III Encuentro


No me lo podía creer. Edward estaba justo delante de mí, mirándome y sin decir nada.

Parecía tan sorprendido como yo, pero no era posible que no supiera que yo estaba en el pueblo, con sus poderes o con los de Alice deberían de haberlo sabido pero parecía que a el también le había pillado por sorpresa el encuentro.

No sabia que decirle. En las cinco horas de vuelo que había pasado en el avión y la avioneta para venir asta aquí había ensayado mil veces que decirle en el caso de que se produjera este encuentro, pero ahora que lo tenia delante, tan perfecto como siempre, no podía ni hablar, se me había olvidado todo lo que había ensayado y dentro de mi se estaba haciendo un cocktail de miedo y vergüenza.

No sabia si estaba enfadado por todo lo que le dije la ultima vez que nos vimos o le gustaba verme de nuevo.

Los segundos pasaban y ninguno de los dos hablaba, a decir verdad no tenía la intención de ser yo la primera así que seguí esperando asta que finalmente decidió hablar.

- Hola Bella, supongo que eres tu la compañera de la que hablaba Sam- dijo después de quitar esa cara de sorpresa que se le había quedado al verme. Su voz era igual de sensual que la ultima vez que nos vimos y al escucharla recordé todas las charlas que habíamos tenido dos años atrás.

Edward al ver que me había quedado embobada y no contestaba hablo de nuevo.

- ¿Bella, estas bien?, no tienes buena cara- volví en mi y le mire. El me miraba con algo de preocupación, o eso creí yo, y no sabia que decir. Finalmente decidí responderle.

- Si, estoy bien Edward, gracias por preguntar-era buena señal que se preocupara, no estaba enfadado- ¿cómo es que trabajas aquí?, no creo que te haga falta-dije despacio para no tartamudear y parecer una idiota.

- Nunca dejaras de preguntar- dijo sonriendo- trabajo aquí porque no me apetecía volver a ir a la universidad, así que empecé a trabajar aquí para no quedarme todo el día sin hacer nada- mi pregunta le había hecho gracia, y la verdad es que llevaba razón en lo de que nunca dejaba de preguntar, además no era raro que el trabajara en una tienda de música, a el le encantaba y sabía bastante del tema.

Estaba algo mareada por la impresión de volver a encontrarme con el así que tuve que sujetarme en lo primero que encontré para no caerme.

-¿De verdad que estas bien?, puedes irte si quieres y volver cuando te sientas mejor-volvió a preguntarme.

Me mire en uno de los cristales de la tienda y me di cuenta de que estaba bastante pálida, más de lo que habitualmente estaba, pero me negaba a perecer débil delante de el, no quería que me viera como la misma Bella de hace dos años.

- De verdad que estoy bien, es solo que no he dormido bien pero seguro que se me pasa en un momento, no te preocupes- dije despreocupada, aunque estaba muerta de vergüenza, y por si era poca encima Edward se había quedado mirándome de arriba abajo con expresión divertida, supuse que sería por mi indumentaria, no era lo que solía llevar normalmente.

Después del saludo, Edward me estuvo comentando algunas cosas de la tienda, aunque la mayoría ya me las había explicado Sam.

Estuvimos hablando un poco del tiempo pero nada mas, ninguno de los dos sabía que decir y yo no me atrevía a preguntarle si de verdad no sabia que yo venía, podría haber leído la mente de alguien y saberlo fácilmente. Pero yo era demasiado curiosa así que decidí preguntárselo, pero justo cuando lo iba a hacer entraron los Cullen en la tienda. Alice iba hablando muy deprisa.

- Edward, he tenido una visión, Bella va a venir a….-empezó a decir incluso antes de entrar del todo en la tienda pero se quedo sin palabras al ver que yo estaba allí.

- Te equivocas, Bella no va a venir, ha venido- dijo Edward con una gran sonrisa.

Tuve que contenerme para no empezar a reírme al ver la cara que se le había quedado a Emmett.

En ese momento me di cuenta de que todos los Cullen me estaban mirando y no pude evitar sonrojarme.

Cada uno tenía una expresión distinta. Esme, Alice y Emmett parecían que se alegraban de verme, Carlisle y Jasper me miraban muy serios pero también parecían complacidos, y luego estaba Rosalie, que me miraba igual que hace dos años, con esa mirada de odio o algo por el estilo y que nunca había sabido a que era debido.

Las primeras en saludar fueron Alice y Esme, que lo único que se atrevieron a decir fue Hola´´ y a continuación me dieron un abrazo y los demás se limitaron a decir también hola.

- Me alegro mucho de verte Bella- dijo Alice mientras miraba a Edward con expresión divertida.

- Lo mismo digo- respondí intentando mantener la sonrisa, cada vez estaba más nerviosa y la mirada de Rosalie cada vez era peor.

Hubo unos segundos de silencio en los que nadie supo que decir. A todos nos había pillado por sorpresa, incluso a Alice ya que se había equivocado con el tiempo de su visión.

Ninguno de ellos había cambiado nada, seguían tan guapos como desde la primera vez que los vi.

- Bueno pues nosotros nos tenemos que ir- dijo Carlisle- vamos seguro que tienen cosas que hacer en la tienda y los estamos entreteniendo- les dijo al resto. Me pregunte si en realidad se iría para que pudiéramos trabajar.

- Yo me voy a quedar un rato mas- dijo Alice mirando a Edward. Este puso una expresión que no entendí, pero en seguida Alice cambio de idea y se despidió de mi con otro abrazo, no perdió la sonrisa en ningún momento.

Así que Edward nos quedamos solos en la tienda. Tendría que estar allí con el toda la mañana y no sabia que hacer o de que hablar. ¿Qué se suponía que se hablaba con un exnovio vampiro?

Tengo que salir de aquí´´ pensé, pero me gustaba el trabajo. Debía quedarme, no iba a dejar un trabajo genial por el.

En ese momento entraron el la tienda dos clientes. Edward sin decir nada pero sin dejar de sonreír se fue supongo que a seguir con lo que estaba haciendo antes de que yo llegara y yo atendí a la gente.

Terminé con los clientes en menos de diez minutos y me detuve a escuchar la música que hoy estaba puesta, recordé que Sam me había dicho que era Edward el que elegía la música de la tienda.

La canción que estaba sonando en ese momento era preciosa, me recordó a las noches en las que Edward se quedaba a ver como dormía, ya que la canción decía que no quería dormir porque cuando dormía le echaba de menos. Le tendría que preguntar como se llamaba la canción, por lo menos así tendría algo que hablar con el.

Entonces se me ocurrió hacer algo, pedirle disculpas por todo lo que le dije la otra vez que nos vimos y me dirigí asta donde estaba el lo mas rápido que pude para que no me diera tiempo a arrepentirme.

En esa pelea que habíamos tenido hace dos años yo me había pasado, le dije de todo y el lo único que el había echo era negarse a convertirme por miedo a que me pasara algo.

Sabía que aunque me disculpara las cosas no volvería a ser como antes pero necesitaba hacerlo. Me acerque a el por detrás y antes de que se diera la vuelta le dije:

-Lo siento- fue lo único que dije y en seguida supe que el sabia a lo que me refería ya que se quedo cayado y muy quieto.

Consideré que no hacia falta que dijera nada más así que me fui al mostrador para atender a los clientes que acababan de entrar.

Resultó que las personas que habían entrado eran Jessica, Mike, Angela y Tyler.

A la única persona que no había visto hasta ahora había sido a Angela. Esa chica me había caído bien desde la primera vez que hablamos, no era de esas personas que necesitan estar hablando todo el rato y nos habíamos hecho amigas muy pronto.

Jessica sonreía de una manera muy rara y fue entonces cuando me di cuenta de que ella ya sabía lo de que Edward seria mi compañero. Me enfadé conmigo misma por no haber me lo esperado.

Entonces llegó Edward a ver quien había entrado y al verles les saludo. Parecía que ya no se llevaba tan mal con Mike pero tampoco se podía decir que se cayeran bien.

- Bella, pasábamos por aquí y hemos decidido entrar para ver si querías venir con nosotros a comer- dijo Tyler. Me fijé en que estaba cogido a la cintura de Angela y supuse que estarían juntos.

- Por supuesto tu también puedes venir Edward, si quieres- añadió Angela al ver que yo le miraba.

- Tal vez otro día- le respondió Edward con una sonrisa.

- ¿Y tu Bella?- me preguntó Mike que parecía mas relajado al ver que Edward había rechazado la invitación.

- La verdad es que tengo muchas cosas que hacer en casa, mejor otro día- no se me ocurrió otra excusa mejor, la verdad es que no tenia ningunas ganas, estaba demasiado cansada y después de el encuentro que había tenido esa mañana lo único que me apetecía era irme a casa y no pensar en nada.

- De acuerdo, entonces luego te llamo- se despidió Jessica. Los demás también se despidieron y se fueron.

Durante el resto del tiempo no hablamos casi nada, el se dedicaba ha hacer cosas en las estanterías y yo a atender a la gente que entraba.

Por fin acabo mi turno, así que cogí mi chaqueta, me despedí de Edward y me dirigí a la puerta, pero antes de salir Edward me dijo:

- No tenias porque disculparte, ya es agua pasada- dijo con expresión amable.

- Si- le respondí, y a continuación salí de la tienda cogí mi coche y me dirigí a casa.

¿Que habría querido decir con eso de que era agua pasada, es que ya había olvidado todo lo nuestro?

Desde luego no se si el ya no me querría, pero al reencontrarme con el, al verle de nuevo, al volver a hablar con el, me di cuenta de que yo si que le seguía queriendo aunque las cosas hubieran cambiado tanto en esos dos años.


No se si os gustara, porqe la verdad es que ni siquiera a mi me convence mucho, pero espero que guste aunque sea solo a alguien.

Es el primer fic que escribo así que sed buenos, jeje.

Bss y asta la proxima.