CAPITULO 3
(Pov Judith)
Mire a Troy, estaba serio, muy muy serio. Se había enfadado mucho mucho mucho.
-Troy... -susurre mientras estaba arrodillada frente a él - lo siento, lo siento mucho -.
Levanto su mano tatuada y me cruzo la cara.
Cerré fuerte mis ojos sintiendo unas lagrimas caer.
-¿te he dicho que hables? -.
Negué rápido mordiendo fuerte mi labio.
-has hecho muy mal, eres muy desobediente. Me encuentro decepcionado contigo -.
Abrí mis ojos y mire mis manos. Troy nunca me hablaba si, solo cuando estaba enfadado de verdad.
-recibirás el castigo de tu vida niña -.
Me tape mi rostro con mis manos llorando.
-tenemos toda la semana para llevar a cabo el castillo, y llorar no te servirá de nada -.
Me cogió con fuerza de la muñeca, y como si no pesase nada me subió arriba de potro boca abajo.
Subió la tela de mi vestido y bajo mis bragas hasta mis rodillas.
Me mordí mi labio inferior sabiendo lo que vendría.
El primer azote no se hiso esperar. Grite mordiendo mi labio, me había dolido mucho.
Seguro sus dedos se habían quedado marcado en mi trasero.
Comenzó a azotarme con fuerza, cerré mis ojos llorando.
Las lágrimas caían por mi mejilla con fuerza.
De repente se detuvo y suspire aliviada, pero escuche como se desabrocho su cinturón.
-no -susurre y mordí con fuerza mi labio al darme cuenta que hable.
-¿QUE HAS DICHO? -.
No dije nada.
Pude escuchar como el cinturón sonó en el aire, respire hondo al sentir como el cuero del mismo azoto mi trasero.
Llore fuerte y entre abrí mis labios quejándome.
Volvió a darme, esta vez con la hebilla. Me dolió mucho mas, quería pasar las en mi trasero pero no podía.
Troy me azotaba con fuerza, rítmicamente y alternaba el cuero del cinturón con la hebilla.
Ya no dije nada mas nada, solo cerré mis ojos esperando a que terminase.
Pude sentir su mano acariciando mi trasero, y un poco de alivio vino a mí.
-esto no ha acabado aquí -dijo roncamente y me dio un azote con su mano.
