N.A: No soy dueña de Dude Thats my ghost y gracias por todo el apoyo.
Tercera parte: Decorando la clase
-Billy, no nos entra todo esto en la habitación- dice Spencer.
Billy sigue viendo guirnaldas de navidad, mira a Spencer de reojo:
-¿De quién es el dinero? ¡Mío! Ha sí que puedo comprar lo que me dé la gana.
-Cierto, pero… ¿Dónde piensas meter el segundo árbol? Por no hablar que no tienes más sitio para poner las guirnaldas.
-No pedí tu opinión yo sé lo que cojo, Bromigo.- dice Billy volviendo, de repente su atención se posa en algo.
Sale volando del lado de Spencer. Spencer lo mira ahora está en otro pasillo diferente, con la mano derecha está agarrando el carrito de la compra mientras que el codo del brazo izquierdo está apoyándose en este, la mano izquierda esta posada en la mejilla.
Mira con aburrimiento a Billy mientras este sigue cogiendo guirnaldas y tirándolas. De repente salta a otro pasillo quedando fuera del campo de visión de Spencer.
Spencer agradece que por una vez allá mucha gente y que todo el mundo este pendiente de los regalos de navidad sino lo abrían mirado con cara extraña por hablar solo.
Lanza un suspiro de aburrimiento, de repente oye un chillido de Billy.
Tiembla e intenta hacerse sitio en la multitud para ver que le ha pasado.
"Ojala no sea Hoover"- piensa Spencer en esta última semana no les ha dejado en paz.
-¿Qué paso?- dice a la entrada del pasillo al ver que Billy está tumbado encima de uno de los estantes más altos.
-Mira esto, ¿no es la guirnalda más bonita que has visto antes?... aunque sería más bonita si tuviera mi rostro.- dice mostrando una guirnalda con un muñeco dentro del calcetín en una de las esquinas.- Voy a llamarlo, Bertín, el Botín.
-Pero… si es un calcetín…
-No contradigas a Bertín el botín…
-Sabes… me da igual… acabes con estas compras ya… ¿Qué es lo siguiente?
Billy parece estar tachando de una lista mentalmente todo lo que ha cogido ya.
-Ah, ya sé… los dulces…- dice volando hacia otro pasillo.
Spencer suelta un sonoro bufido, está cansado de estás absurdas compras, primero van a comprar ropa "navideña" eso le pareció normal, pero después se le dio por comprar más adornos, ¡Si en la habitación no entra nada más! Y mucho menos dos árboles de navidad.
De repente aparece Billy con tres bolsas de variados dulces.
-Ni tocarlos.- dice Billy entrecerrando los ojos- ¿Entendido?
-Está bien… ¿Y ahora qué más?
-Ah… pues… necesito que cierres los ojos.- dice Billy mirando hacia el techo.
-Me prometes que después nos vamos.
-Por supuesto, ya no necesito nada más.
-Está bien.- Spencer cierra con fuerza los ojos.
De repente nota una brisa en las mejillas. Después de unos minutos Billy le dice que ya puede abrirlos. Spencer obedece.
-¿Qué cogiste?
-No es nada importante- dice poniendo una caja en una de las esquinas del ocupado carrito de la compra.
-Genial, ahora al cajero.
-¿Puede ser al automático?
-Ah…
-Es porque yo nunca llevo dinero encima sino tarjetas de crédito.- dice- una estrella de la música nunca lleva dinero encima.
-Está bien- dice Spencer mientras Billy le entrega una tarjeta.
-Ah… y cierra los ojos cuando meta el código.
Spencer lo mira enojado:
-¿Estás diciendo que no confías en mí?
-No, es porque voy a comprar lo que acabo de coger con esto y me guarda el ticket, es que no quiero que lo sepas es una sorpresa.- dice Billy.-Te juro que tan rápido como te lo enseñe te doy el número.
-No gracias- dice Spencer enojado.- no quiero nada alguien que no confía en mí.
-O vamos, ¡tú no eres el que estaba deseoso de marcharse de aquí!- Billy mira a su alrededor.- Mira, sabes que… mejor lo compro otro día- dice sacándole la lengua- con Rajeev, o Shanilla…
Spencer lo mira dubitativo:
-Puedes pasarlo hoy, no me enojaré… lo siento… es que estoy estresado… lo mío no es estar entre multitudes.
-No importa- Sonríe Billy.
Mañana siguiente:
Spencer se levanta al sonar el despertador, mira hacia dónde deberían estar las bolsas y bolsas de todo lo que habían comprado ayer, ya no había nada.
"Billy se habrá encargado de guardarlas bien"- piensa para sí Spencer-"Ayer no me dejo acercarme, tenía que estar a más de 4 metros por lo que hay en aquella caja, a saber que será"
Aunque Spencer no lo quisiera admitir en el interior se moría de curiosidad por saber que habría dentro.
Se viste con su ropa de siempre y se va a la cocina, allí tampoco ve a Billy eso le llama la atención, ¿Se abría ido ya? ¿Sin él?
Spencer termina rápido de desayunar y sale a toda prisa en su bicicleta hacia el colegio.
Al llegar al colegio entra rápidamente y se queda boquiabierto:
"Ese no es el árbol que compramos ayer"- dice mirando al árbol de navidad que hay delante de él, es blanco como si tuviera nieve.
Camina lentamente por los pasillos, parece ser que aparte del árbol no hay ningún adorno más. Al entrar en su clase ve la guirnalda que tanto le había gustado a Billy, a su lado había un cartel que decía: "Cuidado con Bertín, el botín"
"Sin duda Billy ha hecho esto"- dice entrando en su clase que estaba toda decorada, encima de todos los pupitres había tres tipos de caramelos diferentes, recuerda las tres bolsas que compro Billy.
Camina al interior, había lazos en las esquinas del encerado y de ambos lados caían dos guirnaldas, en el ancho superior del encerado había una guirnalda del mismo color, por el ancho inferior tenía una guirnalda delgada que consistía en una fila que seguía la serie muñeco de nieve, estrella, muñeco de nieve, estrella…
Había pegado en la pared un cartel que decía "Feliz navidad"
Las ventanas también tenían colgadas de diferente color guirnaldas. ¡Hasta el reloj estaba decorado!
De repente alguien le tapa los ojos con las palmas de las manos:
-¿Quién soy?
Spencer sonríe:
-Billy… ¿Hiciste tú todo esto?
Billy le destapa los ojos, Spencer se gira. Asiente lentamente:
-Era el mejor celebrando fiestas así que decidí usar mis dotes para hacer esto…
-Pues deberías usar esas dotes, para redecorar la habitación, sinceramente, quedo horrible…
-¡No digas eso! Ese árbol está decorado así para representar que va a ser una navidad muy especial.
-Está bien- sonríe Spencer- de todos modos ya me acostumbre.
-¡Spencer!- oye gritar.
Spencer parpadea varias veces y se da la vuelta para ver al director Ponzi.
-Se ha ganado una detención.
-¿Por qué?
-Por hablar solo y…- mira a su alrededor- y por este desorden… aunque me sorprende, no hay monstruos ni nada que se le parezca.
-Ya… es que no ha sido cosa mía.
El director Ponzi levanta una ceja:
-Da igual, no creo que lo hayan hecho los fantasmas, nos veremos esta tarde.
Spencer suspira y mira a Billy, Ponzi se va.
-¿Por cierto que había en la caja que no quisieras que viera?
-Nada importante…-Billy sonríe inocentemente.
