Capítulo 3
9:55 a.m.
PG – Buenas, soy Penelope García del FBI, necesito información sobre 6 agentes. Ellos están en Los Angeles, investigando una serie de homicios. Ellos estaban trabajando con el Detective Rossell, en la división 4.
- Señora, en este momento no le puedo dar información...
PG – No entiende! Estoy hablando de agentes del FBI
- Entiendo, pero Los Angeles es una zona de emergencia, aún no se ha podido establecer comunicación, lo sentimos.
PG – Lo sé pero... Qué diablos! Me cortó!
Kevin – Tienes que mantener la calma, cariño. En este momento deben estar recibiendo llamadas de muchas personas...
PG – No puedo estar tranquila, hasta que aparezcan mis niños...
Strauss – García, me acaban de informar, ha sabido algo?
PG – No señora, no hay señal y el Centro de Control de Riesgo tampoco me ha dado información.
Strauss – Siga intentando, hablaré con el director, para ver si es factible mandar otro equipo a la zona. Informeme inmediatamente si llega a saber algo
Reid respiraba con dificultad, su cabeza le dolía y no podía soportar el dolor de su brazo, pero tenía que actuar rápido. Sacó de su maletín un pequeño estuche lo abrió sacando unas pequeñas tijeras, y fue cortando el pantalón de para poder atender la fractura. Hotch empezó gemir, por más que Reid lo hizo con cuidado, el dolor era insoportable, pero aún así, trataba de mantener la calma y dejar al genio trabajar.
-Ok, escucha, tengo... una botella de alcohol, no es mucho, apenas son 250 ml, tengo gaza, y también un pañuelo limpio. Escucha, estás perdiendo mucha sangre, así que tengo que detener la hemorragia, no va a ser muy agradable.
-Qué hay que hacer en estos casos?
-Primero, tengo que detener la hemorragia haciendo presión sobre la herida, cuando haya bajado, tengo que vendarla, y luego mantener la pierna inmóvil. No podría hacer nada más, hasta que lleguen los paramédicos.
-De acuerdo... hazlo, confío en ti.- Reid tomó el pañuelo, lo dobló e hizo presión.
-Ahhhh... ahhhh- Los gemidos de Hotch se convirtieron en quejas de dolor, pero era necesario. Los segundos se volvieron minutos, mientras que el genio, empezó a sentir mareo y náusea, síntomas de una contusión, pero en ese momento, su prioridad, era detener el sangrado de su amigo.
Rossi y el oficial sacaron con cuidado el cuerpo de JJ.
-No parece tener fracturas, aunque esa herida es profunda.- El oficial cubrió su herida y le tomó el pulso. Rossi estaba a su lado sin pestañear. Estaba preocupado, en la carretera, sin auto, rodeado de heridos, era poco probable que pudieran llegar rápido a un hospital, no había forma de comunicarse y al mismo tiempo, no tenía idea de como estaba el resto del equipo.
-Escuche con esto será suficiente por ahora, tengo que ver en que puedo ayudar a los otros accidentados, mantengala quieta, pronto vendrá ayuda.
-Pero que pretende que haga?
-Escuche, pronto vendrá los bomberos o los paramédicos... Vea, si puedo encontrar un auto, vendré por ustedes de acuerdo? Pero debo atender a los demás.- Rossi tuvo que resignarse, sabía que la situación era difícil, pero necesitaba llevar a JJ a un hospital. La rubia no reaccionaba, por más intentos que hacía el agente. En escuchó un auto que se aproximaba, así que empezó a llamar su atención. Una pareja, la mujer iba conduciendo, mientras su acompañante sujetaba con fuerza su brazo, aparentemente dislocado...
-Gracias a Dios, necesito su ayuda, mi amiga está inconsciente, probablemente con una contusión, hay que llevarla urgente al hospital.
-Lo siento, mi hermano...
-Por favor, es urgente...
-Anne, ve, ayúdalo. Yo puedo soportar.
-Dios!... De acuerdo, dónde está?- Con la ayuda de la mujer, subieron con cuidado a JJ al auto y arrancaron. De camino, la rubia empezó a gemir y abrir los ojos.
-Pequeña, cómo te sientes?...
-Mmm... Rossi?
-Tranquila, ya vamos al hospital, solo aguanta un poco más.
10:15 a.m.
Entre ruinas y polvo, Prentiss trataba de moverse entre los escombros caídos en la escalera, y al mismo tiempo gritaba por ayuda, de alguna manera, debía sacar a Morgan. La pierna le latía y seguía sangrando. Pero no podía parar, aún cojeando, tenía que buscar alguien. Ya estaba en el segundo piso, cuando una tos llamó su atención.
-Agente Prentiss, ahhh, como está?- El oficial Michaels estaba bien, a pesar de algunos cortes.
-Por fin, escuche, el agente Morgan está arriba, no puede moverse, parece que tiene hemorragia interna, necesita apoyo médico.
-No es el único, mire a su derecha. Emily se acercó y observó al criminal que estaban buscando, aparentemente había caído por las escaleras durante el sismo y una estaca de más de un metro de largo lo había penetrado en el pecho. - El oficial Hunter está muerto, y no se nada de Wallace y Russell, solo estamos usted y yo. Aunque... señorita, su pierna.
-No es nada, debemos buscar paramédicos, bomberos, algo.
-Yo puedo ir, buscaré ayuda, pero hay que parar ese sangrado...
-No, yo estoy bien.
-Señorita, debe atenderse si quiere hacer algo por su amigo, puedo vendarle la pierna, encontré un viejo botiquín, hay vendas, permítete. - Emily no tenía otra alternativa, el novato oficial tenía razón, pero estaba preocupado por su amigo, quien en este momento, yacía inconsciente en el piso hecho ruinas.
10:35 a.m.
Por fin, paró la hemorragia, y Reid vendó la pierna. Hotch ya no gemía, eso preocupaba al genio. Al terminar, comprobó sus signos vitales. Respiración irregular, latidos débiles. Debían salir de ahí, y rápido. El joven empezó a llamar por auxilio, pero no escuchaba respuesta. Mientras tanto, las náuseas eran cada vez más constantes. Tomó un pedazo de gaza, la llenó de alcohol y se la puso en la cabeza, para detener un poco el sangrado, el ardor hizo que recobraba el sentido.
-Hotch, Hotch...- Reid se asustó, su compañero no respondía, tomó el alcohol con la esperanza de que reaccionara
-Mmmm... tranquilo... estoy despierto... Aún nada?...
-No, pero pronto vendrá apoyo, verás que...
En ese momento, un nuevo sismo. El ruido era escalofriante, Hotch y Reid escuchaban el crujir del metal, temerosos de que el ascensor terminara de caer. La primera reacción del joven fue cubrir a Hotch, esperando que la réplica terminara pronto. En ese momento, Rossi bajaba en brazos a su amiga del auto, la gente del hospital gritaban del terror. El agente se acercó a un poste y se sujetó, mientras veía a las personas huir, buscando un lugar abierto, mientras que una semi inconsciente JJ se sostenía de su compañero y cerraba los ojos rogando por despertar de esa pesadilla. Emily y Michaels se protegieron debajo de una mesa, para protegerse de los objetos que caían sobre ellos, mientras veían como parte del piso cayó al fondo. En ese instante, lo único que pasaba por la mente de Prentiss era su compañero, solo, mal herido, sin poder moverse.
-García, alguna novedad? - Strauss estaba nuevamente en la guarida de la analista. Le preocupaba el estado del equipo. Las primeras imágenes del desastre eran escalofriantes. Los jerarcas del FBI no habían aceptado enviar a más agentes a esa zona, eso correspondía a bomberos, paramédicos, Fuerza Nacional, pero no al Bureau.
-Me comuniqué con la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, aún, pero no dicen que no tienen forma de localizarlos, debemos esperar. - La rubia estaba aterrada, no sabía que hacer, solo podía esperar a que alguno pudiera comunicarse. En ese momento, Kevin entra nuevamente a la oficina. Se sorprende al ver a Strauss, guarda un poco la compostura y se acomoda la camisa.
-Emmm... señora, con permiso. Penelope, ya estan las primeras imágenes del desastre, y parece que hubo una réplica hace unos minutos...
-No quiero verlo...
-Pero, Pen...
-No quiero, Kevin, lo único que deseo es escuchar que mis pequeños están bien, solo eso. - La desesperación de García era evidente, Kevin la abrazó. Strauss bajó la mirada, y decidió dejarlos solos.
-Pero que pasó. Otro terremoto.
-No, Hotch, fue una replica. No fue tan fuerte como el primero.- A pesar de la oscuridad, Hotch pudo distinguir que la respiración de Reid era profunda.
-Reid, no te estas sintiendo bien?
-No, estoy bien no te preocupes... AUXILIOOO! POR FAVOR! NECESITAMOS AYUDA!
-HOLA! HAY ALGUIEN EN EL ASCENSOR!
-SI! POR FAVOR, MI AMIGO TIENE UNA FRACTURA EXPUESTA NO PUEDE MOVERSE!
En el pasillo, un hombre de edad madura escuchaba respondía a los gritos desesperados de Reid por ayuda. Con él estaban un guarda de seguridad y una mujer.
-Debemos apresurarnos, Tiffany ve al primer a piso, creo haber escuchado una sirena, necesitaremos ayuda médica, Danny podrías traer algo que nos sirva para abrir las puertas del ascensor?
-Si, señor, vuelvo pronto.
Mientras tanto, el hombre se recuesta en la puerta del ascensor y espera.
-HOLA, TODAVÍA ESTÁN AHÍ?!
-NO SE PREOCUPE JOVEN, YA PRONTO ABRIREMOS EL ASCENSOR, USTED COMO ESTÁ?
-YO ESTOY BIEN, QUIÉN ES USTED?
-MI NOMBRE ES AUGUST, NO SE PREOCUPE, LO SACAREMOS DE AHÍ.
Reid estaba recostado en la pared, empezó a sentirse cansado, las fuerzas le iban abandonando, y no escuchó a su amigo que lo llamaba con desesperación.
