V

Al día siguiente del drama con Quinn, Santana estaba muy cansada pero quería ver a su novia.

- Hey, traje donas – dijo Santana entrando al departamento de Brittany

- Hola…ehm… Britt no está – dijo Tina en voz baja

- ¿No ha regresado? – preguntó la morena acercándose a la cocina donde estaban las dos chicas y colocando el paquete en la barra

- Supongo que de ahí se iría al trabajo… - contestó Tina

- ¿Y Lord Tubbington?

- A mí me dijo que lo llevaría a que le dieran un baño – contestó Sugar rápidamente

- Oh… Bueno, entonces creo que la veré más tarde ¿le podrían decir que vine? – dijo la morena tomando sus cosas y dirigiéndose a la puerta

- Claro – contesto Tina

Santana caminó hacia la puerta y antes de abrirla sintió que alguien la abrazaba

- Santana… solo quiero que sepas que eres una muy buena amiga y… gra… gracias por las donas – le dijo Sugar quien no la soltaba

- Sugar – la latina sonrió – si… si pasa algo con Britt ¿me lo dirías?

Sugar asentó con la cabeza y la latina salió del departamento. Sacó su teléfono del bolso del pantalón y marcó. Solo llamo para decirte que te amo, Brittany. ¿Te veré más tarde? Cuando escuches esto llámame, por favor. Te amo. Y Colgó.

DOS SEMANAS ANTES

- ¡Chicas! Hay un nuevo chico en contabilidad – comentó Sugar sentándose en el sillón

- Ahh, si lo he visto – dijo Tina – pero no sé, no es mi tipo

- Es atractivo – dijo Brittany acariciando a su gato

- Muuuuy atractivo – dijo Sugar – y ¿han visto sus labios? Son tan…! – decía mientras comía un poco de comida china

- Parecen de pescado – Comentó Brittany – pero a pesar de eso es muy gracioso, el otro día me invitó un café. Fue divertido

- Britt... ¿y Santana? – Dijo Tina mirando a los ojos a la rubia

- ¿Qué hay con ella? – dijo la rubia tomando un bocado

- Santana es tu novia – le dijo Sugar

- Solo fui a tomar una taza de café con un compañero de trabajo – dijo la rubia sin inmutarse.

Las chicas solo se miraron y Brittany siguió comiendo.

VI

Ningún mensaje. Santana vio la pantalla de su teléfono, ya era más de medio día y Brittany no se había comunicado con ella. ¿Qué habrá pasado?, pensó, Britt nunca pasa más de medio día sin hablarme. Santana ya estaba preocupada.

Santana trabajaba en una pequeña editorial, ella se encargaba de recibir los manuscritos de nuevos escritores. Santana había acomodado algunos papeles y ahora se ponía al corriente con algunos e-mails, entre que revisaba su bandeja de entrada Santana también checaba Facebook cuando apareció una ventana del chat.


"Lopez ¿estas ocupada?"

"No mucho"

"¿Puedes salir?"

"Si"

"Ven lo más rápido que puedas al Starbucks de la calle Main"

"¿Qué pasó?"

"Si te lo digo no lo vas a creer, es mejor que vengas."


Santana cerró su laptop, tomó su abrigo y salió de la oficina. Antes le avisó a su secretaria que se tomaría el día. Salió del edificio y camino lo más rápido que pudo pues la calle Main quedaba a unas cuantas cuadras de su edificio. No sabía que esperar pero se imaginaba lo peor. Llegando a la esquina dobló cuando los vio, regresó en sus pasos y se escondió tras la pared y se asomó para ver mejor.

Ahí estaban ellos. Brittany, SU Brittany, tomada de la mano de un chico alto y rubio. Él llevaba un traje gris, camisa blanca y una corbata morada, ella una falda turquesa, una blusa azul marino y unas zapatillas nude, también llevaba el cabello recogido. La latina sacó su teléfono y marcó.

- ¿Sigues ahí?

- Si ¿Dónde estás? – dijo la voz del otro lado del auricular

- ¿Te vieron? – preguntó la latina

- No, los viste ¿verdad?

- Los estoy viendo

- Lo siento…

- Paga y sal ya, necesito estar segura antes de hacer algo de lo que me pueda arrepentir

- Ok

Santana colgó el teléfono y siguió viéndolos a lo lejos. La pareja se quedó un rato afuera y después empezaron a caminar todavía tomados de la mano. Santana, calmada pero molesta, empezó a caminar detrás de ellos aunque guardando la distancia. En eso salió Quinn del café.

- No te quise decir para que no te alteraras – dijo la rubia

-Hiciste bien en avisarme, ahora acompáñame...

Las chicas los siguieron durante varias calles, siempre guardando la distancia. Quinn no decía nada y solo procuraba estar ahí para su amiga, Santana estaba seria. Caminaron por varias calles mas hasta que entraron a un pequeño restaurante, la pareja entro.

- Debemos verlos – dijo la latina

- Sant… está bien que aclares las cosas con ella pero…

- No es lo que piensas Q, no voy a hacer una escena. Si, vi que caminaban tomados de la mano pero eso no significa nada – dijo la morena ya un poco alterada

- Ok… tomemos una mesa en la terraza ¿te parece?

Las chicas entraron a la terraza y se sentaron, una mesera les dio el menú y Santana aprovecho para mirar mientras se tapaba una parte del rostro. Cuando de pronto, el chico se acercó a Brittany y la besó. Ella correspondió el beso mientras jugaba con el cabello del chico. Santana no lo podía creer, jamás pensó que Brittany pudiera hacer algo así.

- ¿Qué quieres hacer? – preguntó Quinn

- Vámonos de aquí – dijo la latina

Las dos chicas se levantaron de sus asientos y salieron del lugar tratando de no ser vistas por la otra chica.