¡Buenas! Comparada con la última vez, he actualizado muy pronto jaja pero bueno ya que he tenido la oportunidad, ¿Por qué no aprovecharla?
Gracias de nuevo a Zanzamaru y a las nuevas lectoras , shameblack, Aoi-Hikawa y Goten Trunks5 :) Me han alegrado mucho vuestros reviews enserio^^
Bueno no me entretengo más, aquí os dejo del drabble.
Disclaimer: Los personajes pertenecen al gran Masashi Kishimoto.
.
.
Al final, empezaba a plantearse si el Universo se alineaba en su contra todas las mañanas, pues como siempre había llegado cinco minutos tarde. Y todo por culpa de ese niño.
Maldito tonto.
Podría ser pequeño, adorable a la vista con sus hebras rubias y sus enormes ojos azules, pero si algo destacaba del pequeño torbellino, además de su espontaneidad, era la mala leche que se gastaba.
Arrastrando de mala gana sus pies, pues gracias al imbécil ahora cada vez que daba un paso normal un ruidito en forma de "chof" inundaba el ambiente, llegó hasta su querida aula.
Colocó una de sus manos en el manillar y suspiró. Sabía que le caería bronca por parte de Iruka-sensei, así que era mejor que se preparara mentalmente para ello.
—¡Perdón por el retraso-dattebayo!
La disculpa salió disparada inmediatamente en cuanto abrió la puerta. Naruto estaba rígido, estirado, con los brazos pegados a su cuerpo y completamente rojo. Como un soldado recibiendo órdenes de su teniente. Las risas de sus compañeros resonaban por toda el aula.
Su sensei suspiró.
—Nunca vas a cambiar, ¿eh? Anda siéntate.
Sin hacer una reverencia ni nada, el pequeño rubio se dirigió corriendo hacia su pupitre al lado de la ventana, provocando las últimas risitas por parte de sus compañeros. Sin dirigir una sola mirada a Kiba, su compañero de pupitre, se sentó, se quitó una de las botas y la puso boca abajo para que el agua en su interior cayera.
Cayó una cantidad considerable, lo que le hizo ruñir.
—Eso es algo fastidioso, ¿verdad?
Un momento, esa no era la voz de Kiba. Con los ojos como platos, miró a su compañero.
Oh no, eso no podía estar pasando. Definitivamente el destino, el Universo y Kami le odiaban.
Ahí, a su lado, estaba el maldito imbécilbastardopelocarbón que se había burlado de él, con sus estúpidos ojos negros a juego con su pelo y su estúpida piel de Blancanieves. Y lo peor de todo es, que a pesar de tener cara de niña, tenía esa (también estúpida) sonrisa burlona de medio lado que le hacía parecer más macho de lo que él jamás podría llegar a ser.
—¡IRUKA-SENSEI! —Se puso de pie y alzo el brazo tanto como pudo para llamar la atención de su sensei. Prosiguió cuando este le miró. —¿¡Dónde está Kiba-ttebayo!?
—Ahora es compañero de pupitre de Shino, Naruto. —inmediatamente Iruka cayó en la cuenta de algo—¡Oh! ¡Es cierto, como has llegado tarde no he podido presentaros! Naruto, el niño a tu derecha es Sasuke Uchiha y es nuevo en la ciudad, así que espero que os hagáis amigos rápidamente y congeniéis.
—¡¿Y por qué ha tenido que sentarse conmigo-ttebayo?! ¡No es justo!
—Porque te ha tocado a ti y no hay nada más que hablar, Naruto —respondió de forma seria y tajante. —Ahora siéntate y continuemos con la clase.
Resignado, obedeció a su sensei y se sentó. Con los azules ojos entrecerrados, miró de nuevo a su compañero, que no dejaba de mirarle con su sonrisa burlona y sus ojos brillantes de diversión. Le dedicó una palabra en una voz tan, tan bajita, que sólo el rubio pudo escucharla.
"Do-be"
Pero que equivocado estaba su sensei, ¡esos dos nunca, pero nunca, podrían llevarse bien!
.
.
Y hasta aquí todo por hoy, nos leemos en el próximo drabble:)
Atte: Sepphire.
