Un amor inesperado
Ningún personaje me pertenece. Todos ellos son propiedad de J.K. Rowling
Este fanfiction es un Severus / Hermione.
Los pensamientos van entre comillas ""
N/A significa notas d autor y siempre ira entre paréntesis ( N/A )
Los diálogos van precedidos de un guión ( - ) cada vez que un personaje habla.
CAPÍTULO 3
Dos días después de su llegada de Hogwarts, diecisiete de junio, Hermione se encontraba despidiendo a sus padres que se iban a un congreso de dentistas durante el verano.
-"Menudo verano mas aburrido me espera"- pensó con resignación una vez que estuvo sola
Una noche, después de que llevaba un par de días sola, Hermione se encontraba durmiendo en el sofá. ¿La razón? Se había cansado de dar vueltas en la cama a causa del calor tan sofocante que hacía. Estaba profundamente dormida pero un fuerte ruido la despertó
-"¿Qué ha sido eso?"-pensó sobresaltada- "Como sea Croockshanks se va a enterar"- pero esa idea quedó descartada al escuchar otro fuerte golpe y ver que su gato estaba a su lado.
Estaba bastante asustada y el corazón le latía tan fuerte que sentía que se le iba a salir del pecho pero ello no le impidió hacer gala de una de las características mas notables de su casa, la valentía, así que se puso las zapatillas y empezó a subir las escaleras que llevaban al segundo piso de su casa, donde estaban las habitaciones, al reconocer que era de esa zona de la casa de donde provenían los ruidos. Iba por mitad del pasillo cuando una mano le tapó la boca por detrás y otra la sujetó de la cintura y la metió en una de las habitaciones. Lo primero que hizo fue empezar a revolverse y a dar codazos hacia atrás ( N/A No se si entiende, pero la tiene sujeta por detrás, quedando la espalda de Hermione delante del cuerpo de la otra persona) para intentar librarse de las fuertes manos que la sostenían (evidentemente eran de hombre) pero éstas la sujetaban con firmeza y le impidieron escaparse. No iba a darse por vencida, así que optó por darle patadas para ver si así conseguía liberarse pero paró al escuchar una conocida voz que le decía
-Estese quieta Granger-
"Esa voz...."- pensó y cesó en su intento de que el hombre la soltara.
-¿Profesor Snape?- dijo una vez que éste la hubo soltado.
-Es usted peor que una fiera- le contestó éste ácidamente a modo de respuesta – Lumus- susurró Snape y una luz les iluminó a ambos.
-¿Qué hace usted en mi casa?- dijo Hermione después de reflexionar la mejor manera de dirigirse a él.
Snape iba a responderla con una bordería de las suyas cuando más golpes se escucharon en la habitación de al lado junto con las voces claras de dos hombres. Se quedaron en silencio absoluto para escuchar lo que hablaban.
-¿Estás seguro de que la sangre sucia está aquí?- preguntó una de las voces.
-Tú qué crees imbécil- respondió la otra de mala manera- ¿De verdad piensas que si no estuviera aquí estaría tomándome la molestia de venir y buscarla?
-Si bueno, tienes razón.
-Claro que tengo razón inútil. Ahora cállate y sigue buscando. Tiene que estar en alguna parte de la casa.
Hermione, empezó a temblar al escuchar cómo esas voces hablaban sobre ella. Snape, al ver que si seguían allí les iban a encontrar se dirigió a ella:
-Agárrese a mí.
-¿Cómo?-le contestó para asegurarse de que lo que acababa de oír era cierto. ¿Snape diciéndole que se agarra a él? Se esperaba cualquier cosa de su profesor menos esa.
-Que se agarre a mi brazo y no se suelte-le dijo de mal humor- Nos vamos a trasladar fuera de aquí- le explicó al ver la cara de desconcierto y para que engañarnos, también de desconfianza- Aunque si quiere puede quedarse y esperar a que esos dos mortífagos la encuentren-terminó de decirle.
-"¿Mortífagos?"- Esa fue como la palabra mágica que hizo que rápidamente se sujetara del brazo de su profesor con algo de fuerza.
Snape, al notar que sus palabras habían tenido efecto y Granger se había agarrado a él procedió a trasladarse. Se concentró en el lugar exacto a donde quería ir y en un segundo desaparecieron de la casa, justa a tiempo porque en ese preciso instante uno de los dos mortífagos entraba en la habitación donde él y Hermione se habían metido.
Cuando sintieron tocar tierra Hermione se soltó rápidamente de Snape. Vio que en frente suya había una casa bastante grande pero no pudo ver los alrededores porque estaba bastante oscuro; faltaban todavía un par de horas para que empezara a amanecer.
-¿Dónde estamos, señor?-le preguntó Hermione intrigada a su profesor.
-En mi casa-le contestó sin siquiera mirarla y se dirigió a la puerta de la casa para entrar.
Hermione no cabía en sí de su asombro.
-"¿Esta es la casa de Snape?"-fue su primer pensamiento. Desde la posición en que estaba podía ver que tenía dos pisos y una buhardilla (del estilo de su propia casa sólo que mas grande). Parecía una casa demasiado "normal" para alguien del estilo de Snape.
–"¿Snape tiene casa?"- fue otro de sus pensamientos. Era de convicción general en Hogwarts que una persona del carácter de Snape debía de pasarse la vida en el castillo.
– "¿Qué demonios hago yo aquí?"- fue su última reflexión antes de que la voz irritada de su profesor la sacara de sus cavilaciones
-¿Va a pasar o piensa quedarse a dormir ahí fuera?- le dijo desde la puerta con un toque de impaciencia en la voz.
-"Este hombre es la simpatía en persona"- pensó mientras se dirigía hacia la casa. Al atravesar la puerta se quedó parada prudentemente sin hacer nada esperando a que Snape le dijera algo. No quería darle motivos para que se enfadara más de los que parecía estar ya.
-Sígame- le dijo Snape mientras pasaba al interior de la casa.
Hermione le siguió. Pasaron por el salón y entraron a la cocina, donde Snape le dijo que se sentara y aguardara ahí. Hermione asintió y se sentó mientras Snape volvía al salón. Mientras esperaba a Snape se puso a mirar curiosamente la estancia en la que estaba. Era una cocina normal, bastante grande. Tenía una mesa redonda en medio con varias sillas, una ventana a un lateral y al lado opuesto de la puerta que daba acceso al salón había otra (N/A no se si me he explicado bien. Hay una puerta que da al salón y en frente, al otro lado de la cocina, hay otra puerta que da salida a otra parte de la casa). Se fijo también que había algunos electrodomésticos-"¿Snape con aparatos muggles? Este hombre me está sorprendiendo más en los cinco minutos que llevo aquí que en los seis años que me ha dado clases en Hogwarts".
Una de las ventanas estaba abierta. Corría un poco el aire y al darle frío se dio cuenta de que únicamente llevaba puesto un calzoncillo con snitchs pequeñitas que se movían que le prestó Harry el verano anterior y una camiseta blanca de tirantes (N/A El calzoncillo es de estos que parecen unos pantalones cortos. Por eso Hermione los lleva. En vez de ponerse un pantalón corto de pijama pues se pone los calzoncillos). Sus mejillas se tiñeron de rojo al pensar que había estado así vestida delante de su profesor.
Como mirar la cocina no le daba para entretenerse más, se acercó a la puerta de la cocina para intentar escuchar algo. Oía dos voces hablando. Una calmada que no reconoció y la otra mucho más alterada que claramente era la de Snape. Puso todo su empeño en escuchar algo de lo que hablaban pero no conseguía oír nada de forma clara. Iba a sentarse de nuevo cuando con un grito su profesor la llamó.
-¡¡Granger, venga aquí!!
Hermione pegó un suave bote sobre el sitio debido al susto que se había llevado dada la "amabilidad" con la que Snape la había llamado. Por un momento pensó en no salir. Se iba a morir de vergüenza estando con ese "pijama" delante de su profesor. Pero no por nada era de Gryffindor, así que cogió aire, abrió la puerta y entró al salón.
Snape estaba bastante enfadado. Acababa de hablar, no, más bien discutir con Dumbledore sobre lo sucedido esa noche y sobre cómo iban a ser las cosas a partir de ese momento y no le había gustado para nada cómo había terminado la discusión. No sabía cómo, pero Dumbledore siempre conseguía que las cosas sucedieran de la forma que él quería. Y qué mejor forma de descargar su enfado que con Hermione Granger, la causante por así decirlo, de la situación que se le venía encima. La llamó (más bien le pegó un grito) para que fuera al salón y ahí informarle sobre la actual situación pero no se esperó ver lo que estaba viendo en ese momento. Tal vez había sido por la tensión o por su enfado pero hasta ese instante no se había dado cuenta de lo "ligerita" de ropa que iba su alumna y de lo bien que le sentaba (para que negarlo). Evidentemente era verano, hacía calor y era normal dormir así pero no a todo el mundo le favorecía. Hermione ya no era una niña y eso saltaba a la vista. Aunque su pelo seguía casi igual de enmarañado que siempre (y más en ese momento que había estado durmiendo y no se había peinado) no le desfavorecía; es más, le hacía resaltar las facciones de su cara ya madura. Su cuerpo también había cambiado. Tenía todo lo que una joven mujer tenía que tener: los pechos desarrollados, las caderas más anchas.... Además había que tener en cuenta que Hermione nunca había sido fea y con el paso de los años y con ello el consiguiente desarrollo de su cuerpo se había convertido en una linda joven.
Snape, al ver entrar a Hermione se quedó un poco parado mirándola. Paseó su mirada desde las piernas de Hermione hasta sus pechos pasando por sus caderas. Antes de que Hermione se diera cuenta de la mirada intensa de su profesor sobre ella Snape se levantó del sofá algo nervioso.-"Esto es increíble, parezco un adolescente con las hormonas en plena revolución"- pensó avergonzado de sí mismo. Pero no por nada Severus Snape era el amo de las máscaras para ocultar sentimientos así que como si no hubiera ocurrido nada le dirigió una de sus clásicas miradas de odio a Hermione y después de que ella se hubiera sentado en el sofá, él aún de pie, empezó a explicarle la situación.
-Acabo de hablar con el profesor Dumbledore para explicarle todo lo ocurrido esta noche –empezó a hablarle en un tono que no admitía réplicas ni discusión- y ha establecido que lo mejor para usted es que se quede aquí hasta que pase el peligro.
-¡¿¡¿QUÉ!?!?!- Le interrumpió Hermione levantándose del sofá. Debía de haber escuchado mal. No podía creer lo que Snape le estaba diciendo. Era simplemente..... ¡Una locura!
-No creo haberle dado permiso para que hablara-dijo empleando un todo que se podía considerar como amenazador- Esta situación me gusta a mi mucho menos de lo que usted pueda pensarse así que le aconsejaría que se sentara de nuevo y me dejara terminar de explicarle la situación.
Hermione bajó la cabeza y con un leve- Sí señor- se sentó de nuevo para que Snape continuara hablando.
-Así está mejor-dijo más clamado- Como le iba diciendo-continuó- después de hablar con el profesor Dumbledore, él ha creído conveniente que usted no vuelva a su casa porque podría ser peligroso. Así que se quedará aquí hasta que pase el peligro.
Hermione iba a hablar pero al ver la mirada de Snape decidió guardarse las miles de dudas que tenía para después.
-Como ya le dije antes, los hombres que estaban en su casa eran mortífagos.-Al ver que ella asentía continuó hablando- No tengo ni la más mínima idea de para qué la buscaban a usted pero como comprenderá no era una visita de cortesía. Así que para evitar posibles sorpresas de mal gusto se quedará aquí.-Se calló unos segundos para que su alumna asimilara lo que acababa de decirle y seguidamente se volvió a dirigir a ella- ¿Tiene algo que decir?- le preguntó en un tono que aunque no era muy amable que digamos había perdido todo el enfado de minutos anteriores.
-¿Qué va a pasar con mis padres?- le preguntó con un toque de preocupación en la voz. Al ver la cara de desconcierto de Snape ante su pregunta se explicó- Si llaman a casa y no estoy se van a preocupar.
-Por eso no se preocupe-le contestó sentándose en el sofá de al lado- El profesor Dumbledore se encargará de informarles personalmente mañana mismo de la situación. –Al ver que la chica estaba conforme le preguntó de nuevo si quería saber algo más.
Claro que quería saber más cosas. Tenía un montón de dudas y preguntas en la cabeza pero en ese momento no era capaz de expresarlas con palabras sin ponerse a gritar ahí mismo de rabia, así que se limitó a negar con la cabeza.
-Bien, en ese caso acompáñeme-dijo levantándose- Le voy a enseñar la habitación donde va a dormir. Mañana le enseñaré el resto de la casa.
Hermione se levantó del sofá y siguió a Snape que se dirigía a las escaleras que llevaban al segundo piso. Subieron las escaleras y empezaron a andar por el pasillo. Dejaron tras de sí un par de puertas tras las que Hermione no sabía que había (de momento) y delante de la tercera se detuvieron. Snape abrió la puerta, encendió la luz, entró y le indicó a Hermione que hiciera lo mismo.
-Esta será su habitación- le dijo Snape. Era una habitación amplia con una cama al fondo (encima de la cual estaba la ventana) y una mesilla de noche al lado con una lámpara encima. En las paredes, que eran de un color amarillo muy clarito, había un par de cuadros de paisajes. En el lado opuesto al de la cama había un armario y al lado de éste una puerta, que según le estaba explicando Snape era un baño. Una vez le enseñó la habitación se dispuso a irse pero antes de atravesar la puerta Hermione se dirigió a él.
-Señor…- empezó algo dubitativa. Al ver que Snape había parado y se había vuelto para mirarla continuó- Gracias por haberme salvado.
-No tiene por qué hacerlo- y sin mas salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Se quedó unos minutos parado, apoyado en la puerta de la que ahora era la habitación de Hermione previendo cómo iba a complicársele el verano. Pensando en que ya se encargaría de eso al día siguiente se dispuso a irse a su habitación a dormir (que ya se merecía el descanso) cuando escuchó un llanto ahogado del interior de la habitación. Una corriente de humanidad lo invadió y de alguna forma, entendiendo los sentimientos de su alumna, tuvo el impulso momentáneo de entrar y consolarla pero rápidamente desechó de sus pensamientos esa idea. Entró en su cuarto y aunque tardó bastante tiempo en dormirse, logró hacerlo
Una vez que Snape salió de la habitación Hermione apagó la luz y se sentó en la cama. Ahora ya fuera de peligro y del alcance de la vista de su profesor se derrumbó. Dejó salir todo el miedo y la angustia que había estado conteniendo desde que escuchó el primer ruido en su casa. Empezó a llorar. Nunca anteriormente se había sentido así. En todas las aventuras que había corrido con Ron y Harry o en la misma batalla contra Voldemort, nunca había tenido tanto miedo como el que había pasado esa noche. Al final, ya casi cuando empezaban a aparecer los primero rayos de sol, consiguió dormirse.
FIN DEL CAPÍTULO
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¡¡¡Hola!!! Aquí está el tercer capítulo ¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado. A partir del siguiente capítulo nuestros protagonistas empiezan a convivir. Ya veremos que pasa ^^. Intentaré actualizar prontito.
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Éste capítulo ha sido revisado y modificado para quitar las faltas de ortografía y el idioma "Messenger" que tenía (29/01/2010). Creo que los lectores de este tipo de historias merecemos poder leer con la menor cantidad de errores ortográficos y gramaticales posibles.
