Gracias MissJessx3 por hacer tan maravilloso ficc y a Fusa que me permitio la adaptacion del mismo.
Capitulo tres : Hola Karin
SAKURA POV
Era de mañana, demasiado temprano en la mañana de hecho. Podía decirlo porque mi alarma ni siquiera había sonado, y tampoco Sasuke había venido a mi habitación para regañarme por no levantarme cuando mi alarma sonó. Salí de la cama de todos modos, sabiendo que era inútil recostarme allí e intentar dormir de nuevo; una vez que me despierto, me despierto. Sabía que me tenía que levantar para el primer día de clases de todos modos, aunque mi primera clase no comenzaba hasta el mediodía. Con un vistazo al reloj noté que ya eran las diez y media. Caminé a la cocina e inhalé el mejor aroma a desayuno que jamás podría haber imaginado.
"Buenos días." Sasuke sonrió mientras preparaba la mesa con panqueques con almíbar, jugo de naranja y bananas.
"Esto huele tan bien." Le dije, sentándome rápidamente para comenzar a comer.
"Sé cuánto te gustan las bananas," guiñó y me acompañó en la mesa. "Pensé que disfrutarías de un agradable desayuno, para variar."
"Gracias."
"Entonces, ¿cuál es tu agenda para hoy?"
"Tengo mi primer clase al mediodía; una a la una y media, y después mi última clase es a las tres." Las enlisté.
"¿Tu clase de piano es a la una y media?" Preguntó, su boca llena de un gran bocado de sus panqueques.
"Si. Déjame adivinar, la tuya también." Respondí. Asintió con su cabeza. "Bueno, tengo mi clase de arte primero, y mi clase de escritura creativa a lo último después de eso, ¿qué tal si salimos al Bar y Parrilla de Jira?"
El Bar y Parrilla de Jira es un lugar en el que comimos una vez antes, y parece un lugar bastante divertido. Tienen karaoke, billar, y por supuesto, alcohol.
"¿Qué te parece otra noche? Quiero trabajar en mi música esta noche, y tengo mis primeras clases hoy de la escuela de medicina." Sasuke respondió, tragando el resto de su jugo de naranja.
"Eso está bien. ¿A qué hora es tu clase?"
"Piano es mi primera clase del día, y luego de esa tengo escuela de medicina hasta las siete esta noche."
"¡Eso es un asco!" Le dije, llevando mi plato al fregadero para lavarlo.
"Si, pero valdrá la pena al final. Te prometo que te dejaré visitarme cuando ruede en efectivo." Me sonrió, y le respondí con una débil. En verdad, no quería pensar qué iba a suceder cuando termináramos la universidad. No creo que jamás quiera vivir con alguien que no sea él. Nunca querría estar con alguien que no fuera él.
"Voy a tomar una ducha. Te veré más tarde." Dije, caminando al baño.
Tomé una ducha y me coloqué un par de jeans con una remera de Motion City Soundtrack. Estrujé mi cabello, y coloqué un poco de maquillaje. ¡No quería lucir como una lisa en mi primer día de universidad!
Cuando miré el reloj, eran las once treinta, por lo que decidí encaminarme a mi clase de arte.
Estaba cálido afuera; la mayoría de los estudiantes estaba de capris y remeras. Había un hermoso arreglo de flores y bancos en el centro de todos los edificios de salones de clase en los que tuve que detenerme a mirar. Eran las cosas más bonitas que jamás había visto. Los edificios rodeando estos centros florales lucían intimidantes. Tenían al menos cuatro pisos de altura cada uno, y una variedad de estudiantes entrando y saliendo por las puertas.
Caminé a través de la hierba, buscando el edificio 3 que tenía los salones de arte. Sostenía un mapa en mi mano pero igual no me ayudó mucho.
"¿Perdida?" Un hombre de piel rojiza se acercó hasta mí con una sonrisa en su rostro. "Soy Inari."
"Hola, soy Sakura," me presenté, mis mejillas volviéndose rojas mientras agregaba. "¡Es solo que no puedo encontrar el edificio 3!"
"¿Te refieres a ese que está justo allí?" Apuntó a un edificio de ladrillos rojos a nuestra izquierda.
"Gracias." Dije, caminando rápidamente en la dirección en la que su dedo había señalado.
Una vez que entré al edificio, simplemente tuve que subir por los escalones pintados de blanco y por un pasillo antes de alcanzar la puerta. La abrí para encontrar una enorme habitación con lienzos colocados en tres ordenadas hileras de cinco en el centro. Había seis estudiantes allí ya, y más comenzaron a entrar detrás de mí. La profesora, una mujer que tenía alrededor de 35 años por como lucía, se encontraba parada en frente de todos los lienzos con un marcador fácil de borrar en su mano. Había comenzado a escribir en la pizarra antes de dirigirse a nosotros.
"Adelante, tomen asiento en cualquier lienzo vacío."
Tomé asiento junto a una chica rubia en el medio de la primera hilera.
"¿Te importa?" Me miró con furia, claramente disgustada ante en el hecho de que había escogido sentarme a su lado.
"En lo absoluto. Estoy segura que tus STDs (N/T: síntomas de transmisión sexual) no son contagiosos, me quedaré aquí. Gracias, sin embargo, por tu preocupación de detener la extensión de clamidia." Respondí descaradamente mientras colocaba mi bolso abajo junto a mí.
"Perra." Se mofó mientras la profesora comenzaba a hablar.
Se presentó como la Profesora Lynn, y comenzó a hablar sobre las diferentes cosas que quería que esta clase nos proporcionara. Quería enseñarnos cómo verter sentimientos en los lienzos a través de nuestros pinceles. Para prepararnos para eso, nos dijo que tomásemos las herramientas frente a nosotros y le dibujásemos una pintura de lo que quisiéramos. La única regla era que tenía que ser algo que nos hiciera feliz.
Metí mi pincel en la pintura, y permanecí allí, pensando por un momento. No estaba segura exactamente qué quería pintar. Sé que la música me hace feliz, y los amigos me hacen feliz, y pintar me hace feliz; pero no estaba segura de cómo transportar todo a esta única hoja de papel. Cerré mis ojos, tomé un respiro hondo, y comencé a pintar la primera cosa que vi.
Después de una ahora, la Profesora Lynn nos dijo que nos detuviéramos.
"No importa si terminaron o no, tan solo quiero tener una discusión grupal sobre las cosas que pintamos." Dijo, pidiendo que voluntarios compartieran lo que pintaron.
Algunas personas dijeron su grupo de amigos, una persona dijo la naturaleza, pero solo dos personas más dibujaron sobre el amor. No quería decirle lo que había pintado; pintar es una cosa muy personal para mí. Colocamos nuestros cuadros en el armario de almacenamiento antes de que la clase se diera por terminada un poco pasada la una y media, lo que significaba que ya estaba de por sí retrasada para mi próxima clase.
Para empeorar las cosas, tenía que ir al edificio diez, que a juzgar por el mapa, me tomaría al menos diez minutos llegar.
"¿Estás en necesidad de asistencia otra vez, Sakura?" Inari caminó hasta mí, sonriendo en general.
"¿Conoces un camino rápido al edificio diez?" pregunté.
"Claro. Te llevaré allí tan rápido como pueda." Prometió mientras me conducía a la derecha.
Llegué allí a la una cuarenta y cinco, pero al menos llegué. Le agradecí a Inari por ayudarme a encontrar el camino, de nuevo, y caminé dentro del salón. Me sonrojé furiosamente cuando abrí la puerta. Escaneé la habitación para ver que había solo cuatro teclados acomodados, dos de los cuales estaban ocupados. Sasuke se encontraba en el más lejano a la izquierda con una delgada pelirroja prácticamente colgada encima de él.
"¡Oh Sasuke, eres tan gracioso!" Ella exclamó, dándole un golpe coqueto en su hombro. La reconocí como la estirada que se sentó junto a mí durante la clase de arte. Rodé mis ojos mientras me sentaba en el teclado junto al de él.
"Hola Sakura." Él dijo incómodamente, viendo como la chica a su lado estaba impidiendo que me viera. Ella giró su cabeza, casi golpeando a Sasuke en la cara con su coleta.
"¿Quién es esa?" Pregunté, mirándola con furia.
"Karin. Nuestras familias solían salir a cenar juntas, porque nuestros padres trabajaban juntos." Respondió, sonriendo. "¡Qué mundo tan pequeño!"
"Si, justo como su cerebro, si es que siquiera hay uno en su cabeza." Murmuré.
Karin regresó a obviamente coquetear con Sasuke, mientras yo sacaba un par de partituras y comenzaba a tocar.
"¡Por favor! ¡Sé delicada con esas teclas!" Un hombre dijo mientras entraba en la habitación. Adivinaba que era el Profesor. No me di cuenta que estaba usando más fuerza de la necesaria sobre ellas hasta que él dijo algo. No podía evitar que Karin me hiciera quererla golpear en la cara.
"Soy el Profesor Brought, y los ayudaré a progresar sus habilidades en música, mayormente en el piano. Voy a repartir una canción que me gustaría que todos llevaran a casa y practicaran; exijo que sean capaces de tocarla perfectamente para nuestra próxima lección. Tienen una hora si desean practicarla aquí." Era alto, y rechoncho en el medio. Entregó una partitura de cuatro hojas de la canción a cada uno de nosotros antes de sentarse en su computadora.
Practiqué por media hora antes de levantarme para irme.
"Sasuke, ¿quieres ir a tomar algo para almorzar? ¡Conozco el lugar perfecto al que podemos ir!" Karin dijo, batiendo sus pestañas a él.
"¡Seguro!" Él dijo, levantándose y ofreciéndole su brazo. Ella soltó la risita más horrenda y lo aceptó.
"¡Adiós Sakura!" Ella dijo falsamente, ondeándome sus dedos. Murmuré algunas palabras-no-tan-agradables en su dirección antes de irme a sentar en uno de los bancos en el medio de los edificios.
Saqué mi iPod y lo puse al máximo para poder ignorar todos los sonidos. Me senté de ese modo por un rato antes de que fuera hora de encaminarme a mi clase de escritura creativa.
Cuando llegué allí, la profesora nos dijo que quería que escribiéramos una historia sobre cualquier cosa que se nos ocurriera. Dijo que tenía que tener al menos cinco páginas, y debía entregarse este viernes. Comencé a hacer una línea de ideas antes de decidir tan solo juntar todo e irme; no estaba teniendo un buen día y ciertamente no estaba de humor para escribir.
Llegué a casa alrededor de las cuatro treinta. Tomé otra ducha relajante, me senté en mi teclado y comencé a tocar una diversidad de canciones que traje conmigo. Siempre tocaba música para pasar el tiempo. Cuando llegaron las seis, comencé a hacer la cena para Sasuke y para mí. Imaginé que él apreciaría las ensaladas de filete que estaba preparando.
"Hey, allí." Sasuke dijo mientras abría la puerta. Caminó hasta mí y me dio un abrazo. "¿Hiciste la cena?"
"Sip. ¡Siéntate y disfruta!" Le dije, sonriendo.
"Gracias pero, voy a salir a comer con Karin. Lo siento." Se disculpó. "Te lo compensaré en alguna otra ocasión."
"Si, seguro." Dije, con el ánimo caído. Ya no tenía hambre en lo absoluto. Fui a mi habitación y lloré silenciosamente en mi almohada.
¿Cómo podía hacerme esto? Le pregunté si quería salir a cenar más temprano, y dijo que no, pero cuando Karin pregunta deja todo para salir con ella. Por supuesto, es porque ella es pelirroja y bonita bueno en lo personal pienso que es una zanahoria. Piensa que simplemente puede entrar y tomar todo lo que yo quiero. No va a suceder de ese modo, no voy a caer sin una pelea. Sabía exactamente qué tenía que hacer. Levanté mi teléfono y marqué el número de la única persona en quien confiaría este tipo de cosas.
"¿Hola?" Ella contesto en el tercer repique.
"¿Hinata? Necesito un plan, tienes que ayudarme."
