Capítulo 2 —Olor a tabaco
La rubia se bajó de aquel autobús, y se encaminó para tomar el tren cuando de repente comenzó a llover.
"Que suerte tengo, y apenas son las 3 de la tarde"
Se resguardo de la lluvia debajo de una lona, mientras esperaba a que se quitará la lluvia, comenzó a pensar en lo que dijo Sasori, ¿regresar o no? Ella había pensado desde hace tiempo dejar la empresa, porque quería ponerse a prueba en otros lugares para ver si su conocimiento aún le daba para más.
Mientras ella pensaba, risas de varias mujeres se escuchaban y entre ellas la de un hombre. Se acercaban lentamente varias siluetas, y entre ellas la de aquel hombre con saco y peinado de piña, sus miradas se encontraron, los ojos de aquel hombre eran cafés y tenían un ligero color rojo por haber bebido alcohol, sus mejillas también estaban coloradas. Temari pasó de aquella mirada, aquel grupo se puso al lado de ella a resguardarse de la lluvia en aquella lona.
"Sí, vaya suerte."
El hombre se separó de aquel grupo de mujeres y se puso al lado de ella, saco un cigarro y lo prendió.
—¿Es un día triste, no? —El hombre miró a aquella ciudad desierta, pasaban algunos carros, se escuchaban las risas de las mujeres, pero era como si no se escucharan, solo estaba el sonido de la lluvia y se sentía el calor y aroma de aquel cigarro, o quizá no era parte del cigarro, era de aquel hombre.
—Los días no son tristes tan solo porque llueva, a mí me gusta la lluvia, es como que puedes librarte de todo, y al final, cuando sale el sol es como si alguien te abrazará.
—Qué... profundo. —Su voz se cortó de repente.
—¿Estás llorando...? —La rubia lo miró extrañada, que una persona de repente se te acercará y te preguntará algo y después se pusiera a llorar no pasaba todos los días.
—Señor Shikamaru, vamos tarde al hotel, usted hizo una reservación, vámonos ya, estoy que ardo. —Una mujer ebria se acercó y acorralo el brazo del tipo llamado Shikamaru, este simplemente se quedó mirando a aquella mujer y le sonrió.
—Tienes razón mi vida, yo también estoy ardiendo, —Miro a la rubia. —Adiós.
El sol había salido al fin, aquellas personas se habían ido.
"No cabe duda, algunas personas son como las nubes, una vez que se hayan ido el día es brillante" —Pensó entre risas la rubia.
Llegando a su departamento lo primero que hizo fue darse un baño y una vez lista, marco el número que venía en el folleto de empresas Nara.
—Empresas Nara, ¿en qué puedo ayudarle? —Una voz femenina contesto.
—Sí... habló por lo de la vacante que está en su folleto.
—Claro, por favor bríndeme sus datos, le agendaré una cita.
Después de un rato y contestar todo lo que la mujer decía, espero una respuesta.
—Graduada del Colegio Internacional de Administradores no. 1 a la edad de 17 años, wow, esto sorprenderá al jefe, le agendaré la cita el día de mañana a las 7:30 en punto de la mañana, ¿le parece?
—Sí por favor, muchas gracias.
—Entonces, tiene que ir al piso no. 22, la estará esperando la señorita Shiho quien es la encargada de ese edificio, después la atenderá mi jefe. La esperamos con gusto señorita Temari.
—De nuevo gracias.
Nerviosa y a la vez feliz, se recostó sobre su cama y empezó a patalear como si fuera una adolescente, no cabía duda de que haber dejado Sand Land era triste, pero cambiar de aires tampoco era tan malo, pronto recordó a Sasori, el cual le había dicho que la empresa la necesitaba, pero se dio cuenta de que sí seguía en el mismo puesto nunca iba a avanzar. Pensando en aquello quedo profundamente dormida. Se despertó, se puso algo que le favoreciera la zona del busto, piernas y su arma trasera, se hizo un moño dejando varios mechones caídos, un maquillaje tenue, ¡Esta mujer se veía maravillosa! Dejó el departamento y fue a las empresas Nara con un excelente tiempo, cuando entró al establecimiento, las miradas de los hombres se posaron sobre ella, mientras que las miradas de mujeres se sentían como dagas, pero Temari era una persona a la cual todo lo malo se le resbalaba, en el elevador se encontró a un hombre de gran tamaño.
—Buen día, ¿usted es...?
—Mi nombre es Temari no Sabaku, voy al piso 22.
—Que coincidencia, yo también voy ahí, permíteme acompañarte. —Aquel hombre pulso los botones del elevador. —Mi nombre es Chouji Akimichi, soy gerente del área de Marketing, ¿vienes por la vacante?
—Sí, ayer mismo deje mi trabajo y pensé que venir aquí sería bueno, quería cambiar mi zona.
—Eso es bueno, a propósito, ¿quién te atenderá?
—Todavía no lo sé, pero estoy preparada para todo.
—Te mandaron al piso 22... entonces será él... eh.
—¿Quién "él"?
—No te preocupes, es una buena persona, da algo de miedo, pero es mi mejor amigo. —En eso el elevador se abrió y cuando esto paso, una mujer con cabello rubio apagado y desaliñado con gafas la estaba esperando.
—Buenos días Sr. Akimichi, la sala de reuniones ya está lista. —Miro a Temari. —Usted debe ser la señorita Sabaku, mi nombre es Shiho, por favor acompáñeme.
—Entonces, adiós Temari. —La rubia asintió y sonrió, siguió a Shiho y llegaron a una oficina donde el olor a tabaco era muy fuerte.
—Disculpe a mi jefe, él es así. Solo aguante unos minutos.
—No te preocupes.
Al abrir la puerta despacio, una habitación con solo una lámpara tenue, un escritorio de madera, un hombre con la mirada perdida en papeles y una mujer al lado de él se hicieron presentes.
—Señorita Yamanaka... señor Nara, buenos días, aquí está la señorita Sabaku No Temari, los dejo...
—Yo me tengo que ir ya Shikamaru... -El hombre sujeto con violencia la muñeca de aquella mujer. —No lo hagas difícil.
—Está bien Ino... -—a soltó con delicadeza, la mujer llamada Ino mientras caminaba miró a Temari, le dio media sonrisa y se marchó.
Los dos estaban solos en aquella oficina, era temprano, aún no amanecía del todo, la luz tenue no ayudaba mucho a reconocer el rostro del Sr. Nara, el hombre en cambio, la miro de pies a cabeza, sonrió y volvió la mirada al papeleo, de uno de los cajones del escritorio sacó un folder amarillo, de ahí saco otros papeles.
—Shiho me hizo el favor de hacerte un curriculum, la información es buena, tú podrías llegar lejos, viniendo de Sand Land, ¿qué es lo que buscas? ¿Atraer a la gente de los Nara y mandarlos allá después de lo sucedido?
—El asunto de los despidos ya se arregló, me fui por cuenta propia. —Mientras decía eso, el hombre arrojó los papeles al escritorio y de su pantalón saco una caja de cigarros, delicadamente saco uno y lo prendió con un encendedor el cual ilumino su rostro. —¿Tú eres el de ayer...?
—¿Perdón?
—No es nada, ¿no preguntará sobre mi vida profesional?
—Es obvio que desde que entraste aquí ya estas contratada, sé todo sobre ti, sería un fastidio preguntarte cosas tan obvias. —Temari abrió los ojos como platos. —Graduada a los 17, Gerente General de Sand Land, un buen inglés, francés, dos hermanos, eres la mujer que cualquier compañía quisiera tener.
—Pero... ¿Así tan fácil? ¿No deberían aplicarme una prueba?
—Eres rara, ¿tanto así quieres una prueba? Ughh, es muy problemático para mí, mi padre se encargará del resto, yo solo estoy aquí para ver si llegaste. Entonces, bienvenida a Corporación Nara, Sabaku No Temari, puedes esperar afuera al Presidente Nara, no tarda en llegar. —Sin mirar a Temari, regresó su mirada a las montañas de papeles que tenía sobre el escritorio.
—De acuerdo... —Un silencio y varias dudas adornaron el ambiente de aquella sala. Los ojos cafés que estaban posados sobre los papeles se movieron lentamente a la silueta de aquella mujer, recorrieron por segunda vez aquel cuerpo y después quiso sonreír, hasta que la voz de otra mujer lo aturdió.
—¡SHIKAMARUUUUUU! —Temari quién ya estaba por salir se asombró con la velocidad en la que la mujer había entrado al despacho.
—¿M-madre?
—¿¡QUÉ DEMONIOS HACES AQUÍ!? ¡LA JUNTA CON LOS ACCIONISTAS YA EMPEZÓ! ¡NO NOS DEJES EN RÍDICULO HIJO, SAL INMEDIATAMENTE! ¿QUÉ ES ESA PORQUERÍA QUÉ TIENES EN LA BOCA? ¡DE NUEVO ASUMA TE ESTA INCITANDO A QUE FUMES! ¡MALDICIÓN ACASO NO SOY MANO DURA! ¿¡QUÉ HICE MAL!?
—Mamá, tranquilízate, eres tú quién me pones en ridículo. Ya iba a salir, le estaba diciendo a la nueva Gerente de Recursos Humanos y mi nueva asistente, que saliéramos directo a la junta, ella será mi acompañante de ahora en adelante, así que madre, ya no necesito que me acompañes a estas juntas...
—¿¡ME ESTÁS DICIENDO INÚTIL!? —La madre de Shikamaru empezó a sollozar.
—¿¡GERENTE DE RECURSOS HUMANOS!? —Temari se asombró de lo que acababa de decir Shikamaru.
—¿¡ERES LA NUEVA!?
—¿¡SOY LA NUEVA!?
—¡CÁLMENSE LAS DOS! ¿Qué es este escándalo Shikamaru, Yoshino? —Un hombre con el mismo peinado que su hijo se hizo presente en el despacho.
—¿¡ME ESTÁS GRITANDO SHIKAKU!?
—N-no mi amor... yo solo... —Shikaku se encogió de hombros e hizo una sonrisa nerviosa
—¡A MI NADIE ME GRITA!
—Mamá... cálmate... la reunión... acompaña a Papá.
—¡TÚ TE CALLAS VAGO! ¿¡POR QUÉ ME CASE CON UN NARA!?
—Señorita Yoshino —Temari puso su mano sobre el hombro de la madre de su jefe y le sonrió. —Discutamos esto en otra ocasión, ahora lo importante es estar con los accionistas, le mostraré que ya no necesita estar detrás de su hijo ¿de acuerdo? Señor Shikamaru, guíeme ¿sí?
La familia Nara se quedó perpleja ante el manejo de la situación de la rubia.
—Shikaku, ella es la buena... —Yoshino le dijo susurrando a su esposo.
—Hmm, bueno cariño, no te adelantes.
—Yo nunca me equivoco, ¿por qué crees qué me case contigo? Sé lo que les conviene a los dos. —La pareja salió sonriendo y hablando del futuro de su hijo.
—Gracias por eso, mi madre es una enojona, a veces me pregunto cómo están juntos si sus personalidades son como las de un perezoso y un rinoceronte.
—El amor es ciego, ¿supongo? Me sorprendió que de repente dijeras que soy de recursos humanos, aunque supongo que ya podemos dejar de fingir, le diremos a tus padres que me sentí mal y qu-
—No estaba fingiendo, bienvenida a las Empresas Nara, Gerente Temari.
Aquello no se lo esperaba Temari, se emocionó un poco, además de que la escena de la familia de Shikamaru le hizo gracia, y pensó que, si así fueran todos los días no le molestaría entrar una y mil veces a la oficina con olor a tabaco de su jefe.
"Así empieza mi historia en empresas Nara, eh..."
Mientras caminaban hacía la sala donde sería la junta, vieron de lejos a Chouji quien se acercaba con cara de preocupación.
—¿Temari?
—Chouji, hola.
—¿Ustedes ya se conocían? –preguntó Shikamaru algo desubicado.
—Nos cruzamos hace no mucho tiempo, jeje. Eso no importa, Shikamaru, tengo que decirte algo.
—Dilo.
—Pero... solo la gente de la empresa puede saberlo. —Chouji miró a Temari y le sonrió algo nervioso.
—No te preocupes por ella, ahora es la Gerente de Recursos Humanos, Ino quiso hacer un cambio al área de secretariado.
—De acuerdo, entonces perdón por lo que vas a escuchar... —Chouji pensó sí decirles o no lo que había escuchado de los accionistas hace un momento. —Los accionistas creen que das una mala imagen a la Compañía Shikamaru, saliendo con varias mujeres, bebiendo alcohol, yendo a moteles y hoteles todos los días, incluso hay una foto tuya durmiendo en el pasto de un parque mientras estabas ebrio...
—¿Crees que no querrán seguir con los contratos?
—No lo creo, es un hecho.
Temari miraba expectante la situación, de repente, Yoshino ya no estaba con Shikaku, y aquel venía directo a Temari.
—Señorita Temari, ¿podemos hablar un momento a solas?
—Sí señor Presidente, con permiso. —La rubia no sabía que decir, estaba desorientada, todo estaba pasando demasiado rápido, apenas ayer era la gerente de Sand Land y ahora mismo era de Recursos Humanos y el Presidente le estaba hablando como si la conociera de toda la vida. Fueron al despacho de Shikamaru. —¿De qué quiere hablarme? La reunión ya va a comenzar...
Capítulo 2 Finalizado
Wuuu, espero que este capítulo también les haya gustado, se me ha olvidado comentarles que soy nueva en fanfiction, como escritora, digo, ya que siempre fui lectora fantasma, jaja.
Pero ahora creo que están cambiando las cosas, o bueno, eso quiero creer. Xd
Bueno, los dejo con el capítulo 3.
