Capitulo 3: "Entre la espada y la pared"

Noxus, Mansión de los Du Coteau

Cassiopeia se encontraba sobre lo que parecia ser una barra y a su lado estaba una estanteria llena de todo clase de licores y vinos, varias botellas ya se encontraban vacias por el suelo

- ¡Talon!- exclamo la joven haciendo movimientos erraticos sobre la barra lo cual delataba su estado de embriagues, terminando boca arriba sobre la misma - ¡Talon! – volvio a gritar solo que esta vez se sintio un tono más suplicante en su voz y a los pocos segundos aparecio aquel sigiloso asesino frente a ella

- ¿Qué es lo que quieres Cass?- preguntaba aquel pelinegro con un tono un tanto molesto

- Solo quiero o…tra...- la joven arrastraba sus palabras mientras movia una botella vacia frente a Talon al igual que su cola de una manera juguetona

- No te dare más alcohol – las emociones se borraron del tono de aquel hombre pelinegro

- Eres, tan ma….lo – Cassiopeia se da media vuelta y observa a Talon fijamente, tal como un animal a su presa – Ademas eres aburrido, ni siquiera quieres pasar el rato conmigo – la joven adopta una pose seductora y mira al pelinegro que solo suspira

- No tienes que hacer esto, el general Du Coteau no querría que tu – antes de poder terminar su frase una botella pasa rozando su cabeza y se estrella contra una pared cercana dejando a Talon con un semblante de sorpresa en su rostro

- ¡No te atrevas a nombrar a ese malnacido, bueno para nada frente a mí! – se nota el dolor en las palabras de la joven y a su vez como escapan algunas lágrimas mientras miraba fijamente al pelinegro

- Cass – el joven se acerca a la joven pero al tratar de abrazarla esta le rechaza por lo que haciendo un acto fuera de lo normal Talon la abraza a la fuerza haciendo que esta se resista – No podias hacer nada – Cassiopeia muerde al pelinegro en el hombro con fuerza y este aun así no la suelta – No fue tu culpa que el general muriera – aquellas palabras calaron hondo en la joven que solto de inmediato al pelinegro

Tras la muerte del general Du Coteau, Talon había tomado un lugar similar al de un hermano mayor para las jóvenes hijas del hombre que lo entreno y le dio todo cuanto tenia, desde entonces su mayor preocupación eran Katarina y Cassiopeia

- Ese bueno para nada, se fue de nuestras vidas… nos abandonó aquí y luego solo viene para salvar el mundo, ¿Sacrificarse para el mundo?, ¿Darnos un lugar en el que estar?, ¿Cómo puede dejar que las cosas terminen así? – La joven dejo escapar varios sollozos los cuales ahogo en el hombro del joven – Si podía hacer todo eso, si realmente tenía que hacer todo eso, ¿Por qué no simplemente vivió con nosotras aquí?, ¿Acaso no podía ser simplemente mi padre? –

Aquellas palabras hacían al pelinegro sentir una enorme tristeza, no solo porque no podía calmar el corazón de Cassiopeia sino porque además el mismo sentía la falta de aquel que en su día fue su maestro, guardaba no solo respeto sino también un gran afecto por aquel hombre, lo cual solo podría expresar lamentando su perdida. De pronto la puerta de la mansión DuCoteau se abre de par en par, por ella entra una joven pelirroja con un semblante oscuro y unos ojos totalmente desprovistos de vida, al verla Cassiopeia se separa de Talon mientras limpiaba sus lágrimas.

- Katarina, ¿Dónde has estado?, llegaron varias cartas desde Demacia que solicitan tu paradero y preguntan por tu accionar debido a un reciente ataque, creen que la guerra esta a punto de estallar – instigo el joven

- Ataque a Garen Crownguard, probablemente haya muerto, si eso es todo cuanto querias saber, dejame pasar – la joven pelirroja aparta a Talon y avanza lentamente hacia su habitacion

- ¿Qué demonios? ¿Cómo pudiste hacer eso Katari… na?- las palabras de Talon se entrecortan al ver los ojos de Katarina estaban apagados en su totalidad como si estuviera muerta, toda luz los había abandonado, dejando al joven en shock, ¿Qué clase de pelea podría hacerle eso a la Daga Siniestra?, pensó para si Talon, la joven aprovecho ese momento y lo aparto dirigiéndose a su cuarto

- Kat, ¿Estas bien? – su hermana mostraba preocupacion por la pelirroja, la cual ignora sus palabras y se dirige directamente a su habitacion, aquella preocupacion había sido reemplazada por una tristeza inneglable – Entonces, sacrificaste tu corazón hermana –

- ¿A que te refieres, Cass? – el joven inquirio acercándose a Cassiopeia

- Talon, ¿Alguna vez has amado a alguien? –

- No – dijo con total sinceridad ni con un apice de emoción mientras hablaba – Los asesinos no tenemos permitido enamorarnos, merma tanto nuestro juicio como nuestra habilidad –

- Y si, ¿Conocieras a alguien que sacara lo mejor de ti, en cada encuentro que lleves a cabo con esa persona vislumbras el tu muerte o una victoria jamas imaginada?, ¿Qué pensarías de dicha persona? –

Talon cerro sus ojos y tras unos segundos de silencio miro fijamente a la joven – Probablemente admiraría a dicha persona, la buscaría en cada campo de batalla de Valoran, para morir por su mano o vencerlo y por fin tener la gloria, nada más ocuparía mi mente –

- ¿Podrias llegar a sentir algo más que admiración por esa persona? –

- Yo nunca haría eso –

La joven coloca sus manos sobre su corazón – Eso es porque aun no has conocido a tal rival, si bien has enfrentado a enemigos formidables, nunca has tenido a un enemigo que agite tu corazón en un vals de espadas, cuando eso pasa no puedes evitar pensar en el amor, en aquella emoción que esta seguida por la admiración –

- Entonces, ¿Crees que Katarina se ha enamorado del Poder de Demacia? –

- Cuando encuentras a un rival así, tu corazon puede volverse un mar de cambios, lo se por experiencia –

- No comprendo esa clase de sentimientos, como puede cambiar algo como la admiracion y trasnformarse en algo tan abstracto como el amor, no obstante, siguiendo tu punto de vista, ¿Katarina mato a Garen para enterrar sus sentimientos? ¿Su corazon? –

- Si - Katarina así que al final mataste tu propio corazon para ya no sentir aquellos sentimientos, penso para si misma la joven sin decir nada a aquel pelinegro que la miraba espectante – Matar a aquellos a los que amas es el maximo sacrificio que se puede hacer en base a la lealtad –

Durante algunos momentos Talon conservaba una expresion dubitativa en su rostro y tras un largo suspiro – Voy a ir a Demacia –

- ¿Con que fin? –

- Voy a averiguar que paso con Garen y sobre todo, averiguar que planea Demacia en base a esto – antes de que pudiera dar un paso más siente como algo le retiene, sin darse cuenta Cassiopeia se había acercado a el tomando una de sus manos con fuerza mientras ocultaba su rostro – ¿Cass? –

- No te vayas – dejo escapar entre sus labios con una voz casi inaudible pero que aun así su voz se escucho claro para aquel pelinegro

- Este no es el momento para que actues como una niña Cassiopeia – apenas se safa del agarre de la joven esta le intercepta y se pone frente a el – ¡Dejame marchar! – en su voz se oia un tono autoritario y su mirada había cambiado

- ¡Ya no quiero perder a nadie más, si tu te vas a Demacia ahora lo unico que conseguiras sera no regresar! –

- ¿Qué? –

- Mi padre siempre tenia esa misma mirada, la que tu traes ahora, vas a a hacer algo que tu llamas necesario pero es solo para que podamos mantener nuestra calma, ¡Ya estoy harta de eso!, siempre es lo mismo con ustedes, tu, Katarina y mi padre, porque lo unico que quieres hacer es instigar la guerra –

Aquellas palabras calaron hondo en Talon, no solo porque en sus pensamientos pensara que debia terminar con Garen en caso de que Katarina hubiera fallado, sino porque lo hacia inconsientemente

- Solo podrias quedarte aquí – aquello fue la peticion más sincera que pudo articular Cassiopeia – No quiero seguir perdiendo a la gente que amo, si a ti o a Katarina le pasara algo yo... ¡No podria seguir!... Por favor, solo quedate aqui –

Al oir esto, Talon por fin comprendio, tras dos años sin guerra ni batallas, ahora que incluso el instituto de guerra no realizaba las peleas en las grietas del invocador, muchas personas incluida la joven que le detenia, se habian acostumbrado a la paz es más la deseaban. Cassiopeia era una de las guerreras más fieras que había conocido el pelinegro pero ahora se encontraba ante el como una mujer comun pese a su enorme poder, eso le hizo pensar una unica pregunta al joven, ¿Destrozar la paz de esta mujer o seguir el camino que le habian enseñado desde que se volvio un asesino?

¿La paz o la guerra?