-¡¿por qué tengo que hacerlo?!- grito el menor de los Sakamakis.

-porque tus notas deben mejorar y durante este receso escolar padre ha ordenado que tengas un tutor, y para tu "suerte", Ruki Mukami fue elegido por él para ayudarte a estudiar-

-¡¿y por qué no puedes hacerlo tú?!- si tenía que tener un tutor por orden de su padre no podía negarse, pero por qué justo Ruki tenía que ser su tutor. La última vez que lo vio había sido en el incidente de la noche antes de navidad, y al no poder evitar ver a Shu por la obviedad de que vivían en la misma casa, al menos quería evitar ver al morocho por un tiempo.

-yo estoy muy ocupado, por lo que se recurrió al mayor de los Mukamis cuyo promedio es uno de los mejores de su clase-

Subaru se dio cuenta de que era imposible seguir protestando ante Reiji y se dirigió de mala gana a la mansión Mukami con un cuaderno y bolígrafo. La limosina lo llevo y en menos de 20 minutos ya había llegado. Toco la puerta un par de veces, pero nadie le abría. Estaba a punto de usar como excusa de que había llegado pero que no lo atendieron, y así poder zafar de las tutorías. Pero antes de poder realizar su idea la puerta se abrió, precisamente por el Mukami que más le irritaba.

-hola, Subaru-kun~ ¿qué te trae por aquí?- pregunto el idol con ternura mal actuada según Subaru.

Ni siquiera se molesto en responder el saludo y fue directo al punto -¿esta Ruki?-

-si, esta en su cuarto. ¿Y por qué lo buscas? ¡No me digas que has venido a declararle tu amor!- dijo actuando de manera excesiva y provocando un gran deseo en el albino de romperle su linda cara de idol de un solo golpe.

-deja de bromear Kou- dijo una voz tranquilo detrás del idol –el vino porque seré su tutor por un tiempo- termino de explicar Ruki mientras se ponía junto a su hermano menor. El Sakamaki había desviado ligeramente la vista del morocho y miro cualquier cosa del suelo.

-Aaah, ¿y por qué no me dijiste?- pregunto el idol.

-lo dije en la cena de anoche, pero tú y Yuma estaban muy ocupados peleándose por quien se quedaría con la última pieza de langosta como para escucharme-

-ah… es cierto- aseguro algo avergonzado.

-por cierto Kou, hoy no tenias que ir a una sesión de fotos-

-si la tengo, pero es en una hora –miro detenidamente el rostro de ambos vampiros. Subaru estaba sonrojado y desviaba la mirada de su hermano, y Ruki miraba al albino de manera demasiado interesada para su gusto - Pero como veo que ni Yuma ni Azusa están en la mansión, y que quiere estar a solas con Subaru, los dejare solos tortolitos~- y con esas palabras salió rápidamente a la limosina de la familia, antes de que el albino le diera un golpe por su comentario, y Ruki un castigo.

-pasa- dijo cortésmente el morocho, ignorando la impertinencia de su hermano, al albino que todavía miraba con rabia el camino por el que se había ido el idol.

Subaru al escucharlo entro pasando por el costado de Ruki sin mirarlo.

-vayamos al estudio, ahí podremos estudiar más tranquilos-

Ambos vampiros se dirigieron al estudio en total silencio, uno por la vergüenza y otro que no sabía cómo activar la charla. El albino seguía al Mukami mientras miraba la espalda de este sin saber cómo sería cuando ambos estuvieran a solas. Una vez que llegaron Subaru se sentó en un amplio sillón para tres personas mientras su "tutor" recogía unos libros y los ponía en la mesa que había en medio de los sillones.

Ruki se sentó en el extremo opuesto del sillón donde estaba sentado Subaru y explico la actividad que debería realizar -Empecemos con literatura. Estos son algunos libros de los autores que estaban estudiando en tu clase. Elije uno, léelo y después discutiremos sobre lo que has leído-

-¡pero son muy largos!- recrimino el menor al ver que esos libros debían tener, como mínimo, 600 páginas cada uno.

-no te preocupes, son antologías, solo lee algún fragmento o cuento-

El albino suspiro rendido y tomo un libro que llamo su atención, de tapa dura, color rojo y detalles en dorado. Comenzó viendo el índice para ver si algún título llamaba su atención mientras Ruki también empezaba a leer uno de los libros de la mesa. Pasaron unos pocos minutos de silencio y el menor inconscientemente desvió su mirada de los cuentos del libro y miro a su tutor. El morocho parecía bastante concentrado en la lectura, como si nada mas existiera a su alrededor a parte de aquellas frases que conformaban el libro. Su actitud tan seria le hacía acordar de cierta manera a Reiji, pero él tenía algo distinto de su hermano que no sabía especificar bien. Su respiración acompasada, su mirada azul relajada pero atenta a cada letra del libro, sus manos que acariciaban y tomaban con suma delicadeza la hoja al cambiar de página. Ese chico definitivamente tenía algo que llamaba su atención. Se dio cuenta de que se había quedado tiempo de más viendo al mayor cuando este giro para verlo unos segundos y ambas miradas chocaron. Subaru se sonrojo al instante y volvió a dirigir su mirada en el libro, Ruki por su parte rio ligeramente, el menor podía ser muy tierno.

-¿estás incomodo?- pregunto repentinamente sorprendiendo al albino.

-¿por qué lo estaría?- dijo nervioso mientras intentaba inútilmente volver a retomar el hilo de su lectura.

-porque desde que llegaste es la primera vez que me miras a los ojos- noto como sus palabras llegaron al menor haciéndolo incapaz de responderle. –Si esto es por lo que viste aquella noche, en verdad lo lamento. Lo que hice fue algo muy irresponsable e infantil de mi parte y espero que puedas perdonarme-

Esas palabras lo sorprendieron e hicieron que su roja mirada chocara con la azul del contrario. –No es necesario que te disculpes, Shu ya me explico todo y no diré nada sobre ustedes-

Ruki suspiro aliviado, aunque no pareciera, estaba muy preocupado por si el menor decidía delatarlos a él y a Shu. Hasta había llegado a imaginarse un escenario en el que Subaru los chantajeara a ambos, pero parecía que él no era esa clase de persona. Era más del tipo de personas que aunque pareciera dura e inaccesible, en su interior era muy bondadoso. Esbozo una ligera sonrisa que hizo sonrojar al contrario, pero no pudo evitarlo, de alguna forma ese albino lo inspiraba a sonreír de una manera muy abierta y sincera.

Subaru volvió su vista hacia la lectura tratando de evitar volver a sonrojarse ante el vampiro que tenia al lado. El ambiente volvió a ser silencioso debido a que ellos eran los únicos en toda esa gran mansión, pero eso solo hacía que el albino se sintiera mas incomodo mientras trataba forzosamente de concentrarse en la lectura.

-dime Subaru- pregunto Ruki llamando la atención del nombrado -¿alguna vez has besado a alguien?-

La repentina y extraña pregunta tomo por sorpresa al albino. No creyó que Ruki le tomara tanta confianza como para preguntar cosas de ese calibre. Aunque, la verdad es que nunca había besado a nadie hasta que Shu lo besó esa noche.

-tu estuviste cuando Shu me beso- aseguro sonrojado y avergonzado de confesar de que ese había sido su primer beso. Pero no le importaba que haya sido así su primer beso, el no era como las niñas humanas que se emocionaban y fantaseaban con ese momento. De alguna manera, Ruki le inspiraba la confianza como para responderle aquella osada pregunta.

-es cierto que te vi besándote con Shu aquella noche, ¿pero nunca besaste a nadie más antes?- el menor negó con la cabeza ante su pregunta, cosa que le sorprendió ligeramente pero a la vez llamo su atención.

-¿Por qué preguntas?-

-mera curiosidad, además~- se acerco al cuerpo de quien tenía al lado haciendo que sus hombros se rozaran –quería preguntarte otra cosa-

-¿qué?- dijo con dudas y con algo de miedo e intriga por la respuesta.

-¿te gustó el beso de Shu?-

Subaru se sonrojo fuertemente ante esa pregunta, había estado intentado olvidarse de aquel hecho y ahora Ruki se tomaba la libertad de preguntarle eso. No se había puesto a pensar en aquel hecho ni tampoco quería reconocer que en aquel momento de confusión que vivió aquella noche, donde la impotencia y la ira que sentía desaparecieron al instante cuando sintió los labios de su hermano sobre los suyos. Ese acto tan indecoroso y retorcido le había intrigado y fascinado hasta tal punto de querer repetirlo. ¿Pero eso se debía a que sentía algo por Shu? Negó ante esa pregunta, podía asegurar que algo como lo que sintió no podía definirse con la palabra amor, la palabra atracción le quedaba mejor. Noto como Ruki seguía mirándolo esperando una respuesta.

Desvió la mirada y la poso en el libro que tenía en manos -tsk, ¡claro que no!- respondió para dar por finalizado ese tema mientras su sonrojo se hacía cada vez más intenso.

Ruki se rio mentalmente ante lo tímido que podía ser el albino, era por demás obvio que le había gustado. -Subaru- lo llamo nuevamente.

El nombrado volteo para ver con cara de pocos amigos al Mukami cuando este le dio un beso en los labios. Era un beso sencillo sin movimientos ni nada que podría decirse lujurioso o apasionado, era más bien inocente. Un simple toque entre ambos labios que fue desecho por el Sakamaki después de unos momentos en los que salía de su asombro. -¡qué demonios crees que-!- y no pudo terminar su frase ya que Ruki se le tiro encima tirando su cuerpo sobre el sillón. Tenían sus muñecas firmemente sujetas mientras que el morocho volvía a besarlo de una manera más intensa.

Ruki movía sus labios lentamente esperando alguna reacción del albino que parecía estar en una completa confusión, con los ojos abiertos como platos, tieso y sin saber cómo moverse. Siguió besándolo hasta que lamio el labio el labio inferior pidiendo permiso para probar la boca del albino y este muy tímidamente abrió un poco sus labios, pero lo suficiente para que él pudiera meter su lengua y poder saborear la boca ajena. Rozo su lengua con la de Subaru de manera insistente y esta parecía empezar a corresponderle.

Subaru se sentía asombrado de lo que le estaba pasando. Se quedo tieso hasta que sintió la lengua de Ruki frotándose contra la suya y muy lentamente comenzó a corresponder mientras cerraba sus ojos, como tratando de encontrar una respuesta a el por qué se dejaba hacer eso.

Sus lenguas se movían de manera lenta pero lujuriosa, al igual que sus cuerpos que se retorcían de la excitación y frotaban el uno con el otro. Ruki ya no sintió la necesidad de retener las muñecas del contrario y las soltó para poder ponerlas sobre el rostro del albino, quien al sentir sus muñecas libres de la opresión llevo sus manos a la chaqueta gris del Mukami y la apretó con algo de fuerza atrayéndolo más hacia él, aun no podía creer lo bien que se sentía en ese momento. Ruki movió su mano un poco hasta los blancos cabellos del vampiro y los tiro para que Subaru soltara un jadeo de dolor y abriera más la boca, cosa que el Mukami aprovecho para profundizar aún más el beso.

Todo era muy intenso en ese momento, ambos disfrutaban cada segundo de ese beso, uno con total lujuria y deseo, y el otro con dudas, pero con mucha curiosidad y satisfacción. Lo único que se podía escuchar en el cuarto era el sutil ruido del sillón cuando las prendas de ambos eran frotadas contra el mueble; además de ser acompañado por los ligeros jadeos de ambos mientras trataban de recuperar el aliento.

Al final se separaron cuando la falta de aire se hizo insoportable. Sus respiraciones agitadas chocaban, el rostro de Subaru estaba totalmente sonrojado y el de Ruki, sorprendentemente, también estaba un poco sonrojado.

-Subaru…- susurro Ruki mientras acariciaba suavemente la mejilla del albino para que abriera los ojos. Aún estaba algo sorprendido por su forma de actuar, pero cuando tuvo al menor frente suyo es como si no hubiera podido contenerse.

El albino abrió los ojos y lo primero que vio fue un par de ojos azules que lo veían de una manera que no sabía cómo interpretar, parecía un tanto preocupada, pero a su vez tenían cierto brillo que no sabía deducir que significaba. Se sentía arder, sus manos todavía estaban en la chaqueta gris de Ruki, sus labios estaban algo hinchados por el beso y cierta parte de su cuerpo se sentía excitada. Recalculó la situación en la que estaba y se dio cuenta de lo que había hecho y de la situación comprometedora en la que estaba. No se detuvo a pensar más y empujo al Mukami de encima de él, se levanto y salió a una velocidad increíble del cuarto.

Se fue de la mansión Mukami y mientras caminaba a paso rápido el camino hasta su mansión flashes de lo que había pasado le venían a la mente. Primero había sido Shu, y ahora Ruki; ambos lograron confundirlo y hacer que llegara hasta el extremo de doblegar su orgullo y dejarse manipular por ellos. Pero a pesar de lo confundido que se sentía no podía obviar el hecho de que en ambos casos, a pesar de todo, le había gustado besarlos. Pero definitivamente no lo volvería a hacer. Eran hombres, y para colmo una era su hermano de sangre. Seria firme y no se dejaría llevar más por esos dos vampiros.

Antes de darse cuenta, el albino ya había llegado a la mansión y entro para encontrarse con la última persona que quería ver.

-¿Qué te pasó?- pregunto Shu desde el sillón donde dormía al ver lo sonrojado que estaba su hermanito.

-¡nada!- aseguro, y se fue rápidamente a su cuarto donde dio un fuerte portazo y se adentro en su ataúd, no podía creer que se había sonrojado y puesto nerviosos solo al ver a Shu. Definitivamente sería difícil estar cerca de esos dos, pero haría un esfuerzo.

Aunque si Subaru pensaba que Shu y Ruki no harían nada más para estar cerca de él de nuevo, estaba muy equivocado.

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De nuevo, perdón por la tardanza. Espero les haya gustado el capitulo y agradezco mucho los reviews. Y como ultimo aclarare una duda de un review de vale-chin y que seguro alguna de mis lectoras habrá tenido después del anterior capitulo: si habrá trió. Aunque todavía no me decido cuando será…

Sin más me despido, espero sus reviews con sus opiniones de cómo va la historia. Nos leemos~