Género: Supernatural.

Palabras: 396 palabras (según Word)

Hola. Marie me inspira.


Humanidad.


Supo que Kanda se había cruzado de brazos. Tampoco debía tener ojos para saber que este mismo había fruncido el ceño. A pesar que Kanda tenía unos 15 años, aun parecía ser un niño. Marie suspiró un poco mientras que seguía caminado recto.

Al menos no había ningún Akuma cerca, al menos no ahora.

—¿Qué pasó Yu?

—Te dije que me llamaras Kanda, Marie. Deja de decirme así.

—Cuando me conociste me insistías que te llamara por tu nombre.

—Eso fue otra época. Así que deja de llamarme así.

Se encogió de hombros y accedió lo pedido. ¿Esto era una rebeldía que sufren los adolescentes? Tampoco podía hacer más. Kanda era muy terco como para aceptar algo. Marie siguió caminado tranquilo y sabía que su compañero estaba cansado de estar buscando la inocencia. Ya habían pasado unas cuantas horas. Kanda no servía para buscar inocencias, aun le desesperaba ese tipo de cosas. En definitiva aun necesitaba que le ayudara. Porque él era su hermano mayor.

—¿Aun no hay señales de esa cosa?

Ahí se dio cuenta que había ruido de Akumas. Advirtió a Kanda y mientras lo hacía uno de esos Akumas malditos quiso aprovechar para atacarlo. El australiano no pudo reaccionar a tiempo, pero Kanda sí. Solo escuchó un sonido de queja de parte de Kanda, mientras le gritaba que estuviera más atento. Supo que le filo de la espada de su hermano ya había acabado con se Akuma y que estaban cayendo gotas de sangre al piso.

—Kanda ¿Te ha dañado?

Con su mano palmo el cuerpo delgado del japonés. Mientras que sentía que Kanda ya no tenía un parte de su brazo izquierdo. Se asustó demasiado.

—No te preocupes Marie —La voz de este estaba algo áspera. Botó su mano—. Estaré bien.

—¿Cómo estarás bien Kanda? El Akuma te ha dado y…

—No soy a morir.

Por la cabeza del ciego pasaba el hecho que Kanda era muy terco para aceptar que estaba muriendo. Marie se sintió molesto consigo mismo, el debería estar muriendo y no su hermanito. Pero después de unos segundos ya no había ruido de la sangre cayendo. Unos minutos después Kanda ya tenía los dos brazos sanos. No entendió nada.

—¿Qué pasó?

Sintió que Kanda le vio por unos segundos. Pero luego solo escuchó un suspiro.

—No soy humano, Marie.

Y Kanda habló un poco, Marie siguió escuchando.


¿Qué tal?

Supongo que es supernatural pues aparecen demonios. En fin espero que les guste.