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"Pesadillas que matan" (Capítulo 3)
El silencio y paz de aquel lugar era sumamente reconfortante, el sol brillaba radiantemente pero sin llegar a generar un calor sofocante o molesto para los ciudadanos y el viento soplaba apaciblemente haciendo danzar las copas de los árboles al igual que los cabellos de las 4 personas reunidas en aquella montaña...
— ¡Eres un bruto Sentaro, te he dicho millones de veces que te equivocas!, Rukia-chan me aprecia más a mí que a ti, así que deja de joder idiiioootaa— exclamaba escandalosamente una rubia de unos aparentemente 22 años.
—¿Ehh?, pero que cosas dices capullo... ¡ella obviamente me aprecia más a mí y si no lo crees pregúntaselo y así arreglamos las cosas de una buena vez!— respondía retadoramente el aludido hombre de graciosa cabellera negra mientras lograba que una enorme y palpitante vena apareciera sobre la frente de su compañera de trabajo.
— Está bien... arreglaremos ya esta discusión, pero luego no te quiero ver deprimido al darte cuenta de quién tiene la razón ¡taraadoo!, vamos Rukia-chan contesta a quién de nosotros aprecias más— cuestionó la muchacha de corta cabellera con mucha seguridad y confianza en su voz.
— Esto... yo...— comenzó a balbucear la pequeña ojivioleta sin saber que responder para dejarlos a gusto ya que ellos no aceptarían un "a ambos" por respuesta.
—Tks, ustedes 2 ya dejen de joder— dijo un hombre pelinegro y de ojos esmeraldas que se encontraba sentado en el césped junto a la ojivioleta— tan solo ignóralos Rukia— aconsejo mientras posaba una mano sobre la cabeza de la mencionada chica despeinándole ligeramente sus lacios cabellos y haciéndola sonrojar por tal acción.
— ¡Ah Kaien-san! Deja de coquetearle a Rukia-chan... ¿qué no ves que es 5 años menor que tú?, ¡eres un asalta cunas!— comento eufóricamente la pelirrubia mientras comenzaba a reírse sonoramente siendo secundada no mucho tiempo después por Sentaro y logrando ruborizar más a una apenada Rukia.
— ¿Eh?, ¿pero qué mierda estás diciendo?— hablo con fastidio el acusado mientras un notorio tic se apoderaba se apoderaba de su ojo izquierdo y luego un par de gritos y carcajadas siguieron inundando el "relajante" ambiente.
Rukia no hacía nada más que mirar la discusión que se había formado entre sus 3 amigos con una pequeña sonrisa mientras cerraba sus ojos... le gustaba estar con ellos y deseaba que los momentos que compartía con ellos perduraran para siempre.
Pero de un momento a otro dejo de sentir ese refrescante viento jugando con sus cabellos y en vez de ello sintió un intenso frio y una humedad que se propagaba por todo su cuerpo... estaba lloviendo. Al abrir sus ojos se percató que la claridad de unos minutos atrás se había esfumado dando paso a una sofocante negrura y tampoco estaba en la montaña con sus amigos sino que se encontraba sentada sobre el asfalto de una acera, el sórdido sonido de unos relámpagos hicieron acto de presencia logrando que un incómodo escalofrió recorriera el cuerpo de la chica; el ambiente que la rodeaba era asfixiante... pero lo verdaderamente espantoso fue el sentir un peso extra en sus livianos brazos y como un espeso líquido que nada tenía que ver con el agua bañaba parte de estos. Al bajar su mirada en busca de respuestas a esas dudas se encontró con la escena más horrida y espeluznante que había presenciado... en cada brazo sostenía los inertes cuerpos de Kiyone y Sentaro, ambos cadáveres presentaban heridas espantosas y yacían con los ojos y boca entreabiertos dejando un rastro carmesí en el vestido color celeste cielo de la pelinegra.
Rukia diviso un arma de fuego sobre la falda de su vestido y presencio como un maloliente liquido escurría a través de sus dedos... sus manos se habían manchado con la sangre de sus amigos... estaba perdida...
— ¡Rukia!— resonó una voz que inmediatamente reconoció la muchacha pelinegra y al alzar su perdida vista se topó con unos ojos verdes que la observaban con evidente sorpresa e incredulidad... era la mirada de un hombre que no era capaz de reconocer al monstruo que tenía enfrente.
— Kaien...— y eso fue todo lo que pudo decir antes de que sus pulmones se quedaran sin oxígeno y de que su vista se nublara mientras caía en la inconsciencia, todo estaba oscuro y triste, todo lo que la rodeaba era un abismo que parecía no tener fin, todo lo que la rodeaba era dolor y soledad... justo para un monstruo como ella...
— ¡Ah!— fue la exclamación de cierta ojivioleta que se sentó bruscamente, estaba sobre su cama... todo había sido una pesadilla... una que siempre la visitaba desde 2 años atrás.
Dirigió su vista al reloj digital que mantenía sobre su buro, 2:15 am era la hora que mostraba este; poso una mano sobre su frente que estaba bañada en sudor mientras intentaba normalizar su respiración. Una vez que estuvo más calmada emprendió rumbo hacia el baño más cercano y una vez en el prendió la luz en lo que lavaba su rostro, al alzar la vista y mirar su reflejo en el espejo se encontró con una mirada tan vacía y distante como su actuar, tenía una expresión patética...
Regreso a su dormitorio intentando conciliar el sueño nuevamente y bajo las sabanas aferraba contra su pecho un pequeño conejo blanco de felpa que Kaien le regalo un año después de que se conocieran, cerro sus ojos mientras volvía a vagar por el mundo de los sueños y solo esperaba que esta vez sus demonios del pasado le dieran tregua por lo menos unas cuantas horas...
Un par de horas después...
Un joven de vistosa cabellera rojiza se encontraba durmiendo profundamente en su pequeño departamento emitiendo sonoros ronquidos por todo el lugar, el durmiente muchacho había pasado ocupado haciéndose cargo de diversos papeles el día anterior... ya se le estaba haciendo costumbre el no dormir adecuadamente.
Llámenlo razones divinas o un golpe de suerte pero por un extraño motivo comenzó a despertarse dándose cuenta de su inevitable sufrimiento... allí sobre su pared lateral derecha el reloj de su dormitorio apuntaba las 6:10 am... ¡hace 10 minutos que debía de estar en su escuadrón!
A una velocidad impresionante se bañó y vistió su uniforme logrando en 15 minutos estar "presentable" y así correr como si su vida dependiera de ello en dirección a la parada de autobuses que le quedaba a unas 3 calles de su hogar... "¡Tks, maldita hora en la que lleve mi auto a reparación!", eran los pensamientos que embargaba el pelirrojo en esos instantes. Justo llego a la estación y aprovechando que había un autobús iba abordarlo cuando una chillona y femenina voz grito su nombre.
— ¡Renji!, ¿Qué haces aquí? ¿no deberías estar trabajando?— inquirió una guapa muchacha de extravagante cabellera fucsia contenida es 2 coletas— ¿acaso estabas esperándome para poder verme?— volvió a indagar con cierta emoción en su voz.
— ¡Riruka!, discúlpame pero me encuentro atrasado— contesto subiéndose al transporte y tomando asiento logrando solamente enfurecer a la caprichosa chica.
— ¿Eh? por ahora podrás irte, ¡pero ni creas que te escaparas de mi Renji!— grito escandalosamente al hombre de llamativos tatuajes que se situaba a la par de una de las ventanillas del autobús.
El transporte público arranco nuevamente brindándole un poco de tranquilidad al mencionado pelirrojo, el reía nerviosamente mientras se despedía de la escandalosa muchacha de ojos fucsia que mantenía sus finas cejas fruncidas y los brazos en su cintura en forma de jarra. Ahora si había amanecido con el pie izquierdo, no solamente tendría que enfrentarse a la fría y cortante furia de su capitán, también tendría que encarar el enojo de la pelirroja chica que seguramente comenzaría a llamarlo dentro de unas cuantas horas; pero no le quedaba de otra que suspirar sonoramente mientras rezaba a todas las deidades el poder volver con vida a su hogar durante la noche... enserio que no era su día...
Rukia se encontraba extrañamente inquieta... era las 8:03 am y el repulsivo policía pelinaranja que la custodiaba aun no aparecía... ya había preparado su desayuno y comido como Dios manda, pero aún no había rastro del imbécil de su vigilante; una vez limpio su hogar toma las llaves de este con cierto recelo y cautelosamente abrió la puerta de la entrada llevándose el susto de su vida... ni bien termino de abrir la puerta cuando fue recibida por unos penetrantes ojos miel que hubiera querido evitar ver en todo el día.
Justo recostado en la pared izquierda de su puerta se encontraba el pelinaranja policía con su característico ceño fruncido observándola arrogantemente y con una pequeña pero perceptible sonrisa burlesca en su apuesto rostro generada por la sorpresa plasmada en los ojos violetas.
— ¿Por qué esa expresión tuya? ¿acaso no me esperabas?— pregunto alzando una ceja.
— Por supuesto que sabía que vendrías, es más... hasta estaba esperándote— respondió la chica con tanta seguridad y convicción que turbo y descoloco por un segundo al joven policía.
— Hmp no intentes pasarte de lista y tampoco me trates con tanta confianza que no soy ningún amigo tuyo, al contrario... soy tu vigilante y me debes respeto— acoto con seguridad y prepotencia.
— Pues entonces debería dar el ejemplo "respetado y honorifico oficial"— musito con ironía y burla en su tono de voz— no creo que al comandante general le emocione saber que usted gusta de intentar quebrar las muñecas de los ciudadanos... aun si se trata de un ex recluso no tiene por qué actuar tan salvajemente hasta tener un motivo de peso— finalizo percatándose de la furia contenida por el ojiámbar; ahora el turno de sonreír era para ella. Ichigo por su parte solamente pudo acallar, esa basura tenía razón... no tenía derecho a agredirla físicamente y no es que tampoco estuviera orgulloso de ello.
Como el día anterior vagaron un par de horas por la ciudad lo que hacía cuestionarse al pelinaranja si ella caminaba tanto a propósito solo con el fin de molestarlo o si no tenía nada productivo que hacer. Ella caminaba unos pasos delante de él por lo que le fue imposible al ojimiel no prestar atención a su vestimenta; portaba unos cortos shorts color gris que ya parecían desgastados dejando a la vista la mayor parte de sus lindas y esbeltas piernas, llevaba una blusa azul zafiro de mangas cortas que se le adhería divinamente al cuerpo y dejaba ambos hombros al descubierto, calzaba unos botines de cuero negros y unos guantes igualmente negros que cubría hasta las muñecas, su larga cabellera azabache estaba suelta y bailaba al compás de su elegante andar. Por mucho que él joven policía la despreciara debía admitir que era una chica muy hermosa y atractiva, aun le sorprendía el hecho de que alguien tan bella y de refinada apariencia fuera una criminal; por fortuna las mirada de odio y los murmullos de los habitantes lo distrajeron de sus anteriores pensamientos acerca de la muchacha... unos que ya le habían comenzado a fastidiar. Tal como el día anterior la incomodidad de la pequeña pelinegra fue perceptible al ser el objeto de tanto odio, Ichigo solo se dedicó a sonreír por milésima vez desde que abordaron las calles, talvez esos 10 meses de vigilante no serían tan malos después de todo.
Rukia cansada de ser el centro de atención regreso a su hogar cuando ya se acercaba la hora de almorzar, lástimosamente esta vez él policia ingreso a la casa junto a ella, la muchacha saco unos ingredientes del refrigerador disponiéndose a cocinar y tan solo observo de reojo al pelinaranja que yacía sentado en una de las sillas que acompañaban la mesa del comedor mientras comía una hamburguesa que compro en el trayecto, ni siquiera le había pedido permiso para sentarse... "¡bastardo!". Ichigo comía tranquilamente observando como cocinaba la muchacha, pero por obvias razones higiénicas antes de ponerse manos a la obra se quitó sus guantes para lavar sus pequeñas manos y ahí algo inevitablemente capto su atención... justo en su muñeca izquierda la forma de unos grandes dedos en un vistoso tono morado sobresalía escandalosamente en su blanquecina piel; el policía supo inmediatamente a que se debía esa marca... el mismo la había ocasionado y aunque no tolerara a la mujer que tenía enfrente la verdad es que una punzada de culpabilidad le atravesó el pecho, el nunca había agredido a una mujer y era algo que no volvería a repetir aunque se tratara de la "Princesa del Rukongai", por lo menos no una agresión física.
La dueña de la casa estaba ensimismada picando unos apios junto con otros vegetales cuando el timbre de la vivienda resonó audiblemente. Rukia se extrañó que alguien fuera a visitarla ya que las opciones de quien podía tratarse se contaban con los dedos de una sola mano y la mayoría de esas personas deberían estar ocupadas en ese momento, se dirigió a la entrada y aunque la persona frente a ella estaba en la lista de los posibles visitantes se extrañó que él fuera a verla en un día de trabajo y justo a esa hora.
— ¡Hola Rukia!— saludo el visitante de forma alegre mientras con uno de sus fuertes brazos rodeaba los frágiles hombros de la pequeña muchacha y le acariciaba su cabeza cariñosamente. Rukia no pudo evitar que un notable rubor invadiera sus mejillas como cada vez que el hombre frente a ella hacia eso y tampoco era capaz de apaciguar el errático latir de su acelerado corazón.
—Kaien-dono... ¿qué está haciendo aquí?.
— ¿Eh? ¿acaso no puedo venir a visitarte?— pregunto el oficial soltando por fin a la muchacha mientras hacia una expresión de indignación que divirtió a Rukia.
— Sabes que si puedes venir siempre que lo desees, pero no tenías certeza si estaría en casa en estos momentos así que creo que el venir a verme también era una excusa para estar de vago— musito la pelinegra soltando una risita al darse cuenta que había dado en el blanco.
— Umm... digamos que en eso también tienes razón, ¿qué cocinas que huele tan rico? espero que la comida alcance para 2 porque me muero de hambre— dijo de manera divertida cruzando por la sala y así llegar a la cocina.
— Pues tienes suerte y si alcanzara para 2.
El ojiverde policía cuando llego a la cocina destapo una olla donde provenía el exquisito aroma y su estómago comenzó a gruñir en señal de querer probar ya dicha comida, al sentir como era observado por alguien más que Rukia busco con su mirada a esa persona y lo encontró comiendo en la mesa del comedor, inmediatamente lo reconoció no en balde tenían 19 años de conocerse.
— ¡Ichigo! No te había visto— dijo saludando al aludido para palmear su espalda.
— Kaien, pensé que estarías trabajando en estos momentos— "saludo" el pelinaranja y aunque apreciara a su amigo de ojos esmeraldas eso no significaba que era una bola de afecto en su trato con él ni con nadie.
— Ah... decidí darme un corto descanso.
Rukia llego a la cocina para proseguir con su labor cuando Kaien hizo una pregunta que por lejos resulto incómoda para la chica y el ojimiel.
— ¿Qué tal se están llevando ustedes 2? , espero que bien— indago observando a sus amigos.
— Eh... Kaien-dono ¿podrías ayudarme a picar estos tomates?— pregunto la chica intentando evadir la pregunta, Kaien se dio cuenta de ello así que prudentemente fue a ayudarle con lo que le había pedido y ya no indago más sobre el tema... por lo menos no lo haría estando los 2 presentes. Empezó a picar los tomates pero su vista se posó inmediatamente en la muñeca izquierda de Rukia al darse cuenta de la marca que sobresalía en ella.
— ¡Rukia! ¿qué demonios te paso ahí?— cuestiono tomando la mano de su amiga y acariciando la zona afectada.
— No es nada importante no te preocupes— respondió ella, el pelinegro se dio cuenta de cómo se tensaban sus hombros y al dirigir su vista a Ichigo también se percató de la rigidez y la tensión del cuerpo de él y como evitaba hacer contacto visual con ninguno de los presentes.
Kaien supo la respuesta a esa interrogante fácilmente, dejo la mano de su amiga y retomo su anterior acción serenamente; luego hablaría con Ichigo a solas... no permitiría que Ichigo siguiera aprovechándose de su puesto de oficial y lastimara a una persona tan especial para él.
— Esos son todos los informes que tenía a cargo de revisar capitán, ¿desea que me encargue de los suyos también?— hablaba un tenso pelirrojo que sudaba a mares.
— Ya veo... yo me hare cargo de los míos así que ya puedes retirarte para almorzar; pero esta vez te restare 20 minutos ya que tendrás una misión junto con unos oficiales del décimo escuadrón.
— Como ordene capitán— y tras realizar una sutil reverencia el teniente salió de las instalaciones del escuadrón 6 lo más rápido que pudo, al fin respiraba tranquilamente.
Ese día se había presentado en su escuadra a las 7:03 am una hora después del tiempo estipulado; se le rechinaba la piel de tan solo recordar la gélida y filosa mirada de su capitán junto al aura oscura que lo rodeaba en la mañana; por suerte aún se encontraba con vida y en una sola pieza pero aun así no se libró de la furia de su capitán que lo cargo de trabajo y le atraso su descanso ya que primero tuvo que revisar toda una pila de molestos informes. Se dirigió a un sencillo local de comida Mexicana que le quedaba a un par de calles del escuadrón tomo asiento en una de las mesas libres y pidió una orden de tacos para luego comenzar a comer como un verdadero desquiciado ganándose las miradas atónitas y desaprobatorias de los demás comensales.
— ¡Hey Renji!— lo saludo una voz que conocía perfectamente bien y al ladear la cabeza se encontró con una linda muchacha de despeinada cabellera azabache que vestía su típica ropa deportiva— no pensé que estarías en tu descanso todavía y espero que no te importe el compartir la mesa— dijo la joven mientras se sentaba y un mesero llego a tomar su orden.
— Ah, Tat... sugi... toma asiegto— musito el teniente arrastrando las palabras al hablar con la boca llena de comida— y ahora estoy libre ya que Kuchihi-taicho me dio mi tiempo de almuerzo más tarde de lo normal gracias a que llegue al escuadrón una hora más tarde, aun me da escalofríos recordar la mirada que me dedico cuando me presente en la mañana— finalizo tragando saliva sonoramente, ya había terminado de comer.
— Vaya hoy si te pasaste de pendejo Renj, mira que retrasarte una hora— dijo francamente la chica y mostrando una sonrisa burlona logrando molestar a su acompañante— y vaya que se notaba que tenías hambre— comento rompiendo en carcajadas mientras miraba la rojiza cabellera de su amigo que albergaba unos pequeños trozos de carne y migajas producto de su comer animalesco.
— Jajaja que graciosa— hablo sarcásticamente revolviéndose el cabello para asi botar los residuos de su extinto almuerzo.
— ¡Renji!, no pensé verte hasta mañana— hablo escandalosamente una muchacha que prácticamente gritaba ganándose la atención de todas las personas del local. Renji a pesar de estar a espaldas de la recién llegada comenzó a sudar frio al saber de quien se trataba, recién se salvaba de la ira de su superior y ahora tendría que enfrentarse al enojo de esa chica... "¡maldición!, por qué tenía que encontrármela justo ahora" .
— ¡Riruka que gusto verte de nuevo!— saludaba nerviosamente el pobre oficial mientras rezaba a todos los dioses existentes que lo libraran de esa situación.
— Hmp claro que te tiene que dar gusto el verme— acoto tomando asiento en la misma mesa que el horrorizado policía sin ser antes invitada— y veo que estas acompañado— musito mirando de mala manera a la chica pelinegra que también compartía la mesa, Tatsuki no se quedó atrás y le respondió su filosa mirada con una del mismo calibre.
— Tatsuki recién acaba de llegar y me hizo compañía.
— Pues es muy generoso de tu parte— dijo sarcásticamente observando a la muchacha— y tu Renji aún tenemos cosas de que hablar; este sábado hace apertura una cafetería ¡y quiero que me lleves!, mira que desde hace mucho no me vuelves a invitar a una cita, idiota...
— Eh... acordamos eso luego ¡ya me tengo que ir!— informo verificando la hora de su celular— las veo luego chicas, ah y Riruka... acompaña a Tatsuki a comer por favor— termino por despedirse palmeando la cabeza de ambas muchachas y así salir corriendo de regreso a su lugar de trabajo.
Tatsuki y Riruka empezaron a mirarse desafiantemente pero la joven de coletas llamo a un mesero para ordenar su pedido que constaba de un burrito y una porción de pastel de Kiwi, el mesero se retiró volviendo a dejar solas a las 2 mujeres creando tal tensión que era palpable para todos los presentes. La pelinegra recibió su comida y comenzó a comer ignorando totalmente la presencia de la joven frente a ella haciéndola enfadar con esa acción.
— Mira Tatsuki no me iré con rodeos así que te lo diré directamente, estas muy equivocada si piensas que te dejare el camino libre para que le coquetees a Renji— amenazo mirando filosamente a la implicada en cuestión.
— ¡Ja! parece que tanta azúcar que consumes te atrofio el cerebro, yo no le coqueteo a Renji y si así fuera no tienes derecho a reclamarme nada ya que tú y el no son novios, diferente es que tú lo estés acosando— manifestó su pensar de forma burlesca y tan sincera que enfureció a la de mirada fucsia.
— Ya ni sabes lo que dices ¿estas tonta o qué?, es cierto que no somos novios aun pero si mal no recuerdo yo soy a quien ha invitado a salir con él en los últimos meses, ¿y aun así me dices acosadora?— rebatió de manera retadora y sonriendo triunfantemente.
— Te digo acosadora porque es lo que eres pero descuida... por mí no hay problema en que se vuelvan novios, es más... quédate con la piña idiota si es lo que deseas que a mí ni falta me hace— finalizo de hablar sonriendo socarronamente al ver el enojo y furia de la pelirroja— yo me retito ya y buen provecho, espero que la comida no te cause indigestión.
La pelinegra se levanto fue a pagar su comida y se retiró dejando sola a la muchacha de coletas echando chispas por la cabeza... "¡pero que cínica!" , fue lo que cruzo por la mente de ella.
— ¡Mesero! ¡quiero otro pastel de kiwi!.
"Dicha" y "alegría" son términos que lograban definir el sentir que albergaba un niño de extravagante cabellos naranjas y que yacía acurrucado en el regazo de persona que era el centro de su mundo: su adorada madre.
La mencionada mujer de esplendida y maternal belleza acariciaba la rebelde cabellera de su hijo de 10 años que la miraba con tanta devoción y admiración tal como si ella fuera un ángel o el mismo sol. Ella le contaba una anécdota que vivió su esposo unos 15 años atrás haciendo reír al niño por la vergonzosa experiencia que protagonizo su loco padre.
— ¿Entonces se burlaron de papá?.
— No precisamente... en realidad los guardias lo sacaron del establecimiento, que él vomitara en el piso de ese restaurante no fue nada agradable para ninguno de los comensales y al final no tuvimos otra opción que retirarnos.
— ¿No te avergonzaste o enojaste con papá?— pregunto el pequeño con suma curiosidad ya que le extrañaba ver la expresión tan sonriente y serena de su madre.
— Mmm supongo que en un inicio si me enoje un poquito pero nunca puedo molestarme mucho tiempo con él así que luego me dio gracia todo ese asunto— y la amigable mujer al darse cuenta de la curiosidad que reflejaban los ojos de su primogénito supuso que este aun tenia ciertas dudas— cuando seas mayor y te cases entenderlas por que no puedes simplemente abandonar a tu esposa por mucho que te disgustes con ella.
— Yo no voy a casarme mamá— respondió el niño con tal seriedad que asombro a su madre— a las niñas suelen gustarle los niños caballerosos y cursis— dijo haciendo una mueca de asco que divirtió a la mujer de castaña cabellera— además dicen muy a menudo que les gustarían casarse con hombres muy fuertes y yo ni siquiera soy capaz de derrotar a Tatsuki que es una niña— dijo lo último con sus mejillas teñidas en carmín gracias a la vergüenza que eso le provocaba.
— Aun eres muy pequeño para decir eso Ichigo y aunque no te des cuenta eres un niño muy fuerte y valiente, además no todas las niñas se interesan por los chicos que son caballerosos, a Tatsuki-chan no parece gustarle esa clase de niños— respondió brindándole una de sus radiantes sonrisas que solían encantarle a su hijo— veras que dentro de unos años conocerás a una linda muchacha con la que desees compartir el resto de tu vida... pero antes de que suceda eso tienes que dormir y justo es la hora para ello— comenzó a hacerle cosquillas al pequeño pelinaranja— buenas noches hijo descansa— termino por despedirse de él besando cariñosamente su frente para luego dirigirse al dormitorio que compartía con su marido.
Ichigo a pesar de jactarse diciendo ser un niño grande y darse aires de rudeza no podía negar que adoraba la atención y mimos que su madre le brindaba a él y a sus hermanas, y al igual como todas las noches dormía con ese sentimiento de paz y tranquilidad absoluta... él era indudablemente feliz.
Pasaron cerca de unas 3 horas y alrededor de las 11:07 pm Ichigo despertó gracias al inusual ajetreo llevado a cabo en su hogar; sigilosamente abrió la puerta de su recamara y se dirigió a la sala al darse cuenta que ahí era donde provenía los sutiles ruidos que le hicieron despertar, pero al llegar ahí se extrañó al ver a su madre poniéndose un abrigo y tomando las llaves de la vivienda.
— Mamá... ¿saldrás ahorita?.
—Ichigo lo siento no te quería despertar, un viejo amigo mío y de tu padre acaba de llamar pidiéndome un favor así que iré a verlo pero te prometo no tardar— informo haciendo que un inexplicable escalofrió recorriera al ojimiel en señal que nada bueno saldría en esa noche.
— Pero ya es muy noche mamá, ¿y papá aún no ha venido?— indago notablemente inquieto.
— Hijo en verdad necesito ir a ayudar a ese amigo, y papá tuvo que doblar turno en el hospital ¡pero no tardara en venir!, ¿crees que puedes ser un niño valiente e irte a dormir con tus hermanas en lo que papá o mamá regresan?, ¿o prefieres que llame a la señora Kanade para que les haga compañía?.
— No llames a la señora Kanade, soy un hombre valiente así que yo cuidare a Yuzu y a Karin en lo que regresan— dijo inflando el pecho con orgullo.
— ¡Ese es mi hijo! No tardare en volver, te amo hijo...— se despidió besando la mejilla del pequeño para así perderse en la fría noche.
El pelinaranja estaba demasiado preocupado, tenía un mal presentimiento; se dirigió al cuarto de sus hermanas y se acostó junto a ellas esperando el regreso de su madre. Las mellizas de apenas 3 años de edad se revolvían e inconscientemente terminaron aferrándose a la camisa de su hermano mayor que las arropo nuevamente y las abrazo sin darse cuenta, extrañamente tenía ganas de sollozar...
— Ya no se muevan mucho y duerman tranquilamente... mamá volverá dentro de muy poco— susurró suavemente pero lastimosamente se equivocó al hacer tales conjeturas; su madre no volvió... esa fue la última noche que pudo verla con vida...
— ¡Ichigo, Ichigo!— resonaba fuertemente la voz de cierto pelinegro mientras aumentaba la fuerza en los golpes que brindaba a la puerta del hogar temporal del pelinaranja.
Ichigo se despertó rápidamente; sin haberse percatado se quedó dormido en uno de los sofás de la sala y las luces de su hogar estaban prendidas. Recién acabó de vigilar a la ojivioleta fue directo a su nueva casa pero no espero quedarse dormido nada más hiciera contacto con el sofá y otra vez soñó con ese doloroso recuerdo... fue a abrir la puerta que seguía siendo golpeada solo para encontrarse con un par de ojos verdes que lo observaban preocupadamente.
— Ichigo ¿qué te sucedió?, ¡estas temblando y sudando a mares!— inquirió Kaien de manera preocupada al ver el estado en que se encontraba su amigo.
— Kaien... no te preocupes solo tuve un mal sueño y no quiero ser descortés pero me gustaría descansar— contesto una vez que estuvo más calmado tranquilizando a su amigo nuevamente.
— Solo quiero hablar contigo rápidamente— rebatió haciendo que Ichigo se imaginara sobre el tema que quería abordar— dime... ¿cómo se lastimo Rukia su muñeca?— indago aunque ya se imaginaba la respuesta y al encontrarse con el mutismo del pelinaranja y su mirada que rehuía de la de él fue lo que necesito para convencerse de ello.
— Kaien ... yo...— balbuceaba el ojimiel sin saber cómo responder realmente; el haber lastimado a una mujer lo hacía sentir como una mierda aunque ella lo mereciera.
— Mira Ichigo se lo impulsivo que eres y lo idiota que puedes llegar a ser, pero no permitiré que te aproveches de tu cargo y lastimes a Rukia, si vuelves a hacerlo créeme que por mucho que te aprecie no me quedare de brazos cruzados.
— ¿Has venido solo a amenazarme? ¿cómo es que te importa más ella que yo?, ¡tenemos 19 años de conocernos y tu aprecias más a una mujer que es una asesina, traicionera y una...!
— ¡CÁLLATE!, más vale que guardes silencio.
— ¿Por qué?, si solo digo la verdad.
— Escúchame... yo te aprecio al igual que Rukia nos conocemos desde que eramos unos críos; pero por mucho que detestes a Rukia tienes que aprender a lidiar con tu enojo y aunque ambos son mis amigos quiero que sepas que no dejare que sigas hiriéndola. Eres un adulto y un policía también, demuéstrame si en versas eres apto para lidiar con este puesto— dijo poniendo una mano sobre el hombro de su amigo.
— Ya no volveré a ponerle un dedo encima.
— Gracias Ichigo, sé que es difícil para ti el contenerte así que espero que no vuelvas a perder los estribos; bien te dejo descansar... y esta vez apaga las luces o la factura te saldrá muy cara— finalizo sonriendo burlonamente y con una pequeña palmada en el hombro termino por despedirse del pelinaranja dejándolo solo nuevamente.
Ichigo apago las luces y luego de llevar a cabo su rutina de aseo nocturna se acostó en su mullida cama sin dejar de pensar en lo que le prometió a su amigo pelinegro. Dijo que no volvería a poner un dedo encima de la ojivioleta y cumpliría con lo que dijo... que bueno que no prometió nada acerca del daño emocional.
Una pelinegra estaba recostada en su cómoda cama sin importarle que fuera pleno medio día. La semana había transcurrido y ese día para fortuna de la muchacha era domingo lo que significaba una cosa: era el día del descanso del policía ojimiel por lo que ella no se vería obligada a estar bajo su vigilancia, enserio amaría ese día.
El timbre de la vivienda resonó a lo largo de esta por lo que la dueña de la casa salió de su cama casi saltando y de manera apresurada fue a abrir la puerta sabiendo de quien se trataba.
— ¡Kuchiki-san!— exclamo desgarradoramente una bella muchacha de larga cabellera naranja y cuya característica física más llamativa eran sus grandes pechos que traían locos a más del 70% de la población masculina de la ciudad. La pelinegra sintió como los delgados brazos de la joven la rodearon nada más abrió la puerta y como una sutil humedad apareció repentinamente en su hombro derecho que estaba al descubierto; la pelinaranja que la abrazaba en esos momentos lloraba como si no hubiera un mañana, ella seguía tan sentimental como siempre.
— Inoue... ya cálmate, no tienes por qué llorar— opino a la vez que le brindaba una pequeña sonrisa a su voluptuosa amiga a y la dejaba pasar a su hogar.
La chica de ojos castaños observo toda la residencia sin evitar sorprenderse al ver lo bella que era y una vez termino con su observación tomo asiento en uno de los sofás quedando a la par de su amiga de baja estatura y sin desearlo sus ojos comenzaron a humedecerse nuevamente.
— Kuchiki-san... me da tanto gusto el verte de nuevo, te ves tan cambiada... luces muy pálida ¡y tú cabello creció mucho! hoy te llega hasta la cintura... en verdad quise visitarte más veces pero como solo podíamos verte una vez cada 2 meses me pareció injusto que solo yo abarcara tu tiempo después de todo Abarai-san y Shiba-san también tenían derecho a verte— explicaba sollozando a la vez, el haber visto a su amiga en libertad luego de ese lapso de tiempo hizo que millones de emociones la embargaran y se mezclaran en la efusiva muchacha.
— Tú sigues igual de sensible que siempre, y también has cambiado... luces muy bien.
— Gracias Kuchiki-san ¡y tú no te miras nada mal!; cuando Shiba-san me dio la dirección de tu hogar nunca imagine que sería tan bello ¡enserio que es muy bonito!, ¿tú ya sabias que vendría?.
— Si... Kaien-dono me lo comento; ah y dame tu número de celular este que tengo es nuevo y sabes lo mala que soy recordando números— saco su celular para intercambiar sus números con la pelinaranja. Luego empezaron a hablar de trivialidades cuando la visitante se dispuso a "ponerla al día" de muchos acontecimientos hasta llegar a uno que fue de notable interés para la pelinegra.
— ¡Ah Kuchihi-san quiero mostrarte algo!— dijo la joven buscando algo en su cartera café que hacia juego con su largo vestido color crema y cuando dio con dicho objeto lo alzo mostrándoselo a su amiga, un hermoso anillo de oro con un vistoso diamante en el centro fue lo que mostro orgullosamente— ¡voy a casarme con Ulqui-chan!— informo emocionadamente colocando el fino anillo en su dedo anular izquierdo.
— ¡¿Te casaras con Ulquiorra!?, vaya eso no me lo imaginaba... ¡me alegro mucho por ustedes!— expreso Rukia sin dejar de mostrar su asombro pues no imagino que el frio y serio pelinegro por fin se decidiera a dar ese paso.
— Había guardado el anillo porque quería darte la sorpresa y quería pedirte un favor... ¿aceptarías ser una de mis damas de honor?— indago realmente emocionada, sus brillantes ojos y su enorme sonrisa lo demostraban. Rukia sintió como si un yunque cayera sobre sus hombros y un incómodo malestar invadió su estómago, por mucho que quisiera a la visitante no podía acertar tal proposición.
—Inoue... lo lamento pero no podre ayudarte en ello, creo que ni podre asistir a la boda.
— ¡Pero Kuchiki-san!... no puedes negarte a ir a mi boda, ¡tú primo es el que se casa!, dime que asistirás por favor.
— No es que no quiera ir tu sabes muy bien que no seré bienvenida en tu celebración, a lo mejor tú y Ulquiorra si desean que me presente pero para el resto no seré más que la basura que debería seguir encarcelada en "El Rukongai" y no quiero que luego les estén cuestionando el porque me invitaron... no sería justo que pasaran un mal rato en un día tan especial— expreso sus pensamientos con un mueca amarga que entristeció a Orihime.
— No te preocupes por nosotros ¡eso es lo de menos!, entiendo que no quieras ser una de mis damas de honor, Tatsuki-chan será mi madrina pero puedo pedirle a alguien más que ocupe tu lugar; ¡pero asiste a la iglesia por favor! aunque no vayas a la fiesta— y al ver como la ojivioleta intento hablar ella decidió interrumpirla— aunque sea prométeme que lo pensaras ¿sí?— inquirió quedando tranquila al ver el suspiro de resignación y el asentimiento de su amiga— ¡ah! y espero que no te enojes pero le di tu dirección a Ulqui-chan él me pregunto dónde vivías y no pude negárme el dársela, no pudo acompañarme a verte hoy por que tuvo un asunto que atender pero cuando este libre vendrá a visitarte, aunque se comporte indiferente con todo el mundo tú en verdad le importas Kuchiki-san.
— No te preocupes Inoue, está bien que él sepa mi dirección y tienes razón... a su modo siempre se ha preocupado por mí— una sutil sonrisa se apropió de su rostro, la relación que mantenía con su primo siempre había sido un tanto particular— pero no le has dado mi dirección a nadie más ¿verdad?.
— Eh sobre eso... también se lo dije a Grimmjow-san— respondió una nerviosa Orihime.
— ¡¿Le dijiste a Grimmjow?!— inquirió Rukia para saber si escucho bien lo anterior que dijo su amiga y sin poder evitarlo un suave tono carmín invadieron sus mejillas.
— Es que él se dio cuenta que yo sabía tu dirección y comenzó a presionarme para que se lo dijera. El enserio quiere verte y es probable que venga a buscarte la otra semana, discúlpame si te molesta el que le brindara tu dirección.
— Tranquila no es tu culpa... se cuan persistente puede ser Grimmjow pero de ahora en adelante no se lo digas a nadie más por favor— pidió la de cabellera azabache, el saber que Grimmjow pensaba visitarla había hecho estragos en su sistema nervioso.
— Si, ¡prometo no decirle a nadie más!— junto las palmas de su mano para dar énfasis a su reciente promesa— ¡ah! ahora que lo recuerdo Shiba-san también me comento que Kurosaki-kun es el policía que te custodia... vaya que tuviste suerte en que fuera él.
— ¿Suerte?, en lo que a mi concierne Kurosaki no es más que un bastardo repulsivo, ¿y tú lo conoces?.
— Si, ¡fuimos compañeros en preparatoria!, ¿y por qué no te agrada?, ¡Kurosaki-kun es una gran persona!.
— Pues hasta el momento no le encuentro lo admirable o buena gente para que hables tan bien de él.
— El en un comienzo puede ser muy intimidante ¡pero una vez que lo comiences a tratar veras que se llevaran de maravilla!; en un inicio detestabas a Grimmjow-san pero luego se volvieron cercanos y comenzaron a llevarse de buena manera— opino inocentemente por lo que no se percató del notable sonrojo que invadió a la ojivioleta por lo último que dijo; y es que la de ojos castaños tenía razón... la pelinegra y el peliceleste luego del odio por parte de ella mantuvieron una "estrecha relación".
El resto del día se les paso volando... Inoue abandono la casa una vez entrada la noche dejando a la pequeña Kuchiki con miles de cuestionamientos: ¿enserio podría llevarse bien con el fastidioso ojimiel algún día?... eso lo dudaba mucho.
Otro par de días habían transcurrido siendo ese un día miércoles 3 de mayo y cierto dúo conformado por un policía pelinaranja y una ex prisionera de ojos violetas que aun parecían no tolerarse ni tragarse el uno al otro; pero por fortuna el tiempo que pasaban juntos ya no resultaba tan incómodo gracias a la intervención de cierto pelinegro que últimamente les había estado haciendo compañía y ese día no era la excepción.
Kaien se había escurrido de su escuadrón una vez más y es ese instante acompañaba a sus 2 amigos que parecían el peor enemigo del otro. Estaban en el amplio jardín de la casa de Rukia hablando de temas banales, más bien era Kaien quien hablaba pues el ojiámbar y la pelinegra se limitaban a responder con unos cuantos monosílabos sin dirigirse la palabra el uno al otro. Para el policía de ojos esmeraldas esa situación también resultaba ser un poco incomoda pero sabía que si los dejaba solos a lo mejor empezarían a pelearse como perros y gatos, y eso en verdad le preocupaba ya que era consiente que no podía descuidarse de su escuadrón por mucho tiempo y en los siguientes días ya no tendría tiempo para estar con sus amigos... no sabía qué hacer para que ellos 2 se relacionaran de manera más cordial.
— Así que tu primo ya sabes dónde vives no me extraña que ya lo sepa ¿ya vino a verte?— pregunto curiosamente el ojiverde enfrascándose en una conversación solamente con su amiga y dejando un poco confundido a Ichigo que no entendía sobre algunas cosas de las que hablaban.
— Aun no ha venido, supongo que no tiene tiempo— contesto siendo respondida por un asentimiento de Kaien, pero de la nada el teniente pelinegro comenzó a reírse logrando extrañar a los otros 2 presentes por su repentino cambio de humor.
— ¿Qué pasa?— cuestiono Rukia.
— Acabo de recordar la vez que aquel chico rubio te empezó a coquetear para luego salir huyendo al ver la fría mirada de tu primo— recordó dicho suceso con mucha gracia— me pregunto qué cara pondría el día en que te llegues a casar.
— Dudo que ese día llegue Kaien-dono...— respondio Rukia con total sinceridad olvidándose completamente de la presencia de Ichigo, en esos momentos solo estaba enfocada en el pelinegro frente a ella y para el infortunio de ella su vigilante se dio cuenta de ese detalle.
— No hables de esa manera Rukia solo tienes 23 años, cuando menos lo imagines encontrarás a un hombre que quiera compartir su vida contigo— rebatió el pelinegro sonriendo alegremente y acariciando los nudillos de la mano derecha de Rukia poniéndola sumamente nerviosa por tal acción; todo estaba en calma hasta que él ojiámbar dejo escapar una sonora carcajada que captó la atención de los otros jóvenes.
— ¿De qué te ríes Ichigo?— indago un sorprendido Kaien.
— Es que me pareció gracioso lo que dices... ella tiene razón cuando dice que duda contraer matrimonio, es más... estoy seguro de ello. Después de todo nadie se enamoraría de alguien como ella— observo fijamente a la pequeña ojivioleta— ¿quién quería casarse con una asesina?— finalizo soltando todo su veneno en ese comentario y al darse cuenta como se ensombreció el rostro de la mencionada y se oscurecieron sus bellos ojos no fue capaz de borrar su satisfactoria sonrisa.
— ¡Ichigo!, ¡¿por qué no cierras la puta boca?!— exclamo el ojiverde destilando furia, tomo al pelinaranja por el cuello de su camisa y ganas de ensartarle un buen golpe no le faltaron pero la voz de su amiga detuvo cualquier acción que estuvo a punto de cometer.
— Kaien-dono... no tienes por qué enojarte, de todas formas no es que me importara lo que piense este hombre de mi — opino la pelinegra con voz queda e indiferente, aunque la verdad es que las palabras del ojimiel le afectaron más de lo que daba a demostrar. Termino por despedirse de Kaien y fue a encerrarse a su dormitorio... tan solo quería estar sola.
Kaien se quedó observando como su amiga se encerraba en su habitación y una vez estuvo a solas con su amigo de ojos ámbar solo le dedicó una mirada que daba a demostrar tan solo una cosa: decepción.
— Espero que cuides tus palabras Ichigo o sería realmente patético que luego te arrepientas por lo pendejo que has sido y por las mierdas que has dicho— luego de decir tales palabras abandono la casa para volver a su escuadra dejando solo a Ichigo con un sinfín de pensamientos.
El pelinaranja estaba seguro que lo que dijo no era algo de lo cual tenía que arrepentirse, pero si era así ¿entonces por qué sentía un insoportable ardor en su garganta y pecho?... no dio mucha importancia de ello pero fue inevitable el sentirse como un imbécil al esperar ver nuevamente a la ojivioleta que no abandono su aposento por el resto del día... el destino era realmente curioso como vengativo, pobre Ichigo no sabía el descubrimiento que le abordaría...
Notas del autor:
Hola! :3 al fin actualizo luego de mil años xD , espero que hayan pasado una linda navidad y que este 2017 sea un año verdaderamente bueno para todos! :D , espero que se hayan entretenido con este capítulo (aunque si hubieron partes aburridas), el capítulo fue tedioso ¡pero el otro ya comenzará con lo verdaderamente emocionante!... sé que siempre digo esto pero en verdad agradezco a mis bellos lectores por el apoyo que me brindan en esta historia y en las otras x3 ya sea por medio de sus comentarios, votos o lecturas; les agradezco mucho el que le den una oportunidad a esta historia :) ¿me merezco algún comentario? (espero que sí xD) si les nace darme sus opiniones háganlo por favor! Eso me alegra un montón :) ... pasen un excelente día pero sobre todo un excelente año! :3 ¡nos leemos pronto!
Notas del capítulo:
El capítulo fue medio aburrido pero hubieron unos detalles que serán importantes para el desarrollo de la historia, en el otro capítulo pasaran ciertas cosas mucho más emocionantes así que les agradezco la paciencia que se toma! x3 , aquí unas cuantas aclaraciones del capítulo.
1- Aclarare las edades de unos personajes:
· Ichigo: Tiene 26 años (lo dice en la descripción).
· Rukia: Tiene 23 años.
· Kaien: Tienes 28 años.
2- El crimen de Rukia esta revelado en un 70% (casi todo) pero créanme que hay más que un simple asesinato (no quiero ser tan cliché) y ya mostré en cierta parte porque el repudio de Ichigo hacia el crimen de Rukia (luego entrare en detalles).
3- En cuanto a la duda de quién era el hombre codiciado ya vieron que es Renji xD ... algunas personas me dijeron Kensei, otras Kaien, Bykuya y un par me dijeron que si era Ichigo que no pusiera a Inoue de interesada xD, pero nadie menciono a mi sensual piña :'v , este "triángulo amoroso" lo hice por algunos motivos: uno es que en un principio quería poner a Riruka como novia de Renji (ni se porque) pero me gusta el RenjixTatsuki y sé que a demás personas también le gusta esa pareja crack xD, otro motivo es que siempre ponen Ichigo como el galán que es codiciado por demás mujeres y yo quise variar un poco para que mi Renji se luzca xD... ya hay mucho odio para mi piña y él también merece amorsh x3 , a los haters de Renji les aviso que él no está interesado en la taicho románticamente (lo digo para que no le tiren tanta arena :v ).
4- Inoue es buena amiga de Rukia en la historia y está enamorada de Polvito-kun (hasta se van a casar), lo hice para que ya no la odien tanto, suficiente arena le tiran a la pobre :'v (ella en un personaje que no me gusta pero tampoco me cae mal, simplemente me da igual).
5- En una parte Rukia dice que es mala memorizando números celulares y escribí eso basándome en mi misma xD , yo soy malísima memorizando números de teléfonos incluso nunca me aprendí el mío (antes de que un Bryan me lo robara :'v ) y por eso lo tenía grabado en mi agenda xD.
6- Creo que el odio hacia Ichigo aumentara por lo que le dijo a Kaien sobre Rukia (que nadie la amaría), pero era necesario, en el otro capítulo comenzara ya el arrepentimiento (en cierta medida) de Ichigo.
Bien es todo por ahora... en el otro capítulo habrá más acción! ¿Byakuya hablara con Rukia?, ¿Ulquiorra visitara a la taicho?, ¿Grimmjow hara aparición?, ¿Qué relación hubo o hay entre Grimmjor y Rukia?, ¿Qué siente realmente la taicho por Kaien-dono?, ¿Ichigo se dará cuenta de lo imbécil que ha sido?... todo esto en el otro capítulo :3 .
Datos del autor:
Otra vez les dejare datos sobre mi x3 :
1-Tengo 2 animales favoritos: El "Tigre de bengala" y el "Águila calva" *w* ... me parecen unos animales bellos, elegantes e imponentes! *-*
2-Mi comida favorita: No sé! xD es que me gustan muchas cosas! ... amo especialmente la gastronomía Italiana, China y Mexicana... pero creo que se mi obligaran a escoger, con mucha dificultad me decidiera por la lasaña y pizza xD ... aunque me encantan los tacos! *-* xD
3- Practico un deporte (el cual es mi favorito)... y es él béisbol!
4- Cuando estoy nerviosa tengo una especie de "tic" y lo que hago es jugar con mis aritos y oreja xD (es un poco raro n.n)
5- Mis chicos animes favoritos son:
- Itachi Uchiha (Naruto): Enserio me enamore de él! *-* , todo de él me fascina, adoro su dibujo, su personalidad siempre me llamo la atención... desde Naruto pequeño me maravillo... y al conocer su historia y los motivos de su actuar termino por cautivarme :) ... siempre me parecióuno de los personajes más complejos de la serie y tuvo un excelente desarrollo! El si se ganó mi kokoro T-T
-Byakuya-sama!: Me costó debatirme entre el e Itachi xD, pero lo deje en segundo lugar por mayor complejidad del primero... Byakuya es la perfección hecha dibujo *w* ... es hermoso, fuerte, personalidad que enamora... porque es simplemente Byakuya y punto! xD ... todo me encanta de él :D
-Urahara: No quería poner a 2 personajes de un mismo anime pero ni modo xD , pues creo que el 99.9% de los fans tanto masculinos como femeninos lo aman, lo tiene todo... poder, personalidad y guapura! xD ; pero lo deje en tercero porque los primeros 2 si me tienen bien traumada xD .
-Light Yagami (Death Note): Quienes han visto Death Note quizás no estarán de acuerdo conmigo xD , me fascino sencillamente por ser un protagonista tan diferente a lo acostumbrado, no es el personaje tonto, alegre y buena gente... sino todo lo contrario y eso me agrado... sus ideales eran con fines pacíficos pero el método que empleaba para lograrlo era contradictorio, admito que a veces era un verdadero cabrón :v (disculpen la mala palabra) ... pero me pareció un gran personaje en general.
-Trafalgar D. Law (One Piece): El me gusta porque si xD ... me gusta todo de el y ya no me quiero extender asi que hasta aquí lo dejo xD .
Respuesta a comentarios:
-Noctelocusta650: Oye pero el shikai no sirve para limpiar a lo mejor el bankai te ayude xD jajaja… el pobre freso está siendo odiado al igual que todo el mundo y hoy odiaran más a Ichigo xD , pues la relación entre Kaien y Rukia está más clara que el agua xD creo que tú ya lo sabes 7u7 y pues ya viste que tiene que ver Kiyone y Sentaro en el crimen de Rukia :'( … ya aparecerá cupido para intervenir entre Ichigo y Rukia así que no te preocupes xD, en el otro capítulo especificare porque se caen mal Nii-sama y Kaien-dono :3 … gracias por tu comentario T-T y por el detalle de dedicarme el capítulo de tu historia T-T … cuídate mucho! (spoilers por Facebook xD)
-sinaloca86: Hola! te prometo que habrá lemon 7u7 pero aún falta para eso xD (se un poco paciente porfis).
-ane-berry92: Ane-chan! T-T jajjaaj te he dicho que amo tus zukulentos comentarios? xD … pues Ichigo es un total imbécil y ahora lo odiaran más aún :p las demás personas también son bien mala onda que se busquen una vida mejor xD… jajajja mi pobre piña no tiene un momento de paz xD nii-sama casi lo asesina por llegar tarde y encima se encuentra con Riruka xD y en el capítulo pasado si metió la pata al intentar aclarar que no pasó nada entre Rukia y Kaien xD … el Gotei no es tan "justo" como parece y pues el chico que no piensa pestes de Rukia (Ranmaru) aparecerá en el otro capítulo :3 … pues mi piña resulto ser el codiciado xD y que bueno que te guste el piano y mi amada Konan! *w* …. Gracias por tu apoyo y te mando un chappy rosa :3 .
-Yuki05: Hola! gracias por comentar y me alegra que te guste mi historia :3! Ojalá te agrade este capítulo… saludos!
-Mile Mcgarden: Gracias por darme tu opinión! :3 … ese Ichigo si será odiado el pobre! xD pero ya se dará cuenta de su error, Rukia tiene que ser demasiado fuerte para hacerse la de oídos sordos por todo lo que dicen de ella T-T … a Renji solo se le complican las cosas xD pobresito xD otra vez casi lo asesina Nii-sama y esta vez también Riruka xD … pues ya viste que le hizo Rukia a Kiyone y Sentaro :'( … gracias por tu apoyo y pasa un excelente año!
Es todo por ahora! Mil gracias nuevamente por el valioso apoyo y si no les es mucha molestia por favor déjenme sus comentarios! :D ... pasen un buen día y les mando Rukia-taichos 7w7
