*Mi aventura en Japón*
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2- JAPÓN
Una azafata me despertó. El avión había aterrizado y eso significaba que había llegado a mi destino. Había estado durmiendo durante todo el viaje, y era normal, estaba rendida con la semana que había realizado, no obstante, mientras dormía había dado mil vueltas al mensaje, recibido por L. ¿Sería verdaderamente él? ¿En el caso afirmativo, como contactaré con él para decirle que me encuentro aquí? No me ha dado ningún dato para comunicarme con él. ¿Exactamente qué querrá de mí? ¿Sabrá que ya estoy aquí?
Cuando desconecté de mis profundos pensamientos, le di las gracias a la mujer ya que me había despertado con un tacto muy delicado. Cogí mi bolso. Después, bajé del avión. El resto de pasajeros fueron a buscar sus equipajes, mientras que yo, como solo llevaba mi bolso, me dirigí a la salida del aeropuerto.
Finalmente, abandoné el inmenso lugar, para encontrarme en el distrito de Kanto. ¿Ahora qué hago? Miré el reloj, eran las 14:00h y mi estomago ya me exigía algo de comer. Sin ninguna idea en mi cabeza, empecé a pasear por el centro de la cuidad para encontrar algún restaurante. Me decanté por entrar en restaurante japonés, donde pedí al camarero alguna comida tradicional nipona. El hombre me recomendó soba, un plato de fideos finos elaborados con harina de alforfón. Cuando me trajo la comida en un zaru, me explicó que este plato se servía frío, con una salsa o caldo, donde quedaban sumergidos los fideos. Cuando por fin se fue a atender a otros clientes, me alegre, él me había estado explicando una barbaridad de curiosidades del plato y mientras tanto, no podía comerme la comida ya que quedaría como una desinteresada y maleducada pero es que tenía mucha hambre, no probaba bocado durante demasiadas horas. ¡Buen provecho! Pensé, mientras empezaba a comer.
Cuando acabé, pedí la cuanta, pagué y salí del lugar.
¿Deberé buscar un techo donde dormir? Tendría que ir a algún hotel a preguntar precios. A continuación, paseé por la zona hasta que vi un hotel cercano. Leí que este se llamaba "関東の楽園" que traducido quedaría una cosa así "El paraiso de Kanto" (Nombre inventado, no es muy original, pero jejeje xD). Entré. La recepción era espaciosa de unos 90 metros; donde había seis sofás repartidos; al lado de estos, unas mesitas de vidrio donde encima había puestas muy ordenadamente revistas y periódicos con las últimas noticias; también, las paredes estaban pintadas de colores vivos y con carísimos cuadros; y finalmente, varias esculturas repartidas por la estancia que le daban un toque elegante y sofisticado. Me acerqué a la recepción, donde había cuatro mujeres hablando mutuamente.
- Hola. -dije, para que me prestasen atención.
- ¿Qué desea? -me preguntó una de ellas y me hizo un gesto indicando que me iba a atender. Ésta tendría unos treinta años e iba vestida de etiqueta y extremadamente maquillada.
- Una habitación.
- ¿Durante cuánto tiempo? –me preguntó mientras tecleaba algo en el ordenador.
Pues... no lo sé. No me había puesto a pensar sobre cuánto tiempo iba a quedarme en Japón. La verdad, es que solo había pensado en la nota de L y había suprimido cualquier idea que no se relacionara.
- De momento, por este fin de semana... ¿cuánto cuesta?
- La tarifa normal de cada día son 15,00 yenes, donde le entra el desayuno y limpieza de la habitación.
- Me parece bien.
Saqué mi tarjeta de crédito del bolso y se la entregué para que me cobrase. Poco después, un hombre también trajeado, me acompañó hasta la habitación. Subimos el ascensor, hasta la planta 8 y después hasta la puerta 23. Cuando el hombre se fue, me quedé mirando la habitación. No era extremadamente grande, a pesar de ser un hotel de cinco estrellas, aunque cubría las necesidades de una mujer de 19 años. Tenía un comedor, una habitación y un baño de tres piezas. Pronto me cansé de estar en la habitación, los espacios cerrados me aburrían y así que decidí salir a la calle y tomar el aire fresco. Mientras bajaba por el ascensor, me puse a reflexionar. Bien, ahora ya estoy en Japón, pero ¿cómo me lo haré para contactar con L? No tengo ningún dato sobre él. ¿Y si lo busco yo misma? Me sugirió mi subconsciencia, viendo el problema resuelto.
Cuando estuve a fuera del hotel, de repente empezó a sonar una melodía, Turn Me On, de David Guetta y era procedente de mi móvil. ¿Quién será? Abrí el bolso, cogí el objeto y me fijé que era una llamada oculta, que significaba que no salía el numero.
- ¿Diga? -pregunté desconcentrada sin saber quién iba a contestar.
- Encantado de volver a oír tu voz, (tu nombre). -dijo una voz, que recordé rápidamente, y escuché que éste hablaba con un tono neutro.
- ¿L? -pregunté intuitivamente. ¿Cómo ha conseguido mi número?
- Escucha. -masticó algo- Me satisface que hayas hecho caso al mensaje que te he enviado y que hayas venido lo antes posible.
- En la carta especificaste que era urgente. Por eso vine nada más leerlo.
- Creí que te tomarías unos días en venir, por ello, el trabajo del que te hablé no se va a empezar aún, prefiero esperar. Te voy a dejar que te tomes un descanso.
- ¿Un descanso? ¿Quién crees que eres para ordenarme tomarme un descanso? -dije como una reñida por creerse que yo acepto ordenes que como una pregunta.
- No me malinterpretes. -siguió diciendo con ese tono calmado y como si todo lo supiese- Supongo que preferirás comprarte algo de ropa, ya que con las prisas del viaje no te has traído equipaje. -noté que volvió a meterse algo en la boca- Además, últimamente has estado demasiado ocupada, te mereces un descanso.
Arrugué el entrecejo y pensé un momento lo que me había dicho.
- ¿Me estas espiando acaso? -silencio- Solo podrías saber lo de las maletas si me estuvieras viendo. ¿Te encuentras aquí?
L no dijo nada durante unos minutos y con eso deduce que de alguna forma, actualmente desconocía, me estaba viendo. Había hablado más de la cuenta. Eso me hizo sacar una sonrisa.
- Sí y no. -dijo tajante finalmente. ¿Qué significa eso?- Ten encendido el móvil, y atenta a él, en cualquier momento puedo ponerme en contacto contigo. –se tomó unos segundos sin decir nada- Pienso que no hará falta que te lo diga, pero, sé prudente. Adiós.
- Espera...
Antes que pudiera preguntarle algo más, él colgó para cortar la comunicación. Maldita sea... ¿Lo de prudente? ¿Qué se cree que no sé cuidar de mi misma? ¿O lo dirá por...?
Finalmente, moví mi cabeza con la intención de dejar esos pensamientos de lado. Miré el móvil y vi que la llamada no se había identificado, por lo que no lo podría llamar. Uff… Sigo sin tener ninguna idea de cómo descubrir donde se encuentra. Reflexioné unos instantes; además seguramente que la investigación será en vano, tratándose de él habrá borrado cualquier rastro de su existencia. ¿Qué hago? Suspiré resignada, para después volver a esbozar una sonrisa sin saber muy bien el porqué, finalmente habré de hacerle caso e irme a comprarme ropa, ya que no tengo nada mejor que hacer.
Poco después, pregunté a una mujer que pasaba cerca y me indicó como debía ir hasta el centro comercial más cercano. ¡De compras a Japón! Se reía a carcajadas mi subconsciencia.
Éste era amplio, de estructura circular, muy bien decorado y con muchas tiendas dentro. Entré en uno de los comercios, donde había muchos vestidos, faldas, pantalones, camisetas... ¡Ni más ni menos era el paraíso de la ropa! ¡Cualquier mujer se volvería loca! Mi mirada se repartió por toda la tienda, hasta que finalizó en una preciosa blusa que había en una percha. Sin darme cuenta me acerqué a ella. La cogí por una de las mangas, y cuando me la iba a llevar al vestidor para probármela, me di cuenta que otra mano cogía la manga contraria de la prenda. Quité mi vista de la blusa y la dirigí al individuo que se quería hacer propietaria de mi blusa. Ésta de estatura promedio, cabello rubio recogido en dos coletas y ojos marrones claro, llamativos accesorios, vestido de negro y muy corto.
- Ah… -ninguna de las dos nos percatamos que habíamos cogido las dos a la vez la blusa- Lo siento, la he visto y la he cogido sin más. No me he dado cuenta que... -dijo la joven de la misma edad que yo.
- No, no te preocupes. -la miré- La necesitas más que yo.
- ¿...?
- A ti te quedará mejor que a mí. Además, seguro que tu novio te verá muy hermosa para vuestra próxima cita. –respondí divertida.
Me miró sorprendida y poco después dijo:
- Vale, me la quedo pero, ven conmigo a ver cómo me queda.
A continuación, me cogió de la mano y se metió en el vestidor. Después salió de este y me enseñó cómo le quedaba. Le comenté que le quedaba muy bien, ya que estilizaba su figura. Poco a poco, entre las dos fuimos probándonos la ropa de la tienda, salíamos y entrábamos sin parar de los vestidores. Horas más tarde, pagamos y nos dirigimos a un bar cercano que mi compañera conocía.
- ¡Qué cansada estoy! Hacía tiempo que no compraba tanto. -dije sentándome en la silla y dejando salir un bostezo.
- ¡Sí, Sí! -ella también se sentó- ¡No hay nada mejor que ir de compras! ¿A qué si? –me preguntó animada y yo dejé salir una carcajada- Ahora que me acuerdo… Aún no me has dicho tu nombre. Yo me llamo Misa Amane, encantada.
- Hay que descortesía la mía. -dije de forma graciosa y las dos reímos- Me llamo (tu nombre y apellido).
Entonces vino un camarero y pedimos unas bebidas, estábamos sedientas.
- Una pregunta... ¿Cómo supiste que la blusa que miraba quería ponérmela para mi próxima cita con mi novio?
- Observándote. -contesté, después hice un largo trago de la Coca Cola traída por el camarero.
- ¿Eh?
- Muchas de mis conclusiones se basan en la observación –empecé a relatar a mi compañera- por ello, cuando te vi, pensé que con esta blusa, bastante ajustada, con pico en forma de "V" y viendo tu forma de vestir; lo más lógico fue pensar que querías sorprender a tu novio en la próxima cita. –contesté como si nada.
- Wow, ¡Misa-Misa está muy sorprendida! -me dijo aplaudiéndome- ¿Eres detective o algo por el estilo?
- ¿Qué te hace pensarlo?
- Em... Porque saber todo eso de una persona que ni siquiera conoces es de ser muy inteligente... -me miró intrigada- aunque también eres muy guapa. ¿En fin, eres detective?
Le sonreí.
- Nunca me he considerado una buena detective, solo aplico la observación y luego, quizá pueda sacar conclusiones. -suspiré, hice otro sorbo a la bebida y mi compañera también- Pero basta de hablar de mí, ahora cuéntame algo sobre ti.
Estuvimos unas horas hablando, y averigüé bastantes cosas de esta chica. Para empezar Misa Amane trabaja como modelo y actriz y es bastante famosa en Japón. Después salió el tema de los padres y me contó que ellos habían fallecido, aunque gracias a Kira estaban vengados ya que había matado a su asesino. Le di el pésame de la mejor forma posible, y ella me explicó que lo había superado, ya que gracias a su actual novio, el mundo había vuelto a ser feliz. Luego me habló de su novio, se ve que es muy inteligente, uno de los mejores alumnos de Japón y que es muy atractivo y tierno. Está muy enamorado de él pude observar.
- Misa, ya van siendo las ocho. –dije al comprobarlo con el reloj, debía volver al hotel, estaba oscureciendo.
- Oh... Si que ha pasado rápido la tarde. ¿(Tu nombre) nos volveremos a ver?
- Por supuesto. ¿Qué te parece si nos damos el numero?
- OK.
A continuación, nos dimos los respectivos números de móvil. Después pagamos las bebidas y salimos del centro comercial. Nos dimos dos besos en las mejillas y un cálido abrazo, después nos despedimos felices. Ella se fue para un lado y yo para otro, con destino el hotel. Debía darme una ducha caliente, de esas que te quedas completamente relajada, y después me iría a dormir. Había sido un día duro y agotador.
Mientras me dirigía al edificio, pensé en Misa Amane, la chica que acababa de conocer. Ella me había dejado con un mal sabor de boca, tenía la sensación que ocultaba algo, o más bien dicho, que escondía un secreto demasiado grande para una persona con tan buen corazón. ¿De qué se tratará? Debo descubrirlo, Misa Amane es un sujeto interesante.
¡Hola lectores!
Para empezar perdón por la tardanza en actualizar pero, es que he estado muy ocupada con los estudios… Bueno, en fin, que cada vez que leía un review me animabais un montón a seguir con la historia a pesar de tener poco tiempo. También decir, que he recibido bastantes comentarios (más de los que esperaba jeje xD) y eso me alegra, ya que no pensaba que esta historia pudiera gustar tanto.
¿Qué os pareció el capitulo? Siento que de momento quizá encontréis poca acción pero, poco a poco el fic se irá poniendo interesante. ¿Qué os pareció la introducción de los personajes?
Nota: En el fic, los personajes (L, Light, Misa, "tu") tienen la misma edad, en resumen 19 años.
Finalmente, ¡dejadme review que me anima a seguir escribiendo! xD
Un beso;)
