Touhou: el despertar del youkai de la oscuridad.
Hola a todos, soy Hoshiimin. Estoy contento de poder seguir publicando, disculpen las demoras, hubo un problema con la internet por lo que no pude publicar a tiempo, pero bueno es mejor tarde que nunca ¿no? Este tercer capítulo nos encontramos con el poderoso Youkai y su extraño compañero (¿un humo?) en Gensokyo y su primera parada es… ¿el templo Hakurei? Espero que les guste y cualquier duda, sugerencia, crítica o comentario es bien recibida, me ayudan a crecer, muchas gracias por acompañarme hasta ahora, seguiré subiendo más capítulos todos los miércoles.
Capítulo 3: Una aparición extraña.
"La paz… ¿Qué es la paz?, ¿un momento de tranquilidad?, ¿una satisfacción temporaria? La paz no es más que un capricho que tienen las personas para vivir cómodamente y una excusa para decir que todo está bien. En Gensokyo no se puede tomar el lujo de decir que existe paz eternamente pero tampoco se puede decir que es un lugar que no puedes vivir. La paz y el peligro reinan para dar equilibrio a las cosas, pero si quieren la paz verdadera, la paz absoluta, aprendan a amarse y a protegerse los unos a los otros, no importa si eres un humano o un Youkai, tendrán que ayudarse y confiar unos a los otros para derrotar a el oscuro peligro."
Ese día había una brisa inusual pero refrescante, una tarde de verano poco calurosa. Los pájaros iban y venían en el inmenso cielo, las hadas paseaban haciendo travesuras como de costumbre, todo estaba tranquilo y callado. Era un hermoso día y todos descansaban, tomando té o simplemente contemplando el sol anaranjado que se iba poniendo en el horizonte.
En un pequeño bosquecillo cerca de la aldea de los humanos, se encontraba un portal negro. De él, salió un brazo cubierto con una manga larga que solo se podía ver la mano y luego salió el resto del cuerpo de un salto. Era un joven alto de pelo largo y piel pálida, sus ojos rojos oscuro estaban bien abiertos, daban miedo de solo verlos y lucia unas ojeras negras como el carbón.
El joven miraba hacia arriba con una sonrisa medio macabra, respiro profundo y dijo en voz alta, como si se lo estuviera diciendo a alguien.
Joven: Fiuuu! ¿Hace cuánto no respiro aire fresco? Ya lo empezaba a extrañar. Veo que este bosque no cambio en nada y el cielo sigue igual… Es bueno volver ¿verdad?
El joven miro hacia la derecha y de entre las ramas de los arboles apareció una especie de humo negro con ojos de gato de color amarillentos. Era pequeño, tiene la altura de la palma de la mano del joven y estaba sonriendo con esa boca, tan grande que ocupaba más de la mitad de su cuerpo.
¿? ¿?: ¡Xi! Bienvenido de vuelta, bello durmiente ¿Dormiste bien xi?
Joven: la verdad, no. Fue una siesta corta pero me duele todo el cuerpo. – Se pone su mano en el cuello y gira su cabeza de lado a lado.
¿? ¿?: ¡Xixixi! Veo que sigues siendo el mismo idiota de siempre xi… Daika.
Daika: no debería decirlo alguien que logró escapar de los sacerdotes en esos tiempos y dejo solo a su amigo.
El pequeño humo voló hacia el hombro derecho del joven y lo miro con ojos picaros.
¿? ¿?: ¿Qué vas a hacer ahora? Dudo que no quieras hacer nada.
Daika: Tienes razón, destruiré Gensokyo de una vez por todas, pero mi poder… no siento mi verdadera fuerza, al estar sellado en ese lugar por más de 3000 años, mi poder fue apagándose, necesito algo con que despertarlo o si no, no voy a poder vengarme…
Los dos permanecieron en silencio y el viento soplaba fuerte. El portal detrás del joven se cerró haciéndose más chiquito hasta que desapareció.
El joven pálido volvió a mirar al cielo con la misma sonrisa macabra y dijo.
Daika: Vamos… vamos a visitar al viejo templo Hakurei…
…
Ya era la noche y todos los Youkai nocturnos hacían presencia en todos lados. La luna llena de ese día iluminaba el bosque de bambú para suerte de Reisen ya que estaba en sus paseos nocturnos con motivos de relajación luego de un largo día de trabajo. Ella caminaba con una sonrisa dibujada en su cara disfrutando del aire fresco. Estaba sola en el inmenso bosque, solo se podía escuchar sus pasos pisando el pasto y el viento que pasaba entre las cañas de bambú. Reisen miraba para todos lados disfrutando del paisaje hasta que se detiene. Ve a lo lejos una figura negra que va caminando a paso lento. Ella se quedó mirando tratando de deducir quien era pero le resultaba imposible ya que estaba oculto en la oscuridad. Reisen poseía una expresión seria, se iba acercando a la figura lentamente preparada para atacar si era necesario. De pronto, Reisen pisa una rama y el ruido hizo que el cuerpo negro volteara rápidamente para ver, ella pudo ver como unos ojos rojos escalofriantes la miraban. Sintió el peligro y armo una pistola con los dedos y apunto a la figura. Esta se empezó a mover para atrás y en eso se ve que extiende su brazo y le lanza un objeto pequeño pero brillante de color rojo a toda velocidad. Reisen logra esquivar ese objeto y al impactar en uno de los bambús, explota, generando un fuerte ruido.
Reisen estaba con los brazos tapando su cabeza y con los ojos cerrados. Luego de un momento, Reisen vuelve a mirar al frente pero la figura había desaparecido en la noche.
La coneja estaba enojada tratando de encontrarlo con la mirada pero no funciono. Se rindió y volvió para atrás pero se sorprendió con lo que vio. En el bambú donde impacto el objeto estaba pegado un papel sello de color rojo. Se lo quedo mirando y se le dibujo un gesto de sorpresa en la cara de Reisen. Se dio cuenta en ese momento de donde provenía ese papel.
…
Al día siguiente en el templo Hakurei, Reimu se encontraba tomando su taza de té, sentada afuera en el piso de madera mirando la pelea de Marisa y Youmu. Ambas estaban jadeando y les costaba hablar.
Marisa: S-sí que eres p-persistente ze.
Youmu: Tu… tú también Marisa, eres fuerte… p-pero ¿para qué me pediste practicar contigo en frente del templo Hakurei?
Marisa: Sin ninguna razón, solo quería molestar a Reimu y mostrarle lo fuerte que soy.
Youmu: no tienes remedio.- suspira fuerte, desilusionada.
Marisa: Oye, tengo que demostrarle a Reimu que puedo ser igual o incluso más fuerte que ella.
Youmu: si, como tú digas.- se lo dice sin ganas.
Todo seguía normal, Marisa enojada, Youmu sin ganas de seguir y Reimu tranquila tomando su té hasta que se oye llamar el nombre de la sacerdotisa en la puerta del frente. Las tres dejaron de hacer lo que estaban haciendo y se dirigieron a donde provenía el llamado.
Pudieron ver que se trataba de Reisen, todas estaban sorprendidas, era raro verla fuera de su trabajo a esas horas pero les sorprendió más lo sería que estaba.
Marisa: Oh, Reisen, ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No deberías estar trabajando?
Reisen: vine a hablar con Reimu, tengo algo pendiente con ella
Reimu: ¿Eh? ¿Conmigo?
Reisen: Reimu… ¿Qué estabas haciendo en el bosque de bambú por la noche y por qué me atacaste?
Reimu: ¿jaa?- hizo una expresión de duda – Yo no estaba en el bosque a esas horas ¿Quién quiere ir a ese lugar?
Reisen se sorprendió de la respuesta de la miko.
Reisen: Pero… fuiste tú. Me atacaste con uno de los papeles sello que utilizas siempre, no fue tan difícil saber que era tuyo. Mira.
Reisen le muestra a Reimu el papel sello que estaba pegado en el bambú esa noche. La sacerdotisa pudo reconocer que era de ella pero no recuerda haber estado en el bosque ni mucho menos por la noche.
Marisa: No me digas que… Reimu, ¿eres sonámbula?
Youmu: E-eso sí que sería peligroso. –puso su mano en su boca para contener la risa.
Reimu: ¡Se equivocan!... Es extraño, es uno de mis sellos, lo reconozco, pero yo no estaba en el bosque anoche, además ¿por qué te atacaría?
Reisen: No lo sé Reimu, pero esto sí que es extraño.
Marisa: ¿No te lo habrán robado?
Youmu: Es extraño que lo roben, tiene que saber usarlo y solo las miko y los sacerdotes pueden usarlos.
Reimu no pudo entender la situación, se quedó pensando como había llegado ese papel sello hasta haya siendo que ella no se movió de su templo en todo ese día, era extraño. Reisen la seguía mirando, esperando una respuesta de Reimu sobre el ataque pero al no recibirla, suspiro y dio media vuelta.
Reisen: Bueno ya no importa, pero que no vuelva a suceder Reimu, porque si no, tendrás a todo los conejos en contra tuya. – se marcha enojada.
Reimu: Gracias, yo también te quiero.- lo decía irónicamente y con un gesto de enojo.
Youmu: Esto sí que es extraño.
Las chicas se quedaron pensando en aquello por un tiempo pero al no tener respuesta se olvidaron de ello rápidamente. Ya era la tarde y el sol anaranjado pintaba del mismo color las columnas del templo Hakurei.
Reimu, Marisa y Youmu estaban en el frente hablando y descansando, sentadas en las escaleras del templo, no tenían nada importante que hacer. Pero ese momento de descanso termino cuando vieron a Yuyuko volando hacia el templo desesperada y a toda prisa.
Youmu: ¿¡Yuyuko-sama!?- se levantó rápidamente.
Yuyuko: ¡Chicas!, ¡Necesito su ayuda urgente! – Lo decía desde lo alto.
Las tres chicas rápidamente se levantaron y le dejaron un espacio para que Yuyuko pueda aterrizar. Se alejaron de las escaleras y en la puerta de entrada al templo las tres esperaron a que Yuyuko tomara un poco de aire para poder hablar.
Yuyuko: Chicas…se… se… se escapó.
Reimu Marisa Youmu: ¿Se escapó?
Yuyuko: Necesito su ayuda… no puedo detenerlo, tenemos que aprovechar ahora que no tiene nada de fuerza… ¡Por favor! –no podía completar una oración.
Reimu: ¡Espera un momento! – Grito deteniéndola – Yuyuko, ¿De que estas hablando? Explícanos que sucede primero y luego te ayudaremos.
Marisa y Youmu estaban mirando serias a la dama, ella se quedó callada y agacho la cabeza, se quedó en silencio, no sabía cómo empezar. Reimu estaba preocupada y preparándose para lo que iba a escuchar, por fin se iba a revelar que es lo que la tenía tan intranquila estos días.
La dama toma coraje y sin importar nada les dice a las chicas. Las tres tragan saliva y preparan sus oídos.
Yuyuko: ¿S-se acuerdan cuando yo estaba mal?- Las chicas asienten con la cabeza – Bueno, eso fue porque un las profundidades del Makai, u-un Youkai muy poderoso de la era celestial estaba sellado por los sacerdotes de la época. Fue un Youkai muy temido por su increíble fuerza, casi termina destruyendo toda Gensokyo como también acabo con muchas vidas en la conocida guerra sacerdotal que duro un año entero. Por un milagro que nadie sabe, los sacerdotes logran sellarlo y desde ahí se dice que Gensokyo renació de nuevo. Solo Shikieiki, Komachi y yo sabemos de su existencia ya que nos dijeron que guardemos silencio. Y-yo era la única que podía sentir su presencia a pesar de que estaba dormido y últimamente se hizo muy fuerte y ahora esta suelto, de alguna forma logro destruir el sello y ese años de terror va a volver si no lo detenemos ahora, morirá gente y como Rentaro...
Reimu: ¿¡Y por qué no nos dijo antes que esto iba a suceder!?
Yuyuko: ¡Porque no quería hacerlas preocupar!
Las tres quedaron sorprendidas sin saber que decir.
Yuyuko: Realmente no quería pensar en ello, pensé que era una preocupación mía, solo quería dejarlo así, no pensé que iba a ser real, no quería creer que él podía salir.
Yuyuko no pudo controlar sus emociones y cayó al suelo. El terror le golpeaba la cabeza una y otra vez, sentía una opresión en su pecho y los recuerdos la estaban matando. Las tres entendían y a la vez no entendían, tenían muchas dudas en sus cabezas que no podían ser respondidas ahora ya que al ver a Yuyuko en ese estado no quisieron preguntar. Las tres estaban tensas sin poder decir una palabra. Al parecer el Youkai que se van a enfrentar es realmente muy poderoso.
Reimu: Yuyuko, la vamos a ayudar, por el bien de Gensokyo. ¿Qué debemos hacer? – agachándose para ver los ojos llorosos de Yuyuko.
Yuyuko: T-tenemos que ir al Makai y detenerlo. Es peligroso pero debemos hacerlo ahora que no tiene todo su poder, llamaremos a Shikieiki y a Komachi para que nos guíen y abran el portal.
Marisa: ¿Y si nos derrota y nos mata?
Yuyuko: debemos ser fuertes, si trabajamos en equipo…
Las chicas estaban asustadas pero no les quedaba otra opción, tenían que ir y derrotarlo. Reimu estaba preparada, era su deber como miko detener cualquier cosa que amenazara con la paz de Gensokyo.
Yuyuko: ¿Vamos? –dijo secando sus lágrimas. Las chicas la ayudaron a levantarse.
Reimu Marisa Youmu: ¡SI! – y con eso dicho las chicas se emprendieron en su viaje hacia el Makai, las cuatro con la frente en alto y sin dudar.
…
El lugar seguía igual de oscuro y rojizo, solo que ahora había trozos de cristal esparcidos por todo el lugar. Las cuatro chicas venían acompañadas de la Yama y la Shinigami, todas estaban alertas a todo, mirando para todos lados, cada una con su arma. El frio erizo la piel de las chicas haciéndolas sentir incomodas, la atmosfera del lugar era pesada, se sentía una gran energía de odio aun en el lugar.
Reimu: ¿Lo pueden ver?- pregunto a sus amigas sin voltear a mirarlas.
Marisa: Yo no lo veo, ¿están seguras que es aquí?
Youmu: se ve que aquí estaba, rompió el sello con furia, ahora no queda nada.
Yuyuko: estén alertas, puede esconderse en cualquier lado.
La investigación continuo, por unas largas y extenuantes horas pero al parecer el joven que buscaban ya no estaba en ese lugar. Todas se relajaron un poco y suspiraron, la tensión se había ido de sus hombros y pudieron respirar tranquilamente por ahora. A pesar de la tranquilidad, ellas aún seguían un poco nerviosas.
Yuyuko seguía mirando por todos lados, no aceptaba el no poder encontrar al sujeto. Los trozos de cristal pasaban cerca de las chicas, todas imaginaban lo peor. Shikieiki se acercó a Yuyuko para calmarla pero fue en vano.
Shikieiki: Yuyuko-san… logro escapar, no se podía evitar. Volvamos, no es bueno perder el tiempo aquí.
Yuyuko: ¿Estas aceptando que ya no está aquí y que puede estar rondando en Gensokyo como si nada? – se la notaba enojada por su tono de voz.
Shikieiki: No lo estoy aceptando, ya es un hecho que no está aquí. En este lugar hay mucho vacío para que él se pueda ocultar. Además estamos hablando de él, seguro tuvo la energía suficiente para crear un pequeño portal.
Yuyuko mordió sus labios, el odio la domino, la sensación era horrible, el hombre que hace un par de días atrás lo tenía ahí, durmiendo, ahora está en Gensokyo. Teme por la seguridad de sus amigas, "¿ahora como lo detenemos?" Se preguntaba a cada rato. Su sirvienta como las demás trataron de ayudarla a que se calme pero todo era en vano, Yuyuko se sentía fatal.
Reimu no paraba de pensar que el culpable del que había atacado a Reisen se podía tratar del sujeto que estaba en ese lugar pero lo que todavía no se podía explicar era lo del papel sello, seguía siendo todo un misterio.
A lo lejos, Komachi abrió un portal para marcharse de ese lugar oscuro y frio. Las llamo y todas se dirigieron para haya. Yuyuko parecía que iba a llorar, se sentía culpable de que lo haya dejado escapar. Nadie iba a estar en ese lugar vacío nunca más, va a quedar en el olvido para siempre.
…
Ya es de noche en Gensokyo, Yuyuko y Youmu volvieron al templo del inframundo, Komachi y Shikieiki volvieron al trabajo. Reimu y Marisa se encontraban solas afuera del templo Hakurei, se miraban con preocupación, no sabían que es lo que les iba a suceder de ahora en adelante.
Marisa: Esto se ha convertido en algo muy problemático
Reimu: Si, solo espero que podamos hacer algo. Solo quiero creer que Yuyuko miente en cuanto a la fuerza de aquel sujeto y podamos derrotarlo si es que aparece.
No dijeron una palabra más, se quedaron mirando al cielo estrellado con sus pensamientos sobre el sujeto sin poder quitárselos de sus cabezas. La noche era silenciosa, la calma y la brisa relajaban a las heroínas, estaban muy cansadas… pero esa tranquilidad duro poco. Los arbustos que estaban al costado de las chicas se empezaron a mover, parece que alguien estaba en ese lugar. Las chicas se alertaron de aquel movimiento y en un abrir y cerrar de ojos sacaron sus respectivos objetos, el Hakkero y la vara.
Reimu: ¿Quién anda ahí? – Le grito a los arbustos.
Hubo un silencio aterrador en el lugar, las chicas no apartaban la vista del arbusto y en ese momento ven salir a una persona de aspecto joven y pelo largo. Las chicas se sorprendieron al ver esos ojos rojos que las miraba fijamente. Daika se encontraba en frente de las chicas en el templo Hakurei. El humo con ojos amarillos se encontraba a un costado sonriendo igual que el joven.
Daika: mmmm, así que tú eres la miko del tiempo, veo que el lugar no ha cambiado en lo absoluto. Solo que lo está cuidando una niñita malcriada.
Marisa: ¿Quién eres tú?
Daika: Vamos a jugar un rato, esto se pondrá divertido…
Daika mostro su sonrisa irónica y particular a las heroínas, parece que se librara una batalla en el templo Hakurei…
Este capítulo fue extraño ¿verdad? ¿Quién es esa extraña criatura que apareció en el bosque de bambú? ¿Qué querrá Daika en el templo Hakurei? Lo sabremos más adelante en el siguiente episodio (lo se lo escucharon con vos de locutor) nos vemos en el siguiente, espero que les haya gustado. Si les interesa seguirme junto a Touhou: el despertar del Youkai de la oscuridad y más historias que hare más adelante pueden seguirme en Facebook: Búsquenme "Hoshiimin" y seguro les aparecerá.
