hola a todos :) espero que les haya gustado el primer capitulo y eso xD

Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer.


Capítulo 2

Estoy en la fila del almuerzo, normalmente no vengo y me quedo en la biblioteca de la escuela hasta que toque el timbre y como mi almuerzo allí, pero con la charla que tuve con Charlie olvide completamente traerme algo y aunque no tenga hambre, mi cuerpo sigue funcionando sin mí, y además no quiero pasar vergüenza desmallándome otra vez. Recuerdo que esa vez todo el mundo especulaba que estaba embarazada y en ese tiempo aún tenía amigos y me mandaban indirectas para saber y así pasar el chisme que a Bella Swan la embarazaron y botaron. Sacudo la cabeza y se me sale una sonrisa, pero no es porque me da felicidad ese recuerdo, sonrío porque recuerdo que tenía unos amigos de mierda, como sea, pesco una pizza y una botella de agua, cuando termino de pagar el almuerzo accidentalmente choco con alguien y la bandeja se me cae al piso junto con mi trasero. Siento como la sangre sube por mi cabeza y sé que si levanto la mirada en este momento, la gente me va a estar mirando y riéndose.

- Lo siento- susurro a la persona que choque. No quiero mirarlo a los ojos porque no quiero ver la burla en sus ojos.

- Está bien, no te preocupes, fue mi culpa, no estaba viendo por donde iba. – dijo una voz masculina. Miro hacia arriba y veo los mismos ojos verdes que en la clase de Algebra. El estira la mano para intentar levantarla y yo la evito y me levanto por mí misma.

- Hola, soy Bella.- digo tímidamente mientras le doy la mano.- lo siento por chocar, soy algo torpe.- dijo nerviosa. El me da la mano y la sacude.

- Hola, soy Esteban Burgos.- dijo sonriéndome, yo le devuelvo una tímida sonrisa.

- Bueno me tengo que ir, adiós.- y salgo sin mirar atrás, sé que él me está mirando porque siento su mirada, pero no me importa, no quiero hacer vida social con nadie.

Llego a la biblioteca y esta vacía como siempre, saco el libro de biología y me pongo a estudiar genética. Tengo una prueba a la hora siguiente y en lo único que no he descuidado desde que Él se fue, fueron mis notas. Escucho el timbre sonar y empiezo a recoger mis cosas, la prueba es en grupo, pero ya que me siento sola me las tendré que arreglar por mí misma. Cuando llego a la sala, hago mi proceso natural de sentarme al medio, el lugar en donde me sentaba con él, saco mi lapicera y miro fijamente a algo. El Sr. Barner está sentado en su escritorio frunciendo el ceño viendo unas hojas que imagino que son las pruebas de la clase anterior, veo un movimiento por el rabillo del ojo y sé que es Esteban por su camisa a cuadros roja, sus jeans negros y porque siento su perfume. Miro hacia arriba y veo que el tiene planeado sentarse junto a mí, y no puedo hacer nada al respecto porque es el único asiento disponible, el hace como que me va a saludar pero yo solo asiento con la cabeza y miro hacia la ventana, ignorándolo por completo. No sé por qué no quiero hablar con él, la Bella anterior no ignoraría a nadie porque le daría vergüenza, y claro, lo hago, pero tampoco me interesa conocerlo, desde que Él se fue, no tengo fe en la raza masculina, sé que no puedo poner a alguien en el mismo saco, pero lo hago.

El Sr. Barner se para de su escritorio y empieza a entregar las pruebas, cuando están todas entregadas nos indica que tenemos que trabajar con nuestro compañero y que se entrega en una hora más. Miro incómodamente a Esteban, sé que obligatoriamente tengo que hablar con él, y cuando lo veo, él tiene esa mirada burlona, creo que el entendió la indirecta de que no me siento cómoda con él.

- Bueno Bella, parece que estas amarrada a trabajar conmigo.- dijo el con voz burlona.

Yo solo lo miro, escribo mi nombre y de las 20 preguntas empiezo a responder 10, me concentro en responder las alternativas y cuando termino, le entrego la prueba con su mitad y sigo viendo la ventana. Quizás Charlie tenga razón, quizás si necesite hablar con alguien sobre todo, sé que tengo que sociabilizar pero no tengo ganas de nada, solo hago lo que necesito hacer y lo demás dejo que se deslice frente a mí. Mientras veo volar me doy cuenta que estoy actuando como Él cuando entre por primera vez a esta sala, como él se sentó recto y me mandaba miradas mordaces y de repente el vacío en mi pecho empezó a aparecer y tuve que pensar en otra cosa, por lo que mire a Esteban y me concentre en cómo es su pelo, negro, con rizos y luego me fije en como miraba la prueba, como el fruncía el ceño viendo la pregunta 15, en como él se mordía el labio y en cuan rizadas son sus pestañas, él era definitivamente guapo, me hubiera gustado antes de conocerlo a Él.

- ¿Tengo algo en la cara?- pregunto el, en voz baja, notando que lo estaba mirando. Me sonroje, que sorpresa, y solo me encogí de hombros y voltee la cara. Por suerte el timbre sonó, recogí mis cosas y Salí del aula, sin mirar atrás.

Tuve que pasar al supermercado para hacer las compras para la semana, recojo todo lo que necesito y me pongo a la fila a pagar. Pago todas las cosas y meto las cosas a la camioneta, llamo a Charlie en el camino a casa, para preguntarle que quería cenar esta noche, pero no contesta el celular por lo que debe de estar ocupado. Cuando llego a casa veo la patrulla estacionada, algo raro está sucediendo porque Charlie siempre llega a las 5 y son las 4, estaciono el auto y veo a Charlie salir de casa y detrás de él veo a mama. Mis ojos se agrandan como veo a mama acercándose y hablando fuerte, diciendo como ella me extrañaba, de que se alegraba de que volviera a vivir con ella, y miro a Charlie y veo la culpa en sus ojos y sé que él tenía planeado esto desde un principio, por eso intento hablar conmigo en la mañana, él me quiere mandar lejos.

Suelto a mama y le mando a Charlie una mirada de que si pudiera matarlo, lo haría y voy corriendo las escaleras, ignorando a mama llamándome de vuelta para que podamos hablar. Cuando entro a mi cuarto veo mis maletas encima de mi cama y enloquecí. Escucho los pasos de mis padres cuando escuchan como tiro la lámpara que estaba en mi velador y veo como se hace añicos, como tiro mis libros y se caen al piso, siento unos brazos sujetándome y sé que es Charlie intentando controlarme, diciendo que respire profundo y es ahí que es que me doy cuenta que estoy llorando.

- Por favor, no me mandes lejos papa. Te lo suplico. Hago lo que tu quieras, pero no me mandes lejos.- repetía una y otra vez. Charlie me abrazaba y acariciaba mi cabello, mientras me dejaba llorar en sus brazos.

- Shh, bella tranquila. Si no es lo que quieres, no te obligare. Shh, cariño, no llores mas.- decir el tranquilo.- pero tendrás que prometerme que iras a terapia e intentaras hablar, y lo digo en serio Bella, tienes que dejarlo ir, y es lo único que podría ayudar.

Y desde entonces empecé a ver a Katherine Burgos. Y mi vida cambio.