Sueño oscuro
Ese día que Shantae dejó el cuartel, sintió algo extraño, un vacío en ella que le carcomía lentamente. "¿A qué se deberá?" Se preguntó para sus adentros. "Serà... ¿dolor?" La pelinegra estaba confundida, los sueños oscuros por naturaleza carecían de sentimientos, así que... ¿qué la pasaba?
La sueño oscuro atravesó un portal para llegar a su dimensión "natal", esta dimensión no tenía un nombre fijo, y sus habitantes se referían a esta simplemente como "materia oscura". La chica caminó por las "calles" del lugar, el cual estaba en silencio; de repente, se topó con alguien. Era un joven, tal vez unos cuantos centímetros más alto que ella, el cabello negro lo tenía sujeto en una coleta y un fleco le cubría la estrella de seis picos de su frente. El joven, al ver a Shantae hizo un muy leve gesto de sorpresa.
-Has vuelto.- Dijo en un tono sereno.- Te eché de menos, Shantae.
-Yo también, Yiro.- Dijo ella en el mismo tono que él. Un silencio prolongado se creó en el ambiente. La joven dio unos pasos laterales y continuó su viaje.- Bueno, nos vemos.
-Espera.- Dijo Yiro alzando un poco la voz, Shantae se quedó estática.- ¿Podríamos... volver a coincidir algún ciclo?
-Tal vez, uno nunca sabe.- Dijo ella y apretó el paso. "¿Qué quiso decir Yiro con eso? ¿Sentirá... algo por mí?" Se preguntó la pelinegra un tanto confundida, no era usual que un sueño oscuro manifestara sentimientos a menos que hubiera pasado mucho tiempo con humanos o DPs, y, según recordaba, el joven no había pasado periodos tan largos en la dimensión que le habían asignado.
Los sueños oscuros han existido desde milenios, con la creación de la materia, se creó la materia oscura, materia que, si entrara en contacto directo con la materia, causaría un gran desastre. Es por eso que la materia y la materia oscura se separaron para existir en dimensiones separadas.
Tal como en las dimensiones de materia la vida surgió, la materia oscura creó su propia forma de "vida". Esta vida consistía en criaturas de forma humanoide, estas criaturas eran completamente negras, como sombras... siluetas, salvo por dos círculos celestes que hacían papel de ojos. Ya estaba, la dimensión había creado seres "vivientes", pero éstos carecían de sentimentos,de creatividad, de una mente que ingeniara cosas nuevas.
Las criaturas, viendo que su existencia estaba en peligro, como toda forma de vida buscó la manera de adaptarse, en este caso, encontrar la forma de "crear"una mente. Se dieron cuenta que si querían atravesar un portal hacia otros mundos, primero tendrían que hacerse de un cuerpo sólido; fue así como surgió la apariencia de los sueños oscuros que todos conocen: Complexión pequeña, cabello y ojos negros, piel gris, expresión seria y la característica estrella de seis picos en la frente. Ya con un cuerpo, estos seres viajaron de mundo en mundo buscando conocimientos, las civilizaciones a las que llegaron les pusieron el nombre de Sueños Oscuros, porque su apariencia podía hacer fácilmente alusión a estas palabras.
Ya con la mayor cantidad de conocimientos que pensaron útiles, regresaron a su mundo para formar una civilización, trabajaron siglos tratando de hacer de su mundo lo más parecido posible a todo lo que habían visto. Ese esfuerzo dio frutos, pero aún así, ellos eran conscientes de que el multiverso evolucionaba rápidamente, y ellos no podrían quedarse estancados, no de nuevo.
Fue ahí cuando decidieron que tendrían que depender de los viajes a otros mundos para su evolución, sí, habían formado una cultura "independiente" con ideales y creencias propias, pero parte de esa "cultura" decía que necesitaban saber más de otros mundos. Desde ese momento se declaró que todos los sueños oscuros viajarían constantemente a otros mundos.
Esa tradición había perdurado por milenios, llegando hasta esa época.
Shantae llegó a su casa, la cual había dejado en el momento que le habían asignado ir a una dimensión en la cual conocería a sus amigos. Se trataba de una casa pequeña, hecha de lo que parecía ser piedra, completamente negra, curiosamente, se podía ver claramente en su interior, había unos cuantos "muebles" de aspecto minimalista, una cama y un horno. La chica dio un lago suspiro, hacía mucho que no estaba ahí, por lo que sintió un poco de nostalgia.
"Es un sentimiento humano, ya se me pasará." Pensó mientras abría una pequeña alacena y buscaba algo de "alimento", su especie no necesitaba de alimentos para existir, pero lo consumían en un intento de imitar el comportamiento de otras especies. De repente, la pelinegra escuchó que tocaban a su puerta. "Me pregunto quién será." La pelinegra se dirigió a la puerta y al abrirla se llevó una pequeña sorpresa.
-Hola de nuevo.- Dijo Yiro.- ¿Puedo pasar?
-Ah... claro.- Respondió Shantae y se hizo a un lado para que el pelinegro pudiera pasar.- ¿Quieres algo de comer?
-No, gracias.- Dijo él mientras se sentaba en una silla, la joven se sentó frente a él y se le quedó viendo.- ¿Qué pasa?
-¿Para qué has venido?- Preguntó Shantae.- No recuerdo que fueras tan atento con las mujeres.
Yiro miró a otro lado un poco incómodo.
-¿Recuerdas cómo nos divertíamos antes, cuando éramos "niños"?- Preguntó Yiro con un tono algo tímido. Shantae le miró extrañada, sí, recordaba perfectamente esos tiempos, asintió levemente con la cabeza.- Qué bien, porque yo... yo quiero...- Yiro sonaba nervioso, maldijo por lo bajo.- Agh... creo que pasar tanto tiempo con humanos termina por cambiar a uno, ¿no crees?
-Sé directo, Yiro.- Dijo la pelinegra en un tono neutral. El chico respiró hondo para luego soltar lo que quería decir.
-Te quiero, Shantae.- Si el sueño oscuro hubiera sido unDP normal, en esos momentos de seguro hubiera estado notablemente sonrojado. La aludida le miró realmente sorprendida.
-¿Cómo?- Inquirió ella, esa sensación extraña había vuelto, ahora como una que le hacía sentir... ¿emocionada? Yiro me miró con sus profundos ojos negros.
-¿Tú sientes lo mismo?- Preguntó él con lo que parecía ser una sonrisa.- ¿Esa sensación de... mariposas en el estómago?
-Sí...- Dijo ella en voz baja.- Una vez... alguien me explicó qué quería decir esa sensación.
En efecto, la Sueño Oscuro recordaba perfectamente cuando Britney le había explicado cómo era que se sentía una cosa llamada amor, la pelirroja le había dicho que se sentía como si tuvieras algo dentro que te hacía sentir extraño cuando estabas con esa persona especial.
-A mí también me lo explicaron.- Dijo Yiro con esa "sonrisa" aún más amplia.- A mí me dijeron que usualmente ese sentimiento de amor terminaba en la formación de algo denominado "familia".
-Familia.- Repitió Shantae por lo bajo.- ¿Es cuando los dos individuos se unen y tiene descendencia?- No supo por qué, pero en ese momento la pelinegra sintió sus mejillas arder.
-Sí.- Dijo el pelinegro, al parecer él también tenía esa sensación extraña al hablar de eso, pero continuó.- Shantae Gee, seré directo, ¿quisieras formar una familia conmigo?
-...Sí
Otra cosa peculiar de los Sueños Oscuros era su forma de reproducirse. A diferencia de otras especies, estos no necesitaban de "aparearse", era más bien... similar a las células. Llegaba un momento en la existencia de los Sueños Oscuros en que tenían una gran cantidad de energía acumulada, era en ese momento que un fragmento se desprendía para dar origen a un nuevo Sueño Oscuro.
Algo extraño... muy extraño...
Shantae y Yiro formaron una "familia", ninguno de los dos tenía conocimientos claros de lo que se tenía que hacer, así que siguieron con su vida "normal", salvo por la excepción de que ahora Yiro vivía en la casa de Shantae.
Unos cuantos Periodos después, aquella familia paso de tener dos integrantes a tener tres.
Shantae no supo cómo pensar en ese momento que cargaba por primera vez aquel bultito. ¿Cómo les llamaban a los pequeños seres en el mundo de sus amigos? "Creo que les decían... bebés." Pensó la pelinegra mientras veía a la criaturita que "dormitaba" entre sus brazos. Era un niño, un pequeño bebé que era casi idéntico a ella, el cabello negro apenas y le cubría parte de la estrella que tenía grabada en la frente, los ojos eran grandes, negros y llenos de curiosidad.
-Es hermoso.- Dijo Shantae en voz baja, Yiro se acercó a ella y acarició la cabecita del bebé.- ¿Cómo le llamaremos? Todo ser necesita un nombre.
-Es una buena pregunta.- Dijo el pelinegro mientras se llevaba la mano al mentón y veía detenidamente al pequeño.- Se parece mucho a tí, pero Shantae es un nombre de chica, aunque... ¿Qué te parece... Shinto?
-Shinto... me gusta.- Dijo Shantae para luego ver con cariño al pequeño.- Mi pequeño Shinto Gee.
Ni Shantae ni Yiro se pudieron haber imaginado que su niño tendría una gran carga sobre su espalda en el futuro...
Habían pasado otros Periodos y ahora Shinto era un niño de unos cuatro años. Vivía sólo con su mamá Shantae, pues Yiro había "fallecido" un par de Periodos atrás.
La pelinegra había quedado con un sentimiento de tristeza muy profundo, pero tuvo que reponerse cuando cayó en la cuenta de que, con o sin padre, Shinto tendría que crecer, quedarse ahí y lamentarse por su mala suerte sería un acto egoísta.
Un ciclo, la pelinegra salió de su casa con el niño tomado de la mano, usualmente sólo salían para caminar o explorar por ahí. De repente, sintió una presencia inquietante, por instinto volteó a ver y escondió a su hijo dentro de la capa negra que llevaba puesta.
-Shantae Gee, hace tiempo que no te veía por aquí.- Dijo un hombre anciano, usaba una túnica negra con un pequeño grabado de lo que parecía ser un círculo con muchos detalles.
-¿Qué es lo que quiere, señor Seob?- Inquirió ella en tono hostil, ese hombre era parte de un grupo de DD que creían en una extraña profecía. Seob hizo caso omiso de la pregunta de la pelinegra y dijo con tono burlón.
-Es patético que trates de ocultar a tu "hijo" de mí.- Dijo para luego sacar al niño de su escondite y tomarlo de la mano, Shinto miró al anciano con miedo. Éste, ignorando la expresión del menor lo tomó por el cuello y lo forzó a voltearse, el niño chilló y trató de safarsedel agarre.
-¿¡Qué le pasa!?- Gritó Shantae. -¿Suèltelo?
-Ah… pero si es un niño perfecto.- Dijo Seob mientras escaneaba con la mirada a Shinto, luego lo soltó y éste se fue corriendo a los brazos de su madre.- Él… él es al que hemos estado esperando.
-¿Huh?- Preguntó Shantae confundida.- No entiendo.
-Claro que no lo vas a entender, tu no sabes nada de esto.- Dijo el anciano mientras alzaba la voz.- Tu niño es el elegido de la Profecía Oscura.
-La… ¿Profecía Oscura?- Preguntó Shantae en voz baja.
-¡Sí!- Exclamó Seob para luego voltearla a ver de manera seria.- Necesito llevarme al niño, tengo que prepararlo para cuando llegue el momento. Por favor, Shantae Gee, permíteme llevarme al niño al templo para prepararlo, así, cuando llegue el momento, será el más poderoso ser que se haya podido imaginar.
Shantae se quedó callada, miró a su hijo y éste le devolvió una mirada curiosa. ¿Entregarlo a esos sujetos?
-No, gracias.- Dijo ella mientras daba la media vuelta y se llevaba consigo a Shinto, el viejo se quedó callado por unos segundos, para luego gritar.
-¡Traidora! Si no entregas al niño, tendremos que llevárnoslo.
La pelinegra empezó a caminar más rápido, sentía que la amenaza del viejo iba en serio. En cuanto llegó a su casa dejó a Shinto sentado en su cama mientras ella empezaba a preparar unas cuantas pertenencias.
Los sueños oscuros tienen un extraño mecanismo de defensa, en cuanto detectan peligro, sus cuerpos sólidos adquieren la apariencia que les ayude a sobrevivir ante la amenaza.
Un sueño oscuro "pequeño" puede pasar de la infancia a la adolescencia en cuestión de minutos si se siete en peligro, o viceversa.
Shantae se sorprendió cuando un halo de energía oscura envolvió a Shinto por unos segundos, cuando la energía se discipó, la sueño oscuro vio cómo su hijo ahora tenía la apariencia de un niñode ocho años.
-¿Mami?- Preguntó el niño con miedo.- ¿Qué está pasando?
-Nos buscan, Shinto.- Respondió ella concierto dolor en su voz.- Tenemos que huir, ahora…
Y bueno, hasta aquí el primer capitulo de Historias Cruzadas centrado en Shinto. Aunque... creo que este fue más bien centrado en explicar sobre los Sueños Oscuros y como se conocieron sus "padres".
El teclado de está computadora está muy rígido, y me duelen las manos, pero creo que es de las pocas veces que logro escribir un capítulo completo en tan poco tiempo.
Ahora las PD.
Pd. ¿Qué les pareció?
Pd2. Es interesante cómo son los Sueños oscuros, ¿no?
Pd3. ¿Alguien tiene alguna idea de por qué puse entre comillas algunas palabras?
Pd4. ¡Kya! Shinto de bebé de seguro era una ternurita.
Pd5. Eh… creo que este ha sido el capítulo más corto de este fic por el momento.
Y bueno... creo que eso sería todo, ¡Nos leemos!
Shinto: ...
