Disclaimer: Todos los personajes del MCU le pertenecen a Mavel y a Disney. A mi me pertenece la idea de la historia y los nuevos personajes que incluí.

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Capítulo 3. Secretos.

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Llegaron en la tarde a la base avenger, todos bajaron de la nave y se dirigieron a sus residencias, con excepción de Norah, quien a pesar de desear una buena cena y descansar, debía cumplir con su rol administrativo y hacer el informe para Coulson. Durmió un poco durante el viaje y consideraba que podía aguantar el dolor punzante de su reciente herida de bala.

— Bien, iré por la computadora e iré por algo de comer — Murmuró la chica y se despidió de sus compañeros. Observó que Wanda era acompañada por Visión, así que decidió seguirlos con sigilo mientras llegaban a la zona de residencias.

Caminaban muy juntos, y de un momento a otro Wanda tomó la mano de Visión, quien la observó unos segundos y después respondió su gesto con un apretón, caminando de esa manera hasta llegaron a la zona de residencias y Norah tuvo que desviarse para llegar a su posada.

Entró rápidamente, se dio una corta ducha y al estar vestida, tomó su computadora y salió del lugar. Al llegar al comedor, había poca gente, así que ordenó una hamburguesa, fideos y agua. Fácilmente encontró una mesa vacía y se sentó junto a la pared para que nadie pudiera ver lo que hacía en su laptop.

Mientras comía abrió la computadora y activó el canal de comunicación directo con Coulson.

~ Informe 08 de octubre 17:45 horas. Hace una hora regresó el equipo de la misión B-275 para decomisar el cargamento de droga gris. La misión fue cumplida con éxito, alargándose debido a una emergencia internacional, de la cual se enterará si ve CNN. Steve Rogers solicitó mi participación en ambas operaciones. El papeleo de la misión quedará listo esta misma noche.

Luego de escribir le dio enviar. Dio un par de mordidas a su hamburguesa cuando obtuvo una respuesta.

~ Mensaje recibido. ¿Observaciones?

La chica se limpió las manos y continuó escribiendo.

~ Mi primera impresión es que se trata de un equipo sólido, tienen la noción de trabajo en equipo, sin embargo considero un foco de atención la chica Maximoff, parece mostrar un cuadro de depresión y aunque comenté mis dudas con Rogers, parece que nadie lo considera un problema.

~ Sería bueno que revisaras aquello de cerca, quizás le hace falta una amiga. Nuestro psicólogo está fuera y no puede atender esa emergencia.

~ De acuerdo. Por último...

Pero antes de que pudiera comenzar a teclear, se escuchó un golpe seco afuera del comedor.

~ Ha sucedido algo, un minuto.

~ Bien.

Cerró la computadora y se dirigió a la ventana, no podía creer lo que sus ojos veían. Iron Man acababa de aterrizar a escasos metros del edificio donde se encontraba, y Steve Rogers lo recibía con una expresión muy animada.

Se sentó de nuevo en su lugar y escribió.

~ Parece que Tony Stark está en el complejo militar.

Coulson tardó varios momentos en responder, aprovechó el tiempo para terminar su hamburguesa.

~ Averigua el motivo de su presencia y tenlo vigilado.

~ Ok.

Antes de que ella se pusiera de pie, Sharon Carter llegó a su lado. Norah bajó la tapa de la laptop.

— Hola, Steve ha pedido que vayas a la sala de juntas. — La rubia le dijo con una sonrisa.

— Si, voy ahora mismo. — Tomó su computadora y caminó detrás de la chica.

— Me pareció ver a Iron Man en el jardín, ¿No ha venido antes? ¿Por qué no usó la pista de aterrizaje? —

Sharon rió ante los comentarios de la agente.

— Estamos hablando de Tony Stark, mientras más pueda llamar la atención, mucho mejor para él —

— Vaya, debe ser un sujeto encantador — Dijo con sarcasmo Norah.

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Ambas mujeres caminaron en silencio hasta el edificio central de la base avenger. En la puerta del lugar indicado, la rubia se despidió y Norah entró.

Se encontraban sentados Steve y Tony Stark sin la amadura.

— Pasa Norah, te presento a Tony Stark — Dijo Steve mientras se ponía de pie para recibirla. Steve siempre era un caballero.

— Es un gusto conocerlo, señor — Respondió la chica alargando su mano. Tony Stark también era muy guapo aunque desprendía un aura de seguridad que muy pocas veces Norah había sentido. Todo lo que sabía de aquel hombre era lo que oía en los medios de comunicación, pero no mejoró su impresión al conocerlo en persona.

Tony estrechó su mano y la acercó hacía él. Muy cerca.

— Vaya ojos tan lindos… — Norah se alejó del hombre, no supo cómo reaccionar. Tal acción hizo reír a carcajadas a Tony Stak. — Es raro encontrar una agente de SHIELD que sea tan tímida —

— Si no mal tengo entendido usted tiene pareja, creo que es descortés tratar así a una desconocida —

— Solo quería romper el hielo, Steve me dijo que eres la nueva representante de Fury en la base —

— Así es señor — Dijo Norah. Solo llevaba unos pocos días en aquel lugar y todo estaba tomando un rumbo muy caótico.

— Siéntate, hay algo que Tony quiere pedirte —

La chica asintió y tomó asiento a un lado de Tony.

— Sucede que necesito hablar con Fury en calidad de director de SHIELD, pero su representante en las Naciones Unidas, un tal Leo Fitzs, me dijo que solo estaba de manera transitoria y que no me podía ayudar. —

— Me temo que el director está muy ocupado, usted sabe lo difícil que es reconstruir una organización tan importante en las precarias condiciones… —

— Lo sé nena, por eso mismo quiero ofrecerle mi apoyo moral y sobre todo económico al viejo Fury. —

Norah frunció el ceño. Ese tipo se traía algo entre manos.

— Si usted desea puede hablar conmigo y exponer las condiciones de su ayuda, porque supongo que nada es gratis en la vida, ¿no, señor Stark? —

Steve frunció el ceño, notó que Norah se puso a la defensiva pero no entendía el porqué.

— Es algo entre fury y yo, somos amigos — En ese momento abrazó a Steve — Los tres somos amigos, es una tontería que Fury nos haga hablar con intermediarios, nunca antes lo hizo, ¿Por qué ahora sí? Es tan amable de responder eso, señorita… —

— Winters, Norah Winters —

— Norah un lindo nombre para una chica con una actitud horrible —

Una venita en la frente de Norah se hinchó.

— Señor Stark, me temo que no puedo ayudarle, en mi contrato pone que todo acercamiento con el director de la agencia, estando en esta base militar y tratándose de los avengers, debe ser a través de mi… — Decía Norah como si lo estuviera recitando cuando Tony golpeó la mesa con su puño.

— Maldita burocracia, ya dime, ¿Qué quieres que haga para hablar con Fury? — Tony la miró fijamente. Steve se tensó, sentía que la situación se estaba yendo muy lejos.

— Creo que deberíamos calmarnos… —

— O tal vez eres un agente de Hydra tratando de meterse de nuevo en SHIELD — Especuló Tony.

— De ninguna manera, señor Stark, soy una agente fiel al director de SHIELD y solo hago mi trabajo, si usted gusta puede presentarme su oferta y yo con gusto se la pasaré al director y le daré su respuesta… —

Pero Tony la interrumpió de nuevo.

— Detector de mentiras — Gritó el playboy.

— ¿Qué? — Preguntaron al mismo tiempo Steve y Norah.

— Si no tienes nada que esconder, prueba tus palabras —

— Capitán Rogers, dígale que es inaudito que se me trate de esa manera… —

Era oficial. Tony Stark era un entrometido.

— Creo que ésta vez estaré de acuerdo con Tony — Steve le dedicó una sonrisa de disculpa.

Aquello fue como una puñalada para la chica, creyó que Steve estaría de su lado, pues había cumplido bien su trabajo y hecho todo lo que él le indicaba. Se sintió traicionada por su extraordinariamente guapo jefe. Torció la boca en muestra de desagrado.

— Vamos, he oído que SHIELD tiene el mejor y más innovador detector de mentiras y me gustaría verlo en acción —

Si digo que no, me veré expuesta a todo tipo de acusación, a menos de que venga Fury a apoyarme, cosa que no creo que suceda en un par de minutos. Pero si acepto y preguntan por Coulson, habré fallado — Norah miró a los dos hombres.

— Esta bien, pero solamente para comprobar que no soy una agente de Hydra, me niego a responder cualquier otra cosa. —

— No creo que nos interese saber sobre tus fetiches personales… bueno, tal vez sí. —

La chica frunció el ceño. Definitivamente Tony Stark era muy invasivo y eso no le gustaba para nada.

— Vayamos al nido, Clint es quien sabe manejar la máquina. —

— ¿Máquina? — Murmuró Norah con un poco de sorpresa, esperaba que usaran un aparato clásico, no una máquina.

Caminaron a través del edificio principal de la base y llegaron al lugar denominado "El nido".

Era una oficina como cualquier otra con la peculiaridad de que tenía varias dianas a lo largo y ancho de toda la habitación.

— Hey Legolas, linda decoración, muy tu. — Dijo Tony entrando y moviendo con el pie algunas hojas arrugadas que se encontraban por el suelo.

— Clint, Tony quiere hacerle un par de preguntas a la agente Winters, ¿Podrías ayudarnos con la maquina? —

El nombrado se levanto de inmediato de su sofá donde se encontraba leyendo unos documentos, los cuales no soltó cuando los recibió.

— Claro, pasen. La maquina siempre está lista para ayudar — Dedicó una sonrisa a la chica, lo cual la hizo estremecerse.

Bien, no tenía miedo… bueno, no tanto. La verdad estaba aterrada. Si se tratara de gente normal y no de tres vengadores, bueno dos, Tony Stark sin su armadura no podría mantener un enfrentamiento con ella.

Tenía experiencia con interrogatorios, pero nunca había sido buena con las sesiones de tortura, cuando llegaba a niveles altos de dolor su cuerpo reaccionaba muy violentamente, no esperaba que ellos la torturaban, o ¿si? Ahora debía aguantar hasta el final.

Clint Barton tocó un botón de su escritorio y un estante con documentos se movió dejando libre una cámara contigua a su oficina.

— Adelante, si gustas sentarte en aquella silla — Dijo muy contento, aquella situación le estaba cayendo como anillo al dedo. Hace un par de horas había conseguido un poco de información de aquella chica y quería verificar que tan cierto era todo.

— Si, solo mantengan su palabra de solo comprobar que no soy un agente de Hydra — Dijo lo más tranquila posible, debía comenzar con ligeros ejercicios de respiración para controlar sus latidos.

— Bien — Dijo Steve.

— Enséñame cómo funciona esta preciosidad — Dijo Tony observando la mesa-pantalla que controlaba la silla.

— Se llama Orientación y es el mejor detector de mentiras que existe en el mundo, lo calibraron pensando en Natasha, mide 96 variables entre ellas los niveles de oxígeno, micro expresiones, ondas cerebrales, dilatación de las pupilas... —

Solo quieren asustarme, solo quieren asustarme — Pensó la chica quien tenía el ceño fruncido, pero por dentro intentaba poner su mente en blanco. Se sentó en la máquina y Clint le colocó el semi casco y un par de medidores en sus muñecas.

— Suena divertido — Comentó Tony mientras leía los índices de la computadora.

— Terminemos rápido, aún tengo que hacer el informe de las misiones — Dijo Norah.

— De acuerdo, comenzaremos con preguntas fáciles — Dijo Hawkeye mientras Steve y Tony tomaban asiento.

Norah respiró profundamente y asintió.

— ¿Cuál es tu nombre completo? —

— Norah Callandra Winters —

— Falta un apellido. —

— No uso el apellido de mi madre y en ningún documento oficial aparece. —

Clint miró las gráficas, todo parecía estar dentro de los rangos adecuados.

— ¿Cuál es tu color de ojos? —

— Cafés —

— ¿Edad? —

— Veintitrés años —

— Háblame de tu familia —

Norah se detuvo un momento. No quería hablar de su familia de sangre, pero necesitaba que confiaran en ella.

— Soy huérfana. Mi madre murió cuando nací y no se si mi padre siga vivo. —

Las estadísticas se mantenían estables.

— ¿Qué diferencia hay entre un huevo y una piedra? —

— El primero es frágil, el segundo depende de su masa, su fortaleza. —

— ¿Conociste a Alexander Pierce o algún miembro de HYDRA? —

— Desconozco quien sea y no —

— Estas sola en una isla desierta, en la playa hay una caja, ¿qué contiene? —

— Cuchillos y una brújula —

La calibración de la máquina estaba completa.

— Mi turno — dijo Tony Stark — ¿Por qué estás en SHIELD? —

— Porque debía un favor a Fury y a un amigo que murió —

Las gráficas denotaron que la pregunta puso nerviosa a la chica.

— ¿De qué trata? Debe ser algo enorme para que tengas que estar aquí — Preguntó Tony con una gran sonrisa.

— Yo… no deseo contestar eso, es privado —

La chica miró a Steve quien, a pesar de que también deseaba escuchar las respuestas de la chica, comenzaba a sentir que estaban abusando de ella.

— Vamos, nadie dirá nada, somos completos desconocidos —

— Este es mi nuevo trabajo y deseo cumplirlo lo mejor posible. No quiero meter mis asuntos personales —

Clint verificó que aquello fuera cierto y las estadísticas no lo desmintieron pero seguían tambaleándose.

— ¿Trabajas para Hydra o algún enemigo de SHIELD? — Preguntó de improviso el Capitán.

— No, no trabajo para Hydra ni para ningún enemigo de SHIELD —

Las estadísticas fueron normales.

— Bien, ahora dinos a quien le estas pagando ese favor — Preguntó Clint

— A Nick Fury —

Las gráficas vacilaron y subieron.

— ¿Por qué te pone tan nerviosa hablar de eso? — Tony la miró con suspicacia.

— Porque me hace recordar mi pasado, un pasado que deseo olvidar y el hecho de que ustedes están metiéndose en otros asuntos. Solo deben comprobar que soy de confianza y ya —

— Pienso que es suficiente — Dijo Steve, Clint se rascó la nuca, tal vez su amigo Steve estuviera en lo cierto pero aún quería confirmar algo y Tony aun quería seguir molestando.

— ¿Cuéntanos que hacías antes de SHIELD? —

— Bueno, seguro no estaba amasando una fortuna creando armas para la guerra —

Tony torció la boca.

— Responde — Dijo Clint — Si no sabemos de dónde vienes no podremos confiar en ti. ¿Cómo es que eres agente nivel 8? —

Norah se mordió el labio y decidió que debía responder algo y pronto.

— Yo estaba en un equipo con otras cinco personas, y nos dedicábamos a… a hacer cualquier cosa por la que pudieran pagarnos —

— Mercenarios — Dijo Tony.

— Si, ellos y yo cometimos muchos crímenes y entre tantos problemas terminamos conociendo a Nick Fury y SHIELD, no nos arrestaron porque hicimos un trato, nos dejaban trabajar en paz y les dábamos la información del mundo negro que desearan. Hasta llegamos a hacer el trabajo sucio de SHIELD —

— ¿Quién eres? — Preguntó Clint mirando las hojas que estaba leyendo cuando llegaron a su oficina. En aquellos documentos venía una foto de la chica, pero parecía mucho más joven y había una lista de lugares y crímenes en los que supuestamente aquella chica había estado involucrada. — Esta hoja dice que estuviste presente en la masacre de Bielorrusia hace unos años, así como en el atentado contra el primer ministro Inglés hace 12 años, y más actos por el estilo y todos igual de terribles. —

Steve miró sorprendido a la chica, no podía imaginarla matando a un diplomático, en ese momento debería tener once años. En cambio Tony estaba de lo más divertido.

— Así que tenemos aquí a una joven delincuente. ¡Que quede claro que yo la descubrí! — Exclamó Tony mientras revisaba las gráficas de la máquina.

— No voy a negar todo eso, pero tampoco estoy orgullosa. Cuando tenía seis años huí de casa, poco después la policía me encontró y quería regresarme con mi padre — Hizo una pausa — Yo intenté alejarme lo más posible y entonces me encontré con un hombre llamado Carl, quien me ofreció un lugar en el sitio donde trabajaba, pues estaban necesitando niños para algunos experimentos. Se trataba de una agencia terrorista —

— ¿Qué clase de experimentos? — Preguntó Steve.

— Querían crear una droga que diera habilidades sobrehumanas, pero no funcionó y la mayoría murió, pero lo que si consiguieron crear fue una sustancia altamente adictiva, así que decidieron cambiar la fórmula y entrenarnos como agentes de campo y ver cuanto podían controlarnos a través de esa nueva sustancia. — Miro a Hawkeye — Esa información que tienes en tus manos yo misma se la proporcioné a Phill Coulson cuando me dio asilo en SHIELD hace 8 años. Durante ese tiempo conocí a casi todos mis contactos en SHIELD: la doctora Amaya Smith, los agentes Carrington, y el agente Jordan —

— ¿Conociste a Coulson? — Preguntó sorprendido Tony lo que los otros dos también tenían en mente.

— Sí, me salvo la vida hace ocho años y Nick Fury me recordó que tengo una deuda póstuma con Coulson, por eso estoy aquí —

Las gráficas comenzaron a agitarse, y Steve se percató.

— El director de SHIELD me pidió que viniera a ser su representante en la base porque de esa manera saldaría aquel favor. Detesto a HYDRA porque mató a todos los agentes que me ayudaron, eran buenas personas y siempre estaré eternamente agradecida a SHIELD por lo que hicieron por mi. Pienso honrar la confianza de los que conocí haciendo mi mejor esfuerzo. —

Se hizo un silencio incomodo en la sala. Clint revisó los datos de la computadora y se aseguró de que aquello no era una mentira.

— ¿Podemos confiar en ti? — Preguntó Clint un poco más grave de lo que hubiera querido sonar.

— Si — Respondió ella. Suspiró.

— Bien es todo — Dijo Clint, Norah esperó a que le liberaran las muñecas.

— Señor Stark, de verdad, si quiere obtener una respuesta del director, debe hablar conmigo. Si ha visto las noticias sabrá que el director está muy ocupado. —

Tony suspiró mientras Clint liberaba la chica.

— Esta bien, vayamos a la sala. Hablaré en privado con la chica, no se molesten, me sé el camino —

Norah caminó tras el sujeto y llegaron a la sala. Tomaron asiento y Tony fue directo al grano.

— Quiero dar financiamiento a SHIELD a cambio de que apoyen la iniciativa que estoy creando y que voy a presentar junto al General Ross, al Senado de los Estados Unidos y después a la ONU—

— ¿De qué trata tal iniciativa, señor Stark? —

— Dime Tony, siento que estás hablando con mi padre — Hizo una mueca de desagrado, la chica asintió, ella tampoco adoraba a su propio padre. — Creo que luego de lo que pasó con Ultrón, y por estar involucrado, creo que es necesario una reforma para normar a las personas con súper habilidades. Hace un par de meses comenzó a haber un brote de personas con poderes increíbles, pero de pronto todo fue silenciado, espero que SHIELD esté detrás de ello, porque si no alguien más los está reclutando —

— Entiendo, hoy en la noche me comunicaré con el director y le tendré una respuesta a lo largo del día de mañana, Tony —

— Bien, me alegro. Aunque sigo pensando que es tonto que Fury esté jugando a tener secretarias, eso no es muy de su estilo —

De pronto Norah se acordó de que dejó su laptop en la oficina de Hawkeye.

— Si es todo, Tony, me retiro, debo hacer el reporte de las misiones y pasar su comunicado al director. Con permiso — Corrió fuera del lugar y llegó pronto a la puerta de la oficina cuando se detuvo al oírlos hablar.

— Mercenarios por dinero, no sé cómo SHIELD podía aliarse con personas así — Escuchó que decía Steve.

— Bueno, no es raro, supongo que la reclutaron por falta de personal, además SHIELD siempre reclutó a personas con habilidades especiales sin importar su origen. — Opinó Clint al pensar en Natasha.

— Supongo que por eso es tan buena con lar armas y los explosivos, hizo un buen desempeño en la misión de decomisado y la de rescate en Francia, parece que sí tiene experiencia en batalla. —

— Aunque aun no entiendo porque le dieron nivel 8, quizás es por la información confidencial que va a manejar siendo la mano derecha de Fury así como María Hill — Dijo Clint con soltura.

Norah iba a interrumpir aquella conversación, cuando de pronto sintió que el aire le faltaba, por lo que se recargó en la pared a un lado de la puerta.

— Aunque quizás no debamos quitarle el ojo de encima, siendo mercenaria alguien puede llegar a convencerla de vender información o algo relacionado al grupo — Opinó el arquero.

— No lo sé, ella habla de cumplir con una vieja deuda, está aquí por Coulson...—

Norah se tranquilizó y decidió que era hora de intervenir, así que tocó la puerta.

— Disculpen, olvidé mi computadora — Dijo secamente, Steve adivinó que la chica los había oído hablar.

— Esta bien, voy contigo, debo darte los formatos para el informe general — Dijo Steve despidiéndose con una mano de Clint.

Al llegar a la sala de conferencias, Tony ya no se encontraba por lo que Steve y Norah se encontraban solos.

— Toma, estos dos formatos se deben de llenar para cada misión, uno es solo para señalar las características de la misión y el otro debe ser un ensayo completo y detallado. — Le entregó un par de hojas a la chica.

— De acuerdo, lo haré hoy mismo — De pronto la chica sintió la mirada del Capitán. — ¿Sucede algo? —

— No nada… —

— Desearía pedirte que no divulgaran mi anterior condición laboral al resto del equipo, no me avergüenzo de mi pasado pero tampoco deseo que empañe mi presente. —

— No quise ser grosero, siento que te presionaran tanto. Creo que tuviste pocas opciones —

— Si, era ir con Carl o seguir corriendo hasta quién sabe donde —

Norah iba a despedirse e irse de inmediato, cuando Steve habló.

— ¿Por qué elegiste esa vida? —

La chica dudó en contestar, pero aquella era una oportunidad de oro para que Steve pudiera confiar en ella.

— En ese momento creí que era mi única alternativa para sobrevivir — Steve la miró sorprendido. — Y estuve ahí seis años. Cuando desmantelaron la agencia, me encontré sola y sin herramientas para vivir sola, además de la fuerte adicción por la que nos controlaban. Pero por suerte conocí a Scott y a los demás chicos, ellos me dieron un lugar al cual pertenecer y un uso para mis habilidades… bueno, hasta que me retiré. —

Lo último fue acompañado por una dulce sonrisa de la chica, aquello impresionó a Steve Rogers.

— Lamento que hayas tenido que pasar por todo eso. Pero si ya tenías una vida de civil… ¿Por qué…? —

— Porque necesitaban más personal, no tenía problemas de dinero ni nada de eso — Ella hizo una mueca — Pero el director me lo pidió y no pude negarme, se lo debía a la memoria de Coulson... Y siendo sincera, no está siendo nada fácil y solo van un par de días. —

Steve recordó cuando se enteró de la muerte de Phill, él había sido un gran apoyo durante sus primeros días en el mundo moderno y fue muy valiente al enfrentarse a Loki. Coulson solía tener un sexto sentido para juzgar a las personas y no solía equivocarse.

— Capitán, quizás deba decirle una cosa más — Norah sacó de su abrigo un frasco y lo agitó provocando que sonaran las pastillas. — Estoy sana, pero aquella dependencia a tan corta edad me llevó a desarrollar algunos problemas físicos, no son regulares, en realidad son esporádicos, pero creo que es importante que se lo mencione. — No pensaba decirle que clase de problemas ni su regularidad, no quería que la sacara del equipo por eso.

— Entiendo, está bien. —

El capitán observó a aquella chica, desde que llegó se concentró en verla como un peligro inminente, pero debía reconocer que todo aquello había sido muy sincero para él. Además ¿De qué otra manera podría haber conocido a Coulson aquella chica? Él siempre sabía juzgar a las personas y si cuidó de ella fue porque quizás valía la pena tenerla como aliada. Su expediente estaba muy manchado, pero el de la mayoria de ellos también lo estaba. Bucky... el expediente de esa chica era una hoja en blanco comparado con todo lo que había hecho su amigo manipulado por HYDRA durante 70 años. Necesitaba encontrarlo y ayudarlo pronto...

— No quiero que se me dé un trato diferente o algo así, he estado llevando bien las cosas por el momento, además de que el director me ofreció un tratamiento. —

Las palabras de la chica lo sacaron de su ensoñación.

— Bien, entonces será mejor que te deje. El papeleo que falta completar está en la oficina de Natasha, se ubica frente a la oficina de Barton, puedes ir a trabajar ahí si gustas. —

— Bien, lo haré. Gracias. —

Se puso de pie y marchó al lugar indicado. El cielo ya estaba oscuro por lo que prendió las luces de la oficina. Era un sitio similar a "El nido" de Hawkeye, solo que sin las dianas y estaba un poco más ordenado.

Se sentó detrás del escritorio cuando de pronto tocaron la puerta. Era Sharon Carter.

— Hola, vine al ver las luces prendidas. ¿Vas a trabajar? — Preguntó mientras entraba al sitio.

— Sí, creo que adelantaré los informes de las misiones. —

— Oh, también se ha acumulado el papeleo del que se hacía cargo la agente Romanoff, ¿deseas que te lo pase de una vez o quizás después? —

— Bueno, igual pensaba desvelarme hoy — Dijo con una sonrisa, Sharon le sonrió de vuelta y salió de la oficina.

Norah comenzó a escribir el informe corto. Justo cuando iba a la mitad del segundo informe regresó Sharon Carter con una caja enorme de cartón.

— Solo se ha ido un par de meses y ya se acumuló todo esto. — Norah lo miró sorprendida. — No te preocupes, otro agente y yo llenamos los formularios pero es necesario organizarlos y clasificarlos. —

— Bien, lo haré. —

La rubia le explicó cómo llevar a cabo su tarea a Norah, y se marchó deseándole suerte.

— Bueno, son las ocho de la noche y mañana no hay misión. — Y se dispuso a terminar el informe detallado.

Después prosiguió a escribir un informe para Coulson, sobre la misión y sobre el mensaje de Tony Stark. Para su sorpresa, obtuvo una respuesta pronta.

~ Gracias por la información. Enviaré a alguien de confianza para que hable personalmente con Tony, pero de antemano no me suena nada bien lo que está planeando. ¿Tú qué opinas?

~ Creo que tiene miedo, y a veces el miedo nos lleva a cometer locuras.

~ Tendré un ojo en ese asunto. Yo me encargo.

~ Bien, seguiré trabajando.

Y la comunicación se cortó.

Abrió la caja de cartón y comenzó a trabajar.

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Hawkeye se encontraba en su oficina cuando de pronto notó que había luz en el pasillo fuera de su oficina. Generalmente él era el último en salir del edificio, así que se le hizo sospechoso aquello. Decidió ir a ver que sucedía, quizás Natasha ya había regresado de su viaje...

Entreabrió ligeramente la puerta de la oficina y pudo vislumbrar a Norah leyendo un montón de hojas y folders.

— Son casi las doce, ¿No deberías ir a dormir? — Preguntó él ocultando la desilusión de que no se tratase de su amiga.

Norah se sobresaltó al escuchar la voz, miró hacía la entrada y vio a Clint.

— Vaya, perdí la noción del tiempo entre tanto papel. —

— Vamos, voy a cerrar. —

Ella se dio prisa en dejar lo que tenía en las manos de manera que pudiera continuar después y tomó su computadora. Camino detrás del hombre en dirección a la salida.

— ¿Siempre es así Tony Stark? —

— Desgraciadamente sí. Es un buen sujeto aunque a veces no sabe cuándo parar. —

Aquellas palabras hicieron sonreír a Norah, le recordó lo que ella pensaba de Scott.

— Entiendo —

— Mañana el entrenamiento será de 7 de la mañana—

— Si, gracias — Murmuró la chica.

Aquel hombre le intimidaba. Era muy alto y de espaldas anchas, tenía una mirada un tanto dura y un semblante neutro. Pero lo que le hacía tener más reservas con él, era su gran inteligencia y su persistente desconfianza hacia ella.

"Debo ganarme su confianza o por lo menos hacer que me deje en paz" Pensó Norah, de pronto sonó el celular del hombre, quien contestó. Norah se despidió para darle privacidad pero claramente alcanzó a oír un llanto de bebé por parte de quien llamaba a Clint.

— Creo que tenemos aquí a un padre de familia — Murmuró la chica, quien de pronto sintió un pinchazo en su pecho, pero lo ignoró, probablemente era su pequeña herida de bala, nada grave. Debía dormir pronto, mañana le esperaba entrenamiento físico.

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Eran las doce del día y el Capitán había dado por terminado el entrenamiento de aquel día. También anunció que les esperaba una salida a Sam, Rhodey y Visión.

Está es mi oportunidad — Pensó Caroline mientras escuchaba que Visión preguntaba por qué no irían Wanda y Norah.

— El motivo es que van a ir a una misión de reconocimiento, por sus habilidades de vuelo son los elementos adecuados. Wanda, puedes considerarlo como un día de descanso. Barton irá al mando con ustedes, nosotros los esperaremos aquí en la base. —

Wanda asintió lo dicho por el Capitán, aunque su rostro denotaba que no le gustaba para nada la idea de quedarse en la base. Se sentía mal por aún no poder dominar sus poderes, por lo que aún no podía volar como sus compañeros. El sentimiento de sentirse una carga carga en el equipo se hizo presente en su pecho.

Además, últimamente solo en los entrenamientos y las misiones podía sentirse un poco tranquila, pero cuando se quedaba sola o su mente no estaba ocupada con algo, el recuerdo de Pietro regresaba a su mente y aquello la hacía decaer. Lo extrañaba muchísimo. Aún le parecía irreal que hubieran sobrevivido a los experimentos del Baron Von Strucker, como si fueran los elegidos, como si fueran indestructibles. Pero no lo eran y Pietro estaba bajo tierra y ella no se sentía capaz de afrontar los obstáculos que le ponía la vida sin su amado hermano, la única familia que le quedaba.

— ¿Sería posible que pudiéramos salir? — Norah miró a Wanda y le sonrió. — Deseo ir a New Jersey, ¿Por qué no vas conmigo? —

— No creo que haya ningún problema en que vayan, yo iré a Manhattan — Respondió Steve.

— ¡Hey! Nosotros vamos de misión y ustedes tienen el día libre, no es justo — Se quejó en tono de broma el coronel James.

— Trabajo es trabajo. ¿Cuándo partimos? — Preguntó Sam a Steve.

— En una hora, vayan a arreglar sus cosas, Clint los esperará en el aeropuerto. Suerte chicos. — Y se marchó.

Los tres chicos asintieron y también tomaron su rumbo, no sin que antes Visión se despidiera de Wanda y le pidiera que fuera paciente, que el no tardaría mucho en regresar y ella con una semi-sonrisa le dijera que todo estaba bien.

— ¿Y bien? ¿Vienes? — La pelirroja volvió a dirigirse a Wanda.

Wanda dudó sobre qué responder, no quería parecer grosera pero tampoco le apetecía salir. Quería dormir y no levantarse de su casa, hasta que Visión llegara y la llamara para salir de su casa…

— Yo… bueno, no estoy segura —

— Vamos, iremos a un sitio que seguro te gustará — Norah miró su reloj. — Vayamos a ducharnos y marcharemos de inmediato. En una hora en el estacionamiento. — Y se marchó sin dar oportunidad a Wanda de negarse. La chica suspiró y marchó a ducharse, no le apetecía pasar tiempo con la nueva integrante del equipo, pero suponía que no se lo iba a dejar fácil. La había atrapado mirándola algunas veces desde que llegó y no sabía cómo interpretar eso.

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Una hora después Norah esperaba a Wanda junto a un automóvil negro.

— La verdad prefiero las motos pero creo que será más seguro ir en auto — Comentó la pelirroja cuando Wanda llegó. Norah había dormido poco y no le apetecía tener un accidente en motocicleta.

— ¿A dónde vamos? — Preguntó tímidamente la chica Maximoff.

— Iremos a New Jersey —

El auto arrancó y salieron de la base.

— Eso no dice mucho. —

— Casi olvidaba que en estos días se llevaba a cabo el festival infantil de New Jersey, seguro te gustará, es muy colorido y transmite mucha alegría. —

— ¿Y por qué vamos ahí? —

— No lo sé, cada año voy, es una vieja costumbre — Dijo con un extraño tono la pelirroja. Wanda presintió que aquella chica escondía algo.

Un par de horas después estaban llegando a Union City, específicamente a la avenida Park, la cual estaba decorada de miles de colores y se podía observar un gran desfile para deleitar la imaginación de todos los pequeños que asistieron al evento.

— Vaya, nunca había visto algo así — Murmuró sorprendida Wanda, mientras sonreía melancólicamente al ver a todas las familias reunidas ahí. — Cuando era niña vivía en un lugar muy inestable de manera política y social. Pietro y yo nunca pudimos acudir a un evento así.— De pronto las lágrimas comenzaron a escapar de sus ojos.

— Wanda — Nora la llamó seriamente. — La verdad es que si te traje aquí por un motivo, leí lo sucedido con tu hermano y quiero mostrarte aquello que sembró el sacrificio de Pietro Maximoff.—

Le indicó que la siguiera y la llevó a lo largo de la avenida, caminaron y observaban la felicidad de los niños al recibir dulces y poder jugar y correr por todos lados.

La escena contrastaba con Wanda, quien lloraba a mares junto a una Norah que solo se mantenía a su lado.

— Realmente no nos conocemos, pero desde la primera vez que te vi pude contemplar tu autodestrucción. La verdad no sé lo que es perder a un hermano pero puedo decirte que el fin es cuando tú misma lo decides, no cuando alguien se va. Además, ¿Crees que tu hermano estaría feliz de verte lamentando su muerte y desear cambiar de lugar con él? No. Él tomó una decisión y es deber del resto respetar aquella decisión, incluida tú. Tu hermano salvó a un niño, y a todos al enfrentarse a Ultron. Él protegió toda esta felicidad que estás contemplando. —

Wanda continuaba llorando, de pronto Norah pudo visualizar a lo lejos aquello a lo que había ido verdaderamente a ver. Se trataba de una familia de tres integrantes, los padres y una niña de cabello rojo y ojos miel que corría con un gran volantín verde y que parecía elevarse hasta el infinito. Aquello ocasionó un nudo en su garganta. Ellos estaban bien, era todo lo que necesitaba saber. Despegó la vista. Ya había cumplido su misión, ahora debía ocuparse de su compañera y tratar de que mejorara su estado anímico.

Le ofreció un pañuelo, pero cuando la chica escarlata lo aceptó, rozaron sus manos y de pronto el cielo azul y los colores que adornaban la calle desaparecieron y dieron lugar a un cuarto de hospital blanco.

Wanda observó a Norah, más joven, acostaba en una camilla y una enfermera que salía de la habitación con un bulto entre sus brazos. De pronto la puerta volvió a abrirse y un hombre de mediana edad, traje negro y un rostro serio pero amable apareció en la habitación.

— Ya está todo listo para tu regreso a la base, ¿Estás segura de que no lo quieres conservar? —

— Es una gran responsabilidad, deseo que tenga una vida buena con una familia feliz. Yo solo necesito dormir un poco para regresar al equipo, ya estuve fuera mucho tiempo. —

— De acuerdo — Antes de salir de la habitación, el hombre se detuvo un segundo — Me debes un favor muy gordo —

— Lo sé, puedes contar con ello — El hombre salió y dejó a la chica quien cerraba los ojos y dormía.

La visión desapareció y el cielo azul volvió a su lugar, pero las lágrimas de la chica habían cesado y miraba sorprendida a su compañera.

— Lo lamento, no era mi intención entrar a tu mente… —

— Está bien, sabía que era posible que eso sucediera. — Dijo alejándose un poco de la chica y volteando la mirada.

— ¿Tuviste…? —

Antes de que pudiera decir algo, Norah habló.

— Si, y es algo que deseo seguir manteniendo en silencio. Si prometes guardar mi secreto, te mostraré quien es. —

La chica Maximoff asintió y Norah le indicó por donde caminar. Se situaron detrás de un puesto de globos y le señaló a una niña pelirroja de aproximadamente siete años que dejaba a un lado un volantín para tomar el gran algodón de azúcar que su padre le ofrecía.

— Ellos son dos ex-agentes de SHIELD, se retiraron para llevar una vida más tranquila y tener hijos, pero no pudieron. Así que la adoptaron. — Dijo ante la muda pregunta de Wanda.

— Se ve feliz —

— Lo sé, y es suficiente para mí —

— ¿Y quién…? —

— No lo sé —

— ¿Qué? — Preguntó desconcertada la otra chica.

— Realmente no lo sé, pero lo que sí sé es que de algo triste y malo puede surgir, en este caso, una familia feliz —

Wanda entendió, y pensó que su hermano estaría enojado con ella si se rendía sin luchar. Ella aún tenía la oportunidad de vivir. Debía continuar con el trabajo que él empezó cuando decidió dar su vida por una causa: salvar a las personas.

— Gracias Norah, creo que puedo entender un poco más las cosas —

Norah le sonrió.

— Me alegro — Miró su reloj, eran las cuatro de la tarde — Entonces vayamos por algo de comer —

La otra chica asintió. Fueron a un pequeño restaurante y pasaron el resto de la tarde conversando. Caroline no recordaba cuando había sido la última vez que había tenido una charla tan amena con una chica de su edad. En su equipo, April era la otra mujer, pero pasaba de los treinta años, y a pesar del cariño que se tenían no era lo mismo hablar con ella que con otra chica más joven. En cambio, Wanda Maximoff era un poco introvertida, pero cuando se abría mostraba una gran alegría y emotividad, Norah supo que no todo estaba pérdido con esa chica y que lo único que necesitaba era llorar y encontrarse cara a cara con aquello que le dolía, de esa manera podría continuar con su duelo y superarlo con un poco de tiempo.

Pronto anocheció y las chicas regresaron a la base. Wanda se retiró a su habitación y Caroline decidió continuar con su trabajo en su oficina en el edificio central.

— Hay demasiado trabajo en éste lugar —

Ya llevaba una cuarta parte del papeleo que una noche antes Sharon Carter le había llevado a la oficina, pero sentía que aquello no tenía fin. Definitivamente empezaba a odiar todo aquel papeleo. Se tomó un pequeño descanso y la imagen de aquella niña pelirroja regresó a su mente. Sacó su computadora y decidió escribirle a Coulson.

~ War Machine, Visión y Falcon salieron de misión con Hawkeye. Sospecho que Steve Rogers fue a visitar a Margaret Carter. El asunto de Wanda Maximoff ha tomado un rumbo mejor, la seguiré observando un poco más

Continuó con su papeleo y unas horas después, sonó la computadora avisando que tenía un mensaje nuevo.

~ De acuerdo.

Norah se mordió el labio inferior, no sabía que tan sabio era preguntar aquella duda que la asaltaba.

~ Director… ¿Cómo se llama?...

~ ¿De quié hablas?

~ Del bebé. Nunca había tenido la necesidad de presentarla. Llevé scarlet witch a ver el desfile anual...

~ Entiendo… Sus padres le pusieron Helena.

El corazón de Norah se comprimió. Era un nombre hermoso. Ahora que lo pensaba nunca buscó nombres, ni le interesó saber el sexo del bebé, en esos momentos lo único que tenía en mente era el miedo de ser abandonada por el equipo que recién la había acogido. Aún recordaba el miedo que sintió cuando regresó a la base y encontró que había un nuevo miembro, creyó que ya la habían reemplazado, como hacían en la agencia donde se crió. En ese escalofriante lugar solo sobrevivían los fuertes, los que no lloraban y los que jalaban del gatillo. El resto moría en manos de sus compañeros fuertes, los cuales seguían ordenes con la única necesidad de conseguir una dosis de aquella droga que tanto amaban...

Un sonido sacó a Norah de su trance, y lo último que pensó fue hizo bien en dar en adopción a ese bebé, ella no sabía lo que era tener una familia, no sabía como tratar con niños.

Miró la pantalla de la computadora, había llegado un mensaje de Coulson, quien parecía seguía pudiendo leer su mente.

~ ¿Te arrepientes?

Ella dudó antes de contestar.

~ No...

~ Si tú lo dices.

— Tsk… estoy segura — Murmuró en voz baja y bajó la tapa de la computadora.

— ¿De qué cosa? —

Una voz la sobresaltó. Era Steve Rogers y parecía querer decir algo muy importante. Norah sintió sus manos sudar, ojalá fueran buenas noticias...

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Hola!

Subo el capítulo en conmemoración al nuevo spot televisivo que salió el día de hoy de Civil War, y como esta historia no ha recibido reviews, pues me estoy llevando el proyecto con calma.

Aquí tenemos el tercer capítulo, empieza a haber interacción entre esos dos :D y bueno, espero sus comentarios, opiniones y sugerencias.

Por cierto, les invitó a leer otro fic que subí, se llama Noche de bar y es un oneshot SteveXOC.

Saludos.

domingo 07 de febrero del 2016