Como dije, ya tenia casi listo el tercer capitulo pero ya esta terminado y aquí esta el resultado. Todavía faltara un poco para que lleguemos ala trama principal de la historia porque Howard sera parte importante en ella. Y también hay dos apariciones especiales en este capitulo que intente apegarme algo a la personalidad del estos dos y no fue tan difícil gracias a la serie de Agente Carter que es también donde muestran mas la personalidad de Howard.
En fin, disfruten su historia y comenten que tal porque eso motiva a uno como escritor a seguir con la historia.
"¿Quiero ir contigo papi?" Dijo Tony cuando su padre se disponía hacer otro viaje para buscar al Capitán América. O bueno, eso es lo que se le ocurrió decirle a su familia el hombre. En un principio, el plan era llevarse a los niños a la orden para que conocieran a su nuevo tutor pero algunas cosas lo hicieron cambiar de idea y ellos se quedarían en casa mientras él iba en busca del Soldado de Invierno. Sí eran ciertos los rumores, entonces haría todo lo posible para traerá Bucky de vuelta.
"Lo siento campeón, pero alguien tiene que quedarse a cuidar a tu mama" Le dijo agachándose al nivel de su hijo.
"Greg puede hacerlo, él es el mayor"
"Escucha, lo que voy a hacer es súper importante para este país. El Capitán América fue un gran héroe y tengo que encontrarlo"
"Pero mama dice que él está muerto" Le devolvió su hijo con cara de inocencia completa. Con un gran suspiro se levantó y pero no aparto la mirada del pequeño Stark.
"No voy a discutir esto contigo Anthony, no vas a ir" Le dijo algo brusco y sabía que había cometido un error al ver como el niño se tensó un poco.
"Está bien" Dijo con cara de resignación apartado la mirada de su padre. Maria apareció detrás del niño y le dio su despedida sin ningún problema.
"¿Va a estar en nuestro cumpleaños, verdad?" Pregunto Tony a su madre mientras veía como su padre se alejaba en el elegante coche ejecutivo. En un par de semanas él y su hermano cumplirían cuatro años y querían celebrarlo junto a sus padres. Ambos estaban siempre ocupados y casi no pasaban tiempo con ellos, y cuando lo hacían, siempre estaban pensando en otra cosa.
"Claro que si cariño" Le dijo su madre.
La guerra cambia gente, las quita y pone en su lugar a nuevas personas. El y Peggy ya habían superado esa etapa ahora. Ella estaba casada con un buen hombre y él tenía una familia con Maria. Pero aun así, aveces extrañaba aquellos tiempos con los comandos aulladores, Steve y el resto de la pandilla y eso le hacía preguntarse si realmente este supuesto Soldado de Invierno era Bucky. Talvez solo quería probarse así mismo que jamas había dejado eso recuerdos atrás.
Sabía que estaba siguiendo a un fantasma del pasado. Bucky Barnes, el mejor amigo de Steve no podía estar vivo, eso lo sabía muy bien. Él había escuchado como Steve se lamentó por aquella perdida y aunque quisiera no pudo hacer nada para traerlo de vuelta… y tampoco lo haría con Steve.
Pero… tenía dos preciosos hijos ahora que lo esperaban en casa para celebrar sus cumpleaños.
Tenía que acabar esta misión lo más pronto posible para regresar a su casa donde lo esperaban las risas infantiles de los gemelos, los buenos modales de Jarvis, Maria quejándose de que pasaba mucho tiempo en el laboratorio…
Se había quedado tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando llego al aeropuerto. Podía haber usado su avión privado pero prefería mantener el perfil bajo con cuestiones de la orden. Si en algún futuro su relación con la misma se veía comprometida y tenía que ocultarse con su familia, usar su avión privado levantaría sospecha. Así que tenía que resignarse al hecho de tomar un vuelo en clase turista.
No era una tortura a pesar de lo que muchos pensaban de él. Los años le han enseñado que no importa cuánto dinero tengas, solo eres una persona más en este planeta como todos los demás, así que esta era una muestra de su humildad. Aunque no era completamente un humano común. Su madre había sido en su juventud, un simple campesina de Asgard antes de que su padre, Ve Borhson, hermano menor de Odín, se conocieran. Pero su padre, desde que conocía a su madre, y desde que había llegado a la tierra, siempre había mostrado humildad y sencillez a pesar de ser un dios y esas enseñanzas pasaron a él. Solo esperaba que pudiera hacer lo mismo con Greg y Tony.
"Así que dime— ¿Qué hace el gran Howard Stark en clase turista?"
"¡Santo cielo!" Grito Howard casi saliéndose de su piel. Podía reconocer esa voz en todas partes y ella podía reconocerlo en cualquier lado.
"¡Por dios Howard! Que son esas formas de responderle a una dama" Yep, era la temible agente Cartero para él, Peggy.
"¡Qué demonios Pegs! ¿Qué estás haciendo aquí?" Exclamo. Era un hecho de que lo había tomado con la guardia baja y nunca antes lo habían hecho pero con esa mujer todo se podía.
"Oh vamos Howard, sabes muy bien porque estoy aquí" Le respondió como si eso fuera la cosa más obvia del mundo.
"¡No sé qué haces aquí, en serio!" Bueno, lo que si sabía es que Peggy se veía nerviosa y en estado de alerta, mirando de vez en cuando hacia el pasillo como si buscara a alguien. "¡¿Y a quien estas buscando?!" Le susurro demandante.
"Hemos notado que varias personas observan su casa señor Stark, así que lo hemos estado vigilando desde hace dos meses para asegurarnos de que no es nadie peligroso" Y por segunda vez en el dia, casi le da un paro cardiaco.
"¡Maldición Souza!" Grito en voz baja al hombre que había asomado su cabeza por el asiento del frente de Peggy. "¡¿Ustedes dos quieren matarme?!"
"Nosotros no, pero puede que alguien más si" Le dijo Peggy, aun inspeccionando a cada persona en el avión.
"¡¿Qué?!"
"¡Oh por dios, Howard! Te lo acaba de decir Daniel"
"No hay nadie vigilando mi casa y nadie quiere asesinarme"
"Eso es lo que crees" ¡Genial! Ahora lo iban a seguir como perritos solo porque piensan que alguien quiere matarlo. Aunque era bueno saber que alguien más, además de su esposa y sus hijos, se preocupaba por él. Pero no podía tenerlos detrás de él todo el tiempo, Joss, el chofer de la orden lo recogería para ir a la base y ellos no podían ir con él, mucho menos saber que estaba haciendo aquí.
"Ugh, te juro Peggy que puedo cuidarme solo. Has escuchado algún atentado contra mi vida últimamente ¿No verdad? Entonces estoy a salvo"
"Porque nosotros nos encargaremos de ello" Jamas se podía discutir con esa mujer, era como hablar con una roca.
"Vaya pez que atrapaste Souza, no sé cómo es que no se han divorciado" Le dijo al otro hombre que solo le dio una inclinación de cabeza y frunció el ceño. Y por parte de Peggy recibió un golpe en las costillas.
"¡Hey, sin golpear Pegs! No creo que tengas el dinero para pagar una demanda" Eso le gano otro golpe pero esta vez en la nuca. "¡Okay, ya basta, eso duele!"
La mujer giro los ojos y Daniel se burló del genio.
Una de las azafatas hablo por el micrófono pidiendo a todos los pasajeros que se abrocharan los cinturones y lo típico que decían en cada viaje. Los tres olvidaron su conversación para hacer lo que se les había pedido.
"A todo esto ¿Por qué estas viajando en clase turista al norte de Canadá?" Bien, así que venían con sospechas—bueno, no precisamente sospechas sino intriga y dudas.
"¿Cacería?" 'Buena excusa Howard, es la más patética que has dicho y eso que ahora tienes dos hijos' Se reprimió a si mismo porque podía ver en el rostro de la mujer que no le había creído ni un poco.
"Tu ni siquiera sabes cazar Howard ¿en verdad crees que soy estúpida?" Levantando una ceja, Peggy espero a que su amigo confesara. "¿Y bien?" No tenía otra opción más que decirle la verdad. Si se preocupaban lo suficiente como para seguirlo eran de fiar. Y la orden era muy estricta cuando alguien decidía decirle a su familia o amigos sobre su otra vida, porque si no confiabas en esas personas para guardar el secreto, entonces no lo hacías. Maria estaba fuera de la ecuación porque cambiaría su punto de vista por completo del hombre con quien se casó y estaba más que seguro que pediría el divorcio y se llevaría a sus hijos, y no quería que eso pasara. Pero con estos dos, podía contarles hasta su más vergonzoso secreto y no dirían ni pio.
Apartando la mirada de su mejor amigo, dejo salir un suspiro antes de responderle. "Está bien, te lo diré pero no aquí. Pero tienes que prometerme que no se lo dirás a nadie" Peggy sabia por la forma en la que hablo Howard, que lo decía en serio. Y pocas veces el hombre se tomaba las cosas en serio, así que esto debía de ser algo importante como para no decírselo en un lugar público.
"Te lo prometo" Le respondió con una sonrisa sincera en su rostro que Howard se la devolvió.
"Bien, en ese caso, tomare una siesta" Fue lindo mientras dura pero ahora podía decir que Howard Stark podía comportarse como un adulto por lo menos durante unos segundos.
Varias horas más tarde, el trio bajo del avión y se mezcló entre la multitud. Daniel y Peggy siguieron a Howard algo confundidos y esperando lo que tenía que decirles el empresario. Algo que los confundía aún más era que Howard parecía estar observando a cada persona que pasaba cerca de ellos, como un agente secreto en una misión.
"Sr. Stark, estamos esperando su explicación" Dijo Souza caminando a un lado de su esposa, no habían llevado nada de equipaje así que no les había tomado mucho tiempo alejarse de las sala de llegada del aeropuerto.
"Les dije que aquí no Agente Souza" Le respondió en un tono que decía que no habría discusiones. Los tres continuaron caminando hasta que llegaron a la entrada del aeropuerto. Estaba nevando afuera y la pareja casada no había traído abrigos para protegerlos del frio. Howard les dio una sonrisa de burla pero no dijo nada pues la mirada de Peggy le decía que si lo hacía le iría mal.
"Vamos Pegs, tienes que relajarte aunque sea un poco" Peggy le dio una mirada de exasperación mientras que Souza trataba de mantener sus manos calientes exhalando aire de su boca en ellas, pero fallaba miserablemente.
Entonces Howard pudo ver a lo lejos el carro de la orden y Joss como su conductor. No era un carro de lujo, ni viejo, era una simple carro negro que todos usaban en el lugar para transportase por los caminos congelados de la pequeña ciudad. Y no llamaba mucho la atención.
"Justo a tiempo" Murmuro para sí mismo. Joss se detuvo justo al frente del grupo y al ver a las otras dos personas con él le dio una mirada confusa. "Lo explico en el camino" Le dijo al chofer y luego le abrió la puerta trasera a sus dos amigos, mientras que él se subió en el asiento de adelante. Una vez que todos estaban adentro del auto, Joss volvió a mover el auto y salió del aeropuerto hasta una carretera rodeada de pinos bañados en nieve.
"Dime Souza ¿Cómo quedo la investigación de la SSR de la Arass Umbrae?" Pregunto y los dos pasajeros de atrás compartieron miradas no comprendiendo totalmente que es lo que quería decir Howard con eso.
"¿Por qué pregunta eso Sr. Stark?" Le regreso la pregunta.
"Solo respóndeme mi pregunta" Souza le volvió a dar otra mirada a su esposa y había algo en el que le decía que no era muy buena idea compartir esa información con un Stark. Especialmente este Stark.
"Uhm… La investigación se cerró"
"Eso ya lo sé, me refiero a cuanta información obtuvieron" Esto se veía sospechoso para ambos que Peggy pronto coloco una mano en su arma que tenía consigo misma en todo momento. Howard se dio cuenta pero no se tomó la molestia de prestarle mucha atención, no iba a lastimarlos ni nada por el estilo y era de esperar sus reacciones cuando hizo esa pregunta.
Viendo que no había otra opción más que decirle lo que quería Stark, Souza se rindió y abrió la boca. "… No encontramos gran cosa. Esos tipos son como fantasmas, aparecen y desaparecen sin dejar ningún rastro más que sus víctimas y su marca. Son un enigma, un gran misterio entre las sombras, aun mas misteriosos que la oscuridad misma" Eso pareció como un poema desde el punto de vista de Howard pero vaya que la orden mantenía muy bien su reputación.
"¿Y porque querías saber todo eso Howard?" Pregunto Peggy y se veía lista para entrar en acción si algo salía mal. Howard solo frunció el ceño levantado la comisura de su boca, un tic que tenía desde que era niño.
"No creo que necesites tu arma Pegs, y mucho menos la tuya Souza. Si es lo que están pesando, creo que está más que claro que puedo desármalos en solo un parpadeo" Les dijo sin preocupaciones. Pero al ver las miradas confusas que tenían ambos dio un gran suspiro de frustración. "¡Por dios, ustedes dos sí que son lentos! Sí, soy parte de la Arass Umbrae y si se los digo es porque confió en que ustedes que no se lo dirán a nadie. De hecho, serán de los pocos, fuera de la orden, en conocerla y además estoy retirado pero mi padre me puso en una última misión a largo plazo y por eso estoy aquí."
"…" Seguían con la misma mirada confusa en sus rostros.
"¡Agh! Creo que también se están preguntando que tenía que ver esto con las personas que merodeaban mi casa ¿Estoy en lo cierto?" La pareja asintió. "Bien, esas personas son de la orden. Han estado vigilando a mis hijos en contra de mi voluntad porque mi padre quiere que formen parte de la orden—cosa que yo no quiero pero para este punto ya fueron aceptados y su maestro llega mañana a la casa. Me gustaría estar ahí pero ciertos asuntos me tienen aquí" Explico pero aun así los dos de atrás parecía algo inseguros si creerle o más bien, sentirse seguros ahora que sabían que se dirigían a una orden de asesinos, los más peligrosos para ser específicos.
"Por cierto, este es Joss, es nuestro chofer que se encarga de transportarnos del aeropuerto hasta el punto más cercano a la entrada de la orden—que por cierto, no tienen que decirle a nadie sobre esto porque si no me veré obligado a matarlos" Termino con una sonrisa de suficiencia en su rostro, siempre había querido decir esas líneas a alguien y ahora había tenido el placer de hacerlo.
Yep, hoy había sido un buen dia.
StarkSkywalker15
