Mi Adorable Multitud
Sumary: Naruto y Hinata se enamoran a primera vista a los 16, pero su padre se interpone. Las cosas se complican cuando ella queda embarazada, por lo cual deciden escapar juntos. 20 años después ellos regresan más enamorados que nunca y… ¿¡Con 19 hijos!?
Capitulo 3: Confrontación…
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Naruto sonreía abiertamente y Hinata se encontraba algo sonrojada mientras Sasuke, Sakura, Ino, Ten Ten, Kiba, Sai y Shikamaru les miraban con la boca abierta.
Sasuke fue el primero en hablar ––Dices que van a tener un bebé y… ¿estás como si nada?
––Chicos esto es un secreto, si se lo contamos es porque son nuestros amigos y confiamos en ustedes, y bueno… Hinata y yo ya hemos hablado, su padre no permitirá que estemos juntos y es obvio que intentará deshacerse del bebé. No podemos permitir eso. Nuestro hijo no tiene la culpa ––dijo Naruto seriamente.
Finalmente Ten Ten habló ––Me cago en la ma….
Ino le tapó la boca ––cállate mal hablada, eres una dama compórtate… aunque… no puedo creerlo, es decir, tuvieron sexo y estoy segura que a excepción de ustedes dos todos aquí somos vírge….
Ahora fue el turno de Sakura al taparle la boca a Ino. Hinata estaba roja de la vergüenza. Mientras los chicos carraspeaban.
––Eso no es importante Ino… ––Sakura miró a Hinata ––¿entonces te enfrentarás a tu padre Hina?
Ella asintió ––Naruto-kun y yo nos iremos en cuanto recibamos nuestros papeles y… bueno… iniciaremos de nuevo.
––se que no te faltará nada ni a ti ni al bebé… Naruto es muy responsable y trabajador ––dijo Sasuke seriamente.
Todos miraron a Sasuke con la boca abierta, menos Naruto pues ya lo conocía y sabía que él los apoyaba a su manera.
––¿quién eres y que hiciste con Sasuke Uchiha? ––preguntó Ino.
––Hump…
Hinata le sonrió y Naruto se acercó a su amigo y le puso una mano en el hombro ––Gracias amigo…
Todo había quedado en silencio hasta que Sai habló:
––Entonces Hinata… Naruto tiene el pene pequeño o no…
Hinata se tapó el rostro y Naruto se alteró ––¡Cállate Sai!
––Ya veo… entonces lo tiene pequeño…
––¡Sai! ––gritó Ino
Y Kiba sostenía a Naruto para que no se le fuera encima.
––¿pero están seguros? ––preguntó shikamaru
––Si, aún así, Tsunade-sama me ha pedido que me haga una prueba de embarazo de laboratorio, es más seguro.
Todos asintieron.
3 días después…
Naruto caminaba por el centro comercial, se encontraba muy emocionado, quería darle una sorpresa a Hinata, había visto unos zapatitos de bebé y le gustaron, entró a la tienda a comprarlos, estaba feliz.
Caminó directo a buscar a las chicas, pero una voz le detuvo.
––¡Naruto! ¡Hola!
Naruto volteó y miró a aquella chica de la carretera, sonrió amablemente ––Hola… eh… ahora que lo pienso… no se tu nombre jajajaja.
––Hanabi Hyuga mucho gusto ––dijo ella sonriente. Ella le había dicho su apellido, quería saber qué actitud tomaba él.
A Naruto se le borró lentamente la sonrisa de su rostro y apretó la bolsa, de repente se puso tenso, pero intentó disimularlo.
Le aceptó la mano, sabía muy bien que era la hermana menor de Hinata y como trataba a su novia, pero él era educado ante todo.
––Pues mucho gusto Hanabi-chan ––le contestó.
Hanabi se sonrojó y le sonrió ––¿estás ocupado? Vamos a tomar algo y hablemos un poco más ¿Qué dices?
Naruto no quería juzgar a la chica, pero sinceramente no quería hacer eso más profundo, no sabía si continuaría siendo amable con él cuando se enterara que él estaba con su hermana. Aunque no importaba mucho, después de todo, en un par de días se irían de ahí.
––Ah, bueno yo.. ––trató de negarse amablemente, pero ella no le dejó.
––Por favor, me has caído bien y quisiera que platicáramos más ––dijo ella arrastrándolo del brazo.
Él no sabía cómo había llegado a esa situación, le envió un mensaje a Sakura e Ino para que lo sacaran de ahí, después de todo, él había ido ahí con ellas pero se separaron. La chica hablaba y hablaba y le hacía toda clase de preguntas hasta que llegó la que se esperaba.
––¿Tienes novia?
Naruto sonrió ––Bueno…
––¡NARUTO! ––Naruto volteó a ver a Ino y a Sakura, Ino, quien era la más atrevida se acercó a la mesa de ambos.
––Se supone que nos ibas a ayudar con las bolsas, ¿y tú te desapareces a tomar un licuado?, no seas un desconsiderado.
Naruto se tocó la nuca ––Jajajaja, lo siento chicas…
Ino miró a Hanabi ––¿Y quién es esta?
Hanabi abrió la boca indignada
––Ella es Hanabi, una nueva amiga, la conocí hace poco y ellas son mis compañeras del colegio.
––Como sea Naruto, vámonos, los chicos esperan.
Naruto asintió y se levantó ––lo siento hanabi-chan, nos vemos luego.
––Ah… si adiós.
Ella suspiró mientras veía a Naruto alejarse con esa chica sangrona, Naruto dijo que era su amiga, aún así, esa perra se había comportado como si fuera su novia. Se levantó de la mesa y se retiró del lugar.
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Sakura le dio un zape a Naruto.
––¡Auch! Sakura-chan
––Idiota, ¿te das cuenta de con quién estabas?
––No lo sabía, hasta que me dijo su nombre completo, intenté negarme pero ella fue muy insistente y me arrastró ahí.
––¿Y acaso no tienes boca? Debiste decirle ¡NO!
––Lo siento chicas, pero no sabía cómo, es decir, por eso les envié un SOS. Por cierto gracias…
––bueno, ya vámonos. Lo importante es que él ya sabe en lo que se mete ––dijo Ino.
––¿Compraste algo para el bebé? ––preguntó Sakura
Naruto asintió alegre y mostró la bolsa que llevaba.
––¡Kyaaaaaa quiero ver! ––dijo Ino arrebatándole la bolsa.
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––¿Estás lista? ––preguntó Naruto a Hinata con quien hablaba por teléfono.
Naruto se encontraba en su cuarto terminando de arreglar las últimas cosas y Hinata estaba llegando a la mansión, había estado con las chicas, quienes le prometieron ir a despedirla a la estación de trenes.
––mis cosas están listas.
––bien, nos vemos en unos minutos, iré por ti.
––No, mejor nos vemos allá.
––¿Segura?, no quisiera que cargaras cosas pesadas, ya sabes…
Hinata entró a la mansión muy emocionada, su sonrisa se borró al instante al toparse con Hanabi al pie de las escaleras, pero no era eso lo que le preocupaba… ella tenía su análisis en la mano y mostraba una sonrisa victoriosa.
Hinata apartó el teléfono de la oreja ––¡Hanabi! Dame eso…
Al otro lado del teléfono, Naruto frunció el ceño, ¿qué estaba pasando? ––¿Hinata? ¿Sucede algo?
Pero no obtuvo respuesta, en cambio escuchó la conversación y abrió los ojos grandemente al darse cuenta de lo que pasaba.
––¡Lo sabía! ¿no te lo dije? Eres una zorra, estás embarazada.
––Eso no te importa, Dame eso.
––¡No! Le diré a mi padre, le mostraré esto ––ella sonrió con arrogancia–– No te la vas a acabar, ya quiero ver lo que te hará mi padre. ¡Zorra!
Hinata jadeó ––Hanabi, no…
Naruto colgó y salió rápidamente de su cuarto, su corazón latí fuerte, si no hubiera escuchado a Hanabi hablar así de su propia hermana, no hubiera podido creer que esa chica que se portaba linda era ella. A juzgar por su voz, estaba disfrutándolo.
Mientras tanto, Hinata intentaba quitarle el papel a Hanabi, en eso llegó Hiashi y las miró.
––¡¿Qué está pasando aquí?! ––gritó Hiashi
––Papá! ––gritó Hanabi.
Hinata jadeó, y volteó a ver a su padre asustada.
––Papá! Hinata es una zorra, se ha estado viendo con alguien y además está embarazada.
Hiashi abrió los ojos ––¿Qué estás diciendo hanabi?
Ella asintió y se acercó a él mostrándole el papel ––Mira padre, es una prueba de embarazo, y es positivo.
Miró el papel y su rostro se fue descomponiendo en uno de furia. Caminó hacia ella y le dio una bofetada, Hinata le miró asustada mientras se tocaba la mejilla.
––No me equivoque contigo cuando dije que no valías para nada, ya me has demostrado que lo único para lo que sirves es para meterte a la cama de los hombres, eres la más sucia vergüenza de esta familia, y ese bastardo que llevas es la prueba misma de tu vergüenza!
Un instinto protector nació en Hinata al escuchar a su padre hablar así de su bebé.
––Te equivocas padre, mi bebé es la única prueba del amor puro y verdadero que me han mostrado por primera vez, ¿hablas de familia? ¿qué clase de familia es esta? Aquí no hay amor más que por el dinero. Y no me meto en la cama de los hombres, solo me he entregado a uno y es el padre de mi hijo, el único que me ha dado su amor y me valora por lo que soy.
––¡Callate! ––Hiashi la abofeteó de nuevo. Hinata cayó al pié de la escalera, le miró con lágrimas en los ojos.
Hanabi miraba todo con una sonrisa y con los brazos cruzados, ¿amor? Si ese tipo la amaba ¿en dónde estaba ahora?
––¿Qué te ama? Y dónde está ahora, seguro que cuando se enteró te abandonó, ¿quién se atrevería a tomarse una responsabilidad así?
––Me iré con él; padre… así que déjame ir y jamás volverás a saber de mí
Hiashi la tomó de los cabellos ––¿Crees que voy a permitir que te vayas y que tengas a ese bastardo? ––la arrastró escaleras arriba.
––¡Papá! ¡No! ¡déjame! ¡Por favor!
La lanzó al suelo y Hinata llevó sus manos a su vientre ––¿Crees que te dejaré ir para que nuestras amistades hablen? ¿No te basta con haber manchado nuestro apellido?
Aún en el mismo lugar, Hanabi sonrió mientras escuchaba los gritos de su padre, su hermana ahora le daba lástima, por ser lo débil y patética que era se habían aprovechado de ella y ahora la habían dejado con un hijo.
Los toques incesantes de la puerta la sacaron de sus pensamientos, caminó a la puerta y cuando la abrió se sorprendió de ver a Naruto jadeando, parecía que había corrido.
––Na.. Naruto.. ¿Qué haces… ––no terminó pues Naruto habló.
––¡Hinata! ¿!Dónde está!?
Hanabi se desconcertó ––¿De dónde la conoces? ––preguntó un poco molesta
Naruto miró escaleras arriba donde escuchó unos gritos, no lo pensó más y corrió ––¡Hinata!
Hanabi negó incrédula, Naruto no podía ser… todos menos él… el chico que le gustaba de verdad…
Corrió tras él.
Hiashi seguía gritando ––¡Haré que pierdas a ese bastardo! Te patearé el vientre hasta que no puedas sentirlo más.
––¡No! ––Hinata desde el suelo intentó proteger su vientre
Naruto entró y antes de que pudiera golpearla, Hiashi fue envestido y golpeado en el rostro por Naruto.
––¡No se atreva a ponerle una mano encima a mi familia! ––Gritó Naruto
Hiashi le miró sorprendido, mientras se encontraba en el suelo. Miró como este se dirigía preocupado a Hinata y la sostenía protectoramente.
––Naruto… ––dijo ella llorando
––Tranquila, yo los voy a proteger ––le dijo mirándola con amor y ternura.
Tanto Hiashi como Hanabi miraban incrédulos la escena.
––¿Tú eres quién embarazó a mi hija?
Naruto le miró en posición defensiva ––Amo a su hija y también quiero a mi hijo, no importa que tengamos 16, me haré responsable.
––¿Crees que es fácil maldito mocoso? ––gritó mientras se levantaba.
Naruto puso a Hinata tras él en forma protectora ––No se atreva a acercarse.
––Esta vergüenza es mi hija, y aún es menor de edad así que yo decido si ese bastardo vive o nó.
Naruto apretó la mandíbula ––¿Ahora sí recuerda que es su hija? No importa lo que diga, me llevaré a mi novia y a mi hijo de aquí. Además usted no puede hacer nada, ni siquiera reportar un secuestro o una desaparición. Tal parece que su apellido le importa más y lo que digan sus amistades, dudo mucho que se atreva a hacer esto público.
Hiashi no pudo decir nada, el mocoso tenía razón. Justo ahora estaba por cerrar un negocio importante y un escándalo así sería malo para su imagen.
––Vete! Vete y llévatela, no quiero verlos.
Naruto sonrió ––no es necesario que nos corra, nosotros no vamos encantados de este infierno.
Hanabi le miró sorprendida ¿qué tanto le habría dicho Hinata de ellos? Al parecer todo ¿por qué de todos tenía que ser él?
Naruto tomó la maleta de Hinata y a ella la aferró de la cintura, se la llevó con él y Hinata se aferró más. Tanto Hanabi como Hiashi les miraban. Hanabi no soportó más y corrió a su cuarto, Hiashi no podía creer que existiera un chico así, dispuesto a tomar una responsabilidad tan grande. Recordó la mirada que le dedico a su hija y la forma en la que ella se aferraba a él. Si, vio amor… un amor como el que había entre él y Hana. Apretó los puños.
¿Acaso de verdad había descuidado tanto a su hija y la forma de disciplinarla era la correcta?
¿En qué se había equivocado?
Estación de trenes
––¿Segura que estás bien? ––preguntó Naruto preocupado. Hinata asintió ya más calmada ––Podríamos ir con la abuela Tsunade para que te revise.
––estoy bien Naruto-kun, cuando caí al suelo, me protegí, no he sentido ningún dolor y esto mejor ahora.
Naruto asintió no muy convencido.
––¡Naruto! ¡Hinata! ––Gritó a lo lejos Sakura.
Ellos miraron y se encontraron con sus amigos, esperándoles.
Naruto les hizo un ademán para que se acercaran.
––Venimos a despedirnos. Lo vamos a extrañar ––dijo TenTen
––Hina… en poco tiempo te ganaste nuestro cariño ––dijo Sakura mientras la abrazaba.
––Yo también las quiero chicas ––dijo ella.
Sasuke se acercó a Naruto y le puso una mano en el hombro ––Dobe… que tengas un buen inicio.
Naruto lo abrazó y Sasuke se sorprendió ––Hermano… gracias por todo y también agradécele a Itachi, nos volveremos a ver.
Se separaron y todos comenzaron a despedirse.
"El tren con destino a Suna está por salir, les agradecemos que aborden cuanto antes"
Naruto tomó las cosas de él y de ella, tomó de la mano a Hinata y se dirigió a sus amigos ––Chicos… nos vemos pronto.
Todos se despidieron
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1 año y tres meses después…
Un tipo de aparentes 50 años, tenía el cabello largo y blanco, su nombre era Jiraiya y se encontraba en una lujosa cabaña frente a una cálida chimenea mientras bebía del más caro Vino. Un tipo de traje se encontraba a su lado con una carpeta en la mano.
––Dime Julius, ¿tienes lo que te pedí? ––preguntó Jiraiya.
El tipo asintió ––así es señor, logramos dar con el nombre de Naruto Uzumaki, vivió por unos años en Konoha luego de escapar del orfanato, gracias a un tal Itachi Uchiha, quien nos contactó y nos proporcionó los datos del chico, logramos saber algo de él. El joven embarazó a la hija mayor de Hiashi Hyuga.
Jiraiya escupió el vino y le miró asombrado ––¿Mi ahijado embarazó a la hija de Hiashi?
Julius asintió
Jiraiya frunció el ceño ––¿Hiashi tomó acciones?
Julius negó ––no señor, él no hizo nada, dejó que el chico se la llevara de konoha.
––¿Llevársela?
––Si señor, el joven tomó la responsabilidad y se llevó a la chica a Suna, actualmente deben vivir ahí.
––¿Cuánto tiempo de eso?
––15 meses, señor.
––¿Los tienes ubicados?
––Así es señor, la joven dio a luz a un barón y actualmente ella cuida de él mientras el chico sale atrabajar, es cargador de cajas.
Jiraiya se levantó ––Bien, Julius, vamos a Suna, es hora de ver a mi ahijado y su pequeña familia.
Julius se inclinó ––como diga.
Jiraiya había estado buscando por mucho tiempo a Naruto, cuando Minato y Kushina murieron, él se encontraba viajando por el mundo, escribiendo sus libros. No fue sino 7 años después que se enteró, buscó a Naruto en el orfanato pero él había desaparecido. Ahora que por fin lo había encontrado, se llevó tremenda sorpresa al saber que era padre siendo muy joven, pero se sintió orgulloso de su madurez. Tenía que hablar con él. Estar a cargo de una compañía no era lo suyo, necesitaba que Naruto se hiciera cargo mientras él continuaba con sus viajes.
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––¡Ven aquí pequeño travieso!
Naruto corría detrás de Boruto, su pequeño hijo, el niño era una bola de energía y parecía que nunca se le agotaría. El pequeño corría con un rollo de papel Higiénico, el cuál iba soltándose cada vez que corría.
Se refugió en los brazos de su madre.
Naruto jadeaba ––Hinata… no… lo sueltes…
Hinata sonrió y rodó los ojos por la exageración de Naruto.
––Naruto, Boruto-chan es un angelito. Seguro no fue su intención jugar con el papel ¿verdad? ––preguntó mirando al pequeño rubio. Este asintió.
Naruto boqueó ––¡Hinata! Lo consientes demasiado.
––Naruto-kun, solo tiene 6 meses. Es un bebé.
––Si… pero… no es normal toda esa energía que siempre lleva…
––Naruto… entonces tampoco es normal que después de hacer el amor, tengas energías para 5 rondas más ¿verdad?
Naruto se sonrojó ––Bueno… eso es diferente… ––se sentó a su lado ––ya sabes amor… simplemente me vuelves loco… ¿Qué esperas que haga?
Hinata le dio un beso fugaz ––Ten en cuenta que tu hijo te sacó en lo enérgico.
Naruto cargó a su hijo y le miró ––Es verdad, recuerdo que era muy travieso y las prefectas me regañaban… espero que con el tiempo sea más tranquilo.
––Déjalo ser, es un niño después de todo.
Naruto suspiró, miró a Hinata ––Me toca bañarlo ¿cierto?
Hinata se levantó y caminó a la cocina, volteó a verle con una sonrisa ––Suerte con eso. Debo preparar la comida. No tires mucha agua…
––Hi… Hinata… espera…
Boruto le dio una palmada en la cara y Naruto suspiró.
––Ok, hijo… necesito que me ayudes… no te muevas mucho ¿bien?
––Agu agu agu.
Naruto caminó temeroso al baño, ese sería un largo día.
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Jiraiya bajó del auto y se acomodó el traje, se apoyó en su bastón y seguido de su secretario Julius, caminó directo a un grupo de trabajadores que cargaban cajas.
Miró a su alrededor y fijó la vista en un joven rubio, sonrió. Era él, no lo negaba, era el vivo retrato de Minato, su sobrino a quien quiso como a un hijo.
Caminó directo a él ––Buen día muchacho.
Naruto se secó el sudor de su frente y volteó a ver al hombre que le llamaba. Jiraiya le sonrió y extendió los brazos.
––Por fin te he encontrado… Naruto.
Naruto le miró con el ceño fruncido ––¿Lo conozco?
Jiraiya se carcajeó ––Soy yo… tu padrino, Jiraiya.
Naruto parpadeó y Jiraiya le sonrió. Julius se ajustó sus gafas.
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Hasta aquí… ¿Qué les pareció? Dejen sus comentarios…
Nota: Julius tiene el cabello negro, usa gafas, es alto y serio, siempre lleva traje.
