh, bueno eso, que todo esta bien y que la cena estuvo deliciosa, Magnus, muchas gra...- justo cuando las puertas estaban a punto de cerrarse, un chico parado junto a la puerta enseguida de Izzy, alargó la mano y tomó su celular antes de salir corriendo en el segundo que las puertas se cerraban- oye!

Isabelle salió disparada, sin importarle que el tren estuviera por ponerse en movimiento, con un puñetazo rompió el cristal de la puerta y se lanzó por el hueco de la ventana justo cuando el tren comenzaba a ganar un poco de velocidad. Los tres varones miraron con ojos extremadamente abiertos, al igual que el resto de la gente en el vagón.

-Con un demonio, Isabelle!- se quejó Alec, entre él y Jace abrieron la puerta del vagón y corrieron fuera buscando a su hermana, no fue difícil encontrarla.

-No! Por favor! Lo siento! Ya tienes tu celular! Por favor!- siguiendo los ruegos llegaron hasta un grupo de gente que rodeaba a Isabelle y al Mundano que había tratado de robarle el celular.

-Eres... un Mundano... imbécil... mereces... sufrir...- con cada palabra, Isabelle le daba un golpe, ya fuera puñetazo, cachetada, patada o estrellar la cabeza del tipo contra el suelo.

-Ayúdenme! Por favor!- suplicaba el chico cubriéndose la cabeza con los brazos y haciéndose bolita para cubrir su cuerpo lo mejor que podía.

-Te lo mereces- le dijo Jace cruzándose de brazos, había unas cuantas personas mas mirando y unos jóvenes tomando video con sus celulares, los cuales Magnus se encargaría de borrar inmediatamente después de que terminara la pelea.

-Lo siento! Lo siento mucho! Perdón!- suplicaba el tipo, que aun recibía golpes por parte de Izzy.

-Que... demonios... te pasa?! No te metas con el celular de una chica! Nunca te metas con el celular de una Nefilim! Me has entendido, Mundano idiota!- Isabelle no dejaba de patear al chico mientras lo insultaba, Jace y Magnus miraban la escena carcajeándose mientras Alec luchaba por contener la furia de su hermana.

-Isabelle! Detente, ya basta!- después de que Izzy intentara lanzar al chico hacia las vías del metro, casi teniendo éxito, gracias a Raziel, Alec pudo controlarla- estas loca? Deja de golpear al Mundano! Vamonos de aquí, Magnus! Jace!

-Estúpido!- gritó por ultima vez Isabelle dejándose conducir por su hermano, Jace y Magnus seguían riendo y burlándose del pobre diablo que había sido victima de la furia de Isabelle.

-Estas mal de la cabeza?!- le preguntó el ojiazul a la chica.

-Me quería robar mi celular!- se excuso rápidamente Izzy cruzándose de brazos.

-Magnus lo pudo haber recuperado por ti, loca!- ambos hermanos Lightwood caminaban rápidamente uno junto al otro por la acera, Magnus y Jace iban tras ellos mirándolos discutir.

-Se merecía una buena golpiza- dijo Izzy alzando las cejas, Alec gruño con frustración lanzando los brazos al aire.

-Dime que borraste los videos- se giró Alec preguntándole a Magnus.

-Hasta el de la cámara de seguridad- le aseguró el brujo y Alec respiró aliviado.

-Menos el mio- dijo Jace sacando su celular, los gritos de Isabelle y las suplicas del Mundano se dejaron escuchar.

-Oh, quiero verlo!- exclamó Isabelle acerándose al rubio. Alec rodó los ojos sin dejar de caminar.

-Esperen, esperen, es aquí!- les indicó Magnus señalando un edificio de departamentos muy bonito, pequeño, pero bonito y colorido.

-Aquí vive una amiga tuya?- preguntó Jace alzando una ceja.

-Luce tan... normal- dijo Isabelle, pensaba que la mayoría de los brujos vivían como Magnus, una vida silenciosamente lujosa.

-Catarina no es de las que les importe mucho el hogar, de echo tenemos suerte de que este en casa- Magnus hizo sonar el timbre del departamento de Catarina.

-Catarina?- murmuró Alec, a los pocos minutos la puerta se abrió y una chica de piel azul y cabello blanco y corto salió del edificio.

-Llegas tarde!- le reprendió a Magnus antes de echar una mirada a los Nefilim e inclinar la cabeza a modo de saludo, los tres respondieron igual.

-Nos bajamos en la estación equivocada- explicó Magnus con una sonrisa- chicos, ella es Catarina Loss, una muy querida amiga mía.

-Mucho gusto, me encantaría conversar, pero ya voy tarde a trabajar- le dijo la chica de piel azul mientras cerraba la puerta tras ella y se ponía un suéter. Los tres Lightwood se miraron, a trabajar?

-Cierto, tu vida es ese hospital- dijo Magnus rodando los ojos.

-Si, uso mi magia para ayudar a los demás, a diferencia de otros- dijo mirando a Magnus significativamente.

-Eso no es justo! Si ayudo! Pregúntales a ellos, anda, pregúntales- le dijo Magnus señalando a los Cazadores de Sombras tras él.

-Si que nos ha ayudado- dijo Izzy.

-Aunque...

-Shhh!- calló Magnus a Jace antes de que arruinara el buen comentario de la chica. Catarina rodó los ojos.

-De verdad voy tarde- le dijo alzando la ceja.

-Pero si terminaste lo que te pedí, verdad?- preguntó Magnus usando sus ojos de gatito bajo la lluvia, Catarina suspiró sacando un montón de frasquitos de su bolso.

-No se por que no los pudiste hacer tu, y tampoco se para que los quieres, pero sonaba urgente ayer- dijo Catarina.

-Oh, si que es urgente- le aseguró Magnus sonriendo traviesamente mientras veía los frascos brillar con una tenue luz color dorado debido a su contenido.

-Mas te vale que sean para algo importante, Magnus Bane- dijo Catarina con voz severa, la sonrisa traviesa de Magnus se borró durante un segundo antes de besar la mejilla de su amiga y apresurarse a caminar calle abajo.

-Eres la mejor! Te visitare un día de estos!- exclamó Magnus antes de girar en la esquina contraria, los Nefilim se despidieron con la mano y siguieron a Magnus a paso rápido, la mirada de Catarina les recordaba a la mirada de su madre a punto de regañarlos.

-Que fue eso?- preguntó Alec cuando llegaron a un pequeño parque y se sentaron en una banca para poder contemplar lo que Catarina le había dado a Magnus.

-Le pedí que me ayudara a hacer estas cosas por que no podía arriesgarme a gastar magia, la cual estoy seguro necesitaremos mas tarde en la fiesta- explicó Magnus sacando uno de los pequeños frascos de la bolsa que le había entregado Catarina.

-Que es?- preguntó Izzy acercándose para mirar mejor el brillante contenido del frasco.

-Magia- respondió Magnus mirándola con una sonrisa, los tres menores lo miraron confundidos- Catarina guardo aquí la magia suficiente para abrir un portal, tenemos... ocho.

-Ocho?- pregunto Jace sin entender.

-Catarina me dio ocho frascos, lo que significa que tenemos ocho portales a nuestra disposición- explicó Magnus, los rostros de los tres Lightwood comenzaron a iluminarse emocionados- ocho lugares del mundo que podremos visitar.

-Eso es fantástico!- gritó Isabelle saltando, Jace la atrapó en el aire y le dio vueltas emocionado. Alec se acercó para mirar los frascos y de paso le dio un pequeño beso a Magnus en los labios, ese fin de semana sería simplemente asombroso.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Una hora y media botella de whiskey después, y ellos seguían sentados en la banca en el parque sin poder decidir a que lugares irían.

-No puedo creer esto! Tenemos la posibilidad de ir a cualquier lugar del mundo y no podemos decidir a donde?!- se quejó Isabelle por enésima vez.

-Deberíamos ir a Canadá, es agradable- dijo Alec.

-Que vamos a hacer en Canadá? La gente es demasiado amable como para alocarse con fiesta- dijo Jace, Alec le hizo mala cara- ademas, esta a solo unas horas, bien podemos ir en auto un fin de semana.

-Que tal Noruega! Siempre he querido visitar esos lugares remotos- dijo Isabelle, ya había mencionado mas de una docena de sus lugares remotos y todos habían sido denegados.

-Pero si vamos allá... estaremos demasiado cerca de Idris, no me quiero arriesgar- dijo Magnus antes de darle un enorme trago a su bebida.

-Oh, desde cuando te dan miedo los Cazadores de Sombras, Magnus- le dijo Jace burlonamente.

-No todos, de echo solo uno- aclaró Magnus, los otros tres lo miraron interesados- si su madre nos llega a ver, esta vez no me salvo.

-Le tienes miedo a mamá?- preguntó Alec con los ojos muy abierto, una enorme carcajada se les escapo a los tres chicos Lightwood al ver la seriedad en el rostro del brujo.

-Si, si, mucha risa, pero como les fue con el regaño y el castigo, eh?- los chicos dejaron de reír al instante- así es, su madre es barbara, prefiero enfrentar a la Clave que a ella.

-De acuerdo, nada de países cercanos a Idris- dijo Alec.

-Si no vamos a ir a ningún lugar en donde abunden los Nefilim, entonces vamos a lugares donde abunden tus compañeros brujos- dijo Jace pensativamente- lugares llenos de magia, como Machu Pichu, que tal Perú?

-Perú... umm...- consideró Magnus un segundo antes de negar enérgicamente con la cabeza- no.. nop.. nada de Perú...

-Pero...

-Nada de Perú dije- interrumpió Magnus a Isabelle, la chica no insistió.

-Vamos chicos, en algún lugar tenemos que comenzar, no vamos a pasarnos la noche bebiendo en un parque, o si?- preguntó Alec levantándose de la banca para robarle la botella a su hermana.

-Ya lo tengo!- dijo Magnus llamando su atención- comencemos la fiesta como muchos Mundanos americanos lo hacen.

-Y eso es?- preguntó Jace, Magnus les sonrió ampliamente mientras sacaba uno de los frasquitos-portal.

-México!- dijo mientras lo lanzaba entre los arbustos. Un destello de luz se dejó ver y pronto un pequeño portal, del tamaño de una ventana, se dejo ver, azul y brillante.

-Genial!

-Fiesta!

-Viva! Viva!- gritaron los chicos Lightwood corriendo hacia el portal y entrando de un salto. Al llegar al otro lado del portal, los cuatro se encontraron con una típica escena de festival mexicano. Comida por todos lados, niños correteando mientras jugaban con fuegos artificiales, bailes típicos en un escenario al aire libre y mucho, mucho tequila.

-Bienvenidos al festival de las Calacas al Pie del Cuchuma- dijo un hombre que llevaba un enorme sombrero y una botella de tequila en la mano- aquí tienen su bebida de bienvenida.

-Erm...- si bien hablaban cantidad de dialectos e idiomas antiguos, ninguno de los Nefilim se había preocupado en aprender español.

-Bebida gratis- les dijo Magnus y los tres sonrieron rápidamente.

-Genial!- dijo Jace tomando el pequeño vasito que le ofrecía, un shot de tequila.

-Vamos, güero, hasta el fondo- dijo el hombre y varias personas alrededor comenzaron a aplaudir. Jace bebió el contendido del vaso y casi lo escupe, pero logró tragarlo todo antes de comenzar a toser bruscamente mientras Alec le palmeaba la espalda suavemente. Todos los que pasaban por ahí comenzaron a reír.

-Por Raziel y todos los jodidos ángeles!- exclamó Jace sacandole una carcajada a todos los presentes.

-Chicos, esto no es tequila, es mezcal, es muchísimo mas fuerte que el tequila- les explicó Magnus, Alec miró asustado el shot que le tendía el hombre, él no era bueno con el tequila, estaba seguro que con esta nueva bebida podría menos.

-Yo voy!- dijo Izzy tomando el vasito y empinandoselo rápidamente. Isabelle tosió bastante, al igual que Jace, pero después soltó un grito triunfal ganándose un aplauso general.

-Ahora tu, ojos azules- dijo el hombre tendiéndole el shot a Alec.

-No, no, yo estoy bien- dijo Alec retrocediendo un par de pasos, alejándose del hombre y su shot de tequila.

-Rechazas mi mezcal?!- exclamó el hombre y todas las personas a su alrededor comenzaron a exclamar disgustadas, Alec miró hacia Magnus, alarmado, no entendía lo que sucedía.

-Rechazas una invitación del festival, Alec- le dijo Magnus alzando las cejas acusadoramente- tienes que beberlo o estarás ofendiendo a estas personas.

-Alec, no seas grosero- lo regañó Isabelle, Jace negaba con la cabeza. Alec soltó un suspiro antes de rodar los ojos y tomar el shot.

-De acuerdo, de acuerdo, lo beberé. Gracias- dijo antes de beber el contenido del vasito. Todas las personas volvieron a reír y aplaudir al ver a Alec beber. Y como ya se esperaba, Alec era terrible con el licor tan fuerte y puro, tosió incluso antes de pasárselo y mando el ardiente liquido hacia su nariz, tosió bruscamente mientras jadeaba para poder respirar y calmar el ardor en su interior.

-Estas bien, Alec?- Magnus le dio un par de palmaditas en la espalda y le tendió un vaso con agua, Alec bebió un par de tragos rápidamente.

-Eso esta fuerte- dijo el Nefilim carraspeando.

-Señor, su mezcal- dijo el hombre del sombrero tendiéndole el shot a Magnus.

-Perfectisimo, muchas gracias!- el Brujo lo tomó sonriente y se lo llevo a los labios, todos aplaudieron, silbaron y vitorearon cuando Magnus comenzó a beber el liquido lentamente, saboreando cada gota, sin inmutarse por el ardor en su boca y garganta.

-Eso es un hombre, chingado!- exclamó un hombre entre la multitud y todos comenzaron a aplaudir asintiendo.

-Ahora, falta que alguien se coma el gusano del mezcal- dijo el hombre del sombrero y todos asintieron dándole la razón. Los cuatro extranjeros miraron como el tipo servia otro shot y le ponía algo pequeño y alargado dentro.

-Erm... Magnus, que es eso?- preguntó Izzy mirando desconfiada el shot.

-Bueno, el mezcal, a diferencia del tequila, lleva como sello un gusano al fondo de la botella- explicó el Brujo cruzándose de brazo.

-Gusano? Como? De verdad?- preguntó Alec abriendo mucho los ojos.

-De verdad, muerto, claro, probablemente curtido por tanto alcohol, pero gusano a fin de cuentas- respondió el Brujo encogiéndose de hombros.

-Y ahora pretende que alguien se lo coma?- preguntó esta vez Jace.

-No solo alguien, uno de nosotros- dijo Magnus señalando a los cuatro.

-Que?!- exclamaron los Nefilim.

-Quien se lo comerá?- preguntó de nuevo el señor del sombrero hacia la multitud.

-El güero!

-La buenísima!

-El ojos azules!

-El chino!

-No soy chino!- gritó Magnus hacia el tipo que acababa de gritar eso, el tipo se encogió en su lugar al ver la mirada de furia del Brujo.

-El ojos azules rechazó el mezcal la primera vez!- dijo una mujer desde atrás, todos asintieron y gritaron estar de acuerdo.

-Oh no- murmuró Magnus mirando a Alec.

-Que?- preguntó el chico preocupado, después se giró y se dio cuenta de que todos lo estaban mirando- oh no.

-Ojos Azules, el gusano- dijo el hombre del sombrero tendiéndole el shot a Alec.

-No lo rechazes de nuevo Alec- le advirtió Magnus. Alec miró a sus hermanos buscando ayuda, pero ambos dieron un paso hacia atrás, Alec bufó, vaya hermanos que tenía, tomó el shot lentamente, todos gritaban y aplaudían y silbaban, no podía rechazarlo, no sabía que otra cosa eran capaces de darle.

-Salud- dijo y todos le respondieron un "Salud!" justo antes de que Alec se bebiera el contenido del vaso, sintió el gusano rozar su lengua y casi vomita todo, pero resistió y tragó sin pensar.

-Si puede el gringo!- todos los presentes le aplaudieron a Alec, Magnus, Izzy y Jace incluidos, el chico simplemente tosió y asintió agradeciendo.

-Eso fue genial, Alec!- dijo Izzy abrazando a su hermano por los hombros.

-A que sabía? Fue asqueroso?- preguntó Jace.

-No me hagan recordar el gusano- dijo Alec estremeciéndose.

-Bienvenidos! Adelante!- dijo el hombre del sombrero invitándolos a pasar hacia la avenida principal, donde había muchísimos bares y gente por doquier. Se divirtieron de lo lindo con los juegos locales, las bebidas, los bailes, todo era tan ruidoso y colorido. Miraron a un par de chicas que estaban dando shots de tequila con pistolas de agua y Jace se empeño en llamar su atención para que le dieran un poco.

-Alec, mira! Mira! Eso le encantará a Max!- dijo Izzy tirando del brazo de su hermano para llevarlo hacia un puesto de juguetes artesanales.

Magnus se quedó solo mirando como los hermanos Lightwood se alejaban hacia los juguetes y como Jace saltaba mientras movía las manos intentando llamar la atención de las chicas. El Brujo se quedo de pie sin saber que hacer, estaba sin trago, sin novio y sin diversión, la combinación perfecta para alguna ocurrencia estúpida, la cual no tardó en llegar. Magnus se adelantó un par de pasos hacia Jace, que seguía con las manos levantadas intentando llamar la atención de las chicas con los tragos. El Brujo se inclinó y tiró de los pantalones de Jace, bajándoselos hasta los tobillos.

-Oye!- Jace reaccionó rápidamente subiéndose los pantalones lo mejor que pudo, pero eso no impidió que las dos chicas que repartían el tequila lo miraran con sus boxers negros con decorado de fantasmitas. Jace soltó un gruñido y comenzó a perseguir a Magnus- que demonios, hombre?

-Lo siento! Fue un impulso de idiotez, ya, ya, cálmate!- Magnus reía mientras corría, pero sabía que nunca jamas podría escapar ebrio de un Cazador de Sombras, así que era hora de llamar refuerzos- Alec! Alexander! Ayúdame!

-Que pasa? Que hacen ustedes dos?- dijo Alec girándose para mirar la persecución, Magnus fue rápidamente hacia él y se escondió detrás.

-Tu Parabatai! Esta loco! Quiere asesinarme!- dijo Magnus usando a Alec como escudo, Jace se detuvo intentando sacarle la vuelta a Alec para poder llegar hasta el Brujo.

-No quiero asesinarte, solo lastimarte semi-mortalmente- dijo Jace entrecerrando los ojos. Los tres comenzaron una danza de quítate y te quito, Magnus abrazado de Alec, Jace cambiando de dirección cada dos pasos intentando pasar al ojiazul, y Alec siguiendo los movimientos de su Parabatai para proteger a su Brujo.

-Ya basta! Esto es ridículo, deja eso y díganme que sucede- le dijo Alec a ambos. Jace y Magnus comenzaron a hablar al mismo tiempo acusándose el uno al otro y Alec rodó los ojos- eso no me ayuda.

-Me ataca sin razón!- dijo Magnus alzando los brazos exasperado.

-Sin razón?!- exclamó Jace acercándose nuevamente a Magnus, quien saltó detrás de Alec y estaban por comenzar la danza de nuevo cuando Alec los detuvo.

-Por el Ángel, ya! Jace, deja a Magnus en paz- lo regañó Alec y Jace lo miró con los ojos muy abiertos.

-Me regañas a mi?! El fue el que me bajó los pantalones!- dijo Jace señalando al Brujo acusadoramente

-Pues algo le has de haber echo antes- dijo Alec cruzándose de brazos, Jace abrió mucho los ojos.

-Yo no hice nada!- estalló Jace sin creerlo.

-Ya basta, déjalo, pobrecito- dijo Alec girándose y tomando al Brujo de la mano antes de dirigirse a donde Isabelle había conseguido bebidas. Magnus se giró y le sonrió burlonamente a Jace antes de abrazar a Alec por la espalda, el rubio simplemente gruñó pateando una lata en el piso. Su Parabatai era un tonto enamorado, pero ya se vengaría, claro, cuando no estuviera Alec para defender al Brujo. Siguieron caminando por ahí, bebiendo tequila, mirando bailes típicos y de mas, pero Jace no olvidaba su sed de venganza.

-Alec, vamos por otra bebida para todos- dijo Izzy señalando otro puesto de tequila, vendían todo tipo de bebidas exóticas preparadas con tequila, pedían una diferente para cada uno para poder probar de todo.

Los dos Lightwood se fueron y dejaron a Magnus y Jace mirando un espectáculo de unos hombres bailando zapateado. Jace vio su oportunidad entonces, se metió entre la multitud y se perdió de la vista del Brujo. Magnus estaba sumido en la presentación que ni siquiera prestó atención a lo que hacia el rubio, cuando al fin los hombres del escenario terminaron de danzar, toda la multitud comenzó a aplaudir y silbar emocionada, habían bailado maravillosamente, Magnus también aplaudió, levantando los brazos al aire para demostrar su emoción, y eso dio permiso a Jace para adelantarse de dos grandes saltos y tirar de los ajustados pantalones del brujo, sabía que debía tirar lo suficientemente fuerte para bajarlos por completo, ya que eran demasiado ajustados.

-Te tengo!- Jace tiró de los pantalones y se los bajó hasta los tobillos. Magnus siguió aplaudiendo, solo bajando la mirada un segundo para confirmar que, en efecto, sus pantalones estaban hasta el suelo. Jace lo miró con una ceja alzada, aparentemente al Brujo le importaba poco estar solamente en boxers frente a toda la multitud- pero que diablos pasa contigo?! Estas en paños menores!

-Jace, debo recordarte como fue que me conociste?- le preguntó Magnus sin dejar de aplaudir, los hombres del escenario saludaban mientras bajaban lentamente. Jace recordó entonces esa fiesta en Brooklyn no hacia mucho, a Magnus recibiéndolos con un elegante saco purpura... y unos boxers color gris. Jace rodó los ojos resoplando, no recordaba eso. Magnus ya había dejado de aplaudir y ahora se giraba para mirarlo con las manos en la cadera, aun sin molestarse por subir sus pantalones.

-Por el Ángel, es que no hay cosa de tu vestimenta que no sea llamativo?- preguntó Jace al mirar los boxers multicolores de Magnus con estampado de zebra. El Brujo se encogió de hombros.

-Son geniales, ademas aprietan lo justo para no notarse con los pantalones de cuero- explicó Magnus mostrandole como los boxers se acomodaban espléndidamente a su trasero, Jace no pudo evitar soltar una carcajada, Magnus rió también mientras se subía el pantalón, y a sus risas se unieron otras 4 que no tenían nada que ver con el grupo fiestero.

-Lindos calzones, señorita- dijo uno de los chicos que se habían acercado, el que parecía ser el líder de la pequeña pandilla, Jace no entendió ni una palabra, así que se limitó a mirarlos, Magnus, por otro lado rodó los ojos abrochándose los pantalones.

-Fuera de aquí- les dijo a los chicos que no parecían tener mas de 20 años.

-Oh, habla español!- dijo otro de los chicos- perdón, interrumpimos su cita?

-Es por gente como ustedes que el turismo de esta ciudad no progresa- dijo Magnus con un ademan de la mano antes de darles la espalda.

-Uh, no aguanta nada- se burló el líder cruzándose de brazos.

-No vaya a llorar la nena, pobrecita- dijo otro de los chicos.

-Oye, oye, no dejes sola a la güera, tu novia- dijo el mas pequeño de todos señalando a Jace, los demás soltaron una carcajada.

-Que jodidos dijo?- preguntó Jace cerrando los puños fuertemente mirando al tipo que había hablado. Magnus simplemente negó con la cabeza y se dirigió hacia Izzy y Alec.

-No entiende el gringo- dijo otro de los chicos provocando que los otros tres rieran.

-A ver si entiende- dijo el que parecía ser el líder, se acercó un par de pasos a Jace y le dijo claramente mirándolo a los ojos- GAY.

-Oh- Jace ladeó la cabeza mientras procesaba, todo lo que le habían dicho y no había entendido para nada era para decirle que si era gay solo por haberle visto los boxers a Magnus? Rodó los ojos y se giró dándoles la espalda a los cuatro chicos- por el Ángel, pensé que era algo importante.

Los cuatro chicos seguían riendo y burlándose en español, pero Jace no les hacía caso. Magnus, que había tomado la bebida que le había llevado Izzy, simplemente escuchaba a los muchachos burlarse y reír, sin importarle para nada. Los chicos habían comenzado a canturrear con voz chillona, como de niña, dirigiéndose a Jace, quien no les prestó la mínima atención mientras tomaba la bebida que le tendía Alec.

-Son unos idiotas- dijo Alec, si bien no entendía español, entendía lo suficiente como para saber lo que ocurría- no te vas a defender?

-Defenderme? No, claro que no. No entiendo por que debo defenderme de algo que no es un insulto- dijo Jace encogiéndose de hombros antes de darle un trago a su bebida, los otros tres lo miraron fijamente con los ojos muy abiertos.

-Aaww!- murmuró Isabelle poniendo una mano sobre su pecho, conmovida.

-Quien diría que podía soltar semejante sabiduría estando ebrio- dijo Magnus sonriendo. Alec, por otro lado, se había sentido tan conmovido y agradecido con su Parabatai que sentía un nudo en la garganta, Jace se giró para mirarlo.

-Alec?- el chico tenia sus ojos azules brillantes, dio un salto hacia en frente y abrazó a su Parabatai fuertemente- Alec! Me ahogas! Ya basta!

-Jace! Es lo mas lindo que has dicho nunca!- Alec abrazaba a Jace por el cuello y el rubio ya comenzaba a ponerse azul.

-Ale... Alec... no puedo... respi... aargh!

-Aaww, míralos, que lindos Parabatai- dijo Izzy sacando su celular para tomarles una fotografía.

-Si, eso de mas cercanos que hermanos es verdad- dijo Magnus ignorando los gestos que hacia Jace en un esfuerzo de llevar oxigeno a sus pulmones.

-Hola!- escucharon a alguien llamarlos y los cuatro se giraron, Alec soltó a Jace al girarse, el chico casi da hasta el suelo tosiendo.

-Hola- dijo Izzy al ver a la chica, parecía de la edad de Alec, que los saludaba, las runas en sus brazos la delataron rápidamente, Cazadores de Sombras, había otros dos con ella, una chica que se miraba un poco mayor y un chico también de la edad de Alec- Cazadores de Sombras mexicanos!

-Ya sabía yo que había visto runas en el festival- dijo la otra chica acercándose a Alec- mi nombre es Carolina Vallegrande, el es mi hermano Eduardo y mi prima Sofía.

-Alec Lightwood, mis hermanos Isabelle y Jace. Y...

-Y un brujo?- dijo Sofía mirando a Magnus con una ceja alzada.

-Si, su nombre es Magnus Bane, es el Gran Brujo de Brooklyn- explicó Alec seriamente, los tres Vallegrande miraron a Magnus de arriba a abajo y luego se miraron entre ellos y comenzaron a hablar en español.

-Que harán con un brujo?

-No lo se, tal vez están...

-Saben, mi segunda lengua es el español- dijo Magnus como quien no quiere la cosa- solo como comentario.

-Oh, vaya- dijo Carolina mirando a Magnus fijamente.

-Entonces es su traductor?- preguntó Eduardo mirando a Jace.

-Algo así, supongo- dijo Jace alzando una ceja, en verdad Magnus era el que les traducía el español en el festival, pero no solo eso. Magnus miró hacia Alec y el chico captó el mensaje y estaba por dar una excusa para retirarse cuando la chica mas bajita lo interrumpió.

-Esperen, Brooklyn, osea que son de Nueva York? Lightwood? Valentine!- exclamó Sofía señalando a Jace. El chico desvió la mirada incomodo.

-Las malas noticias viajan rápido- murmuró Jace. Los tres chicos Vallegrande los miraron emocionados.

-Vamos acá, hay una mesa disponible afuera del bar, podemos hablar ahí- dijo Eduardo señalando un callejón enseguida de la calle principal.

-La verdad es que no tenemos mucho tiempo y nos gustaría recorrer todo- dijo Alec mirando la incomodidad reflejada en el rostro de su Parabatai.

-Oh, vamos, no pueden rechazarnos- dijo Sofía- rechazar una invitación de un mexicano en un festival como este es algo muy serio.

-Créeme, lo sabemos- dijo Izzy mirando significativamente a Alec, quien simplemente suspiró y asintió, mejor aceptar antes de que los pusieran a atragantarse con lodo o algo así.

-Esta bien, vamos- dijo el ojiazul, los Lightwood y Magnus siguieron a los Vallegrande hasta dicho bar, en efecto, había mesas en la calle y música en vivo.

-Lupita, seis vasos, por favor- dijo Eduardo a la señora que era la mesera, esta asintió y se perdió dentro del negocio, Magnus miró fijamente a Eduardo con los ojos entrecerrados pero no dijo nada, ellos eran siete. Los Lightwood tampoco dijeron nada ya que no habían entendido muy bien el español.

-Entonces, que los trae por estos rumbos?- preguntó Sofía sentándose en una mesa con seis sillas. Carolina se sentó en la cabecera de la mesa y Eduardo le ofreció una silla a Isabelle, todo un caballero, la chica aceptó el gesto y se sentó junto a Sofía, Jace se sentó en la otra cabecera, Eduardo ganó la silla junto a Carolina y Alec los miró con el entrecejo fruncido.

-Falta una silla- dijo de pie junto a Magnus.

-Que traiga una silla y la ponga en la esquina- dijo Carolina con un gesto de la mano. Magnus rodó los ojos y estaba por girarse para ir por una silla, pero Alec lo detuvo.

-Siéntate, voy por una silla- dijo el chico ofreciéndole la silla enseguida de Jace, Magnus miró al ojiazul con una pequeña sonrisa y tomó asiento, los Vallegrande miraron todo cuidadosamente, pero no comentaron nada. Alec trajo otra silla y se sentó entre Magnus y Jace. La mesera llegó con las bebidas y las dejó todas junto a Sofía, quien las fue pasando a sus primos y a los Lightwood.

-Faltó una- dijo Jace al notar que Sofía había saltado a Magnus demasiado obviamente a propósito.

-Oh, conté mal- dijo Eduardo alzando las cejas. Jace arrastró su vaso ruidosamente y lo puso frente a Magnus para después alzar la mano y hacerle señas a la señora para que le trajera otra bebida.

-Y bien, no me respondieron, que los trae por aquí?- preguntó Sofía nuevamente.

-Ya saben, visitar lugares nuevos- respondió Izzy dándole un trago a su bebida- queremos conocer lugares divertidos.

-Aquí es bastante entretenido, y el Instituto es de lo mas lindo- explicó Sofía. Carolina se enderezó en su lugar, hinchándose de orgullo.

-Nuestro padre es el director del Instituto de Tijuana, tal vez quieran visitarlo, bueno...- Carolina, nada disimuladamente, miró a Magnus.

-Estamos bien, gracias- dijo Alec rápidamente, la mesera llegó con la bebida de Jace y se la dio, el rubio le dio un gran trago.

-Entonces, es verdad? Eres el hijo de Valentine?- preguntó Eduardo causando que Jace se ahogara con su trago, Alec le dio un par de golpecitos en la espalda.

-No creo que sea prudente hablar de eso- dijo Izzy seriamente.

-Oh vamos, simplemente queremos informarnos del tema- dijo Eduardo cruzándose de brazos y apoyándose sobre la mesa- tenemos curiosidad.

-Que curiosidad mas morbosa- murmuró Magnus antes de darle un trago a su bebida. Los tres Nefilim mexicanos miraron a Magnus unos segundos.

-De verdad no queremos hablar del tema- dijo Alec antes de darle un enorme trago a su bebida, en cuanto se la terminaran se irían del lugar.

-No se supone que Valentine lucha contra Subterráneos?- preguntó Eduardo como quien no quiere la cosa, pero Carolina y Sofía le dedicaron una rápida y significativa mirada a Magnus.

-Que se supone que significa eso?- preguntó Magnus.

-Nada, es solo que, bueno...- Carolina hizo un gesto queriendo señalar a Jace.

-El hecho de que sea su hijo no significa que comparta sus mismos gustos- fue todo lo que dijo Jace sin mirar a nadie, el tema lo comenzaba a hartar.

-Supongo que tienes razón- dijo Carolina bebiendo un sorbo- y que tal la chica?

-Oh, si, la hija de Valentine- dijo Sofía dando saltitos en su asiento.

-Dicen que no tiene ningún tipo de entrenamiento- comentó Carolina recargando su cabeza en la palma de su mano.

-Que amenaza!- se burló Eduardo saciando reír a las dos chicas.

-Ella fue la que encontró la Copa Mortal- dijo Alec, no quería adentrarse en el tema, pero tampoco podía dejar que se burlaran de Clary de esa manera, Jace estaba en silencio con la mirada fija en la mesa.

-Si, gracias a un supuesto talento especial- dijo Carolina alzado una ceja.

-Seguro el único que tiene- dijo Sofía burlonamente provocando que sus primos rieran, eso enfureció a Isabelle, si bien no era muy amiga de Clary, se llevaba mejor con ella que con estas nuevas Cazadoras de Sombras que había conocido.

-Cállate! Clary tiene mucho talento!- dijo Isabelle girándose para encarar a Sofía.

-Una Cazadora de Sombras que comienza a entrenar a los 16 años no tiene talento suficiente- le dijo Sofía mirándola con el entrecejo junto.

-Clary tiene mas talento en sus pequeños pechos de niño que tu en todo tu cuerpo!- saltó Isabelle poniéndose de pie bruscamente. Jace la apoyó asintiendo con la cabeza.

-Oye!- exclamó Jace al registrar lo que su hermana había dicho. Sofía también se había puesto de pie, Isabelle le ganaba por unos centímetros y en definitiva se miraba mas amenazante a pesar de la diferencia de edad.

-Isabelle!- exclamó Alec poniéndose de pie también y tirando de su hermana para calmarla.

-Vaya, quien diría que en verdad estaban de su lado- murmuró Carolina alzando una ceja, Jace la miró con ojos entrecerrados ganándose una mala mirada por parte de Eduardo.

-Creo que todos debemos calmarnos un poco...

-Nadie pidió tu opinión, Subterráneo- escupió Carolina mirándolo de reojo.

-Bien, tenemos que irnos- dijo Alec tomando a Magnus por el antebrazo y tirando de él para llevarlo hacia la avenida principal- Jace, Isabelle.

-El juntarse con criaturas como él es lo que les trae tantos problemas, y lo saben- escucharon decir a Sofía antes de doblar en la esquina y perderse entre la multitud.

-Algunas veces olvido lo cerrados que son los Nefelim- dijo Magnus cuando salieron del callejón.

-No están acostumbrados a tratar con Subterráneos- dijo Jace encogiéndose de hombros.

-Eso no les quita lo mal educados- le dijo Izzy mirando hacia donde habían dejado a los chicos Vallegrande.

-No son maleducados, desafortunadamente ellos piensan que están en lo correcto, ustedes también eran así- explicó Magnus provocando que los tres Cazadores de Sombras se detuvieran de golpe- que?

-Claro que no somos así- dijo Alec mirando a Magnus.

-No, eran así, en tiempo pasado- le explicó Magnus.

-Pero... pero... eran odiosos!- dijo Izzy desesperadamente.

-Nosotros no nos parecíamos a ellos!- siguió Jace.

-Bueno...

-En verdad piensas eso?- preguntó Alec mirándolo fijamente. Magnus miró a los tres Nefilim, parecían realmente preocupados por que se hubiesen comportado de mal manera con el Brujo en el pasado.

-Escuchen, si eran algo odiosos, pero la verdad es que no...- no pudo terminar de hablar, los tres chicos saltaron hacia él.

-Oh Magnus, lo siento mucho!

-Yo también!

-Perdónanos!- Isabelle, Alec y Jace se lanzaron hacia el Brujo y lo envolvieron en un abrazo, Magnus se quedó quieto rodando los ojos antes de darles un par de golpecitos reconfortantes en la espalda a cada uno.

-Ya, ya, no se preocupen, ya lo superé. Acepto sus disculpas.

-No es suficiente!- dijo Jace dramáticamente soltándose del abrazo y mirando al rededor- tenemos que recompensarte.

-No tienen por que...

-Nos comportamos muy mal, déjanos arreglarlo- dijo Alec soltándose del abrazo también.

-Chicos, no se preocupen, entiendo que...

-Tal vez si te damos algo que quieras- dijo Jace pensativamente.

-No es necesa...

-Te compraremos tequila!- dijo Izzy señalando un puesto donde vendían botellas de tequila artesanal.

-Oh, bueno supongo que si me hicieron sentir mal cuando eran odiosos- se apresuró a decir Magnus- comprenme tequila y a ustedes dos los perdono, pero Alec... oh, Alec.

-Q... que?- preguntó el ojiazul, sus dos hermanos lo miraron molestos y luego volvieron a mirar a Magnus.

-De los tres, tu... tu fuiste el que... tu...- Magnus soltó un falso sollozo, Jace e Izzy tomaron a Alec y se lo lanzaron a Magnus provocando que dieran contra una de las paredes del callejón, quedando muy ocultos a la vista de la multitud.

-Alec! Mas te vale compenses a Magnus mientras nosotros le compramos tequila!- le dijo Isabelle antes de seguir a Jace rumbo al puesto de bebida.

-Pe... pero...

-Nada, recompensame, Alexander- murmuró Magnus posesionándose de los labios del Nefilim. Alec gimió por al sorpresa, pero después se dejó hacer, dejó que Magnus lo presionara contra la pared mientras metía una de sus piernas entre las suyas, separandolas. Magnus recorrió el vientre plano de Alec con las manos provocando que el menor enredara sus dedos en su cabello y tirara levemente. Siguieron besándose por quien sabe cuanto tiempo, estaban en la oscuridad del callejón, por lo que nadie los molestaba. Cuando al fin se separaron, ambos jadeaban buscando aire y Alec tenía los labios rojos e hinchados, Magnus sonrió, había hecho un buen trabajo y su Nefilim lucía adorable. Recargó su frente contra la del Cazador de Sombras antes de murmurar- deberías sentirte culpable mas seguido.

-Me perdonaste?- preguntó Alec inocentemente, Magnus podría haberse lanzado a besarlo de nuevo, pero sabía que esa vez ya no podría controlarse.

-Claro que si, Alexander- dijo Magnus dándole un pequeño beso antes de soltarlo y darse la vuelta- ahora vamos antes de que tus hermanos se compren todo el negocio.

-S... si- Alec seguía completamente rojo caminando detrás de Magnus.

-Y bien?- preguntó Jace al ver que Magnus se acercaba.

-Alec ya me pidió disculpas, estamos bien- dijo el Brujo mirando la botella que le tendía Jace. Alec caminaba torpemente hacia su hermana, rojo de pies a cabeza.

-Te disculpaste con Magnus?- preguntó Isabelle, Alec enrojeció aun mas- bien, ya tenemos sus botellas de tequila y unas cuantas para nosotros también.

-Esa no es tequila- dijo Alec señalando una de las botellas que llevaba Jace.

-Este mezcal pega fuerte, llevamos dos botellas también- respondió el rubio.

-Podríamos llevarle una a papá!- dijo Isabelle mirando el decorado de las botellas.

-Claro, "Toma, papá, te la compramos en México ese fin de semana que NO salimos con Magnus Bane", buena idea Izzy- dijo Alec provocando que su hermana rodara los ojos.

-No digo que se la demos ya, podemos guardarla para Navidad- dijo la chica.

-No importa si se la dan el lunes o en un año, vamonos ya- los interrumpió Magnus. Metieron las botellas en sus mochilas antes de seguir calle abajo, aparentemente mientras mas tarde se hacia mas gente llegaba, mas para beber que para estar en el festival en si. Debieron tomarse de las manos para no perderse.

-Se esta llenando mucho- se quejó Alec tirando de Jace para que no se separara.

-Pasemos a algo mas placentero- dijo Magnus caminando por entre la multitud- ya me hartó el desierto, vamos a la playa.

-Si!- gritó Izzy sacándose la blusa, ya llevaba puesto el bikini.

-Isabelle! Por Raziel, tápate!- se alarmó Alec lanzándose para cubrir a su hermana, a la cual no menos de 15 chicos habían casi roto su cuello al girarse a verla.

-Anden, aquí hay un callejón- dijo Magnus escabulléndose sin que lo vieran, cuando se aseguraron de que no hubiese nadie viendo, Magnus lanzó un frasquito al final del callejón y una pequeña ventana de luz azul apareció- adentro, Nefilim.

-A donde vamos?- preguntó Jace agachándose para entrar por el porta.

-Conocerán las exóticas playas de Bora Bora- les dijo Magnus sonriendoles enormemente.

La extraña sensación que provocaba el portal los invadió, cerrando fuertemente los ojos, todos esperaron a que terminara. Cuando el mundo dejó de girar, los cuatro se encontraron afuera de lo que parecía ser un bar en la playa, estaba completamente oscuro y relajado afuera, pero dentro, las luces de colores y la música ponían un ambiente difícil de ignorar. Los tres Lightwood miraron a Magnus, que ya se estaba sacando la camisa y se había desabotonado el pantalón.

-Traje de baño obligatorio- les explicó señalando el letrero afuera del bar que indicaba que solo se admitía el acceso a personas en traje de baño. Isabelle ya se había sacado los pantalones y corría dentro. Jace y Alec se miraron y se encogieron de hombros antes de comenzar a desvestirse también.

-Izzy! Espera!- exclamó Alec, pero su hermana ya había logrado pasar a los de seguridad y ahora se dirigía a la barra. Una vez cambiados con solo su bañador, ya que tampoco se admitía entrar con zapatos, los tres varones entraron en el bar a buscar a la chica. Dentro del bar había montones de jóvenes en traje de baño, bebiendo shots, empinándose enormes tarros de cerveza, haciendo concursos de embudo, era una locura.

-Ahora si llegamos a la fiesta- murmuró Magnus mirando alrededor.

-Chicos! Aquí!- vieron a Izzy recargada en la barra con cuatro cervezas a un lado. Llegaron al lado de la chica y cada uno tomo una botella.

-Brindemos por la primera noche de fiesta de nuestro fin de semana sin padres!- dijo Jace levantando su botella, los otros tres lo imitaron dando un grito de celebración.

Bebieron y bebieron por horas sin cansarse, bailaban junto a personas desconocidas, cantaban a todo pulmón, bueno ese era Magnus, e Izzy ya había coqueteado lo suficiente con el bartender como para tener bebidas gratis para todos. Un joven, que iba en bermudas y camisa de flores hawaianas, se subió a un pequeño escenario al fondo del lugar, llevaba unas gafas de sol extremadamente grandes, y ridículas en ese momento ya que eran como las 4 de la mañana y no había sol, traía un micrófono en la mano y, al verlo, todos los jóvenes comenzaron a gritar y aplaudir.

-Que pasa?- preguntó Jace mirando a Magnus.

-Supongo que es el encargado del entretenimiento- respondió el brujo encogiéndose de hombros.

-Pero si nos estábamos entreteniendo bien!- se quejó Izzy cuando la música cesó.

-Como esta la fiesta?!- gritó el tipo con gafas enormes y todos le respondieron con un grito animado- ya están cansados?

-No!

-Pregunté que si ya se cansaron?!- gritó el tipo al micrófono.

-NO!- volvió a gritar el bar entero.

-Que bueno por que llego la hora del concurso- dijo y todos vitorearon felices- abran paso chicos, vamos, a un lado todos.

-Que están haciendo?- preguntó Alec cuando dos empleados del bar comenzaron a apartar a las personas y a delinear tres carriles en la arena, al final de los carriles había una mesa con tres tarros de cerveza.

-Pues un concurso- le respondió Magnus, los cuatro fueron empujados contra la barra por los dos empleados que ahora dejaban tres bates de béisbol en el suelo entre los tres carriles.

-Bien, necesito tres señoritas listas para concursar!- dijo el chico con gafas. Varias chicas comenzaron a saltar levantando la mano.

-Yo! Yo quiero! Yo!- Izzy se deshacía por participar, estaba pegada a la barra saltando con ambas manos arriba.

-Ella!- gritó Jace señalando a Isabelle.

-Muy bien, tu, cariño- dijo el tipo señalando a una chica que estaba pegada a su derecha- oh y la castaña que esta en la mesa de la entrada, tu, la del bikini rosa, muy bien y...

-YO!- gritó Izzy subiéndose a la barra de un salto

-Esta bien, esta bien, el bombón de bikini rojo en la barra, adelante- dijo el chico señalando a Izzy.

-Si!- Isabelle saltó de la barra y se paró junto a la chica castaña. Las tres chicas se pusieron una en cada carril marcado, La castaña se tambaleo peligrosamente y se giró hacia la barra, sus ojos se fijaron en Alec y lo estudiaron de arriba a abajo.

-Hola- murmuró ebriamente dando un par de pasos hacia el chico.

-Erm... hola- respondió Alec mirando a Jace esperando que le diera una explicación del por que la chica se acercaba lentamente a él, como acechándolo.

-Estas buenísimo- dijo la chica llegando frente a Alec y recorriendo su torso con un dedo, Alec no podía retroceder mas, estaba pegado a la barra.

-Disculpa, yo...- Alec intentó salir del camino pero la chica se le echo encima.

-Cariño, ganare para ti- dijo la castaña colgándose del cuello de Alec, quien intentó zafarse alzando una ceja.

-Lo siento, te arrimas al árbol equivocado- dijo Alec, Jace estaba riendo a carcajadas.

-Si gano te dejaré entrar en mi habitación, y haremos lo que quieeeeeras- canturreó la chica acercando sus labios a los de Alec.

-Oh por Raziel- Alec giró el rostro para evitar el beso- Mags...

-Esta ebria, Alec, ten paciencia- le dijo Magnus pasandole un brazo por la cintura y tirando de él, pero la chica tenia los labios pegados a la mejilla de Alec y no lo soltaba- anda ya, déjalo y ve a concursar, loca.

-Esperaré por ti- dijo la chica cerrándole un ojo mientras soltaba a Alec, girándose para tomar su bate. Alec hizo una mueca y se limpió la mejilla con el dorso de la mano.

-Eres muy popular, eh?- se burló el brujo.

-Y tu no me ayudaste!- le recriminó Alec empujándolo suavemente.

-Vamos, no te enojes- dijo Magnus intentando abrazarlo nuevamente, pero Alec se había vuelto a recargar en la barra con los brazos cruzados.

-Fue graciosisimo- dijo Jace sin dejar de reír, Alec alzo una ceja mirándolo, ya quisiera verlo a él con un chico besandole la mejilla, aunque conociéndolo seguro ni le importaría.

-Recuerden el ganador del concurso se lleva la botella!- todos los presentes comenzaron a gritar entusiasmados.

-Vamos Izzy! Gana esa botella!- gritó Jace dándole un empujoncito a su hermana. Las otras dos chicas ya estaban listas para competir.

-Bien chicas, ahora deberán dar vueltas sobre su eje con este bate de béisbol, y después correr hacia la barra y beberse una cerveza entera, la primera en terminar gana la botella!- Magnus, Alec y Jace gritaron y aplaudieron apoyando a Isabelle, quien alzo los brazos en su dirección asegurandoles que ganaría- chicas, a sus posiciones.

-Tu puedes, Izzy!- gritó Alec y justo entonces sintió que su celular vibraba dentro de sus shorts, se apresuró a responder el mensaje de Max.

-Cuidado con sus bienes, señoritas, aunque no nos molestaría que mostraran sus encantos por aquí- dijo el presentador y todos los hombres comenzaron a silbar, Isabelle rodó los ojos- tomen el bate, y... giren!

El bar se llenó de gritos y silbidos apoyando a las chicas, la castaña que habia coqueteado a Alec cayó de senton después de 10 vueltas, solo quedaba Izzy y una chica morena que daba vueltas como una profesional. Después de 18 vueltas, solo les faltaban 3 para comenzar la carrera hasta la barra, pero justo en la penúltima, Izzy, con tanto alcohol en su organismo, perdió el equilibrio y, aun agachada, se fue de lado directito a su hermano mayor, quien seguía concentrado en su celular, la cabeza de Izzy dio de lleno en la desprotegida entrepierna de Alec.

-Ow!- todo el bar exclamó y compartió el dolor con Alec, quien ya estaba de rodillas y con ambas manos cubriendo su entrepierna. Su celular había quedado en el piso.

-Oh, por el Ángel! Alec, lo siento mucho!- se disculpó Isabelle.

-Oh, no! Ohhh, maldita sea- se quejaba Alec dejándose caer hacia un lado ocultando su rostro en la arena.

-Perdóname, no quería...

-Alec, quieres que te sobe?- preguntó Magnus con una picara sonrisa.

-Cállate, ridículo!- lo regañó Izzy- Alec, quieres que te traiga un poco de hielo?

-Dejen que el chico respire, vamos, apártense todos- dijo el muchacho en el escenario y todos se pusieron al rededor de Alec dándole espacio. Un mesero le tendió un vaso de plástico con hielo. Alec se sentó y recargó su espalda en la barra, Magnus tomó el vaso con hielo y lo puso en posición, Isabelle no dejaba de disculparse con su hermano y Jace... Jace estaba revolcándose de risa en la arena.

-Jonathan cállate y ayúdame a levantarlo!- se quejó Isabelle ayudando a Alec a ponerse de pie para sentarlo en una silla, Magnus seguía sosteniendo el vaso de hielo en posición.

-Oh por el Ángel... jajaja... eso... jajaja... eso fue genial- siguió riendo Jace, Izzy soltó a Alec sobre una silla y fue hacia Jace, le dio de lleno en la entrepierna con el puño.

-Ow!- volvió a exclamar todo el bar viendo como el rubio seguía revolcándose, pero ahora de dolor.

-Que gusto tienes por darme ahí!- se quejó Jace con las manos en la entrepierna.

-Te lo mereces- dijo Izzy cruzándose de brazos.

-Te sientes mejor?- preguntó Magnus a Alec, el ojiazul asintió, ya no le dolía mucho, el hielo había ayudado, entonces se dio cuenta de lo que hacía el brujo.

-Magnus! Que haces?!- exclamó al ver que el brujo servía una buena cantidad de vodka y jugo de arándanos en el vaso que le había puesto entre las piernas y después le ponía una pajilla.

-Me preparo una bebida- explicó Magnus agachando la cabeza y tomando la pajilla entre sus labios, Alec enrojeció de inmediato y Magnus levantó la mirada falsamente inocente para mirarlo mientras chupaba de la pajilla fuertemente.

-Oh, oh, oh, tenemos un momento privado ahí! Todo el mundo miren hacia otro lado, dejen a los chicos hacer sus cosas!- dijo el chico sobre el escenario, pero al contrario de su petición, todo el mundo se giró hacia Alec y Magnus y comenzaron a silbar y gritar apoyándolos. Alec miraba a Magnus y, de no ser por que toda su sangre estaba concentrada en su rostro, seguramente hubiese tenido un accidente.

-Ya basta, pervertido, o Alec se va a desmayar- lo detuvo Isabelle, y en efecto, Alec miró a su alrededor y vio que tenía la atención de la mitad del bar y enrojeció aun mas- bebe.

Alec tomó la bebida que le tendía su hermana y se la empinó terminandosela en dos segundos. El chico encargado del entretenimiento anunció que la ganadora era la chica de color, que era la única que había logrado mantenerse en pie después de dar vueltas con el bate, pronto todos dejaron de prestarles atención a los Nefilim y a Magnus, no que eso los detuviera de beber. A Izzy le regalaron una cubeta de cervezas por haber participado en el concurso.

-Que la fiesta no termine!- gritó el chico sobre el escenario y todos gritaron mostrando su apoyo, lastima que ese apoyo no duró mucho.

-No puedo creer que nos corran!- dijo Izzy a las cinco de la mañana cuando la música se apago y las luces se encendieron, la gente comenzó a salir del bar, ya fuera caminando, arrastrándose o en los brazos de alguien- que pasó con "la fiesta no termina"?

-Igual que la borrachera, eso no dura- dijo Magnus pasando un brazo por la cintura de Alec y caminando hacia la salida.

-No! No quiero irme aun! Sirveme mas! Sirveme!- Jace tomó al chico detrás de la barra por el cuello de su playera y lo zarandeo bruscamente.

-Jonathan contrólate!- saltó Alec al ver que Jace estaba por saltar la barra para, el ojiazul se soltó de Magnus y tomó a Jace por el short tirando de él para sacarlo del bar.

-No! Alec! No quiero dormir! Por favor!- Jace se giró y abrazó las piernas de Alec suplicándole.

-Jace! Suelta... me vas a... aaargh!- Alec fue a dar a la arena y Jace seguía sin soltarlo.

-Ya basta, rubio, Alec es mio, consiguete uno tu- dijo Magnus ayudando a Alec a ponerse de pie y empujando a Jace para que lo soltara.

-Pero no quiero dormir! Quiero fiesta!- Jace estaba mas que ebrio, se revolcaba en la arena haciendo una pataleta digna de un niño de 4 años.

-Ya basta, actúas como un niño!- lo regañó Magnus.

-No estoy actuando!- le respondió Jace pataleando en la arena.

-Yo tampoco quiero dormir- dijo Izzy agachándose cerca de Jace- si no quieren que me ponga como él, mejor busquemos alcohol.

-Esta bien, esta bien, vamos a la playa, se nos permite beber ahí- dijo Magnus rodando los ojos. Alec se acercó a Jace.

-Jace, tranquilo- le dijo como una niñera tratando de calmar a un bebe- esta bien, no iremos a dormir, vamos a la playa a seguir la fiesta, si?

-Fiesta!- exclamó Jace saltando y poniéndose de pie antes de salir corriendo en dirección a la playa.

-Alec, si se mete al agua se ahoga- le advirtió su hermana. Alec, soltando un suspiro, corrió tras su Parabatai.

-Genial- se quejó Magnus, ahora Jace abarcaba toda la atención de Alec.

-De donde sacaremos alcohol?- preguntó Izzy caminando al lado del brujo.

-No te preocupes, ya lo tengo cubierto- dijo Magnus tronando los dedos y apareciendo una hielera repleta de cervezas.

-Sigamos la fiesta!- dijo Izzy tomando una cerveza y corriendo a alcanzar a sus hermanos, que estaban jugueteando a saltar las pequeñas olas que rompían en la orilla, o mas bien, Jace jugueteaba y Alec se aseguraba de que no se ahogara. Se quedaron en la playa bebiendo y platicando, y salvando a Jace, que insistía en surfear con un pedazo de madera que había encontrado. La fiesta siguió medio tranquila mientras bebían cerveza y observaban la playa a la luz de la luna, toda esa paz, rota por un rubio ebrio intentando matarse en el agua.

-Ya me harte! Lárgate al mar si quieres!- se quejó Alec dejándose caer al lado de Magnus cuando, por milésima vez, había sacado del agua a su Parabatai. Magnus le pasó un brazo por los hombros, estaba sentado al lado de un pequeño fuego color azul que había creado. Izzy estaba recostada sobre la arena, no estaba dormida, de vez en cuando se sentaba solo para darle un trago a su cerveza y después volver a recostarse. Magnus se había dedicado a ver como Alec se peleaba con su Parabatai intentando que desistiera de adentrarse al mar, y ahora se alegraba de que se hubiese rendido y poder abrazarlo junto a las llamas.

-Esto es romántico- dijo Magnus besando la mejilla del Nefilim, justo en ese momento un grito de victoria de Jace, que había "montado" una mini ola, se dejo escuchar.

-Claro, romántico- dijo Alec rodando los ojos mirando a su Parabatai.

-Bueno, no todas las borracheras pueden ser perfectas- le dijo Magnus con una sonrisa, se fijaba en como Alec tenía la vista fija en Jace, que jugaba con las pequeñas olas intentando surfear. El brujo suspiró, sabía que Alec no podía dejar de proteger no solo a su Parabatai, pero a su familia, y no lo creía capaz de quedarse ahí con él cuando Jace estaba jugando a hacer el tonto con algo peligroso. En eso, Jace se fue de boca contra las olas y se quedó boca abajo en el agua, no se movió mas.

-Jace!- saltó Alec corriendo hacia la orilla, Magnus rodó los ojos.

-Bien, esa es la señal para irnos- dijo Magnus- Isabelle, vamos, es hora de dormir.

-Pero aquí estoy bien- dijo Izzy tomando una toalla de playa como si fuera una sabana y tapándose mientras se acomodaba en la arena.

-Izzy, deja de llenarte de arena, vas a ensuciar toda la cabaña, anda vamos- Magnus ayudó a la chica a ponerse de pie y, antes de caminar hacia las cabañas, se giró hacia Alec- cabaña numero... 69, es derecho por ese pasillo.

-69, lo tengo- dijo Alec arrastrando a Jace fuera del agua.

-69, no se te olvide- le dijo Magnus cerrándole un ojo coquetamente, Alec se sonrojó y giró la cabeza pretendiendo concentrarse en Jace. Magnus contuvo una risa y después guió a Izzy hasta la cabaña que había reservado mágicamente.

-Que bonito lugar- dijo la chica, y tenía razón, las cabañas eran pequeñas y acogedoras, y cada una daba a una sección de playa privada iluminada por antorchas. Llegaron a la cabaña indicada y Magnus abrió la puerta dejando entrar a la chica, la llevó hasta el fondo del lugar hacia donde estaban las habitaciones.

-Izzy, tu y Jace duermen aquí- dijo Magnus abriendo la puerta de la derecha. Era una habitación pequeña, con un mueble para ropa con una televisión plana encima y una litera de madera con la escalera a un lado.

-No puedo subir, me quedo abajo- dijo Izzy dando un par de pasos hacia la litera, pero entonces se dio cuenta de algo- este es el cuarto para los niños.

-Algo así- dijo Magnus recargándose en el marco de la puerta. Izzy se le acerco mirándolo con ojos entrecerrados.

-Y donde van a dormir Alec y tu?- le preguntó seriamente al brujo.

-Justo al lado, en la habitación principal- respondió Magnus alzando las cejas divertido.

-Solo hay una cama!- se escandalizó la chica, Magnus tuvo que luchar por reprimir una risa.

-Aha, y espero que sea pequeñita- le dijo Magnus.

-Oh no! No, no, no, no dejare a mi pobre hermano solo contigo, pervertido!- dijo Izzy pretendiendo salir para dirigirse a la otra habitación.

-Oye, recuerdo vagamente que prometiste ayudarme a robarme la inocencia de tu hermano no hace mucho- dijo Magnus alzando una ceja, Isabelle se quedo pensativa unos segundos y después soltó una risita cómplice.

-Es verdad- dijo tambaleándose y tirándose en la cama de abajo, aun con el traje de baño puesto, Magnus se acercó y la cubrió con una sabana.

-Basta, Jace, vamos a dormir- escuchó la voz de Alec desde el pasillo, se escuchaban pasos torpes y golpes en las paredes, Jace estaba excesivamente ebrio, y Alec que lo "cuidaba" no estaba mucho mejor.

-No! Debemos volver al bar!- exclamaba Jace forcejeando para volver afuera.

-El bar cerro hace dos horas, Jace- le confirmó Magnus y Jace se quedo muy quieto, al parecer la noticia lo confundió.

-Pero...

-Estábamos bebiendo en la playa- le explicó el brujo.

-Pero el mesero...

-En realidad no era un mesero, era un perro labrador entrenado para traer cerveza cada que alguien se la pedía- respondió Magnus cruzándose de brazos.

-Oh! Gracias Raziel! Pensé que me había besado con un tipo velludo!- dijo Jace dirigiéndose hacia la litera.

-Vas arriba, déjame te ayu...

-No, no, no, yo puedo solo- dijo Jace encontrando la escalera a tientas.

-En donde vamos a dormir nosotros?- preguntó Alec, solo había otra puerta en el pasillo.

-En la habitación principal- le dijo Magnus señalando la otra puerta de madera.

-Principal?- preguntó Alec poniéndose rojo cual tomate, sabía que en la principal solo había una cama.

-Chicos, se me cayó la almohada- escucharon a Jace y ambos se giraron al tiempo que Jace, intentando asomarse por la orilla de la litera, aun seguía en el ultimo escalón a punto de subir por completo, pero ya había hecho un desastre con las cobijas y almohadas.

-Jace, ten cui...

-Aaaargh!- según deteniéndose de la sabana, Jace se había asomado por la orilla y se había ido de boca al suelo.

-Jace!- exclamó Alec corriendo hacia su hermano, pero no llego a tiempo para amortiguar el golpe, cayó con la mejilla en la alfombra y el cuerpo a peso muerto, ni siquiera intentó meter las manos. Magnus soltó una carcajada mientras Alec intentaba incorporar al rubio- Magnus! Basta! Ayúdame!

-Oh, por Lilith, eso fue genial!- dijo el brujo acercándose para asegurarse de que el chico no tuviera daño cerebral.

-Jajaja, si que lo fue- rió Jace sosteniéndose de Alec mientras soltaba risitas bobas, el ojiazul rodó los ojos.

-Eres un idiota- dijo Alec negando con la cabeza.

-Anda, tienes que subirte para dormir, yo te paso la almohada- dijo Magnus ayudandole a Alec a poner al rubio de pie.

-No lo se, y si me quedo con él? Para que no se caiga de nuevo...

-Claro que no! Tu eres mio esta noche!- exclamó Magnus lanzando, con fuerza sacada de no sabía donde, a Jace a la litera de arriba, después tomó una tabla de surf que decoraba la pared y la trabó en la orilla sin reja de la litera, así Jace no se caería por mas que rodara- listo, los niños están dormidos. Hora de que los mayores vayan a su habitación.

Alec se puso rojo hasta las orejas y se dejó conducir por Magnus hasta la habitación principal, era un poco mas grande que en la que estaban Jace e Izzy, y tenía una cama tamaño matrimonial en medio, llena de cojines. Magnus se quitó los zapatos y se lanzó a la cama, haciéndole una seña a Alec para que se le uniera. El ojiazul pasó saliva y también se quito los zapatos antes de recostarse junto a Magnus. Ninguno de los dos se molestó en cambiarse el traje de baño, no que les importara mojar las sabanas. Alec se recostó de lado, mirando al brujo, Magnus también se recostó de lado, sonriendole ampliamente a Alec. El chico sonrió tímidamente bajando la mirada.

-Acércate, no muerdo- dijo Magnus, Alec lo miró a los ojos y se removió acercándose lentamente, Magnus le pasó un brazo por la cintura y lo pegó a él. El corazón de Alec estaba desbocado, se acurrucó contra el pecho desnudo de Magnus y soltó un suspiro- estas cómodo?

-Si, solo hace un poco de calor- dijo Alec, tenía las manos atrapadas entre su cuerpo y el de Magnus, el brujo lo abrazaba fuertemente. Escuchó a Magnus tronar los dedos y el aire acondicionado se encendió.

-Mejor?- preguntó Magnus cubriéndolos con una sabana delgada, Alec asintió.

-Mejor- dijo Alec sonriendo contra la bronceada piel. Magnus sonrió y enterró el rostro en el cabello de Alec y aspiró fuertemente, le encantaba como olía su ángel, tan dulce, tan puro- fue una buena fiesta.

-Si que lo fue- dijo Magnus antes de soltar una risa- que bueno que la chica castaña no ganó, no me hubiese gustado que te fueras a su habitación en lugar de a la mía.

-Oh, cállate, no es gracioso- se quejó Alec separándose un poco, Magnus soltó una risita antes de besarle la frente.

-Lo siento, lo siento- dijo Magnus mirándolo a los ojos, Alec sostuvo la mirada, le fascinaban los ojos de Magnus, lo que a muchos les incomodaría o asustaría, para él era lo mas bello que tenía.

-Me gustan tus ojos- murmuró Alec sin pensarlo antes de sonrojarse profundamente.

Magnus le sonrió ampliamente, Alec correspondió la sonrisa inocentemente. Magnus podría comérselo entero justo en ese momento, era tan lindo. Magnus se inclinó y besó a Alec suavemente en los labios, el Nefilim cerró los ojos y correspondió el beso. Era un beso suave, lento y cariñoso. Alec movió sus manos y se aferró a la cintura del brujo, Magnus también se movió y lo abrazó por la espalda suavemente, no cambiaría la intensidad del beso, así como estaba era perfecto. A pesar de que era un beso lento y estaban recostados en la cama, no había nada sexual en él, ambos disfrutaban del lento beso lleno de afecto, sus lenguas se movían dulcemente acariciándose, nadie luchaba por tener el control, solo disfrutaban. Se besaron por casi quince minutos antes de que Alec temblara un poco debido al frío aire que ya invadía la habitación. Magnus se separó y tronó los dedos para apagarlo.

-Gracias- dijo Alec sonriendole dulcemente, Magnus le besó la frente y lo abrazó contra él.

-Hora de dormir, mi Nefilim- Alec se acurrucó contra su pecho nuevamente y cerró los ojos, era la posición mas cómoda en la que había dormido nunca. Magnus comenzó a acariciarle la espalda suavemente, arrullandolo, la habitación estaba completamente oscura, pero los ojos de gato del brujo le permitían contemplar al chico dormir plácidamente. Podría quedarse así toda la eternidad, acostado, mirando a su ángel dormir mientras lo acariciaba, era...- perfecto.

Justo en ese momento, Magnus lo escuchó. Al principio no estaba seguro de donde provenía ese ruidito, pero después se concentró en Alec. Acaso estaba gimiendo?! Por Lilith, Alec estaba teniendo sueños "traviesos" mientras dormían juntos? Miró a Alec, tenía el rostro pacifico, estaba profundamente dormido, pero aun así, hacia ruiditos con la garganta, eran como gemidos, pero no, parecía mas como un cachorrito lloriqueando, era demasiado tierno. Magnus sintió su entrepierna apretarse en sus shorts, Alec se removió soltando otro gemidito, sus manos quedaron justo sobre la entrepierna de Magnus.

-Oh Lilith, no me hagas esto- murmuró el brujo para si. Que acaso no le tenían piedad? Suspiró y se concentro en quedarse dormido, ignorando las manos de Alec tan cerca de su "asunto" y al Nefilim soltando esos tiernos gemiditos que...- va a ser una larga noche.

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Sufre Magnus.. sufreeee..! y este solo es el principio..xD no defraudaré nuestro amor por el Malec..! ya lo verán..xD déjenme saber que piensan..!=D