"La obscura noche, testigo de mi pecado y dolor

Ha sucumbido ante la blanca luna, jurado,

Testigo y juez de lo que me llena de odio y rencor,

Castigándome así, con aquello que fue mi pasado.

Enfrentándome ahora con el recuerdo de mi amor.

Obligándome a ilusionarme con migajas de pasión,

Mezclándose con desilusión y la soledad de mi corazón.

Me enreda lentamente por el deseo de ese extraño señor."

Mi departamento se encontraba en total silencio y en perfecto estado, no había huella alguna de la "fiestecita" de la noche anterior. Mis hermanas habían limpiado todo antes de dormir. Ambas dormían en mi cama, por lo que me imagine que tenían visitas durmiendo en la recamara contigua. Decidí no despertarlas y meterme a bañar enseguida. Me aliste y tome un refrigerio ligero y en silencio. No quise dejar huella alguna de mi visita matutina así que limpie y deje todo en orden antes de apresurarme a salir del departamento.

Camine sin prisa evitando a toda costa aquel parque donde vi aquella mujer. No sabía quién era y cómo diablos había logrado aquella mezcla de sentimientos dentro de mí pero definitivamente me hechizo. Había tratado con muchas mujeres hermosas pero ninguna había despertado un sentimiento en mí como ahora y menos si no la conocía. Definitivamente tenía que buscarla, saber quién era, donde vivía, si estaba casada o en unión libre. Sin darme cuenta llegue al despacho con Renji, quien ya me estaba esperando para reprocharme sobre mi actitud con respecto a mis últimos casos y mi gran insistencia de unas vacaciones. Él me reprendía bastante.

-Ichigo hay que hablar- Me miraba frio detrás de su escritorio, se notaba que llevaba tiempo pensando en que decirme para que me sintiera mal. Eso era típico de él, muy pocas veces le había escuchado hablar sin antes pensar las cosas dos veces

-estas comportándote de una manera infantil y estúpida- exclamo enojado.

Yo coloque mi abrigo en el perchero que se encontraba detrás de la puerta y me senté en mi escritorio aparentando indiferencia. Él sólo me siguió con la mirada, descargando en ella todo el enojo que sentía

-¡te estoy hablando Kurosaki!-

- Si. Ya te escuche Renji - conteste forzado

- ¡Ichigo entramos en esto juntos y juntos llegamos al éxito pero yo no pienso irme a la ruina o perder mis clientes por tus estupideces! - exclamo muy alterado

- ¡De acuerdo si hago bien mi trabajo! - conteste irónico -¿Me dejaras tomarme unas malditas vacaciones?- pregunte levantándome del asiento con el mismo tono de voz que él, aunque ya sabía la respuesta

-Ichigo- Se levanto de su asiento. Comenzó a cruzar el despacho, venia acercándose a mí -no te puedo condicionar cómo si fueras un adolescente estúpido que empieza a conocer el mundo- Me fulminaba con la mirada, ahora centímetros de la mía

–Kurosaki tu talento es grande y lo sabes. Aparte de tus muchas habilidades físicas, tienes una mente privilegiada sin mencionar que conoces muy bien a la gente de las calles lo que resulta más sutil que todos tus títulos académicos que has llegado a colgar en tú "pared del triunfo"-

-¿Y por eso debería sentirme halagado? ¿Capaz quizá? Sabes perfectamente que demonios hago aquí en este despacho contigo. Sabes perfectamente que esto no es lo mío. Lo sabes Renji-

Él respiro profundo –mira sólo haz tu trab...- comenzó a sonar su teléfono móvil que se encontraba en su escritorio al otro lado de la amplia habitación.

Nuestro negocio estaba establecido en un viejo edificio cuya fachada era extranjera, de un estilo francés, el cual únicamente tenia de tres pisos, los cuales eran destinados para ser oficinas. Nuestro piso era el último, amplio, lleno de fotografías antiguas en las paredes, estantes con llenos de libros, iluminado por cinco ventanas amplias en forma de arco que eran cubiertas por un par de persianas nuevas. El edificio estaba ubicado en la esquina de una calle muy transitada, cerca del centro de la ciudad. Todas las mañanas se podía oler el delicioso aroma a café recién preparado de la cafetería que se encontraba justamente a lado de la entrada del edificio. Mientras que en el transcurso de la mañana las calles cobraban vida con el ruido del tráfico y las vidas rutinarias de los empresarios. Yo, me encontraba ahí todas las mañanas entregando informes o adquiriendo trabajo nuevo en que ocupar mi vida.

Renji cruzo, nuevamente, la amplia habitación por su móvil y contesto -Abarai- dijo aún enojado. Pero al ver que los gestos de su cara habían cambiado radicalmente, pude darme cuenta que eran malas noticias –De acuerdo enseguida voy- colgó y volteo a verme con recelo, aunque podía ver la preocupación en su rostro.

-Tengo que salir Kurosaki- dijo aún enojado

-¿Todo bien Renji?- pregunte con interés.

Él sólo se limitó a verme, tomó su chaqueta y cerró la puerta de golpe detrás de él. Me levante y lo observe por la amplia ventana que se encontraba a espaldas mía. Se fue como alma que lleva el diablo. Ni siquiera se tomó la molestia de pedir prestado mí carro, es más ni siquiera me di cuenta cuando tomo mis llaves. Maldije por lo bajo pensando que tendría que regresarme en tren o caminando. Me volví a acomodar en la silla. Levante los pies en el escritorio, baje mi sombrero a mi caraa acomodar en la . y me dispuse a dormir.

Alguien me empujo las piernas del escritorio obligándome a despertar

-maldito Renji, bastardo ¿Qué demonios te ocurre?-

Grite enfurecido, me la había vuelto a aplicar. Me quite el sombrero levantándome de mi incómoda postura en la silla. Me quedé atónito, paralizado como en la mañana. Ahí, detenida enfrente de mí, del otro lado del escritorio se encontraba aquella mujer que me cautivo en el parque, me miraba con deseo y poco a poco comenzaba a deshacerse de los botones de su abrigo. La miraba fijamente, pendiente de sus movimientos, intranquilo. Mientras lentamente mi cuerpo comenzaba a reaccionar en contra mío. La respiración me era lentamente, más y más difícil de llevar a cabo. Comenzó a acercarse a mí, autoritaria, decidida. Se detuvo enfrente mío dejando caer aquel abrigo que ocultaba su desnudes. Mí respiración era entrecortada y al igual que el incremento acelerado de la longitud de mi excitación. Ella ya se encontraba hincada enfrente de mí. Al fino toque de su piel con la mía una descarga eléctrica me recorrió la columna logrando salir de aquella capa de sueño en la que me encontraba metido.

No recuerdo cuanto tiempo transcurrió pero cuando desperté, la habitación estaba obscura, lo único que me alumbraba era la luz de la luna que se colaba por las pequeñas rendijas que dejaban las persianas semi-abiertas, por la gran ventana que tenía detrás de mí

-Buenas noches- Hablo una voz dentro de la obscura habitación

-Buenas noches- dije bajando los pies del escritorio, visualizando un traje gris

-Estoy buscando al… detective - dijo serio, decidido

-Soy yo- conteste tranquilo, al igual que él -¿En qué puedo ayudarlo?- le pregunte mientras me ponía de pie

-Necesito que investigue a alguien ¿Podrá hacerlo?- sonó serio pero irónico a la vez

-Pero por supuesto- exclame -a eso me dedico- dije burlón -por favor siéntese –

Extendí una mano señalando una silla de madera enfrente de mí y la otra para encender la luz de una pequeña lámpara en la esquina de mi escritorio

-Preferiría la penumbra- contesto mientras se sentaba en la silla que le señale

-De… de acuerdo señor- balbuce. Me volví a sentar. Gracias a la luz de la luna podía distinguir parte de su rostro, era un hombre con facciones muy finas -¿Y bien?- pregunte acomodándome en el asiento -¿A quién hay que investigar?-

-Necesito que investigues a Rukia Kuchiki-

-Rukia Kuchiki- repetí pasando los dedos de mi mano por mi mentón

-¿Qué tipo de información quiere que le proporcione?- pregunte aún como en trance, saboreando mis palabras

-todo sobre ella- contesto firme -quiero saber dónde vive, con quien vive, con quien duerme, con quien come, cuando, donde y con quienes sale, su horario semanal, su trabajo, su vida laboral, familiar. Todo- contesto serio y tranquilo.

Me sorprendió el tono que uso para decir aquellas palabras. Las pronuncio tan natural aunque lo que pedía parecía que lo pronunciaba una persona obsesiva y controladora.

-De acuerdo- dije al fin -usted quiere saber todo- dije escribiendo en un papel cualquiera el nombre de ella y la información "TODO" lo subraye

-eh notado que pasa mucho por el centro. En las mañanas va a correr al parque que queda cerca de ahí- afirmó observando su reloj rápidamente

-bien veo que tiene una noción de su itinerario- el sonrió

-solo se cuándo podrá verla de cerca pero quiero que investigue el resto-

-bien- suspire

-te pagare por adelantado y…-

-no hace falta- respondí de inmediato

-oh, creo que es necesario- respondió y dejo caer un paquete grueso a la mesa -quiero que comiences desde esta noche- recalco con un poco de desesperación

-perfecto-

-yo vendré a verte después para ver tus informes-

-De acuerdo pero ¿tiene una fotografía de ella para ubicarla y saber cómo es exactamente?-

-Ja- esbozo una sonrisa burlona y recargo su cabeza en una de sus manos -¿No sabes cómo es Rukia kuchiki?- pregunto igual de tranquilo e irónico que aun principio – ella es hermosa, definitivamente es preciosa como una joya recién pulida, con un carácter frio y difícil- volvió a sonreír.

Se levantó, tomo una tarjeta mía y salió. Me quede perplejo aquellas palabras sin duda eran de una persona controladora, obsesiva, a tal grado que me dieron escalofríos. El tono natural con las que las dijo era digno de admirar

-eh conocido peores personas- dije en voz alta esperando que alguien me contestara.

Me levante, fui por mi abrigo y salí en busca de la gran señorita kuchiki. Aunque no supiera exactamente como era, definitivamente debía ser hermosa. Aquellas palabras me hicieron dudar un segundo que algo malo podría pasarle aquella mujer una vez que terminara el trabajo. En esos momentos pensé que como casi siempre, podrían ser un matrimonio en crisis. Mi trabajo como detective privado, principalmente consistía en investigar a cualquier integrante de un matrimonio. Así fue como me adentre una noche cualquiera en las frías calles de Japón en busca de Rukia Kuchiki.


HOLA ESTIMADOS LECTORES LES HE TRAIDO EL CAPITULO DE ESTA SEMANA. QUIZE PUBLICARLO AYER PERO NO PUDE ASI QUE YA SE LOS HE TRAIDO HOY. ¿QUÉ LES PARECIO? ¿LES VA GUSTANDO EL FIC?
BUENO LES INVITO A DEJAR SUS OPINIONES Y QUE TENGAN LINDO DÍA.

"Cabe" MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR EL FIC. TE ASEGURO QUE NO SOLO LO DEJÓ HIPNOTIZADO c;